9-Desde la raíz

Los agricultores, al igual que en la tierra, son muy importantes en Anfibia. Trabajan duro para cultivar y cosechar con el fin de proveer suficiente alimento para todo un pueblo. Definitivamente un trabajo de perseverancia y resistencia, debido a las circunstancias y percances que el campesino debe afrontar, percances naturales como tormentas, fuego y especialmente plagas.

Era una mañana tranquila en las zonas rurales de Wartwood, el sol irradiaba sobre la humilde y rustica casa de los Plantars. Dentro del sótano de esa casa, la adolescente Anne, observaba detenidamente con una lupa un objeto en particular.

Ese objeto era una caja metálica de color verde con detalles y ornamentos dorados, encima de la caja había seis gemas incrustadas en ella. Esa misma caja era la razón de por qué Anne termino en anfibia, y ahora está buscando la manera de volver, observando la caja para poder ver si encontraba una pista o algo que pudiera reactivarla.

Mientras inspeccionaba el artefacto, su mejor amigo Sprig, entro al sótano bajando las escaleras, "¡buenos días Anne!", saludo la rana, alegre como siempre, "¿qué estás haciendo?",

"Estoy examinando si esta cosa tiene algún botón de reinicio o alguna pista, algo que me ayude a encontrar la manera de volver", respondió la chica mientras miraba cada lado de la caja, "¿quizás funciona con baterías?", pregunto rascando la superficie lisa de la caja, creyendo que había un compartimento de baterías.

"Bueno, Hop Pop no lo conoce y menos nosotros", respondió Sprig, "quizás algún experto en cajas o.…", la rana tarareo con una mano en la barbilla, pensando en alguien que conozca o este familiarizado con estos inusuales artefactos. Hasta que le vino a la mente la persona adecuada, "¡ya se! Consultémoslo con el guardián"

"¿Dwayne?", pregunto Anne, arqueando una ceja.

"Si, él es un mago ¿no?", dijo Sprig, "entonces quizás sepa algo sobre cajas interdimensionales...bueno no exactamente eso, pero tal vez alguna relación a ello"

"No lo sé", respondió insegura la chica.

"¿Por qué?", pregunto desconcertado Sprig, "Dwayne es nuestro amigo, puedes confiar en el"

"Si, sé que nos ha ayudado un par de veces pero...aun no estoy segura de mostrarle la caja", hablo vacilante, "no confió del todo en él y tampoco lo considero un amigo más bien un conocido", hablo con honestidad, "y también Dwayne es un poco...despistado"

Sprig reacciono con una mirada comprensiva, "está bien, pero Dwayne es de los pocos que pueden ayudarte con eso ahora", hablo con franqueza, "y conociéndolo se que haría todo lo posible para resolver tu problema", dijo sonriendo, el conocía bien al chico como para saber que nunca le daría la espalda a quien necesite su ayuda.

Anne suspiro, "lo sé",

Ella admitía que podía confiar en él, sin embargo, confiarle algo tan importante como la caja, que es su único medio de volver a su mundo, sería una gran responsabilidad para alguien que poco conoce y que se distrae con facilidad.

"NIÑOS", grito Hop Pop desde la sala de estar de la casa, "REUNION FAMILIAR", demando estrictamente.


Todos se encontraban en la sala de estar, Anne, Polly y Sprig estaban sentados en el sillón mientras que Hop Pop estaba parado firmemente y con una cara totalmente seria.

"Miren niños, mañana inicia la temporada de langostas", hablo con los brazos detrás de su espalda, "¿saben lo que eso significa verdad?"

"Oh si langostas, en mi mundo también son un problema para los granjeros", dijo Anne, entendiendo lo que eso significaba, "supongo que quieres que protejamos las verduras"

"No solo las verduras Anne, sino también a nosotros"

"¿Nosotros?", pregunto confundida

"Si, las langostas no solo comen verduras, también devoran la carne en segundos hasta los huesos", explico sombríamente, "y si no cubrimos toda la zona con veneno para langostas, seremos devorados por completo"

"¿Como el granjero John?", pregunto Sprig señalando por la ventana a una granja lejana. En esa granja estaba el esqueleto polvoriento de una rana con overol y sujetaba una regadera, parece que regar sus flores fue su última actividad antes de ser víctima de la letal plaga.

"Si, como el granjero John, por suerte tenemos guardado el veneno en el granero", dijo aliviado Hop Pop, "así que cada uno llevara una porción del costal de veneno en un balde y lo esparcirán alrededor de nuestra casa y la cosecha", hablo con rigor, "¿alguna pregunta?"

Polly fue la única que levanto la mano.

"No Polly, no usaremos un lanzallamas contra las langostas"

"¡no te gustan mis ideas extremas porque eres un cobarde!", exclamo molesta.


Ahora todos se encontraban en el granero, cada uno con un balde en la mano, Hop Pop se dirigía hacia un cofre de madera en la esquina.

"Ahh que bueno que compramos el veneno antes de tiempo", dijo Hop Pop relajado mientras abría el cofre, "por eso siempre hay que...", se detuvo al ver que el cofre estaba completamente vacío, "¡¿Y EL VENENO?!", pregunto angustiado, "¡Sprig!, te dije que lo guardaras cuando lo compramos, ¡¿dónde está?!", pregunto desesperado.

"Ah si creo que...mmhhh", tarareo al recordar que había hecho con él.


"FLASHBACK

"¡en guardia!", exclamo Sprig sujetando una rama como si fuera una espada, estaba jugando con el saco de veneno atado a un palo como muñeco de entrenamiento, "toma esto", golpeo fuertemente la bolsa provocando una fisura, haciendo que perdiera su contenido, "ups parece que te provoque una hemorragia"

"Hey Sprig, ¿qué haces?", pregunto interesada Polly.

"Juego a cuantos golpes certeros puedo dar"

"¿Puedo participar?"

"Adelante"

"Ja ja ja", se rio mientras sacaba una rama más grande que su cuerpo, ambos procedieron a golpear el saco sin parar.

"FIN DEL FLASHBACK"


"¡traidor!, no tenías que mencionarme", hablo indignada Polly.

"Oh no, esto es malo esto es muy muy malo", dijo Hop Pop completamente abrumado, "si no tenemos el veneno, ¡seremos esqueletos como el granjero John!", exclamo asustado.

"¿y si compramos más en el supermercado?", sugirió Anne.

"¡Todos súbanse a Bessie ahora!", ordeno de inmediato la vieja rana.


Ahora estaban en el supermercado, en la sección de venenos para todo tipo de insectos.

Para el horror de Hop Pop, el estante del insecticida contra langostas estaba vacío, solo quedaba un cartel que decía "agotados".

"¡¿AGOTADO?!", grito conmocionado, "¡los demás granjeros debieron haberlo comprado antes que nosotros!", exclamo aterrado.

"Lo del lanzallamas aún está a pie", sugirió otra vez Polly.

A Hop Pop de verdad le estaba preocupando todo esto, si no conseguían el veneno para alejar a la plaga, perderían todo por lo que tanto han trabajado. Aun le quedaba una última idea, pero le disgustaba bastante recurrir a ella. Hasta que de reojo pudo ver a cierto humano masculino esperando en la fila de la caja registradora.

Era Dwayne quien llevaba varios productos que Felicia le pidió que comprara.

Hop Pop se acercó a el en un instante, "¡GUARDIAN!", le grito muy cerca de él, asustando al pobre chico.

"¡woow! ¡Hop Pop!", respondió Dwayne sorprendido, "¿qué sucede?"

"¡necesito tu ayuda!", exclamo inquieto.

"Te ayudaría pero...ahora estoy haciendo un mandado para Felicia y sabes que hay una regla que no puedo ayudar a más de una perso.."

"Regla numero 17 párrafo 5, "rechazar la petición de ayuda de otra por una de mayor relevancia", recito Hop Pop una regla del trato con el guardián.

"Agghh todos se memorizaron esa regla", se quejó el chico, "y ni siquiera encuentro los papeles donde están escritas, bien dime cuál es tu mayor problema"

"Una plaga vendrá a mi granja", contesto Hop Pop.

"¿Que? ¿Son los topos otra vez?"

"¿Topos?", pregunto curiosa Anne.

"Fue una aventura donde puse en riesgo mi vida nada importante", respondió Polly totalmente tranquila.

"No, es mucho peor, son langostas y no tenemos el veneno para deshacernos de ella, ¡se comerán a las verduras y a nosotros!", exclamo alterado otra vez, "¿no tendrás un hechizo o una poción que pueda ayudarnos?"

"Creo que tengo el adecuado", dijo con una mano en la barbilla, "solo esperen a que pase por la caja registradora y.…"

"¡Regla 17!", espeto impaciente la rana mayor.

"Bien bien, Felicia se va a enojar", murmuro preocupado.


Ahora estaban de nuevo en la granja, cerca de la casa, Dwayne preparaba con un caldero un veneno mágico potente para las langostas.

Mientras que Anne lo miraba desde la puerta, estaba reflexionando sobre hablarle o no sobre la caja de música.

Sprig se acercó a su amiga, "¿vas a decírselo?", pregunto intrigado.

"Mmhh quizás la próxima"

"Vamos Anne, al menos pregúntale algo sobre el tema", insistió la rana.

"Si, puedo probar con eso", concordó con su amigo y se dirigió hacia el chico, quien estaba revolviendo el caldero con una cuchara.

"Hey Dwayne"

"Hola Anne, ¿en tu mundo también pasan por estas plagas asesinas?", pregunto sonriendo.

"Eh no...en mi mundo los insectos no son caníbales"

"Que suerte"

"Je si, oye quisiera hacerte una pregunta"

"Claro"

"Dime ¿sabes sobre objetos que pueden transportarte a otro mundo que tienen forma de

caja con gemas incrustadas?", pregunto con detalle.

Dwayne reacciono desconcertado por esa pregunta, "ok...eso fue una pregunta muy específica, pero no que yo sepa"

Anne suspiro desilusionada.

"Pero posiblemente puede existir algo así", agrego Dwayne, "existieron artefactos de gran poder pero ninguno que pueda abrir una puerta a otro mundo", explico con lo aprendido en los libros, "hasta trate de investigar todo lo posible después de que tu llegaste"

"¿En serio? ¿Y encontraste algo?"

"No mucho realmente", contesto recordando el asunto de la biblioteca.

"Entonces aún no hay nada", hablo desanimada la chica.

"Hablando de eso, nunca me diste una respuesta clara de cómo llegaste hasta aqui", hablo mientras vertía suavemente una poción al caldero.

Anne se puso nerviosa al recordarle eso, su cara empezó a sudar, temía que sospechara de que le estaba ocultando algo, "eh...¿de que hablas? Si ya respondí esa pregunta, estaba con mis amigas y luego terminé aquí sola"

"Si, pero nunca me dijiste como paso exactamente"

"Si te lo dije, solo que estabas distraído y no me escuchaste", se defendió mintiendo, tratando de convencerle de que no presto atención esa vez

"Soy distraído pero recuerdo bien que tu tratabas de cambiar de tema cada vez que te lo preguntaba", dijo con el ceño fruncido, le molesto que usara su despiste como excusa.

"Pues yo recuerdo que respondía tus preguntas y no me prestabas atención", contesto comenzando a molestarse también.

"Anne tengo problemas de atención no de memoria, ¿porque evadías mi pregunta de cómo llegaste hasta aquí?"

"Eh Dwayne deberías..."

"No, respóndeme", interrumpió el chico, inconsciente de que estaba pasando algo con el caldero.

"¡Dwayne el caldero", le señalo Anne, el recipiente de metal estaba temblando y emanando mucho humo.

Dwayne no se había percatado que vacío toda la pócima que estaba derramando, cuando solo tenía que vertir un poco. El caldero emitió un agudo sonido hasta que estallo por completo, expulsando todo su contenido hacia el cielo.

Ambos humanos quedaron atónitos.

"¡mira lo que hiciste!", exclamo enojado el mago.

"¿¡lo que yo hice?! Tu no prestaste atención", respondió enojada la chica.

De repente, la puerta de la casa se abrió de golpe, Hop Pop salió preocupado por ese estruendo.

"¡¿qué sucedió?!", pregunto la rana anaranjada.

"El veneno se arruino", contesto Dwayne, "porque alguien me interrumpió", miro con el ceño fruncido hacia Anne.

"Oh porque alguien se distrajo", le respondió Anne.

"No tenemos tiempo para culpar a alguien", los detuvo el abuelo, "¿puedes hacer otro?"

"Si, pero en cuanto encuentre los ingredientes y lo prepare de nuevo lo tendré listo para...mañana"

"¡¿mañana?!", pregunto exaltado, "las langostas llegaran apenas amanezca, ¡no nos alcanzara el tiempo!"

"Entonces ¿qué hacemos?", pregunto preocupado Sprig.

Hop Pop suspiro, esa última idea que no le gustaba volvió a su cabeza, "solo nos queda una cosa...tendremos que pedirle ayuda a mi primo", hablo con disgusto.

"¿El primo Randy?", pregunto asombrado Sprig.

"¿El primo Randy?", pregunto Polly quien se asomó por la ventana.

"¿Tienes un primo?", pregunto Anne arqueando una ceja.

"Si, verán el veneno para langostas esta hecho a base de semillas de un árbol que no crece por aquí", explico Hop Pop, "Randy cuida muchos tipos de plantas y árboles, sin duda debe tener uno"

"¿Y decides mencionarlo ahora?", pregunto Dwayne, quien no entendía por qué no considero esa idea en primer lugar.

"Por qué Randy y yo nos peleamos hace años", respondió con el ceño fruncido, "el quería que plantáramos y vendiéramos limones y naranjas, ja ¿se imaginan?", se burló Hop Pop, "yo me dedique a la agricultura y el a hablarle a sus plantas"

"La verdad preferiría plantar limones y naranjas que arriesgar mi vida por las verduras todo el tiempo", comento Polly.

"Ahora no Polly, el problema es que Randy vive en una montaña y llegar ahí toma medio día", resalto el problema Hopadiah, "y también tenemos que reforzar la casa para cuando lleguen las langostas"

En se momento a Sprig se le ocurrió una idea, "Hop Pop ¿y si Anne y Dwayne van a lo del primo Randy mientras que nosotros nos encargamos de reforzar la casa?", sugirió la rana rosada.

"¡¿qué?!", preguntaron los dos humanos al unisonó, disgustados con la idea.

"Mmhh no es una mala idea", contesto con sinceridad Hop Pop.

"Pero Hop Pop ¿y si vas con Dwayne y yo ayudo con la casa?", sugirió Anne tratando de cambiar el plan.

"Lo siento Anne, pero tú y los niños son una bola de caos peor que las langostas cuando están solos en casa", respondió con descontento, "además no quiero ver a Randy y pedirle su ayuda personalmente, porque me lo restregara en la cara"

Anne se acercó a Sprig y lo sujeto de su chaqueta, "¿Sprig que haces?", dijo con un tono molesto.

"Je je yo..creo que si haces un viaje con Dwayne...podrías conectar mejor con él", respondio con nerviosismo.

"¿Como esa vez que me obligaste a mí y a Hop Pop a llevarnos bien y por poco te atacamos?", pregunto con incredulidad.

"No creo que vaya a pasar dos veces"

"Rápido Anne", hablo Dwayne, "mientras antes lo hacemos antes terminamos", dijo el chico mientras se subía al caracol morado Bessie.

La adolescente suspiro frustrada, "bien, pero si no resulta te atacare en cuanto vuelva"

"Suena justo", respondió Sprig con franqueza, "pero sé que funcionara", dijo con optimismo.

Hop Pop le entrego un mapa a Anne, "ya marqué en donde vive y mejor conduce tu porque es obvio que Dwayne no sabe", señalo al chico intentando arrancar el caracol.

"¡Arre caracol arre!", Bessie solo hizo un sonido similar al de una bocina, "mmhhh creo que se descompuso", el animal se ofendió y se ocultó en su caparazón.

"Sera un laaargo viaje", hablo la chica con cero entusiasmo.


Anne y Dwayne viajaron varias horas siguiendo la ruta del mapa, en todas esas horas no dijeron ni una palabra, el silencio incomodo abundaba en todo momento. Anne no entendía por qué, siempre hablaba con sus amigas sin parar sobre cualquier cosa que les gustaba, quizás porque no conocía bien a Dwayne, así que para romper el silencio decidió conversar con él para saber sobre su vida

"Escucha, sé que hoy no hemos iniciado bien", dijo Anne siendo sincera, "pero ¿podemos estar en paz y concentrarnos para conseguir las semillas?"

"Está bien", respondió Dwayne sin rencor alguno, "después de todo fue un error de los dos que debemos arreglar"

"Mas o menos", murmuro Anne.

"¿Que?"

"Nada", contesto rápidamente, "oye siento que no nos conocemos lo suficiente a pesar que somos los únicos humanos presentes en Wartwood"

"Claro que sí, ¿recuerdas lo del asunto con el bastón?"

"Me interrogaste para saber si era una esclavista", respondió con el ceño fruncido, aun resentida por eso

"Si...je lo siento", dijo avergonzado y sonrojado, "pero eso ya es pasado"

"Bueno ahora que estamos los dos en esto, me gustaría saber sobre ti, ¿cuál es tu historia? ¿Como te adaptaste aquí? Y especialmente ¿cómo es que puedes comer insectos?", pregunto asqueada en eso ultimo.

"¡hey! Comer insectos es una delicia", respondió con una sonrisa placida, "en cuanto a lo demás no es tan interesante, vivo con mis hermanos al servicio de un gran rey tritón, aprendí magia con el mejor hechicero de toda anfibia y yo y mis hermanos somos un gran equipo implacable", menciono todo eso como si fuera algo muy común, "nada especial"

"¿Estas bromeando?", pregunto no convencida de esa declaración, "¡eso suena increíble!, excepto lo de comer bichos"

"Si...soy increíble...pero quizás no lo suficiente", hablo con una sonrisa triste recordando su conflicto con sus hermanos.

"¿Estas bien?", pregunto confundida por su triste expresión.

"Si estoy bien", mintió sonriendo forzosamente.

"¿de qué se trata esa misión de guardián que te dio el rey?, no es algo confidencial ¿verdad?"

"No, es un labor que me asigno para ponerme a prueba"

"¿Probar que?"

Estaba a punto de responder, pero vio que había un cartel enfrente de una montaña, "oh mira parece que llegamos"

Anne detuvo a Bessie para leer el cartel que decía "Propiedad de Randy" y abajo unos subtítulos entre paréntesis que decía "así es toda la montaña es mi propiedad, ni se les ocurra pisarla"

La montaña no era bastante alta, pero si extensa y despejada de rocas o ramas. Estaba cubierto de césped y plantas bien cuidadas, se podría decir que era un monte muy limpio.

Los chicos subieron por un amplio sendero, mientras avanzaban, veían muchos tipos de flores, arbustos y arboles perfectamente preservados, finamente cultivados.

"Vaya esto se ve precioso, incluso más decente que la granja de Hop Pop", comento Anne.

Al llegar a una cima nivelada, vieron al frente una casa rustica de madera y piedra, muy similar a la de Hop Pop.

Ambos humanos se bajaron de Bessie y caminaron hacia la casa.

"Espera, ¿no crees que se asustara al vernos?", pregunto Anne, debido a la apariencia de los dos.

"No te preocupes trataremos de mostrarle que somos amable y.…", el chico fue interrumpido por el sonido de una puerta siendo abierta de una patada.

De esa puerta una rana vieja y anaranjada salió armada con una ballesta, usaba un overol azul, tenía guantes negros de jardinero y llevaba un sombrero hecho de hojas verdes, también era ciega, esa rana era Randy.

"¡fuera de mi propiedad", exclamo amenazante, sin embargo, no sabía que estaba apuntando hacia otro lado por su ceguera.

"¿Qué hacemos?", susurro Anne, asustada de que el ciego pudiera oírlos y dispararles.

"Le diremos que venimos en paz", contesto optimista el joven, "¡Hola! Yo soy..." su saludo fue interrumpido por una flecha que rozo su cabello.

"¡Ahí están!, no se robarán mis plantas ladrones", hablo el ciego mientras recargaba su ballesta.

"¡Espera espera venimos de parte de Hop Pop!", contesto Anne antes de que alguien saliera herido o peor.

"¿Hopadiah?", pregunto con su acento campesino.

"Exacto y ¡woah...", otra flecha pasa cerca de Anne.

"Eso me da más razones para dispararlos", contesto enojado, de nuevo recargo su ballesta.

"Espera necesita tu ayuda", dijo el mago.

"¿así? ¿Con que?", pregunto desinteresado, "¿se dio cuenta que estaba equivocado y ahora vive en la pobreza?"

"Es que se aproxima una plaga de saltamontes y necesita las semillas de un árbol para hacer el veneno", respondió rápidamente la chica.

"Ja eso le pasa por vivir al estilo campestre", se burló Randy, "díganme ¿que gano yo con ayudarlos? Ni siquiera el mismo Hopadiah vino en persona"

"Él dijo que...se disculpara", mintió Anne, aunque no era lo correcto era la única manera para convencerlo de que los ayudara.

"¿Enserio?", pregunto sorprendido, bajando su ballesta.

"Claro, más bien me dijo que lo lamenta hace tiempo y que de verdad te necesita", continuo la humana, "pero no podrá disculparse si los saltamontes se lo comen"

Randy tarareo pensativo, de verdad no esperaba que su pariente finalmente quisiera disculparse y menos tratándose de alguien terco, "está bien, pero más vale que sea una buena disculpa", acepto cordialmente, "Soy Randy Plantar, bienvenidos a mi montaña", señalo con sus brazos a todo su alrededor, "¿cómo se llaman?"

"Yo soy Anne y él es Dwayne, somos amigos de Hop Pop"

"¿Hopadiah tiene amigos? Ja ja increíble", se burló la rana ciega, "síganme, se cual árbol necesitan pero hay un problema que les comentare cuando lleguemos"

"Ok", respondió Anne, antes que ella y Dwayne lo siguieran.

"¿Estas segura de mentirle sobre Hop Pop?", le pregunto en voz baja el chico.

"¿Quieres mentirle o tener una flecha en la frente?", contesto con incredulidad.

"Buen punto", asintió de acuerdo.


Mientras seguían a Randy, contemplaron muchos huertos de distintas plantas y árboles, perfectamente ordenados y etiquetados con carteles escritos en braille.

"Magnificas ¿verdad?", hablo Randy orgulloso de su trabajo.

"Si, es genial", respondió Dwayne.

"Se ve impecable comparado con la granja de Hop Pop", dijo Anne.

"Por supuesto que si, Hopadiah prefiere plantar todo a mano dura", critico a su primo, "pero yo prefiero hacerlo con amor y cariño, hasta les puse nombres", se acercó a una planta de moras, "a esta la llamo Maurice", luego se dirigió a una planta de fresas, "esta es Franna", camino hacia un cactus y lo toco ignorando el dolor de pincharse, "y este es Clancy, saluda Clancy"

"Hola Clancy, lindas espinas", le siguió el juego el chico.

"No le hables como si fuera un tonto", dijo Randy totalmente ofendido.

"Si Randy todo es muy lindo, pero ¿podemos ir directamente al árbol?", pregunto Anne siendo directa, "es que no tenemos mucho tiempo"

"Directo al grano entiendo, vengan"

Mientras avanzaban, los adolescentes notaron algo extraño, algunas plantas estaban muertas o marchitas, como si nunca hubieran recibido ni una pizca de agua.

"Aquí esta, el árbol paraíso", dijo Randy, mostrándoles un árbol de diez metros con hojas verdes y flores amarillas y con frutos pequeños. Sin embargo, no se veía bien, algunas de sus hojas estaban muertas y sus ramas secas.

"¿Es normal que se vea así?", pregunto Dwayne al ver el estado deplorable del árbol.

"Ese es el problema que les mencione", contesto Randy mientas tocaba el árbol, no necesitaba ver para saber que estaba muriendo, "por alguna extraña razón mis plantas han estado muriendo, no por un descuido mío obviamente", dijo de una manera presumida, "pero tengo mis sospechas"

"¿Cual crees que sería el problema?", pregunto Anne.

"La montaña en donde vivo es hueca, es posible que dentro de ella haya algún parasito o algo que este arruinando mis plantas", explico la rana con una mano en la barbilla, "ahí es donde entran ustedes"

"¿Nosotros?", preguntaron los dos humanos al mismo tiempo.

"Si, hay una cueva por aquí que los llevara al interior de la montaña, necesito que entren ahí y vean cual es la raíz de todo este problema"

"¿No puedes entrar tu?", pregunto el chico.

"Hijo, si no veo nada menos vere dentro de una cueva oscura"

"Oh si...lo siento", respondió avergonzado con una mano en la nuca.

"De acuerdo, solucionamos el problema de tus plantas y nos das las semillas ¿verdad?", hablo Anne.

"Claro, hasta preparare el veneno con ellas"

Anne y Dwayne se miraron entre sí, decididos de hacer este trabajo todo por salvar la granja de los Plantars. Los dos asintieron de acuerdo en su decisión.

"Muy bien ¡lo haremos", exclamo entusiasta el mago.

"Ganas de adentrarse en el peligro ¿eh?, me gusta eso", comento Randy admirando el entusiasmo del chico, "vengan"


Anne siempre estaba dispuesta a ayudar a su familia de ranas a toda costa, incluso si se tratara de adentrarse en una cueva desconocida y oscura. Sin embargo, lo que le preocupaba ahora mismo, era hacer ese trabajo con Dwayne, ya que, en su opinión, si no hubiera arruinado su pócima no estarían ahí en primer lugar. De verdad necesitaba que el fuera cuidadoso a donde estaban a punto de meterse.

Ambos chicos seguían a Randy por un sendero estrecho al borde del precipicio.

"Oye Dwayne", le hablo Anne.

"¿Sí?"

"¿qué te parece si yo voy adelante cuando entremos a la cueva?", le sugirió amablemente.

"Para que yo me quede atrás ¿verdad?", respondió con un tono quejumbroso.

"No, para que me cuides la espalda"

"No me parece buena idea que tu entres primero"

"¿Por qué? ¿Crees que no se defenderme?", pregunto sonriendo mientras sacaba una raqueta de tenis rosada.

"¿Qué es eso?"

"Mi raqueta de tenis"

"¿Tenis?", pregunto confundido.

"Es un deporte en mi mundo donde golpeamos pelotas que rebotan"

"¿Entonces crees que en la cueva nos espera muchas pelotas que rebotan?", se burló el chico.

"No eso no...olvídalo, iré adelante tu solo presta atención"

"Yo presto mucha atención cuando se trata del peligro"

"Si claro, si eso fuera cierto no estaríamos aquí"

"¡¿qué significa eso?!", espeto irritado.

"Cielos, ¿ustedes dos son primos también?", pregunto Randy, sorprendido por la discusión que tenían, "sus peleas me recuerdan a mí y a Hopadiah je"

"Entraremos los dos al mismo tiempo y punto", dijo Dwayne cerrando la discusión.

"Bien", acepto a regañadientes la chica.

"Llegamos", hablo Randy, enseñándoles la cueva, no era muy grande, pero se veía profunda, "buena suerte y no mueran"

"¡¿qué?!", exclamaron los dos humanos.

"Es solo una expresión, ahora entren y arreglen mis plantas", los apresuro el ciego.

Dwayne y Anne entraron con lentitud, observaron con cuidado a todos lados. Mientras más avanzaban más se oscurecía, la luz del sol de la entrada se perdía.

Dwayne activo la luz de su báculo, "mantente cerca para poder ver...¡oh!", se asombró al ver que Anne activo la linterna de su teléfono, "¿tu caja mágica puede hacer eso también?"

"Se le llama teléfono celular, y puede hacer muchas cosas", respondió contenta de su aparato.

"¿Enserio? ¿Cuáles?", pregunto curioso.

"Te estas distrayendo"

"Ser curioso no es ser distraído", respondió quejoso.

"Te lo mostrare luego, arreglemos esto ahora y así salvar la granja"

"Está bien", respondió desilusionado que pospusiera su interés.

Al caminar, el túnel por donde andaban se expandió aún más hasta ser prácticamente una caverna. Estaba lleno de bichos y estalactitas que goteaban.

Una gota cayo en el hombro de Anne, "aggh genial, esta es la única camisa que tengo".

"Cuidado con las gotas, son el líquido de un mineral muy inflamable", advirtió Dwayne.

"¿Como lo sabes?"

"Es lo que uso para hacer mis pociones de fuego, y que no son fáciles de hacer", respondió traumado, recordando todos los incidentes que tuvo, "así que tratemos de producir ninguna chispa o todo se incendiara"

"¿Crees que este mineral está dañando a las plantas?"

"Puede ser", respondió reflexivo, de repente varias gotas cayeron encima de su cabeza, "vaya como que comenzó a llover", luego noto la cara asustada de Anne, "eh...Anne ¿qué pasa?"

La chica solo respondió señalando hacia arriba.

Dwayne movió lentamente la cabeza hacia arriba para ver a un gran murciélago de pelaje marrón colgado de cabeza, su saliva se derramaba por sus puntiagudos colmillos.

"Ay ranas", dijo en voz baja el chico, completamente aterrado.

El animal hizo un espantoso chirrido hostil antes de aterrizar en el suelo y mostrar sus afiladas garras junto con sus grandes colmillos. Su tamaño era superior al de los humanos.

"¡AAAAHHHH!", gritaron ambos chicos antes de correr en dirección al túnel por el que habían entrado.

Para su mala suerte, otros dos murciélagos más descendieron de arriba enfrente de la entrada, obstruyendo su única salida.

"Por allá", señalo Anne a una grieta de una pared rocosa, era estrecha, pero tenía el tamaño adecuado para que entraran los dos.

Corrieron directamente hacia la grieta, mientras otros tres murciélagos, que entraron desde un agujero del techo, iban tras ellos. Dwayne impulso a Anne para que entrara a la pared antes que ella lo ayudara a subirse. Finalmente, los dos entraron, pero un murciélago metió su cabeza en la apertura intentando morderlos.

"¡AAHH!", gritaron los dos antes de que Dwayne le diera una descarga eléctrica en el rostro con su báculo, dejándole una marca en el ojo, la criatura se alejó por el dolor.

"Rápido movámonos", hablo Anne antes de que se adentraran más en la estrecha grieta que era muy incómodo para moverse, "¡¿en qué clase de montaña eligió vivir este viejo?!", pregunto exaltada.

"El peor sin duda", contesto el chico.

Se movieron entre las apretadas paredes, por suerte se ampliaron dando lugar a una pequeña cueva, teniendo el espacio necesario para pensar y analizar sobre su situación actual.

"Veamos, estamos dentro de una montaña lleno de un mineral inflamable y de murciélagos sanguinarios", menciono lo sucedido el mago.

"Sin mencionar que aún no sabemos que esta envenenando a las plantas y si no lo solucionamos lo único que quedarán de mis amigos serán huesos", hablo preocupada Anne.

"Debemos pensar en algo, ¿volamos la montaña?", se preguntó así mismo, "no, es demasiado, ¿y si conseguimos veneno para murciélagos?"

Anne noto una pequeña raíz adherida a la pared, lo agarro de un extremo y lo jalo con fuerza, consiguiendo separarla del muro como si fuera un cable eléctrico.

"Mira, podríamos seguir esta raíz", sugirió la chica, "quizás nos lleve algun lado"

"Justo pensé en eso"

"Mentira"

"Estaba a punto de pensar en eso"

Anne solo lo miro con incredulidad antes de seguir la raíz.

El tallo los llevo por un pasadizo estrecho que ascendía hacia arriba, al final de eso podía verse algo de luz verde. Una vez que salieron de ahí, frenaron de inmediato al ver que no había más suelo en donde pisar. Se asombraron al ver una caverna mucho más grande que la de su encuentro con los murciélagos.

Estaba lleno de hongos luminosos de color verde, estalactitas gigantes y para la mala fortuna de los chicos, seis murciélagos que reposaban en las rocas puntiagudas. No había suelo, solo un oscuro abismo sin fondo y una columna rocosa en el centro. Las paredes estaban llenas de grandes agujeros que eran entradas a más túneles o cuevas del interior de la montaña. También había un inmenso hueco en lo alto de una pared, donde era el único lugar donde pasaba un rayo de luz del sol.

"Este debe ser su guarida", dijo Dwayne sorprendido por el lugar, "enserio ¿cómo es que Randy no se dio cuenta de esto?"

Anne solo respondió con una mirada en blanco.

"Ah...cierto"

"Mira eso", la chica señalo a un montón de raíces muertas colgando del techo, "creo que esta cueva está muy cerca de la superficie"

De repente, un potente chirrido agudo resonó por todo el lugar, obligando a los humanos a taparse los oídos por el dolor. Provenía de un murciélago que llego volando por un agujero, era el que estaba marcado en el ojo por Dwayne.

"¿Que no es el murciélago que electrocutaste?", pregunto Anne.

"Hey si, lo llamare Chispas", dijo sonriendo.

"¿Le pones nombre a cualquier cosa que intente matarte?"

"Así no será tan aterrador cuando lo vuelva intentar", respondió bien convencido de su idea, "Chispas es un nombre agradable"

De pronto, todos los murciélagos emprendieron vuelo hacia el techo de tierra, escarbaron con sus garras hasta encontrar más raíces, insertaron sus colmillos en ellas y succionaron sus nutrientes hasta dejarlas marchitas.

"Ahora sabemos que está matando a los cultivos de Randy", dijo Anne, "hay que echarlos de aquí"

"Pero ¿cómo?", pregunto Dwayne con total seriedad, sin duda esta tarea se complejizaba más y más. Sin embargo, debía haber una forma de expulsar a todos esos murciélagos, algún punto débil del que pudieran sacar ventaja.

Un murciélago termino de alimentarse de la raíz antes de descender en el aire, pero por una mala maniobra se metió en el medio de la luz del sol, alejándose de inmediato por el ardor que le provocaba en sus ojos.

"¿Viste eso?", pregunto el chico, "son sensibles a la luz"

"Pero ¿por qué no les afecto la luz de mi celular o de tu báculo?", pregunto desconcertada al recordar su primer encuentro con los murciélagos, quienes ni se inmutaron por la luz artificial de su teléfono.

"Debe ser porque son más sensible a la luz del sol o.…del fuego", respondió con los ojos bien abiertos al manifestarse una idea en su cabeza. Ya sabía el punto débil que necesitaban.

"Tengo una idea", hablo con certeza.

"¿Cuál?", pregunto Anne curiosa pero insegura a la vez.

"Usamos el líquido inflamable para hacer fuego y.…"

"¡¿Qué?!", interrumpió la chica, "¿que no dijiste que con una simple chispa todo podría incendiarse?"

"Lo sé, pero si somos cuidadosos y prendemos..."

"¿Cuidadoso tu?", le pregunto dudando de el mago.

"¿Dudas de mi plan?", pregunto ofendido por su desconfianza.

"No no es...¡si dudo de tu plan y de ti!", confeso repentinamente, "no te creo capaz de controlar el fuego"

"Ya te dije que me concentro lo suficiente cuando se trata de peligro"

"Pues tu arruinaste tu pócima y ni siquiera estábamos en peligro", le recordó el incidente del caldero.

"¡POR QUE TU ME DISTRAJISTE!", grito enojado, se tapó la boca de inmediato al haber llamado la atención de los murciélagos.

Las criaturas aladas rugieron furiosamente al ver intrusos en su guarida.

"¡hay que irnos!", exclamo Anne antes de que ella y Dwayne volvieran al pasadizo por el que habían llegado. Sin embargo, para el horror de ambos, había otro murciélago dentro y sin pensarlo los agarro con sus grandes garras.

"¡AAAHHH!", gritaron los dos al ser llevados por la criatura.

Volaba en dirección hacia a sus compañeros, quienes abrieron la boca preparados para comer a los humanos como si fueran un plato bien servido.

"¡van a comernos", espeto Anne mientras golpeaba la pata del murciélago con su raqueta, pero el animal se resistía al dolor.

"Oh no, prefiero que nos coman los saltamontes", hablo Dwayne antes de electrocutar la pierna de la criatura.

El golpe eléctrico fue lo suficientemente doloroso como para hacer que el murciélago se desviara y cayera hacia otro agujero de la caverna.

Aterrizaron fuertemente en el túnel del pozo, por suerte ambos salieron ilesos y se levantaron de inmediato al ver que el murciélago estaba aturdido. Se alejaron corriendo y vieron la entrada a otro pasadizo estrecho donde no cabría la rata alada.

"¡Ahí!", dijo Dwayne

Los dos entraron sin dudarlo, cuando se adentraron lo suficiente en el pasillo, Dwayne obstruyo el otro lado con mucho hielo generado por su báculo.

Una vez más, entraron a otra cueva más pequeña y permanecieron en completo silencio cuando escucharon los chirridos y gritos de los murciélagos. Estaban buscándolos por todo el interior de la montaña. Cuando los gritos cesaron, los humanos se relajaron un poco al saber que no los habían encontrado.

"Bien, estamos a salvo", hablo Anne en voz baja, "¡pero nos expusiste!", reprendió severamente al chico quien estaba afligido de lo sucedido.

Dwayne no podía creer que había cometido el mismo error que en el asunto de la hormiga reina. Creía que había progresado y que no metería la pata de nuevo, pero lo recientemente sucedido lo desanimo.

El joven suspiro, "si fue mi culpa", dijo apenado, "Anne, hay algo que te mentí cuando te conte sobre mi"

"¿Qué cosa?", pregunto sorprendida.

"Mis hermanos y yo no somos un equipo implacable...o bueno lo éramos, pero dejamos de ser tan unidos", hablo desanimado, "por qué dudan de mí y de que si soy capaz de proteger Wartwood"

"¿Por eso el rey te dio la prueba?"

"Me lo dio para probar mi valor", hablo con determinación, "y si soy distraído, pero de verdad quiero ayudarte a ti y a los Plantars a toda costa, para demostrar lo que valgo"

Anne reacciono con una mirada comprensiva, Dwayne era despistado, pero a pesar de esa dificultad no se detendría ante nada hasta resolver el problema de su familia de ranas.

"yo lo siento por presionarte en que te concentraras, también es mi culpa por provocarte ", se disculpó con sinceridad, "es que no quería que esto se saliera de control, no quiero que mis amigos pierdan su hogar"

"Entiendo, los Plantars también me importan, son una familia rara...pero especial", contesto sonriendo, "y tampoco quiero que lo pierdan todo, son otra razón por la que soy el guardián de Wartwood, por que acuden a mi ayuda como el resto del pueblo, confían en mí y valoran lo que hago", hablo orgulloso de ayudar a las ranas.

Anne sonrió por su respuesta, comprendía las nobles razones de su trabajo y que él estaba de igual de dispuesto que ella en ayudar, "bueno si ambos queremos ayudarlos, entonces trabajemos juntos sin discusiones", respondió decidida finalmente a confiar en Dwayne, extendió su mano hacia al chico, "¿qué dices?"

"Digo que hagamos esto", contesto entusiasmado antes de estrechar su mano, restaurando su ánimo para terminar el trabajo, "¿quieres que cambiemos mi plan por otro mejor?"

Anne puso una cara pensativa antes de mirar su raqueta y unas piedras redondas cubiertas de líquido incendiable, sonrió cuando le vino una idea a la cabeza, "no, creo que funcionara"


Los murciélagos buscaban sin parar por todas partes, eran muy territoriales y que los humanos hayan encontrado su guarida era motivo suficiente para eliminarlos permanentemente.

Cavaban la tierra, olfateaban y oían por cualquier rincón. De repente, los oídos de todos se alzaron al captar un agudo sonido que los aturdía. Volaron enseguida hacia el ruido para averiguar su origen. Al acercarse cada vez más, se percataron que provenía de su propia caverna.

Al llegar ahí, para la sorpresa de las criaturas, el sonido provenía del teléfono de Anne sujetado por Dwayne, quien estaba parado por encima de la columna en el centro de la cueva, ya que su superficie era plana y nivelada.

"Ja ja me encanta esta caja mágica", hablo el mago, fascinado con el dispositivo, "hola amigos, llegaron justo para el show de luces.

Dwayne levanto su báculo hacia arriba, tocando con la punta, el único y débil rayo de luz que entraba del exterior, ya que el sol se estaba poniendo. En un instante, la punta del bastón amplifico el rayo y lo multiplico en varios, iluminando todo el interior de la caverna.

Los murciélagos chirriaron de horror por el brillante resplandor y por si no fuera poco, los rayos luminosos limitaban su movimiento aéreo. Aunque estaban asustados al mismo tiempo estaban enojados, desviaron sus ojos hacia Dwayne y no dudaron en atacarlo.

"Ay ranas, ¡ahora Anne!", exclamo el chico.

Un murciélago, que estaba a punto de lastimar al humano, fue golpeado por una pequeña roca en llamas, dejándole una quemadura en la mejilla.

Se volteo para ver de dónde vino el proyectil, vio que era Anne quien estaba en un agujero en el punto más alto de la cueva. Tenía su raqueta y una roca con fuego.

"¡Es hora de calentar el partido!", dijo entusiasta antes de golpear la piedra y acertarla en la cabeza de otro murciélago. La chica tomo otras dos rocas y las encendió rozándolas entre sí, golpea las dos al mismo tiempo y le dio a un par de murciélagos, "¡sí! Punto doble"

Las ratas voladoras cambiaron su objetivo y fueron tras la chica. Pero lo que no esperaban era que Dwayne girara su báculo para así mover los rayos de luz, obligando a los murciélagos a evadirlos y a alejarse de Anne.

Gracias a esa estrategia, los murciélagos se desorientaban y no podían decidirse a cuál de los dos humanos atacar, ya que ambos se protegían entre sí. Todo esto les generaba miedo y confusión, no tuvieron otra opción que elegir escapar por los agujeros.

Sin embargo, los chicos ya sabían que harían eso, así que colocaron varias rocas inflamables en cada agujero para que Anne las incendiara.

"¡No escaparan!", exclamo Anne antes de lanzar una piedra para cada salida, incendiándolas al instante, sellando cualquier modo de escapar excepto el agujero que daba al exterior.

Finalmente, las criaturas entraron en pánico, al saber que no tenían ninguna forma de escapar de la astuta trampa que habían armado. Eso era lo que buscaban los humanos, asustar y presionar a los murciélagos hasta que decidieran huir por el hueco externo y así expulsarlos de la montaña.

"Vamos, váyanse de aquí", dijo Dwayne, quien estaba preocupado por que la luz que amplificaba estaba desapareciendo, debido a que el sol se estaba ocultando por completo.

Por fortuna los murciélagos, consumidas por el miedo, finalmente huyeron todos de la montaña por la única salida que les quedaba, aprovechando la ausencia de la luz solar del exterior, porque estaba atardeciendo y llegando la noche.

El inteligente plan de los humanos dio sus frutos, los dos se alegraron por esta victoria.

"¡SI!", exclamaron contentos por su triunfo.

"¡eso fue increíble!", espeto Dwayne, "ahora entiendo por qué practicas tenis, para golpear criaturas como estas en tu mundo ¿no?"

"No exactamente, pero si fue de utilidad", respondió con honestidad, pero contenta por su logro. Sin embargo, su sonrisa se disuadió cuando recordó que los murciélagos que escaparon eran solo siete, "hey los murciélagos que echamos ¿eran siete?"

"Si ¿y?", respondió Dwayne, quien no entendía por qué preguntaba eso.

"¿Que no eran ocho?"

De repente, el octavo murciélago emergió volando del oscuro abismo de la caverna, ese murciélago faltante era Chispas.

"Oohh faltaba Chispas, je como pude haberme olvidado de alguien con un nombre tan memorable", comento sonriendo el mago, a pesar de que estaba aterrado ahora mismo.

El murciélago no dudo en atacar al joven con sus afiladas garras, este las repelió con su báculo pero ahora estaba en el suelo, resistiendo con todas sus fuerzas para que las garras no llegaran a su rostro.

"¡Dwayne!", exclamo preocupada Anne.

"¿Estas enojado...por dañar tu ojo o.…por llamarte chispas por que puedo cambiarlo?", pregunto a su atacante mientras gemía por el esfuerzo de mantenerlo alejado.

Anne miro esto con preocupación, era solo cuestión de segundos de que la criatura le insertara sus garras en el rostro del niño. Busco más piedras que lanzar, pero ya se habían acabado, agoto todas las que tenía a su alcance.

Miro por toda la caverna, buscando y pensando una solución. Mirando hacia arriba, noto un débil rayo de luz en un ángulo más elevado, la chica se le ocurrió una idea.

Trepo lo más rápido posible por la pared hasta alcanzar la luz, al llegar hasta ella saco de su bolsillo un redondo espejo portátil y reflejo la luz hacia el único buen ojo del animal. Chispas quedo completamente cegado, cediendo su fuerza contra Dwayne.

El mago tomo la oportunidad y se liberó de sus garras antes de lanzarle una bola de fuego, prendiendo fuego su pelaje. La criatura voló a todos lados descontroladamente hasta que salió de la montaña por el agujero. Dwayne lanzo otra bola de fuego más potente al orificio, derrumbándola y sellando la última salida.

Para evitar que se asfixiaran por el humo, el chico apago las llamas de los agujeros internos usando su báculo como si fuera un extintor.

Ahora si habían expulsado a todos los murciélagos adultos de la montaña.

Anne salto hacia la columna central y se acercó a Dwayne, "¿estas bien?"

"Uff...si", contesto cansado y sudado, "lo de poner nombres adorables a cosas que te matan no es recomendable", dijo honestamente, "pero ¡lo logramos!"

"Así es, ¡chócala!", la chica extendiendo una mano abierta, pero Dwayne no entendía el gesto.

"¿Quieres que te choque?", pregunto confundido.

"No, de donde vengo es un gesto de celebración, vamos choca tu mano con la mía"

"Ok", acepto alegremente antes de chocar los cinco.

Inesperadamente, el sonido de sus manos al chocar fue tan fuerte que resonó por toda la cueva. De pronto, la columna de donde estaban parados tembló por un momento.

"¡Wow! ¿sentiste eso?", pregunto sorprendido Dwayne.

"¿Que sucede?", dijo Anne.

Los dos escucharon sonidos de intensos aleteos, los dos miraron abajo en busca de ese ruido, lo que no esperaban era ver miles de ojos diminutos de color rojo que brillaban en la oscuridad. Esos ojos se aproximaban hasta revelarse que eran murciélagos pequeños, se elevaron como una violenta ola y chirriaron hostilmente a los intrusos.

"¡AAAAHHHHH!", gritaron aterrorizados ambos humanos, cerraron los ojos y se cubrieron con sus brazos, creyendo que era su fin.

Como si fuera un milagro, una brillante bengala llego y exploto en el aire, su luz resplandeciente espanto a las crías y descendieron al abismo en un instante.

Anne y Dwayne abrieron los ojos lentamente al notar que aun seguían vivos.

"¿Estamos vivos?", pregunto confundido el chico.

"Murciélagos de la fruta, como sospechaba", dijo una voz familiar desde el agujero donde había estado Anne.

"Espera... ¿Randy? ¿Eres tú?", pregunto sorprendida Anne.

"Sip", contesto la rana mientras soplaba su lanza bengalas rustica.

"¿Como es que llegaste hasta aquí?", pregunto Dwayne.

"Porque tengo un muy buen oído y olfato hijo...también por que gritan demasiado",

"¿Tu ya sabias de los murciélagos?", pregunto Anne.

"Si"

"¡¿y por qué no nos lo dijiste antes?!", pregunto enojada.

"¿Habrían entrado si se los hubiera dicho?"

"¡si! ¡pero con más precaución!"

"Oh...bueno lo importante es que están vivos", respondió sin darle relevancia a su error.

A pesar que ambos adolescentes estaban molestos con la rana ciega, se relajaron al saber que toda la pesadilla había acabado.

"Al menos todo acabo", dijo Anne con una sonrisa de alivio.

"Gracias a tu plan", agrego Dwayne.

"Nuestro plan, tu propusiste usar el fuego", respondió la chica, dándole el crédito también al chico, "y tenías razón"

"¿En qué?"

"Si te concentras cuando se trata del peligro"

Dwayne sonrió por esa respuesta, "si, mientras tenga alguien que me cubra la espalda"

La chica extendió su mano, "¿amigos?"

"Hey, creí que ya lo éramos", contesto alegre el chico mientras estrechaba su mano.

"Tienes razón", respondió la chica, después de lo que habían logrado juntos, Anne finalmente acepto a Dwayne como alguien digno de confianza y de ser su amigo.

"Bueno si ya terminaron con su momento de reconciliación, volvamos afuera", dijo Randy.

"Pero ¿que pasara con las crías?", pregunto Dwayne mientras miraba hacia el precipicio oscuro, los pequeños murciélagos aún estaban ahí, temblando de miedo por la bengala que había lanzado Randy.

"Mmmhh", tarareo pensativo la rana, "creo que sé de qué me pueden servir", sonrió el anfibio.


Ahora fuera de la montaña, con la luna en su punto más alto, las criaturas comían y succionaban con sus pequeños colmillos las naranjas de unos de los árboles de Randy. El dueño había decidido alimentarlos y criarlos el mismo.

"Coman pequeñines, las vitaminas los harán fuertes", hablo alegre Randy, ahora se sentía acompañado después de estar solo durante tanto tiempo, "me servirán como compañía y también como repartidores para vender mis plantas"

Los chicos solo sonrieron de que la solución del ciego haya sido beneficioso para él y los murciélagos.

"Qué bueno Randy", dijo Anne, "y sobre el veneno"

"Oh si, el árbol solo le tomara una hora revitalizarse, cuando lo haga extraeré sus semillas y hare el veneno en un parpadeo"

"¡¿Una hora?!", pregunto preocupada Anne, "espero que lleguemos a tiempo"

"No te preocupes, llegaremos", dijo Dwayne, tratando de tranquilizar a su amiga.


Unas horas después, de vuelta en la granja de los Plantars, la familia estaba terminando de reforzar la casa en la madrugada. Todo el edificio estaba cubierto de tablas de madera, especialmente las puertas y ventanas.

Hop Pop martillaba una tabla hasta que algo de luz solar llego a sus ojos, "oh no, está amaneciendo", dijo preocupado mientras miraba una nube en el horizonte con el sol saliendo.

Aun que era difícil de creer, lo que veía no era una nube sino un inmenso enjambre de langostas. Tenían prácticamente el mismo tamaño que en la tierra, la diferencia era que tenían mandíbulas muy puntiagudas como para perforar la carne.

"¡ahí vienen!", exclamo Polly

"Y Dwayne y Anne todavía no volvieron", dijo Sprig.

"¡Rápido niños! Entren a la casa", espeto alarmado la rana naranja, fue a abrir la puerta, pero por alguna razón no lograba abrirla, como si estuviera atascada, "demonios ¿ahora por qué esta trabada?"

"¿No querías que reforzara la casa de dentro hacia afuera?", pregunto Sprig.

"¡¿QUE HICISTE QUE?!", pregunto conmocionado Hop Pop, el niño había llenado de tablas todo el interior de la casa incluyendo la puerta.

"Sprig, si solo quedara nuestros esqueletos que sea el mío estrangulándote", hablo enojada Polly.

Por fortuna, los humanos y Randy llegaron justo a tiempo gracias a Bessie. Sin embargo, las langostas avanzaban a gran velocidad, no habría tiempo para esparcir el veneno por toda la granja.

"No alcanzaremos a dispersar el veneno a tiempo", dijo Dwayne mientras observaba lo rápido que se aproximaba la plaga.

Anne miro el saco que había preparado Randy y los insectos caníbales que se acercaban, "tengo una idea, a mi señal dispárale con fuego al costal cuando lo arroje"

"¿Estas segura?", pregunto el mago.

"No, no lo estoy", respondió siendo honesta.

Una vez que los insectos ya estaban a unos pocos metros de la granja, lanzo el veneno lo más alto posible, "¡ahora!",

Dwayne obedeció y disparo una bola de fuego al saco, haciéndolo explotar y esparciendo todo el veneno como si fuera gas, un gas que se expandió por toda la zona, desde la casa de los Plantars hasta todas las verduras. Increíblemente dio resultado, las langostas rodearon por completo todo el lugar y a todos los presentes, evitando entrar en contacto con el gas venenoso.

"¡SIII!", gritaron de emoción Dwayne y Anne, lograron salvar la granja.

Hop Pop suspiro de alivio, su familia y su cosecha vivirían otro año más.

"Bien hecho chicos, gracias por...¿Randy? ¿qué haces aquí?", pregunto Hop Pop confundido y disgustado a la vez por la visita de su primo.

Randy se bajó de Bessie y se acercó a los Plantars, "bueno Hopadiah, escuchare tu disculpa", hablo con los brazos cruzados, aunque era inconsciente de que se dirigía a una calabaza.

"Eh...primo Randy le estás hablando a una calabaza", le dijo Sprig.

"Me hubiera confundido de todas formas por que se parece a una", respondió el ciego mientras se volteaba hacia su primo.

"¿Que disculpa? ¿De qué hablas?", pregunto el abuelo aún más confundido.

"¿ya llegaste a la demencia senil?, la disculpa que me debes por burlarte de mí y de mi idea de vender naranjas y limones"

Hopadiah arqueo una ceja y desvió sus ojos hacia Anne, quien le hizo un gesto de que le siguiera la corriente, el suspiro disgustado, "está bien...lo lamento"

"Muy bien", respondió complacido Randy.

"Lamento que hayas caído tan bajo y que ahora vivas solo hablando con tus plantas como un loco", criticó severamente Hop Pop.

"Aun sigues siendo el mismo Hopadiah terco y desagradecido de siempre", respondió enojado su primo, "te salvo el trasero porque elegiste un trabajo peligroso y te burlas del mío"

"Al menos mi trabajo de vender verduras es más productivo que tu idea"

"Verduras que cuidas con crueldad"

"Yo amo a mis verduras más de lo que crees, sin necesidad de hablarles como un demente"

"Les hablo a mis plantas porque son mejores personas que tu"

"Pues cásate con ellas"

Los dos discutían mientras los niños observaban incómodamente.

Sprig se acercó a su mejor amiga, "entonces...¿tú y Dwayne arreglaron las cosas?", pregunto el niño, nervioso de que su plan no haya resultado y pague las consecuencias otra vez de forzar a las personas a llevarse bien.

"Si", respondió Anne con neutralidad.

La rana suspiro de alivio, "que bueno Anne, sabía que funcionaria"

"Pero la manipulación no está bien", le dijo severamente, "y corrimos peligro hasta estar de acuerdo"

"Je je...pero ahora son amigos ¿no?"

Anne solo hizo los ojos en blanco.

"Bueno, ya que todo termino voy al hotel para ser regañado por Felicia y a dormir", dijo exhausto Dwayne, preparándose para irse, "adiós chicos"

"Espera Dwayne", lo llamo Anne, "hay algo importante que debería mostrarte", dijo seriamente.

Dwayne reacciono interesado y desconcertado a la vez.


Todos estaban en el sótano de la casa, incluyendo Randy, Anne tenía entre sus manos un objeto envuelto en una tela.

"¿Qué es eso?", pregunto el mago.

"Yo también te mentí en algo y...es que esta caja fue la razón de como llegué aquí", respondió Anne mientras desenvolvía suavemente la tela, revelando el aspecto de la caja, "mira"

Dwayne la observo detenidamente, definitivamente tenía su atención, no había visto una caja en particular que tuviera ornamentos y gemas encima, pero no comprendía como es que este instrumento había transportado a Anne, "¿recuerdas cómo te traslado hasta aquí?",

"Solo sé que mis amigas y yo queríamos ver que llevaba adentro", recordó Anne, "y al apenas abrirla muchas luces salieron de ella y en un segundo termine aquí"

"¿Eso es todo lo que recuerdas?"

"Si, todo sucedió muy rápido", respondió Anne, no sabía explicar como una pequeña caja pudo haberlos teletransportado a ella y a sus amigas en un parpadeo, ocurrió tan rápido que era imposible procesarlo.

"¿Por qué no me lo dijiste antes?", pregunto el chico, sin nada de rencor en su voz.

"Es que aún no estaba segura de mostrártelo", respondió avergonzada, "esa caja es mi único boleto de salida, por eso decidí contárselo solo a los Plantars hasta ahora"

"Entiendo es muy importante para ti", contesto Dwayne con una mirada comprensiva.

"Anne y yo creemos que sepas algo sobre esto", hablo Sprig.

Dwayne tomo la caja y miro todos sus lados, "mmmhhh...nop no me suena"

Anne suspiro decepcionada.

"Pero necesitare estudiarla, quizás encuentre algo...si es que aceptas que me la lleve por unos días", sugirió el joven.

"Claro, solo no la pierdas sí", dijo Anne con total seriedad.

"Tranquila, está bajo manos expertas", respondió relajado.

"Se te cayo la caja", señalo Sprig a la caja en el suelo.

"Ups je lo siento", levanto la caja de nuevo, "como dije está bajo manos expertas"

"Lo que tienes en tus manos no es la caja sino un cofre de zapatos", le hablo Hop Pop.

Dwayne miro lo que tenía entre sus manos y era verdad, la caja aún estaba en el suelo, "pues tiene una densidad muy engañosa"

"¿Me van a devolver a mi casa verdad?", pregunto Randy, quien estaba esperando impacientemente.


Bueno eso han sido los tres capitulos, espero que les haya gustado. El proximo capitulo sera original, sobre Dwayne con la responsabilidad de cuidar la caja de musica.

Quiero decirles que gracias por no haber dejado de seguir o abandonar mi historia luego de haberla pausado, agradezco su paciencia. Tardare un poco en actualizar como antes, pero no se preocupen no tendran que esperar 8 meses por un capitulo nuevo je.

Que tengan un dia perfecto y Dios los bendiga, adios :).