Normalmente no hago esto pero quiero responder a las reviews y la verdad, me siento obligado a hacerlo, lamento si me extiendo en esto pero quiero dejar las cosas claras:

Sí, se preguntan por qué diablos usé a Cu y no un servant chino siendo que es algo más, como le llaman, de acuerdo al mundo, la verdad es que tengo mis razones para hacerlo y no, no lo hice porque es el lancer más popular de la franquicia, esto ya lo tenía planeado desde hace tres meses antes de empezar a escribir el fic y es que la razón principal para hacerlo es por la propia personalidad celta. Como quiero recalcar, Kai es un joven que se volvió delincuente debido a su habilidad de pelea y fuerza, pero él detesta ese aspecto de él, al despertar su sangre celta al ser transportado, empezará a ser influenciado por este y como saben, los celtas adoran pelear contra rivales fuertes, son maniáticos de las batallas, quiero reflejar eso en su crecimiento como personaje mientras pelea por retener esas ansias o si se dejará controlar por ellas, y siendo un mundo donde pelear es algo casi diario se volverá complicado para él, esto es un spoiler pero ya que parece si no soy claro, no estarán calmados, me obligan a ello.

Segunda razón: Tengo algo en mente para los servants chinos, esto igual lo adelanto y es que ellos aparecerán en esta historia como servants, ya tengo planes para varios de ellos pero no diré más porque eso igual son spoilers, por eso Kai no tiene alma ya sea de un Lu Bu o Zhuge Liang porque, además de que sus representaciones existen aquí en Koihime como Ren y Shuri, tengo cosas para ellos como servants a futuro, pero tardaremos un rato antes de ver un servant en la historia, me quiero enfocar primero en lo principal que es la historia y luego veremos ese aspecto. Entiendo que tengan quejas porque no estoy siguiendo las cosas "como deben de ser" pero esto es un fanfic al fin y al cabo, es lo que mi creatividad pueda sacar, así no cumpla sus expectativas, es tan fácil como solamente pasar de este fic y no leer, si se pueden ahorrar malos comentarios al respecto, se los agradecería de corazón.

Y, respondiendo al último review, eso ya lo veremos, como se dice, nos iremos del lado que masque la iguana y quizás haya un cambio a futuro, apenas estamos empezando, no apresuremos las cosas.

Sin nada más que decir y luego de finalmente explicar todo lo que quería, vayamos con el cap.


Kai se encontraba entrenando dentro del páramo que eran sus sueños, tenía una replica de Gae Bolg mientras la movía y lanzaba ataques a todos lados.

- Vamos chico, aún te falta bastante para sacar todo el potencial de Gae Bolg. – Comentó Cu, el peliazul apretó los dientes.

- En serio que esto no lo entiendo. – Se siguió esforzando con el entrenamiento un poco más hasta que llegó a su límite, al final descansó. – No pensé que podría agotarme incluso en mis sueños.

- Aunque sea poco a poco, vas sacando algo de potencial, claro que te falta bastante para llegar a ser tan bueno como yo. – Con esa explicación de su antepasado, hubo silencio, Kai se recostó en aquel suelo inexistente en sus sueños, no hubo respuesta alguna, ya luego de un rato, este decidió hablar.

- Cu… dime algo… ¿por qué yo?

- ¿Qué quieres decir chico?

- ¿Por qué yo fui escogido como sucesor tuyo?

- ¿En serio no lo entiendes? Deberías investigar tu árbol genealógico y sabrás que poseíste algún familiar irlandés en algún momento.

- No me refiero a eso. – Expresó el joven. – Lo que quiero señalar es por qué justamente yo soy quien resultó obtener esta arma. – Miró a Gae Bolg. – Fácilmente podría haber sido algún otro miembro de mi familia o incluso en otra situación pero todo surgió cuando llegué a este mundo ¿realmente no tienes una explicación?

- Lo siento chico, pero la verdad es que no soy muy inteligente, los celtas no lo somos realmente. Lo único que es seguro es que llevas sangre celta en tus venas… y estoy totalmente seguro de que tarde o temprano serás alguien completamente influido por esta.

- ¿Qué quieres decir? – El peliazul enarcó una ceja.

- Los celtas somos hombres que viven para las batallas y la diversión que proviene de luchar contra enemigos fuertes, no dudo que en el mundo actual donde estás es uno regido por batallas a diario, puede que por ahora sea leve pero poco a poco empezarás a disfrutar de pelear, ver como los enemigos caen frente a tu arma, serás alguien que viva para las batallas.

- No haré que eso suceda. – Declaró Kai. – Yo no disfruto pelear, solo porque esos sujetos se me acercaban no tenía otra opción, era para defenderme.

- Pero era más fácil darse la vuelta e ignorarlos. – Contrarrestó Cu. – Debes admitirlo, aunque digas que no lo disfrutas, muy dentro de ti realmente ama pelear, esa es la influencia de la sangre celta que recorre por tus venas, una que no podrá parar por más que intentes resistirte.

- No, ya verás que no me volveré ese tipo de hombre, me mantendré igual y solo lucharé por volver a casa y lo que es justo… no porque lo disfrute.

- Eso veremos chico, tienes mucho por delante, así que ve ahí y lucha por lo que consideres correcto. – El mundo empezó a ponerse borroso, señal de que Kai estaba por despertar en ese momento.

Empezó a abrir los ojos, observando el techo de paja de la pequeña casa en la cual habían dormido, a su lado estaba una Rinrin que no dejaba de abrazarlo incluso en sueños, el peliazul soltó un suspiro para sonreír por debajo.

- (Esta niña no me ha soltado para nada…) – La apartó cuidadosamente para levantarse y salir afuera de la cabaña, el sol recién había salido.

- Buenos días mi señor. – Aisha ya estaba afuera, llegando del bosque.

- Buen día Aisha ¿recogiendo comida?

- Claro, lo bueno del bosque es que tiene muchos frutos y ya tengo cierta experiencia recogiendo. – Respondió la pelinegra. - ¿Rinrin sigue durmiendo?

- Parece que no es madrugadora y me abrazó todo este tiempo.

- Ella sigue siendo una niña y como no tuvo a nadie durante este tiempo, es bueno que pueda sentir el calor de alguien al dormir. – Dicho eso, ella dejó los frutos que recogió sobre el suelo. – Tenemos para bastante y de sobra durante el resto de nuestro viaje, así que debemos guardar.

- Me parece bien.

- Buenos días… - Rinrin despertó en aquel momento, aún somnolienta pero a la vista de comida, despabiló. – Yay, comida, tengo hambre.

- No hay que comer todo Rinrin, dejemos para el viaje. – Exclamó Aisha.

- Claro, yo puedo controlarme, confíen en mí. – Respondió la pequeña pelirroja. Justo después de un rato, lo que fue la montaña de frutos que trajo ella quedó reducido a nada, se gastó y todo por parte de Rinrin. – Esto… ups.

- No es bueno… - Tanto Kai como Aisha soltaron un suspiro. – Aisha, no creo que podamos seguir así.

- Es verdad, lo mejor que podemos hacer es propagar la palabra de que es el enviado del cielo y se conseguirá obteniendo logros, si podemos cazar bandidos y decir que fue de parte de usted, eso nos asegurará más reconocimiento para que tengamos más beneficios.

- Solo dime algo ¿eso funcionará? Ni yo me siento… tan celestial realmente.

- Su ropa hará el trabajo. – Respondió ella. – Esa vestimenta demuestra que viene de los cielos, después de todo algo tan caro como lo que lleva no existe en ninguna otra ciudad. – Sonrió la pelinegra.

- Aunque es solo un uniforme… - Comentó por debajo. – Como sea, lo que venga a futuro, tendré que confiar en ti para que te encargues.

- Claro mi señor, como su vasalla, es mi trabajo el que su leyenda se extienda. – Comentó con seriedad.

- ¿No vamos a continuar? Podríamos llegar a otra ciudad. – Comentó Rinrin, ya estando de acuerdo con ella, el grupo de tres comenzó a moverse nuevamente por el bosque, no sabían a cual rumbo llegarían ahora ya que nada era seguro realmente y el dar a conocer a Kai no sería tan sencillo.

Pasó un rato de viaje donde nada ocurrió realmente y la verdad incluso se fue volviendo aburrido para Rinrin que ya mostraba signos.

- Estoy aburrida ¿Cuándo llegaremos? Se quejó ella, el bosque no parecía tener fin.

- No parece que tengamos alguna aldea o ciudad cerca Aisha. – Expresó el peliazul.

- Que raro… estoy segura de que debería haber uno por aquí, el mapa que compré hace un tiempo debería servir. – Ella sacó el papel que señalaba los distintos caminos, Kai también se acercó a ver, pero notó algo.

- Esto… Aisha…

- ¿Si mi señor?

- Creo que deberías haber observado en la punta.

- ¿Por qué lo dice? – La pelinegra hizo lo que dijo y entonces vio algo, una pequeña inscripción que dice "Este mapa está desactualizado desde hace diez años" eso dejó a Aisha boquiabierta y luego se deprimió. – Usamos un mapa viejo al final…

- No hay que estar triste Aisha, después de todo estoy yo aquí. – Rinrin se señaló con orgullo. – Viví sola por mucho tiempo, así que manejarme por mi cuenta y ubicarme no es problema alguno.

- ¿Funcionará? – Preguntó Kai.

- Claro que sí onii-chan, solamente observen y dejen que una experta se haga cargo. – La pequeña marcó el camino, Aisha no siguió deprimida y confió en su nueva hermana así como igual lo hizo Kai. Continuaron siguiendo a Rinrin durante todo ese tiempo, con ella al frente, totalmente segura de que lo estaba haciendo bien, ya entonces revisó el suelo. – Parece que es el camino, llegaremos pronto a una ciudad.

- Supongo que fue buena idea confiar en Rinrin después de todo. – Confesó Aisha, Kai asintió.

- Tuve mis dudas porque aún es pequeña pero ella ha vivido sola, debe tener su experiencia. – Ambos no dudaron en seguir a Rinrin, sin saber lo que les esperaba al final. Ya entonces al cruzar unos arbustos.

- Y llegamos. – Ella saltó, los otros dos la siguieron y pues lo que vieron al frente… no fue lo que esperaban. Un escondite de bandidos, todos ellos armados y en sus propios asuntos hasta que vieron a los tres.

- … Jeje, miren, llegaron unos pobres incautos.

- Esa mujer sexy debe ser nuestra, la disfrutaremos.

- Yo prefiero a la niña, me gustan más sin pecho.

- Nos metiste en un problema Rinrin. – Comentó Kai.

- N-No es mi culpa, pensé que iba bien. – Se defendió ella.

- No es tiempo de discutir, estos bandidos nos atacarán. – Alertó Aisha. Ya entonces sacaron sus armas y fueron a pelear igualmente, un par de bandidos quisieron ir hacia Aisha en aquel momento.

- ¡No divertiremos contigo muñeca! – Amenazó uno de ellos, a pesar de todo la pelinegra no se dejó distraer y agitando su lanza, logró golpear a estos, mandándolos a volar, ella se vio totalmente seria.

- Unos simples bandidos no me harán nada.

- ¡Toma! – Rinrin saltó con su gran bastón hacia otro grupo de criminales, golpeando el suelo que estos pisaban con fuerza, los mandó a volar, ella sonrió confiadamente. – No pueden hacerle nada a Rinrin.

- Maldita mocosa. – Uno quiso atacarla, la pelirroja saltó hacia atrás y dando una vuelta, se apoyó contra un árbol.

- Jeje, no me atrapas. – Se burló, ya de forma consiguiente saltó y con un impulso fue y lo golpeó en el costado del rostro con su arma, haciendo que salga volando contra el muro de su guarida. – Este es el poder de la gran Rinrin.

Kai se vio rodeado por unos cuatro bandidos que sujetaban sus espadas peligrosamente, todos ellos confiados.

- Este chico tiene una ropa cara, puede que sea algún señor feudal.

- Muy bien joven, danos todo el dinero que tengas y a las chicas. – Respondió uno de ellos, Kai solo pudo suspirar por debajo.

- Cuantas veces me han tenido rodeado… - Sacó a Gae Bolg de su espalda y apuntó al frente, entonces sonrió. – Serán idiotas.

- ¿Que? – Uno de ellos no vio venir cuando recibió un golpe en su costado con la parte plana de la lanza, siendo mandado a volar, eso sorprendió a los otros tres bandidos.

- ¿Qué mierda pasa? – El otro acabó con un puño impactando su rostro en aquel momento, Kai usó su mano libre para golpearlo, la sangre salió impulsada de su nariz, ya entonces con su mano izquierda que sujetaba la lanza, se dio la vuelta e impactó al tercer bandido con este, sintiendo los huesos de su cráneo romperse, al final solo quedaba uno, Kai lo vio con ojos encendidos.

- … Bu.

- ¡Aaaaah! – Este acabó acobardándose y huyó, Kai guardó su arma en ese momento.

- Estos bandidos no son nada distinto de los pandilleros que me atacan cada día… - Observó que por su lado Aisha y Rinrin acabaron con los bandidos restantes, entonces se acercaron a él.

- ¿Se encuentra bien mi señor? ¿No está herido?

- Para nada. – Sonrió el peliazul confiadamente. – Esos idiotas no son nada para mí.

- Onii-chan es realmente fuerte. – Exclamó Rinrin con una sonrisa, viendo que era verdad, Aisha se calmó.

- Pero quien lo diría, Rinrin, nos atrajiste a una guarida de bandidos. – Eso causó que la pelirroja bajara la mirada.

- Lo siento… pensé que íbamos bien…

- No importa. – Respondió la pelinegra. – Quizás podrían haber causado problemas a alguna aldea cercana, fue bueno que pudiéramos acabar con ellos al fin y al cabo. – En ese momento escucharon trotadas de caballos que se fueron acercando, por si acaso se prepararon por alguna otra batalla por llegar pero luego vieron que eran soldados de alguna ciudad cercana, eso los calmó, ya entonces llegó otro caballo blanco del cual estaba montada encima una chica de largo cabello rojizo.

- Bien bandidos, hemos venido a acabar con… ustedes… - Se quedó callada al ver que todos estaban derribados en el suelo. – Y yo que deseaba hacer una entrada triunfal.

- Fue cosa nuestra. – Aisha se acercó. – La verdad es que estábamos de viaje y acabamos justo en esta guarida, quisieron atacarnos pero los acabamos antes.

- Ya veo… bueno, es mejor así. – Ella sonrió. – Agradezco la ayuda que proporcionaron, los bandidos han estado muy activos cerca de la ciudad donde soy la señora feudal.

- Así que eres una señora feudal, es bueno saberlo. – Respondió ella. – soy Kan'u Unchou, cazadora de bandidos.

- ¿Esa Kan'u Unchou? La cual dicen que es una belleza de cabello negro, pero… no lo pareces tanto. – Respondió la pelirroja, trayendo tres rayas de pesimismo a Aisha.

- Exageran realmente… pero ese no es el caso, no estoy sola, después de todo vengo con él. – Señaló a Kai. – El enviado del cielo.

- ¿Enviado del cielo? – Preguntó con asombro, ya entonces lo observó. – Realmente… tienes un aura distinta, no parece ser una broma.

- Es verdad, onii-chan es muy fuerte. – Rinrin lo abrazó. – Es el mejor.

- Creo que están exagerando un poco. – Kai se rascó la nuca debido a la vergüenza, la pelirroja soltó una risa.

- Ya entonces si vienen con el enviado del cielo, cambian las cosas, mi nombre es Kousonsan Hakukei, estaré complacida de recibirlos en mi palacio. – Kai reconoció ese nombre, era otra figura histórica, realmente si refuerza que todos los generales sean mujeres en aquel mundo.

- Nos gustaría, quisiéramos tener un sitio donde descansar. – Exclamó Aisha.

- Pero no es todo, ya que mostraron ser fuertes, quiero que me ayuden con el problema de bandidos que poseo, supongo que prestarán su ayuda. – Kousonsan buscaba que les ayudara, no hubo duda alguna cuando los tres se vieron.

- Lo haremos. – Respondió Kai, eso trajo una sonrisa a la pelirroja.

- Excelente, por ahora volvamos a mis aposentos, ahí les explicaré el plan que tengo. – Los tres siguieron a Kousonsan junto a sus soldados, por lo menos ahora tendrían un sitio de descanso mientras la ayudarían con su problema.


Una hora pasó cuando llegaron a una ciudad pequeña pero prospera, como tal Kousonsan era una buena señora feudal al menos, no como el primero que conocieron, al llegar a su palacio, entraron a una pequeña oficina donde ella se sentó.

- Que bien se siente volver… puedo hacer que traigan té. – Sugirió la pelirroja.

- Nos gustaría. – Respondió Aisha, ya entonces pasó un tiempo donde se sentaron, con Rinrin estando afuera en el jardín para explorar, los otros tres bebían.

- Su hija es muy activa. – Comentó Kousonsan, causando que tanto Kai como Aisha escupieran el té.

- ¡N-No es nuestra hija! – Reclamó la pelinegra con vergüenza. – Es más como una hermana jurada, además somos muy jóvenes, no tendríamos a una hija de esa edad.

- Lo que dice es verdad, no malentiendas. – Complementó Kai, Kousonsan empezó a reír.

- Ya veo, lamento la confusión, supongo que como enviado del cielo, tener una esposa o dos no sería nada raro.

- No soy su esposa, soy su espada, su vasalla que la protegerá. – Afirmó la pelinegra, al final Kousonsan soltó un suspiro.

- Que aburrido… bueno, pasemos a lo importante. – Se puso seria. – Agradezco que pudieran acabar con la guarida de bandidos, pero no es la única, parece que en las cercanías tienen una de mayor tamaño pero ha sido complicada localizarla y eso nos ha traído problemas, porque no hemos logrado ubicarlos, atacan y retroceden de repente, causando que mi gente se siente intranquila, deseo hacer algo para detenerlos.

- Entendemos, deseas localizar esa guarida. – Exclamó Kai, la pelirroja asintió.

- Entonces no habrá problema, podremos hacernos cargo. – Señaló Aisha con seguridad, Kousonsan sonrió.

- Que bien tener a ambos a bordo, podrán actuar como generales invitados bajo mi cargo, al menos durante esta operación, así trabajarán junto a la tercera general que tengo.

- ¿Quién es? – Preguntó Aisha.

- Esa sería yo. – Escucharon una voz, en la copa de un árbol descendió alguien, una chica de cabello azulado y ojos rojizos, aterrizó de pie cerca de donde estaban. – Me llamo Chou'un Shiryuu, igual ayudaré en esta operación. – Respondió, Kai supo que es otra figura histórica y una chica como era de esperarse.

- Ustedes localizarán y acabarán con la guarida de los bandidos que quedan para finalmente ser libres.

- Ya veo… - Chou'un se acercó a ellos dos, observando fijamente a Kai. – Debo decir… no estás nada mal ¿estás soltero?

- ¡Que haces! – Aisha intervino en aquel momento. – No es momento de hacer ese tipo de cosas.

- ¿Eh? ¿Acaso estás celosa? – la peliazul sonrió de forma traviesa, causando que Aisha se sonrojara. – No pensé que fueras su pareja.

- N-No lo soy, solo soy una vasalla… - bajó la mirada.

- Mira, no deseo causar problemas entre nosotros, después de todo tenemos un trabajo ¿no? – Preguntó Kai, eso hizo que Chou'un asintiera.

- Claro, solo estaba jugando un poco con ustedes, veo que tu compañera te tiene alta estima. Por cierto, lo escuché, que eres el enviado del cielo y por tus ropas, puedo decir que no han estado mintiendo, eso atrae más mi interés.

- (Esta mujer…) – Aisha no podía evitar enojarse por debajo, para que el asunto no fuera a mayores, Kai intervino.

- E-Entonces, hay que tratar el problema de los bandidos y localizar su escondite, así que debemos de planear algo para conseguirlo, Rinrin.

- ¿Sí onii-chan? – La pequeña igual llegó.

- Ya estamos todos, así que hay que empezar el plan. – Expresó Kousonsan en aquel momento. – Estos bandidos han sido muy cuidadosos con el hecho de no dejar rastro que nos lleve a su guarida, como si de repente al momento de atacar y perseguirlos desaparecieran.

- No es que puedan tele transportarse… - Comentó Kai por debajo, aunque las demás no entendieron que decía. - ¿Qué han robado?

- Bueno… - La pelirroja comenzó a recordar. – Toman normalmente lo que los mercaderes ambulantes llevan, sea alimento, aceite, igual joyas y dinero.

- Así que una carreta con mercancía es lo que etiquetan… eso podemos aprovechar. – Expresó Kai con una sonrisa, entonces ellas comenzaron a escuchar su plan.


Luego de que Kai explicó su plan, Kousonsan preparó todo para llevarlo a cabo, mientras tanto estaban en espera en aquel momento, el peliazul aprovechó el tiempo para practicar un poco con Gae Bolg y ya que estaba ahí, Rinrin se ofreció a ser compañera de entrenamiento para este.

- Vamos onii-chan, ataca con todo. – Retó la pequeña, en ese momento Kai sonrió, preparando su ataque.

- Toma esto Rinrin. – Buscó una estocada, Rinrin bloqueó el ataque con su gran lanza y se dio la vuelta para buscar el contraataque, cosa que Kai vio venir, pasando Gae Bolg atrás de su espalda para llevarla a su otra mano y desviar a la pelirroja, ella retrocedió pero Kai no iba a darle ni un momento, corrió para aprovecharse a ella y atacar de costado, Rinrin apenas logró bloquearlo aprovechando gran parte de su fuerza, fue ahí que Kai se impulsó con su lanza y saltó al aire, buscando aterrizar con una patada, Rinrin buscó bloquear nuevamente el ataque pero Kai lo vio venir. – Eso no funcionará dos veces.

Desapareciendo en el aire, Rinrin no supo a donde se fue Kai, lo buscó con la mirada cuando entonces recibió un golpecito en su cabeza por detrás.

- Auch, eso dolió. – Se quejó con un puchero, el peliazul sonrió mientras la acarició.

- Es mi victoria.

- No es justo, eres fuerte ¿esa es la fuerza de los cielos? – Preguntó, Kai desvió la mirada.

- (No sería creíble decir que esto es el conocimiento de mi antepasado que he estado entrenando en sueños.)

- Esa fue una gran demostración. – Chou'un apareció en ese momento. – Veo que el mote de mensajero del cielo no es solo para presumir.

- No es nada, solo fue un entrenamiento normal. – Respondió el peliazul, pero la joven parecía algo escéptica.

- Además de fuerte, humilde, debo decir que son cualidades que me agradan bastante. – Ella se acercó y pasó su dedo por el pecho de Kai. – Dime… ¿acaso no te interesaría que vayamos juntos a algún lado? Aseguro que podrás divertirte conmigo.

- ¿Eh? Eso… - Estaba demasiado cerca para su gusto, y con el ropaje que ella llevaba prácticamente tenía vista gratis de su escote, era demasiado para un joven virginal como él.

- ¿Onii-chan? – Rinrin, como la niña que es, no entendía nada. - ¿Acaso quiere entrenar igual?

- N-No es eso Rinrin, es solo que…

- Son cosas de adultos pequeña, algo que entenderás cuando crezcas. – Respondió Chou'un. – Entonces mensajero… ¿Qué tal si vamos a una posada? Quizás pueda enseñarte mis técnicas… - Expresó seductoramente, Kai buscó resistir, porque no era el momento adecuado y además porque tampoco tenía experiencia al respecto.

- ¡Chou'un, que haces! – Esa voz fue la salvación para Kai que llegó a modo de Aisha, la pelinegra los vio y rápidamente intervino. – Estás molestando a mi señor.

- Oh Kanu-san, no es nada, solo quiero conocer más al mensajero-san. – Respondió ella. – Así que pensé en invitarlo a recorrer la ciudadela, a menos que eso te ponga celosa.

- ¿Cómo que celosa? – Exclamó Aisha con las mejillas rojas. – Y-yo soy simplemente su vasalla, no tengas la idea equivocada.

- Así que entonces no tengo problemas en que pueda tener una relación con él ¿cierto? – Le abrazó el brazo para fortuna o quizás infortunio de Kai, sintió dos cosas suaves aprisionar su extremidad, eso lo puso rojo y del mismo modo Aisha estaba boquiabierta.

- ¡No puedes! – gritó ella totalmente roja, apartando a ambos. – Mi señor es muy importante, si dejo que esté con una mujer como tú, yo…

- Ya, no es necesario que digas más. – Buscó calmarla Chou'un entre risas. – Solo estaba jugando con ustedes, la verdad que disfruté ver sus reacciones. – Al final tanto Kai como Aisha cayeron en la trampa de la peliazul. – Aunque bueno… quizás no estaba mintiendo, quizás sí, nunca lo sabrán. – Soltó un guiño. – Estaré a la espera del inicio del plan, nos vemos~ - Y se fue, dejándolos solo, Aisha en ese momento pisó el suelo con fuerza.

- Esa mujer… no me agrada.

- Vamos Aisha, ya lo dijo ella, solo estaba jugando. – Kai buscó calmarla pero la pelinegra no cesaba en su enojo.

- … Lo siento mi señor, es que realmente me preocupa, debería tener cuidado con ese tipo de mujeres, ya que es el mensajero de los cielos, no sabemos quienes podrían buscar aprovecharse de usted.

- Lo sé, pero no soy tan descuidado al respecto.

- Viendo como reaccionó cuando apretó sus pechos contra su brazo, no me da buena espina. – Contrarrestó ella.

- Es que yo… - En ese momento Rinrin soltó una risa, ambos la vieron. - ¿Qué es gracioso?

- Es que parecen como mami y papi que están discutiendo. – Respondió ella, al saber eso, ambos se vieron y los colores se subieron a sus cabezas.

- ¿Q-Que dices Rinrin? No somos así. – Expresó Aisha, Kai asintió.

- Pero que discutan de esa forma, realmente parece que fueran familia. – La pelirroja los abrazó, al final ambos dejaron de calentarse y simplemente sonrieron, abrazando a Rinrin igual.

- Mi señor. – Aisha miró a Kai. - ¿El plan realmente funcionará? No digo que sea malo, es solo que…

- Lo hará. – Interrumpió él. – Prácticamente nada puede salir mal y eso lo haremos funcionar. – Respondió él. – (Aunque Cu me dijo que su suerte es rango E… no creo que haya heredado ese aspecto de él igual ¿cierto?)


Todo estaba listo, Kai se vistió para parecer un mercader y le dieron la carrera, dentro metieron cajas con algo de mercancía pero había una grande la cual irían dentro Aisha y Chou'un a escondidas, ya él fingiría ser un mercader transportando mercancía y cuando los bandidos le asalten para robárselo, se llevarán la carreta sin saber que ellas dos están dentro a su guarida donde acabarían con estos.

- Un plan a prueba de tontos. – Exclamó el peliazul, ya listo. – Ustedes dos ¿estarán bien ahí dentro? – Preguntó a las dos involucradas.

- Es su plan mi señor, lo llevaré a cabo exitosamente. – Exclamó Aisha con seriedad, Chou'un soltó una pequeña risa.

- Será divertido, hagamos esto entonces.

- Se los encargo. – Exclamó Kousonsan. – Para acabar con la amenaza de los bandidos que han atacado a mi ciudad, solo les puedo desear suerte.

- Eso haremos. – Señaló Kai en ese momento, entonces Rinrin le jaló de la ropa.

- ¿Y yo? ¿Qué hago?

- Lo siento, deberás quedarte aquí. – Respondió Aisha, eso molestó a la pelirroja.

- ¿Eh? ¿Por qué? Yo igual puedo pelear.

- Lo sentimos Rinrin, pero no eres prácticamente… alguien que se quede callada.

- ¡Claro que puedo! – Exclamó ella en voz alta. – Soy maestra del sigilo.

- Pues con esa voz, no lo pareces. – Respondió Kai. – Espera aquí en la ciudad, no tardaremos. – Al final ella hizo un puchero y se cruzó de brazos, le hacía mal al peliazul dejarla pero no podía dejar que el plan se fuera a la borda. Entonces empezaron, las dos chicas se metieron en la caja y guardaron sus armas y Kai se subió a la carreta. – Ya nos vamos.

- Espero puedan hacerlo. – Kousonsan se despidió mientras Rinrin solo pudo verlos irse con molestia. Ya entonces él manejó las riendas, le sorprendía saber hacerlo, quizás parte del conocimiento pasado de Cu, o quizás tenía la habilidad nata.

- Espero estén cómodas ahí dentro. – Expresó Kai.

- No hay problema mi señor, estamos bien… ah~ - Ese gemido sorprendió a Kai. – Chou'un, donde tienes tu pierna.

- Lo siento Kanu-san, es que debo estirarme o podría entumirse, supongo que toqué una parte delicada ¿no? – Se notaba el tono burlón de su voz. – Quizás deba explorar más~

- N-No lo hagas, no mientras mi señor esté aquí ahn~

- U-Ustedes dos, dejen de jugar. – Exclamó Kai, aunque avergonzado por lo que estaba escuchando.

- Jeje, parece que le estamos dando un buen espectáculo a tu señor ¿seguimos Kanu-san?

- ¡No, ya basta! – Sería un largo viaje, eso pensó Kai. Pasó el rato manejando por el sendero, por si acaso el peliazul mantuvo su guardia alta, entonces escuchó algo.

- (Los arbustos se movieron… deben estar cerca…) – Y justo como pensó, un grupo de bandidos con pañuelos amarillos en sus cabezas salieron.

- Danos toda tu mercancía. – Expresó uno de ellos teniendo un cuchillo en mano, Kai tenía que actuar como mercader así que fingió estar asustado.

- T-Tomen todo lo que quieran, solo no me maten. – Todo iba bien, los bandidos entonces arrojaron al peliazul al suelo y revisaron el carruaje.

- Tiene mucha comida y cajas jefe. – Exclamó uno de ellos.

- Excelente, nos lo llevaremos todo. – Respondió su jefe, entonces miró a Kai. – Gracias por la ofrenda, solo por eso no te mataremos, ahora puedes irte.

- S-Sí. – Kai se dio la vuelta para irse, sin saber que sonrió por debajo. – (Bingo, ahora ellas podrán encargarse de su guarida cuando lleguen, este plan fue un éxito.)

- ¡Onii-chan! – Y esa voz fue la que acabó por arruinar todo. El peliazul se quedó paralizado cuando vio a Rinrin llegar. - ¡No pude quedarme a ver, así vine a ayudar!

- Rinrin… ¡Eres una idiota!

- ¿Qué? ¿Qué pasa? – Los bandidos se dieron cuenta cuando llegó la pequeña. - ¿Y esa niña?

- Jeje, parece que llegaron los bandidos, descuida, porque la gran Rinrin acabará con ustedes. – Tomó su arma y saltó para atacarlos, Kai gruñó por debajo.

- A la mierda… mi plan se arruinó, así que yolo. – Kai se despojó de su disfraz y entonces tomó a Gae Bolg.

- ¡Nos atacan! – Exclamó uno de ellos, rápidamente los bandidos tomaron sus armas para ir contra los dos, claro que eso no los detendría, Rinrin estaba muy confiada.

- No son nada, tomen esto. – Ella agitó su gran lanza y con el costado, derribó a unos tres bandidos que salieron volando, Kai por su parte se movió cuando uno quiso apuñalarlo, se agachó y entonces se levantó con un izquierdazo que le dio en el rostro, al darse la vuelta, golpeó en el costado a otro con la punta de la lanza.

- ¡N-No que eras un simple mercader! – Exclamó uno de ellos, Kai endureció la mirada.

- No juzguen un libro por su portada. – Entonces saltó para darle una patada en toda su boca, poco a poco los dos fueron acabando con todos los bandidos que fueron a asaltar la carreta y fue algo que no les costó, todos estaban derribados en el suelo.

- Y ese fue el último, lo logramos onii-chan. – Rinrin sonrió por un trabajo bien hecho, entonces…

*BONK*

- ¡Ey, por qué hiciste eso! – La pelirroja se acarició el chichón que le salió en la cabeza, producto de Kai.

- Eso fue por arruinar mi plan, estábamos cerca de conseguirlo. – Soltó un suspiro, Rinrin puso ojos llorosos.

- Yo… lo siento onii-chan, no te molestes… - Parecía querer llorar, Kai sabía que ella no lo hizo con malas intenciones.

- Ya no importa, y no llores, no me molestaría realmente contigo.

- ¿En serio? – Rinrin miró al peliazul, este asintió.

- Sé que buscabas hacer lo mejor, y además tampoco todo está perdido, hay otras formas de dar con su guarida. – Ya entonces Kai fue a la carreta y tocó la caja. – Lo siento chicas, salgan las dos. – La caja se abrió, en eso Aisha salió de un salto.

- Menos mal, no aguantaba, su pie me tocaba una zona inadecuada. – Respondió la pelinegra, Chou'un Salió después.

- Jeje, tu expresión me decía que lo estabas disfrutando Kanu-san. – Expresó la peliazul con sonrisa burlona, Aisha solo pudo sonrojarse levemente.

- Entonces mi señor ¿Qué pasó?

- El plan se arruinó, Rinrin nos siguió y tuve que destaparme para acabar con los bandidos.

- Ya veo… entonces no sabemos la ubicación de su sitio.

- Lo siento nuevamente… - Ella se disculpó una vez más, entonces Kai sonrió.

- Ya dije que no todo está perdido, podremos sacar información de esto. – Entonces el peliazul fue hacia donde estaban los bandidos derribados, se acercó a su jefe el cual debía seguir consciente, así lo sujetó del cuello.

- ¡P-Por favor, no me mates, solo hacía mi trabajo! – Imploró piedad, Kai no expresó nada.

- Si realmente no quieres morir será mejor que respondas con la verdad, cualquier otra respuesta te hará merecedor de un buen golpe ¿entendido? – Amenazó el peliazul, el jefe solo asintió. – Así me encanta, que colaboren… entonces dinos ¿Dónde tienen su guarida donde resguardan todo lo que han robado?

- E-Está detrás de la cascada que se encuentra más al frente, hay una cueva escondida, ahí tenemos todo lo que robamos. – Confesó, Kai sonrió. – Ahora, por favor, déjame ir.

- … Con gusto. – Entonces le dio un cabezazo, noqueando al jefe en ese momento. – Muy bien chicas, ya sabemos su ubicación, vamos.

- Mi señor, ese cabezazo como que estuvo de más. – Aisha no se veía muy convencida.

- Yo pienso lo contrario, la verdad que ese lado amenazante tuyo es muy atractivo. – En cambió Chou'un le agradó y le soltó un guiño a Kai, eso puso a la pelinegra a la defensiva.

- No hay tiempo que perder, vamos a ese sitio que señaló. – Con las indicaciones, el grupo siguió el camino y al frente se pudo ver una pequeña cascada, Kai se acercó para comprobar que el jefe no estuviera mintiendo, caminó justo por detrás de esta, se encontraba una cueva dentro por lo que pudo ver que no mentía. Así las otras tres fueron con él mientras se adentraron, entonces escucharon voces.

- Es aquí. – Señaló Aisha, ella y Kai se asomaron a ver, encontrando a varios bandidos y cajas que robaron de los comerciantes. – Ahí está todo.

- No perdamos el tiempo, salgamos a acabar con ellos. – Sugirió Rinrin, Kai asintió.

- Es lo mejor ahora, tomémoslos desprevenidos, entonces chicas, vamos. – Ellas asintieron y entonces salieron de su escondite, los pobres bandidos que estaban relajados no supieron lo que estaba por llegar.

- ¿Qué es eso?

- ¿Son intrusos?

- ¡Rápido, peleen todos! – Tomaron sus armas para pelear, poco sabían que ese de lugar no saldrían ilesos y en las afueras de la cueva solo se podían escuchar los gritos de estos debido a la fuerza superior de los atacantes.


- Buen trabajo, recuperaron todo. – Kousonsan se veía alegre, ya varios soldados iban llevando encarcelados a los bandidos y recogiendo los bienes robados. – Lo hicieron sumamente bien.

- Jeje, no es nada contra nuestra fuerza. – Rinrin infló el pecho del orgullo.

- Aunque arruinaste nuestro plan inicial. – Contrarrestó Kai, dejando paralizada a la pelirroja.

- Y-Ya dije que me disculpo por ello.

- Lo importante es que recuperamos todo. – Exclamó Aisha. – Los bandidos no volverán a ser un problema por aquí.

- Y realmente se los agradezco. – Exclamó la regidora de la ciudad. – Les puedo recompensar por su trabajo en monedas de oro, aunque no poseo mucho.

- Lo hacemos por el bien de la gente, no es necesario. – Respondió Aisha. – Aunque por su lado…

- Aceptaremos una buena cantidad modesta. – Respondió Kai. – Tampoco queremos ser muy avaros al respecto.

- Muy bien, igual es lo que se merecen por el trabajo, realmente me hace feliz haber contado con el mensajero del cielo para salvar a mi ciudad, estaré en deuda con ustedes. – Exclamó Kousonsan, ya entonces entregando su recompensa. Ya un tiempo después, los tres tenían que irse de la ciudad para seguir su viaje, la pelirroja les sugirió quedarse un poco más, incluso ofrecer puesto como generales en su ciudad pero negaron tales ofertas, si bien les proporcionarían un sitio y sustento, les divertía más viajar y conocer otros lugares, Kousonsan lo entendió pero les aseguró que eran bienvenidos de volver cuando quieran.

- Al menos tenemos para aguantar durante un buen tiempo. – Aisha tenía la bolsa con las monedas. – Todo salió bien.

- ¿A dónde vamos ahora? – Preguntó Rinrin.

- A donde nos lleve el viento, seguro hay muchos pueblos y ciudadelas con problemas de bandidos, iremos a encargarnos de estos. – Respondió Aisha. – Rinrin, mi señor, es momento de continuar.

- ¡Esperen ahí! – En ese momento vieron a Chou'un que llegó corriendo a donde estaban. – Los pude alcanzar.

- ¿Chou'un? ¿Qué haces aquí? Pensamos que eras general de Kousonsan. – Exclamó Kai.

- No realmente, solamente era un puesto temporal, si bien me ofreció ser su general de forma permanente, rechacé la oferta, todo porque seguro será más divertido ir con ustedes, así que quisiera pedirles si puedo acompañarles en su viaje.

- ¿Más compañeros fuertes? Eso será divertido. – Exclamó Rinrin, por su parte Aisha no se veía muy alegre.

- Yo… no lo sé…

- Vamos, prometo portarme bien, soy una buena chica. – Ella buscó lastima de parte de la pelinegra.

- Aisha, no creo que haya problemas al respecto. – Respondió Kai para sorpresa de ella. – Tener mas ayuda nunca está de más.

- P-Pero mi señor.

- Ya escuchaste al mensajero-san. – La peliazul se puso de frente. – Son dos contra uno, así que ganamos, yo iré con ustedes. – Ya estaba decidido, así que ella no podía poner nada en contra. – Ya que seremos compañeros de viajes, pueden llamarme por mi mana, me llamo Sei, un gusto.

- Yo soy Rinrin. – Se presentó la pelirroja.

- Sawamura Kai.

- … Aisha. – Ella soltó un suspiro. – Solo escucha, si intentas hacer algo inadecuado, te detendré.

- ¿Eh? ¿Cómo qué? ¿Acaso algo como esto? – Abrazó a Kai de lado, sorprendiendo a este y a Aisha. - ¿Algo así?

- ¡Me retracto, no puedes venir! – Buscó separarlos mientras la peliazul empezó a reír. Al final Sei ahora en el grupo continuaron con su viaje por la tierra de los tres reinos, con lo próximo a llegar, las aventuras no se detendrían.


En un bosque, una figura estaba caminando en ese momento, de largo cabello rosado y ojos azules, se aventuraba solo llevando un mapa.

- Tuve que salir de mi pueblo a este viaje debido al presentimiento que tuve, la verdad es que estoy agotada… - Ella soltó un suspiro. – Pero sé que al final valdrá la pena, porque seguro encontraré mi lugar, lamento haber dejado a mi padre atrás… pero esto debo hacerlo.

Ella siguió avanzando, poco sabía que ese suceso acabaría desencadenando en un encuentro que movería acontecimientos importantes e históricos para el futuro de esa tierra, en eso ella revisó una carta que tenía en sus manos.

- … Mensajero del cielo ¿será verdad que vino? Ya deseo encontrarlo y ver que clase de persona es, porque… tengo esta idea de que, si me encuentro con él, podré obtener verdaderos objetivos en mi vida.

Cada quien se estaba moviendo hacia un solo punto y quien habrá planeado tal encuentro seguía sin saberse, lo único de lo que se tenía conocimiento es que quizás ese encuentro se daría más temprano que tarde, el mundo de los tres reinos entraría en una nueva etapa pronto…


Aquí le daremos stop, como debieron darse cuenta, nos vamos a desviar de la historia del anime y debo decir fue tiempo récord, solo quise dedicar los dos primeros a eso y en el siguiente vamos a ver cosas muy distintas, no habrá torneo y Sui no saldrá, no aún, en cambio veremos a otro personaje aparecer y lo que harán Kai y compañía, puedo señalar que ahora irá más relacionado al primer juego con las situaciones a venir, espero les haya gustado este cap, aprecio que el primero superó la barrera de las doscientas vistas, supongo que las historias de Koihime aquí son apreciadas y esperaban bastante por ver una en español, nos vemos en el próximo cap. Saludos.