Dr. Stone no me pertenece es propiedad de Inagaki y Boichi, yo sólo tomo prestado a los personajes para fines de esta historia.
~Rumores y promesas.~
_._
—Esa de ahí ¿No es la oficial Kohaku?
—Oh… es verdad, es ella. Parece que está dándole indicaciones a Kinro y Hyoga, escuché durante el entrenamiento del medio día, que saldrá temprano el día de hoy… ya sabes, asuntos concernientes al nuevo súper proyecto del Dr. Ishigami.
Hubo un pequeño silencio que Senku no pasó por alto, no cuando esos dos sujetos estaban de pie frente a él mientras espera a la Leona afuera de la estación de policía. El par de oficiales, dos hombres pertenecientes a la antigua modernidad que fueron despetrificados hace un par de años y que se unieron a las fuerzas policiales en el nuevo mundo. Los sujetos ni siquiera se dieron cuenta de su presencia, tan absortos en su mundana y casi aburrida conversación.
—¿Sabes qué más escuché sobre la oficial?
Bueno, al menos eso es lo que Senku piensa hasta entonces. A Ishigami no le interesa escuchar lo que este par de hombres tienen que decir, ese es un ámbito que le compete a Gen y Minami… el aspecto al que ellos excusan como "comunicación" o "el poder de la información", pero que Senku sabe que recae meramente en "chismes de pasillo".
Y él no está interesado en este tipo de interacción social, ni siquiera cuando estaba en secundaria y los rumores abundaban en la población estudiantil. Sin embargo, esto es diferente ya que Kohaku está involucrada.
—¿Sobre su increíble misión en la Luna? Es algo que todos sabemos. —uno de ellos, un tipo de cabellera oscura que mantenía escondida en una pañoleta reiteró como algo obvio.
—No, idiota —su compañero, un hombre un poco más bajo y de cabellera castaña, le dió una mala mirada de soslayo—. Ella le propuso matrimonio al Dr. Ishigami durante la boda del Dr. Chrome y la sacerdotisa Ruri… y él la rechazó como si nada.
Mierda, justo a esto se refería Senku con su postura sobre lo desagradables que eran los chismes de pasillo; eran absurdos y molestos. Pensó que ese tema ya había sido sanjado desde hacía tiempo (un par de meses en realidad, desde la celebración del matrimonio del odiota de Chrome) y que todo quedó dentro de su pequeño círculo de amigos, pero al parecer no fue el caso.
Qué molesto.
—¿Qué? Pero pensé que ellos ya estaban en una relación, de hecho fue por eso que muchos de nuestros compañeros desistieron de pedirle una cita a la oficial —el hombre de la pañoleta se escandalizó de repente, pareciendo realmente incrédulo ante lo que su amigo le estaba diciendo—. Qué desperdicio y qué tonto es el Dr. Ishigami al rechazar a semejante mujer ¡Sólo mírala! Es perfecta, si Kohaku me pidiera matrimonio ni siquiera dudaría en casarme con ella en ese mismo instante.
Senku frunció el ceño ante tal comentario, pero no por el hecho de que ese tipo le hubiera llamado abiertamente un "tonto", oh, claro que no, su molestia estaba gestándose debido a la manera en la que el hombre proclamó sin vergüenza alguna que estaría más que dispuesto a casarse con esa Leona ¡Por favor! ¿Cuán desesperado podría estar ese imbécil para afirmar tal idiotez? Y en todo caso ¿A esto se refería Kohaku en aquella ocasión cuando le propuso matrimonio al mencionar sobre "elegirlo a él"? Por todos estos pretendientes que tenía (que al parecer eran muchos, según el idiota desesperado).
Pero la molestia no se redujo sólo a eso tampoco, la manera en la que se refería a Kohaku al aclamar su evidente belleza, no fue grosero o vulgar como Ginro solía serlo con las chicas, pero a pesar de ello el hecho de que se refiriera de esa manera a Kohaku no le gustó para nada. Aunque en ese momento Ishigami decidió ignorar ese extraño sentimiento y hacerlo a un lado al considerarlo sin importancia.
—Sí, sí, sí Koji… ya sabemos que eres todo un Simp y que ella rechazó cualquier avance desde el principio. Pero en algo tienes razón, el Dr. Ishigami es un estúpido suertudo.
—Voy a fingir que no escuché lo primero, Yuichi —el sujeto llamado Koji le envió una mala mirada a su amigo antes de continuar—. Pero al menos esta vez estamos de acuerdo en algo, kamisama realmente tiene a sus favoritos porque ¿Qué pudo ver esa diosa en alguien como Ishigami?
—Bueno si lo pones de ese modo… Ishigami es prácticamente el salvador de la humanidad y un genio de primera, es carismático a su manera aunque sea un explotador. —Yuichi se encogió de hombros como si fuera algo más que obvio y respondiera contundentemente a la pregunta anterior—. Y se conocen desde hace años, se dice que Kohaku siempre ha estado enamorada de él, aunque no se sabe exactamente si Senku le corresponde o no, aunque con el rechazo a la propuesta es más que obvia la respuesta, a él no le interesa nada que no sea la ciencia o explícitamente no le interesa la oficial.
¿Pero qué rayos estaban diciendo estos sujetos? ¿Eran idiotas o qué?
El rumor se esparció bastante rápido como la pólvora al parecer, pero de manera incorrecta… este par de tontos estaban hablando de un rechazo hacia Kohaku en sí y ese no fue el caso ni por asomo, Senku se refería únicamente a la impulsiva propuesta de matrimonio de la Leona en ese preciso momento, para nada a la posibilidad de estar con Kohaku en el futuro.
De hecho fue algo que ambos ya habían discutido en un par de ocasiones, dejando en claro que de haber algo entre ellos sería en el momento propicio. El aparente rechazo fue simplemente una broma personal que con el tiempo se había perpetuado entre sus juegos de discreto "coqueteo".
Este absurdo rumor… sí, definitivamente era más que molesto.
—Pues entonces que nos deje el camino libre a los que sí nos interesa la oficial… ¿Sabes qué? Ya que Ishigami no supo aprovechar la oportunidad, seré yo quien le pida una cita a Kohaku.
—Vas a morir en el intento, a pesar de todo, la oficial sólo tiene ojos para el Dr. Ishigami.
—No estés tan seguro de eso, Ishigami ha dejado más que claro que no hay posibilidad y yo haré mi mejor esfuerzo para llamar la atención de esa diosa… —se jactó Koji—. Es más, tú serás mi padrino de bodas y el tío de nuestros hermosos hijos… oh, hombre, no puedo esperar a la noche de bodas…
Bien, Senku se preguntó ¿Dónde estaba su concentración de ácido o su pequeño taser casero en este momento cuando más lo necesitaba para callar la boca de este sujeto? De pronto, la idea de disolver a este cretino o quemar cada nervio de su cuerpo se instaló con necesidad. ¿Quién demonios se creía para hablar así de Kohaku? Sin ser realmente consciente, sus puños se apretaron en evidente molestia contenida.
—Cierra la boca imbécil, te estás volviendo repugnante. —Yuichi le dió un certero golpe en el estómago a su amigo.
—Sólo imagina las posibilidades, lo buena que esa diosa ha de ser en la cama o las cosas que podría enseñarle…
Eso fue todo, la expresión de Senku adquirió un toque más serio y casi espeluznante.
—Ahí estás Senku-chan, te he estado buscando por todas partes—La voz de Gen se elevó un par de octavas desde la espalda de Senku—. Fui a verte al laboratorio pero me dijeron que veniste por Kohaku-chan para llevarla a cenar, awwwwwwwww es tan lindo de tu parte tener estos gestos con tu Leona.
Senku y el par frente a él voltearon inmediatamente la mirada para encontrarse con el mentalista a sólo un par de pasos atrás mientras éste mantenía en su afable pero engañoso rostro una astuta sonrisa que lejos estaba de su tono aparentemente inocente.
Yuichi y especialmente Koji compartieron una mirada horrorizada al darse cuenta de la presencia del científico, y la sangre abandonó sus cuerpos dejándolos tan pálidos como una hoja de papel. ¿Desde cuándo estaba Ishigami Senku a sus espaldas? Pero en todo caso ¿Cuánto alcanzó a escuchar de su conversación? Las palabras no pudieron ser formuladas de sus bocas, ni siquiera para brindar un formal y obligatorio saludo.
—¿Qué rayos quieres, mentalista? —el ceño de Senku volvió a fruncirse ante la inadvertida presencia de Asagiri en el lugar.
¿De carajos hacía ahí y para qué lo buscaba?
—Solamente quería informarte que las antenas del detector del rato petrificador han sido finalmente instaladas en el monte Fuji. Joel, Chrome y Sai me informaron que no hubo contratiempos pero necesitaban tu presencia en el lugar para que supervices nuevamente los planos y las conexiones —Gen se acercó a Senku, pero no lo miró a él, sino que sus ojos se estrecharon en el par de sujetos que estaban ahí con ellos—. Pero creo que sería muy descortés arruinar tu pequeña cita con Kohaku-chan, después de todo, no han podido pasar tiempo juntos desde hace una semana y te has vuelto terriblemente insoportable en su ausencia Senku-chan. —el tono juguetón en Gen guardaba más que simples intenciones de molestar o burlarse del científico.
Aquel comentario estaba dirigido específicamente al sujeto que se hacía llamar "Koji". Si Senku no tenía intenciones de dejar las cosas en claro, entonces él le echaría una mano como el buen amigo y shipper que siempre había sido.
Y pareció funcionar, la sonrisa gatuna de Gen se extendió una vez que los dos sujetos se marcharon de ahí con nerviosismo y vergüenza.
Bien, su trabajo estaba hecho.
—De nada Senku-chan —Asagiri se jactó, haciendo amago de limpiarse las manos después de botar la basura—. ¿Sabes? Hay más sujetos como ese detrás de Kohaku-chan, especialmente después de que el rumor sobre ustedes se corriera.
—Ese estúpido rumor. —medio gruñó Senku, consciente de que al menos y en esta ocasión el murciélago tenía razón en algo.
—Rumor que por cierto inició por tu culpa —negó con la cabeza a manera de desaprobación—. Chelsea solamente puso en palabras lo que todos nosostros queríamos saber, no tenías que ser tan insensible con tu respuesta hacia esa romántica propuesta.
—Fui sincero, Mentalista… en este momento no tengo el tiempo suficiente para estar en una relación o hacer preparativos para una boda. La máquina del tiempo, la base lunar y ahora el detector del rayo petrificador para captar algún mensaje del futuro, son los proyectos que requieren mi absoluta atención.
Senku se prometió que se tomaría el tiempo necesario para su vida personal cuando la amenaza de la petrificación terminara y cuando lograra restaurar la civilización. Con la amenaza de Why-man neutralizada y su nueva alianza con Meducín para el desarrollo científico, las cosas solamente se complicaron y requirieron más de su atención y tiempo. El laboratorio, así como el complejo científico en sí, se convirtieron en su nuevo hogar y las interacciones con sus amigos y conocidos se redujeron a escasas.
De hecho fue Kohaku quién se limitó a visitarlo, llevarle comida o ayudarlo en algunos proyectos cuando su trabajo como oficial también se lo permitía. Y fue sólo entonces cuando podía disfrutar de una pequeña y amena charla con esa Leona para ponerse al día.
Como ahora, cuando Kohaku se ofreció a ayudarle con el transporte de algunas piezas faltantes para la instalación de una de las súper computadoras de Sai en el monte Fuji.
—Lo entendemos Senku-chan y Kohaku-chan más que nadie lo entiende también, sabes que ella te apoyará sin importar qué y sin esperar nada a cambio —Gen le dió un par de palmaditas en la espalda a Ishigami, como si con ese simple y llano gesto quisiera recalcar sus palabras pero también hacerle entender que había algo más en ellas—. Pero aún así, ten en cuenta que con el tiempo los sentimientos pueden cambiar y que tarde o temprano podrías arrepentirte de tu decisión… sabemos cuán capaz y eficaz eres con tus ideales, más no así con tus emociones. Piensa en esto como la paradoja del gato de Schrödinger, si sigues ignorando esos sentimientos, nada garantiza que en el futuro el amor de Kohaku-chan siga vivo o muera lentamente.
Senku arqueó una ceja en absoluta perplejidad por tan absurda comparación.
—Lo que acabas de decir no tiene ni un milímetro de sentido, Mentalista. —su mirada recayó en la mano de Gen que todavía estaba instalada en su hombro, así que se apresuró a apartarla de un manotazo.
—Solo piensa en ello Senku-chan… además, siempre has recalcado la necesidad de seguir avanzando paso a paso a través de las generaciones futuras —una astuta sonrisa se patentó en la comisura de los labios de Asagiri—. Si ese es el caso ¿No es lógico que tus descendientes continúen con tu legado? Ninguno puede asegurar hasta cuándo la máquina del tiempo será terminada y puesta en funcionamiento, podría llevar décadas o incluso un par de siglos y para ese entonces ni siquiera la petrificación podría alargar tu tiempo de vida lo suficiente para finalizar con tu preciado proyecto.
—Sé exactamente hacia dónde te dirijes, pero ya les dije que no pienso elegir a alguien como un simple objeto y menos para fines tan… "convenientes" como los que planteas. ¿Usar a Kohaku como una especie de encubadora para continuar con mi legado? Suenas tan bajo o incluso peor que Ginro. —no podía negar que Kohaku era un buen prospecto para su posible futura descendencia, pero definitivamente no apelaría a algo así para estar con ella.
Al menos no por ahora y no de esa manera. Como le recalcó en esa ocasión a Minami, él no era un monstruo en el aspecto sentimental. El hecho de que no expresara de buenas a primeras sus sentimientos no significaba que careciera de éstos.
—Lo haces sonar peor de lo que suena Senku-chan, pero no puedes negar que es algo que es indispensable en el futuro y honestamente no veo a nadie más indicada para tí que Kohaku-chan. Y menos aún cuando sabemos y se nota a kilómetros de distancia que tú no le eres indiferente ni ella te es indiferente, no cuando los hemos visto coqueteando descaradamente o en momentos realmente comprometedores. —la mirada de Gen se estrechó en el científico con evidente acusación y picardía.
En retrospectiva… bien, Senku admitió que Kohaku en efecto no le era indiferente. Esa Leona descarada lograba sacar ese pequeño lado ilógico en él con sus palabras y acciones.
¿Hasta cuándo podría seguir negando aquello?
—¿Realmente estabas tan seguro que recibirías un mensaje de tu yo del futuro cuando eras niño? —Kohaku dejó una de las pesadas cajas en el suelo y se acercó como si nada a Senku, quién se encontraba cerca de una de las enormes antenas recién instaladas—. No cabe duda de que eras un pequeño arrogante en aquel entonces. —ella soltó con un tinte de sarcasmo y diversión en su tono.
No es que realmente creyera que el pequeño Senku fuese un chiquillo arrogante y demasiado confiado de sí mismo, aunque el hecho de que tuviera la confianza suficiente para asegurar que crearía una máquina del tiempo en el futuro, bueno eso decía demasiado. Y en parte eso era lo que más le gustaba de Senku, esa confianza y determinación que poseía.
—Suenas igual a Byakuya en aquel entonces, Leona. El viejo también se burló de mi idea. —Senku la miró de soslayo con una ceja levantada, el inofensivo y burlón comentarios de Kohaku le hizo recordar la noche de año nuevo cuando le contó sobre el proyecto a Byakuya y éste estalló en una divertida pero inocente carcajada ante su nueva invención.
—No me estoy burlando, Senku —ella dejó en claro—. Has logrado tantas cosas partiendo de una simple roca en este mundo de piedra, que para ser honesta, no creo que exista algo que sea imposible para ti.
Y era verdad, Kohaku podría meter las manos al fuego por Senku al alegar que no habían imposibles para él. Se lo había demostrado a lo largo de todos esos años desde el primer momento en el que la salvó. Sin lugar a dudas Ishigami Senku era alguien increíble en todos los sentidos.
—Guarda eso para cuando recibamos ese mensaje del Futuro, Leona.
—¿Sabes que nadie habría apostado en este proyecto si no tuvieran la confianza de que lo lograrás, verdad? —Kohaku desvió su atención de la enorme antena para enfocarse en el perfil de Senku, quien parecía absorto en la vista de tan imponente objeto—. ¡Ja! De verdad, no hay nada que no puedas lograr, e incluso si no puedes terminarlo por tí mismo, habrá alguien que tome tus enseñanzas y siga adelante con tus ideales para cumplir con este objetivo.
Kohaku reconoció que Senku tenía esa increíble habilidad para motivar a los demás con su determinación e ideales, pero sobretodo, con esos increíbles proyectos nacidos de su inteligencia y curiosidad.
—Estás siendo demasiado aduladora hoy, Leona. —una efímera y discreta sonrisa se patentó en los labios de Senku ante las palabras de la guerrera.
—¡Que no soy una Leona! —ella se quejó, apartando la mirada de él con fingida indignación por ese ofensivo sobrenombre—. Y qué manera la tuya de arruinar los momentos.
Pero él no dijo nada después de eso y el silencio se prolongó un par de segundos más de lo esperado. Solamente estaban ellos dos en ese lugar y el sol comenzaba a ocultarse tras el horizonte dándoles una entrañable vista del ocaso desde lo alto del monte Fuji.
El invierno no tardaría en llegar y tanto Senku, Xeno, así como todo el equipo científico habían estimado que las antenas estarían en pleno funcionamiento cuando esa época llegara.
Bien, era ahora o nunca.
—Kohaku —Senku al fin rompió el acogedor silencio que se había formado entre ellos—. Con respecto a aquella propuesta en la boda de Chrome y Ruri…
Oh, al escuchar aquello fue inevitable que Kohaku no lo mirara nuevamente con la interrogante de por qué sacaba el tema a colación, justo ahora. Si bien la propuesta en sí fue una especie de jugarreta para poner a prueba a Senku y también un descarado coqueteo de su parte, Kohaku también admitió que otra pequeña parte de ella lo había dicho muy enserio.
Conociendo a Senku, tendría que ser ella la que diera el primer paso y Kohaku lo estuvo haciendo a lo largo de todos esos años. Los resultados, sin embargo, parecían ser los mismos en cada ocasión… bueno, o al menos así fue al principio. Con el tiempo se dió cuenta de que en efecto, Senku no parecía serle tan indiferente como pensó o como lo era en el pasado. Incluso con su cercanía ya no parecía ser reacio como lo fue en su primer encuentro, y eso le quedó más que claro en la isla del tesoro durante su abrazo. Senku no se apartó o la rechazó.
Aún así, Kohaku no quería presionarlo y exigir algo que Senku no podía ofrecerle al menos en ese momento. Ella esperaría por él el tiempo que fuese necesario, incluso si Senku no podía corresponder el amor que Kohaku sentía, entonces se conformaría con poder permanecer a su lado.
—Estaba jugando, para ser honesta también le propuse matrimonio a Chrome una vez, en aquella ocasión antes de que tú y él fueran por el ácido sulfúrico. —Kohaku realmente esperó que esa pequeña confesión dejara más tranquilo a Senku y tomara el asunto como una simple e inocente broma.
Pero fue todo lo contrario. Senku volvió la mirada hacia ella con total incredulidad, sopesando lentamente aquella información. ¿Qué rayos? ¿Por qué esa Leona era tan imprudente en su actuar? Y en el peor de los casos ¿Por qué le propuso matrimonio al idiota de Chrome?... Acaso ¿A ella le gustaba Chrome en aquel entonces?
—¿Que tú qué? —finalmente se volvió hacia ella para prestarle completa atención, llevando sus manos a la cintura en esa pose tan característica en él cuando quería imponer absoluta tranquilidad y seguridad—. No me digas que estabas enamorada de Chrome, Leona.
—¡Ja! Claro que no, tonto. Chrome es como un molesto hermano para mí y he sabido desde siempre que él sólo ama a Ruri-nee —desde que eran unos niños fueron más que evidente los sentimientos de Chrome hacia su hermana—. Tenía la confianza de que salvarías la vida de mi hermana, no lo dudé ni por un segundo, así como también sabía que Chrome no lograría ganar la mano de Ruri en la gran batalla y fue por eso que me ofrecí como premio de consolación.
—Tonta, no eres un premio de consolación. —Senku soltó de repente sin ser totalmente consciente de sus palabras.
El corazón de Kohaku entonces se agitó de manera inexplicable, no simplemente por las palabras en sí, sino por la firmeza y confianza en ellas. Una certera aseveración de Ishigami Senku que dejaba entrever mucho más de lo que su tono quería demostrar.
Una efímera sonrisa se instaló en los labios de Kohaku.
—De igual manera él también me rechazó, pero eso me alegra, ahora él y Ruri al fin están juntos.
Después de tanto tiempo su hermana al fin estaba con el chico que siempre amó y que había dado todo de sí (incluso arriesgando su propia vida) para encontrar una cura a su enfermedad. Y eso tranquilizaba a Kohaku, saber que Ruri encontró al hombre correcto.
—No te rechacé —Senku declaró de repente mientras soltaba un cansado suspiro y llevaba su meñique a la oreja para urgar en él, ese vago gesto que se convirtió en una especie de tic cuando quería aparentar indiferencia—. Sólo quiero dejar eso en claro, aunque fue bastante apresurado de tu parte Leona —su mirada carmín se estrechó en ella acusadoramente pero con cierto atisbo de diversión—. Es verdad que en estos momentos no tengo tiempo para esas cosas y no puedo asegurarte cuándo lo tendré, pero eso no quiere decir que te esté rechazando, no soy ese monstruo que es reacio a la idea del absurdo romance. No puedo prometer algo como eso en este momento y ambos lo sabemos, pero también me parece egoísta hacerte esperar por algo que ni siquiera yo sé si pasará pronto, es tu decisión y eres libre de elegir Kohaku.
No podía prometer algo que no sabía si podría cumplir y mucho menos quería que ella se estancara y no siguiera adelante con su vida, era decisión de Kohaku a final de cuentas y Senku aceptaría lo que fuese que ella quisiera.
—Solo necesito saber una cosa para tomar mi decisión —ella se volvió también para poder encarar al científico, Kohaku solo quería saber una sola cosa—. Sé que no te soy tan indiferente, entonces quiero saber ¿Qué es lo que sientes por mi, Senku?
No, de hecho él sabía que de un tiempo para acá, ya no veía a Kohaku de la misma manera. Ya no era simplemente su aliada ni su mejor guerrera, ni siquiera la mano de obra indispensable como en un principio llegó a racionalizar… ella era su amiga y quizá algo mucho más.
—¿De verdad me vas a obligar a decirlo?
—Incluso si debo patearte el trasero, ya que de eso depende mi decisión.
Esa Leona también era testaruda. Senku negó con la cabeza ante la insensatez de su certera amenaza y observó cómo ella se cruzaba de brazos, totalmente expectante a su respuesta. Exhaló un suspiro de resignación y cansancio antes de responder.
—Solo puedo decir que despiertas estas emociones ilógicas e irracionales en mí, Leona. —resopló.
Bien, siendo Senku de quién venía esa tosca y socarrona declaración, Kohaku sabía entonces cuál sería su decisión final.
—¡Ja! Reitero… eres un experto en arruinar los momentos Ishigami Senku.
Kohaku se acercó a él antes de que el científico pudiera espetar cualquier cosa, regalándole una sincera y divertida sonrisa. Entonces sin dudar un sólo instante, los brazos de la guerrera lo envolvieron en un cálido abrazo, hundiendo su rostro en el pecho de Senku.
—No me importa el absurdo matrimonio, incluso si nunca nos casamos solo quiero permanecer a tu lado Senku. Que me dejes quedarme junto a tí y apoyarte en todo lo que pueda, acompañarte en el largo camino que aún te espera y estar ahí en cada uno de tus logros así como en tus momentos más difíciles. Es lo único que necesito. —se aferró aún más a él, transmitiendo así ese sentimiento que creció con los años.
Kohaku se sorprendió entonces cuando sintió uno de los brazos de Senku envolver su cintura, y su mandíbula rozar su cabello para instalarse ahí… sin apartarla, tal como lo hizo en la isla del tesoro, aunque ahora ese abrazo se sentía muy diferente al de aquel entonces porque ahora él estaba correspondiendo.
—Idiota, lo que acabas de pedir es lo mismo que estar casados —Senku murmuró en el cabello de Kohaku—. Pero sin los molestos preparativos.
—Dijiste que no tenías tiempo para todo eso.
Una sonrisa de miedo lado tiró de los labios de Senku ante ese comentario, disolviendo sus renuentes dudas y dilemas, o al menos la mitad de ellas. A final de cuentas Kohaku había tomado su decisión, sin embargo ¿Él que decidiría?
—Diez mil millones de puntos para tí, Leona.
¿Quién necesitaba una absurda y problemática ceremonia? Una pérdida de tiempo a decir verdad.
Una promesa bajo las primeras estrellas del anochecer les bastaría a ellos dos y entonces sólo el tiempo se encargaría de poner las cosas en su lugar… un futuro más que prometedor.
.
.
.
Fin.
N/A:
Algo random con la idea de la propuesta de Kohaku.
Aún si esos dos no terminan casados, en mi corazón son canon.
Disculpen por las faltas de ortografía o redacción que esto pueda tener.
Esto me ha ayudado bastante con el bloqueo que he tenido desde mi última actualización :3
Estoy ansiosa por el segundo capítulo del Spinoff que sale hoy, yo no necesito dormir yo necesito respuestas u.u
Y nada, gracias a esas personitas que se toman el tiempo de leer y comentar. En verdad, sus comentarios ayudan un montón n.n ¡hasta la próxima!
