Atención: Este capítulo contiene escenas de violencia, si no eres fan de este tipo de contenido favor de no leerlo.

Los personajes no me pertenecen son creación del gran Akira Toriyama. La trama e historia si son idea original mía.

"Hace mucho tiempo no siento tus besos, te estás apartando de mí, el fuego se extingue, sin ti no puedo vivir.

Cuando mueres por alguien y su pecho deja de latir, no se olvida por un instante los momentos que pasaron juntos así…— Cuando mueres por alguien, Erik Rubin"

Planeta Tierra

Los sonidos relajados de la selva habían tranquilizado su sentidos, siempre que estaba alterada era buena idea ir a visitar a sus hermanos, la isla donde vivían era un santuario natural que ellos protegían y siempre tenía la magia de calmar su temperamento.

Por un momento, se sintió desconectada de todo, hasta que la voz de su gemelo la trajo de vuelta a la realidad.

— ¿Ahora si nos vas a contar que sucede?— Preguntó diecisiete mientras se acostaba sobre el suelo, estaban sentados en un acantilado, y sobre ellos la sombra de uno de los árboles milenarios que ahí habitaban hacía de la vista, del paisaje una delicia y más al haber una refrescante brisa marina recorriendo el lugar.

— Simplemente estoy harta de los dramas de los saiyajines…— Decía mientras les contaba toda la situación a sus hermanos.

Fue dieciséis quien después de escuchar el relato de su hermana contestó — Si esos sujetos deciden venir aquí los esperaremos, ese tal Broly parece ser un ser muy fuerte y es el enemigo real a vencer pero nosotros somos 3 y tenemos energía infinita, no podrá luchar contra los tres al mismo tiempo, acabaremos con él— Decía mientras ponía uno de sus brazos sobre el hombro de su hermana, quien por primera vez no protestó. En el fondo su miedo por el futuro, por no ser capaz de proteger a su hija la tenía alterada, recargó su cabeza sobre el hombro de su hermano y cerró los ojos, no pensaría más en lo que pasaría, sus hermanos y ella no permitirían que unos simios vinieran a arrebatarles el hogar que por fin habían logrado tener…

Planeta Vegita

La pelea por fin había empezado, y si bien la misma había sido favorable en un principio para los saiyans pronto todos incluido Vegeta se dieron cuenta que las cosas eran más complicadas de lo que creían,

— ¡Caulifla a tu derecha!— Gritó en advertencia Kyabe mientras esquivaba a unos mercenarios, el

aviso permitió que la saiyan vadeara el golpe y pudiera contra atacar, la mayoría de todos los saiyans se veían exhaustos y sudorosos.

El mismo Gokú que había estado peleando con mercenarios se sentía cansado, no había podido ni acercarse un poco a Broly, parecía como si éste fuera un ejército distinto al primero que vieron, pues estaban bien organizados y seguían una estrategia.

— Maldición si seguimos así perderemos— Siseó Piccoro furioso. Gokú asintió — Son más fuertes de lo que esperaba, deberemos atacar en parejas decía mientras esquivaba el golpe de un mercenario bastante poderoso, cuando una patada lo lanzó a varios metros de distancia pues otro peleador lo había golpeado a traición.

Basil maldecía mientras le quitaba a dos mercenarios de encima a un muy cansado Tottepo, todos ellos se hallaban tensos.

— Son demasiados— decía Tottepo mientras Tooma se acercaba a ellos para ayudarlos, aún así todos los saiyans mantenían la sonrisa fanfarrona en su rostro, no dejándole ver al enemigo que en verdad estaba haciéndose cada vez más difícil para ellos pelear, había cientos de mercenarios y ellos eran solo un puñado de saiyajines, sus energías se agotarían pronto y no podrían vencerlos, deberían pues cambiar la estrategia.

Todos los saiyans sin necesidad de hablar se percataron de eso y comenzaron a pelear más cerca unos de los otros para poder ayudarse entre sí.

Vegeta no era tonto, y se dio rápidamente cuenta de esa situación y estaba furioso, aún no había peleado con Paragus y ya había peleado con una centena de guerreros .

«Maldición, ni siquiera he podido acercarme al insecto de Paragus, ese bastardo quiere agotarme antes de enfrentarse a mí»

Cada vez el saiyan despreciaba más al padre de Broly.

«No se como mi padre pudo considerar a ese cobarde, a ese despreciable ser, un amigo suyo.»

Decidió dejar de pelear con los mercenarios, rápidamente esquivó golpes y se dirigió a donde Paragus estaba — ¡Deja de esconderte tras esa bola de inútiles y vamos a pelear!— exigió.

Mientras llegaba a donde estaba el otro saiyan.

Kale se acercó, ella quería ser quien acabara a Vegeta. — Pelearás conmigo— Decía mientras le lanzaba un rayo de ki y comenzaba a intentar golpearlo.

Pero ella jamás sería rival para él, tan pronto comenzó a lanzarle golpes de inmediato Vegeta los detuvo, el príncipe saiyajin ya no quería jugar y menos con ella, quería humillar a Paragus y matarlo frente a su hijo.

— Eres patética — comentó con fastidio mientras la capturaba del pie y la azotaba contra el suelo.

Después sin mediar más palabra comenzó a golpearla en el estómago sin piedad.

Broly veía todo sin variar un ápice su mirada de aburrimiento, aunque la realidad estaba alegre de que alguien pusiera en su lugar a Kale, el hecho de que fuera la madre de su hermano no la hacía menos detestable.

Paragus en un inicio no se metió, le molestaba lo infantil y apresurada que a veces era la saiyajin, una paliza por parte de Vegeta le enseñaría un poco de humildad.

Pronto se dio cuenta que el príncipe saiyajin no se detendría después de golpear a Kale un poco y eso lo enfureció.

Kale estaba enojada pues había subestimado de nuevo al saiyajin, mientras éste seguía golpeándola salvajemente.

— Que pasa Kale, ¿Eso es todo lo que tienes por dar? La levantó del cuello mientras la sangre caía por su cabeza y escupía borbotones de esta, aún así no se amilanó.

— S-solo me tomaste desprevenida cobarde, argh, voy a matarte— Profirió entre dientes con dolor, enfurecida.

Vegeta solo se rió antes de comenzar a crear un potente rayo de ki — Eres patética, di tus últimas palabras…—

Y fue ahí que Paragus se metió — ¡Ya fue suficiente Vegeta! Creí que pelearías conmigo pero veo que solo eran mentiras—

Fue lo que dijo mientras lanzaba un rayo de ki a traición, mismo que fue fácilmente esquivado.

— ¿Qué pasa Paragus? ¿Te has vuelto sentimental?— Burlón decía Vegeta mientras aventaba a un lado, al suelo, a una muy golpeada Kale.

Mientras comenzaban la pelea real, misma que Broly miraba, intentando parecer aburrido e indiferente, pero la realidad era distinta.

Nunca había visto a su padre pelear en serio, salvo cuando entrenaban juntos y aún así siempre se limitaban ambos, así que le daba curiosidad.

Paragus empezó a intentar golpear al pelifama con la furia que el ver a Vegeta golpear a su mujer le había generado, pero aunque ambos tenían trayectoria en la pelea y en guerras, en el cuerpo a cuerpo, las brutales golpizas vividas por Vegeta durante su tiempo con Freezer y los múltiples ataques y emboscadas a los que fue sometido comenzaron a darle ventaja, a pesar de que el ataque de Paragus era sucio, e intentaba golpear a Vegeta en formas poco honorables, lanzado patadas y rayos de ki, e incluso permitiendo que algunos mercenarios se unieran a la refriega.

—¡Estas viejo Paragus! No puedes seguirme el paso en una pelea, así como tampoco puedes satisfacer a Kale, ¿Te conté las veces que me rogó desnuda que la follara? ¿Sabes porque está tan enojada conmigo no? Es porque jamás le permitir el placer de sentirme de nuevo, jamás me la volví a follar…—

Eso disparó la furia de Paragus quien se fue con una serie de golpes sobre Vegeta, mismos que fueron detenidos sin conectar uno solo de ellos sobre el príncipe saiyajin.

Cuando Vegeta decidió dejar de jugar comenzó a regresarle los golpes a Paragus, pero estos sí conectaban contra la mandíbula, los brazos e incluso el estómago del otro saiyan.

Paragus malicioso aprovechó que dos mercenarios se lanzaron sobre el otro saiyan y lanzó sobre ellos un pontente rayo de energía, dirigiéndolo donde Vegeta había estado parado, una polvareda que se levantó, no permitiendo ver si habría logrado lastimar al saiyajin o no, cuando de pronto el peliflama apareció detrás de él — ¿Me estabas buscando?— Y con una fuerte patada lo envió a varios cientos de metros lejos, golpeándose así sin poder evitarlo en el suelo.

El príncipe no esperó a que el otro reaccionara cuando lo tomó de la pierna y lo azotó nuevamente contra el piso.

Broly sintió tensarse al ver esta escena, pero su padre le había pedido estrictamente evitar meterse y debía cumplirlo aunque no fuera de su agrado dicha promesa.

Vegeta siguió golpeando a Paragus, al principio parecía que la diferencia de poderes no era tanta, pues la pelea se veía bastante igual, poco a poco comenzó a verse que la pelea comenzaba a ser más y más inclinada del lado del príncipe saiyajin.

¡GALICK HO!— lazó su potente ataque, y Paragus cansado no alcanzó a esquivarlo siendo severamente dañado.

Broly tuvo que morderse la lengua pues estuvo a punto de gritar: ¡Padre! Pero no podía avergonzar de esa forma a su progenitor.

Tuvo que soportar ver como Vegeta comenzaba a golpearlo inmisericordemente y como su padre no tenía ni tiempo de protegerse, menos de contraatacar.

Volteó a ver al resto de mercenarios, todos ellos al ver la paliza que estaba sufriendo Paragus a manos del príncipe saiyajin, empezaron a ponerse nerviosos y comenzaron a cometer errores en su estrategia y coordinación al estar desconcentrados, hecho que no pasó desapercibido por el resto de saiyajines quienes aprovecharon esto para comenzar a eliminar a lo peleadores más fuertes y a los líderes evidentes de cada equipo de pelea.

— ¿Qué pasa insecto? ¿Es todo lo que tienes para pelear?— Soberbio se reía Vegeta mientras tenía agarrado del cuello a un muy golpeado y ensangrentado Paragus, pues el ataque mortal que Vegeta le había enviado previamente lo había golpeado cerca del estómago generándole una peligrosa herida que sangraba profusamente y que comenzaba a poner nervioso a Broly quien veía todo impotente desde lejos.

«Padre por favor déjame pelear ahora...»

Broly se sentía impotente, su padre le había prohibido expresamente meterse en su pelea hasta que se lo informara pero verlo a manos de Vegeta estaba siendo una experiencia tortuosa.

— Me he hartado de jugar contigo— Decía Vegeta mientras comenzaba a generar una bola de energía en su mano, justo en ese momento Jitzu hizo su aparición.

— Ahhh monito, monito aquí estás, por fin podré vengarme…— Decía el jefe de los mercenarios.

Mientras un Vegeta aburrido lo miraba como si mirara a un bicho rastrero.— ¿Te conozco basura?

Pero el mercenario estaba cegado de furia y gritó— ¡Mírame bien mono arrogante! Porque seré tu ejecutor, mataste a Arc de una forma vil y atroz como todo lo que los monos salvajes como tú saben hacer— furioso decía mientras se lanzaba a atacar a Vegeta.

—¡Y pagarás por eso!— gritó mientras le lanzaba una serie de puñetazos y patadas de forma mortal además de lanzar rayos de ki que el saiyajin comenzó a evadir rápidamente.

La batalla comenzó a ser bastante nivelada, lo que generó entusiasmo en Vegeta, por un momento el mismo Broly creyó que el saiyajin estaba teniendo problemas al pelear contra el mercenario.

— Mataste a Arc, le arrancaste la cabeza y ¡Ahora yo te arrancaré la tuya! Me bañaré en tu sangre — Furioso decía mientras se lanzaba cual kamikaze contra el príncipe .

— Así que maté a tu amante y ahora quieres vengarlo…— Burlón decía Vegeta.

Pero Jitzu lo interrumpió fúrico — ¡Deja de burlarte así! Arc era un gran guerrero…— Pero no pudo terminar pues por fin Vegeta harto de sus lloriqueos decidió pelear de verdad y dejar de jugar con el pobre diablo ese.

— Así que extrañas a tu amante, Ju,ju,ju. No te preocupes pienso mandarte AHORA MISMO al otro mundo para que te reúnas en el infierno con ese perdedor…— Fue todo lo que dijo para después rebanarle la cabeza de un solo rápido movimiento y lanzar el cuerpo maltrecho del jefe de los mercenarios a donde estaban el resto de ellos peleando, sabía que eso descolocaría al resto del ejército, y eso les daría ventaja a los saiyajines.

— Ahora… ¿En qué estaba?— Decía mientras se daba la vuelta. Todo aquel que veía de lejos al príncipe saiyajin, con esa sonrisa siniestra y bañado en la saldré de su enemigo, le parecería la muerte en persona.

— Ahhhh sí, Yo Vegeta IV, el aniquilador de mundos… acabaré con tu sufrimiento Paragus…

De pronto la voz de una saiyajin que acababa de llegar hasta donde estaban todos se escuchó interrumpiendo así la tensa calma que las palabras de Vegeta habían creado.

— ¡Al fin los encontre!— Decía una agitada Celery, quien había volado lo más rápido que pudo cuando por fin Gure había logrado descifrar dónde se hallaban todos.

— ¡Porque demonios no contestaban!— Alterada cuestionaba.

Basil que creía que solo estaba haciendo un número solo dijo mientras seguía peleando — Ahora no es un buen momento muñeca, pero en la noche puedo recompensarte…—

Nappa quien se hallaba entretenido atacando a tres distintos guerreros solo se rió antes de agregar — Celery acepta las disculpas de Basil en la noche podrás castigarlo…

Pero la saiyan estaba desesperada y más al ver a Broly ahí, sintió escalofríos recorrerla de recordar la brutal paliza a la que fue sometida.

— ¡La nave de Bulma fue emboscada! Fuimos atacados por ese sujeto— Decía ella mientras señalaba hacia donde Broly estaba.

Este no dijo nada, siguió viendo hacia donde su padre tambaleante comenzó a levantarse.

— Casi mató a Tarble, y a mi me dejó inconsciente…—

Paragus se rió — Ohh vamos Celery no seas tan aburrida, ¿Acaso quieres arruinarnos la fiesta?— Decía Mientras Kale se acercaba a ella para enfrentarla y así evitar que siguiera hablando.

Pero Pepper se interpuso en su camino, — Aún tenemos una pelea pendiente Kale— Decía mientras la apartaba de ahí.

— Ese maldito saiyajin llamado Broly — decía la mujer de Basil — Es demasiado peligroso, no solo dejó casi al borde de la muerte a Tarble además…—

Pero en ese momento Paragus lanzó un rayo de Ki que si bien no alcanzó a darle de lleno en el pecho a la saiyan, quién al percatarse del ataque a traición alcanzó a moverse, aún así fue herida en el brazo.

Basil se interpuso en ese momento protegiéndola, pero Paragus lanzó la orden a su hijo — ¡Broly, silencia de una vez por todas a esa maldita mujer que solo sabe ser un estorbo!

Fue en ese momento cuando por fin Broly se metió en la pelea, acercándose a Celery, pero Tottepo y Tooma se interpusieron en el camino del saiyan.

— Nosotros seremos tus oponentes— Decía confiado Tooma, mientras le tapaba el paso al saiyan…

— Basta de tonterías, Es hora de tu muerte Paragus—comentó el príncipe saiyajin, mientras se acercaba al aludido para darle el golpe final.

— ¡Vegeta! ¡Broly secuestró a Bulma y a Chard!— Gritó desesperada Celery.

Paragus se sintió decepcionado, ¡Tanto que había hecho para darle la sorpresa a Vegeta y esa simplona saiyan lo echaba a perder todo!

— Me has arruinado una sorpresa en la que trabajé tanto tiempo… Bien, te haré pagar…—

Molesto comentó el saiyan mientras se dirigía hacia su hijo — Elimínala— Fue todo lo que dijo Paragus, mientras Broly se acercaba rápidamente a la saiyan para acabar con ella, tal como su padre se lo había pedido.

Nave Zerkiana espacio profundo

— No puedes estar hablando en serio— Un enojado Gohan confrontaba a Sekket, — Te exijo que le quites esas cosas a Trunks, no es un peligro y si tanto crees que lo somos llévanos a una zona cercana tenemos una de las cápsulas de Bulma y nos quedaremos ahí a esperar…—

El amable semi saiyan estaba tratando de no perder la paciencia pero la fría calma del zerkiano estaba acabando con su cada vez menor tolerancia.

— Cuando Bulma regrese se los quitaré hasta entonces están bajo mi resguardo y la seguridad de la

nave y de toda la tripulación es mi prioridad.

Gohan se dio media vuelta y se alejó de él pero tal parecía que el príncipe de zerk quería probar su capacidad de autocontrol:

— Gohan, si intentas quitárselo a la fuerza solo lo lastimarás —

El híbrido cerró con fuerza sus puños y ni siquiera contestó. Se acercó a Tights que se hallaba con el pequeño pelilila, quién pareciera entender que sus padres estaban en peligro pues estaba muy inquieto.

— ¿Podemos hablarle a mis papás?— Preguntó ansioso, la rubia simplemente acarició su infantil carita.

— Cariño tu mamá sigue viajando aún y no tenemos señal de contacto con ella o tu padre pero vendrán los dos te lo prometo…— Sabía que estaba mal mentirle al pequeño pero hasta que no le quitaran esos horribles artefactos de encima no quería que Trunks se estresara demás.

Vio llegar a Gohan con cara sombría y sabía que había fracasado en su intento de lograr que le quitaran esas cosas de encima a su sobrino.

Trunks se notaba enojado, pero Gohan sabía que solo debía entrenar al pequeño. — Hay un entrenamiento que mi padre me hizo tener después de los 8 años Trunks, es muy difícil pero no se si podría enseñártelo apenas tienes 4 eres muy pequeño.

El infante miró con interés a Gohan, — ¿Entrenamiento? hay que hacerlo, papá dice que soy muy fuerte para mi edad.

El hijo de Goku rió mientras le despeinaba la cabeza al

infante — ¡Y vaya que lo eres, empezaste mucho antes que yo! Si logras esta técnica harás muy orgulloso a tu papá también — Decía alegre Gohan.

—Esta no es un técnica de ataque tal cual, es de autocontrol, concentración absoluta para evitar que tus emociones controlen tu poder, porque si no tienes un control a la larga perderás todo dominio y puedes dañar a mucha gente así.—

Miró alegre al pequeño —Es difícil de aprender ¿Quieres intentarlo?— comentó mientras le daba la mano, que Trunks alegre y confiado tomó.

—¡Si vamos!—

No sabía cómo quitarle ese artefacto de encima pero le enseñaría al pequeño a mantenerse en calma para que no fuera dañado de manera alguna…

Planeta Vegita

Broly se acercaba rápidamente a donde Celery estaba,

Gokú, quien estaba cerca golpeó rápidamente a los mercenarios contra los que estaba peleando para poder liberarse y de inmediato estaba frente al saiyan.

— ¡Así que tú eres Broly! Un gusto soy Son Gokú y ahora seré tu oponente— Pero Broly tenía una instrucción dada, y no pensaba fallarla.

— Lo siento Son Gokú, tú no eres mi objetivo— Intentó rodear al saiyajin pero este no se lo puso fácil.

Celery sabía que no tenía escapatoria, volteó a ver a Basil — Quiero que te alejes, esta no es tu batalla— Sabía que sería imposible lo que pedía pero debía intentarlo, no quería que su pareja fuera lastimada.

Mientras tanto Gokú no se desanimaba ante el rechazo del saiyan, — Lo siento Broly, para llegar a Celery deberás vencerme primero…—

Pero tardó más en decirlo que el otro saiyan sonriera confiado y dijera — Eso no es problema— mientras golpeaba inesperadamente a Gokú enviándolo bastante lejos.

Pero el buen saiyan no pensaba rendirse tan fácilmente, se levantó del suelo, saliendo del hoyo que se había creado donde había sido enviado con la fuerza tremenda del impacto.

— Ya veo que eres muy fuerte, pero yo también lo soy y ahora sí pelearé de verdad…— Decía mientras atacaba a Broly.

Para ser justos estas estaban siendo las primeras peleas reales en las que el hijo mayor de Paragus estaba siendo involucrado, y todo le parecía fascinante.

Gokú se percató que este oponente era bastante fuerte, aunque no estaba seguro si era más fuerte que Vegeta o que él mismo, aunque pronto comenzó a descubrirlo cuando los golpes devastadores del otro saiyajin empezaron a hacer mella en él.

En un descuido de Gokú fue golpeado en la boca de estómago, sacándole así todo el aire y cayendo al suelo sin poder moverse.

Broly siguió avanzando encontrándose así de frente con Tottepo y Tooma quieres ahora intentaban evitar que llegara a Celery.

Mientras eso sucedía Paragus ya más recuperado volteó a ver a Vegeta, mientras le sonreía en forma socarrona, burlándose de él, pero el príncipe le devolvió la misma cínica sonrisa y simplemente dijo — Así que una basura como tú necesita secuestrar a una débil terrícola para intentar vencerme, ¿Eh?

Vegeta lucía indiferente, como si lo informado por Celery no le afectara, ese era el único camino que podía tomar.

Su padre, el Rey Vegeta III se lo había advertido mucho tiempo atrás, cuando aún él era un niño. Un príncipe saiyajin, un futuro rey no podía mostrar sentimentalismos, no podía involucrarse sentimentalmente con su pareja ni con su familia, si lo hacía, si dejaba eso de lado debía atenerse a las consecuencias: Los enemigos usaría a quien le importara como medio para destruirlo.

Vegeta estaba seguro que esa era una farsa, no quería creer que en verdad la peliazul estuviera en poder de Paragus, la sola idea le generaba náuseas, no podía perder la cabeza debía mantenerse enfocado, decidió así considerar que el otro estaba siendo un fanfarrón y que decía eso para intentar influir en él, pero de ninguna manera lo permitiría.

Paragus sonrió mientras se lanzaba contra el príncipe saiyajin — Fue tan fácil atrapar a esa zorra, ella sola se ofreció a ir con Broly, tal vez lo halló más hombre de lo que eres, de todas formas esa mujer siempre ha sido tan ofrecida que incluso Radditz tuvo el placer de tenerla…—

Pero no pudo decir nada más cuando un rodillazo del príncipe saiyan se clavó en sus costillas y continuaba duramente golpeándolo.

— ¡Me tiene sin cuidado lo que digas insecto, nada de lo que hagas te salvará de que te mate!— Decía Vegeta mientras lanzaba un rayo de ki contra Paragus quien apenas si alcanzó a desviarlo, aún así recibió parte del impacto.

—¡Argh maldito!— Gritó furioso el saiyajin, volteó a ver uno de los mercenarios, intentando pedir ayuda.

Pero Vegeta no le daba tregua y se lanzó contra él, quería eliminarlo ya para poder pelear con el tal Broly.

Mientras tanto Tooma y Tottepo atacaban ambos al saiyajin pues ya se habían percatado que era muy fuerte, pero Broly tenía una sola misión: Acabar con Celery.

Sin retrasarse más, golpeó contra el suelo brutalmente a Tottepo mientras le lanzaba una patada a Tooma rompiéndole el brazo en el acto.

—¡Argh!— fue el grito del saiyan al sentir sus huesos crujir al partirse.

— TOOMA — gritó desesperada Pepper quien intentó volar en su ayuda pero Kale aprovechó su descuido para írsele encima y comenzar a golpearla salvajemente.

— ¡Tu rival soy yo estúpida! — Gritó extasiada Kale mientras aprovechaba que había logrado tirar al

suelo a la otra saiyan y comenzaba a golpearla sin piedad y se reía mientras su mirada desquiciada hablaba de lo mucho que estaba disfrutando dañarla.

Nappa se dio cuenta de la situación, y rápidamente reunió al resto, — Piccolo y Radditz, ayuden a Tottepo a levantarse y encárguense de acabar con cualquier mercenario que se atreva a acercarse, Kakaroto— Volteó a ver al otro saiyan que ya se había repuesto de los golpes previos recibidos por Broly, ayudemos a Tooma…— En eso Basil habló —yo también ayudaré — Pero Celery que estaba tras él, pues el saiyan estaba cuidándola intentó detenerlo.

— ¡Por favor Basil no! ¡El viene por mí y es demasiado fuerte incluso para todos nosotros— pero el saiyan no la escuchó, hizo lo que nunca hacía frente al resto de saiyajines: La besó profundamente, y recargó su frente en la de ella.

— Cuando esto acabe te marcaré, me he cansado de esperar y deja de preocuparte — Decía mientras la agarraba del mentón y le daba otro beso aunque más suave y lento ésta vez.

Se separó de ella y se acercó a donde Nappa, Gokú y Tooma estaban.

— Tooma ve a ayudar a los otros a mantener a los mercenarios a raya…— decía Basil al acercarse, pero Tooma negó con la cabeza, — Pepper está teniendo dificultades con Kale iré allá…—

Kyabe se acercó con Caulifla, donde estaban los demás, ésta última fue quien habló — iré yo a ayudar a Pepper, esa maldita Kale tiene cuentas pendientes conmigo también—

Antes de irse volteó a ver a Kyabe para darle un rápido beso en el cachete y un golpe en el hombro, — Cuídate mientras peleas contra ese sujeto ¿Está bien?—

El saiyan sumamente sonronjado por el beso recibido solo asintió, — Tu también ten cuidado— Y esas escuetas palabras intentaron decir toda la preocupación que el uno por el otro tenían, pero seguían siendo saiyajines, aún les costaba externar frente al resto sus emociones, era irónica la situación considerando cuán sexuales podían ser pero frente a los otros mostrar signos de ternura y preocupación los hacía sentirse demasiado vulnerables.

Broly miró a los saiyans, —lo siento pero ninguno de ustedes impedirá que acabe con ella— volteó a ver a Celery — No es nada personal, pero son las órdenes de mi padre — Decía en forma tranquila el saiyan.

Ella lo miró con odio — Ninguno de nosotros jamás seguirá a un imbécil como Paragus, tendrás que matarnos a todos porque ¡Jamás cederemos!—

Decía furiosa la saiyan, Broly encogió los hombros mientras contestaba — Cumplir eso no será problema — Pero no pudo decir nada más porque fue Nappa quien lo interrumpió lanzándose a pelear contra él.

— ¡Tu pelea es conmigo!—

Rápidamente comenzaron a golpearse, pero pronto se percató de lo mismo que Gokú, el saiyajin era demasiado fuerte.

En un inicio la pelea estaba empearejada pero pronto el hijo de Paragus se rió al ver como Nappa comenzaba a cansarse y ya no podía esquivar todos sus golpes.

— Solo estaba jugando contigo pero eres tan débil que ni cuenta te habías dado…— Fue todo lo que dijo antes de darle un puñetazo en las costillas al saiyan que lo arrojó cientos de metros adelante en el suelo haciendo otro descomunal hoyo.

Gokú decidió ya no esperar — ¡Es mi turno Broly! — gritó mientras se ponía en pose de pelea y comenzaban a pelear.

Pronto Broly vio que este saiyajin tenía un nivel de pelea distinto, pero gokú tambien notó la fuerza descomunal del otro saiyan, debía cambiar su estrategia. Y más al recibir un impacto que lo aventó al suelo de forma inmediata.

Broly ni bien se había deshecho de él, prosiguió lanzarse contra Basil, estaban frente a frente, mientras el cielo rojo se había llenado de nubarrones y el ambiente se había cargado fuertemente con humedad, y el viento arreciaba y comenzaba a ser un frio que calaba en los huesos y los comenzaba a incomodar.

Era un choque de voluntades, Basil no pensaba dejarle el camino libre a ese monstruo como él lo catalogaba , frente a frente caminaron en círculos, Broly vio que Celery estaba cerca así que sin dudarlo se aventó contra el otro saiyan, sin embargo a ese punto ya se habían dado cuenta todos que era demasiado fuerte para ir de uno en uno.

Mientras el golpeaba y vencía a Basil, Gokú que ya se había levantado, gritó — Aún no hemos terminado Broly— Antes de ponerse en pose de pelea y comenzar a invocar una de sus técnicas — ¡KAME HAME HAAA!

Broly a pesar de haberlo visto venir no se movió, recibió de frente el poder, y pronto se dio cuenta de su error, ese saiyajin en particular era más fuerte que el resto.

Mientras los saiyans seguían contra Broly, Pepper por fin había logrado quitarse de encima a Kale, con ayuda de Caulifla quien al ver lo peligrosamente cerca que estaba Kale de asestarle algún golpe mortal a la otra saiyan se metió, a pesar de que sabía que no era rival para Kale decidió pelear con todo, mientras le daba tiempo a Pepper a recomponerse.

Le sorprendió darse cuenta que Kale era mucho más fuerte de lo que recordaba. La fuerza era antinatural.

—¿Estás jugando sucio no Kale? ¿Usaste en ti lo mismo que usaste en tu ejército de mercenarios? No tienes orgullo— Decía asqueada la saiyan.

Kale se rió — Da igual lo que digas de todas formas vas a morir aquí —

Mientras esa pelea seguía, Vegeta iba venciendo a Paragus, éste al darse cuenta que el saiyan podría eliminarlo intentó usar a Bulma a su favor.

— Si me matas esa mujer morirá — Decía con tono confiado mientras Vegeta lo miraba con desprecio en la mirada.

El príncipe saiyajin miró rápidamente a su alrededor, no importaba lo que Paragus dijera, Tooma, Tottepo, Piccoro y Radditz mantenían a raya a los mercenarios.

A lo lejos escuchó al namek lanzar una técnica contra los guerreros de Paragus:

¡Makankosappo!

Vio como acabó con la mayoría de los oponentes con los que estaba peleando.

Miró a donde Broly estaba peleando contra Kakaroto y el resto de saiyans. A pesar de que notaba la clara ventaja del saiyan, no estaba ganado en forma fácil y por el momento lo tenían contenido.

Por último miró hacia donde Kale, Caulifla y Pepper estaban, era claro para él darse cuenta que la pelea era reñida pero la ventaja la tenía ahora Pepper.

Sonrió pagado de sí mismo. «Está desesperado y dirá lo que sea para tratar de evitar su muerte…¡Patético!»

— ¿Qué te hace creer que me importa su seguridad?— Decía Vegeta con una sonrisa siniestra en su cara.

Paragus se percató que Vegeta realmente estaba tomando a la ligera sus amenazas y que no creía en ellas.

«¡Maldito Vegeta! Aún con el incremento de poder que recibí no puedo llegar a su nivel»

Furioso se decía a sí mismo, mientras comenzaba a buscar la forma de vencerlo pues sabía que de no hallar pronto una forma, el príncipe saiyajin acabaría con él sin dudarlo.

Vegeta se dio cuenta del intento de Paragus de ganar tiempo, cuando lo vio reírse a carcajadas.

— ¡Veamos que haces ante esto: Moonlight!— Decía en voz muy alta Paragus mientras comenzaba a crear en su mano una energía intensa, y circular que subió de inmediato al cielo imitando a la Luna.

De esa forma Paragus comenzó a crecer y a transformarse en su forma animal, cambiando así las reglas del juego, el gran Ozaru había aparecido.

Vegeta vió la técnica de Paragus y negó con la cabeza — Hasta en tu técnica eres patético— Decía el saiyan mientras lanzaba su propio poder, — ¡Power Ball!— Mismo que generó una esfera de luz que era aun más grande, más brillante que la de Paragus, emulando a una gran luna, que iba subiendo cada vez más arriba, generando que no solo el príncipe saiyajin si no que todos los saiyans incluido Broly y exceptuando a Gokú que no tenía cola se comenzarán a transformar en el mítico Ozaru.

El grito espeluznante de todos ellos transformándose reverberó en el lugar.

— Maldición — Fue todo lo que dijo Piccoro mientras se alejaba de los gigantes monos en los que se habían transformado todos lo saiyans.

Pero Paragus se sentía más confiado de esa forma — ¡Este será tu fin!— Dijo con voz cavernosa, gutural, mientras se lanzaba contra Vegeta.

Los golpes entre el príncipe saiyajin y el traidor ahora estaban más igualados, mientras la pelea entre ellos continuaba, Kale convertida también en Ozaru comenzó un duelo a muerte contra Pepper y Caulifla, el resto de los saiyans con excepción de Gokú estaban en su forma animal también y comenzó la pelea de éstos contra Broly.

Gokú no se retractó de querer pelear con el hijo de Paragus a pesar de la diferencia de forma y de fuerza, aún si éste se hallaba rodeado por puros Ozarus, pronto se percató que los mercenarios comenzaban a alejarse asustados por esas bestias colosales pues Tottepo, Tooma y Radditz estaban acribillándolos, destazándolos sin piedad.

A regañadientes Gokú se hizo a un lado pues los grandes simios estaban enfrentados en esos momentos cuerpo a cuerpo, no dándole oportunidad de unirse a la pelea.

No quiso aceptarlo en voz alta pero muy en el fondo Gokú sentía envidia por ellos y porque a pesar de que estaban convertidos todos ellos actuaban conscientes, algo que él jamás experimentó.

Grandes bestias que chocaban entre ellas, Broly el enorme Ozaru siendo rodeado por los otros tres, una pelea de titates, sabía que podía unirse a la refriega a pesar de no ser un Ozaru pero Piccoro tenía razón era mejor dejarlos pelear primero entre ellos ya vendría su oportunidad.

De pronto vio que uno de los tres simios que rodeaban al hijo de Paragus se lanzó al ataque y fue ahí que lo reconoció, era Kyabe quien estaba peleando cuerpo a cuerpo contra Broly pero no era el único, Nappa se había unido a la refriega. Y entre ambos estaban intentando contenerlo. Basil decidió unirse, se había percatado ya de lo peligroso que era ese saiyan, no podían permitirse que hiriera de muerte a nadie, era demasiado poderoso para manejarlo uno solo de ellos.

Para Broly era difícil pelear en esa forma, habían sido pocas las veces que su padre lo hizo pelear en la misma, su agilidad se ralentizaba y su destreza se veía mermada y si bien para él estaba siendo un poco más difícil pelear en su forma Ozaru, en general llevaba la lucha bastante fluida a pesar de combatir con dos o hasta tres saiyans a la vez. Pero pronto notó que no era de ese modo para su padre, la batalla que había sido bastante pareja entre Paragus y el príncipe saiyajin, ahora comenzaba a estar más inclinada a favor del segundo.

Vegeta en su forma Ozaru había enviado de un golpe a Paragus al suelo y ahora estaba sobre él asestándole múltiples golpes, logrando así lastimarlo notablemente, pues incluso mucho de los golpes habían generado heridas graves y comenzaban a sangrar profundamente.

Broly no pudo dejar pasar el hecho que el príncipe saiyajin estaba dándole una golpiza brutal a su padre y aún en su forma Ozaru era claramente visible que Paragus iba perdiendo y que cada vez sus movimientos se iban ralentizando más y más.

«Si no hago algo pronto, padre podría morir….»

Preocupado por el bienestar de su progenitor más que por el suyo mismo comenzó a ver sus alternativas para ayudar sin que fuera tan obvio, y así no dañara el orgullo de su progenitor.

Sin dudarlo Broly lanzó un rayo de energía que hizo explotar los dos discos que fungían como lunas que aún se mantenían iluminando el cielo y nutriendo con los rayos blutz que emitían a la forma Ozaru de todos ellos, con la destrucción de esas esferas lograba eliminar así la transformación de todos ellos y dandole de esta forma a su padre el tiempo suficiente para que pudiera recuperarse.

Pues al convertirse de nueva cuenta en saiyans, Paragus se alejó rápidamente de Vegeta, misma acción que hizo Kale para quitarse a las otras saiyans de encima.

Y mientras eso sucedía y Broly veía que en efecto su padre habia ocupado bien el tiempo y estaba logrando recuperarse en un periodo brevísimo de tiempo, mientras seguía enfrentando a Vegeta, notó que en su descuido, ahora era él quién se hallaba rodeado por varios saiyans por lo cuál decidió usar más poder para poder quitárselos de encima y por fin ejecutar la orden dada por su progenitor.

—¡Ahhhhhhh! — Gritó mientras expulsaba una onda potente de energía aventando a todos los saiyan que lo rodeaban.

Volteó a ver hacia donde su padre continuaba peleando, para su frustración el príncipe saiyajin llevaba nuevamente la ventaja en la batalla.

Sabía que la única forma en que su padre lo dejaría ayudarlo era si primero lograba cumplir la orden que le dieron: Eliminar a Celery.

Aprovechó el tiempo que se ganó cuando al expulsar su poder aventó lejos a casi todos los saiyans, fue en ese momento que vio su oportunidad, Celery estaba cerca y no se lo pensó más, Broly se lanzó al ataque.

Den pronto todos los saiyans se sintieron paralizados cuando se escuchó un grito desgarrador que estremeció a todos los presentes.

¡BASIL NOOOOO!— con un grito que desgarró lo más profundo de su alma Celery vio en cámara lenta como ese despiadado ser llamado Broly tomaba la vida de su amado mientras le atravesaba el pecho y de esa forma se llevaba todos sus sueños y vida junto con el corazón de Basil.

La intención de Broly no había sido la de aniquilar a ese saiyan, en cuanto pudo atacar a todos y vio la oportunidad lanzó el golpe con toda su fuerza a Celery quien a penas había tenido tiempo de reaccionar, pero Basil que se había jurado defender a su pareja así fuera con su propia vida, tan pronto cayó al suelo y vio como ese saiyajin golpeaba sin piedad al resto para quitárselos de encima, sabía que iría tras ella.

Sin saber cómo se levantó lo más rápido que sus fuerzas se lo permitieron y vio claramente cuando ese puño infernal se dirigía hacia Celery, como pudo se interpuso frente a ella protegiéndola, intentando detenerlo.

A lo lejos solo escuchó el grito desgarrador por parte de su mujer, mientras un latigazo de dolor lo recorrió, solo alcanzó a ver la mano del otro saiyan atravesando su pecho, mientras en forma salvaje e insensible retiraba la misma con su corazón aún palpitante en su mano.

No sintió más dolor, no escuchó nada de lo que los demás saiyajines decían, dio algunos pasos más intentando acercarse a Celery, quién desesperada y sin importarle ya Broly corrió a su encuentro mientras las piernas del saiyan fallaban y comenzaba a caer.

El saiyan miraba con ojos de amor a su mujer, lamentando no haber podido cumplir su promesa de llegar con ella al final de sus días, de hacerla oficial su mujer, mientras yacía en el suelo en un charco de su propia sangre.

La miró llorar como jamás lo había hecho ella, mientas sus oídos captaban en forma cada vez más lejana la voz de Celery.

¡NOOO! Basil ¡NO ME DEJES! Prometiste que terminando esta guerra me marcarías, dijiste que seríamos pareja, ¡Yo… alguien ayúdenme!— Gritaba desesperaba mientras el resto de saiyans veían en shock la escena.

Él consciente de que estaba muriendo solo limpió con las últimas fuerzas que le quedaban las lágrimas que de los ojos de la saiyan caían, antes de decir en un susurro tan bajo que apenas si logró escucharlo ella:

— Lucha…vive… hazlo por los dos… y perdóname por favor…—

La vista del saiyan se hizo cada vez más y más borrosa y lejana, pero aún así lo único que podía ver era la cara de su mujer…

La lluvia comenzó a caer en ese momento envolviendo todo el ambiente con el olor a tierra mojada y a sangre.

Celery enloquecida en su dolor, no quería aceptar que Basil había fallecido en sus brazos, — Aguanta un poco yo… te… te llevaré a la base y ahí Gure te curará —

Kyabe su hermano se acercó intentando ayudarla— Celery, él…— Pero ella lo empujó con todas las fuerzas que pudo reunir — ¡No lo digas! Se levantó y como pudo levantó el cuerpo inerte del saiyan y salió volando rumbo a la base, mientras Radditz le cubría la retirada para evitar que un mercenario la atacara a traición.

Todos sabían que ya no habían nada que hacer pero en ese momento el dolor no dejaría aceptar a la saiyajin que su pareja había muerto protegiéndola.

Ver esa escena enfureció a Vegeta aunque intentó no demostrar toda la ira que sentía — Ahora será tu turno Paragus— Decía con fría calma mientras le lanzaba un poderoso rayo que le atravesó el hombro al saiyajin quien gritó ante el dolor que sintió.

Broly que pensaba seguir a Celery para eliminarla ahora que ni siquiera le ponía atención, escuchó con atención el grito de dolor de su progenitor.

— ¡Padre!— De inmediato su atención fue dirigida a la Pelea de Paragus y Vegeta.

— ¡Broly ve por esa maldita mujer, por la humana! ¡Quiero que esté idiota la vea!— gritó Paragus mientras Vegeta lo mantenía sostenido por el cuello.

De inmediato supo que se refería a la concubina del príncipe, así que dejó de lado su propósito contra Celery, al parecer el objetivo ahora sería otro, pero antes de alejarse lanzó una advertencia.

— Si te atreves a matar a mi padre, le romperé el cuello frente a tu ojos—

Gokú, quien estaba por atacar al saiyan al ver lo que había hecho contra Basil se quedó paralizado, mientras veía a Vegeta aún mirar con ojos de burla la amenaza del saiyan. Como si aún no le creyera, como si fuera una promesa vacía.

— ¡Me da igual lo que digas aún así Paragus y tú morirán!—

Decía con desprecio mientras mantenía con una mano agarrado del cuello a Paragus y con la otra comenzaba a generar un rayo de ki con el que pensaba darle el golpe de gracia al malherido padre de Broly.

Fue Goku quien lo detuvo cuando estaba por lanzar el poder — ¡Espera Vegeta! Debemos cerciorarnos que no tengan a Bulma y después de que lo confirmemos puedes acabar con él.— Decía con gesto lúgubre el saiyan criado en la tierra, pues algo le decía que no estaban hablando por hablar.

Por algo la desesperación de Celery y el terror al ver a Broly. Pasaron segundos que a todos los saiyans se les hicieron eternos, la misma Kale había dejado de pelear mientras miraba con aire de burla a las saiyans.

Cuando de pronto el jadeo colectivo se escuchó, mientras Piccoro maldecía por lo bajo, todos se quedaron paralizados al ver salir a Broly sosteniendo del cuello a Bulma.

Por primera vez Vegeta sintió un escalofrío recorrerlo, mientras veía la verdad que había querido negar frente a sus ojos.

Paragus rió triunfal — Más te vale que me sueltes ahora sino quieres que tu preciosa zorra se quede sin cabeza…— Decía mientras veía como Broly sostenía a la mujer.

— Vegeta no lo escuches…— Gritó de pronto Bulma pero Broly la sostuvo del cuello sin lastimarla realmente pero alzándola unos centímetros

— Argh— fue todo lo que ella dijo al ser levantada así pues a pesar de no apretarle el cuello con el simple acto de levantarla del cuello y que ella dejara de tocar el suelo comenzaba a asfixiarse.

—¡Suéltala!— gritó enojado Gokú, pero sabía que si se acercaba demás la vida de Bulma estaría en peligro.

Vegeta soltó a Paragus sin decir una palabra, quien al sentirse libre rió más fuerte.

Broly al ver la acción del príncipe saiyajin y ante el hecho real de que no deseaba lastimar demás a alguien tan delicado como la humana era, la bajó para que tocara el piso aunque en ningún momento dejó de sujetarla.

— Así está mucho mejor Vegeta…— decía Paragus mientras se lanzaba sobre el saiyan dándole un fuerte puñetazo, mismo que el príncipe vio venir pero no hizo amago por evitarlo.

Simplemente ante le impactó su cabeza se volteó hacia un lado y dio paso hacia atrás. Volvió a mirar a Paragus con furia en los ojos, mientras se quitaba la sangre de la boca.

— Ahora quien tiene el control soy yo…— decía altanero mientras le lanzaba una patada a las costillas al saiyan sin que éste hiciera nada por defenderse.

Vegeta no quería decirlo pero por primera vez en su vida sintió el miedo recorrerlo: Estaba aterrado. El enemigo tenía en sus manos a su mujer, le había fallado nuevamente. No había sido capaz de cuidarla como se debía, pero no podía hacer nada más que protegerla dejando que Paragus se cansara de golpearlo.

Tan pronto vieron como Paragus se estaba ensañando golpeando a Vegeta sin que éste moviera un dedo para defenderse, el resto de los saiyan gruñeron reprobando la acción desleal que estaba sucediendo.

El padre de Broly sabía que debía hacer que Vegeta detuviera a los otros.

— Si alguno de ellos ataca, tu preciosa meretriz pagará las consecuencias…— dijo suavemente, siendo solo escuchado por Vegeta.

Éste alzó la voz — ¡No se atrevan a interferir!— Dijo en voz alta el príncipe saiyajin.

Los saiyans apretaron los puños con impotencia mientras veían a Paragus regodearse. Kale voló hasta llegar a su lado mientras tarareaba emocionada y pateaba en las costillas al príncipe de su raza.

— ¡Arrodíllate ante tu nueva reina y tu nuevo rey!— Decía airosa mientras humillaban al orgulloso príncipe de los saiyajin.

Vegeta estaba sumamente furioso, las cosas habían dado un giro inesperado, y aunque se había dicho muchas veces que de ser necesario sacrificaría a Bulma tal como su padre había hecho con su madre, por el bien de su raza, la realidad es que no podría.

Tenía más que claro que ella era su prioridad, ella y sus hijos. Sabía que eso se alejaba de la férrea forma de pensar que un hombre de estado como él debía tener, pero ella era su mujer, y aunque no debería, la realidad es que sus sentimientos por ella eran demasiado fuertes, tanto que lo asustaban.

Y más ahora que la veía tan vulnerable en manos de sus enemigos.

«Maldita sea, debo comprar tiempo para que ella viva lo suficiente para que pueda sacarla de sus garras…»

— ¿Acaso eres sordo?— Gritó enloquecida Kale mientras le lanzaba a Vegeta un golpe al costado de su cabeza.

Éste solo decidió mirarla mordiéndose la lengua para no contestarle. Pero eso no era suficiente para la agraviada mujer que quería humillarlo lo más que pudiera.

—¡Baja la mirada ahora!— le gritaba Kale mientras Vegeta miraba de reojo a la peliazul quien le pedía a gritos que no los obedeciera.

Pero el saiyan haría lo necesario por mantenerla viva

Así que bajo la mirada tal como se lo pidieron mientras apretaba los dientes de coraje.

Esta vez fue Paragus quien se rió, — ¡Que sorpresa Vegeta! Al fin comienzas a entender nuestra superioridad, ahora arrodíllate y sométete a nosotros…

Decía Paragus mientras se reía y le lanzaba al saiyan una serie de golpes a lo cuales no contestó para nada.

— ¿Así que esta es la única forma en que tienes para ganarme Paragus? ¡Patético! —Decía mientras lo miraba asqueado.

Kale lo golpeó nuevamente antes de decir — ¡Nadie te dio permiso de hablar!

Ella se acercó sensual al padre de Broly mientras éste la brazada por la cintura y ella se colgaba del cuello y se daban un sensual beso.

El resto de los saiyan y mercenarios veían expectantes la escena sin atreverse a participar en ella.

Los saiyajines temían hacer algo que pusiera en peligro a Bulma, mientras todos ellos incluido Piccoro veían impotentes lo que ocurría.

Kale decidió avanzar a donde Broly se hallaba agarrando a la delicada mujer del cuello. Sabía que no podía matarla o el dominio sobre Vegeta acabaría en ese momento, así que comenzó a caminar en círculos, rodeando a Broly quien mantenía a la peliazul tomada del cuello pero sin lastimarla.

—No se que te vio ese idiota, no eres la gran cosa, ni siquiera eres más bonita que yo.— Decía desdeñosa mientras tomaba del pómulo con un poco de fuerza a la científica generándole un jadeo de dolor involuntario.

Vegeta gruñó junto con el resto de los saiyans, Paragus de esa forma confirmó que la única cuerda que mantenía atado en su lugar al príncipe de los saiyans era Bulma. Y no pensaba todavía perder ese As.

—Kale ten cuidado, los humanos son frágiles, no queremos lastimarla, aún…— Decía con falso tono condescendiente mientras se acercaba a Vegeta y lo golpeaba más fuerte forzándolo a mantenerse hincado.

— A partir de ahora las cosas serán como yo digo, ¡Arrodillense todos ante sus nuevos reyes!— Gritó Eufórico mientras los mercenarios lo vitoreaban emocionados.

Pero todos los saiyan se rehusaban a seguir la orden, fue Broly quien queriendo evitar una orden que lo obligara a lastimar a la frágil humana en tono hosco dijo — ¡Más vale que hagan lo que mi padre dijo o ella pagará las consecuencias!—

Vegeta furioso mientras se mantenía en la misma posición, arrodillado gritó — ¡Obedezcan maldita sea!

Así que de mala gana todos ellos hicieron lo ordenado, hincándose y agachando la cabeza.

Pero para Paragus no era suficiente, necesitaba más, que fuera más real, y la única forma de lograr era rompiendo al pseudo príncipe saiyajin.

Lo agarro del cabello mientras le asestaba una patada haciéndolo expulsar sangre de la boca.

— ¡Vegeta!— Asustada y preocupada por el saiyajin grito Bulma muy desesperada.

— Ohh pero si su zorra está preocupada él, ¡Que conmovedor!— Decía en tono burlón Kale.

Paragus ni siquiera escuchó que decía ella, estaba extasiado de por fin tener al hijo del rey Vegeta III a sus pies. El último descendiente puro de esa dinastía por fin había caído — ¡Finalmente he demostrado mi supremacía! ¡Tu padre no es ahora más que polvo cósmico y se pudre seguramente en el infierno, al igual que tu insolente e interesada madre! Y tú, por fin estás en el lugar donde deberías haber siempre estado, arrodillado an mis pies.

Vegeta lo miraba con odio pero se mantenía callado buscando una salida a la desastrosa situación.

«Maldición, necesito que se maldito insecto baje la guardia»

Aún agachado volteó a ver en forma discreta al resto de los saiyajines, su mirada conectó con la del saiyan criado en la tierra, y como si ambos hubiesen tenido un entendimiento a través de las miradas Gokú asintió imperceptible con la cabeza, el movimiento fue tan sutil que sólo el príncipe lo percibió.

Vegeta inhaló profundamente preparándose mentalmente a la golpiza que vendría para él.

«No me defraudes Kakaroto, más te vale que logres rescatarla»

Realmente al saiyajin no le importaba el dolor que la golpiza que se avecinaba le inflingiría, si con eso lograba mantener a salvo a la peliazul con gusto la recibiría.

Mientras Paragus seguía en su diatriba exhaltado, riéndose del príncipe saiyajin y regodeándose de su nuevo status, Vegeta aún hincado comenzó a reírse maniáticamente.

— ¿Ya estás contento insecto? ¿Te hace feliz gobernar sobre un puñado de saiyans en un planeta que no es ni la sombra de lo que fue nuestro real hogar? ¡Disfrútalo!— Siguió riéndose.

La risa del príncipe saiyajin caló en lo más profundo del otro saiyan.

Paragus comenzó a golpearlo mientras el otro no ponía una sola mano para cubrirse, su risa seguía escalando, siendo cada vez más fuerte, volviendo loco al otro saiyan.

—¡Que te calles maldito! — Enojado decía.

Gokú aprovechó que todos tenían la vista puesta sobre el príncipe saiyajin quien estaba recibiendo una sanguinaria paliza, para ir poco a poco moviéndose con dirección a la peliazul.

— ¿Crees que reírte te salvará?— sonrió socarronamente Paragus mientras agarraba del cabello a Vegeta y lo tiraba de éste para que se levantara.

— Veamos si te sigues riendo de la misma forma…— Decía malévolo mientras lanzaba un derechazo al saiyan impactándolo en esos costillas, a pesar del dolor Vegeta no varió ni un ápice su sonrisa burlona.

—A ver si sigues sintiéndote invencible…— Decía mientras creaba un rayo de ki y lo disparaba contra la cola del otro saiyan, haciendo que éste no pudiera esconder un leve jadeo de dolor.

— ¿Sigues sonriendo?— Decía con tono malicioso Paragus, Vegeta ya sin bajar la vista solo dijo — ¡No importa lo que intentes jamás podrás ser el rey de lo saiyajines!

Y se lanzó a atacarlo en forma tan repentina que sorprendió a todos, Gokú aprovechó para acercarse a Broly y golpearlo haciendo que éste soltara a Bulma, misma que corrió hacia donde estaban los otros saiyans siendo atrapada por Piccoro quien la puso tras de él intentando mantenerla a salvo.

Broly enojado agarró al otro saiyan del cuello — Son Gokú te dije que esta pelea no era contigo pero te rehusaste a escucharme ahora pagarás y comenzó a golpear en forma brutal al saiyan.

Gokú no tuvo oportunidad simplemente se trató de cubrir de los golpes lo mejor que pudo hasta que sintió su cuerpo ser arrojado al suelo en forma brutal, Broly decidió a acabar con él pues sabía que era la mayor molestia de todos esos saiyans, comenzó a formar un rayo de ki cuando Nappa y Raddditz lanzaron sobre él sus propios rayos de poder que lograron darle y si bien no lo lastimaron en forma mortal si lograron herirlo, comenzando ahora a pelear contra ellos.

Kale estaba decidida a acabar con eso, se quitó de encima a Pepper y Caulifla y voló rumbo a donde estaba Piccoro a quien golpeó con tanta fuerza sorprendiéndolo así que lo lanzó al suelo inconsciente y le lanzó suficiente ki para asegurarse que si no estaba muerto ya no podría levantarse pronto.

Piccoro no había advertido que ella venía pues había estado absorto alejando mercenarios de él y Bulma, ahora sin él de por medio agarró fuertemente del cabello a la científica, — Intenta moverte zorra y te mueres aquí— fue lo que con un dejo de desprecio dijo.

—¡Basta ya Vegeta o tu puta se muere aquí!—

Vegeta que en ese momento estaba por matar a Paragus miró a donde Kale tenía a la peliazul tomada del cabello y varios mercenarios la rodeaban protegiendo a Kale.

Paragus se quitó furioso a Vegeta de encima y decidió cobrarse las humillaciones, pues lo comenzó a golpear brutalmente.

Vegeta en un punto intentó defenderse del otro saiyan pero un grito de dolor de Bulma le hizo entender que Kale no se detendría y la mataría lo que lo hizo detenerse de forma inmediata.

Paragus aprovechó para lanzarle una patada en la espalda y otra en las piernas por detrás antes de decir —¡Híncate ante tu rey y tu reina!

Mientras caía de rodillas Vegeta miraba con impotencia todo.

«Maldición ese estúpido de Kakaroto falló»

Furioso se decía así mismo, mientras los golpes de Paragus caían sobre de él.

— Mereces un castigo por desobedecer a tus reyes— en forma maniática decía mientras Broly había mandado al suelo resto de los saiyans y se acercaba a donde estaba Kale para quitarle a Bulma, no quería que ella la matara, podía ver ya el brazo donde la había lastimado par que ella gritara momentos antes.

Paragus agarró del cabello nuevamente a Vegeta con un puño mientras con la otra mano aplastó en forma cruel su cola, el príncipe apretó los dientes para no dejar salir el dolor que estaba sintiendo.

— Así que esto no es suficiente ¿Eh?— Decía exhultante Paragus, —Ya que te gustan tanto las otras razas no mereces ser un saiyajin, te daré el honor de dejar de serlo— Decía mientras en forma brutal le arrancaba la cola.

A pesar de su renuencia un grito de dolor desgarró al saiyajin mientras la risa maniática de Paragus reinaba en el lugar.

Bulma estaba impactada mientras lágrimas caían de sus ojos, todo esto era su culpa, ella era la razón por la que Vegeta no se estaba defendiendo, — Llévame por favor a la nave, no me necesitas más aquí —

Le pidió a Broly intentando de esta forma que la volviera a meter ahí, si tenía suerte podría huir, aunque ahora tenía el brazo izquierdo lastimado cortesía de Kale, quien aún no la soltaba del todo; aún así así esperaba que al no estar más a la vista Vegeta podría intentar acabar con ellos.

Bulma no temía a la muerte, sabía que las esferas podrían traerla a la vida, temía por el príncipe saiyajin y el resto de ellos, y las brutales golpizas a las que se estaban enfrentando.

—¡Aquí está un regalo para ti mi reina!— gritaba como loco Paragus.

— ¡La cola de este idiota, no es más un saiyajin!—aventó con saña el miembro amputado del otro saiyan a los pies de la susodicha.

Kale se rio mientras aventaba a Bulma hacia donde estaba Broly y fue por su trofeo al cual aventó un pulso de ki pulverizándola en el acto.

Broly avanzó y llevó de regreso a la peliazul a la nave, Chard que había estado dentro de esta todo ese tiempo lo escuchó venir y se escondió, si lo hallaba sabía que lo separaría, sintió mucho temor al ver regresar a Bulma envuelta en lágrimas y muy golpeada.

El pequeño no sabía que había pasado pero necesitaba sacar de ahí a su segunda mamá YA MISMO. Como pudo se contuvo, de no salir ni mostrar su ki, su padre le había enseñado a él y a Trunks a hacerlo y ahora agradecía eso, pues era difícil de localizar así.

Vio a Broly volver a esposar a Bulma, y salir enojado de ahí, él se asomó, — ¿Te hicieron mucho daño?

Ella se sorprendió de verlo ahí, —¿Qué haces aquí Chard? Debes irte, no es seguro para ti… — pero ella apenas estaba terminando de decirlo y el pequeño negó con vehemencia.

— Tu eres mi segunda mamá, Trunks y papá no me perdonarían si te dejo aquí— El pequeño comenzó a intentar quitarle las esposas sin éxito.

La peliazul lo sabía estaba atrapada ahí.

«No vamos a poder salir a tiempo»

Angustiada dejó que esa verdad permeara en ella, buscó en donde estaba la capa protectora que le había dejado broly la primera vez que fue a verla, antes de que llegara Chard.

Ahí él le había dicho que destruirían la nave con ella dentro, le había llevado dicho artefacto para tratar de salvarla y que no muriera dentro de la explosión, tomó la misma y se la puso sobre el cuerpo de Chard — Mantén esto sobre ti mismo y quédate aquí conmigo— lo abrazó fuertemente y también activó un escudo móvil que llevaba consigo siempre, rezaba que ambas protecciones los cubrieran aunque lo dudaba mucho…

Afuera la carnicería seguía, Goku porfin volvía a ser consciente, esa golpiza había sido brutal, y sabía que tal vez tendría que usar el súper saiyajin, aunque eso podría hacerlo recaer pues no estaba del todo curado aún, pese a eso se arriesgaría.

Cuando se levantó vio a Piccoro también levantándose y vieron el caos y el infierno que había a su alrededor.

Los otros saiyans estaban igual de golpeados que ellos Broly estaba enfadado y sus emociones se estaban saliendo de control, y más al ver como Vegeta a pesar de cómo lo golpeaba Paragus seguía riéndose.

Quiso quitarse de encima al resto de los saiyans para ir a matar a Vegeta de una vez por todas, pero vio que Kale peleaba con Tooma, su padre le lanzó la orden de ayudarla.

Estaba enojado, la atención de su padre siempre era para ella nunca para él, su hijo. Vio a Tooma golpear a Kale fuertemente y lo detuvo, comenzaron a pelear, furioso por acabar pronto mando un rayo de ki que sabían sería mortal, Pepper se interpuso ayudando a Tooma y recibiendo la mayoría del golpe sobre sí misma.

— ¡PEPPER!—

Gritó angustiado Tooma mientras la saiyan caía al suelo, eran heridas muy fuertes, un hoyo atravesaba el hombro derecho de la saiyan.

— E-es-t-taré bien, no te distraigas— fue todo lo que ella dijo antes de caer inconsciente.

Goku se acercó rápidamente, había llevado consigo semillas del ermitaño, a diferencia de Basil a quien le arrancaron el corazón y no tenía oportunidad alguna de salvarse Pepper la tenía.

Le entregó dos semillas a Tooma, quien se hallaba igual de malherido. — Come una tú y oblígala a tragar la otra aunque esté inconsciente, esto los curará— comentó el amable saiyan, no llevaba demasiadas semillas sobre él pero estas bastarían o eso esperaba.

Como pudo Tooma obligó a la saiyan a pasarse la semilla y despertó de inmediato.

—¿Qué me ha pasado? Me siento más poderosa…— Decía asombrada mientras Gokú asentía.

Fue Tooma quien habló — Kakaroto nos dio unas extrañas semillas y ellas te curaron—

El aludido sonrió, —¡Así es! La energía que sientes es debido al senkai que obtuviste, ahora, déjenme a Broly a mí—

Gokú sabía que el arma secreta de Paragus era su hijo, por tanto tenían que detenerlo.

— Ya terminé de jugar Broly— Decía mientras se convertía en súper saiyajin, hecho que no pasó desapercibido por ningún saiyajin, menos para Paragus quien lo miró con temor.

— ¿Un súper saiyajin?— No podía con la cara de asombro…— Imposible…—

El sabía que solo existía uno cada generación o eso decía la leyenda y ese era su hijo.

Radditz miró con asombro a Gokú, sus ojos estaban más que abiertos de la impresión —¿K-ka-Kakaroto es un súper saiyajin?

El aludido no volteó a ver a nadie más que a Broly —Esto es solo entre tú y yo—

Y comenzaron a pelear, pronto Broly se percató que no podría ganarle si no cambiaba a súper saiyajin también pero se rehusaba a hacerlo, pues si lo hacía perdería el control de sus emociones como ya había pasado muchas veces y lastimaría a todos, sin importar si eran enemigos o amigos, él no quería que su padre le dijera de nuevo que era un monstruo, lo destruiría.

Comenzó a atacar, pero Goku se defendía bien, —¿Eso es todo lo que tienes Broly? Porque comenzaré a atacar en serio— Dijo con tono solemne el saiyan criado en la tierra.

Kame hame HAAA— Disparó su poder en forma rápida mismo que impactó en el otro saiyan, — Eres bueno—

Fue todo lo que Broly dijo antes de lanzar su contraataque —¡Blaster Omega!—

Goku solo vio una esfera verde venir hacia él, no podía esquivarla, se le unieron Nappa y Radditz ayudándolo a desviar el poderosísimo ataque hacia los aires donde estalló.

El buen saiyan sabía que estaba perdiendo la batalla se sentía exhausto, su capacidad de mantenerse en ese estado era mínima debido a que aún no estaba recuperado del todo y Radditz se percató que su hermano estaba teniendo dificultades.

— Te daremos un poco de tiempo — Fue lo que dijo y él y Nappa se lanzaron a atacar a Broly a la vez, uniéndose también Kyabe y Tooma con ellos.

Vegeta aún muy malherido se lanzó contra Paragus – ¡Estoy harto de ti! Acabaremos ahora con esto—.

Decía enfrentándose al otro saiyan, —¡FINAL FLASH!— Lanzó su contundente ataque mismo que fue desviado por Broly quien llegó a tiempo para cubrir a su padre, y para evitar que el ataque fuera mortal para él tuvo que convertirse en súper saiyajin.

Enojado como estaba no midió las consecuencias de sus actos cuando escuchó a su padre decir "destruye la maldita nave" no lo dudo y lanzó un pulso de poder contra ésta explotándola con todo lo que había adentro incluída Bulma y Chard aunque de este último ellos no eran conscientes

Vegeta había experimentado muchas clases de dolor en su vida, pero jamás el que estaba sintiendo ahora, un desgarro en su corazón era poco, el vio en cámara lenta cuando Broly volteó y lanzó el pulso de poder, voló lo más rápido que pudo intentando bloquearlo y cuando por fin llegó a este, del centro de la esfera de luz salió un disparo rápido y mortal que a pesar de él lanzarse contra la esfera misma no pudo evitar que saliera disparada contra la nave, justo cuando cayó al suelo impactado por el gran poder el rayo de ki más pequeño impactó de lleno contra la nave haciéndola volar.

Se quedó en shock… Atónito… su Bulma, la ninfa de los cuentos de hadas que lo torturaba con su sonrisa y esos hermosos ojos, Bulma la mujer que creyó en el cuando ni el creía en sí mismo, Bulma la mujer que le dio un heredero y más que eso le brindó una familia y siguió con él a pesar de sus actos que ahora sabía fueron todo menos honorables, la mujer que volvió solo por advertirle de la traición de Paragus.

Su ninfa, su hada de los cuentos de Vegita, su Heshia… su mujer, su todo, se había ido para siempre. Su mente no lo pudo procesar.

—¡NOOOO! ¡TSK!

— ARGHHHH! ¡NOOO NO NOOO! ¡AHHHHH!

Gritó desde el fondo de sus entrañas como nunca antes lo había hecho y sintió el dolor burbujear por todo su cuerpo cuando en un estallido de ki brutal que reverberó por todo su cuerpo se transformó, el súper saiyajin en él había emergido…

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Hola a todos

Lo prometido es deuda y tenemos el nuevo cap… me costó más de lo que esperaba terminarlo, los capítulos de pelea no son lo mío, espero no haya sido demasiado aburrido para la mayoría de ustedes porque lo mío lo repito no son las peleas, pero bueno ay ay ay… Por un momento pensé que ganarían

Que alguien me diga que Bulma y Chard no murieron por favor

Además se quedó en un momento crítico con Vegeta convirtiéndose en el súper saiyajin… ¿Que opinan del capítulo?

¿Que creen que va a pasar?

rápidamente contestó comentarios:

Invitado sweet Caramel: definitivamente muchas cosas a a la vez sucediendo fue demasiado :S

Invitada lolita: Que forma de enterarse de Vegeta que Bulma estaba secuestrada ,(

Invitada Lunatica3: Y aún esos dos no se mueres D:

Maritza HD: welcome back my dear. I'm honor saber que te gusta!! Sii ha sido un mar de emociones incluso para mí... no se que esperar de este cap y sus reacciones pero espero les guste :)

Invitado Dekillerraven: Jajajaj con ganas de darle un zape a Bulma eh? La pelea creo que fue brutal y nose como vaya a acabar para ambos lados pero fue difícil de plasmar... espero lo haya logrado hacer en buena forma y no los haya aburrido tanto... es que, las peleas no son lo mío D:

Escucho sus teorías y nuevamente muchísimas gracias para todos los que siguen leyéndome, agradezco sus votos y comentarios, de verdad cada vez estamos más cerca del final, y aunque tengo cero palabras escritas del nuevo cal espero

Acabarlo en unas 3-4 semanas Max, si puedo antes que mejor.

Les mando un fuerte abrazo y que su inicio de año comience con todo .