IKIGAI
"La razón de ser"
.
Página XXI
.
Ajusto la manta por sobre el pecho de Moroha ahora que finalmente se ha dormido y le acaricio con cuidado la frente para no dañarla con las garras. Es una hermosa niña que con sus cinco ciclos completos de edad nos alegra los días. Sonrío con el pecho lleno de amor y dirijo la mirada a ti para compartir esta sensación. Sin embargo, te encuentro con el ceño levemente apretado y la atención puesta en el libro que has escrito con nuestras historias.
—¿Qué lees? —pregunto y llego a tu lado con un sólo preciso y silente movimiento, sin dar tiempo a que cierres el libro.
—Nada —respondes, con cantarina inquietud en tu voz.
—Nos conocemos un poco más que esto, Kagome —te digo y sonrío, tomando el libro de tus manos.
—InuYasha —dices mi nombre con algo de ansiedad en la voz que sólo comprendo cuando comienzo a leer el primer párrafo de la página que estabas mirando.
… Ver a InuYasha destrozar a los hombres que acompañaban a Gatenmaru fue horroroso, aunque fuesen bandidos eran seres humanos. Por un momento pensé en que el youkai, el demonio que tenía dentro, lo iba a consumir…
—No leas eso, no es necesario —tu petición resulta dolorosa ¿O son las palabras que leo?
… Cuando apareció Sesshomaru estuve segura que venía para matar a InuYasha, lo había intentado otras veces ¿Por qué iba a ser diferente ahora?
—InuYasha —escucho tu suplica, la que acentúas al descansar tu mano en mi antebrazo. Observo ese toque por un momento y casi como si leyeras mi pensamiento, me diriges más adelante en la lectura—. Lee esto —indicas. Yo comienzo a hacerlo, aunque me detienes—. En voz alta.
Comienzo nuevamente.
—Estaba tan aliviada por tener a InuYasha de vuelta, que no era capaz de expresarle de forma correcta lo que pensaba. Además, tampoco era el momento —aparto una mano del libro y busco la tuya, que descansa sobre tu pierna, para encerrarla con la mía mientras continúo—. InuYasha estaba profundamente dolido con lo que pasó y aunque quisiera hacerme creer que no le importaba yo lo sentía dentro, del mismo modo que sé tantas cosas de él. Con el tiempo he aprendido a que esa es una más de la facetas del amor que siento y que…
No puedo seguir leyendo. En mi mente aparece el momento exacto de tu abrazo aquel día y de la desolación inmensa que sentí al pensar en que podía matarte sin siquiera recordarlo después. Aparto el libro y te tomo por el hombro para atraerte y rodearte con mis brazos. Necesito saberte segura y demostrar, de algún modo, lo mucho que te amo.
—Kagome —mi voz susurrada se pierde en las hebras de tu pelo.
—Lo sé —murmuras y me abrazas para contenerme con ese gesto pequeño.
—Te amo —declaro con mis emociones desbordadas.
—Eso, también lo sé —noto la sonrisa jugar entre tus palabras.
Me aparto un poco, sólo lo suficiente para enmarcar una de tus mejillas con mi mano. Te miro a los ojos y siento el alma llena, de ese modo maravilloso que descubrí cuando te cedí mi corazón.
.
N/A
El momento que aquí se recuerda es uno de los que más atesoro de la historia de InuYasha. Cuando lo vi me pareció doloroso e importante y por estos días vi un panel que lo trajo a mi memoria. Espero que les gustase este trocito de la vida que imagino para ellos.
Besos
Anyara
