Esta historia se desarrolla un mes después de lo de Modulok, y sigue a Lyra, quien volvía de visita a su casa en Salamare a ver a su papá y sus hermanos.
— ¡Que bueno es volver a verte! —Exclamaba su padre tan pronto abrió la puerta para recibirla y darle un gran abrazo.
— ¡Gracias, papá, pero, por favor sueltame, no puedo respirar! —Pidío Lyra.
— ¡Lo siento, hija! —Dijo su padre—, es solo que recuerdo que antes aguantabas más.
— Antes era un hombre, papá, obviamente tenía más fuerza física y resistencia que ahora —Le recordó Lyra.
— ¡Por la Diosa, si es cierto, olvide eso! —Exclamo su padre.
— Descuida, es bueno ver qué no has cambiado —Dijo Lyra sonriendo.
— Algo que quizás no pueda decir de ti —Dijo su hermano mayor emergiendo de la sala de estar y reposandose contra una pared—. ¿Que tal le ha ido a nuestra cínica favorita en Ciudad Grayskull?
— Apuesto tres cuarzos a que ha sido rechazada por al menos una mujer, Ralek —Expreso su hermana mayor.
— Hecho, Miwara —Acepto el Ralek.
Tras ver la cara de "Tierra, por favor, tragame" de Lyra, sus hermanos supieron quien gano.
— Págame —Exigío la Miwara.
— Hermana, a la próxima ten más éxito coqueteando —Dijo Ralek entregando los tres cuarzos.
— Diosa, ¿Por qué estos dos nunca cambian? —Suplicaba saber Lyra.
— Porque sería aburrido aquí de suceder —Contesto Ralek frotandole la cabeza a Lyra.
— Descuida, pequeña gruñona, tus hermosos hermanos nunca cambiarán —Respondió Miwara.
— Diosa, ¡Mátame! —Imploro Lyra.
— Aún no, aún no te molestamos lo suficiente, aún tenemos que cenar —Dijo Ralek tomándola del hombro y metiéndola a la casa—, ya verás las delicias que hizo Miwara.
— ¿Desde cuando cocinas? —Pregunto Lyra.
— Desde hace unos meses —Contesto Miwara—, resulta que tenía un talento nato.
«Hace unos meses, eso fue» Y se dió cuenta, «madre».
Ya en la cena vio como su hermana traía unos bollos de pan con un agujero encima en dónde había salsas de distintos tipos por cada bollo, así como queso y otros condimentos.
— No voy a mentir, esto parece delicioso —Reconocío Lyra.
— Gracias, tenía miedo de hacerlo mal por la falta de ingredientes —Dijo Miwara—. Desde que esa cosa apareció se ha vuelto difícil conseguir los ingredientes de los comerciantes.
— ¿Que cosa? —Pregunto Lyra.
— Una enorme bestia, descrita como una especie de Hombre-Oso por los pocos sobrevivientes de sus ataques, se ha asentado en el bosque y ataca a todo aquel que cruce por el sendero que lleva a Tratvera, dificultando la llegada de mercancía —Explico Ralek.
— ¿Y por qué no han hecho nada? —Quiso saber Lyra.
— Hija, te lo acaba de decir cuando dijo "Sobrevivientes". De al menos cinco grupos de doce personas enviados a cazar a esa bestia, solo volvieron a casa cinco —Revelo su padre—. Estamos tratando todo lo posible para matar a esa bestia, pero nada a funcionado, y mañana nos toca ir en el sexto grupo.
— ¡Eso es un suicidio! —Exclamo Lyra.
— ¿Y que idea tienes que pueda funcionar? —Pregunto su padre—, me gustaría saberla.
— En realidad, se me ha ocurrido algo, tengo que hacer una llamada a Ciudad Grayskull, ya regreso —Respondió levantándose de la mesa.
A la mañana siguiente, Sky High junto a vários Guardias Reales estaban sobrevolando el bosque en Wind Raiders mientras rociaban el mismo con gas.
— ¿Eso no mataría a los demás animales del bosque? —Pregunto Miwara.
— Es gas somnifero, estarán bien —Explico Lyra—. Es más, ahora podremos buscar a la bestia sin temor a ser comidos.
— ¿Por qué no sé nos ocurrió eso? —Pregunto Ralek.
— A veces ni entre los tres formamos una —Expreso Miwara.
— Por eso me tienen a mi —Se jacto Lyra—. Gracias por la ayuda, Sky High, te veré luego en Ciudad Grayskull.
— Asegúrate de invitar las bebidas —Le dijo Sky High yéndose de ahí.
— Ahora, ¿Están listos? —Pregunto Lyra agarrando su lanza y poniéndose una máscara de gas.
— Desde hace mucho —Contesto su padre poniéndose también una máscara de gas junto a sus otros dos hijos y el resto del grupo.
Tras media hora de haber entrado en el bosque, el grupo empezó a encontrar rastros de la bestia, como marcas de garras en los árboles, enormes huellas, manchas de sangre, restos de animales y personas no comidas, y así, poco a poco, estaban notando un patrón que con suerte los llevaría hacia la misma.
— ¡Joder! —Exclamo el padre de Lyra al ver los destrozos de la bestia—. No me creo que algo así se instalada en nuestro bosque así como así.
— Ya no más, dentro de poco será una nueva alfombra en tu estudio —Afirmo Lyra.
— Es tan extraño verte siendo optimista, hija —Noto su padre.
— ¿Por qué dices eso? —Pregunto Lyra.
— Hermana, por favor, tu eres la definición de pesimismo y cinismo —Dijo Ralek.
Lyra se ofendió tanto con ese comentario que no solo se negó a responder, si no que se negó a dirigirle la palabra o siquiera mirarlo en lo duraba la misión.
Media hora más tarde, finalmente encontraron la cueva en donde dicha bestia la había vuelto su hogar. Entonces todos prepararon sus armas y entraron, esperando que la bestia hubiera sido noqueada por el gas. Lo que sucedió fue algo que jamás consideraron.
Mientras recorrían la cueva empezaron a notar cosas que no debían estar ahí, como armas blancas de distintos tipos, rifles que nunca habían visto, ballestas con lo que parecían baterías láser acopladas, lo que solo se podía describir como un Sky Sled muy, muy raro con un símbolo rojo de una cara de murciélago humanoide muy diferente a los Speleanos con alas a los lados, y lo más importante, una computadora masiva pegada a la pared con información en pantalla que decía algo sobre "Cronos" y "Caos".
— ¡¿Que demonios?! —Exclamo el padre de Lyra.
Y como cereza del pastel, de pronto empezaron a escuchar fuertes pisadas provenientes de los más profundo de la cueva.
— ¿No había dicho que el gas lo noquearía? —Pregunto uno de los que acompañaba a la familia.
— Ustedes si que han de tener la suerte más mala del mundo, haber venido aquí tan solo para morir a manos de mi, Grizzlor, Capitán de la Fueza de la Horda del Mal —Dijo la bestia saliendo de las sombras—. Aunque al final es mejor para mí, me estaba aburriendo aquí.
La bestia era una especie de hombre oso altísimo con una enorme melena y ojos completamente amarillos sin pupilas o iris que vestía un uniforme militar rojo con la parte superior en blanco que tenía las mangas arrancadas, además de unos guantes negros sin dedos y una máscara de gas que lo protegió de caer inconsciente.
— Les doy quince segundos de ventaja, sera mejor que los aprovechen —Les dijo tronando sus nudillos.
Ni siquiera paso un segundo antes de que todos salieran corriendo de ahí. En eso Grizzlor recordaba su humillación a manos de unos jovencitos que lo derrotaron como si nada y el como termino con las pezuñas de un caballo sobre su cara. Ese recuerdo lo atormentaba y hacía hervir su sangre de furia, razón por la cual siempre lo recordaba para despertar su lado más salvaje durante una casería.
— ¡Es hora de la caza! —Exclamo Grizzlor agarrando una ballesta láser y una maza con pinchos.
— ¡¿Díganme que lo perdimos, por favor?! —Suplicaba saber alguien del grupo mientras todos corrían como alma que lleva el diablo.
— ¡Parece que…
Un disparo de Grizzlor alcanzó a quién había hecho esa pregunta y esparció sus restos por todo el terreno circundante.
— ¡Oh, mierda! —Exclamo Ralek.
— ¡Exacto! —Dijo Grizzlor arrojándose hacía el.
Justo cuando iba a caerle encima alguien lo aparto, recibiendo el golpe fatal por el. Ni un segundo paso después de eso cuando su padre lo agarro del hombro y los dos salieron corriendo antes de que Grizzlor volviera a moverse.
— ¡No van a poder correr de mí! —Les hizo ver Grizzlor echando a correr tras ellos.
Afortunadamente fue detenido por un disparo de Lyra, quien había recogido un rifle de la cueva en su huida. El disparo casi no le hizo nada, pero lo aturdio el tiempo suficiente para que todos lograrán correr hasta ocultarse en lo más profundo del bosque.
Una vez el aturdimiento cesó, Grizzlor se inspeccionó a sí mismo antes de continuar.
— ¡Fiuu! menos mal que fue el rifle aturdidor o no la cuento —Dijo tras ver que no tenía heridas.
Segundos después volvió a su rabia homicida y procedió a buscar a Lyra y los suyos en donde quiera que se hayan escondido.
— ¡¿Y ahora que mierda hacemos?! —Quería saber Miwara escondida dentro de un tronco caído.
— ¡Vamos, vamos, contesta! —Decía Lyra.
— ¿Que estás haciendo? —Pregunto su padre.
— Tratando de llamar a Sky High para que bombardee la zona —Contesto Lyra mientras lograba por fin contactarse con Sky High—. ¡Gracias a la Diosa! ¡Sky High, necesitamos tu ayuda!
— ¿Y el gas que arroje esta mañana que? —Contesto Sky High.
— No sirvió, la bestia resultó ser un ser pensante con armas y una máscara de gas, ahora mismo nos está cazando y necesitamos que bombardees la zona —Explico Lyra.
— ¡Entendido, iré allá con refuerzos, aguanten hasta entonces! —Contesto Sky High.
Lyra y su familia se pusieron a esperar mientras intentaban evitar hacer el menor ruido posible cuando oyeron llegar a Grizzlor. Cosa sabía, pues oyeron como alguien más del grupo accidentalmente rompió una rama y provocó que Grizzlor se abalanzara sobre el, dándole muerte de una forma tan horrible que sus gritos resonaron por todo el bosque.
Después de que los gritos de ese pobre hombre cesarán, oyeron como Grizzlor parecía alejarse del lugar. Aún así no se confiaron y siguieron esperando hasta estar completamente seguros de que se fue, y aún así se negaron a hablar.
En eso a Grizzlor le llegó una llamada por su intercomunicador.
— Capitán de la Fuerza Grizzlor al habla —Dijo Grizzlor.
— ¿Lord Hordak demanda saber si se han encontrado rastros de Cronos y Caos? —Quería saber un general de la Horda.
— Negativo, General Sunder, he peinado este bosque de arriba a abajo y no he encontrado nada que se asemeje a la descripción de esas Piedras Runicas —Contesto Grizzlor.
— En tal caso vuelve de una vez a la Zona del Terror para que te asignen una nueva misión —Dijo Sunder.
— Tendré que rechazar esa orden, pues me encuentro en medio de algo importante —Dijo Grizzlor.
— Grizzlor, ¿Te tengo que recordar que Lord Hordak no es ni de cerca tan blando o misericordioso como tú antiguo líder? —Pregunto Sunder—. ¿Acaso tengo que recordarte lo que le hizo a Marauder por haber fallado en recuperar al Cyborg que se escapó?
— ¡No me lo recuerdes! —Grizzlor aún tiene pesadillas sobre eso—. ¡Bien! iré de inmediato, cambio y fuera. Malditos suertudos, la próxima vez no tendrán tanta suerte.
Y así Grizzlor se fue de ahí. Una hora más tarde llego Sky High junto a una pequeña flota de aeronaves que redujeron el bosque a cenizas con napalm, más fue en vano, pues Grizzlor ya se había ido con todo su equipo ya hacia mucho.
Esa noche los sobrevivientes del grupo de Lyra volvieron a casa creyendo haber salido victoriosos, pero eso fue solo una mentira de la que tuvieron que autoconvencerse de creer. La verdad fue que sufrieron una humillación y perdidas irreparables en el ámbito material y de vidas, y ellos lo sabían, por eso nadie celebro esa noche.
