suspiró

imposible".Biju/Bestia Hablando.

"por ella"Pensamiento de personajes.

"¿como olvidarte ?"Pensamientos de Biju/Invocación/Bestia.

interesante".Personaje hablando.

Ningún personaje de Naruto o la serie rwby me pertenecen ,este trabajo es por mero entretenimiento,de antemano gracias por leer este fanfic


Naruto lanzó un puñetazo a la costilla izquierda de su rival, pero este lo bloqueó con facilidad. Pensó en darle una patada al omoplato izquierdo, pero tampoco tuvo éxito. Intentó cortarle el cuello con su espada, pero Sasuke se agachó y esquivó el ataque. Naruto bajó su espada para cortarle el torso, pero Sasuke volvió a esquivar.

Naruto se frustró y lanzó una bola de fuego, esperando que Sasuke usara un muro de tierra para protegerse. Cuando el fuego chocó con el muro, Naruto pensó que tendría una oportunidad de atacar por el flanco izquierdo mientras Sasuke estaba cegado por el humo. Sin embargo, cuando llegó al lugar, se encontró con un clon de sombra que lo bloqueó.

—"Hijo de...", pensó Naruto. Decidió cortar la distancia entre ellos y le dio un gancho en la mandíbula a Sasuke, seguido de un golpe de palma en el pecho, una patada descendente en la sien derecha y un resengan en la espalda.

Sasuke esquivó, bloqueó, desvió y esquivó cada uno de los golpes de Naruto con una calma sorprendente. Naruto cayó al suelo con fuerza, creando un cráter a su alrededor. Levantó la cabeza y vio a Sasuke apoyado en una columna del centro comercial, mirándolo con indiferencia.

—"Has cambiado mucho, Naruto. Te has vuelto más serio y analítico",dijo Sasuke, bajando los brazos y sentándose en el suelo.—"Eso es bueno, pero también presenta un problema. Has dejado de ser impredecible, y eso te hace vulnerable. Todo lo que piensas yo ya lo había pensado antes".

Naruto sintió una punzada de ira al escuchar las palabras de Sasuke. ¿Cómo podía ser tan arrogante?.

" espero que mis clones ya hubiesen puesto a salvo a Neo. No tengo noticias de Ruby, y Yang estaba en un bullhead camino a otro pueblo junto a los evacuados".

El enmascarado observaba a su contrincante,Sabía que Naruto era fuerte, pero nada que no pueda manejar mientras no use al kyubi,—"Necesitas esforzarte más, Naruto", dijo el enmascarado en voz divertida —" El tiempo se agota y los malos están ganando , usa el poder del zorro".


—"《Y entonces le dije: señorita, si usted tiene 25 años, entonces yo tengo 10. Y ella me abofeteó, pero yo no me iba a quedar de brazos cruzados, le devolví el golpe. Ella me preguntó: ¿cómo te atreves? Y yo le respondí...》".

—"¿Qué hacías en Mantle?", preguntó Roman. En ese momento, él y su asociado se encontraban en una conversación, solo para pasar el tiempo, hasta que el asociado tomara el control de las armas de Atlas.

—"《Trabajo. Un pedido de mercancía que hice desde Mistral llegaba ese día》". Respondió la voz.

—"¿Armas?".

—"《Sí》".

—"¿Para qué necesitas armas?".

—"《Para la resistencia》".

—"¿Hay una resistencia en Mantle?". Preguntó Roman.

—"《Siempre hay una resistencia. Mi trabajo es apoyarlos siempre y cuando su causa sea justa. Esta en especial era de mi completo interés》".

—"Si tú apoyas causas justas, ¿por qué trabajabas conmigo?".

—"《Era joven y rebelde. Ahora puedo reconocer a los idiotas cuando los veo》".

Roman sonrió a pesar de que lo insultaron. —"Je, aprendiste del mejor".

—"《Bueno, entonces le dije: no se sienta sorprendida, yo soy un defensor de la igualdad de género, no distingo género cuando reparto golpes. Y ella me gruñó como un perro rabioso, y luego se abalanzó sobre mí》".

—"Ya me imagino cómo terminó eso", la sonrisa de Roman era grande y anticipada.

—"《Me dio una paliza, y eso no fue lo peor. Su grupito salió de la nada y me rodeó, me apuntaron con sus armas y me exigieron respuestas》".

–"Los muy imbéciles", dijo Roman.

—"《¡Sí! Todo ese problema se hubiera evitado si la señorita me hubiera escuchado desde el principio》".

—"Y todo por ser caritativo con esta agrupación... ¿cómo se hacían llamar?".

–"《Los cazadores felices. Qué mierda de nombre... En fin, les expliqué que yo era su patrocinador y que vine a entregarles este armamento personalmente》".

—"¿Por qué ellos necesitan armas?", preguntó Roman curioso.

—"《Aunque son pacíficos entre comillas, el reino de Atlas muchas veces no lo es. Yo les proporciono armamento con la garantía de que solo se usará para su defensa... Ah, tienes una llamada》".

—"Hablaremos después amigo", Roman pasó a la otra línea. —"¿Sí Sasuke?".

—"《Señor Roman, cómo está. Vengo a informarle que dos de los tres objetivos han sido encontrados y puestos fuera del peligro》".

Roman escuchó jadeos, un galimatías de palabras en el fondo de la voz de Sasuke.

No tuvo que ni preguntar, Sasuke respondió por él. —"《Bueno, parte del trato señor Roman. Neo se pondrá a salvo, la llevaré a otro lugar seguro》".

—"¿A dónde?", preguntó Román un tanto dudoso.

—"《No te preocupes. Ella estará a salvo, lo prometo. Me pagaste para eso ¿verdad?》".

El silencio reinó entre ellos dos, hasta que Sasuke habló otra vez. —"《¿Le quieres decir algo antes de despedirte señor?》".

—"Neo", habló Román. —"¿Te acuerdas cuando te encontré en esas calles en Vale? Sucia y andrajosa, en medio de la lluvia y en la oscuridad".

No esperaba una respuesta, solo escuchó jadeos y gritos. Neo quería decir algo, pero qué podría decir. No tenía ese poder, esa capacidad. —"Te di tu nombre, te di todo lo que pude darte, pero siento que no fue suficiente. No debí llevarte conmigo, debí darte algo mejor, no una vida de persecución y crímenes".

Román habló con una voz suave, melodiosa, distante, pero sobre todo solitaria. —"Perdóname por todos esos momentos difíciles que te hice vivir, no merecías eso. Estuviste en tantas situaciones de riesgo por mi culpa. Ya es hora de que esto termine. No me arrepiento de nada, Neo, no te pongas triste, disfruta de una vida hermosa".

Román cambió de tono, su voz era alegre. —"Encuentra algo que te guste, un pasatiempo, dedícate a algo, vive una vida plena, haz lo que quieras, disfruta lo que quieras, ve lo que quieras. No dejes que la amargura de mi pérdida te paralice y te ate al dolor".

Neo escuchaba con el corazón roto las últimas palabras de Román. Él era su amor, su razón de vivir, su compañero de aventuras. ¿Cómo podía dejarla así? ¿Cómo podía pedirle que fuera feliz sin él? Ella quería estar con él, luchar con él, morir con él si era necesario. Pero no tenía opción, él había tomado una decisión y ella no podía hacer nada para cambiarla.

Sasuke tenía el celular cerca de la oreja de Neo, las lágrimas salían de sus ojos, ella estaba paralizada ,su aura fue silenciada ,no tenía más fuerzas, estaba atada, sometida, retenida por Sasuke.

El desgraciado la había atrapado y alejado de Román, y pensar que lo consideraba un gran amigo ,ahora solo quería romperle la garganta ,matarlo y hacerlo gritar como un cerdo.

—"Neo, escúchame bien, vive una vida feliz ,vive la vida que nunca pude darte que por mi egoísmo no me digné a darte . Haz lo que siempre quisiste hacer, ya eres libre de mí ...cuando nos volvamos a ver". esas palabras fueron alegres ,joviales ,como una promesa.—"Quiero escuchar todas las historias que has vivido".

Ese era el final ,Sasuke lo sabía e inmediatamente apagó la llamada, Neo miró con furia a Sasuke ,se agitó ,quiso romper las ataduras de su cuerpo, pero Sasuke negó con la cabeza e inmediatamente la noqueó, el cuerpo de Neo yacía en el suelo ,durmiendo.

—"Tranquila, te mantendré a salvo, ese es mi trabajo y mi promesa".

Sasuke o El Clon de Sasuke se encontraba en un museo completamente destruido,—"ahí fue donde trajo a Neo ,—"muy bien, ya tengo completo el trabajo ,solo me falta Ruby ,¿Pero dónde diablos está ?".

Él suspiró cansado, fastidiado,—"esa chica sí que es escurridiza",dice el enmascarado,—"el jefe podría matarme".

Pero para su mala suerte ,Yang se despertó en medio del viaje, saltó del BullHead en donde estaba siendo llevada al pueblo más cercano y corrió inmediatamente a Beacon".

Yang estaba furiosa y preocupada por su hermana Ruby.


Roman se echó hacia atrás en su silla, cansado y frustrado. —"Carajo, esto está..." murmuró, pero se interrumpió al ver la pantalla de la nave. —"No puede ser", exclamó con enojo. —"¿Por qué carajos, Rubí...? Ay Dios, ¿por qué no eres más como tu padre y menos como tu madre?".

Así era, Ruby estaba en la escotilla de la nave, acercándose a Roma a toda velocidad. —"Bueno", dijo Román cogiendo su bastón y sonriendo con malicia. —"Supongo que es hora de acabar con esto".

Ruby Rose corría por la nave, buscando una forma de entrar al interior de ella, para enfrentarse a quien estaba atacando a Beacon. No había sido fácil llegar hasta ahí, pero lo había logrado de alguna manera. Tampoco le ayudaba que los Grimm voladores estuvieran rondando la nave. Tuvo que luchar con algunos que se colaban en la escotilla y los eliminaba.

Con un rápido movimiento, le cortó la cabeza a un Usa. Con eso bastaba.

—"Muy bien, tengo que entrar rápidamente" ,se dijo a sí misma.

—"¿Sabes? Me sorprende mucho lo molesta que eres" ,una voz conocida la llamó. Román Torchwick estaba parado junto a ella en la escotilla, lejos, pero lo suficientemente cerca para ser notado.

—"Hola, Red. Ha pasado un tiempo... Supongo que... ¿Cómo te va en la Academia?" ,dijo con sarcasmo.

—"Román" ,ella gruñó con furia su nombre.

—"Sí, ese soy yo. El único e inigualable" ,dijo con arrogancia.

—"Ríndete, Román. No podrás vencer" ,le dijo Ruby apuntándole con su Crescent Rose en modo francotirador.

—"Ah, rendirme. Esa palabra... Sí, claro, me rindo" ,dijo él alzando las manos.

—"¿De verdad?" ,dijo muy sorprendida la pequeña chica. No esperaba esa respuesta del ladrón.

—"Claro, estoy perdido. Tengo al ejército de Atlas que pronto me perseguirá, tengo a los cazadores, tengo a una vieja empleadora que quiere mi cabeza porque la traicioné. Créeme, ya estoy perdido. No importa en qué escenario esté, estoy condenado. Mis días están contados. Tarde o temprano llegará mi hora, sea hoy, sea mañana, en una semana, pero no pasaré del año".

—"Entonces baja tu arma" ,dijo Ruby,— "y tírate al suelo".

—"Está bien, me rindo",dijo Román, frotándose la nuca con nerviosismo,—" Pero eso no quiere decir que vaya a obedecerte. Solo me rindo en un sentido figurado, más íntimo. Así que ya sabes lo que voy a hacer: voy a luchar contra ti. Lo siento, niña".

Ruby le devolvió una sonrisa desafiante y, con un movimiento ágil, se lanzó hacia Román con su arma transformada en una guadaña. Román logró bloquear el ataque con su bastón, pero Ruby aprovechó el impulso de su arma para darle una patada en la cara. Román apenas pudo detener el golpe con su brazo, pero sintió el dolor recorrerle el cuerpo.

Ruby no le dio tiempo a recuperarse y tomó su guadaña, apuntando a los pies del ladrón. Román saltó hacia atrás, esquivando el filo que rozó el suelo. Román contraatacó con un golpe en el mentón de Ruby, que la hizo retroceder unos pasos.

Los dos se miraron fijamente, evaluando sus opciones. Ruby sabía que Román era un criminal astuto y peligroso, que no se rendiría fácilmente.

Ruby decidió tomar la iniciativa y cambió su guadaña a modo de rifle. Disparó varias balas de polvo a Román, que las esquivó con agilidad. Román aprovechó la posición de Ruby para lanzar una granada de humo al suelo, creando una nube de humo gris.

Ruby se cubrió la boca y la nariz con su capa, intentando ver algo entre el humo. Escuchó un silbido y se agachó justo a tiempo para evitar el bastón de Román, que pasó por encima de su cabeza. Ruby se levantó rápidamente y golpeó a Román en el estómago con la culata de su rifle, haciéndolo doblarse de dolor.

Román se recuperó y le dio un golpe a Ruby en la cara, haciéndola desorientar . Ruby se recupera rápidamente y le dio una patada giratoria a Román en el pecho, lanzándolo contra el piso metálico.

El humo se disipó y los dos se vieron las caras de nuevo.


Un escudo metálico detuvo el fuego que le lanzaba Cinder, pero no por mucho tiempo. Pyrrha se acercó con cautela, empuñando su jabalina. Cinder dejó de lanzar llamas y agarró el escudo con sus manos, calentándolo hasta que se puso al rojo vivo. Pyrrha soltó un grito y soltó el escudo, que Cinder arrojó a un lado. Aprovechando la oportunidad, Cinder le propinó un puñetazo en la cara y otro en el pecho a Pyrrha, y luego la remató con una patada que la hizo volar hasta chocar contra una columna del edificio de Beacon.

—"¿En serio?",dijo Cinder con desdén—"¿Todavía quieres seguir con esto? ¿No ves la diferencia abismal entre nosotras? Incluso sin el poder de la doncella, no tendrías ninguna posibilidad contra mí. Nuestros entrenamientos son muy distintos. Tú te preparaste para ser una campeona de torneos televisados, yo fui entrenada por una tirana para sobrevivir, destruir y matar. Mis ataques son precisos y letales".

Cinder sonrió con malicia al ver el estado de Pyrrha: sucia, herida y exhausta. Pero también vio algo más en sus ojos: desafío, mucho desafío. —"Una niña como tú no debería enfrentarse a mí",dijo, mientras formaba una espada de cristal en su mano izquierda, que ardía como el fuego,—"Acabemos con esto de una vez",dijo, y bajó la espada con la intención de clavarla en el corazón de Pyrrha.

Pero en ese instante, Pyrrha abrió los ojos de par en par, y sus ojos brillaron con intensidad. El suelo tembló y los vientos rugieron. Cinder se echó hacia atrás, sorprendida, y vio cómo Pyrrha se levantaba lentamente del suelo.

—"Sí, ya lo estoy entendiendo. Así es como funciona",dijo Pyrrha, mirando al cielo,—"Amber, esto es difícil, pero lo estoy empezando a comprender".

Cinder frunció el ceño, molesta. Parecía que Pyrrha estaba empezando a entender sus poderes, a dominarlos. Era un problema. Ella también activó su poder de doncella, y se elevó en el aire junto a Pyrrha. Las dos se miraron fijamente, y luego se lanzaron la una contra la otra con fuerza. El impacto creó una onda expansiva que sacudió los cimientos del lugar. Personas y Grimm salieron despedidos por el aire. La temperatura subió rápidamente. Las doncellas de otoño se enfrentaban en una lucha mágica, para reclamar el poder de la otra.

Pyrrha lanzó a Cinder con un fuerte golpe que la hizo estrellarse contra otro edificio de Beacon. La chica de pelo negro cayó en un aula vacía, donde Pyrrha la siguió sin darle tregua. Las dos se enfrentaron con sus armas: Pyrrha con su jabalina y Cinder con sus armas de cristal. Pyrrha logró herir a Cinder en el muslo con un corte, lo que la hizo gemir de dolor. Pero no se conformó con eso: llamó a su escudo con su mano, que regresó a ella desde la distancia. Con un rápido movimiento, golpeó el rostro de Cinder, que se tambaleó hacia atrás. Con su jabalina en posición, trató de atravesar el pecho de Cinder, pero la chica de pelo negro agarró el arma con sus manos. Le dio un cabezazo a Pyrrha, que se alejó un poco. Luego le disparó varios proyectiles de fuego, que hicieron que Pyrrha saliera volando a otra habitación.

—"Eres buena, tengo que admitirlo, pero nada que no haya visto antes. En serio, estoy empezando a fastidiarme, Pyrrha. Mi objetivo aquí es simplemente que te rindas y te mate, y así tú simplemente no sentirás dolor. Será rápido, pero si insistes con esto, en enfrentarme, me temo que tendré que hacerte sufrir. Soy una persona razonable, a pesar de lo que te digan los demás".

Pyrrha se puso de pie, escupió sangre en el suelo. —"Yo no te entregaré nada, no me rendiré", el poder mágico de Pyrrha se desató de su cuerpo, las cosas empezaron a flotar en el aire. Ella miró a Cinder, su contrincante, con odio. —"Y pensar que nos engañaste a todos... Jaune... Solo me da pena pensar en lo desdichado y dolido que está por tus acciones, Cinder".

La mencionada Cinder solo apretó sus ojos. —"¿Por qué lo mencionas? ¿porqué a él? Además, ¿qué importa lo que él piense? Nunca me importó".

Pyrrha sonrió, una sonrisa de desdén, de pena. —"Por supuesto, ¿por qué me sorprenderían esas palabras tuyas? Nunca te importó nada. Eres una maldita desgraciada. Todo lo bueno que una vez podría llegarte simplemente lo rechazas porque inconscientemente sabes que no te lo mereces. Me sorprende siquiera que alguien logre amarte".

Esas palabras enfurecieron a Cinder, llenaron su corazón de cólera. Sabía que eran verdad. Cierto, todo lo bueno que alguna vez podría haberle pasado a ella, tantas oportunidades que ella tuvo de cambiar, de seguir el camino correcto y nunca las tomó porque sabe que al final de cuentas no las merece. —"¿Tú qué sabes de mí, maldita niña?", la voz de Cinder exudaba odio acérrimo. —"Tú no conoces lo que yo he tenido que vivir, no permitiré que me vuelvas a insultar Pyrrha". Activó la mitad del poder de la doncella que tenía. El fuego crepitó en esa aula, el vidrio de las ventanas se fundió y el piso se quemó, y algunos objetos también. —"Tú que has tenido todo, no tienes ningún derecho a recriminarme lo que merezco o no. Eso solo lo decido yo".

Cinder se lanzó sobre Pyrrha, las dos chocaron y destruyeron la estructura de Beacon haciendo caer los cimientos. Todos a su alrededor se preguntaban qué estaba pasando. Algunos lograron distinguir la figura de Pyrrha y Cinder combatiendo. No podían creer tal nivel de destrucción solo con estas chicas.


Un proyectil luminoso giraba en el aire y se estrelló contra el suelo, pero no fue un accidente, tenía la intención de golpear a alguien, pero ese alguien se apartó a tiempo y lo esquivó. Esa persona observó el objeto con curiosidad.

—"Ya veo que te estás quedando sin trucos, Naruto" ,dijo Sasuke, que bloqueó un tajo de espada con su kunai. Chispas saltaron por el impacto, y Sasuke vio la cara de frustración de Naruto, pero solo sintió satisfacción al verla—"No puedes ganarme, Naruto. Tienes que recurrir al zorro de las nueve colas. Sé honesto contigo mismo, no tienes ninguna posibilidad contra mí. Tu poder es insuficiente".

Sasuke le propinó un puñetazo en el abdomen a Naruto, que se dobló por el dolor. Luego, Sasuke agarró el cabello del rubio y lo arrojó al suelo, haciendo que la tierra temblara por su fuerza. Naruto tomó el tobillo de Sasuke y lo apretó con fuerza, haciendo que Sasuke lo notara.

—"¡Rasengan! ",gritó Naruto con energía y el pie del enmascarado se retorció en varias direcciones, como si fuera de goma. Sasuke gritó, pero luego se quedó en silencio. El pie de Sasuke se había transformado en madera y Naruto se enfureció. Destruyó el cuerpo de ese clon y miró hacia arriba. Sasuke estaba en la cima de una casa.

—"Deberías ser más inteligente",se burló, y luego tuvo que esquivar rápidamente un gran pilar de hormigón que le lanzaron. Con impulso, el enmascarado se acercó a Naruto y comenzaron una batalla feroz, con Sasuke llevando la ventaja sobre el rubio. Cada patada era brutal y poderosa, y Naruto solo podía defenderse. No podía entender cómo Sasuke se había vuelto tan poderoso. En su anterior batalla, se podría decir que estaban más o menos igualados, pero ahora, Sasuke le superaba ampliamente.

Sasuke tomó el brazo izquierdo de Naruto y lo acercó a él, quedando cara a cara.

—"Nunca podrás vencerme, Naruto. No tienes esa fuerza. Usa al zorro, vamos. ¡Muéstrame el poder de esa bestia!".

Entonces Naruto sonrió, abrazó el cuerpo de Sasuke como si fuera un oso de peluche y gritó con fuerza. De repente, ataques salieron de todas las direcciones: un dragón de tierra, agua, rayo y viento colisionaron violentamente. La fuerza fue tal que muchos escombros se dispersaron y se formó un cráter debajo de Sasuke y Naruto. Pero allí solo estaba Sasuke, agachado y herido, pero se rió.

— "Casi me alcanzas, Naruto... Veo que estás ... empezando a entenderlo ", dijo Sasuke con una voz alegre y miró hacia el lado izquierdo. Allí estaba su rival, con una expresión de burla y sus ojos carmesíes lo desafiaban. El aura asesina que lo rodeaba era aterradora.

— "Pero eso no es suficiente, Naruto. Necesitas liberar más el chakra del Kyubi, es la única forma de detenerme. Tú solo eres una sombra de mí", le provocó Sasuke.

Naruto sintió una oleada de ira, pisó con fuerza el suelo, haciendo que se agrietara. Se lanzó contra Sasuke y lo agarró por el cuello, atravesando una casa con su impacto. La destruyeron por completo y siguieron volando por cuatro kilómetros, pasando por un cuerpo de agua hasta que chocaron contra una roca en el acantilado que debían escalar para llegar a Beacon Academy. Incluso los estudiantes de Beacon notaron una leve vibración bajo sus pies.

— "¿Sombra?", preguntó Naruto furioso, —"Yo no soy la sombra de nadie, yo soy Naruto Uzumaki, el original. Tú eres el que salió de mí, tú eres todo lo que está mal en mí, ¡tú no eres nada!", gritó Naruto con vehemencia, haciendo eco en ese lugar silencioso. Solo se oía el suave sonido de las piedras que caían al agua detrás de él, —"Aquí el que no tiene identidad propia eres tú, la copia defectuosa y despreciable, eso eres Sasuke".

El viento sopló con fuerza, creando un ambiente frío y desolado. Solo se escuchó la risa leve de Sasuke que se convirtió en una carcajada.

— "¡Jajaja!, Qué gracioso eres Naruto, en serio. Parece que nunca pierdes tu sentido del humor... ¿Yo soy una copia tuya Naruto?", dijo él con asombro, —"Piensa bien lo que dices", Sasuke acercó su mano a la cara de Naruto, sin querer lastimarlo. Solo deseaba sentirlo, —"Yo nací de ti, pero eso no quiere decir que yo sea algo diferente a lo que tú eres, o a lo que tú fuiste y lo que tú serás. Yo no soy un clon, no nací de un trozo tuyo o de tu sangre. Yo soy tu esencia, pero a diferencia de ti", la sonrisa de Sasuke se escondió detrás de la máscara que llevaba, —"yo no tengo que disimular, ni reprimirme, ni preocuparme por lo que opinen los demás de mí. Porque solo hay un motivo en todo lo que hago, ya sea por nuestro primer objetivo: ser respetado, o por ser el mejor cazador del mundo", Sasuke apuntó con su dedo índice el pecho de Naruto, —"o salvar al mundo... Eso es lo que tú eres Naruto ¿Ya lo olvidaste? Somos personas decididas a cumplir nuestras metas, no nos damos por vencidos ante nada ni nadie, no nos dejamos amedrentar por las dificultades. Pero sobre todo Naruto, nosotros no nos engañamos a nosotros mismos".

Sasuke pronunció esas palabras tan bajo, pero tan sombríamente que hicieron que el corazón de Naruto se encogiera,—" tú ya no eres Naruto". Sasuke le susurró al oído al Uzumaki, —"dejaste que las mentiras que tanto decías te devoraran, incluso tanto que tú empezaste a creerlas, le tienes miedo al rechazo, en nuestro mundo la gente te temía por lo que podías hacer ,por la destrucción y la fuerza que tenías contenida ,por eso te temían, pero aquí...,tú tienes miedo de que ocurra lo mismo, de que te teman al conocerte bien , de que sepan lo que realmente puedes hacer ,de la destrucción que eres capaz de causar, incluso si tú les dijeras que tú eres bueno, Que no harías nada contra ellos ,que estás de su lado ,sabes muy bien que en el fondo ellos no evitarían tener miedo y precaución hacia ti, porque son conscientes de lo que pasaría si por alguna razón decides simplemente liberarte. Por eso yo soy mucho más Naruto de lo que tú mismo eres. Yo me oculto bajo una máscara ,Pero tú... te ocultas a plena vista ..", Sasuke se burló con ironía, —"tú eres la palabra mentira encarnada , hecha carne. Yo no soy Sasuke... yo soy Naruto Uzumaki".

Naruto sintió un escalofrío recorrer su espalda al escuchar las palabras de Sasuke. No podía creer lo que estaba oyendo. ¿Cómo podía Sasuke decirle eso? ¿Cómo podía afirmar que él era más Naruto que el propio Naruto? ¿Qué sabía él de lo que Naruto había vivido, de lo que había sufrido, de lo que había luchado? Naruto quería negar todo lo que Sasuke le decía, quería gritarle que se equivocaba, quería demostrarle quién era el verdadero Naruto. Pero algo en su interior le impedía hacerlo. Algo le decía que Sasuke tenía razón. Que él había perdido su esencia. Que él había dejado de ser él mismo. Que él había caído en una red de mentiras.

— "No... No es cierto...", balbuceó Naruto con voz débil, —"Yo... Yo soy Naruto Uzumaki... Yo soy el hijo del Cuarto Hokage... Yo soy el estudiante de Iruka-sensei... Yo soy el compañero de Pyrrha , Ren y Nora... Yo soy el rival y el amigo de Jaune... Yo soy un héroe ... Yo soy el salvador...el salvador de muchos pueblos.. Yo soy...", Naruto se quedó sin palabras. No sabía qué más decir. No sabía quién era. No sabía qué era.

Sasuke sonrió con malicia al ver la expresión de Naruto, fue penoso y triste

— "No, Naruto. Tú no eres nada de eso. Tú solo eres una mentira. Una mentira que se ha hecho realidad. Una mentira que ha olvidado su origen. Una mentira que ha perdido su sentido. Una mentira que ha dejado de ser Naruto".


No quería hacer esto, no tenía que pasar, ¿qué demonios ocurrió? Se suponía que Sasuke se encargaría de poner a salvo a Ruby, a Yang y a Neo, pero Ruby estaba aquí, luchando contra él. Había pagado una buena suma de dinero para que el idiota hiciera solo un trabajo, solo tenía que cumplir una cosa y falló miserablemente. Tal vez y solo tal vez salvó a las otras dos, pero la más importante, Ruby, ella era la que más le importaba de todas, y estaba aquí, enfrentándose a él.

Roman dio una voltereta en el aire y esquivó por poco un proyectil que le habría congelado las piernas y dejado inmóvil. A pesar de estar en una batalla que podría costarle la vida, no estaba prestando mucha atención que digamos. Su mente solo se recriminaba a sí mismo y a Sasuke, a él mismo por delegar un trabajo tan importante como la protección de Ruby a un extraño, y también al enmascarado por no realizar la tarea que él le encomendó.

Detuvo dos patadas con tacón que iban dirigidas a su pecho con su antebrazo, retrocedió unos pasos y luego tuvo que esquivar un corte de guadaña que iba directo a su costilla izquierda. Roman sonrió, Ruby tenía muy buenos instintos, una adaptación en combate impresionante, unos reflejos envidiables, una fuerza increíble, tanto física como mental, a pesar de ese cuerpo tan pequeño. Ella era una genio en el combate, no todos los días alguien así se presentaba y estudiaba en Beacon Academy. Odiaba a Ozpin por aceptar a Ruby a tan corta edad, sabía muy bien cuál era el objetivo de todo esto, lo conocía muy bien. Si bien Ruby tenía muy buenas bases de liderazgo, habilidades y un corazón indomable, lo cual ya era muy raro, pero aún más raro que eso era tener el linaje de los guerreros de ojos plateados.

Así es, Roman conocía muy bien el poder de estos guerreros, después de todo, él combatió hombro con hombro junto a una de ellas,...era su mejor amiga, nunca se guardaban nada...casi nada. Pero fue por ese mismo linaje que el destino de estos guerreros siempre terminaba igual. Ninguno de ellos o tal vez solo algunos, pero ninguno que él conociera y que Ozpin hubiera mencionado, pero hasta el momento ninguno de ellos tenía un final feliz. No morirían en una cama rodeados de seres queridos, con familias esperando. Solo perecerían en combate, solos, mirando de frente a la misma que los devastó. Esa bruja de la que Summer nunca dio detalles. No sabía qué hacía esa bruja ni dónde vivía ni su nombre. Fue solo un desliz en una conversación de borrachos.

Roman sintió un golpe en el pecho que lo lanzó al suelo, haciéndolo rodar y toser sangre. —"Qué estupidez, tengo que ser más cuidadoso. No puedo confiarme en esquivar y distraer a mi oponente con golpes débiles". Levantó la cabeza y vio a Ruby con una mezcla de respeto y pena. Ella era la hija de Summer, la portadora de su legado y su maldición. Él no quería enfrentarse a ella ni lastimarla. Él solo quería salvarla del destino cruel que le aguardaba. Pero ella no lo comprendía ni lo comprendería jamás. Ella pensaba que él era un villano más al servicio del mal. Ella pensaba que él era su enemigo, es normal, después de todo el es responsable de borrar todo recuerdo sobre él en la memoria de Ruby.

Roman sabía que Ruby era especial, que tenía un poder oculto que podía cambiar el rumbo de la guerra. Él había visto ese poder en acción, cuando summer había detenido a un poderoso Grimm con sus ojos plateados. Él había sentido el temor de los que querían usarla o eliminarla por ese poder.

Unas botas negras resonaron cerca de él, el cañón de una escopeta le apuntó a la cabeza, el hombre de pelo naranja miró con desgano hacia arriba. Ruby Rose tenía una sonrisa cansada, pero también había seriedad en su rostro.

—"Ríndete, se acabó" ,dijo ella.

Esas palabras, —"rendirme" ,susurró Roman—"ya te lo dije Ruby ",la mencionada se sorprendió por eso, de repente Roman estaba llamándola por su nombre, no Red como siempre lo hacía.—"te dije que me rendí... desde el primer momento en que te vi",Roman tenía la mirada perdida,—"todo lo que hice fue para complacerte, para darte lo que tú querías".

Ruby no entendía muy bien qué quería decir el ladrón, apenas se escuchaba bien, solo hablaba para sí mismo, —"Te dije que te alejaras, suelta tu arma,",ella habló fuerte y claro.

—"Las cosas no debieron ser así, sí, sí... yo solo hubiera sido un poco más valiente, solo quise lo mejor para ti Ruby" ,Roman agarró fuertemente su bastón,— "no deberías estar aquí",esas palabras se oyeron fuerte y Ruby las escuchó.

—"Tienes que irte de aquí".

Ruby miró los ojos del ladrón, no había enfado, sino preocupación, miedo. No comprendía por qué había eso en el rostro de este ladrón. Tal vez tenía miedo de ser arrestado, puede ser, pero también debería sentir enojo porque ella estaba luchando contra él, ella le estaba deteniendo.

—"No puedo dejar que pases ni un minuto más aquí. El se encargará de tomar el control de las naves de Atlas, de eso puedo estar tranquilo. Pero a ti tengo que sacarte de aquí. Pero no te dejarás... Tengo que hacer lo mejor para ti, no importa lo que tenga que hacer".

Roman apartó rápidamente el cañón del arma de su cabeza, con un movimiento ágil de su bastón golpeó el tobillo de Ruby haciendo la caer de rodillas. Con su mano libre agarró la boca de la pequeña chica y la acercó a él para luego darle un cabezazo en la nariz.

Ruby retrocedió unos pasos, pero se recuperó. Con un fuerte grito saltó y dio un corte a Roman, pero esta vez era diferente. Roman no estaba tan burlón como antes. Ni siquiera se estaba riendo como en sus anteriores combates. En este combate al inicio...

Ruby intentó cortar a Roman con su guadaña, pero él esquivó el ataque. Luego, trató de darle otro tajo, pero él lo bloqueó y le dio un golpe de karate en la garganta que la dejó sin aliento. Con su bastón, le pegó en la mejilla derecha y le disparó tres proyectiles con el cañón. Ruby salió volando y se estrelló contra el suelo metálico de la nave. Miró con furia a Roman y le disparó proyectiles de polvo, pero él se acercó a ella con calma. Esquivaba y bloqueaba los proyectiles con su bastón. Cuando estuvo lo suficientemente cerca, le arrebató a Crescent Rose de las manos y la lanzó lejos. Ruby se lanzó rápidamente a recuperar su arma.

Roman observó a la chica con una mirada diferente. Ruby reanudó el combate, pero notó que algo había cambiado. Antes, el enfrentamiento era más o menos equilibrado, pero ahora era como si Roman fuera más hábil y más fuerte. Roman sacó un frasco de polvo y lo vertió en su mano. Luego, lanzó una pequeña bola de fuego hacia Ruby. Ella abrió los ojos y por un instante recordó algo: un árbol y un columpio de su escuela. Pero esa imagen se borró rápidamente de su mente.

—"Creo que ya lo estás entendiendo",dijo Roman con una voz seria. Su peinado ridículo había desaparecido y su cabello se alborotaba en todas direcciones, dándole un aspecto salvaje y mejorado.

Ruby retrocedió unos pasos con cautela. Roman habló con tranquilidad:

—"¿Recuerdas la primera vez que nos enfrentamos en esa tienda de polvo?".

Ruby no respondió, pero recordaba ese día.

—"En ese momento, me di cuenta de que no tenías las habilidades necesarias para ser una cazadora. No te ofendas, eres joven y tienes mucho que aprender. Pero por ahora, no eres ni la mitad de buena que los cazadores. Esa primera batalla me contuve mucho para no lastimarte. Y así cada vez que nos veíamos. Pero ya es hora de que veas lo que puedo hacer. Nunca tuviste una oportunidad, Ruby ".

Las palabras de Roman le dolieron a Ruby, pero él le sonrió con una extraña ternura.

—"Lo siento, no quiero hacer esto, Ruby... pero algún día lo entenderás".

Román desapareció en un instante, tan rápido que Ruby apenas tuvo tiempo de reaccionar. Sintió un fuerte impacto en el estómago que la hizo escupir saliva.

Ruby se tambaleó, agarrándose el vientre. Ese golpe fue muy brutal, le recordó a los de Yang. Miró con los ojos abiertos a Román, cuya mirada impasible la asustó un poco. Cada paso que él daba para acercarse a ella la llenaba de temor e inconscientemente retrocedía.

—"Pocos lo saben, pero yo también estudié en Beacon, Ruby",dijo Román con voz suave y la chica de ojos plateados se sorprendió.

Era mentira, ¿cómo este hombre, este criminal pudo haber estudiado aquí? Por la expresión de Ruby, Román solo pudo reír.

—"Sí, esa expresión la conozco muy bien. No crees en absoluto que yo estudié aquí, ¿por qué lo haría? Un ladrón, un criminal, no coincide ¿verdad? Pues te puedo asegurar que es mucho más común de lo que parece, Ruby. Muchos cazadores que juraron proteger a la humanidad del Grimm desertan de su oficio, ya sea por motivos personales o por otros motivos. La madre de Yang es una prueba viviente de eso".

—"¿Cómo conoces ese nombre?",preguntó Ruby, apuntando su guadaña al frente de Román. ¿Cómo conocía este hombre la conexión entre Raven y su hermana?

—"Hay muchas cosas que yo sé, Ruby, pero no tienes por qué preocuparte por eso. No sientas temor",dijo Román acercándose más.

—"¡Aléjate!",gritó Ruby, transformando su guadaña en un rifle de asalto.

Román no le hizo caso y siguió avanzando. Tenía que sacarla de ahí, tenía que protegerla.

—"Ruby, tengo que sacarte de aquí",dijo Román con determinación y con un movimiento rápido golpeó el muslo de la pequeña chica haciéndola gritar y luego dio golpes precisos en el cuerpo de Ruby haciéndola tambalearse y caer al piso. Ella no perdió tiempo, se recompuso rápidamente y atacó a Román, pero era inútil. Él parecía fluir en sus movimientos, tomó la muñeca de Ruby, la apretó fuertemente y luego le dio una patada en la costilla. Ruby se quejó y tomó distancia. Disparó proyectiles de polvo a Román quien los esquivó.

"Mierda, no puedo noquearla así. Tal vez soy superior a ella, pero ella no está para nada indefensa",pensó Román mientras esquivaba los disparos. Tenía que encontrar una forma de neutralizarla sin lastimarla demasiado.

—"Esto no está bien",pensó Ruby mientras disparaba. Apenas podía combatirlo, era demasiado fuerte, demasiado rápido. Tenía que usar su semblanza para ganar ventaja.

Ruby activó su semblanza y se convirtió en pétalos de rosa. Se movió a toda velocidad en todas direcciones tratando de confundir a Román. Cuando estuvo cerca, en su espalda para poder noquearlo, Román como si supiese las intenciones de Ruby rápidamente agarró entre los pétalos el cuerpo de Ruby ,la sacó de ese bello enjambre de rosas y la estrelló contra el piso.

—"En serio ,ya basta de esto ,no tienes oportunidad contra mí ,Ruby",dijo Román mientras la sujetaba del brazo.

—"¡No me llames Ruby!",exclamó ella con furia—"Solo mis amigos tienen ese derecho, no un maldito criminal como tú".

Román sintió un pinchazo en el corazón al escuchar esas palabras. Le dolieron más de lo que esperaba. Rápidamente sacudió su cabeza, no tenía tiempo para sentimentalismos ahora. Y no se dio cuenta de que Ruby tenía el rifle de asalto apuntando a su abdomen, disparó cuatro balas al mismo tiempo y empujó a Román hacia atrás.

—"Jajaja Qué inteligente, Muy bien hecho",dijo él con un tono de admiración.

Ruby se puso de pie y volvió a apuntar a Román. No iba a permitir que la capturara. No iba a dejar que le hiciera daño a nadie más. Estaba decidida a detenerlo.

Ella se preguntaba qué le pasaba a Román, ¿por qué actuaba de esa manera?, ¿acaso se había golpeado la cabeza tan fuerte que había perdido la razón?, la determinación de Ruby se fortaleció ante el peligro que tenía enfrente, con un movimiento rápido se acercó a Román, le lanzó un cartucho de polvo de rayo que el ladrón esquivó, pero en ese momento Ruby aprovechó, clavó a crescent Rose en el suelo metálico de la nave, perforándolo, luego levantó su arma, en ese momento virutas de metal cegaron temporalmente a Roman, Ruby aprovechó, Con un fuerte giro de su guadaña lo golpeó en el abdomen y lo mandó a volar por los cielos y cayó hacia abajo.

Ella suspiró pero inmediatamente un Nevermore voló en picada hacia arriba y luego se desvaneció, lo habían matado, pero en eso Román cayó desde el cielo, el idiota mientras caía logró aferrarse a un Nevermore, subió arriba de nuevo y logró reincorporarse a la batalla, —"eso fue muy astuto",dijo Román ,—"ya se acabó Rubí".

Él levantó las manos como para apaciguar la situación —"Escúchame por favor",en respuesta Ruby preparó su arma y apuntó al ladrón de nuevo.

—"quédate ahí y ríndete ahora".

—"escúchame Ruby ",insistió Román.

—"¡no me llames así!, gritó Ruby.

—"tienes que irte de aquí ,vete lejos, ponte a salvo, ve con tu hermana, Te juro que todo estará bien, no habrá más muertes aquí ,me aseguraré de eso",la mirada desconcertada de Ruby se notó increíblemente, ¿Por qué Román estaba hablando así?, él era el principal responsable de toda esta destrucción en vale,¿ Por qué de repente actúa como si le importara?.

—"sé lo que piensas y tienes razón, esto es mi culpa". dijo Román,—" pero tienes que entender que yo no trabajo solo".

—"Claro que no", Rubí retrocedió unos pasos,—" trabajas con Neo y también sé que hay alguien que te da órdenes, pero no puedo irme sin detenerte".

Rubí vio la sonrisa triste de Román, ,Él le habló con una voz suplicante: —"Por favor, Rubí, entiénde. No me iré a ningún lado , no escapare, pero tienes que creerme. Cinder es la responsable de todo esto. Ella planeó el ataque a Atlas, el alza del precio del polvo, la escasez, el Colmillo Blanco... Todo es obra de ella. Yo solo fui un peón, no tuve opción. ¿Lo entiendes?".

—"¿Qué tiene que ver Cinder con esto?", preguntó Rubí con el ceño fruncido.

—"Ella es la mente maestra detrás de todo lo que ha pasado últimamente. Ella quiere sembrar el caos y el terror en el mundo. Yo la ayudé y soy consciente de mi culpa. Pagaré por ello, te lo prometo. Pero antes tengo que asegurarme de que esa bruja no sobreviva".

Román le contó que había traicionado a Cinder y que un amigo suyo estaba tomando el control del armamento de Atlas para usarlo contra los Grimm. También le dijo que el acorazado en el que estaban iba a cumplir su función de defender a los ciudadanos. Y le pidió que se fuera con él, que le entregara a las autoridades.

Rubí estaba desconcertada. Las palabras de Román sonaban sinceras, pero ella no podía confiar en él. Su corazón le decía que quizás había algo de verdad en lo que decía, pero su mente le recordaba todas las fechorías que había hecho. Ella le disparó proyectiles que Román logró esquivar. —"No soy tan tonta como para caer en tus mentiras. Tú vienes conmigo, pero como prisionero. Te entregaré a las autoridades de Atlas y del reino de Vale", dijo Rubí con determinación.

Rubí activó su semblanza y se transformó en pétalos de rosa. Se movió a una velocidad increíble, con su arma lista para darle un golpe a Román que lo dejara fuera de combate. Se lanzó con fuerza hacia él.

Román vio acercarse a Rubí, rodeada de pétalos rojos. No deseaba enfrentarse a ella, la quería como a una familia, como a una hija. No le guardaba rencor por no creerle, él entendía que no tenía razones para hacerlo. De hecho, sería una tonta si le creyera en esta situación. Pero tenía que hacerlo, tenía que salvarla. Sujetó con fuerza su bastón y reprimió sus emociones. En ese instante que Rubí estuvo a su alcance, le propinó un fuerte golpe con su bastón y la derribó al suelo.

Rubí sintió el dolor del impacto, pero no se dio por vencida. Se puso de pie y atacó de nuevo. Román la esquivó y le dio otro golpe en el vientre. Rubí chilló. Cada impacto le dolía más que el anterior.

Román le lanzó un golpe horizontal en el cuerpo a Rubí.

— "Tío, viniste. Y me trajiste dulces".

— "Sí, dijiste que los querías, ¿verdad?".

Esos recuerdos lo torturaban. ¿Por qué estaba haciendo esto? Para protegerla, claro. Por eso estaba luchando con ella. Román le dio otro golpe en la cabeza a Rubí con su bastón. El aura de ella titiló, estaba al borde del colapso.

— "Tío, no quiero hacer la tarea, por favor házmela".

— "Rubí, no puedo hacer tu tarea cada vez que vengo aquí, se supone que tú eres la que estudia, no yo".

Golpe.

— "Tío, ¿podrías quedarte a dormir aquí conmigo solo esta noche?, Yang está con sus amigas y papá no está en casa, no ha vuelto en días".

— "De acuerdo, te contaré una historia para que descanses".

— "¡Sí!".

Golpe.

— "Mamá murió, ella no volverá".

Román observaba desde lejos cómo se realizaba una ceremonia de entierro, no había un cuerpo que enterrar ahí, solo una caja vacía, pero él no tenía derecho de estar en esa familia, llorando la muerte de su amiga, solo estar lejos, oculto en ese bosque.

Golpe.

— "Te quiero tío, eres mucho más genial que mi papá y el tío Qrow".

Golpe.

— "Román ¿Estás seguro de esto?".

En una habitación oscura, dos niñas dormían plácidamente en la noche, tranquilas, seguras de que nadie estaba en esta casa, ni Qrow, ni Tai. Al lado de él estaba su fiel compañera, Neo, y un hombre que Román contrató, un conocido.

— "Sí", dijo él con convicción —"Borra cualquier memoria que tengan ellas de mí".

El hombre encogió los hombros —"Claro, me pagas por esto, sin problema... Ellas te olvidarán".

Golpe.

— "Rubí, no olvides que siempre estaré aquí , sabes que mi único propósito es protegerte , Yo nunca te lastimaré".

Rubí sintió un fuerte impacto en la cabeza, soltó un grito y cayó al suelo. La sangre manchó el piso y su labio rojo se partió. Entre gemidos de dolor, levantó las manos para cubrirse el rostro, esperando otro golpe. Pero este no llegó. Abrió los ojos y vio a Román con el brazo en alto, sosteniendo su bastón. Pero lo que más le sorprendió no fue eso, sino las lágrimas que brotaban de sus ojos. Román respiraba con dificultad, se agarraba el pecho con la otra mano y sollozaba. De sus labios salían palabras mudas, una súplica silenciosa y un perdón incesante. Con un grito de frustración, soltó el bastón y se alejó de Rubí.

Ella se quedó atónita, sin saber qué hacer. ¿Qué le pasaba a Román? ¿Por qué se comportaba así? Solo podía observar cómo el ladrón golpeaba el suelo con los puños, cómo se ponía de pie y alzaba la voz al cielo.

¿Qué había detrás de todo esto? ¿Qué secreto guardaba Román? ¿Por qué quería protegerla? Rubí no entendía nada, solo sentía una mezcla de dolor, confusión y curiosidad. ¿Quién era realmente Román para ella? Rubí quería respuestas, quería saber la verdad. Pero Román no se las daría, él solo quería alejarse de ella, de su pasado, de su culpa. Él solo quería que ella fuera feliz, aunque fuera sin él. Él solo quería que ella viviera, aunque fuera sin recordarlo.

—"¡¿Por qué?!",exclamó Román, señalando a la pequeña chica que estaba en el suelo.—"!¿Por qué tú, Ruby?¡,¡ ¿Por qué tenías que venir aquí, Ruby?!,¡ ¿Por qué eres así?!, ¡¿Por qué te pareces tanto a tu madre?!, ¡¿Por qué no pudiste simplemente ignorar esto?!, ¡Pudiste haberte ido y puesto a salvo!, ¡¿Por qué demonios viniste a esta nave?!, ¡Pudiste enviar a otra persona a que hiciera esto! ,¡ ¿Por qué insistes en ser una heroína como Summer?!...No sabes lo que te espera, Ruby, no vale la pena hacerlo",Román lloraba, sus ojos eran suplicantes del dolor en su alma.— "Yo... yo no quiero pelear contigo, Ruby. No quiero lastimarte. Yo juré... juré que nunca te lastimaría. Perdóname".

Ruby se sentía confundida, no podía entender lo que estaba pasando. De pronto, Román rompió en llanto, suplicando perdón. ¿Qué lo había llevado a hacer eso? Y lo más importante, ¿cómo sabía el nombre de su madre? Ella exigía respuestas... Pero antes de obtenerlas, tenía que cumplir con su misión: detener a Román.

Pero cuando estaba a punto de ponerse de pie, una mano le acarició el cabello. Alzó la vista y vio a Bartholomew Oobleck, su profesor de historia. ¿Qué hacía allí? Y más aún, ¿cómo había llegado hasta ahí?

—"No te preocupes, yo me haré cargo de todo",le dijo con una sonrisa.

Ella tartamudeó, sin poder creer lo que veía. —"¿Cómo... cómo...?".

—"No eres la primera que se le ocurre la idea de montar un Nevermore para surcar los cielos, querida. No te sientas tan especial. Ahora entra en la nave y toma el control".le ordenó Bartholomew.

—"Pero Román..."

—"Yo me encargaré de él",le prometió Bartholomew.

Ella asintió, agarró su arma y corrió hacia la nave. Román no hizo ningún movimiento para impedírselo. En el fondo, se sentía aliviado. Así era mejor. Nunca lo diría en voz alta, pero le estaba agradecido a Oobleck, su viejo amigo.

—"Román, ¿cómo te encuentras?",preguntó Bartholomew.

—"Este es el final"respondió Román, cogiendo su arma, su bastón rifle.

—"Sí, es el final".

Los dos lo sabían, no había escapatoria posible. Era el momento de saldar sus cuentas. Román sonrió.

—"Hoy morirás, amigo".

—"Hoy morirás tú, Román. Te voy a detener, ya es hora de que descanses",dijo Oobleck.

—"Esta batalla debió ocurrir hace muchos años, Bartholomew. Ya deberíamos haber muerto hace tiempo, ni siquiera se puede decir que estamos vivos ahora",se burló Román, y Bartholomew Oobleck también se rió.

—"Tienes razón, hace mucho que estábamos muertos, pero nos negamos a aceptarlo".

Los dos hombres se prepararon, Bartholomew transformó su termo en su arma, su fiel lanzallamas. Listos, los dos tensaron sus músculos y con un fuerte grito se lanzaron el uno contra el otro.

Ruby entró en la nave y se dirigió a la cabina de mando. No sabía cómo pilotarla, pero confiaba en que encontraría la forma. Tenía que escapar de ahí cuanto antes, tenía que avisar a sus amigos de lo que había descubierto. Tenía que saber la verdad sobre Román y su madre.

Pero por más que tocaba botones o palancas, nada parecía funcionar. La nave estaba muerta, sin responder a sus órdenes. De repente, unas palabras aparecieron en la pantalla de mando.

—"《 No te preocupes ,yo tengo el mando del acorazado de Atlas, estoy aquí para ayudar ,muy pronto tendré acceso al armamento militar de este reino, y reiniciaré toda máquina para que cumplan nuevamente su función principal ,proteger al reino y a sus ciudadanos》".

Ruby sintió un escalofrío al leer ese mensaje. ¿Quién era ese misterioso aliado? ¿Qué quería decir con reiniciar las máquinas? ¿Qué estaba pasando?

Mientras tanto, en el exterior, en la escotilla del acorazado de Atlas,la batalla entre los dos antiguos compañeros era feroz. Se atacaban con sus armas y sus puños, sin dar tregua ni piedad. Se conocían bien, sabían sus puntos débiles y sus fortalezas. Se habían enfrentado muchas veces antes, pero nunca como esta vez. Esta vez era diferente. Esta vez era la última.

Román golpeó a Oobleck con su bastón rifle, haciéndolo retroceder unos pasos. Oobleck respondió con una llamarada de su lanzallamas, quemando el traje de Román. Los dos estaban heridos y cansados, pero ninguno se rendía. Se miraron a los ojos, reconociendo el respeto y la rivalidad que sentían el uno por el otro.

—"¿Sabes?, siempre me agradaste, Bartholomew. Eres un buen tipo ,dijo Román.

—"Y tú eres un buen villano, Román. Lástima que hayas elegido el bando equivocado"dijo Oobleck.

—"¿El bando equivocado? No hay bandos aquí, solo hay supervivencia",dijo Román.

—"No seas cínico, Román. Tú sabes que hay algo más que eso. Hay justicia, hay esperanza, hay amor",dijo Oobleck.

—"¿Amor? ¿Qué sabes tú del amor, Bartholomew? ¿Acaso no fuiste tú el que abandonó a nuestro equipo? ,dijo Román, con una sonrisa maliciosa pero furiosa.

Oobleck se quedó sin habla. Román había tocado su punto más sensible, su mayor arrepentimiento. Su equipo cuando estudiaba en BeaconAcademy.

—"No menciones a los que murieron, Román. No te corresponde hablar de ellos".dijo Oobleck, con la voz quebrada por la emoción.

—"¿No me corresponde?, ¿es eso lo que crees?",la expresión de Román se tornó sombría.

No podía creer lo que escuchaba de los labios de Oobleck, ¿corresponder?, palabras como esas le hacían hervir la sangre —"No fui yo quien los sentenció a morir, amigo. ¿Cuántos fueron?, ¿miles?, ¿cientos de miles? Pero tú debes saberlo mejor que nadie, después de todo fuiste un fiel servidor del gobierno de Vale".

Oobleck solo se limitaba a escuchar, las palabras de Román eran verdaderas, sí, era hipócrita, él no tenía derecho de hablar, en el gran esquema de las cosas, no importaba lo que hubiera hecho, fuera por el bien mayor o no, él era tan malvado como Román —"No teníamos otra opción, Román. Los Grimm iban a invadir Vale, se hubieran perdido miles y miles de vidas, ¿no lo entiendes?, ¿por qué no lo entiendes?, ¿crees que yo quería hacer eso?, ¿que si hubiera tenido una opción la hubiera tomado? ¡Pues claro que sí! ¡Si hubiera podido salvar a toda esa gente, lo hubiera hecho! ¡Pero no teníamos otra opción, el tiempo no fue suficiente!".

Recordó el día en que todo cambió, el día en que tuvo que tomar la decisión más difícil de su vida. El día en que el gobierno de Vale le ordenó activar la bomba que destruiría los túneles de Mountain glenn, para evitar que los Grimm entraran y arrasaran la ciudad . El día en que perdió a sus amigos y a su alma

Román solo sonrió, palabras comprensibles, tenía razón, Román también entendía la situación de su amigo, entendía muy bien que Oobleck no tenía muchas opciones, fueron órdenes de arriba sacrificar a esa gente en Mountain glenn, era necesario, no importaba lo cruel que fuera, lo entendía, él también hubiera hecho lo mismo, pero ahí radicaba la diferencia. Román se hubiera quedado a morir junto a ellos. El ladrón agarró por el cuello a su viejo compañero, lo apretó con fuerza.

—"Sí, claro que sí, nadie te entiende mejor que yo, amigo, pero no me vengas con eso, los dos queríamos lo mismo ese día, salvar a la gente y haríamos todo lo necesario",Román recibió una patada de Oobleck, y un puñetazo de izquierda y una recriminación.

—"¡Claro que sí, hice lo necesario, Román! ¡¿Crees que yo no sufrí por la muerte de nuestros amigos!",otro golpe en la mejilla del ladrón,—" ¡¿Crees que duermo bien en las noches?!",otra patada en las costillas que hicieron gemir de dolor al ladrón,—"¡¿Que no escucho las voces de nuestros amigos gritar de miedo y de dolor en las noches?!",Román se defendió, dio un golpe en el estómago del profesor de historia, y luego terminó con una patada giratoria en el antebrazo, haciendo que Oobleck resbalara en el suelo, ese golpe fue muy fuerte, Román estaba peleando en serio, con todo lo que tenía, no más juegos.

—"Sí, sí, sí, sí, sí",dijo con desdén,—"Claro que escuchas sus voces, ¿por qué no lo harías?, no eres un monstruo, solo eres un cobarde".

Los dos viejos compañeros se enfrascaron en la lucha, golpe tras golpe, con fuerza y furia de hace años que fue contenida se expulsaba en cada golpe, cazadores experimentados combatían, no eran simples, ellos eran lo mejor de lo mejor, muy pocos podían igualar las habilidades de estas dos personas —"¡¿Qué pasó, Oobleck?! ¡Parece que todos esos años en una oficina te han vuelto lento!",Román se agachó hacia el piso, tomó el tobillo de Oobleck, lo levantó y luego lo golpeó en el suelo, doblando el metal, tomó el cuerpo de su viejo compañero, lo levantó otra vez y esta vez esperó que alguien viniera a rematarlo, un nevermore descendió de los cielos, con el pico en dirección al cuerpo de Oobleck, con Román levantando el cuerpo de su amigo, esperando que la criatura lo atravesara —"Ya es hora de que descanses, amigo".

Lo que nunca imaginó fue que su antiguo amigo hiciera otra locura. Oobleck tomó su cantimplora que se transformaba en un lanzallamas, pero no tenía intención de usarlo, sino de hacer algo muy estúpido. Su arma tenía un lanzagranadas incorporado, con tres granadas de polvo altamente refinado, muy escaso y valioso. Lo que hizo este hombre fue sacar una de esas granadas y activarla en el mismo lugar, esperando el momento justo cuando el grimm bajara para atacarlo. Así, la explosión de esa granada detonaría las otras tres.

¡POOMM!

La nave se estremeció por la explosión. Ruby lo sintió y se agarró a lo que pudo. ¿Qué había pasado? Ella no lo sabía, pero lo atribuyó a la batalla que se libraba sobre ella. Curiosamente, el acorazado de Atlas resistió el impacto y se mantuvo en el aire.

Román tosió. —"Idiota, querías llevarme al otro mundo, esa fue una buena jugada", dijo Román. Parte de su ropa se había quemado, su brazo izquierdo estaba chamuscado y su rostro tenía quemaduras, había perdido la vista de su ojo izquierdo. Su aura parpadeó, le quedaba muy poco, estaba gravemente herido. Esa explosión la podría haber evitado si soltaba a su antiguo compañero, pero curiosamente no lo hizo, era como si quisiera que esto ocurriera. De la nube de polvo salió el cuerpo de Oobleck, caminando hacia él. Su traje elegante y limpio ya no existía, solo unos pantalones, un torso levemente quemado, le faltaban mechones de cabello en su cabeza y sobre todo le faltaba su mano derecha. Pero aún así tenía la fuerza para seguir, su aura estaba muy baja, pero aún podía luchar, seguiría y seguiría hasta que el último aliento de vida escapara de su boca.

Los dos amigos se enfrentaron de nuevo, se golpeaban sin piedad, la sangre manchaba el suelo, manchaba sus rostros. Incluso dar un golpe era

doloroso, pero lo resistían o lo ignoraban por la furia.

—"¡Tú, maldito imbécil, condenaste a nuestros amigos a una muerte horrenda! ¡Cada vez que te pedían ayuda los ignorabas!", le reprochó Román a su amigo.

—"¡¿Y tú qué tienes para recriminarme, Román?! ¡Te convertiste en un ladrón, eres parte del cáncer de la sociedad de Vale, traicionaste a nuestros compañeros, te uniste al crimen que ellos tanto combatían, que nosotros combatíamos! ¡Sentirían vergüenza de solo verte!".

¡PAMMMMMM!

Un estruendo sacudió la nave, como si hubiera chocado con algo. Dos metros se hundió en el aire, pero logró recuperar el equilibrio. En medio de la nube de polvo y humo, dos figuras se enfrentaban en una feroz batalla. Una llevaba una máscara y una capucha negra, la otra era Naruto Uzumaki, herido pero determinado. Oobleck y Román los observaban desde la distancia, impresionados por la intensidad del combate. Vieron cómo el enmascarado agarró a Naruto por la cara y lo estrelló contra la nave, pero Naruto se desvaneció en una nube de humo y reapareció detrás de él, propinándole una patada en la espalda. El enmascarado se giró rápidamente y trató de golpear a Naruto en el rostro, pero este lo esquivó. Cada puñetazo que se daban hacía vibrar el aire y dispersaba el humo. En un momento, el enmascarado atrapó el brazo derecho de Naruto, lo dobló y lo levantó por encima de su cabeza. Luego, formó una esfera de energía en su mano y la clavó en el estómago de Naruto, lanzándolo por los aires. No contento con eso, el enmascarado creó dos clones de sombra que lo impulsaron hacia el cielo, donde alcanzó a Naruto y trató de darle otro golpe con la esfera, pero Naruto lo evitó por poco. Naruto agarró al enmascarado por el cuello y los dos forcejearon en el aire, intercambiando golpes hasta que se estrellaron con algo. ¿Qué podía haber tan alto? ¿La luna? No, no habían subido tanto.

Cuando chocaron con el objeto, rodaron por unas gradas que descendían hacia abajo. No dejaron de golpearse ni un instante, hasta que llegaron a un piso de concreto. Al impactar, se separaron y rodaron en direcciones opuestas. Naruto se levantó, cansado y herido, con varias heridas pero ninguna grave. El brazo que antes estaba quemado se había curado. Miró a su alrededor y se sorprendió. No podía creer que hubieran peleado tanto y tan lejos. Habían terminado en el estadio de Amity. Naruto vio a su contrincante, que también estaba mirando el lugar. No perdió tiempo y se lanzó sobre él para acabar con él.

Oobleck y Román se miraron el uno al otro. Eso había sido espectacular, tenían que admitirlo. Román aprovechó la distracción y le dio un puñetazo en la nariz a su viejo amigo, torciéndosela. La sangre le brotaba. Estaban llegando a su límite. Se sorprendían de que hubieran durado tanto. Ya no eran jóvenes, pero parecía que su vitalidad era la de hace años.— "¡Maldita sea, Oobleck!", gritó Román. —"¡Ya ríndete, haznos un favor y muere!"

—"Voy a detenerte, Román", dijo Oobleck. —"No me gusta verte así, estás sufriendo".

Román sintió una furia ciega y agarró el cuerpo de su antiguo amigo. Habían sido compañeros desde hace años, habían compartido muchas batallas y aventuras. Siempre se habían protegido y apoyado, y ahora se enfrentaban a muerte. Ninguno cedió, se llevaron al límite. Y se precipitaron desde la nave, sin soltarse, golpeándose. No les importó que se acercaban al suelo, con su aura en rojo era una sentencia de muerte. No les importó, porque en el fondo y aunque no lo dijeran, era lo que deseaban. Acabar con todo esto, con su dolor, con las voces en sus cabezas, con sus viejos fracasos. Román y Oobleck impactaron contra la cima de un edificio alto de Beacon, rompiendo el techo. Luego, cayeron más abajo, la fuerza del choque los arrastró hasta el primer piso del edificio. La tierra se estremeció, muchos estudiantes se detuvieron a ver qué había ocurrido. Algo había caído desde el cielo, había destrozado la cima de un edificio y lo había dejado al borde del colapso.

Román se puso de pie como pudo, sus huesos estaban rotos, era un milagro que siguiera vivo, a su izquierda estaba su viejo amigo, aún respiraba, pero parecía que no estaba ahí, estaba en shock por el golpe, solo parpadeaba un poco, pero luego Oobleck también recobró la conciencia y se sentó como pudo, se arrastró y se apoyó en una pared, lo mismo que hizo Román, separados por tres metros de distancia, se miraron el uno al otro, sus miradas estaban vacías, la sangre corría de su cuerpo, un gran charco de sangre se formaba debajo de ellos, morirían en pocos instantes, era obvio que no había salvación para ellos.

—"Qué ironía Román".

—"¿Qué es lo irónico... idiota?", dijo con dificultad el ladrón.

—"Moriremos en el mismo lugar en el que nos conocimos", Román miró el lugar donde habían terminado, era un taller, pero no uno cualquiera, era el antiguo taller donde se fabricaban y se diseñaban las armas de los estudiantes, lo recordó muy bien, había llegado temprano y se había perdido en su camino al auditorio de Beacon, así que vagó por los pasillos por un buen rato hasta que encontró un taller, pensó en pedir direcciones así que entró, pero no había nadie ahí, caminó por todo ese taller, era grande y ahí fue cuando se encontró con un chico de cabello verde junto a una chica de pelo negro con puntas rojas, pequeña y de ojos plateados, esos dos tenían el mismo problema que él, se habían perdido, fue como si el destino le hiciera una mala broma, morir aquí.

—"Jejeje, sí... recuerdo bien este lugar, estaba perdido igual que ustedes", dijo Román.

—"Summer estaba perdida igual que yo, fingió que sabía dónde estaba". Se rió Oobleck, —"y luego tú llegaste, menos mal que encontramos a Qrow y a Raven que nos llevaron, fueron buenos momentos Román".

—"Claro que lo fueron", suspiró el ladrón,—"ella los hizo maravillosos, cada locura que hacía, cada tontería en que nos metíamos, ella siempre estaba con nosotros,...a pesar de que su equipo le decía que éramos una mala influencia para ella.

Se rieron los dos, tal vez porque eran los últimos momentos que les quedaban.

—"No es que Tai, Raven y Qrow también fueran buenas influencias. Los tontos eran mucho peores que nosotros", dijo Román recordando sus días. Sí, ¿por qué sería una buena influencia esos tres?, Taiyang era un mujeriego, Qrow y Raven eran dos bandidos, por no decir que rozaban lo criminal, su moral era completamente distinta a la de todos porque se habían criado en un ambiente hostil, mejoraron mucho, tenía que admitirlo, Summer era muy convincente a veces.

Ellos permanecieron en silencio por un instante, sin encontrar palabras, sin tener nada más que decir. Habían vaciado sus almas, habían agotado sus fuerzas, solo les quedaba esperar el inevitable y amargo abrazo de la muerte. Recordaron los momentos felices, cuando eran jóvenes e inocentes, cuando tenían sueños y esperanzas, cuando se divertían y reían, cuando se querían y se cuidaban. Recordaron a Summer, la chica que los había unido, la chica que los había transformado, la chica que los había amado. Recordaron su sonrisa, su voz, su mirada, su aroma, su calor. Recordaron su sacrificio, su partida, su ausencia, su dolor, su pérdida.

—"Perdón".el silencio se rompió con una palabra cargada de tristeza, de desdicha, de dolor inmenso.

—"Ya te perdoné, Oobleck, ya... estoy cansado de escuchar tus disculpas, no las necesito".

—"Lo sé, ...tienes razón. Yo condené a nuestros amigos a morir, condené a toda esa gente".

—"Ya basta".

—"Tenía órdenes de arriba, yo trabajaba para el reino de Vale, eso tú ya lo sabes, la antigua organización secreta de esos imbéciles, sé lo que se podría haber perdido, si yo hubiese mantenido los túneles abiertos se hubiesen perdido muchas vidas, tomé la decisión de hacer caso y obedecer, maté a tantas personas..., no tienes idea, Román, cuántas veces me arrepiento de eso".

—"Lo sé, siempre lo supe, las voces en tu cabeza, los sueños",Román dejó caer una lágrima,—" eres un cobarde".

—"Lo sé, soy un cobarde, tuve miedo ese día, estaba asustado... solo quise salvar mi pellejo, yo no soy como tú, nunca lo fui, nunca fui tan fuerte, yo fui el más débil de nuestro equipo... siempre te tuve celos, Román, tú eras tan decidido en hacer las cosas, siempre tan tenaz, tan feroz, con voluntad inquebrantable".

—"Eras el mejor entre nosotros, Oobleck, nos superabas en todo, en inteligencia, en habilidad".

—"Pero era un cobarde, tú te hubieses quedado con nuestros amigos, hubieses muerto con ellos, yo decidí huir, tú estando en mi lugar tal vez hubieses tomado la misma decisión que yo... pe-pe pero te hubieses enterrado con ellos",lágrimas que se había guardado Oobleck durante tantos años al fin salieron, su voz quebrada ensordecía el ruido de afuera,—"Perdón por todo, Román, yo pude haber hecho más, pero no lo hice".

—'...' "Te perdono, amigo, ya es hora de irnos, ¿sabes?, haz silencio, no me dejas dormir, jejejjeee",se rió Román, ya no le quedaban fuerzas, solo se escuchaba una risa de él y de los labios de su antiguo compañero.

Entre los recuerdos y las disculpas, el tiempo se les escapaba. Afuera, el mundo seguía su curso, ajeno a su sufrimiento, a su destino, a su historia. Ellos habían sido héroes, habían sido villanos, habían sido amigos, habían sido enemigos. Habían vivido, habían luchado, habían amado, habían perdido. Habían sido parte de algo más grande que ellos, algo que los había marcado, algo que los había roto. Y ahora, solo les quedaba morir. Morir juntos, como habían crecido, como habían soñado. Morir recordando viejostiempos, como habían hecho con Summer, como habían hecho con sus amigos, como habían hecho con su pasado. Morir sonriendo, como habían hecho cuando eran felices, como habían hecho cuando eran libres, como habían hecho cuando eran ellos.

Aunque sabía que su destino era ineludible y que, tal vez, si había algo después de la muerte, él no se encontraría con ella ni con sus amigos, Román conservaba una sonrisa en su rostro. Era una sonrisa de resignación, de no exigir más de lo que había recibido. Había nacido en la pobreza, había soñado con ser un héroe y se había transformado en un ladrón. Las circunstancias no le habían ayudado y había sucumbido al mal que tanto detestaba. Pero había algo bueno en todo esto: Román lo tenía muy claro. A pesar de todo lo que había sufrido, de los obstáculos que le había puesto la vida, de lo caótico y confuso que podían ser a veces los acontecimientos, siempre podía confiar en que las cosas mejorarían, pero no para él, sino para los que quería. Y Román quiso, quiso todo lo bueno de la vida: la comida, los juegos, las amistades. Quiso en especial a una chica de cabello negro con mechas rojas, de ojos plateados tan bellos que ni la luna se podía igualar a ellos, tan divertida y alegre que era contagiosa, tan fuerte y decidida que inspiraba valor. No se confunda, él no la quería de esa forma, su amor iba más allá de lo romántico, deseaba todo lo mejor para esa mujer, deseaba algo más que un compromiso o una declaración. Summer para Román era el llamado de la libertad y, sobre todo, la certeza de que no estaría solo.

El edificio se estremeció, las fisuras se propagaron por las paredes, anunciando que pronto se desplomaría sobre Román, simbolizando el peso de sus culpas. Era lo justo, era una muerte irónica, como le había dicho Oobleck. Pero no pudo haber elegido un mejor lugar para su último día. No sabía cómo explicarlo ni cómo comprenderlo. Antes de ir a Beacon, había hecho cosas de las que no se enorgullecía: había robado, había mentido, había hecho lo que fuera para sobrevivir en ese mundo. Quería cambiar, estaba claro que no era una mala persona, pero quería cambiar. Y Beacon representó una nueva oportunidad, tal vez un cambio de rumbo, dejar atrás su caótica vida y ver su realidad con nuevos ojos. Pero no pudo hacerlo, así era él: un cínico, un avaro, un desalmado. Pero no supo cómo explicarlo, cuando entró a ese taller, cuando encontró a esos dos, a Oobleck y a Summer, pero sobre todo cuando vio los ojos de esa chica. No pudo entenderlo, era como si su alma se tranquilizara, como si sus temores y su precaución hacia la gente y hacia el mundo se desvanecieran. Sintió confianza en esa mujer con solo verla. Summer no era como los demás, ella era especial. Lo sintió el primer día y, con su muerte, todo lo malo en él volvió a surgir con más fuerza. Pero todavía tenía algo que lo mantenía siendo una buena persona… relativamente.

Román soltó una risa débil pero llena de diversión. — "Hace mucho frío ",dijo sin esperar una respuesta.— "Muerte, ¿por qué no acabas con esto rápido? ¿Será que…? " ,La sonrisa de Román se volvió cansada, .— "¿Será que quieres hacerme sufrir un poco más? Está bien, yo aguantaré. He esperado por este momento mucho tiempo".

La poca visión de Román se dirigió al vacío, con la mirada perdida, esperando su final.

Curiosamente, se iluminó. Era hermoso, era extraño. Se dice que cuando uno está por morir, toda su vida pasa por sus ojos. Pero para Román no fue así, no es así ahora. Solo pasó el recuerdo más hermoso de su vida. Cuando la vio. Cuando la conoció. Cuando la abrazó. Tan frágil

—" Ah, mira ,yo soy tu padre" , un hombre de cabello rubio, Taiyang hacia muecas por qué la pequeña cosita que estaba ahí, no habría ni los ojos, solo estaba durmiendo.

—" guárdatelos para cuando ya pueda abrir los ojos Tai" , sonrió summer divertida viendo a su marido ,en una habitación de hospital summer estaba postrada en una cama, hace nomás de un día había tenido a su primera hija ,su pequeña ,ahora recibía las felicitaciones en esa habitación limpia, se encontraba su esposo, su amigo Qrow que tenía en sus brazos a una pequeña Yang que miraba desconcertada a la pequeña criatura en los brazos de summer, unos momentos increíblemente hermosos ,el parto fue desastroso, por no decir que la pasó muy mal, Summer no creyó que doliera tanto,cuando Raven tubo a Yang vio que sufriría un poco, pero creyó que está exagerando ,ahora lo sabía mejor, fue horrible ,pero todo ese dolor valió la pena, trajo consigo una vida, la más hermosa vida y su más grande amor, lastimosamente su esposo quedó relegado a segundo lugar.

—"Escucha, yo soy tu padre", le decía un hombre de cabello rubio, Taiyang, a la pequeña criatura que tenía en brazos, pero ella no abría los ojos, solo dormía plácidamente.

—"Déjala tranquila, Tai, ya tendrás tiempo de hablarle cuando despierte", le sonrió Summer, su esposa, desde la cama del hospital. Summer acababa de dar a luz a su primera hija, su tesoro, y ahora recibía las felicitaciones de sus seres queridos en esa habitación blanca y limpia. Junto a ella estaban su marido, su amigo Qrow, que sostenía a una pequeña Yang, la hija de la primera esposa de Taiyang, que miraba con curiosidad a la nueva integrante de la familia. Eran momentos de felicidad y alegría, aunque el parto no había sido fácil. Summer había sufrido mucho, más de lo que esperaba. Cuando vio a Raven dar a luz a Yang, pensó que estaba exagerando el dolor, pero ahora sabía que no era así. Fue una experiencia terrible, pero que valió la pena, porque trajo al mundo a una vida preciosa, a su mayor amor. Su marido pasó a un segundo plano en su corazón.

—"Vamos, abre los ojitos, quiero que me veas", insistía Taiyang.

Summer le dio un golpecito en la cabeza, —"Ya basta, Tai, no la molestes, está durmiendo. Además, necesito descansar".

Su marido la miró con ternura, —"Pero yo quiero estar contigo, amor. Ya pedí permiso en el trabajo, no tengo que ir".

—"Qrow", Summer le hizo una seña a su compañero, —"Por favor, llévatelo".

El chico de ojos rojos y cabello negro asintió y agarró a Tai por el brazo, —"Ella tiene razón, Tai. Deja que descanse un poco, ya habrá tiempo de mimarla. Vamos, te invito a una cerveza para celebrar".

—"Pero yo no...", Tai trató de resistirse, pero Qrow lo arrastró fuera de la habitación.

—"Créeme, amigo, aprovecha este momento. No tendrás otra oportunidad como esta. Ya te encerraste con mi hermana una vez, y ahora te encierras con Summer. Así que por ahora, trata de divertirte un poco".

—"Qué gracioso eres, Qrow. Deberías dedicarte al humor".

—"Lo intenté una vez, no funcionó".

Los dos se rieron y sus voces se fueron alejando hasta que la habitación quedó en silencio, vacía. O eso creían. Summer mantuvo su sonrisa, miró hacia la ventana de esa habitación, y vio una sombra. No estaba sola, nunca lo estuvo.

—"Hey, ¿qué haces ahí, en la ventana? Entra, quiero que la conozcas", le dijo a la persona que se asomaba por la ventana, trepando por el edificio. Había estado esperando pacientemente a que todos se fueran para que ella lo llamara, o si no, para solo vigilarla, cuidarla como se lo había prometido a sí mismo.

Cuando pisó el suelo de la habitación, miró todo el lugar con timidez, no debería estar ahí, pero estaba ahí.

—"Ven, acércate", le dijo Summer, invitándolo con un gesto. El hombre se acercó con cautela.

—"Ya lo sé, Summer, sé lo que intentas hacer, pero yo solo estaba..".

—"No te hagas el tímido, Roman, ven aquí y mírala".

Él obedeció, tomó la silla más cercana y se sentó al lado de su amiga. —"Quiero que la conozcas".

Envuelta en una manta, solo se podía ver una pequeña silueta, y cuando se acercó, cuando Román pudo verla bien, se quedó sin aliento. Era lo más hermoso que había visto en su vida, una pequeña niña durmiendo plácidamente en los brazos de su madre, algo tan frágil pero tan poderoso, tan pequeño y a la vez tan grande. Se sintió cautivado por esa pequeña criatura. Summer miró la cara de fascinación de Román, y lo comprendió. Ella, cuando vio por primera vez a su hija, entendió que no podía amar a nadie más que a esa criatura, que era más importante que ella y que recién la había conocido. La había amado incluso antes de que saliera de su vientre, pero ahora tenía la certeza de que ya no había más amor en ella que pudiera compartirse. Solo era para su hija. —"Su nombre es Ruby", dijo Summer. Román no prestó atención, pero escuchó las palabras de su amiga.

—"Ruby", le habló a su pequeña. —"Este es el tío Román, es un poco cascarrabias y gruñón, pero es una buena persona, aunque no lo parezca. Y es muy divertido".

Él solo se quedó viendo a la pequeña niña. —"Ruby", ese nombre resonó en su cabeza, un hermoso nombre digno para una hermosa niña.

—"¿Cómo has estado, Roman? ¿Cómo está Neo?", dijo ella.

—"Estoy bien, la vida de criminal es caótica, pero la paga es buena", dijo él divertido. Summer no lo estaba, ella entendía las razones de Román, pero no las compartía. Puso una mano en el hombro de su amigo.

—"Román, por favor, vuelve conmigo, vuelve con nosotros, aún hay tiempo para ti. Podemos divertirnos como antes. ¿Te acuerdas cuando íbamos a los pueblos a combatir a los Grimm, para hacer lo correcto? Sé que esa vida no te gusta".

Román simplemente negó con la cabeza. —"Esa es mi vida, la que he elegido. No te preocupes, no te afectará en nada a ti. Toda conexión que tengan conmigo, niéguenla. Ya se los dije".

—"Es fácil decirlo, Román. No me gusta, eres mi amigo. No me gusta decir que no te conozco y lo aborrezco", era cierto, a Summer le lastimaba eso más que nada, negar cualquier vínculo con Román le dolía. Pero sacudió la cabeza, no era momento para esto. Hoy era un día especial, Román conocía a su sobrina en todo menos sangre.

Ella le miró con dulzura y le tendió la mano. —"Ven, tócala, es muy suave. Te va a encantar, ya verás".

Él se quedó un instante indeciso, pero luego se animó y rozó la mejilla de la niña. Notó su piel suave y cálida, y un sentimiento extraño le llenó el pecho. Era como si algo se hubiera despertado en él, algo que había estado dormido por mucho tiempo. Algo que le recordaba a su infancia, a sus sueños, a sus esperanzas. Algo que le hacía sentir vivo.

—"¿Quieres cargarla?", le preguntó ella y Román se sobresaltó, sintió miedo en realidad.

— "No, Summer, yo..., yo no creo que pueda, mejor me tengo que ir".

—"Vamos, ven aquí", le dijo ella y tiró de Román. A pesar de su condición, Summer era muy fuerte y Román no pudo resistirse. Con movimientos torpes tomó a la pequeña Ruby en sus brazos. Era extraño, ella era tan ligera, pero se sentía tan pesada, no se sentía digno de cargarla, no con la vida que llevaba, pero se sintió bien, se sintió ligero, feliz. Acurruco a la pequeña niña con movimientos suaves, delicados. Era extrañamente fascinante, pero su cara no lo expresaba, solo mostraba asombro. Summer simplemente sonrió divertida.

— "Román, no te asustes, tú nunca la lastimarías".

Román devolvió a Ruby en los brazos de Summer, él solo se sentó, miraba a su compañera, su amiga.

—"¿Qué?", preguntó ella.

—"Yo creo..., que ya debería dejar de hacer esto".

—"¿A qué te refieres?", preguntó ella con incertidumbre.

—"De estar a su lado, contigo, con los demás. Desde la distancia, ocultándome. Debería simplemente ya irme, desaparecer, dejarlas. No es bueno, ¿qué pensarán todos ellos?".

—"No pensarán nada", dijo con firmeza Summer,—"también te quieren aunque no lo expresen. Qrow te estima, eras su compañero de bebidas, y está Tai, bueno, hacías locuras con él y Oobleck. Y Raven, bueno,...Raven", la mirada de Summer se volvió triste,—"entre todos, después de mí, ella te tiene más estima. Aunque no te lo diga de frente, el vínculo que tienen ustedes dos es la prueba de eso".

—"Pero Yang, Ruby, cuando crezcan, ellas empezarán a notar, notarán lo que hago, lo que soy. No quiero eso, crecerán en algún momento, pensarán más críticamente y sentirán vergüenza de lo que hago..., por eso tal vez ya debería alejarme de ustedes, tal vez irme a Mistral, sería un buen momento para hacerme un nombre allá.

!PAMMMMMM!.

Un fuerte golpe en la cabeza lo sacudió, haciéndolo temblar. Román se frotó el lugar del impacto y miró a Summer, que lo miraba con enfado, tristeza y sobre todo decepción. —"Escúchame bien, Román. No te vas a ir a ninguna parte. Te quedarás aquí, conmigo y con mis hijas. Serás su tío, las cuidarás... Ellas lo entenderán, algún día lo arreglaré, lo arreglaremos juntos".

Román no supo qué decir. ¿Qué podía decir?

Sin darse cuenta, acercó su dedo meñique a la pequeña Ruby, que acababa de nacer. Para su sorpresa, la niña agarró el dedo con fuerza, demostrando un buen agarre. Y entonces ocurrió algo maravilloso ante sus ojos.

La pequeña niña abrió sus ojos, unos ojos plateados como los de su madre. Román quedó fascinado y Summer volvió a hablar. —"Román, no sé qué pasará en el futuro. La vida de los cazadores es peligrosa. Quiero que me prometas algo". No esperó la respuesta de Román, pero sabía que él la estaba escuchando. —"Cuida de Ruby y de Yang si me pasa algo. Protégelas, vela por su seguridad siempre, por favor".

Román no tenía elección. Desde el momento en que vio los ojos de esa niña, supo que tenía que protegerla a toda costa. —"Sí, yo las protegeré con mi vida. Haré lo que sea necesario para que estén bien".

—"Gracias, Román. ¿Escuchaste eso, Ruby? Tu tío siempre estará ahí para cuidarte y protegerte".

Ese fue el recuerdo más hermoso de su vida, la promesa que hizo. Tal vez no hizo un buen trabajo, pero hizo lo mejor que pudo. Ellas no lo recordarían jamás, no recordarían que en esos momentos de soledad, cuando sentían frío, cuando sentían hambre por el descuido de su padre que estaba desdichado por la pérdida de su esposa, él siempre estuvo ahí. Pero qué más daba.

—"Ellas crecieron bien, son fuertes", Román habló al vacío. —"Summer, Ruby y Yang son increíbles, son fuertes. No tienes que preocuparte por ellas, crecieron bien. Tus ideales están en ellas. Ruby lo está haciendo muy bien, es una estudiante aquí en Beacon, se adelantó dos años, ¿puedes creerlo? Es torpe, ingenua... igual que tú. Lo hará muy bien, será una heroína como en las historias que le contabas. Y Yang siempre cuidará a su hermana, ella no es como su madre, no la abandonará nunca. Ellas se parecen mucho a ti, Summer".

El corazón de Román se agitó con fuerza, irregular. Su mirada se oscureció, sin brillo. En un momento, su corazón se detuvo, pero su mente aún estaba lúcida de los segundos que se le escapaban.

Recordó el día que conoció a Summer, la mujer que le robó el aliento con su sonrisa. Recordó cómo nació Yang, la niña que lo llenó de orgullo, cómo la abrazó, cómo le susurró una canción. Recordó cómo Summer se casó con Taiyang después de que Raven lo abandonara, se sintió feliz por ella. Recordó todos sus momentos con Ruby, la niña que lo desafió, lo inspiró, lo hizo reír. Recordó todo eso, y sonrió.

En un bosque muy lejos, cerca del territorio de Mistral pero a la vez alejado de él, una mujer en un campamento lo sintió. Sintió un vínculo romperse, desaparecer tan rápido. Ella lo sintió, se estremeció, se levantó de su cama y salió hacia afuera, al claro en el bosque. Miró las estrellas. —"Román, tonto. Deberías haberte ido cuando tuviste la oportunidad. Deberías haber venido conmigo". Raven se lamento, algo raro en esta mujer

En una nave de Atlas, en el gran acorazado de Atlas, Ruby lo sintió tan fuerte, no supo por qué, pero se sintió destrozada, abrumada, de sus ojos salieron lágrimas que no pudo contener, no comprendía esta abrumadora sensación que la invadía, fue como cuando se enteró que su madre nunca volvería a casa, Pero ¿por qué lloraría en este instante?, no recuerda nada que la haría sentir de esta manera, su dolor fue incontrolable, sollozos salían de su boca, lamentable es el estado de esa chica y ella nunca sabría por qué sentía tanta tristeza.

Yang corría directamente hacia Beacon Academy, pero de repente tropezó, cayó en el asfalto, su corazón empezó a latir fuertemente, sus ojos llenos de lágrimas, era confuso para ella, ¿por qué estaba llorando?, era como si hubiese perdido algo, pero no comprendía qué era, Era francamente doloroso, no le gustaba esta sensación.

Y en un barco que iba directo a Menajerie, oculta entre el cargamento estaba Neo, recostada, durmiendo, hizo una mueca de dolor y de sus ojos nacieron unas lágrimas traicioneras.

Román que aún se mantenía consciente, pero con el corazón destrozado y que dejó de palpitar hace mucho tiempo, solo sonrió, solo pudo recordar ese recuerdo, la mejor manera de morir, y en esa noche, en ese lugar en el que conoció a su más grande amiga, Román, El ladrón, un hombre desafortunado, dio su último suspiro.


Buenos días, buenas tardes y buenas noches, soy yo, EL PRISIONERO DEL MUNDO. Quizás se estén preguntando por qué he estado tan inactivo últimamente... O tal vez no les importe mucho, pero de todas formas, les contaré. Ah, antes que nada, quiero agradecerles por leer el capítulo. Espero que les haya gustado y que me disculpen si hay algún error ortográfico que se me haya pasado por alto, a veces no los veo.

Bueno, el caso es que no he publicado más capítulos porque también estoy trabajando en otra historia que estoy escribiendo, así que le he dedicado más tiempo a esa otra obra por el momento. No se preocupen, no voy a abandonar esta historia, por supuesto que no.

Como habrán notado, el capítulo tiene un tono un tanto deprimente, pero es normal. Ese es el clima que quiero crear en este arco, ya que estamos llegando al final del volumen 3, y también hay que mostrar que los héroes no siempre triunfan a la primera, y que a veces tienen que enfrentarse a duras derrotas y consecuencias.

También quiero aprovechar para aclarar algunas cosas que tal vez les hayan parecido incongruentes en la historia. Seguramente algunos, o quizás muchos, se habrán dado cuenta de estos detalles:

- Primera incongruencia: ¿Recuerdan cuando Sasuke tomó el kunai de Naruto para estudiarlo? Pues algunos se habrán preguntado: ¡Oye, pero Naruto podría localizar a Sasuke en cualquier momento con ese kunai! Así que fue una mala idea hacer eso, ¿no? Y yo lo sé, claro que sí, pero no se preocupen, que en un futuro capítulo explicaré cómo es que Sasuke solucionó ese problema.

—Segunda incongruencia: ¿Por qué Naruto no usa el zorro de las nueve colas sabiendo que así podría vencer a Sasuke fácilmente? Eso también tiene una respuesta, y se las daré en otro capítulo más adelante.

—Tercera incongruencia: Argo reveló que Salem es una bruja inmortal, imposible de matar. La pregunta aquí es: ¿Cómo es que Qrow, Glynda y James están tan tranquilos al saber que su enemigo es invencible? Bueno, eso también tiene una solución, y algunos ya se imaginarán cuál será. Les daré una pista: tiene que ver con cierto mago y director de academia.

Y por cierto, la otra historia que estoy escribiendo no se encuentra en , sino que me creé una cuenta de wattpad y ahí la estoy subiendo. Pueden buscarme como user35719154.

La historia se llama "The Amazing", y es un crossover entre Spider-Man y la serie Kaguya-sama love is war. También estoy subiendo esta historia ahí, así que vayan a leerla por favor, escriban sus comentarios y voten. Denle una oportunidad, se los agradezco.

Bueno, eso es todo por ahora. Gracias por su atención y espero que sigan leyendo esta historia.

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