Capítulo 1: Los cuernos gemelos
Abril del año 782 del calendario del rey dragón.
Punto de vista de Minato
-Ya debo estar cerca- luego de un breve suspiro, miré a mi alrededor en busca del lugar o alguna señal que me indicara la dirección, y ahí fue cuando lo vi, era un edificio bastante grande, con las puertas abiertas de par en par y un gran letrero en el que se podía leer "Gremio continental de aventureros de Dicatén", el lugar no llamaba especialmente la atención más allá de su tamaño, ni siquiera vi a mucha gente dentro cuando pasé a través de las puertas -eso es normal, supongo- pensé para mí mismo mientras continuaba caminando hasta la recepción, ya que había un grupo que llegó antes que yo tuve que esperar a que ellos fueran atendidos para que fuera mi turno. Mientras dejaba correr el tiempo me vinieron a la mente algunos recuerdos de la familia de la que tuve que separarme, solo habían pasado tres meses desde que comencé mi viaje pero no pude evitar sentirme nostálgico, durante algunos años no podría volver a escuchar las tontas historias de Macao y Wakaba sobre su juventud, no volvería a hablar con Kana, a reírme de Grey, a entrenar con Natsu, pelear con Laxus, mimar a Mira, Elfman y Lizana, a leer con Levi o a ser regañado por Erza, y por supuesto tampoco podría ver al viejo, voy a extrañarlo sobre todo a él, el maestro siempre fue como un padre para todos.
-Joven, por qué no viene por aquí para poder atenderlo- La suave voz de una chica me sacó de mis pensamientos y me hizo voltearme a la derecha -Al parecer ese grupo se va demorar un rato más así que yo lo atenderé en lugar de mi compañera- frente a mi apareció una mujer con un cuerpo delgado, orejas puntiagudas, cabello castaño hasta la altura de los hombros y ojos de color esmeralda, realmente me sorprendí al verla ya que su figura no era común en Ishbal y al parecer ella notó mi sorpresa. Entrecerrando suavemente los ojos y ofreciendo una sonrisa amable preguntó -¿Es la primera vez que ves un elfo?-
-En realidad es la segunda vez que veo una- respondí con un poco de vergüenza
-Ya veo, bueno ¿Que lo trae por aquí?-
-Oh claro, tengo entendido que aquí puedo unirme a un grupo de aventureros para cruzar los claros de bestias y dirigirme a Dicatén-
-Eso no sería ningún problema, pero tu pareces muy joven para ser un aventurero, ¿Podrías mostrarme tu placa?-
-Es que no soy un aventurero, yo soy un mago de Ishbal- Entonces le mostré mi pectoral izquierdo, donde justo encima del corazón yacía una marca de gremio de color rojo -Pertenezco al gremio Fairy Tail en Magnolia-
-Entiendo, en ese caso no puede unirse a ningún grupo como integrante, lo que puede hacer es poner una solicitud que le será mostrada a cada grupo de aventureros que nos visite, y ellos se pondrán en contacto con nosotros si desean llevar a cabo la solicitud-
-!En serio¡ ¿Y no hay otra forma? Es que realmente necesito llegar a Dicatén y no tengo dinero para gastarlo en una solicitud, además podría tomar mucho tiempo antes de que la acepte alguien-
-Lo que sucede es que oficialmente sólo los aventureros pueden unirse a otros grupos, lo que puede hacer es unirse al gremio continental como un aventurero, deberá pasar una prueba que realizamos una vez al mes, será dentro de tres semanas-
-Oh vamos, tiene que haber otra forma, necesito llegar lo más rápido po…-
-Parece que necesitas ayuda chico-
Tras escuchar una voz grave detrás de mí me voltee para ver a un hombre enorme, de al menos dos metros de alto, con ojos muy estrechos y oscuros, cejas inclinadas hacia abajo y cortas, así como cabello negro desaliñado.
-Lo siento- continuó el desconocido con una voz tranquila -no pude evitar escucharte, mi nombre es Dúrden, si necesitas cruzar los claros de bestias entonces creo que podemos ayudarte, nos iríamos en dos días-
-Eso estaría bien, pero no tengo nada para pagarles así que…-
-Oh no te preocupes por eso, eres un mago cierto, en el camino tenemos pensado cazar algunas bestias de maná para vender sus partes, solo tendrás que ayudarnos con eso-
Luego de pensarlo unos segundos me volteé hacia la elfa y le pregunté si eso estaba bien para el gremio continental de aventureros, a lo que ella me respondió que el gremio solo acepta pagos en efectivo pero que al ser una solicitud no oficial ella no podía hacer nada. Luego miró a Dúrden y dijo.
-No obstante, me gustaría comprobar qué tan confiable es usted señor, ¿Podría mostrarme su placa de aventurero?-
-Claro, no hay problema- respondió tranquilamente el hombre, para luego meter lentamente una mano en su bolsillo y sacar una pequeña placa de plata, de forma casi ovalada, de cuatro centímetros de largo y uno de ancho y con una cuerda atada a uno de sus extremos, luego se la pasó a la empleada del gremio y aunque la sujetaba sólo con dos dedos parecía casi insignificante en sus manos.
La chica tomó la placa, la acercó a una roca azul que tenía encima del mostrador y acto seguido aparecieron letras flotando encima de ella, así como una foto de Dúrden.
-Veamos aquí dice que eres Dúrden Walker, eres un aventurero de clase A+ con doce años de experiencia, perteneces al grupo de clase A+ "Cuernos gemelos", formado por aventureros con similar experiencia… mmm joven no se supone que diga esto, pero parece que puedes confiar en él, así que te dejo la negociación de los términos del acuerdo, recuerda que al ser extraoficial el gremio de aventureros no puede intervenir-
Al escucharla solo pude sonreír incapaz de contener mi alivio y agradecerle, ella no tenía que hacer todo eso por mí y aun así se tomó la molestia. Por otro lado, Dúrden había llamado a uno de sus compañeros que estaban siendo atendidos por la otra empleada del gremio. Era una mujer con cabello rubio hasta la cadera que se riza en las puntas y ojos de color verde radiante, era increíblemente bella a pesar del notorio agotamiento en su rostro.
-Aaah, Ádam sí que lleva al extremo eso de los reclamos, digo, está sucursal del gremio de aventureros si que tiene precios poco favorables pero el seguía exigiendo más aún cuando ya tenemos una buena ganancia-
-Jajajaja- se rió Dúrden lentamente, haciéndome pensar si era normal que su voz siempre saliera de su boca con tanta calma -no te preocupes por eso ya sabes cómo es, escúchame un momento Ángela, este chico a mi lado quiere ir a Dicatén, y ya que nos vendría bien una mano para cazar bestias de maná, que te parece si lo llevamos con nosotros y a cambio él nos ayuda.-
-Eso me parece bien, pero…-
-¡Queee! ¿Te parece bien? es solo un niño, él solo sería un estorbo.- Ángela fue interrumpida por una voz desconocida.
-Oh vamos no tenías que decir eso.- se escuchó desde la misma dirección.
-Helen,Ádam veo que ya terminaron.- Dijo Dúrden.
-Si, ya estamos de vuelta.- respondió la mujer que supuse que era Helen, tenía ojos agudos, labios finos y rojos, con el cabello largo hasta los hombros atado con fuerza en la parte posterior.
-¡Oye no me ignores!- replicó el supuesto Ádam, era un hombre con el pelo rojo brillante atado en un moño desordenado y un largo flequillo, su característica más notable era una cicatriz en la nariz, que le llegaba a ambas mejillas -No podemos llevar una carga con nosotros a cazar bestias de maná-
En realidad escucharlo por segunda vez insultándome me molestó, así que entrecerré los ojos, lo mire de frente y dije -Bueno, si es necesario puedo probar mi habilidad-
Ádam solo sonrió ampliamente y dijo -Si que eres valiente para mirarme así, si quieres pelear vamos afuera y no te preocupes no voy ni a tomarte en serio-
Eso realmente me molestó, pero antes de que pudiera decir nada Ángela le golpeó la cabeza a Ádam haciendo que este se quejara -No tenías que ser tan problemático y grosero, chico perdona a este idiota, solo es un idiota, ya sabes, cosas de idiotas, aunque en realidad tiene razón, no podemos solo aceptarte en el grupo, sería bueno si te hacemos una pequeña prueba-
Al principio solo mostré mi mejor rostro de comprensión cosa que molestó a Ádam , pero escuchar lo último que dijo regresó a mí la mirada retadora de antes y al parecer Angela no estaba de acuerdo con eso
-Bueno sé que sería divertido golpear a Ádam, pero para una prueba es mejor si peleas con Dúrden ya que él se especializa en hechizos defensivos-
En ese momento miré al oso gigante al lado mío, y suspiré causando una sonrisa en Dúrden -Supongo que está bien-
-Perfecto, en ese caso será mejor que descansemos, qué te parece si nos encontramos en la entrada del gremio mañana a las 10 de la mañana-
-Por mi está bien-
-Oh vamos Dúrden, sé que acabamos de regresar del claro de bestias, pero no tendrás problemas con el chico-
-Bueno, no hay por qué subestimarlo-
-A mi también me parece bien-
Ángela sonrió y dijo alegremente -Entonces ya está decidido-
-Oigan, aún tengo una pregunta- La voz de Helen hizo que todos volteáramos a verla y la chica preguntó -¿Podrías decirme tu nombre?-
-Oh claro lo había olvidado, me llamo Minato un gusto conocerlos-
-Jajaja que cosas, yo también lo había olvidado- rió Dúrden
-También es un gusto- dijo Angela
-Igualmente, yo soy Helen por cierto-
-Yo soy Ádam, espero que pases la prueba mañana chico-
-Valla no pareces tan idiota como antes-
-¡Ah! entonces sí quieres pelea enano-
-Ahhh ya basta, chicos mejor vamos a buscar algo de comer- Dijo Helen, mirando a Adam con una expresión que no permitía reclamos
-¡Vamoooosss!- Dijo Angela animada, siguiendo a los otros dos a la salida del gremio
-Será mejor que los siga, Minato nos vemos mañana-
Ahora que ya estaba solo salí del gremio y mientras caminaba por las calles una gran sonrisa se esbozó en mis labios, no podía creer que estaba a punto de salir de un continente y adentrarme en otro, estaba confiado en que pasaría la prueba, después de todo nunca dijeron que tendría que derrotar a Dúrden, solo mostrar mis habilidades, pero más que en eso mi mente se desvió a qué tan diferente sería Dicatén de Ishbal, como seria la gente, bueno, ya sabía que allá hay más razas y que el gremio funcionaba de manera diferente, pero qué hay de las cosas más pequeñas, vibraba de emoción cada vez que pensaba en las comidas, bebidas y tradiciones que encontraría en cada lugar, esos viejos de Fairy Tail tendrían que escuchar todas mis historias en vez de ser al revés. Entonces me llegó un aroma que no había sentido en mucho tiempo, arroz frito, no sabía si en Dicatén también tenían este platillo de los dioses, así que me dispuse a comer suficiente arroz frito por los siguientes seis años, cuando estuve satisfecho pagué por la comida y volví a sentirme satisfecho por una inversión bien hecha, definitivamente la comida de hoy entrará a mi top diez de los mejores platillos del continente, mejor que la paella de Bosco pero no tan bueno como la ropa vieja de Cadum. Luego de mi debate gastronómico interno decidí moverme para buscar un lugar donde pasar la noche, como no tenía mucho dinero para gastar decidí solo dirigirme a la posada más barata que encontrara, después de todo había que ahorrar todo lo posible.
Al día siguiente todos nos reunimos en el lugar acordado y luego de caminar por unos minutos encontramos un buen lugar en las afueras de la ciudad, Dúrden y yo nos pusimos uno frente al otro a una distancia de 10 metros mientras los otros se alejaron para ver.
-Bien- Gritó Dúrden desde su lugar -yo pondré un escudo alrededor de mi cuerpo y tu intentarás golpearlo con todo lo que tengas, no te preocupes por mí, soy más resistente de lo que parezco-
-Entendido-
Punto de vista de Dúrden Walker
Cuando Minato terminó de hablar hice lo que habíamos acordado, sin esforzarme creé un escudo sencillo que rodeaba todo mi cuerpo, miré al frente y me preparé para luchar. Minato extendió su mano derecha y en ella apareció una espada -eso es magia dimensional- pensé para mí mismo mientras veía como él iniciaba una carrera con intención de dar comienzo a la pelea, extendí mi báculo de madera, era una vieja reliquia casi sin valor y en mal estado, pero que me había acompañado por mucho tiempo, comencé a canalizar mi maná a través de él y en su punta se formó una pequeña estaca de tierra que comenzó a girar cada vez más y más rápido -¡Perforador!- una vez mencionado el nombre del hechizo este salió disparado hacia su objetivo, pero Minato fue capaz de esquivarlo fácilmente y seguir su camino, entonces aumenté la cadencia de disparos, a lo que el chico respondió con una serie de movimientos evasivos que le permitían acercarse a mi cada vez más, golpeando con su espada los proyectiles que no podía esquivar, hasta que finalmente los diez metros que nos separaban se convirtieron en uno, él era muy veloz y parecía ser competente en la esgrima.
En ese momento vi como un aura de color verde turquesa abarcaba toda su espada, era magia de viento, di un salto hacia atrás para no ser alcanzado con su siguiente ataque, pero Minato solo sonrió y balanceó fuertemente su arma de izquierda a derecha, dejando salir una fuerte ráfaga en forma de media luna que avanzo cerca del suelo, destruyéndolo a su paso, era un buen ataque pero no seria suficiente -excavación de tierra ascendente- con mi nuevo hechizo un pilar de tierra se alzó debajo de mis pies, levantándome a una altura de 5 metros, tal y como lo planeé el pilar fue destruido por el ataque entrante y entonces realicé otro hechizo -Danza de la tierra que vuela- los escombros del pilar comenzaron a brillar como si fueran de bronce y antes de caer al suelo comenzaron a dirigirse a Minato, miré al chico y no estaba sorprendido o preocupado, simplemente se puso en movimiento inmediatamente después de ver lo que planeaba, parecía acostumbrado a las peleas, dio algunos pasos hacia atrás y mientras evadía mi nuevo ataque comenzó un encantamiento -Como un ángel caído extiende tus alas sangrientas, o diosa, abrázame para siempre y llévame contigo ¡FLY!-
Rápidamente se alzó en el aire mientras la gravedad hacia su trabajo conmigo, haciéndome caer de pie en el suelo, Minato nuevamente balanceo su espada de manera armoniosa y rápida dejando caer sobre mí una lluvia de ataques iguales al de antes, pero por mi experiencia sabía que esta vez era solo una distracción -Bailen, espíritus de la tierra, guardianes de la luz. Forjen un contrato con el guardián del bosque y envuélvanse en la canción de la tierra. Rodéennos. Materialízate, poderosa barrera de la luz del bosque, y préstanos tu protección, mi nombre es Dúrden ¡Vía Shilheim! - luego de alzar una de mis mejores defensas me limité a esperar para ver cuál era su plan. Una vez que se detuvo su ataque inicial este solo había podido rasguñar levemente mis defensas, levantando una gran cantidad de polvo en el proceso, y tal y como esperaba comencé a escuchar un nuevo encantamiento -Cenizas de cuerpos sin vida, llama del viento, aparece y forma tu ardiente fuego ¡HADO NÚMERO 54, LLUVIA DE FUEGO AZUL!-
No podía ver cuál era la naturaleza de su hechizo pero desde donde estaba podía sentir un gran calor, no fue especialmente difícil mantener mi barrera, pero eso probablemente era debido a la diferencia de nuestros núcleos de maná ya que ese había sido un ataque poderoso, decidí eliminar mi barrera para continuar con el combate, sin embargo al hacerlo no había rastro de Minato o de su último ataque, mis manos aún brillaban levemente, señal de que la pelea aun continuaba, había aún más polvo que antes así que me puse alerta, escuché pasos detrás de mí así que me volteé para confrontar a mi atacante, pero fue demasiado tarde, el chico ya estaba pegado a mí, empuñando su espada y dirigiendo un corte a mi abdomen, solo pude esperar el resultado evidente, la barrera que conjure al inicio de la pelea no era tan fuerte como para resistir su ataque.
