Drama Total: Encantados

Capítulo 3 - Pahkitew Va de Caza

Aun es la primera noche en la isla Pahkitew. Había pasado una hora desde la primera ceremonia de eliminación, donde, para sorpresa de todos, nadie había sido eliminado, y se había anunciado que, para más sorpresa de todos, había un tramposo escondido entre el elenco. A pesar de esa noticia, todos habían logrado conciliar el sueño, y estaban durmiendo tranquilamente en sus "cómodas" literas en las cabañas.

Todos excepto uno.

En alguna zona de la isla, un sujeto oscuro cubierto por las sombras estaba paseándose por los bosques, como si estuviera buscando algo. Él llega hasta un acantilado y salta hacia ahí, aterrizando ágilmente sobre sus pies como un gato. Ahí había muchas entradas a unas cuevas que formaban un oscuro laberinto.

"¿Dices que la esencia que estoy buscando se encuentra ahí dentro?" preguntó la sombra con una voz gruesa y resonante a nadie en particular.

El Hombre Sombra se mete en las cuevas, y empezó a moverse a gran velocidad por un camino en específico como si conociera el lugar como la palma de su mano, hasta que llega a lo que parece ser la entrada a una caverna que tenía una puerta de madera. Esta estaba bloqueada por un candado, y parecía que debía buscar una especie de llave para abrirlo, pero eso no era necesario.

La sombra simplemente se derrite en el suelo hasta desaparecer, para después volver a emerger del suelo en el otro lado de la puerta y dentro de la caverna.

En el interior de la caverna había varios cristales luminosos y húmedas estalactitas, pero lo que más destacaba sobre el resto era un llamativo cofre de madera al otro extremo de la caverna.

La sombra sonríe mientras asoma sus manos sobre el cofre, como si estuviera sintiendo algo. Luego de unos segundos de confirmar sus sospechas, finalmente lo abre.

Una luz brillante sale del interior del cofre, aunque esto solo fue producto de una linterna para un efecto dramático. La sombra asoma su cabeza, dejando que la luz revele su rostro blanco sonriente con sombrero de copa, mientras extiende sus garras para reclamar el contenido: una estatuilla de madera tallada con la forma de cierto egocéntrico anfitrión.

"No es mucha esencia, pero... servirá por ahora".

Era Isaac, y él ha encontrado el Ídolo de Inmunidad McLean.


"Uno de ustedes es un traidor"

Esas palabras de Chris se mantenían en la cabeza de muchos de los concursantes aquella mañana mientras iban a desayunar. Haber descubierto que uno de ellos era un tramposo había creado cierto clima de desconfianza en los dos equipos.

"Esto es una completa locura" le comenta Sonya a Maggie cuando las dos chicas fueron a recoger sus bandejas de desayuno y tomaron asiento una frente a la otra. "No han pasado ni 24 horas en este lugar y ya todos se miran con odio entre sí".

"Bueno, puedo entender eso" responde Maggie mientras intentaba despegar la cuchara de la chiclosa avena. "Yo también andaría precavida si supiera de un traidor presente".

"Pero me parece muy rebuscado la idea de tener un supuesto topo suelto en la isla" explica la cantante. "Casi siento que esto es un truco".

"¿Un truco?" cuestiona la vaquera. "¿Crees que esto es una clase de farsa?"

"Me parece más sospechoso que en nuestro primer día aquí, ya nos lancen una bomba de drama encima. De seguro Chris lo dijo solo para crear este aire de desconfianza que tenemos ahora".

"Vaya, eso sí que es muy retorcido".

"¡Hola, chicas!"

Las dos chicas levantan la vista y ven a Karen tomando un asiento junto a ellas alegremente.

"¿De qué estaban hablando?" preguntó la recién llegada.

"Aquí la estrella del rock cree que todo este asunto del topo es una farsa" sonrió la vaquera mientras tomaba un bocado.

"¡Tengo mis puntos!" expresa la cantante.

"Bueno, yo creo que es mejor no enfocarnos en eso y mejor pensar en la competencia en sí" dijo Karen mientras sacaba la cuchara de su tazón. "Si vamos a andar de sospechosos todo el día, nunca ganaremos desafíos".

"¡Exactamente mis pensamientos, camarada!"

Las tres voltean y encuentran a Chantal junto a la puerta del comedor.

"¡Reunión de equipo!" ordenó la capitana, "Nos vemos en nuestra cabaña en 10 minutos".


Los miembros del equipo se habían presentado en el frente de la cabaña, aunque algunos hacían evidente que no querían estar ahí.

"Atención, camaradas" empezó Chantal. "Puedo notar que este anuncio del topo nos ha tomado por sorpresa a todos, y hasta se huele el aire de desconfianza".

Con a la mención del topo, algunos se miran entre sí como si buscaran sospechosos, mientras Lucas olfateaba el aire para intentar oler la desconfianza.

"Ve directo al grano, ¿quieres?" dijo Félix sin levantar la vista de su libro.

"Existe la posibilidad de que el tramposo este escondido en nuestro equipo" explica Chantal directamente.

"¿Es en serio?" gruñó Hunter cruzado de brazos, "¿Para eso nos trajiste aquí? ¿Para preguntarnos si alguno de nosotros es un topo?"

"¿Sabes, Chantal? Se me hace sospechoso que tú quieras discutir de esto como si tú fueras la líder" comenta Nigel también.

"Otra vez con eso" gimió Maggie con frustración. "¿Qué insinúas con eso?"

"Nada, nada" el chico levanta los brazos en rendición.

"Continua con la charla, Chantal" pidió Yoshi una vez que las cosas se calman.

"Solo los reuní aquí para decirles que no deben pensar en el asunto del topo".

"¿A qué te refieres?" se confunde Raymond.

"No necesitan estar aquí temiendo a ese supuesto topo" explica la capitana, "Es muy probable que Chris solo soltó esa bomba de drama para provocar desconfianza entre nosotros, pero no pienso dejar que ese sucio truco destruya la determinación y motivación de mi equipo".

"¡Por fin alguien con sentido común!" expresa Karen. "Es una tontería malgastar nuestra energía tachándonos de traidores, cuando podemos usarla para algo mejor, que es ganar esta competencia".

"¡Bien dicho, camarada! ¡Con esfuerzo duro, cooperación y confianza, nos alzaremos con la victoria!"

Algunos del equipo se animan y apoyan la moción, mientras que otros se quedan con sus sospechas.


Confesionario

Hunter - "No pienso dejarme engañar por esas ratas. Ellos pueden actuar tranquilos todo lo que quieran, pero yo tendré mi ojo puesto sobre todos ellos".

Nigel - "Es difícil saber con seguridad quien podría ser este supuesto traidor, pero esto podría ser muy útil a la hora de depositar los votos".

Lucas - "No estaba prestando atención. Mientras no digan que se acabaron los postres, estoy bien".


De vuelta en el comedor, el otro equipo estaba en su propia mesa tratando de digerir su desayuno. A diferencia del otro equipo, ellos no parecían andar sospechando unos de otros, y se nota que no les importa mucho ese asunto del presunto topo. De hecho, todos ellos estaban atendiendo sus propios asuntos.

La única que no tenía nada que hacer era Perla, quien solo miraba a los demás en la mesa constantemente para no aburrirse.

"Te veo muy solitaria, nena".

Perla voltea y ve a Julien tomando asiento junto a ella con una sonrisa juguetona.

"¿Qué te parece si salimos un rato a divertimos?"

"Es mejor que se queden aquí, en cualquier momento nos van a llamar para un desafío" les dice Bianca mientras atendía sus redes sociales.

"No iremos muy lejos" la relaja Julien, "Solo iremos a explotar unas cosas".

"¿Explotar cosas?" se atreve a preguntar Perla.

Julien sonríe pícaramente mientras saca unas bombitas de su bolsillo, junto con una caja de fósforos.

"Me gusta usarlas cuando quiero divertirme, o también desahogarme".

"Aleja eso de mí, pervertido" ordena Rita, "No estoy de humor para que me exploten en la cara".

"Lo dices por tu gran experiencia explotando cosas, científica loca" comenta Isaac sonriente mientras guardaba su tazón de asquerosa avena en su sombrero.

"¡Tú sombrero es infinito!" exclama Diego levantándose de repente, pero de paso derriba por accidente el tazón de Agatha sobre su rostro, haciéndola enojar.

"¿Acaso quieres problemas, mosquito?" ella lo sujeta del cabello al chico.


Confesionario

Rita - "Olvídense del tema del topo. Ahora mismo estoy atrapada con un equipo de completos lunáticos, como el pervertido, el cavernícola, la militar, y el peor de todos: el payaso que aparenta ser mágico… Como una mujer de ciencia, me niego rotundamente a creer en la magia, y ese sujeto bañado en maquillaje me pone de nervios".


Rita solo los mira con desdén, para después fijar su vista en los demás miembros de su equipo. Ella nota que Clover estaba escribiendo unas notas en un cuaderno, y se la veía muy concentrada.

"¿Qué estás haciendo?" pregunta la científica con curiosidad.

"Nada importante" responde Clover, guardando el cuaderno en su chaqueta.

Después de tomarle una foto a su desayuno y publicarla, Bianca levanta la vista y nota que Erika era la única sin un tazón.

"Oye, Erika, ¿no comerás nada?"

"No es necesario. Puedo vivir sin comer esto" respondió ella.

"Será mejor que comas, mosquita" le advierte Agatha. "Después no quiero escuchar tus lloriqueos por hambre".

"¡Atención, concursantes! ¡Es tiempo de desafío!" anuncia Chris por los resonantes altavoces. "¡Reúnanse afuera del comedor de inmediato!"


Los dos equipos se habían presentado afuera del comedor como se les ordenó. Al poco tiempo aparece Chris, llevando puesto un sombrero de vaquero.

"¡Buen día, concursantes!" saluda el anfitrión con entusiasmo. "¿Listos para comenzar con el desafío de hoy!"

"No realmente" responde Nigel.

"¡Excelente!" aplaude el anfitrión. "Antes de comenzar, les pido que escojan ya sus nombres de equipos. Pueden elegir cualquier nombre, siempre y cuando respeten nuestra única regla: No pueden utilizar mi nombre, ni el de Chef Hatchet, al menos que le agreguen un halago como guapo, o sexy".

Los dos equipos juntan a todos sus miembros para poder discutir sobre buenos nombres oficiales.

"Como capitana del equipo, sugiero que nos llamemos Los Cóndores Hambrientos" propuso Chantal mientras toma oficialmente el mando del equipo.

"No recuerdo que hubiéramos votado por un capitán" comenta Nigel.

"¿Quieres dejarla en paz?" le dice Maggie con el ceño fruncido.

"¿No podías pensar en algo más estúpido?" le gruñe Hunter a Chantal. "Yo propongo Los Tigres Salvajes".

"Por favor, al menos el mío es más creativo" le responde la pirata. "El tuyo parece algo que diría un niño de 5 años".

Hunter se enfurece por lo dicho y mira asesinamente a Chantal, quien le devuelve la mirada con dagas. Los demás solo se quedan callados y los dejan con su discusión silenciosa.

"Entonces, ¿alguien más tiene sugerencias?" pregunta entonces Sonya.

Todos los demás miembros del equipo pensaban y soltaban sugerencias, algunas decentes pero otras raras, a excepción de Lucas quien solo se la pasaba rascándose los brazos.

"¿Te pasa algo, Lucas?" le pregunta Raymond.

"Tengo mucha comezón" responde el chico sin dejar de rascarse, "Creo que esos conejos rabiosos me pasaron la gripe".

"Más bien la estupidez" comenta Félix mordazmente. "Oh, no, espera… Eso ya lo tienes".

Ignorando esa discusión, Maggie chasquea los dedos cuando se le prende el foco.

"Hey, ese no suena tan mal: Los Conejos Rabiosos"

"¿Hablas en serio?" resopla Félix, "Me hará parecer que estoy en un grupo de locos".

"Cualquier loco es mejor compañía que tú" le respondió Maggie.

"¿Tú tienes una mejor opción, Félix?" le pregunta Yoshi.

"De hecho, sí" respondió firmemente.

"Pues guárdatelo, porque nos quedamos con ese nombre" le dijo Sonya.

"Yo no recuerdo haber aceptado…" iba a decir Nigel, pero es interrumpido.

"¡Me parece fantástico!" exclama Ginger.

Mientras tanto, el otro grupo también pasaba por el mismo asunto de no estar de acuerdo con un nombre para el equipo.

"¡Nyet! Me niego a llamar a este equipo Los Monos Locos ni Las Arañas Traviesas" le dijo Agatha a Diego y Julien respectivamente.

Los demás simplemente no pensaban en ningún nombre para el equipo, prefiriendo atender otras cosas personales y dejar que otros se encarguen de eso.

"¡Oigan! ¡Yo tengo una idea!" exclama entonces Perla emocionada. "Yo sugiero… Los Halcones Rapaces".

"Hmm... Ese no suena nada mal" asiente Clover.

"Meh, pudo haber sido peor" Otis se encoje de hombros.

"¡Se acabó el tiempo!" exclama Chris. "Necesito sus nombres ahora".

Chantal y Hunter dejan su duelo de miradas para decir sus propios nombres de equipo, cuando…

"¡Los Conejos Rabiosos!"

"¿Qué?" los dos adolescentes se voltean a Maggie, quien fue la que dio el nombre al final.

"¡Los Halcones Rapaces!"

Todos en ese equipo aceptaron el nombre ofrecido por Perla.

"¡Está decidido! ¡Los equipos serán oficialmente los Conejos Rabiosos y los Halcones Rapaces!" anunció el anfitrión. "Ahora si podemos comenzar con el desafío de hoy".

El Chef Hatchet aparece, trayendo consigo unas redes para animales y una bolsa de basura.

"Como ya lo sabrán, en esta temporada intentamos hacer un homenaje a las antiguas temporadas, y en eso también estamos incluyendo… los desafíos".

"Ve al punto, McLean" le gruñe Hunter.

"El desafío de hoy será un divertido juego de… ¡cacería de animales!" exclama el anfitrión alegremente mientras tomaba la bolsa de basura. "Al principio pensaba en que todos simplemente vayan a capturar un animal salvaje por equipos, pero eso sería demasiado sencillo, por lo que decidí que sería más divertido que cada uno de ustedes vaya a capturar a un animal para el equipo".

"¿O sea?" Otis arquea una ceja.

"Cada miembro del equipo tendrá que ir a capturar un animal y traerlo aquí para encerrarlo en una jaula. El primer equipo en traer a todos sus animales obtendrá la inmunidad, mientras que los perdedores tendrán que despedir a uno de los suyos esta noche".

"¿Cómo esperas que capturemos a unas bestias salvajes?" pregunta Félix crispado.

"¡Yo que sé! ¡Ingéniatelas!" le responde Chris mientras les tendía la bolsa de basura. "Cada uno tome una foto del animal que deben capturar".

Todos formaron fila para recibir su orden de captura, algunos rezando para que les toque un animal sencillo. Una vez que todos recibieron una foto la muestran a la pantalla.

Bianca debe capturar un conejo, Félix un castor, Diego unas pirañas, Chantal un águila, Julien una serpiente, Ginger un mapache, Clover una foca, Raymond una cabra, Otis un cocodrilo, Karen un mono, Erika un camaleón, Lucas un pato, Isaac un murciélago, Maggie un alce, Perla unas abejas, Nigel una cucaracha, Tony una rana, Sonya un león, Rita una rata, y Yoshi un panda. Agatha y Hunter recibieron animales muy especiales.

Algunos estaban aliviados de recibir animales pequeños e inofensivos, mientras que otros gimen y se aterran al ver los animales grandes que les toca.

"¿El Oso Buceador?" gruñó Hunter al ver la foto de su animal. "¿Ellos reciben insignificantes plagas como patos, ranas y ratas, y yo debo atrapar un oso robot asesino?"

"No creas que esos son fáciles" le responde Chris con una sonrisa, "Cada animal tiene su propia dificultad que descubrirán por su cuenta".

"¿Y a ti que te tocó, Agatha?" le pregunta Perla.

Agatha observa su foto, para después arrugarla y gruñir con desprecio.

"Colmillo"


Confesionario

Agatha - "Por supuesto que me mandan a mí a atrapar ese tiburón mutante… Al menos puedo dejarle claro a ese pescado crudo quien es el jefe".


"¿Una foca?" Clover arquea una ceja. "No se mucho sobre zoología, pero estoy segura que las focas no habitan esta clase de islas".

"Los osos panda viven en bosques de bambú, comúnmente en China" explica Yoshi al ver el animal que le tocó.

"Más de la mitad de estos animales no habitan una isla como esta" resume Rita el asunto.

"Creo que es mejor no cuestionar la poca lógica que tiene este programa" sugiere Otis.

"¿Cómo esperas que capture un león?" pregunta Sonya temerosa.

"Si te lo dijera, no sería un desafío" responde Chris pícaramente. "Tienen hasta el atardecer para capturar a todos sus animales y llevarlos a sus jaulas. Ustedes vayan a jugar con sus nuevos amigos, mientras yo voy a ver una película en mi nueva casita. ¡Diviértanse!"

Acto seguido, Chris y Chef se van del lugar, abandonando a todos los concursantes a su suerte.

"¿En serio él acaba de dejarnos solos a capturar animales salvajes?" pregunta Sonya.

"No es su primera vez, y dudo que tampoco sea su última" responde Félix.

"¡Muy bien, equipo! ¡Manos a la obra!" aplaude Chantal para llamar la atención de su equipo. "¡Todos sepárense y busquen a sus animales! ¡Una vez que los tengan, vayan a ayudar a los otros!"

"Sigo pensando que…" Nigel es interrumpido por un empujón.

"Camina, ¿quieres?" le dijo Maggie.

"¡Esta bien, mosquitos! ¡Ya escucharon al anfitrión!" exclama Agatha como si fuera la líder del equipo. "¡Y ni piensen en volver sin sus animales! ¡No me importa si están vivos o muertos!"

"¿Los animales o nosotros?" preguntó Otis.

"¡No me importa!"


Confesionario

Otis - "Bueno, parece que alguien ya se coronó la líder de volada. Más le vale no regarla después".

Agatha - "Tuve que tomar el mando del equipo. En un equipo lleno de locos, necesitan a alguien que los mantenga bajo control, y ese alguien soy yo".


Todos se separaron y se fueron a recorrer diferentes zonas de la isla con la esperanza de hallar pronto a sus animales. Todos habían recibido como elemento de cacería únicamente una red de pesca, algo de lo que muchos presentaron quejas que obviamente fueron ignoradas.

En una zona cerca del lago, un pato se encontraba comiendo unas semillas pacíficamente, hasta que ahí cerca logra ver un tazón lleno de avena. El ave se acerca hasta el tazón, le echa un ojo por unos segundos, y se pone a comerlo.

Detrás de un arbusto cercano, Lucas sonríe complacido al ver que el animal cayó en su trampa. Él saca la red, espera unos segundos… y le salta encima.

"Beep Beep"

Sin embargo, en esos breves segundos, el pato lo nota y hace ese familiar sonido de bocina, antes de echarse a correr a una gran velocidad que deja un rastro de polvo.

Lucas se queda atónito por lo que acaba de suceder, antes de estrellar su cara contra el tazón y fracasar.


Rita se encontraba en la cocina del comedor, convencida de que habrá más ratas cerca del comedor, que en cualquier otra zona de esta isla. Ella observa detenidamente todos los puntos, hasta que encuentra uno de esos agujeros de roedores debajo de un estante.

"Esto es muy fácil" sonríe la científica, pero entonces se puso a pensar en la situación, "Demasiado fácil"

En ese entonces, en el agujero se ven dos puntos verdes luminosos, y de una extraña manera Rita se eleva en el aire.

"¿Qué demonios?" gimió la científica, tratando de hallarle una explicación lógica a eso.

Entonces del agujero emerge una rata, pero no cualquier rata, sino una rata mutante con un cerebro gigante. Este roedor flotaba en el aire, viendo divertido como la científica intentaba volver a tierra.

La rata mutante le gruñe y vuelve a su agujero, soltando su poder sobre ella y dejándola caer estrepitosamente contra el suelo.

"Esto será más complicado de lo que pensé".


Confesionario

Chris McLean - "Para hacer las cosas más divertidas, además de Colmillo, decidí traer algunos animales mutantes para esta ocasión… Veamos cómo se las arreglan estos concursantes para atrapar esas bestias".


Ginger había encontrado a un mapache en la base de un árbol. El animal la estaba mirando amenazante, listo para saltar sobre ella en cualquier momento.

"¡Hola, soy Ginger! ¡Y tú eres la criatura más adorable y tierna que he visto en la vida!"

El mapache solo seguía mirándola con odio. Ginger saca una galleta y se la ofrece, pero no parecía hacer una diferencia en su actitud.

"Aquí tengo un regalito muy especial para ti, y te lo daré si me sigues. Son muuuuuy deliciosas, y te encantarán".

Ginger le arroja la galleta, pero el animal seguía igual. Ella saca otro y repite el proceso, pero obtiene el mismo resultado.

"Creo que no sabes cómo se hace… ¡Ya lo sé! ¡Te voy a enseñar a como atrapar!"

Acto seguido, Ginger se coloca en cuatro patas y empieza a actuar como un perro. El mapache nota eso y se calma, para después tomar la galleta y arrojársela en la boca como si ella fuera el animal.

"¡Gracias!" sonrió ella, creyendo que empezaban a tener una conexión.


Bianca estaba en busca de un conejo para el equipo. De todos los animales, el conejo debía considerarse el más fácil de atrapar, por lo que para ella este desafío es pan comido, pero entonces…

"¡AUXILIO! ¡QUE ALGUIEN ME AYUDE!"

La bloguera se sorprende por el llamado de auxilio y se echa a correr en la dirección del grito. Luego de pasar unos árboles, encuentra a Karen tendida en el suelo, sosteniendo su pierna con una mueca de dolor.

"¡Karen! ¿Qué te pasó?" Bianca fue a auxiliarla.

"Estaba persiguiendo a mi animal, pero entonces me tropecé con la rama de un árbol y me torcí el tobillo" explica Karen con lágrimas en los ojos.

"¿Y por qué no llamaste a alguien de tu equipo?"

"¡Lo intenté, pero nadie me escucha!" lloró ella desconsoladamente. "¡Estoy completamente perdida!"

"Tranquila, tranquila… Te ayudaré a encontrar a tu equipo" la anima Bianca.

"Pero… ¿Qué hay del desafío?" se sorprende Karen.

"Tengo bastante tiempo, y estaría muy mal simplemente dejarte aquí a tu suerte" responde Bianca cuando la ayuda a ponerse de pie.

"Muchas gracias, Bianca" sonrió complacida. "Me alegra saber que hay gente aquí en quien realmente pueda confiar".

"Ni lo menciones, amiga" sonríe Bianca cuando ambas empiezan a caminar lentamente.


La mayoría de los miembros de los Halcones Rapaces fueron al lago juntos, ya que varios de sus animales son acuáticos. Los concursantes que habían ido al lago son Agatha, Diego, Clover, Otis, y Tony.

"¡Bala de cañón!" Diego se lanza instantáneamente al agua para buscar pirañas, sin pensar en absoluto en el peligro.

"Aun me cuesta creer que podría haber una foca en esta isla" comentó Clover mientras miraba sus alrededores.

"Tendrás que hallar una si no quieres recibir la primera patada esta noche" le advierte Agatha.

"¿Cómo saben que puedo encontrar estas ranas por esta zona?" preguntó Tony, viendo su foto detenidamente.

"Hablas como si no supieras lo que es una rana" le dice Otis. "Agradece que te tocó uno fácil, mientras yo debo atrapar un cocodrilo".

"Y yo tengo que atrapar a ese pescado gigante" gruñe Agatha. "¡Más le vale que plante cara si sabe lo que le conviene!"

Desde el agua, cierto tiburón mutante asoma su cabeza mientras permanece oculto en el agua, viendo a sus nuevas presas con una enorme sonrisa.


En otra zona cerca de un rio llegan Félix, Hunter y Maggie, buscando a sus respectivos animales. Cerca de ahí había un dique hecho obviamente por castores, por lo que fácil asumir que están cerca.

"Entonces… ¿Cómo planeas capturar un oso robot?" pregunta entonces Félix con una pizca de burla por sus animales seleccionados.

"No por nada soy un cazador implacable" responde Hunter con un ligero gruñido por la burla, mientras saca algo de su chaqueta, "Tengo algo para atraer a esa chatarra aquí".

De su chaqueta saca una pequeña bolsa llena de albóndigas.

"¿Y de qué te servirá eso?" preguntó el magnate con una risa.

"Por algo también lo llaman el Oso Pasta" responde el cazador. "Con esto atraeré a ese oso, y cuando lo tenga en mis manos, usaré su piel como un nuevo abrigo".

"¿Eso lo sacaste de la cocina?" señala Maggie la bolsa de albóndigas. "¿No te preocupa lo que el Chef te hará cuando se entere?"

"Ese cocinero de cuarta no puede tomarse unas insignificantes bolas de carne como algo tan personal".


De vuelta en el comedor, el Chef Hatchet estaba barriendo los pisos mientras silbaba una melodía, pero entonces sus instintos se activan, diciendo que algo malo ha pasado. Él se escabulle a la cocina (pasando junto a Rita y riéndose de sus intentos fallidos por atrapar una rata), y entra al congelador para hacerle una rápida revisión al inventario.

El Chef revisa todos los paquetes, hasta llegar a las albóndigas congeladas. Fue ahí cuando nota que parecía faltar una pequeña porción, además de que el paquete está un milímetro fuera de lugar. Él frunce el ceño y olfatea el aire buscando pistas, hasta que logra detectar al ladrón de comida que asaltó su despensa.

"Nadie toca mis cosas… ¡NADIE!"


En otra zona de la isla transcurría una persecución a gran velocidad, pues Lucas intentaba alcanzar al pato a pie, pero el ave era mucho más veloz y la nube de polvo que levantaba era cada vez más espesa, hasta dejar totalmente cubierto la zona.

La nube de polvo no dejaba ver nada, y Lucas se detiene para intentar averiguar en donde esta, hasta que…

"Beep Beep"

Lucas da un salto por el susto, para después ver la sombra del pato parado frente a él. Estaba decidido a atraparlo ahora mismo, pero entonces se da cuenta de que no podía sentir nada debajo de él.

Lucas extiende su pie para intentar tocar algún fondo, pero no había nada, y lo intenta nuevamente con la mano obteniendo el mismo resultado. Finalmente asoma la cabeza para ver que no había nada debajo más que una caída libre por un acantilado.

Luego de unos segundos de espera la gravedad finalmente hace su trabajo y Lucas cae por el acantilado, mientras el polvo se dispersa y el pato ve desde el borde a su perseguidor fracasar.


Otros concursantes seguían en la cacería en otra zona, cerca de una montaña. Ahí se presentan Raymond, Nigel y Chantal, convencidos de que sus animales se encuentran en dicha zona.

"¿Qué haces aquí, Nigel?" le pregunta Raymond. "Estoy seguro que habrá más cucarachas en la cabaña que aquí".

"¿Qué? ¿Les molesta que quiera hacerles compañía a mis compañeros de equipo?" se ofende Nigel dándole un pequeño codazo al patinador.

"De hecho, si me molesta" responde Chantal, ganándose un resoplido del chico.

"Nadie pidió tu opinión, capitana".

"Solo no nos causes problemas, ¿quieres?" le dice la pirata mientras se pone a escalar la montaña.

"Entonces… ¿quieres ayuda para atrapar esa cabra?" le pregunta Nigel a su compañero después de un rato.

"¿No deberías estar enfocado en atrapar tu insecto?" le recuerda Raymond mientras se pone a escalar la montaña también.

"Es un diminuto e insignificante insecto" le dice Nigel mientras lo sigue en la escalada. "Puedo conseguir uno cuando quiera".

Mientras los dos chicos escalaban, no notaron dos figuras que los miraban con rabia.


Confesionario

Nigel - "Ya que Perla terminó en el otro equipo, debo buscar más aliados en quienes pueda confiar por un tiempo, pero todo lo que tengo a mi disposición son un montón de raritos y descerebrados… Por lo menos no estoy en el equipo de puros fenómenos".


En otra zona cerca del rio, Erika, Julien y Perla habían ido para buscar a sus animales reptiles. En todo el camino, Julien se la pasaba contando muchos chistes morbosos y de doble sentido, pero para su desagrado, parece que Erika no los entendía, arruinando su diversión.

"Vaya, nena, tú en serio necesitas salir más de casa" le dijo Julien frustrado porque sus chistes perdieron su gracia.

"Mis unidades parentales prefieren mantenerme en casa a salvo" le explica Erika.

"¿Entonces prefieres quedarte encerrada para aburrirte toda tu vida? Necesitas salir afuera y vivir un poco".

"¿Cómo funciona eso de vivir un poco?" le pregunta ella curiosa.

"Bueno… se trata de disfrutar de la vida" le intenta explicar Perla, aunque se notaba que no estaba segura de su respuesta.

"Ya sabes… vivir tu vida, salir a divertirse, ir a fiestas, charlar con gente, beber hasta caer inconsciente y despertar en el desierto con un dolor en la retaguardia…" le sigue Julien.

"No veo como despertar en el desierto con dolores es divertido" ella permanece incrédula.

"Repito: Necesitas salir más de casa, nena".


Confesionario

Julien - "En serio, ¿qué rayos con esa chica? Es como si le estuviera hablando a un robot".


"Bueno, hemos llegado a nuestro destino" dijo entonces Erika, deteniendo su caminata.

"¿A qué te refieres con eso?" se confunde Julien por eso.

Perla le hace un gesto para que guarde silencio, mientras señala en una dirección especifica. Por esa zona se encontraba una serpiente cascabel, que por alguna razón estaba descansando sobre un león.

Erika entonces llama la atención de Perla, señalando un panal de abejas en la cima de un árbol que colgaba justo sobre los animales.

Desde otra zona, Sonya asoma la cabeza de su escondite detrás de un árbol, viendo la misma escena de una serpiente sobre un león.


Confesionario

Sonya - "¿En serio esperan que capture un león? Este anfitrión está más loco que mi propio manager Gustavo".


"¿Cómo se supone que voy a atrapar eso?" gimió Perla nerviosa.

"Yo tengo una solución" sonrió Julien mientras sacaba algo de su bolsillo: una resortera y unas bombitas.

Perla traga saliva y Erika intenta advertirle sobre los peligros de esa idea.

"No es recomendable usar bombas para derribar un panal de…"

"¡Muy tarde!"

Julien procede a lanzar las bombitas hacia el panal, golpeando el panal hasta que se suelte de la rama mientras las abejas salen a volar.

Antes de que golpeara a los dos animales, Erika se echa a correr a una velocidad borrosa y salta hacia el panal que caía, atrapándolo en medio del aire y salvándolo de romperse.

"¿Por qué hiciste eso? ¡Hubiera sido perfecto!" gimió Julien frustrado.

Sin embargo, las abejas estaban furiosas por el ataque, por lo que van a picar a Erika con sus aguijones, pero por alguna razón ella no se inmutaba para nada.

"¿No te duele, Erika?" le pregunta Perla preocupada e incrédula.

"Puedo soportarlo" la relaja la chica, mientras le pasa el panal. "Aquí tienes"

Perla atrapa el panal, y para su horror, las abejas empiezan a atacarla. Ella grita y se echa a correr con el panal mientras las abejas la persiguen.

"Bueno, ahora es mi turno" dijo Julien, frotándose las manos.

"¿No quieres que te ayude también?" le pregunta Erika.

"No te preocupes, nena, tengo esto".

Julien camina tranquilamente hacia el león y la serpiente dormidos, hasta quedar a lado de ellos. Él se asoma contra la serpiente, y le pellizca la cabeza.

Erika observa incrédula como la serpiente sisea y le muerde en el cuello a Julien mientras enreda su cuerpo sobre el del chico. Se escucharon gemidos de Julien, pero más que de dolor, sonaban como de placer.

"Si, más ajustado, ¿quieres?" gemía Julien divertido mientras la serpiente apretaba su agarre sobre él. "¡Más ajustado!"

"¿Por qué haces esos ruidos?" le pregunta Erika mientras ambos empezaban a caminar, haciendo que Julien negara decepcionado con la cabeza.

"Tienes mucho que aprender, nena".

Los dos concursantes se preparaban para irse y atender a Perla, cuando escucharon unos ruidos entre los arbustos y que la figura de cierta cantante sale a la luz hacia el león.

"¿Qué hace ella aquí?" pregunta Julien cuando la serpiente se ajustaba más en su torso.

"Sonya tiene la tarea de atrapar al león" le explica Erika.

"Creo que podemos ayudarla en eso".

Julien sonríe pícaramente mientras saca más bombitas de su bolsillo, y entregándoselas a Erika.

"¿Qué esperas? ¡Arrójalas!" le dijo impaciente.

Erika no entendía la razón para esa acción, pero no lo cuestiona y las lanza sobre el león. Estas explotan sobre el rostro del animal, que se despierta con un gruñido y lanza un gran rugido.

"¡Ya estas aprendiendo, nena!" exclama Julien en medio de una risa.

Sonya se horroriza al ver al león despertando y mirándola furiosamente, como si la culpara a ella de despertarlo abruptamente. Ella observa de reojo a Julien riéndose a carcajadas mientras arrastraba a Erika lejos. Ella se encoge con otro rugido del león y se echa a correr aterrada con el animal detrás.


Confesionario

Erika - "No entiendo bien este extraño comportamiento adolescente, pero no soy alguien para juzgar. Después de todo, estoy aquí para aprender de eso".


El grupo de concursantes en el lago seguían buscando a sus respectivos animales, pero no había absolutamente nada. Todos se reúnen de vuelta para discutir algún plan.

"¿Tuvieron suerte?" les pregunta Clover a los demás, pero todos negaron con la cabeza.

"A este paso vamos a perder el desafío" gimió Otis impaciente.

Agatha estaba furiosa y fija su vista en todo el lago.

"¡MUESTRATE, COBARDE! ¡Enfréntate a mi si eres tan valiente!"

En ese entonces, unas burbujas de aire salían a la superficie del agua. Todos guardan silencio y Agatha se prepara, esperando que sea su animal para golpearlo. Una figura sale del agua de un disparo y aterriza detrás de ellos, pero todos se decepcionan cuando vieron que solo era Diego, cuyo cuerpo estaba cubierto con pirañas.

"¡Piensa rápido, mi amigo!" le grita él a Tony, tendiéndole una extraña cosa verde.

Tony lo atrapa entre sus manos y observa lo que le había arrojado: una rana con tres ojos.

"Con que estos son los anfibios" comentó Tony observando a la rana con curiosidad.

"No recuerdo que las ranas tengan tres ojos" comentó Clover igual de curiosa.

"Ha de ser uno de esos animales mutantes de la cuarta temporada" supuso Otis, sin tomarle mucha importancia.

"¿Qué están esperando, mosquitos? ¡Llévenselos a la jaula!" les ordena Agatha.

La rana parece haber quedado alterada por el grito, antes de que sus ojos se iluminen y lo cubran junto al sujeto que lo cargaba, y posteriormente desaparecer en un destello. La rana se acaba de teletransportar junto a Tony.

"¡Desapareció! ¡Ese chico es una bruja!" gritaba Diego horrorizado, sin importarle las pirañas que mordisqueaban su cuerpo.

"¿A dónde creen que haya ido?" pregunta Clover preocupada por su compañero.

"Mientras lleve a esa rana a la jaula, no me importa dónde esté" Agatha se encoge de hombros, antes de señalar a Diego, "¡Y tú llévate a esos pescados a la jaula!"

"¡Si, señor!" Diego hace un clásico saludo de soldado y se va con las pirañas en su cuerpo.

"¡Y ustedes dos sigan buscando! ¡Esos animales tienen que estar aquí!"

"Como usted ordene" dijo Otis secamente, yendo por un camino sin saber lo que le espera.

Clover estaba por decir algo, pero entonces su sexto sentido se activa, advirtiéndole que algo malo está a punto de pasar.

"¡Otis, espera…!"

Pero ya era tarde cuando Otis piso una especie de mecanismo y se activa una plataforma con resorte, disparando al mecánico por los aires hasta caer en medio del lago.

Clover iba a ayudarlo, pero entonces pisa otra trampa cuando una soga se enreda en su tobillo y la catapulta por los aires hacia otra zona del lago.

Agatha se queda quieta viendo a sus compañeros caer como moscas, y ella sabe muy bien quien tiene la culpa de eso.

"¡Adelante, mosquito! ¡Enfréntate a mi…, si te atreves!"

Después de unos segundos de tenso silencio, una criatura mutante emerge del agua lenta y amenazadoramente. El tiburón mutante observaba a Agatha asesinamente mientras crujía sus nudillos.

Agatha hace crujir sus nudillos y cuello con una sonrisa ansiosa.

"¡VEN POR MÍ!"

Agatha y Colmillo sueltan sus propios rugidos de guerra y se echan a correr hacia el otro con un puño en el aire, hasta estar a menos de un metro del otro y hacerlos chocar entre sí, empezando el combate.

Mientras la chica rusa y el mutante peleaban, Otis había caído en una zona escamosa en medio del lago. Él gime por el aterrizaje forzoso, pero entonces la superficie en la que estaba se eleva, revelando ser la cabeza de un cocodrilo.

Antes de poder reaccionar, un tentáculo sale del agua y atrapa al mecánico, para después lanzarlo por los aires nuevamente hacia la playa.

"Ok, esto ya se está volviendo molesto" comenta Otis mientras se pone de pie.

El cocodrilo llega a la playa, para después alzarse en dos patas para demostrar su gran tamaño dos veces más grande que Otis, y mirarlo asesinamente mientras extendía sus tentáculos de mutante que reemplazaban a sus patas delanteras.

"Ya era hora de que te aparecieras" comentó Otis sonriente mientras crujía sus nudillos.

Al igual que el mecánico, Clover también cayó en el otro extremo del lago. Ella gime mientras se ajusta la espalda.

"Ok, eso último no me lo esperaba".

Ella se levanta y se limpia el lodo en su chaqueta, cuando entonces escucha que algo salía del lago cerca de su lugar. Ella entrecierra los ojos y logra ver lo que era: una foca bebé.

Clover se acerca lentamente hacia el animal para atraparlo, y la foca la nota acercándose, manteniendo su cara tierna.

"Hola, pequeño amigo" hablaba Clover suavemente, "Necesito que vengas conmigo".

Cuando sus manos estaban a menos de un metro de la foca, esta deja su fachada de animal tierno y se lanza hacia la agente con rabia. Clover grita cuando la foca empieza a morderle la cara, y le estira de la cola para que la suelte para poder empujarla lejos.

La foca gruñe e intenta lanzarse contra la agente una vez más, pero ella estaba lista para eso cuando activa un mecanismo en su reloj de muñeca, disparando un pequeño dardo tranquilizante.

La foca recibe el dardo de lleno, quedando paralizado unos segundos, antes de caer inconsciente.

"A ti te urgen tus vacunas" comentó ella mientras lo cargaba y se va de vuelta al campamento.


Después de haber caído por el acantilado, Lucas se las arregló para escalarlo y volver a la cima. Él se toma su tiempo para recuperar el aliento mientras tiene la vista al frente, pero entonces…

"Beep Beep"

Lucas salta por el susto, cayendo nuevamente por el acantilado, estrellándose contra el suelo dejando un agujero con su forma en el suelo. Él ya estaba harto de esto, por lo que se va por otro camino…

"Beep Beep"

Lucas se asusta y salta por eso, golpeándose en la cabeza de paso con una rama de árbol. El pato le saca la lengua, antes de echarse a correr.


Un alce estaba bebiendo el agua del rio pacíficamente, hasta que siente un peso sobre él. El animal levanta la cabeza y encuentra a cierta vaquera sentada sobre su lomo como si intentara montarlo.

"Tranquilo, amigo… No querrás alterarme".

Maggie le da unos golpecitos en la cabeza, lo cual fue un grave error. Los ojos del alce se enrojecen en furia y se echa a correr como un toro loco, mientras ella hace un esfuerzo para no soltarse.

"¡YEE-HAW!" ella empieza a guiar al animal de vuelta al campamento.

Félix estaba siguiendo el rio hasta alcanzar el dique, esperando que los castores estén en casa ahora mismo.

Sin embargo, lo que encontró ahí no fue exactamente lo que esperaba. En lugar de unos castores pequeños e inofensivos, ahí había unos castores gigantes con dos colas y púas en la espalda.

"Por supuesto que esto no sería fácil" gimió el magnate con frustración, "¿Cómo se supone que voy a llevarlos a la jaula?"

Él se acercaba lentamente mientras pensaba en un plan, pero antes de que lo tenga resuelto…

"¡Yee-Haw!"

El ruido llama la atención del magnate y los castores mutantes, hasta que de la nada llega el alce con Maggie encima, y para horror de los castores, el alce se pone a aplastar y arruinar el dique que tanto les costó armar.

El alce y la vaquera siguen su camino, dejando a Félix solo con los castores, quienes lo notaron y le gruñen salvajemente.

"¡Maldita seas, Maggie!" exclama Félix con ira mientras se echaba a correr con los castores detrás de él.


De vuelta en la montaña, Nigel y Raymond seguían en su cacería. Hace unos minutos que hallaron una cueva, por lo que se refugiaron ahí para tomar un respiro.

"¿Dónde están esos animales?" gimió entonces Raymond, "A este paso vamos a perder".

Nigel entonces le hace una ceña para que se calle, cuando ambos escuchan el balido de un cabrito que también acaba de entrar en la cueva con ellos.

"Aww, ahora eso es tierno" sonrió Raymond, yendo a acariciar al animal.

"Yo no haría eso si fuera tú".

Raymond no entendía a qué se refería Nigel con eso, pero entonces grita de dolor cuando la cabra bebé le muerde la mano. El patinador apenas logra liberarse, viendo las marcas de mordida en su mano.

La cabra bebé suelta un gran rugido de dientes filosos y se lanza a embestir a Raymond, quien se echa a correr fuera de la cueva y cuesta abajo, con el animal detrás de él pisándole los talones.

Nigel se queda solo, prefiriendo descansar y pensar en sus propios asuntos, hasta que escucha un extraño ruido de insecto desde la oscuridad de la cueva. Él sonríe, sabiendo que su animal está cerca.

"No me asusta un pequeño insecto" Nigel se levanta y se adentra en la cueva para atrapar a la cucaracha.

Pero entonces sintió una oleada de calor alrededor como si alguien hubiera prendido una fogata. Él entrecierra los ojos, viendo algo grande escondido en las rocas, pero entonces una llamarada de fuego sale disparada hacia él.

Nigel se agacha para esquivarlo, mientras que la cosa sale de su escondite: una cucaracha gigante mutante que escupe fuego.

"Aún no me asustas" comenta Nigel sonriente, sacando una navaja mariposa escondida en su pantalón.

La cucaracha mutante escupe más fuego, pero Nigel demuestra ser bastante ágil y veloz cuando se agacha y se lanza a un lado, antes de quedar justo al lado del insecto con el objeto filoso en el aire…


De vuelta en el comedor, la rata mutante seguía divirtiéndose con Rita, haciéndola flotar en el aire para después estrellarla contra la pared. La científica ya no tenía ningún plan, y dependía de un milagro para cumplir con este reto.

Dicho milagro llega en forma de un destello de luz y la aparición repentina de un concursante con una rana mutante de tres ojos. Después de perderse en destinos aleatorios, la rana trajo a Tony al comedor esta vez.

La rata no tuvo tiempo de reaccionar cuando Tony se le cae encima y lo aplasta, haciendo que todo lo que flotaba cayera al suelo también.

"Gracias por tu ayuda, Tony" dijo Rita mientras se ajustaba los lentes.

Tony se levanta y siente algo en su espalda. Él lo revisa y se da cuenta de que aplastó a la rata.

"Si no te molesta, me gustaría cargar a esa rana que traes contigo" dijo entonces Rita.

"Toda tuya" responde Tony, arrojándole la rana, "Estos anfibios son mucho más molestos de lo que pensaba".

Tony sale del comedor para tomar un respiro, mientras Rita sonríe y coloca a los dos animales mutantes en la mesa, para después sacar una jeringa de su bolsillo…


Confesionario

Rita - "Ahora tengo a mi disposición algo de ADN de mutante, con esas peculiaridades demostradas. Con esto puedo empezar un nuevo experimento".


Sonya estaba escondida entre las hojas de los árboles, viendo como el león estaba merodeando por la zona buscándola. Ella se toma un segundo para recuperar el aliento, cuando entonces escucha algo moverse entre las ramas.

De repente, un panda cae junto a ella, y parecía que le habían contagiado la rabia. Ella grita y saca su guitarra para usarla como arma, pero entonces otra sombra cae detrás del oso y le da unos pequeños golpes rápidos en la espalda, causando que el panda caiga inconsciente de inmediato.

"Gracias, amigo" se alivió Sonya, notando que el panda está totalmente inconsciente, "¿Qué le hiciste?"

"Una técnica de puntos de presión" explicó la sombra que resulta ser Yoshi, "Lo he golpeado en puntos vitales para inmovilizarlo y desmayarlo… Estará bien en unas horas".

"Bien por ti, pero yo tengo un problema" comentó Sonya, señalando al león.

"Puedo ayudarte con eso" respondió Yoshi.

"¿En serio? ¿Sabes cómo llevar a un león a una jaula?"

"No te preocupes, solo debemos guiarlo a la jaula"

Sonya no lo entendía, pero Yoshi le susurra algo en el oído de la cantante, quien sonríe por el plan.

El león seguía merodeando la zona buscando a su presa, cuando algo cae detrás del animal. Yoshi estaba cargando a Sonya sobre sus hombros, mientras la cantante tocaba fuertes acordes con su guitarra, viéndose grandes e intimidantes.

El plan da sus frutos cuando el león se encoge y retrocede nervioso, y los dos concursantes se alzan más sobre el animal, hasta que empieza una clase de persecución para guiarlo a la jaula.


Bianca estaba ayudando a Karen a llegar al campamento. Las dos chicas se quedan en una de las cabañas para tomar un descanso y esperar a sus equipos.

"Bueno, creo que estarás bien aquí" dijo entonces Bianca, lista para salir.

"¡Espera! ¿A dónde vas?" pregunta Karen.

"Debo ir a atrapar a mi conejo" respondió la bloguera, "¿Quién sabe cuánto tiempo ya hemos perdido?"

"¡Pero yo tampoco tengo a mi mono!" exclama Karen, antes de calmarse, "Además, quiero seguir charlando contigo. Ahora que se ha anunciado lo del topo, todos se miran con malos ojos entre sí".

"Si, eso es cierto" suspiró Bianca, "Chris ya cruzó la línea con ese truco. Andar por esta isla sabiendo que hay un tramposo sin duda da miedo".

Karen asiente con la cabeza tristemente, pero entonces sonríe ansiosa.

"Tú eres una bloguera, ¿verdad?" le pregunta ella interesada. "Siempre tuve interés en saber cómo se manejan".

El rostro de Bianca se ilumina en emoción y saca su teléfono celular.

"¡Con mucho gusto te puedo mostrar!"

Bianca se pone a charlar alegremente sobre su blog y las redes sociales, mientras Karen tenía una sonrisa misteriosa en su rostro.


Hunter estaba recorriendo la zona, y se podía notar que estaba perdiendo la paciencia. Llevaba toda una hora de caminata sin señales de un oso robot.

Antes de hacer otra rabieta, escucha unos cohetes sobre él y una figura grande volando en el cielo, antes de volar en picada directamente hacia el cazador.

Hunter logra saltar hacia un lado esquivando el ataque de la cosa voladora, que se estrella contra el suelo levantando una nube de tierra. El cazador voltea y ve un par de ojos rojos brillantes mientras la tierra se disipa para revelar al Oso Buceador.

"¡Ya era hora!" gruñó sonriente el cazador, "Tu cabeza quedará muy bien en mi pared".

El Oso Buceador activa sus cohetes y con un rugido se impulsa directamente hacia el cazador. Hunter suelta su propio rugido de guerra y se echa a correr hacia el oso robot, para luego saltar sobre su cabeza y montarlo, mientras el oso sale volando por los cielos con el cazador aferrándose al animal.

"¡Cómetelo, chatarra!"

Hunter revienta la bolsa de albóndigas en el rostro del oso robot, haciendo enfurecer y rugir de rabia. El vuelo se sacude y van más bajo por los árboles, haciendo que el cazador se golpee con varias ramas, pero él no iba a caer tan fácil.


Confesionario

Hunter - "¿Qué está mal con ese pedazo de chatarra? Se nota que está decidido a acabar conmigo".

Chef Hatchet - (Se ríe siniestramente)


Finalmente, de vuelta en el comedor, una enorme jaula ya estaba esperando ahí para resguardar a los animales. Los primeros en llegar son Tony y Rita, esta última con los dos animales mutantes dormidos en sus manos.

"Aun no entiendo cómo lograste hacer que se duerman" comentó Tony mientras abría la jaula.

"Un piquete inofensivo fue más que suficiente" respondió Rita, arrojando los animales a la jaula, pero entonces nota que ya había otro animal en la jaula. "Y al parecer no fuimos los primeros aquí".

Tony mira también y descubre que ya había un mono dentro de la jaula.

En ese entonces se escucha el sonido del aleteo de un ave. Los dos levantan la mirada para ver un par de águilas descendiendo con la figura de cierta chica pirata sujetada por los brazos.

"Gracias, pequeños camaradas" sonrió Chantal, dejando que las águilas entren en la jaula.

"Exijo saber cómo domesticaste a esas aves" dijo Rita al ver la hazaña de la pirata.

"Tengo experiencia con las aves" sonrió la capitana.


Confesionario

Chantal - "Tengo un ave cóndor de mascota, y fue mi inspiración para nombrar a mi nave El Cóndor Voraz".


Luego de un rato llega Diego con las pirañas aun mordisqueando su cuerpo, para sorpresa de los otros concursantes.

"¡Muy bien, pececitos, es todo por hoy! ¡Seguimos mañana!" les dijo a las pirañas, quienes simplemente se sueltan y saltan a la jaula obedientes, donde convenientemente ya había una pecera para ellos.

"Yo… ya no voy a cuestionar eso" suspiró Rita.

"¡ABRAN LA JAULA!"

Chantal es quien la abre, mientras llega Perla corriendo con el panal en manos con un enjambre de abejas detrás de ella. Al ver la jaula abierta, ella arroja el panal dentro y las abejas se meten también para recuperar su hogar.

"¡Eso fue espectacular!" exclamó Diego ante lo visto.

"No te viene mal un poco de ejercicio, nena".

Julien y Erika también llegan a la jaula, la serpiente aun enrollada alrededor del cuerpo del bromista, quien seguía con sus gemidos de placer.

"Muy bien, terminamos por hoy" Julien se quita la serpiente de encima y la arroja dentro de la jaula. "¿Otra sesión mañana?"

"¿No debía traer Erika un camaleón?" preguntó Rita.

"Ya he capturado a mi animal" respondió Erika, señalando su hombro. De ahí se hace visible un camaleón, que de alguna manera había llegado hasta ahí.

"¿Cuándo lo atrapaste? No te había sacado el ojo de encima" se asombró Julien.

"Mientras tú fuiste por la serpiente, yo había visualizado un camaleón en la rama de un árbol cercano" explicó Erika.

Justo entonces llega Clover con su foca bebé, que parecía estar despertando y recordó la situación. Antes de que pudiera atacar, la agente lo encierra en la jaula, agregando otro punto para su equipo.

"¡Buen trabajo, Clover!" sonrió Perla, "¡Ya solo nos faltan cuatro y ganamos el desafío!"

"¿Dónde demonios esta mi equipo?" gimió entonces Chantal, notando que todos los que llegaban a la jaula eran miembros del equipo contrario, y hasta ahora ella es la única que trajo a su animal.

"¡Yee-Haw!"

Todos voltean para ver un furioso alce correr directamente hacia ellos. Todos se apartan del camino, mientras Maggie toma al alce por las astas para guiarlo a la jaula. Una vez dentro, Maggie se suelta y cierra la jaula, mientras el alce golpeaba los barrotes con rabia.

"Eso sí que fue un rodeo" comenta Maggie ajustando su sombrero.

"¡Abran paso! ¡Abran paso!"

Todos se apartan al escuchar los gritos, solo para ver a Raymond patinar hacia la jaula con cierto cabrito salvaje pisándole los talones. Justo en la entrada, Raymond da un salto y se aferra a la parte de arriba, dejando que la cabra bebé pase de largo y entre en la jaula.

Detrás de él también llega Félix, quien también corría por su vida al ser perseguido por unos castores mutantes. El magnate intenta un truco similar al patinador al saltar sobre la entrada hacia el techo mientras los castores lo persiguen dentro de la jaula, pero aprovecha la oportunidad y los encierra a tiempo.

"¡Y quédense ahí!" gritó Félix exhausto, antes de señalar a cierta vaquera con odio, "¡Y tú tienes la culpa de eso!"

"¿A qué te refieres? ¿Qué te hice yo?" preguntó Maggie confundida y molesta por las acusaciones.

"Fue tu culpa que esas ratas gigantes me persiguieran porque tú destruiste su dique con ese toro furioso".

"Oh, bueno… Perdón por eso" se disculpa ella.

"Una disculpa no es suficiente para cubrir esa tontería tuya que pudo haberme matado".

"¿Cuál es tu problema? ¿Despertaste con el pie izquierdo hoy o qué?"

"¡Abran la jaula! ¡Rápido!"

Chantal vuelve a abrir la jaula, y todos se ponen a cubierto cuando ven a un león corriendo hacia ellos, perseguido con Yoshi y Sonya. Para su suerte, el animal entra en la jaula, y de paso dejan también al panda inconsciente.

"Ustedes sique la tenían difícil, ¿eh?" preguntó Maggie con una sonrisa orgullosa.

"¡Nada puede detener este ritmo!" exclamó Sonya tocando un rápido acorde por su hazaña.

En ese entonces, todos ven al siguiente concursante con su animal… o algo así. El mapache estaba guiando a Ginger a la jaula usando las galletas que ella le dio pensando que con eso se volverían amigos, mientras la niña seguía actuando como un perro fiel y obediente.

Sin embargo, Chantal se apresura y atrapa al animal, para después meterlo en la jaula también.

"¡Buen trabajo domesticando a ese animal, camarada!" felicitó la pirata.

"¿Que yo qué?"

"Bueno, esto se está poniendo interesante" dijo entonces Chris, haciendo acto de aparición. "Los Conejos Rabiosos logran recuperar su ventaja perdida y ya solo les faltan tres animales para ganar, y a los Halcones Rapaces aún les faltan cuatro".

Los miembros de los Conejos se echan a celebrar convencidos de su victoria, mientras los Halcones suspiran y gimen por los nervios.

"Me sorprende que Isaac no haya sido el primero" comentó Raymond de paso, "Pensé que con su extraña magia negra podía hacer lo que sea".

"Ese payaso no tiene esa tontería llamada magia" espetó Rita. "De seguro se perdió en su cacería".


Confesionario

Rita - "Sin embargo, eso es algo bueno. Si Isaac no llega a tiempo, tenemos una buena excusa para votarlo y echarlo del concurso".


Sin embargo, Isaac no estaba perdido en absoluto. Él ahora mismo se encontraba en una zona oscura del bosque, donde los árboles y las hojas cubrían por completo la luz del sol.

Isaac parecía estar en medio de una especie de ritual, mientras que de su mano emergió un fuego verde que después lo lanzó en el suelo hacia un arbusto, empezando una fogata verde.

Él se quita el sombrero y extiende su mano dentro como si no tuviera fondo, hasta sacar el tazón de avena, para después lanzarlo al fuego para alimentarlo.

Acto seguido, del sombrero saca el mismo ídolo de inmunidad que había encontrado la noche anterior.

"Este objeto servirá" dijo Isaac con su sonrisa de complicidad, admirando la estatuilla entre sus manos, "La esencia de un pequeño objeto sin valor, codiciado por todos, que representa el sentimiento de arrogancia y egoísmo".

El silencio inunda la zona, y Isaac parecía estar hablando con alguien más, pero no había nadie más a la vista.

"Si, ese maletín con el millón de dólares también habría servido, pero eso le quitaría la diversión y el propósito a este juego" le explica a nadie en particular.

Isaac entierra sus garras dentro de la estatuilla, estirando en lados opuestos mientras la estatuilla empieza a mostrar pequeñas grietas que crecían con los segundos, hasta que…

¡Crack!

La estatuilla fue partida por la mitad, y posteriormente es lanzada a las llamas verdes que la consumieron de inmediato.

"Y para el toque final…"

Isaac saca una pequeña pero filosa aguja, con la que se clava su dedo índice para extraer una gota de sangre, siendo el ingrediente final para el fuego.

"Salbeinit sal ed nozaroc le ed etidnocse le emartseum"

Isaac observa el fuego sacudirse para poder distinguir y visualizar una imagen en su interior, que revelaba justo lo que él estaba buscando, haciendo crecer su sonrisa complacida.

"Ahí estas"


Confesionario

Isaac - "Muchas gracias por la esencia, anfitrión ególatra".


Todos los concursantes que ya trajeron a sus animales seguían esperando nerviosos a sus compañeros restantes. De los Halcones aún faltaban Agatha, Bianca, Isaac y Otis, mientras que de los Conejos ya solo faltaban Hunter, Lucas y Nigel.

Este último era el siguiente en llegar, arrastrando el cuerpo de la cucaracha mutante por el suelo, y para sorpresa y asco de la mayoría, el insecto no tenía cabeza y solo era el cuerpo.

"¡Alto ahí!" acusó Clover señalando al insecto, "¡Ese insecto no tiene cabeza! ¡Eso no puede contar!"

"Está confirmado que las cucarachas pueden sobrevivir sin cabeza por una semana" testificó Nigel con suficiencia, "Por lo tanto, técnicamente sigue vivo… por ahora".

"Lamento estar de acuerdo con la competencia, pero Nigel está en lo cierto" agregó Rita.

"¡Y eso es suficiente para mí!" contestó Chris.


Confesionario

Tony - "¡¿Ellos les cortan la cabeza a los INSECTOS?! ¡¿Cómo se atreven?!"


"Bueno, ya solo faltan Hunter y Lucas, y está la tenemos ganada" sonrió Sonya satisfecha.

"¿Y qué hacemos si no llegan a tiempo?" les pregunta Perla a sus compañeros.

"La respuesta es simple: Nos desharemos de uno de ellos" respondió Rita.

Y hablando de sus compañeros restantes, el siguiente en llegar es Otis, quien traiga a cuestas al cocodrilo mutante, ambos cubiertos de heridas por su brutal pelea. Rápidamente logran meter al reptil dentro de la jaula también.

"¡Saborea la derrota!" le sonrió Otis al cocodrilo, quien le gruñe con rabia.

"¡APARTENSE, MOSQUITOS!"

Todos se hacen a un lado cuando de repente Colmillo sale disparado directamente hacia ellos y se estrella directamente dentro de la jaula, con una dentadura destrozada por su pelea con la chica rusa. Desde esa dirección llega Agatha con una sonrisa triunfante y cierra la jaula, anotando otro punto para su equipo.

"¿Y dónde está ese supuesto "cazador implacable"?" preguntó entonces Félix con desdén.

Como si lo hubieran solicitado, del cielo se escucharon unos cohetes que caían en picada directamente hacia ellos.

"¡Todos al suelo!" exclamó Chantal.

Todos se apartaron cuando la cosa voladora se estrelló en el suelo estrepitosamente, creando un cráter. De ahí emerge Hunter, que respiraba con dificultad.

"¿Qué están mirando? ¡Ayúdenme con esto!" gruñó el cazador.

Sus compañeros van a recoger al Oso Buceador, cuyo cuerpo tenía cientos de abolladuras, parte de la piel arruinada que mostraba su cuerpo metálico, y tenía un cuchillo clavado justo en la frente. No obstante, aún seguía funcional y lo metieron en la jaula.

"¡Ya solo falta Lucas!" sonrió Raymond.

"¿En serio estamos depositando nuestras posibilidades de ganar en ese ignorante sin cerebro?" cuestionó Félix.

"Si no llega a tiempo, será su funeral" gruñó Hunter mientras se recuperaba de la pelea.

"Aún faltan Bianca y Isaac" señaló Clover. "¿Dónde están esos dos?"

"¿Alguien llamó a mi nombre?"

Clover salta por el susto cuando Isaac se apareció frente a ella como por arte de magia.

"¿Dónde estabas?" preguntó ella cuando se recuperó del susto. "¿Dónde está tu murciélago?"

"Estaba ocupado atendiendo unos asuntos personales".

"¿Y no te pudiste ahorrar un minuto para capturar una pequeña rata voladora?" pregunta Otis con el ceño fruncido.

"Sin un murciélago, pues entonces vamos a perder por tu culpa" le advierte Rita con una pequeña sonrisa.

Si ese fue un intento de intimidarlo, pues no funcionó, porque Isaac mantenía su sonrisa inquebrantable.

"Denme 10 segundos".

Acto seguido, Isaac se derrite en las sombras del suelo y desaparece por completo. Después de diez segundos exactos, vuelve a emerger por el mismo lugar, y en su mano tenía colgando un murciélago, pero tenía un aspecto peculiar.

"Uhm… ¿Por qué parece que le arrancaron el alma?" se atrevió a preguntar la agente, notando el cuerpo inerte y unos ojos abiertos totalmente blancos en el murcielago.

"¿Quién dice que no?" Isaac soltó una risita.

"Lo siento, pero ese animal si esa muerto, por lo que no cuenta" les dijo Chris. "Además, todo el equipo debe estar aquí para calificar, y aún les falta otro miembro".

"¡Aquí estoy, Chris!"

Desde las cabañas llegan Karen y Bianca, la última ayudando a la primera a ponerse de pie, pero entonces se echa a correr con su equipo, dejando a la bloguera incrédula.

"Pero… pero… ¿Qué hay de tu tobillo?" tartamudeaba Bianca.

"Oh, parece que ya se curó" sonrió Karen misteriosamente.

Bianca se quedó ahí, furiosa al darse cuenta de la verdad, pero no estaba tan furiosa como sus compañeros lo estaban cuando se acercaron a ella.

"¿Dónde estabas?" Otis fruncía el ceño.

"E-E-Estaba ayudando a Karen a caminar" trató de testificar ella, "Dijo que se torció un tobillo".

"No detecto ninguna fractura o hueso roto en su cuerpo" respondió Erika, viendo a la chica en perfecto estado.

"¡¿Cómo es posible que no pudieras traer a un conejito?! ¡Era el más fácil de todos! ¡Eres una inútil!" gruñó Agatha furiosa.

"La próxima vez que nos hagas perder, piensa en una mejor excusa" le dijo Rita.

"Tranquilos, chicos" los detiene Perla, intentando ser positiva, "Lucas aún no ha llegado, por lo que aún tenemos tiempo para…"

"¡RAPIDO, ABRAN LA JAULA!"

Félix se apresura para abrir la jaula mientras todos ven a un pato corriendo a gran velocidad alrededor de ellos, con Lucas bañado en sudor tratando de alcanzarlo. Para su buena suerte, el pato finalmente se metió en la jaula.

"¡Cierren la jaula! ¡Ciérrenla!" gritaba Lucas exhausto sin saber en dónde se había metido

"Como usted ordene" respondió Félix sonriente, cerrando la jaula.

"¡Y con ese divertido final, los Conejos Rabiosos se llevan la victoria!" anunció Chris. "Para los Halcones Rapaces, vayan a depositar sus votos, porque los veré esta noche en la ceremonia de eliminación".

Todos los miembros de los Conejos se ponen a saltar de alegría, celebrando su primera victoria de equipo, mientras los Halcones solo suspiran en derrota.

Lucas sonríe satisfecho sabiendo que su equipo ganó, cuando entonces mira a su alrededor dentro de la jaula a los animales, que lo miraban amenazadoramente.

"Je, mírense, atrapados en una jaula como ratas. No pudieron contra la inteligencia de los humanos" se burlaba Lucas, sin notar que estaba encerrado con ellos, "¿Quién es el tonto ahora?"

"Tú, sin lugar a dudas" declaró Hunter inexpresivo.

Lucas estaba confundido por esa declaración, cuando entonces finalmente notó que estaba encerrado con los animales, que le gruñen y se lanzan a atacarlo, haciéndolo gritar tan fuerte que se podía escuchar en toda la isla.

"¡EL CAZADOR FUE VENCIDO OTRA VEZ!"


Confesionario

Chantal - "Nada mal para nuestro primer día como compañeros. Primer día como equipo, primer desafío ganado. Ese es el espíritu que el equipo debe mantener".

Bianca - "Creo que mi equipo no me lo va a perdonar tan fácilmente".

Rita - "Bianca y Isaac tienen la culpa de nuestra derrota. Cualquiera de los dos se va esta noche".


Había caído la noche en la isla. Los Halcones Rapaces ya estaban presentes después de haber depositado sus votos en el confesionario. Chris hace acto de aparición, su plato de malvaviscos en la mano.

"Bienvenidos, Halcones" saludó Chris. "Todos ya depositaron sus votos y tomaron sus decisiones. El concursante que no reciba un malvavisco se verá obligado a abandonar la isla y el concurso para no volver… jamás".

La mayoría de ellos estaban tranquilos, aunque el resto estaban nerviosos.

"Los siguientes concursantes están a salvo…"

"Clover"

"Diego"

"Erika"

"Otis"

"Rita"

"Julien"

"Perla"

"Tony"

"y Agatha"

Uno a uno, todos fueron recibiendo sus malvaviscos, dejando únicamente a Bianca y Isaac.

"Concursantes, este es el último malvavisco de la noche". Chris levanta el malvavisco en el aire, mientras veía a los dos campistas restantes. "Bianca, estas en peligro por no cumplir con tu parte del desafío con la mala excusa de ayudar a un contrincante. Isaac, estas en peligro por haber traído un animal muerto al campamento… y porque eres espeluznante".

Bianca estaba temblando y cruzando los dedos. Isaac solo estaba sonriendo, sin demostrar ninguna pista de sus pensamientos.

"El ultimo malvavisco es para…"

"Isaac"

Isaac atrapa el malvavisco entre sus dientes y se lo devora de un bocado. Bianca solo suspira, aceptando su derrota.

"Bianca, has sido eliminada de Drama Total: Encantados. Es tiempo de que dejes la competencia… para siempre".

"Bueno, fue divertido mientras duró" suspiró ella resignadamente, yendo junto a Chris.


Chris había guiado a Bianca hacia la zona de eliminación, donde originalmente se encontraba el Cañón de la Vergüenza. Ahora, en lugar de ese cañón, había un extraño artefacto cubierto con una manta, con Chef Hatchet esperando a removerlas.

"Siéntate aquí, Bianca" ordenó Chris, dejando a la chica sentada sobre una especie de asiento de metal con forma de semicírculo inclinado en dirección al mar, atado con unas cintas que parecían estar siendo estiradas al límite, conectadas a la cosa cubierta por la sábana. Una palanca emergió del suelo y Chris la tomó ansiosamente.

"¡Damas y caballeros! ¡Les presento a… la Resortera de la Vergüenza!"

Chef quita la manta, y efectivamente, el asiento y las cuerdas se conectaban a una especie de resortera gigante de metal, lista para disparar.

"¿Últimas palabras antes de irte, Bianca?"

"¡Buena suerte, chicos! ¡Hablaré muy bien de ustedes en mi blog!" se despidió Bianca, pero luego recuerda algo importante, "¡Esperen, una cosa más! ¡Tengan cuidado con…!"

La frase de Bianca fue cortada cuando Chris tiró de la palanca, soltando el seguro de la resortera y disparando a la bloguera por los cielos, lejos de la isla y fuera del concurso.

"Al fin pude estrenar este nuevo juguete" sonrió Chris, antes de voltear a la cámara. "¿Los Halcones podrán recuperarse de esta derrota? ¿Los Conejos empezaran una racha de victorias? ¿Quién será el siguiente en dar un paseo por la resortera? Averígüenlo la próxima vez, en…"

"¡Drama! ¡Total! ¡Encantados!"


Todos habían vuelto a sus cabañas a dormir tranquilos, a excepción de cierta chica de vestido morado, quien se escabulle hacia el bosque. Karen llega hasta un árbol especifico, para después revelar un teclado de números, el cual utiliza para escribir la contraseña.

El árbol se eleva, revelando ser un ascensor que la lleva directamente a las instalaciones subterráneas de la isla. Ella llega a ese lugar, pasando por varios corredores, hasta llegar a una habitación especial.

Esa habitación tenia una gran pizarra, un escritorio, algunas carpetas y un asiento para ella. En la pizarra estaban las colgadas las fotos de todos los concursantes en un orden en específico.

Karen procede a sacar la foto de Bianca de la pizarra, para después tachar la foto con un marcador rojo y guardarla en una carpeta. Ella entonces fija su vista en las demás fotos, pensando en su siguiente objetivo.

"Y ahora, ¿quién sigue?"


CONCURSANTES

Halcones Rapaces: Diego, Agatha, Julien, Clover, Otis, Erika, Isaac, Perla, Tony, Rita

Conejos Rabiosos: Félix, Chantal, Hunter, Ginger, Raymond, Karen, Lucas, Maggie, Nigel, Sonya, Yoshi

Expulsados: Bianca (Halcones Rapaces)


Notas Finales

Y el tercer capitulo concluye con la primera expulsión de la temporada. No tenía ninguna trama para Bianca, y ella está aquí solo para ser la primera expulsada, pero fue necesario para conocer bien a nuestra antagonista.

Así es gente, la supuesta topo infiltrado, y la antagonista principal de Drama Total: Encantados resultó ser la tranquila y serena Karen. Sé que hay otros personajes malvados en este elenco, pero con su posición de topo, Karen tiene más poder que ellos, teniendo a su disposición cualquier articulo que necesite para alguna travesura.

Lamento si quedaron decepcionados por la inmediata revelación, pero les digo que era importante para la trama, ya que con el tiempo algunos personajes se darán cuenta de la verdad, como uno que lo hará en el siguiente episodio.

Sin embargo, eso no es lo único a resaltar, pues hay otros concursantes que ya hacen de las suyas por ahí, como Nigel formando otras alianzas, Isaac jugando con su extraña magia, y uno que otro secreto suelto por ahí que se verá más adelante.

Como ya lo he dicho en el capitulo anterior, este desafío fue un completo homenaje al episodio ¡Wawanakwa Va de Caza! de la primera temporada de la franquicia, además de varios de los animales que aparecieron por toda la serie, como el mapache que era amigo de Beth, el alce que montó Leshawna en un episodio, el pato correcaminos que persiguió Gwen también, la foca y la cabra bebé de Gira Mundial, algunos animales mutantes de la cuarta temporada, y por supuesto, Colmillo y el Oso Buceador. Pueden esperarse más desafíos que funcionan como tributos a viejos desafíos en otros episodios.

Este episodio tardó bastante en llegar, pues tuve que reescribirlo en gran parte para que todos tengan aunque sea un momento en pantalla, además de que no tuve acceso a una computadora en un buen rato, pero el siguiente episodio llegará posiblemente en una semana, pero no prometo nada.

Bueno, creo que eso seria todo de mi parte. Nos vemos en el siguiente capitulo llamado No Trates con el Diablo, un titulo que todos deben tener muy en cuenta para toda esta historia. ¡Hasta entonces!