Está historia se desarrolla una semana después del incidente en la isla con el Leech.
Roboto, Fearless Photog y Fork-Lift estaban persiguiendo a Galen Nycroft, un criminal que se había fugado de una prisión de máxima seguridad y que no podían dejarlo suelto en libertad.
Tras muchos días buscando finalmente hallaron su posible ubicación en una aldea en las cercanías a la frontera con el Hemisferio Oscuro.
De entre los tres robots el más decidido a capturarlo era Roboto, al punto de que Fork-Lift se estaba preguntando el por qué de tanta urgencia.
— ¿Te importaría decirnos por qué lo quieres capturar con tanto ahínco? —Quiso saber Fork-Lift.
Fearless Photog hizo sonidos en binario en favor a la pregunta de Fork-Lift.
— Digamos que tengo motivos —Dijo Roboto mientras revivia los horribles flashbacks de su pasado con Galen Nycroft—, y dejémoslo así.
— Okay, bueno, será mejor empezar la busqueda —Expreso Fork-Lift al ver que ya estaban cerca de la aldea—. Fearless Photog, muéstranos la imagen de Galen Nycroft para no confundirlo entre la gente de la aldea.
— Ese bastardo es imposible de confundir —Dijo Roboto con amargura en su voz.
Fearless Photog mostro la imágen de Nycroft en la pantalla de su pecho. Ahí Fork-Lift noto que Galen era un hombre caucásico, calvo y con el ojo derecho mucho más grande que el izquierdo y con gruesas líneas negras al alrededor de dicho ojo derecho.
— ¿Por qué está tan deforme? —Pregunto Fork-Lift.
— No solo hace experimentos con gente inocente, también se los hace sobre el —Explico Roboto.
— Se nota que tienes historia con el —Expreso Fork-Lift.
— Y una de la que quiero olvidarme —Dijo Roboto.
La aldea en cuestión, como muchas otras en la zona, había recibido un generador de campo de fuerza. Pues con la caída del Muro de los Antiguos que separaba los dos hemisferios hace ya varios años, muchos habían sido los ataques e incursiones de los habitantes del Hemisferio Oscuro. Pero ahora por fin tenían un metodo para proteger su aldea, y como Amos del Universo, Roboto y sus hermanos tenían acceso a pasar por el campo y entrar a la aldea.
Una vez ahí Fearless Photog empezó a revisar casa por casa en busca de alguien que coincidiera con la apariencia física de Galen Nycroft. Al mismo tiempo Roboto miraba desde la atalaya de la aldea en busca de Nycroft mientras Fork-Lift le preguntaba directamente a los aldeanos si alguien había enterado a la ciudad recientemente.
— Se encuentra en el sótano de la Alcaldía —Informo un aldeano a Fork-Lift—. Ayúdenos, nos tiene como rehenes.
— ¿Escuchaste eso? —Pregunto Fork-Lift.
— Afirmativo, vamos —Respondió Roboto para luego cortar la comunicación—. Ahora por fin te haré pagar por lo que me hiciste.
Roboto y sus hermanos derribaron la puerta que conducía al sótano de la alcaldía y procedieron a entrar.
Mientras lo hacían, Roboto miraba con cierto enojo su mano derecha y la hacía cambiar entre distintas armas, cosa que lo noto Fork-Lift.
— ¡Muy bien, hasta aquí! —Exclamo Fork-Lift poniéndose en frente de Roboto—, ¡Dime qué te hizo o no nos movemos de aquí!
— Veo que no vas a ceder —Noto Roboto—. En tal caso no queda de otra.
Hace 22 Años.
El motor de la nave había sufrido grandes daños y flotaba sin rumbo por el espacio. O al menos eso fue antes de que un enorme planeta apareciera de la nada y la nave fuera atrapada por su campo gravitatorio y fuera atraída a estrellarse contra la superficie.
— Analizando chequeó de daños —Dijo la I.A de la nave—. Advertencia, unidad Robot Modelo 9041 presenta daños en los sistemas de refrigeración, motriz y núcleos de energía centrales, sugerencia; reparar inmediatamente en el lapso de tres nanociclos antes de fallo inminente.
— Negativo, los daños en el sistema motriz de esta unidad son demasiados prominentes, imposibilidad de ejecutar movimiento —Explico Robot Modelo 9041—. Enviar sonda a explorar el planeta, busca formas de vida inteligente que puedan sacar a esta unidad de la nave y efectuar la debida reparación.
— Así se hará —Y lanzo la sonda al instante.
Lamentablemente los sistemas de Robot Modelo 9041 estaban demasiado dañados y se terminó apagando automáticamente para evitar más perdida de energía.
Cuando fue reactivado se encontraba sujetado a una cama de experimentación por grilletes metálicos sin tener la menor idea de que estaba pasando hasta que entro un científico Humano calvo y con un ojo más grande que el otro.
— Veo que la reactivación ha funcionado, menos mal, odiaría hacer lo que voy a hacer contigo desactivado —Dijo el científico.
— Unidad Orgánica, identifiqué su designación y propósito —Pidío Robot Modelo 9041.
— Vaya modales los míos, permítame arreglarlo. Soy el Doctor Galen Nycroft, y soy la más grande mente de toda Eternia —Se presento Galen con ademanes muy propios de la nobleza—. Lamentablemente no todos están dispuestos a reconocer eso, y es ahí en donde entras tú, un visitante de otro planeta, y uno mecánico para agregar, que puedo usar en mi objetivo. Espero que no tengas problemas en colaborar en el avance científico y ayudar a hacerme un nombre, porqué de todas formas no pienso pedir tu opinión.
— ¡Advertencia: detenga su accionar ahora mismo, esta unidad no acepta ser participe de su objetivo, si no acepta esta unidad se verá en la obligación de ejecutar el protocolo de defensa idóneo para la situación! —Exclamo Robot Modelo 9041.
— ¿Que parte de que no me importa tu opinión no entendiste? —Quiso saber Galen—. De todas formas anule tu sistema de defensa, tu de aquí no sales intacto.
Lo que Galen Nycroft le hizo aquel día se le quedaría grabado en la cabeza por el resto de su existencia.
Presente.
— El me volvió un arma sin voluntad y me utilizó para acabar con gente inocente. Si no fuera porque He-Man me destrozó con su espada y Man-At-Arms posteriormente me reconstruyera aún seguiría siendo su herramienta —Revelo Roboto frotándose los brazos por el recuerdo amargo.
— Yo, lo siento tanto —Dijo Fork-Lift.
— No te disculpes, ni siquiera habías sido creado, y ni siquiera eso habría sido posible sin haber hecho ingeniería inversa de mis sistemas. Supongo que algo bueno salió de eso, ustedes —Afirmo Roboto viendo a sus dos hermanos.
Fearless Photog emitió ruidos en binario.
— Tienes razón, hay que ir a matar a ese infeliz —Dijo Fork-Lift más motivado que nunca.
Roboto se alegro y prosiguieron adelante. Al cabo de nada encontraron y volaron una pared secreta que los llevo a un laboratorio subterráneo en dónde un montón de cosas raras rojas vagamente humanoides estaban metidas en grandes contenedores cilíndricos transparentes con un líquido verde llenandolos.
Al mismo tiempo en otros contenedores vieron que habían multiples mujeres Humanas rubias completamente idénticas entre si.
— ¿Pero que? —Expreso Roboto.
— Maravilloso y hermoso, ¿No crees! —Preguntaba Galen desde las sombras—. Un poderoso y terrorífico Señor de la Guerra me mandó a crear a las chicas que aquí ven, aunque las que ven son defectuosas y planeo reciclar sus cuerpos.
— ¿Y las otras cosas? —Pregunto Fork-Lift.
— Un proyecto personal —Contesto Galen.
— ¿Personal? —Expreso Roboto.
— Sí, verás, mi cuerpo ya no da para más, y por eso he decidido traspasar las fronteras de la biología y volverme algo nunca antes visto —La forma tan tranquila en que decía semejante locura incomodó a los robots.
— ¡Me importa una mierda! —Exclamo iracundo Roboto—. ¡Sal y da la cara de una buena vez, cobarde!
— Si así lo deseas, aunque te advierto, robotito, puede que no te guste lo que estás a punto de ver —Dijo Galen Nycroft saliendo de las sombras.
Lo que salió fue una criatura roja de grandes y enormes ojos blancos cuyas pupilas eran una línea vertical muy delgada, con afiladas garras por dedos, y teniendo tres piernas con aletas de pez en la parte trasera, negras en la parte superior y rojas en la inferior, apuntando en direcciones opuestas entre si, cada una con tres garras por dedos apuntando en direcciones opuestas entre si, carecía de cabello y su cabeza tenía en su lugar una cresta vertical con forma de aleta pequeña y orejas puntiagudas poseía afilados dientes capaces de romper acero. Tan solo llevaba puesto un taparrabos peludo negro y un arnés morado.
— ¡Por Robotica! ¿Que te has hecho? —Demando saber Roboto mientras sus hermanos miraban con horror.
— Ya te lo dije, he sobrepasado las barreras de la biología y alcanzado un estado superior a mi viejo y decrépito ser. Yo ya no soy Galen Nycroft, ahora llámenme Modulok —Decía Modulok mientras transformaba sus extremidades en varios objetos e incluso ser capaz de separarse en trozos—. Aunque debo admitir que no hubiese llegado muy lejos sin mi benefactor que me pidió a esas clones.
— ¿Quien es ese benefactor? —Pregunto Fork-Lift.
— Irrelevante, estarán muertos antes de saberlo —Contesto presionando un botón de un control que traía consigo y haciendo que las criaturas parecidas a él se liberarán de sus tubos—. Diviértanse con los sujetos fallidos.
Tras decir eso se fue e hizo que los tubos que contenían a las chicas clones bajarán por una compuerta justo debajo de ellas para sacarlas de ahí.
— ¡No huyas, cobarde! —Le recriminó Roboto.
— ¡Hermano, ayuda, nos están rodeando! —Pedía Fork-Lift mientras trataba de mantener a raya a esas aberraciones contra la naturaleza con los cañones láser de sus hombros.
Al mismo tiempo, Fearless Photog absorbía la energía vital de las criaturas, solo para notar como la misma se sentía tan mal y antinatural, como cuando absorbe la energía de las Abominaciones del Hemisferio Oscuro. Pero al dejar de prestar atención casi es atacado por esas cosas, y de no haber sido por Roboto, Fearless Photog habría muerto ahí mismo.
— ¡Salgamos de aquí de una vez! —Exclamo Fork-Lift mientras aplastaba la cabeza de una de esas criaturas con sus pinzas metálicas.
Roboto desplegó todo su arsenal para abrumar con su potencia de fuego a las criaturas y así darles tiempo a él y sus hermanos de huir.
Les tomo un rato, pero por fin lograron salir, solo para descubrir que la gente del pueblo había desaparecido sin dejar rastro.
— ¿Pero que? ¿En dónde están todos? —Pregunto Fork-Lift mientras Roboto seguía disparándole a todo lo que se moviera detrás de ellos.
Fearless Photog se puso a buscar con su cámara y encontró varios proyectores de hologramas tirados en el suelo. Eran bastante pequeños, casi imposibles de ver a simple vista. Cuando agarro uno y lo activo, este género un holograma de luz solida del aldeano que les dió la ubicación de Modulok.
Los robots no tardaron nada en conectar los puntos.
— Será mejor que les demos un entierro digno —Dijo Roboto tras terminar de matar a todas las criaturas.
— Concuerdo —Dijo Fork-Lift.
Un par de horas más tarde, los tres robots volvían a Ciudad Grayskull con las manos vacías y con un profundo despreció hacia Modulok.
— El va a caer, algún día morirá a nuestras manos —Expreso Fork-Lift tratando de no subir el volumen de su voz.
— Ahora entiendes como me siento yo respecto a ese tipo —Dijo Roboto—. El va morir gritando por misericordia, lo juro por mi honor.
