Esta historia se desarrolla algunos años antes de la llegada de Dare al Palacio Real, y sigue a un muy joven Andras que acababa de recibir la noticia más asombrosa de su vida.
— Debo de admitirlo, Andras, estoy muy impresionado con este nuevo diseño de motor para los Wind Raiders, tienes potencial, y me gustaría ser yo quien te ayude a pulirlo —Decía Man-At-Arms.
— ¿Estás diciendo que…
— Así es, a partir de ahora considerate mi aprendiz —Dijo Man-At-Arms frotando la cabeza de Andras tal y como lo haría un padre.
Tras un rato, Andras salio del laboratorio de Man-At-Arms para darle las buenas noticias a su madre. Lo que no sabía era que Dakon y su familia habían venido de visita y su hijo estaba paseando por los pasillos del Palacio Real cuando sus ojos se posaron sobre Andras y de inmediato noto algo que lo atrajo como si de un imán se tratase.
Andras no supo ni que pasó, pero en cosa de nada tenía encima suyo a Valen, quien lo miraba con una enorme sonrisa de oreja a oreja.
— ¡¿Quien eres tu?! —Demando saber Andras.
— Saludos, soy el Príncipe Valen de Vaderia, tu nuevo amigo —Se presentó Valen.
— ¿Pero que…
— Verás, mi nuevo amigo, estoy muy aburrido de tener que oír las tediosas charlas diplomáticas de mis padres, por eso prefiero mejor pasarla contigo, y no pienso aceptar un no por respuesta —Explico Valen levantándose y jalando a Andras para rodearlo con su brazo mientras con el otro apuntaba a una posición al azar—. ¡Bueno, vamos!
— ¡Espera! ¿¡Pero que…
Y así se lo llevó consigo.
Presente.
— Y ese fue mi primer encuentro con Valen —Explicaba Andras.
— No quisiera hablar mal de Valen, pero como que su actitud hacia ti genera muchas banderas rojas —Decía Dare.
— Lo bueno es que desde tu llegada se ha calmado BASTANTE y ya no es tan malo estar con el —Afirmaba Andras.
— ¿Pero por qué será que actuaba así contigo? ¿Y por qué dejó de hacerlo? —Se preguntaba Dare.
— Ni idea, pero juro por la Diosa que ese encuentro fue de los mansos, porque el cabrón me ha metido en tantos problemas que he perdido la cuenta, como ese incidente con los Orcos —Empezo a contar Andras.
Un Mes Después del Primer Encuentro.
— ¡¡¡¡¡¡Valen, te voy a matar!!!!!! —Gritaba a todo pulmón Andras mientras eran perseguidos por una horda furiosa de Orcos hambrientos.
— ¡Lo siento, no sabía que se pondrían así por una simple broma—Exclamaba Valen viendo como el Caudillo Orco al que le había pintado la cara dirigía la persecución.
— ¡Son Orcos, se enojan hasta de su propia sombra, cerebro de cacahuate! —Le recordó Andras.
Por fortuna para ellos Ram-Man los siguió y logro derribar a los Orcos al caer sobre ellos y aplastando al Caudillo.
— ¡Salgan de aquí de una vez! —Les ordenó Ram-Man sacando sus hachas y procediendo a enfrentarse a la horda de Orcos.
Presente.
— De no haber sido por Ram-Man estaríamos muertos —Dijo Andras.
— ¿Se puede saber por qué pensó que hacerle una broma a un Orco era buena idea? —Pregunto Dare.
— Ni idea. Y luego está el evento con el crimen organizado…
Dos Meses Después del Primer Encuentro.
Andras y Valen se encontraban amarrados juntos mientras varios mafiosos se reunían para planear que demandas harían a Dakon a cambio de la vida de su hijo.
— ¡¿Como terminamos en esta situación?! —Quería saber Andras entre lágrimas.
— ¡No lo sé, tan solo quería saber cómo era la vida de la clase baja para gobernar mejor, no sé cómo pudo terminar en esto! —Contestaba Valen en las mismas.
Para su suerte Clamp-Champ había sido enviado a rescatarlos por órdenes de Adam tan pronto esté se enteró, y sin perder el tiempo despacho a los mafiosos en tiempo récord.
Presente.
— Gracias a Clamp-Champ logramos escapar y el Rey Dakon no tuvo que enterarse del secuestro de su hijo —Contaba Andras.
— Al menos en aquella ocasión fue más mala suerte que Valen metiéndose en la cabeza del Dylinx —Decía Dare.
— Hablando de Dylinxs…
Tres Meses Después del Primer Encuentro.
— ¿Sabes? si alguien me hubiera preguntado cómo pensé que moriría, el ser despedazado y devorado por Dylinxs nunca se me habría cruzado la cabeza como una idea válida —Decía Andras encima de un árbol junto a Valen viendo a los Dylinxs justo debajo esperando a comerlos.
— ¡Sigo sin entender que hacen Dylinxs en este valle! —Exclamo Valen.
— Si habitad fue invadido por Abominaciones, llegaron aquí escapando por sus vidas —Explico Andras—. Trate de advertirte, pero ni te molestaste en escucharme, y por culpa de eso ahora seremos comida de Dylinx.
Eso pensaba, pero la suerte les sonrió y Battle-Cat apareció tras haber escuchado de Dylinxs por la zona. Su sangre aún hervía de odio y dolor hacia los felinos que le arrebataron a su familia y estaba más que dispuesto a pagar con la misma moneda.
En cosa de nada ya no habían Dylinxs vivos y los chicos pudieron bajar del árbol.
Presente.
— Mejor ya no me digas más, prefiero no saber en qué otros problemas te metió Valen —Pidió Dare—. Por los Antiguos, Valen es la definición de amistad dañina.
— ¿Sus madres no les enseñaron que es de mala educación hablar de uno a sus espaldas? —Quiso saber Valen entrando a la habitación.
Andras se descolocó al ver a Valen entrar mientras que Dare, obviamente, lo había oído venir desde hace rato.
— Dare, ¿Nos harías el favor de irte? quisiera hablar con Andras a solas. Prometo no hacerle nada malo, lo juro —Pidió Valen.
No queriendo estar en un sitio con una atmósfera tan incómoda, Dare acepto y se fue de ahí.
— ¿Que es lo que quieres…
— ¡Lamento mucho todo lo que te hice pasar! —Exclamo Valen inclinando la parte superior de su cuerpo noventa grados.
— Okay, no esperaba esto —Se sincero Andras.
— Se que te he hecho pasar un sin fin de barbaridades, y lamento profundamente eso y entenderé si no quieres verme nunca más —Dijo Valen.
— ¿Que mosca te pico para que estés haciendo esto? —Quería saber Andras.
— Llevo mucho tiempo pensando en esto, más o menos desde lo del Kraken, yo realmente he puesto en un peligro estúpido tu vida sin pensar en las consecuencias o como te sentías, todo simplemente para sentir una pizca de libertad en un hogar sobreprotector, lo lamento tanto —Decía Valen.
Dare aún podía oírlos a lo lejos y la mención de un Kraken lo hizo empezar a pensar en como terminaron saliendo vivos de esa situación, o como se metieron en la misma en primer lugar. Aunque la aparición de un Centipede en la ciudad lo saco de eso y sin perder más tiempo fue a matar a la criatura.
— Yo… yo no sé qué decir —Expresaba Andras.
— No tienes que decir nada, tan solo quería sacarmelo del pecho y finalizar con todo —Dijo Valen.
— Tampoco nos excedamos. Si, fue un incordio todo por lo que pasamos, pero desde que te tranquilizaste hasta ha sido divertido estar contigo, y siendo honesto mi vínculos sociales fuera de mi madre y mi maestro se reducen a ti, Dare y Me-Log, y honestamente no quiero reducirlos más de lo que ya están —Se sincero Andras.
— ¿En serio quieres seguir saliendo conmigo? —Pregunto extrañado Valen.
— ¡Pero si te lo acabo de decir! —Exclamo Andras—. Tan solo promete que no me meterás en más problemas.
— ¡Hecho! —Exclamo Valen feliz de no perder a Andras mientras estrechaba su mano.
— Aunque solo una pregunta, ¿Que hizo que yo te llamará la atención? —Quería saber Andras.
— Ah, eso, simple, un día llegó un vidente al Palacio Real de Vaderia y entre las predicciones que dió a mi familia me reveló que tú serías vital para que encontrará al amor de mi vida—Revelo Valen.
— ¿Eh?
— Tranquilo, dicho amor no eres tú, no eres mi tipo en lo más mínimo —Le dijo Valen.
— ¡Gracias a la Diosa! —Exclamo Andras aliviado limpiándose el sudor de la frente de un movimiento rápido de su mano—. ¿Pero entonces que papel juego en eso?
— Que gracias a ti podré conocer y congeniar con aquella persona con la que estoy destinado a quedar por el resto de mi vida —Explico Valen.
— En esencia, seré prácticamente un casamentero —Noto Andras—, veré que puedo hacer cuando llegue ese día.
— Gracias —Dijo Valen.
— Para que están los amigos —Expreso Andras.
— ¿Ya se reconciliaron? —Pregunto Dare entrando a la sala cubierto de sangre de Centipede.
— Si. Problemoso y todo, pero no me imagino una vida sin algunos de mis amigos, Valen incluído —Respondió Andras.
— Me alegra escuchar eso —Dijo Dare—, ahora sí me disculpan debo ir a limpiarme y a tomar un largo baño, buen viaje.
— Buen viaje —Dijeron los dos.
— ¿Entonces que quieres hacer ahora? dejare que tú decidas por fin —Quería saber Valen.
— Asumiendo que el ataque del Centipede no provocó su cierre, hay una exposición en dónde genios de todas partes de Eternia vendrán para mostrar sus más nuevos inventos, y realmente quiero verlos —Revelo Andras.
— ¿Entonces que hacemos aquí esperando? vamos de una vez —Dijo Valen.
Y así los dos jóvenes se fueron a la exposición, la cual afortunadamente no fue cerrada gracias a la intervención de He-Ro al matar al Centipede rápidamente, por lo que pasaron un gran día juntos.
