EFECTO ESCARLATA

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Historia hecha sin fines lucrativos.

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- Es un poco raro, ¿no? - Preguntó uno de los chicos instalados en el sofá frente a la televisión después de que el muchacho del que hablaba entrara a la casa, pasara por la estancia sin saludar y se encerrara en su habitación.

- ¿Poco? - Dijo en burla llevándose una palomita a la boca otro de los muchachos. - Yo diría muy raro. ¿Cómo es que ese vino a dar aquí Honda? - Preguntó a un tercer joven, quien vivía en el departamento.

- Bien saben que este departamento lo paga la universidad, yo no tengo control de a quien mandan a vivir aquí. - Se encogió de hombros. - Las cuatro personas que vivimos aquí somos becados y no nos queda más que aceptar a los compañeros que nos toquen e intentar estar en paz. Particularmente pienso que es mejor que sea del tipo callado e introvertido a que sea un aprovechado como el chico del año pasado, no recuperé ni la mitad de las cosas que me robó.

- ¿Cómo dices que se llama el nuevo? - Preguntó el primero.

- Saotome.

- ¿Y qué? ¿Es un cerebrito? - Cuestionó el segundo riendo, los tres chicos eran atletas de alto rendimiento del basquetbol, Honda con una beca del setenta por ciento, Fujii y Yoshida de familias adineradas.

- Pues, tengo entendido que también es deportista. Mejor sigamos viendo el partido. - Subió el volumen al ver que terminaban los comerciales.

El chico Saotome dentro de su habitación podía oír perfectamente lo que comentaban de él, pero no le importaba en lo más mínimo.

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- Es guapo, ¿no? - Comentó una chica de pelo castaño largo sentada en las gradas observando como el entrenador del equipo de Taekwondo hacía movilizarse al equipo.

- No puedo negar que es de buen ver, pero míralo... no es tan bueno, ¿por qué lo habrán aceptado en el equipo? El superior Yamada era el mejor taekwondoista de la región, y ahora que se graduó había el rumor que integrarían a alguien digno de cubrirlo, ¿y qué tenemos en su lugar? ¿un chico que apenas sabe patear? - Se quejó la chica.

- Mmm... a lo mejor no le está poniendo ganas... ¿no? - Intentó hallar alguna explicación.

- Vamos... - Incitó la otra. - En la ronda de combates se notaba que ni siquiera se sabía las reglas. A mi más bien me suena a que será hijo o familia de alguien influyente de la universidad y por recomendación lo metieron al equipo de competencia, no porque sea bueno.

- ¡Es lo de menos! - Le restó importancia. - A mí lo que me interesa es que es guapo y no soy la única que lo piensa. - Dijo mirando alrededor, en las gradas había una buena cantidad de chicas cuchicheando sobre el chico nuevo. - En la clase de formación ética... - dijo como si contara un secreto. - Hicimos una apuesta. - Rio un poco antes de continuar. - La primera chica que le saque una cita a Saotome las demás tendremos que pagarle el costo total de la salida. Y por si fuera poco, alguien fue de chismosa a otras clases y se han unido al menos diez chicas más.

- ¿Qué? ¿cuántas van en total? - Preguntó con una carcajada.

- Como 27... tal vez más. - Razonó.

- Oye Ran... pero ¿qué no se supone que estabas saliendo con Fujii?

- Pues si... tuvimos varias citas, pero no se ve que le interese algo formal y Saotome es más guapo.

- La verdad... sí. - Terminó por reconocer. - Mira, ya terminaron. - Mencionó al ver a los chicos dirigirse a los vestuarios.

- ¡Es mi oportunidad! - Se colgó sin cuidado el bolso de libros y rápidamente bajó las pocas gradas bajo ella mientras se alistaba el cabello.

- ¡Oye Ran! ¡Espérame!

Ambas tuvieron tiempo de llegar al final de las gradas, había otras tantas chicas interesadas en hablar con el nuevo, pero al ver a Ishikawa Ran acercarse dimitieron, era conocida por ser de las más populares y no tendrían oportunidad con ella cerca.

- Aquí viene. ¿Cómo me veo Mai? - Preguntó en voz baja al ver que Saotome terminaba de recoger sus cosas.

- Bien. - Sonrió con astucia. Cuando Ran se proponía algo era imposible que no lo lograra.

- Saotome ¿verdad? - Le habló Ran al chico. - Vamos juntos en la clase de Formación Ética. - Le sonrió de manera coqueta. - No nos hemos presentado formalmente, soy Ishikawa Ran.

- Ah... bien. - Fue lo único que dijo sin interés antes de esquivarla y seguir su camino. Ambas chicas se quedaron congeladas ante la frialdad, pero Ran en instantes lo alcanzó y habló intentando seguirle el paso.

- ¿Y entonces eres Saotome qué? - Insistió preguntando algo que ya sabía de sobra, él no se detuvo, pero al menos contestó.

- Saotome Ranma.

- Ranma, que curioso nombre, nunca lo había escuchado. ¿Puedo llamarte por tu nombre de pila? Tú también puedes llamarme Ran.

Ranma se detuvo y volteó a mirarla con una ceja alzada y una mirada de quien inspecciona un bicho.

- No, lo siento, solo Saotome... y solo si es necesario. - Agregó antes de entrar en la zona exclusiva de jugadores, Ran y su amiga estaban pasmadas, pero no solo ellas, sino también las otras chicas que incrédulas observaban la escena, no se conocía a nadie en la universidad que hubiera rechazado a Ishikawa quien era conocida por sus rasgos exóticos de "hafu", lo cual lograba una combinación inusual entre sus genes japoneses y australianos, era descrita constantemente como una "belleza".

- ¡Hey! ¡Ran! - La llamaron a la distancia y prontamente el chico se acercó con una sonrisa en el rostro. - ¿Viniste a verme en la práctica? - Fujii llevaba cargando su maleta al hombro y un balón de básquet en el otro brazo.

- No, de hecho, ya me iba. - Dijo rodando los ojos de muy mal humor.

- Pero... - Sorprendido el balón se le cayó.

- Nos vemos... - Agregó un poco apenada por la actitud de su amiga la otra chica antes de seguirla.

- ¿Y eso que fue? - Le preguntó Honda al ver un poco de la escena, también estaba sorprendido. - ¿No estaban saliendo?

- Eso creía. - Dijo ahora enojado. - Ella se lo pierde. - Entró en los vestuarios, aún había chicos de la pasada práctica, pero a nadie le molestaba.

Los jugadores de baloncesto comenzaron a llenar el espacio y los de taekwondo a desocuparlo.

- ¡Oye Kamio! - Le gritó Honda al actual líder del equipo de taekwondo, para que negarlo, había visto salir a su raro compañero de piso del vestuario y tenía curiosidad. Su compañero de la clase de ingeniería volteó regresando el saludo con la mano cuando Honda lo cuestionó.

- ¿Qué tal tu nuevo integrante?

- ¡Ni me lo recuerdes! - Se quejó. - Nos lo mandaron porque según era la octava maravilla, que según con él era seguro que llegaríamos a las nacionales, ¡vaya fiasco! Resulta ser que el tipo no se sabe ni las reglas, ¡nunca había practicado taekwondo! - Habló frustrado.

- Entonces, ¿por qué lo pusieron en el equipo? - Preguntó y a este punto los demás chicos escuchaban atentos, quien dijera que los hombres no eran de chismes, era porque no los conocía. Dando un suspiro Kamio contestó.

- El entrenador dice que es una maravilla para las artes marciales... pero a este punto él también está un poco estresado, lleva dos semanas aquí y Saotome no ha mostrado interés, está pensando en pedir una intervención de la oficina estudiantil, se supone que agendaron a Saotome para que nos ayudara a ganar, no para que nos arruinara.

- Además es un creído. - Agregó otro chico que estaba en la puerta dispuesto a salir, también era del equipo de Kamio. - Nos mira como si fuéramos unos tontos, siempre parece estar de mal humor y pocas veces habla. Por mí que lo regresen al sitio de donde salió.

- Y también es un raro, ¿no? ¿Ya oyeron lo que pasó con Ishikawa? - El capitan del equipo de básquet habló. Yoshida, Honda y Fujii se tensaron de solo oír el nombre de la chica que acababa de "batear" a este último. - Dicen que la rechazó, ¡ja! ¡será un idiota para no caer ante esos encantos! - Otros tantos apoyaron el comentario sorprendidos.

- Un idiota o... ya saben... le gustan otras cosas... - Las risas en el vestuario se oyeron más fuertes.

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- Saotome, quédate por favor. - Pidió la maestra, mientras el resto de estudiantes salían de la clase el chico nuevo tiraba decenas de papeles al cesto de basura. - Espero que no esté tirando nada importante de mi materia. - dijo medio en broma medio en advertencia.

- No, solo son tonterías. - Refunfuñó al tirar con especial disgusto un papel en forma de corazón.

- He visto que eres bastante popular entre las chicas.

- Son tonterías. - Repitió en un mascullo caminando al escritorio.

- Sé de sobra que tu presencia en esta universidad tiene un propósito deportivo. - Dijo con mucha más seriedad entrando en el tema que le interesaba. - Que tu beca no solo cubre en totalidad tus estudios, sino también tu estadía completa, es una ventaja mucho mayor que la que le dan a otros chicos. - Ranma asistió lentamente, ya podía adivinar lo que venía. - No estás dando un buen rendimiento en clase Saotome, te recuerdo que no puedes reprobar si quieres conservar tus privilegios, no sé cómo estés llevando el resto de tus materias, pero en la mía, no obtendrás la nota mínima de este mes si no me entregas un trabajo merecedor de al menos 95p.

- Supongo... - No mostraba emoción alguna. - ¿Puedo retirarme?

La maestra torció el gesto ante el poco interés y asistió, al menos le había advertido, ya quedaba de él si recomponía su camino.

- ¿Crees que lo de la apuesta valga la pena? - Susurró un grupo de chicas al verlo salir del salón y pasar de largo frente a ellas. - ¡Es un raro! ¡tiró todas nuestras notas!

- Pero es tan guapo... es una lástima. - Le contestó otra.

- Supe que es becado, que lo habían traído para participar en taekwondo, pero que no está dando resultados, el capitán y el entrenador están furiosos. - Dijo una tercera.

- Aquí en clase ni siquiera se esfuerza. Seguro es tonto. Es bien sabido que los deportistas no necesitan estudiar realmente. - Se metió en la conversación un muchacho con tono desagradable.

- ¡Y no solo tonto! - Otro chico repuso. - Rechazó a Ishikawa y pareciera tenerles hasta asco a las chicas. Dicen que probablemente tenga "costumbres raras" jajaja - Se burló.

- Tan guapo que es... - Volvió a suspirar la chica con la misma frase que dijo hace solo unos momentos antes.

- Ni siquiera tiene amigos... es odioso el tipo. - Contribuyó otro que pasaba por ahí.

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- Saotome. - A penas entró en el departamento lo enfrentó Fujii, Ranma al menos sabía que no vivía ahí, fuera de eso, no tenía idea de quién se trataba. - Contigo quería hablar, raro. - Se posicionó frente a él.

Yoshida lo apoyó manteniéndose a la derecha de su amigo, Honda solo observó desde una esquina, no por no apoyar a Fujii, pero tampoco quería verse mezclado.

- ¿Qué? - Contestó viéndolo con molestia, había tenido un día pesado en clases, con profesores que le exigían, la dirección lo había mandado llamar para darle una charla de advertencia y el entrenador de taekwondo lo tenía harto junto con toda la bola de papanatas que se creían profesionales del deporte solo por ser cinta negra.

- Te lo advierto, no te metas en mis terrenos; si no quieres que tu vida sea un infierno aléjate de...

- Hazte a un lado. - Declaró seco, bastante tenía con esta universidad en la que no quería estar, esta ciudad insulsa y el puñado de locas que lo acosaban.

- ¡Mira idiota! - Intentó tomarlo del suéter, pero Ranma de un movimiento lo esquivó y le dio un codazo en la espalda que lo mandó de bruces al suelo.

- Ya te dije... déjame en paz. - Sin más se metió en su habitación.

- ¡Infeliz! - Fujii se levantó del suelo dispuesto a tirar la puerta de ser necesario, pero Honda lo agarró del brazo.

- ¡Ya basta! ¡contrólate! ¡no vale la pena! - Le pedía, no quería disturbios en su departamento y menos que fueran a correrlo o sancionarlo involucrándolo en peleas, no le convenía al ser becado.

Dentro de la habitación Ranma no le tomó importancia y hasta se colocó unos audífonos, intentó marcar con su celular a su casa , pero nadie respondió.

- Maldita sea. - Lanzó antes de tomar un manga y leer un poco, esperando que le regresaran la llamada.

Sin poder evitarlo pensó en su situación, sabía lo que todos decían a sus espaldas, no era cercano a nadie, no tenía interés en el estudio o el deporte y otras tantas tonterías, pero, ¿qué podía hacer? Esto no era lo suyo, había entrado a estudiar por insistencia de su madre y en su antigua escuela siempre había alguien que le diera una mano, tenía amigos y los maestros eran amables, las chicas con quien se relacionaba no eran unas acosadoras y nadie quería molestarlo.

- ¡Bah! ¡¿a quién le importa?! – Refunfuñó antes de arrojar el librillo y meterse en las cobijas disponiéndose a dormir.

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- Dicen que apenas clasificaron para las siguientes rondas. - Comentó Honda cuando caminaban hacia un bar cercano. Además de Yoshida y Fujii, iban con ellos los dos compañeros de alojamiento de Honda, Takami y Murota.

- Saotome ni siquiera se levantó de la banca, no participó en la categoría de formas y en equipo el entrenador no lo incluyó.

- ¿Fuiste a ver el torneo? - Preguntó Yoshida

- Y también iré mañana, soy aficionado. - Reveló Takami.

- Yo te acompañaré mañana, la verdad me da bastante curiosidad Saotome, casi nunca sale de su habitación. - Dijo Murota.

- No estás oyendo que ni siquiera se levantó de la banca. - Le dio un golpe Fujii. - ¿Qué te hace pensar que mañana el papanatas participará?

- Mañana son las competencias individuales. - Retomó la palabra Takami. - Tiene que participar si o si, sea bueno o malo, no le quedará de otra que pasar a pelear. - Aclaró.

- ¡Ja! ¡seguro le darán una paliza! - Yoshida se burló haciendo que los demás también se rieran y apoyaran la idea.

- Entonces hay que ir todos. - Fujii sonrió socarrón. - Estaremos ahí para ver qué clase de perdedor es.

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- Con permiso - Pidió una voz femenina, una chica con un suéter largo y a la moda en color rojo que enmarcaba su silueta; cuando Honda alzó la vista, inmediatamente encogió sus piernas para darle paso por el estrecho espacio entre las gradas, codeó a Yoshida quien al ver a la chica hizo lo mismo, a su lado Fujii discutía con Ishikawa sobre cómo "no le interesaba a ninguno" relacionarse con el otro, pero al ver a la muchacha se quedó callado y le dio paso; la amiga de Ran intentaba calmarla y tuvo que avisarle que la chica que ahora todos veían interesados quería pasar.

- Que chica... - Dijo con embeleso tras ellos Murota, Takami asistió en silencio. - Nunca la había visto, ¿será de otra universidad? - Yoshida estiró el cuello todo lo que pudo para ver cómo se sentaba hasta el extremo donde también estaba llamando la atención masculina.

- No creo, la mayoría trae suéteres con el logo de su escuela. - Honda también se inclinó adelante para verla entre la multitud de gente.

- Siento que hasta se me pasó la resaca de solo verla. - Lascivo lanzó el comentario Fujii, esto hizo a Ishikawa bufar y prefirió ignorarlo lo que restaba de la competencia.

- Por cierto... ¿alguien escuchó esta mañana salir a Saotome de la casa? - Takami preguntó observando la banca de competidores de su universidad entre los que ya estaba el joven mencionado, tenía los brazos cruzados pero la actitud relajada.

- Claro que no, aún ahora me siento borracho, apenas y me levanté. - Murota negó. Los otros chicos apoyaron, la noche pasada habían bebido en el bar hasta casi la una de la madrugada, a esa hora habían regresado al departamento a seguir emborrachándose, incluso alguien comentó que recordaba haber estado tocando la puerta de Saotome para molestar, pero este ni les había prestado atención. Así que, aquella mañana, la única razón para haberse levantado fue la curiosidad y el propósito infantil de ver como vencían a Saotome.

- Bienvenidos al segundo día de eliminaciones, les recordamos que mañana serán las finales de las tres categorías, hoy comenzaremos con las batallas individuales y al terminar serán las semifinales por equipo. Al finalizar el día tendremos a todos los finalistas que mañana disputarán el trofeo de primer lugar. - Se oyó por fin al maestro de ceremonias comenzar el evento.

Los vitorees se oyeron por todo el auditorio, era una suerte que ese año hubieran sido anfitriones del torneo seccional.

Los combates individuales comenzaron respondiendo al llamado de dos en dos que habían sido elegidos al azar, incluso peleando entre estudiantes de la misma escuela según la suerte.

Ya llevaban casi una hora viendo a los talentosos taekwondoistas pelear cuando se oyó por los parlantes.

- Competidor 94, Ishida Jun y competidor 37 Saotome Ranma, pasar a la plataforma 2.

El público femenino gritó y levantaron pancartas de apoyo, Ishikawa incluso se levantó sonando los cilindros inflables y gritando el apellido del chico. Fujii bufó, pero seguidamente dibujó una sonrisa, estaba seguro de que le darían una buena golpiza a Saotome, especialmente porque el peleador rival estaba entre los primeros lugares en las otras categorías.

- Mira eso. - Dijo Takami. - Todos voltearon a ver lo que señalaba y vieron a un compañero de Saotome, quien confundido amarraba por detrás de la espalda las manos del muchacho de trenza por indicación de él mismo, los asistentes en las gradas y hasta el propio entrenador también lucían sin entendimiento ante aquello y el capitán del equipo, sentado a un lado, se tapaba el rostro con pena.

- ¿Qué está haciendo? - Se escuchó el cuchicheo de la gente.

- Saludo al frente, saludo al réferi, preparados, ¡ya! - Les indicó el que guiaba la batalla.

Esquivó por la derecha, esquivó en un gran salto hacia arriba, levantó su pierna izquierda, y paff~, había ganado Saotome.

- ¡¿Pero que demonios pasó?! - La voz consternada de Fujii apenas lograba oírse ante el estruendo del público, nadie podía creer que hubiese vencido tan fácil a un peleador de alto rango.

- ¡Eso Saotome! ¡Eres el mejor! - Gritaba Ishikawa sin control, sin poder creer que realmente hubiera ganado cuando llevaba tres semanas sin mostrar nada de aquel talento que había dejado a todos perplejos.

- ¿Cómo lo hizo? - Esta pregunta, independientemente de quien la hubiera hecho, se repitió a lo largo de la jornada, sobre todo cuando Saotome calificó a las finales, incluso el entrenador lloraba de la emoción y lo eligió para participar en la semifinal de la categoría por equipo e igualmente había catapultado al escuadrón a las finales, cabe mencionar que los propios chicos estaban alucinados.

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- ¡Hey Takauchi! - Gritó Honda al ver a la chica pasar entre la gente al salir del autditorio mientras estiraba de la mano a su amiga Ishikawa.

- Hola de nuevo chicos. - Saludó por ambas al alcanzarlos.

- ¿Qué le pasa? – Preguntó entre curioso y burlón Fujii viendo suspirar a la otra chica.

- Saotome volvió a rechazarla. – Dijo encogiendo los hombros.

- Cállate Mai. – Amonestó seria Ran.

- Amiga, ya basta, date por vencida. Si en este tiempo no te ha dado ni a ti ni a ninguna otra oportunidad de nada, tal vez sea porque está interesado en "otras cosas"

- Ósea que será gay… - Remarcó Fujii socarrón.

- ¿Saben qué? Olvidémonos de Saotome y vayamos a divertirnos, es sábado y no hay que desperdiciar nuestra tarde con tonterías. ¿Vienen chicas? - Yoshida propuso

- ¡Seguro! - Dijo Mai.

- ¡Vayamos a tu departamento Honda! – Propuso Ishikawa de pronto.

- Si tu intención es ver a Saotome… - Explicó con un poco de burla Takami, sin embargo, también había una ligera emoción que no pasó desapercibida por los demás. - Pierdes tu tiempo, él nunca sale de su cuarto. Nunca nos hace caso.

- ¿Y qué? ¿ahora quieres que nos haga caso? - Preguntó riendo Murota.

- ¡Claro! ¡Todos sus combates acabaron en menos de dos minutos! Con ese nivel de combate no solo ganará mañana, ¡llegará a ser profesional!, que mejor hacernos amigos ahora que puedo acercarme a alguien que será famoso. - Dijo un poco en broma, pero había algo de cierto en sus palabras.

- ¡Bah! Ese rarito solo será famoso en su casa, ni quien le dé importancia. - Fujii inconscientemente siguió el camino con Honda, todos dirigiéndose nuevamente al departamento con el plan en mente de aprovechar la tarde del sábado, además, fuera de Fujii que odiaba a Saotome, los demás, aunque no lo admitiera, tenían cierto interés en el joven que había dejado, literalmente, a todos con la boca abierta de la sorpresa y emoción, cuando antes no apostaban ni medio yen por él.

Casi una hora después entraron en el departamento de los muchachos, todos llevaban bolsas, ya fueran de comidas, algunas botanas e incluso alcohol, Ishikawa cada tanto se arreglaba el cabello y preguntaba a su amiga cosas sobre su apariencia, era obvio que intentaría algo, Fujii resoplaba cada vez más seguido, había empezado a considerar la posibilidad de enfrentarse a Saotome con el pensamiento de que, aunque fuera bueno con los pies no significaba que pudiera ganarle en una batalla si decidía darle una paliza, especialmente si sus amigos le ayudaban... cosa que era improbable viendo la emoción de Takami por hacerse amigos.

- ¿Por qué no llamas a Saotome de una vez Takami? - Sugirió Ishikawa mientras su amiga meneaba la cabeza cansada de aquello.

- Es más, ¿por qué no lo hago yo? - Dijo sarcástico Fujii alimentado por los celos.

- Fujii, espera... - Lo detuvo Yoshida. - Tranquilízate, ¿qué piensas hacer? - Preguntó preocupado. Él sí que tenía la suficiente cordura para no dejarlo pelear con un muchacho experto en taekwondo.

- Nada, nada. - Intentó zafarse. - Lo invitaré a nuestra reunión y veremos si es tan hombre como presume.

- Fujii basta. - Lo tomó Honda por el hombro y lo jaló a un lado más alejado, luego le habló en susurro. - Piensa lo que vas a hacer, no tiene sentido, estás cegado por los celos, pero Saotome no tiene la culpa de que Ishikawa no haya tomado en serio la relación. Además, Saotome no le hace caso a ninguna chica, mucho menos Ishikawa a quien ya le dejó claro en más de una ocasión que no está interesado, no vale la pena.

El muchacho respiró hondo pensando en las palabras, luego aun resentido, dijo en voz alta.

- Tienes razón, mucha razón. Dejemos que Saotome vuelva a rechazar una vez más a Ishikawa Ran, la chica más popular de la universidad, quien está obsesionada con un rarito de trenza, sin importarle que probablemente él esté en el closet. - Lanzó la acusación al aire.

- ¡Imbécil! - Su amiga la tuvo que detener.

- No le hagas caso Ran. ¿Sabes qué? mejor vámonos, tendrás oportunidad después. - Pero la otra no la escuchó.

- Él solo es tímido. - Se dirigió a Fujii con furia. - Toda esa basura son rumores.

- Ja-ja-ja ¿y porque no le preguntamos? - Fujii sentía su sangre hervir, a pesar de las recientes palabras de su amigo, se dirigió sin más a la puerta del cuarto de Saotome dispuesto a armar problema de ser necesario con tal de humillar ya fuese al chico o a su "ex".

- ¡Hey Saotome! ¡abre la puerta! - Gritó tocando fuertemente.

Dentro de la habitación la luz se encendió y Fujii bramó más fuerte antes de que Ran se acercara a tocar y también le hablara a la puerta.

- Saotome soy yo, Ishikawa Ran, siento las acusaciones de este idiota, no le prestes atención, yo...

- ¡Sal Saotome! ¡sal ahora mismo! - El muchacho apartó a Ran de la puerta y tocó más fuerte. - ¡Si no eres un cobarde sal ahora!

- Basta Fujii - Le gritó alguno de los otros chicos mientras Yoshida intentaba alejarlo de la puerta.

- Vámonos, vámonos ya.

- ¡No! - Tomó el pomo y giró el metal, para su fortuna la puerta cedió, probablemente por la fuerza ejercida, y sin más entró sin permiso. - ¡Ey idiota, a ver si... a... a-a- tú... yo... - Se quedó mudo.

- ¿Qué te... - Antes de que terminara la frase Yoshida parado en el marco de la puerta, un seco "tum" se oyó por la habitación y vieron caer el cuerpo de Fujii al suelo sin conocimiento. - ¿Pero que demo... - Se quedó sin voz al asomar su cabeza completamente con la intención de reclamarle a Saotome su acto de brutalidad.

- Toma a tu amigo y sal de aquí ahora mismo si no quieres un trato igual. - Todos los que estaban afuera no pudieron más que abrir los ojos casi hasta desorbitarlos de la incredulidad ante la voz femenina que se dejó oír furiosa. - Si quieres hablar con Ranma espérenlo afuera, ahora ¡largo! - Gritó cuando vio otros cinco pares de ojos más asomándose dentro a comprobar que sus oídos no los engañaban.

Yoshida solo pudo tomar a su amigo por las axilas y arrastrarlo sobre el suelo para sacarlo de allí, todo en completo silencio.

- ¡Fuera! - Gritó ella al ver que los chicos de la puerta no se iban y la miraban fijamente.

- Muévanse... - Murmuró Honda para que todos salieran y se encargó de cerrar la puerta. Completamente superado por la situación, se recargó contra la pared aledaña, no podía creer lo que había pasado, no podía creer cuanto había cambiado su percepción de Saotome en un solo día, primero sorprendiéndolos al convertirse en el perfilado número uno para ser campeón de taekwondo, y ahora resultaba, que no solo NO era gay como muchos habían insinuado, sino que tenía novia, una novia que lo visitaba por las noches y no cualquier novia, ¡era la chica que había dejado a todos babeando antes de comenzar el torneo.

- Ahora sabemos porque no sale de su habitación. - Habló Murota llenando el silencio en el que todos se habían sumido.

- Yo tampoco saldría si tuviera una novia así. - Mencionó Takami sin evitar rememorar a la chica que aun llevando la camisa de Saotome y un pantalón de pijama de hombre se veía como salida de una fantasía para caballeros.

- No es cierto, ¿no? debió ser un espejismo. - Ishikawa preguntó a Mai que negó con la cabeza palmeándole la espalda.

En ese momento la puerta principal se abrió, Saotome entró cargando con una bolsa plástica membretada con el logo de un restaurante de la zona y se quedó quieto al notar que todos estaban cerca de la puerta de su habitación, incluso Fujji seguía inconsciente a los pies de la misma.

- ¿Qué está pasando? - Preguntó y no sonaba para nada contento, a todos los recorrió una punzada de miedo por todo el cuerpo antes de que Mai, tomara la palabra, parecía que al ser la menos implicada, tenía más capacidad para hablar.

- No-nosotras ya nos íbamos. - Tomó a Ran de la muñeca y la jaló fuerte, en menos de segundos desaparecieron del lugar.

- Estoy esperando. - Casi deletreó caminando lentamente hacia ellos. Los chicos se hicieron hacia atrás y por mala o buena suerte Fujii comenzó a recuperar el conocimiento; cuando vio a Saotome se echó por instinto atrás sobre el suelo y esperó a que por intervención divina alguien los salvara.

Para su buena fortuna, la puerta de Saotome se abrió, la chica salió y en cuanto vio la situación se acercó a su novio.

- Ya me encargué yo Ranma. - Dijo tomándolo del brazo, repegando su cuerpo al muchacho con la intención de detenerlo.

- Quiero saber que pasó. - Exigió sin quitar la vista de los otros cinco.

- Si, si, yo te lo explico, vamos, tengo hambre. - Se puso sobre sus puntas y le dio un rápido beso en los labios, eso pareció tranquilizarlo un poco, porque, aunque no dejó de mirarlos, hizo caso a la petición de la chica y entró en el cuarto.

- Akane, si esos idiotas te hicieron algo... - Lo oyeron decir.

- No, no, no me hicieron nada. - Fue lo último que oyeron antes de que la puerta fuera cerrada.

- ¿Qué-qué dicen si nos vamos a dar la vuelta por ahí? - Dijo Yoshida y todos asistieron, rápidamente tomaron sus cosas y se fueron.

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Honda abrió la puerta despacio, mentiría si dijera que no sentía nervios, Saotome era escalofriante enojado, por otro lado, también tenía curiosidad sobre la chica a la que había llamado "Akane", ¿aun estaría aquí? ¿de dónde había salido si no era de la universidad? ¿cómo una chica de esa talla había logrado noquear de un solo golpe a Fujii? Considerando que Fujii medía 1,80 y pesaba cerca de 90 kilos, la muchacha Akane debía ser muy fuerte... muy, muy fuerte.

- ¿Crees que Saotome nos esté esperando para golpearnos? - Preguntó Takami por lo bajo, Murota solo esperó la respuesta mientras entraban lentamente, Yoshida y Fujii no habían regresado.

- No lo sé...

Los tres chicos caminaron con la misión de correr hasta sus habitaciones, de pronto una voz amable los detuvo.

- Buenas noches. - El trio volteó hacia la cocina y vieron a la chica saludando con la mano, ahora llevaba puesto un traje deportivo de mujer, pero les pareció que seguía siendo divina; los tres sin saber qué hacer se quedaron callados. - Ehh... ¿su amigo está bien? - Preguntó notándose un poco arrepentida.

- Ahh...- Honda boqueó antes de contestar. - Si... si, lo está... Fujii está bien...

- Por cierto, soy Tendo Akane, mucho gusto. - Se inclinó un poco, al hacerlo, como llevaba una sopa instantánea de vaso en la mano tiró parte del contenido en el suelo. - ¡Cielos! ¡qué torpe! - Se dijo a sí misma. Al momento los tres chicos corrieron a auxiliarla, Takami tomó un trapo de cocina, Murota un puño de servilletas y Honda una tela de limpieza, todos tirándose al piso y a sus pies en el acto. - Que amables... -

- Akane, podemos... - Saotome apareció a sus espaldas y cortó la frase al verlos ahí. - Ustedes otra vez. - Dijo tronando sus dedos.

- Ya Ranma. - Lo amonestó esquivando a los chicos y tomándolo de la mano. - Por eso no tienes amigos, sé más amable. - Pidió.

- Eres una boba... no ves que...

- Solo me estaban ayudando, tiré un poco de sopa. ¿puedes presentarme a tus compañeros por favor? - Solicitó con una sonrisa que bien sabía, Ranma no podía ignorar.

- Yo... bueno... comenzó... - Pareció pensarlo. - Ese de ahí... - Señaló a uno. - duerme allá. - Apuntó a una puerta al azar. - Y ese... bueno...

- ¿No te sabes los nombres de quienes viven contigo Ranma? ¡Eso es una grosería! - Le golpeó el hombro. - Perdónenlo, a veces mi prometido es un poco... reservado. - Concluyó. - ¿Cómo se llaman?

- Honda Kenishi. - Se levantó rápido del suelo y se inclinó.

- Takami Koji. - Hizo lo mismo con una sonrisa.

- Murota Shun.

- Un gusto muchachos. – Ella también se inclinó hacia ellos como saludo.

- El gusto es nuestro. - Se adelantó Takami. - Lamentamos de verdad lo que pasó hace rato, no pudimos detener a Fujii. - Culpó al chico que no estaba.

- Él solo estaba celoso, perdónenlo, Ishikawa le gusta mucho y actuó como tonto, pensó que estabas en tu habitación Saotome, no sabía que ahí se encontraba tu prometida. - Explicó de manera rígida esperando que Saotome no quisiera golpearlo.

- Si, bueno, yo también me pasé un poco de la raya. - Tendo respondió antes que Ranma y sonrió, los chicos frente a ella sonrieron de vuelta embobados.

- Si, ya, ya, vamos Akane. - La tomó de la mano para alejarla de ellos.

- Íbamos a cenar, es solo sopa instantánea, pero, si gustan pueden acompañarnos. - Ofreció ella.

- Akane... - Reclamó entre dientes. Los otros tres ni siquiera le prestaron atención al joven y aceptaron la oferta a pesar de que ya habían cenado.

Rato después los cinco estaban sentados en la sala mientras comían, eran cerca de las once de la noche, pero a ninguno le importó.

- ¿Y de dónde eres Tendo? ¿no estás en nuestra universidad verdad?

- Jeje... no, al igual que Ranma, soy de Tokyo, ambos asistimos a la universidad ahí, cuando le avisaron a Ranma que debía cubrir un intercambio yo no pude lograr que me aprobaran uno a mí.

- Claro, Saotome vino al equipo de taekwondo. - Takami comprendió.

- Así es, le dijeron que debía cubrir el lugar del antiguo capitán que se graduó hace algunos meses, pero... jeje... - Rio un poco con gracia. - Ranma ni siquiera practica ese deporte.

- ¡¿Qué?! - Gritaron los tres sorprendidos.

- Si, bueno... no es la gran cosa. - Habló Saotome por primera vez mientras sorbía su sopa.

- Ranma... no seas presumido. - Regañó por lo bajo. - Lo que pasa es que Ranma es campeón de artes marciales, pero nunca había practicado taekwondo como tal, no sé a quién se le ocurrió ponerlo a hacer tal cosa, sobre todo sin preguntar si le gustaba ese deporte; ayer por la noche cuando Ranma me recogió en el aeropuerto, lo estuve ayudando a aprender todas las reglas del combate para que pudiera hacerlo bien hoy, incluso tuvieron que amarrarle los brazos porque por instinto no dejaba de usarlos.

- Ya veo... ¿entonces, nunca habías practicado taekwondo? - Honda sorprendido preguntó. Akane le dio un ligero golpe para que contestara de buena manera.

- No, lo mío son otro tipo de artes marciales. - Dijo un poco más relajado, como si ya no le quedara de otra más que convivir con esos chicos con los que estaría compartiendo casa los próximos meses.

- Ranma viene de un legado, el Musabetsu Kakuto Ryuu, de la rama de los Saotome. - Presumió por él su prometida. - Es campeón en karate, judo y kung fu, que son las disciplinas que hay en nuestra universidad, pero el próximo año entrará de lleno a las competencias senior nacionales de artes marciales mixtas, no tengo duda de que le irá muy bien.

- ¡Excelente! - Takami fascinado asistió

- Disculpa que lo pregunte Tendo, pero ¿tú también practicas artes marciales? Lo digo por la forma en que... – Murota hizo seña con el puño derecho como si golpeara algo, haciendo referencia al golpe a Fujii.

- ¡Por supuesto! - Aclaró con entusiasmo. - No podía quedarme atrás, incluso soy más fuerte que Ranma, cuidado y me hagan enojar. - Dijo haciéndole un gesto de superioridad a su prometido.

- ¡¿Ehhhh?! - Exclamaron

- ¡Ja! ¡Eso quisieras! - Respondió ahora con una sonrisa competitiva Ranma. - El día en que puedas vencerme será cuando los cerdos vuelen. - Rebatió y ahora los muchachos observaron como por primera vez Saotome parecía hasta estarse divirtiendo.

- Tengo mis... métodos... - Dejó al aire levantando las cejas. Ranma se puso rojo, inmediatamente los otros tres se pusieron rojos y Akane al darse cuenta de que todos habían captado la indirecta, enrojeció también. - Qui... quiero decir que... soy mejor que él con ciertos ataques, pero esa es otra historia. - Nerviosa siguió comiendo, Saotome se aclaró la garganta.

- ¿Y aún estás intentando hacer también un intercambio para acá? - Preguntó alguien.

- No, me dijeron que sería hasta el semestre que viene, pero para entonces es cuando Ranma regresa a Tokyo, no tendría sentido. Así que solo estaré visitándolo, espero que no les haya molestado que por esta ocasión me quedara en el departamento, sabemos que es un poco abusivo de nuestra parte pretender que me hospeden aquí, pero no encontramos un hotel sin reservación que quedara cerca y aún no se moverme por la ciudad, pero les prometo que en futuras ocasiones...

- No, para nada Tendo, no nos molesta que vengas a visitar a tu prometido, ¿verdad chicos? - Animó Murota, enseguida ambos negaron fervientemente e incluso ofrecieron hacerle tour por la ciudad o invitarlos a conocer otros lugares turísticos cercanos cuando estuviera de visita.

- Son tan amables, muchas gracias. - Se inclinó con una sonrisa. - Aprecio mucho que estimen a mi prometido y tengan estas consideraciones con nosotros, igualmente si un día van a Tokyo consideren quedarse en nuestro dojo. - Pidió solemnemente como la formalidad japonesa del más elegante estilo marcaba. - ¿Verdad Ranma? ¿Sería bueno que tus amigos nos visitaran? - Ranma rodó los ojos, al parecer Akane le había conseguido amigos.

- Claro. - Dijo con un suspiro resignado, no tenía caso contradecirla.

- Creo que es hora de ir a dormir, mañana debes levantarte temprano. - Se dirigió a Ranma. - Espero que nos acompañen chicos, es un día importante para Ranma.

- ¡Ahí estaremos! - Honda aceptó de inmediato al igual que los otros dos

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Al siguiente día, cerca del mediodía, el frío del invierno no se sentía dentro del auditorio cuando Saotome ganó el trofeo de la categoría individual, igualmente, el equipo ganó el pase a las regionales como tanto deseaban y próximamente esperaban ganar las nacionales.

La gente comenzó a desalojar el espacio, Akane se encontraba sentada en la grada más cercana a los peleadores, esperaba a que Ranma terminara con las fotos que les hacía el periódico escolar; a su lado los tres compañeros de piso de Ranma le hacían plática.

- Te... Tendo, ¿verdad? - Llamó nervioso. Ella volteó y se encontró con el chico de la tarde pasada. - Mi nombre es Fujii Mako, en verdad lamento muchísimo la forma en que entré ayer a la habitación de Saotome, no tenía idea de que su prometida se encontraba ahí, y aunque no fuese así, soy consciente de que fue muy irrespetuoso de mi parte hacerlo sin el consentimiento de Saotome, por favor ¡discúlpeme! - Se inclinó en 90 esperando que ella le diera una respuesta.

- ¡Yo también le pido mis sinceras disculpas! - Yoshida también se inclinó esperando el perdón.

Ayer, pasada la medianoche, Honda les había llamado y explicado la situación, añadiendo que Tendo era una persona muy comprensiva, que incluso había mencionado estar apenada por tan fuerte golpe, que era una chica muy agradable y que habían compartido tiempo con ella y con Saotome, siendo sorpresivamente este último un chico bastante tratable y hasta amistoso cuando intercambiabas más de dos palabras con él.

- Esta bien chicos. - Aceptó. - Solo por favor les pido que respeten a mi prometido, sé que es algo arisco al principio, pero es buena persona, estoy segura de que si le insisten un poco, podrán entablar una amistad con él. - Habló mirándolos, luego miró a los otros tres sonriéndoles también y al final a Ranma, quien al notar su mirada volteó a verla y le hizo un gesto con la mirada de que ya quería acabar con aquello.

Akane invitó a sentarse a los dos recién llegados y habló para todos sin despegar su vista de su prometido.

- Ranma no quería venir, lo obligaron amenazando con quitarle la beca, y a su vez, él se mantiene en la universidad por petición de su madre y para estar cerca de mí, no se podía dar el lujo de perder el recurso cuando le pagan el cien por ciento y nuestros padres no pueden financiar por ahora nuestros estudios. Es difícil para ambos estar separados, hacemos todo juntos. - Añadió esperando comprensión.

- ¿Estudian lo mismo? - Preguntó Yoshida.

- No, pero tenemos muchas materias en común, mientras que él está en Cultura Física yo estoy en Fisioterapia, quiero especializarme en lesiones derivadas del combate, sin embargo, siempre le he ayudado con sus asignaturas y sé que no le ha ido muy bien últimamente, no saben el gran peso que me quitarían de encima si se amistaran con Ranma y lo motivaran a seguir en estos meses que vienen, él no tiene muchos amigos y quisiera que tuviera a alguien que se preocupe por él. Por favor, chicos. - Pidió con ojos llorosos.

- ¡Dalo por hecho Tendo! Yo estoy estudiando para ser Maestro de Educación Física y seguro podré ayudarlo en algo con las materias. - Takami fue el primero en ofrecer.

- ¡Gracias Takami!

- ¡Seguro que sí! - Murota dijo. - Cuidaremos de Saotome como si fuera de la familia, ¿cierto muchachos?

- Claro, incluso sabiendo ahora que es bueno en el deporte podemos invitarlo de vez en cuando a participar en algunos partidos amistosos. - Propuso Honda pensando en la conversación del desayuno con Saotome mientras Akane se alistaba para salir del departamento.

- ¡Estaremos al pendiente de él! ¿verdad Fujii? - Preguntó adrede Yoshida, si su amigo podía superar su mal trago respecto a Saotome todo sería mejor, de todas maneras, Ishikawa le parecía caprichosa, no le convenía, veía más interesante a Takeuchi Mai, muy centrada, muy responsable y amable.

- Claro. - Asistió con una sonrisa conforme y sincera Fujii - Podríamos hasta ser amigos, ¡qué más da! - Se carcajeó ante las ironías de la vida y le devolvió la sonrisa a Akane que agradecía con la mirada.

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- Oye Akane... - Ranma se había colado a la sala de espera del aeropuerto de Kyoto para despedir de forma debida a su prometida. - ¿Qué les dijiste a esos chicos, ahora me tratan como si fuéramos amigos? - Preguntó pensando en el tiempo que habían compartido al ir a comer juntos. - Te vi hablando con ellos al terminar el torneo, y sé que les lavaste el cerebro porque hasta me ofrecieron ayuda con varios trabajos escolares. - Akane jugó con los dedos que sostenían su mano hasta entrelazarlos.

- No mucho, solo que eras amable cuando son más cercanos a ti, quieren ser tus amigos.

- Akane... - Dijo sin creerle del todo, ella lo ignoró.

- Por favor, prométemelo amor. No me gusta que seas un antisocial, ni que seas descuidado con tus notas escolares, tampoco me gusta verte apático con actividades como el taekwondo, sé que no querías esto, pero en otra situación hubieras disfrutado aprender nuevas técnicas marciales, ¡vamos! - Lo tomó del rostro y se puso muy cerca de él. - Eres más que una mala cara, eres Ranma Saotome, un guerrero en todo lo que hace, ve el lado positivo de esto y diviértete, en unos meses estarás de regreso y tendrás nuevos amigos, nuevas experiencias y nuevas cosas aprendidas, ¿sí?

- No me vas a dejar en paz, ¿verdad? - suspiró.

- No, no hasta que vea que estás esforzándote. ¿si?

- De acuerdo... - Dijo no muy convencido. - Dejó caer su cabeza a las piernas de ella y habló desde ahí. - Pero tu prométeme que vendrás más seguido a verme. - Pidió, Akane tenía un trabajo de medio tiempo en la clínica de Tofu, eso le permitía juntar dinero para el transporte hasta Kyoto, al menos hasta que él encontrara un trabajo en esta ciudad que no interfiriera con la universidad y pudiera ahorrar para ir a verla.

- Pasajeros con destino a Tokyo, favor de pasar a abordar. - Se oyó por el altavoz y Akane tuvo que levantarse. Las otras personas se apresuraron a la fila por lo que no le prestaron atención a la pareja abrazada en una esquina.

- Te prometo que en cuanto tenga el ahorro justo vuelvo a verte. - Se colgó de él con ánimo de no soltarlo. - Te amo.

- Yo más... - Susurró contra su oreja antes de besarla y dejarla ir por fin.

Ranma vio como la figura enfundada en una chamarra roja se perdía tras las puertas de embarque, aún se quedó cerca de diez minutos mirando la nada hasta que un guardia le dijo que debía retirarse.

El muchacho salió del aeropuerto y miró el cielo, estaba comenzando a oscurecer y había tonalidades rojizas entre las nubes, después de ver a Akane se sentía mucho mejor, más vivo, más contento y con ganas de intentar lo que le había prometido, además, no era tonto, esa chica se había asegurado de venderles una buena historia a sus compañeros de vivienda y a esos otros dos chicos, tanto así que ahora sentía que esos tontos estarían molestando a partir de ahora.

En lugar de enfurecerse con la idea, sonrió hacia el cielo, pensando que, así como las luces escarlatas pintaban el ocaso, Akane tenía un efecto igual de embellecimiento a su vida.

FIN

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ACLARACIONES

- El nombre de "Akane" hace alusión al color rojo, e incluso en algunas traducciones hace referencia al cielo o al otoño, he de ahí el título de la historia.

N/A

1ero de diciembre y buenas tardes.

Sobre la temática, ni yo sé de done salió, pero me parecía divertido explicar la clase de influencia que tiene Akane no solo sobre Ranma, sino sobre su vida en general, ¿ustedes que piensan?

Así es chicos, estoy de regreso, no sé por cuánto tiempo ni tampoco si estaré cumpliendo estrictamente un "Diciembre sin Fin", pero me voy a esforzar. Realmente este año pensé en dejarlo pasar porque, aunque me gusta mucho escribir historias, he estado enfocada en otras tantas cosas que hacen que escribir no sea mi prioridad, entonces supuse que sería mejor no publicar este año; sin embargo, pensando también que pudiera ser que el próximo año tenga aún menos enfoque en la escritura, decidí hacer lo que pueda con este reto, una forma de... no puedo decir que, de despedida, por que definitivamente seguiré dándole vueltas al fandom y escribiendo cuando tenga alguna inspiración, pero si a lo mejor un alejamiento al menos de la autoría de historias. De todas formas, no le hagan mucho caso a mis palabras, estoy medio loca y puede que el año que viene simplemente me olvide de este mensaje.

Gracias a todos por apoyarme, de hecho, en estos últimos días recibí notificaciones de reviews en varias historias y eso me sorprendió. Gracias de verdad, me hacen sentir especial.

- Picoro

- Romancelife7

- SARITANIMELOVE

- Akai27

- Carol FVargas

- Sailordancer7

- Zwoelf

- Bealtr

- Akanita de Saotome

- D-Infinity

- Guest

- BereNeST

- Nita-chan84

- Psicggg

- JHO

- YokoLyn

- BaybyFace

- vanesa112

- arianne luna

- Vero,Guti

- Crisel Grajeda

- Adriana Flores

- Lelek An3li

- gatopicaro831

- Benani0125

- Juany Nodoka

Jeje mis review de la última historia que publiqué. Los quiero a todos, de este lado del internet, AkaneMiiya.