No soy dueño de Naruto, Los Simpson u otra serie que aquí se mencione, ellos pertenecen a sus respectivos creadores.
Tiempo de comentarios.
kakaroto1997: consideraré lo de Lisa y Bart.
Lorenzo Ontiveros: Gracias.
Desconocido 1: Sí, originalmente Homwro iba a estar vivo en el Fic, ser el amigo de Homero y el tío genial de los niños. Pero algunos comentarios del primer capítulo me hicieron pensar en la dirección que quería para la historia y pues a Homero le tengo cariño como para escribir que le ponen los cuernos. Aunque quizás escriba una segunda versión de está historia pero con el patriarca de la familia vivo. Y sobre tu sugerencia.. Mmm no lo sé, quiero que los miembros del harem sean sorpresa aunque quizás al final haga una lista con las que ya están dentro.
Elchabon: Gracias y trataré de darle un buen desarrollo a los personajes. Y creo que ya pensé en una pareja para Bart.
uzumaki140985: creo que la esposa de Flanders va a quedar fuera. De hecho no tendrá un harem muy grande. Pero sí varias bellezas.
Samuel Santillan: yo tampoco lo esperaba XD, pero para ayudar a la trama era la mejor ruta de acción.
gaby11: Gracias.
Desconocido 2: Me diste que pensar, pero creo que no tomaré muchas de esas sugerencias. Principalmente porque aún cuando me gusta el Narukushi, está historia no funciona.
Kaido: No esperen mucho respeto en la cronología, pondré capítulos de temporadas pasadas así como saltos a futuras.
ArgentoL: Te envié una respuesta en PM, así que sí te interesa toda mi respuesta te recomiendo ver tu bandeja de entrada. Muchas de tus ideas son buenas aunque debo pensarlo bien para no revolver demasiado la trama.
Shadow55: Thanks.
Etermax: No, creo que definitivamente no.
Desconocido 3: No te preocupes, sí bien. Naruto es Op para el tipo de historia que se maneja, no será un idiota rompe hogares que disfruta humillando a otros. La pareja de Bart aún está por ser definida aunque la hija de Cletus va ganando terreno.
Desconocido 4: Veo que es un hombre de cultura, de hecho el cómic de viejas costumbres junto a otros más son la inspiración que me animó a escribir está historia. Y lo de Francine… bueno, en el capítulo tendrás tu respuesta.
cagmm1290: Aún no lo tengo definido pero espero que no tarde en escribir el primer lemon de la historia.
leandrobalmaceda.0078: Sí, muchos me han comentado que Bart no es alguien de harem y que la mejor opción es la hija de Cletus, y lentamente me he convencido de lo mismo. En cuanto a las parejas, bueno algunas lo harán y otras solo serán amantes sin compromiso. Pero depende mucho de cómo se desenvuelve la historia.
Savio Emanuelle Perez Gomez: No he visto la serie. Está en Netflix creo, pero no me ha llamado la atención. Quizás la vea pero no puedo prometer nada.
Naefi: No te preocupes, Naruto no será un idiota que folla con todo lo que se mueva. Patty y Selma pues… no no las pondré en el harem y la madre de Milhouse originalmente entraría pero me has dado qué pensar.
jecha: Me diste una gran idea con esa lista de Bart, pero estoy empezando a considerar que tenga solo una pareja.
Thekitsuneblue: No tienes idea. Aunque esa interacción será para el siguiente capítulo.
LSP14: No lo había pensado. La vi cuando era joven y la serie era bastante buena. Aunque honestamente no creo poder agregar mucho material de esa serie.
Esos son todos los comentarios, una vez más agradezco a las personas que se toman un momento para dar su opinión, ustedes me inspiran.
Una última cosa. Algunos me han preguntado sobre el tono de piel que se maneja en los Simpson. No lo había dicho pues no creía que fuera importante, sin embargo para aquellos que quieran saber: el color de piel amarillo es algo común en este universo, es como un afroamericano, latino o caucasico. Pues en padre de familia se usa un color 'normal' de piel como en Futurama y American Dad.
Espero que la explicación sea de su agrado y que les ayude a disfrutar de la historia. Sí es que a algunos de ustedes les sigue pareciendo extraño o no les gusta del todo, lo lamento.
Capítulo III
Comienza
¡BAM!
¡BAM!
¡BAM!
Marge Simpson tarareo una suave melodía mientras lavaba los platos del desayuno; una pequeña y armoniosa sonrisa se extendió por su bello rostro ante el ruido del martillo golpeando clavos procedente del techo; el eco del trabajo era acompañado con algunas risas de su hijo mayor y los consejos de cierto rubio de mejillas marcadas que le recordaba al joven tener cuidado.
Cuatro semanas, Marge no podía creer que ya había pasado poco más de treinta días desde el momento que considero el más horrible día de su vida; en aquel entonces llegó a pensar que el mundo a su alrededor se caería en pedazos, que al perder a su esposo su vida y la de su amada familia se transformaría en un constante mar de incertidumbre y penurias.
Y probablemente habría sido así.
Homero no tenía una póliza de seguro y la planta nuclear dónde trabajó por tantos años se limitó a enviar un jamón. La situación financiera de su familia tampoco era la mejor, a pesar de sus muchos intentos por hacer rendir el sueldo de su marido, los ahorros combinados del par apenas lograron cubrir parte del funeral -sus hermanas gustosamente pagaron lo faltante- su casa tenía una segunda hipoteca y los del banco ya habían enviado un ultimátum con promesa de acciones legales en su contra, sin mencionar las muchas deudas acarreadas durante años y tarjetas sobresaturadas.
"Mamá ¿Tenemos limones?".
La voz de su hija llamó la atención de Marge. Sacudiendo la cabeza, la mujer terminó por desterrar aquellos horribles pensamientos. Aunque sus temores no estaban infundados, no tenía caso reflexionar sobre el peor escenario posible, no cuando la vida parecía haberle enviado un ángel para cuidar a su familia.
"¿Limones?" preguntó Marge, secándose las manos con el mandil rosa atado alrededor de su cintura mientras se volteaba a ver a su hija quien estaba en el refrigerador.
"Sí, Naruto y Bart han trabajado mucho y quería hacer limonada para ellos" dijo la niña Simpson con una brillante sonrisa cuando asomo la cabeza por la puerta.
Marge asintió, de acuerdo en que el par se ganó una recompensa por su arduo esfuerzo en reparar el techo. Caminando a su hija la ayudó a encontrar y sacar los limones antes de llevarlos a la mesa. Madre e hija comenzaron entonces a preparar la bebida helada, Marge cortando con cuidado y Lisa exprimiendo el jugo.
La madre no pudo evitar que su sonrisa se volviera aún más grande ante el feliz entusiasmo de su segunda hija. No solo sus problemas financieros parecían haberse esfumado con la llegada de su nuevo inquilino, también lo hizo el gran temor nacido en los primeros días de la muerte de su esposo y que la atormentó hasta la llegada de Naruto una semana después; miedo por el futuro de sus hijos.
Le aterraba que Bart no tuviera una figura masculina en su vida, un ejemplo a seguir o una guía de cómo ser 'hombre'. Al igual que solo una mujer puede tratar ciertos temas con sus hijos -ser ese confidente y totem de seguridad- un hombre era aquel pilar inquebrantable al que la familia acudía cuando los problemas tocaban a la puerta. Sí bien, ha conocido personas que pueden encarar ambos roles -como su alguna vez vecina y amiga Ruth- los temores de que sus hijos fueran influenciados por malos ejemplos la mantuvo despierta durante las primeras noches de viudez.
"Listo, la acidez es ideal, el sabor no es muy dulce y la cantidad de hielo es la adecuada para que al derretirse no cambie el sabor. Es perfecta" alabo Lisa, poniendo ambos vasos de vidrio sobre una bandeja y agregando una sombrilla decorativa. Marge soltó una nueva risilla al verla agarrar la bandeja y casi correr al patio trasero.
"Muy bien, sostén el clavo… Bien, asegúrate de tomar el martillo con un agarre firme pero sin tensar mucho la muñeca" le aconsejo Naruto.
"¿Así?" preguntó el niño buscando una confirmación, más por querer escuchar una muestra de aprobación que verdadera duda.
"Si, ahora; ten cuidado con tus dedos al golpear el clavo, solo necesitas empujar hasta que la punta perfore" Bart golpeó unas cuantas veces el martillo contra la cabeza plana del clavo con sumo cuidado. Naruto tarareando en aprobación "Excelente, ahora el clavo ya no se moverá y puedes terminar de hundirlo. Intenta hacerlo de un solo golpe".
¡Bam!
"Nada mal" comentó el rubio, antes de fruncir ligeramente el ceño "Mmm… Aún está un poco sobresalido ¿Lo ves? Dale un par de golpes para que quede parejo" Bart así lo hizo, cuando terminó, Naruto pasó la mano enguantada sobre la teja y asintió de aprobación al no encontrar error.
"Muy bien hecho, Bart" halagó Naruto, compartiendo una sonrisa con el chico de diez años quien le regresó el gesto "Bueno, creo que terminamos. Y recuerda, siempre trabaja con cuidado y usa tu equipo de protección" dijo haciendo énfasis al tocar sus lentes de plástico sobre sus ojos y guantes, un equipo que también estaba usando el más joven.
"Jejeje, pareces comercial de televisión" se burló el chico, el Uzumaki le respondió despeinando su cabellera juguetonamente, lo que provocó unas pequeñas risas del menor.
"Quizás, pero es mejor prevenir que lamentar" Bart no pudo evitar asentir ante el consejo con una pequeña sonrisa aún tirando de su boca.
Ambos se quedaron sentados sobre el techo en un agradable y cómodo silencio mientras observaban el mundo a su alrededor. Naruto con sus habilidades shinobis y bien entrenados ojos se tomó un minuto en buscar alguna amenaza o irregularidad en el vecindario, hasta ahora no había encontrado ninguna anomalía que representase un peligro para los Simpson; aunque sí podía sentir algunas miradas sobre él, ninguna tenía la mínima pizca de malas intenciones detrás.
El rubio regularmente hacia eso, tomase un tiempo para que sus habilidades ninja no se atrofien. Ya sea entrenar en una habitación acondicionada por él para soportar su intenso régimen de entrenamiento o determinar las intenciones de la gente al leer su lenguaje corporal; lo último que quería era que su nuevo estilo de vida lo volviera complaciente y débil.
Naruto enarco una ceja al notar que alguien compró la propiedad frente a la residencia de los Simpson. El rubio había considerado comprar la casa él mismo pues no quería abusar de la hospitalidad de Marge, pues a pesar de que el Uzumaki estaba pagando las cuentas y la comida, seguía siendo la casa de los Simpson.
Aquella residencia era la joya del vecindario, la casa más grande y hermosa de la calle Evergreen (Siempreviva). Hecha principalmente de madera con dos pisos de alto, pintada con un color blanco puro y techos grises, una puerta roja y cochera para dos autos. Además de ser la única con una valla rodeando los cuatro lados de la propiedad; aunque el follaje frontal disimulaba la cerca de metal*.
Sin que Naruto lo notara por estar inmerso en sus pensamientos, Bart también tenía sus ojos fijos en él.
Los orbes del muchacho no reflejaban nada más que admiración y cariño. En poco tiempo, tres semanas exactamente; Naruto había pasado a ser un heroe para Bart, el hijo de Marge miraba al Uzumaki como un modelo a seguir e imitar; un hombre genial, querido y respetado por todos. Alguien divertido que aparentemente siempre tiene una respuesta para cualquier problema o que no duda en ayudar a otros.
Inconscientemente, Bart intentaba no decepcionar a Naruto pues él había sido la persona que sacó a su familia de su difícil momento en el que cayeron tras la muerte de Homero. El muchacho no quería volver a sentirse tan miserable como en aquel entonces, no quería escuchar a su madre llorando desconsolada en las noches o a su hermana abandonando sus gustos por la música a causa del dolor.
Y es por esa necesidad de cariño y reconocimiento que Naruto le regalaba que Bart se encontraba mejorando día a día, aceptando los consejos que en el pasado habrían entrado por un oído solo para salir por el otro sin pena ni gloria. Pero sin dejar de ser el mismo niño travieso que lo caracterizaba, simplemente más enfocado y atento para escuchar.
"¿Por qué no usamos la pistola de clavos?" preguntó Bart tras un largo momento de silencio, ganando la atención de Naruto quien lo sonrió de lado.
"Bueno, hay varias razones. Una es que esa sensación de triunfo por un trabajo bien hecho se pierde cuando usas herramientas que facilitan demasiado el trabajo" Bart asintió aunque mantuvo sus dudas "Y otra es que le devolví la pistola de clavos a Flanders antes de darme cuenta de que el techo necesitaba reparaciones".
"¿Por qué no se la pediste prestada otra vez?" preguntó Bart luego de una pequeña risa, seguro de que a Flanders no le molestaría prestarle otra vez dicha herramienta.
"Siento que no le agrado mucho" confesó el rubio con una expresión de pensamiento.
"¿A Flanders?" preguntó Bart sorprendido por la declaración, Ned Flanders era extremadamente amable con todos, en ocasiones demasiado. El rubio Uzumaki asintió a la pregunta de Bart, haciendo que este se quedará pensativo.
Naruto no podía recordar haber dicho o hecho algo que pudiera ofender al religioso hombre. En cada ocasión que interactuaba con Ned, Naruto se comportaba en su usual manera amable de ser. Pero cuando se presentó hace dos semanas en la puerta de los vecinos para devolver todas las pertenencias de Ned que Homero aparentemente había olvidado regresar en el transcurso de los años -las cuales eran muchas y afortunadamente estaban marcadas con el nombre- no pudo evitar sentir esas vibraciones negativas.
Su mejor suposición era que el hombre miraba con malos ojos el hecho de que estuviera viviendo en la casa de los Simpson. Quizás considerando un pecado el que un hombre sin aparente lazo familiar viviera en la casa de sus vecinos.
"¡Naruto! ¡Bart! ¡¿Tienen sed?!".
La voz de Lisa sacó a Naruto y a Bart de sus propios pensamientos. Mirando a sus espaldas al patio trasero de la residencia Simpson; los dos pudieron notar a la joven Lisa de pie sosteniendo una bandeja de metal con un par de grandes vasos de vidrio, ambos rebosantes de un líquido amarillo y hielo que gritaba limonada fria.
"¡Sí, gracias Lisa!" le gritó Naruto a la joven mientras le mandaba un saludo que la menor respondió sonriendo "Creo que nos ganamos un descanso" concordo Naruto mientras miraba a Bart luego de comprobar la hora en el reloj de su muñeca izquierda "Además, vamos a necesitar comprar algo de material sí queremos arreglar la chimenea también".
Naruto con ayuda de Bart juntaron las herramientas y las metieron de regreso en la caja que el Uzumaki había bajado de su auto. Ambos caminaron cuidadosamente al borde dónde sobresalía la escalera que usaron para subir; Bart bajó primero y Naruto le siguió con la caja de herramientas aún en la mano. Mientras el hijo mayor de Marge aceptaba el vaso de su hermana, ambos no se dieron cuenta de cómo una pequeña corriente de chakra de viento contaba un fino hilo de cable ninja atado alrededor de la cintura de Bart. Naruto puso la caja de herramientas en el suelo mientras que la otra mano jalaba el hilo y lo guardaba en el bolsillo de su pantalón, aceptando con una sonrisa el vaso de limonada que la chica de ocho años le ofreció.
"¡Aahh! Una deliciosa limonada, Lisa. Gracias" felicitó el rubio después de dar un largo y merecido trago a la bebida, Lisa abrazó la bandeja, feliz por el halago del mayor.
"Es lo menos que puedo hacer" Lisa trató tímidamente de restarle importancia, a su parecer su pequeño gesto no podía compararse a la gran ayuda que Naruto le ha brindado a su familia. Tan joven como era, ella es de las más madura mentalmente de su familia y comprendía todo lo que ha hecho Naruto durante estas tres semanas para que no sufrieran tanto la pérdida de su padre, tanto financieramente como de manera emocional.
"El techo se ve bien" la nueva voz llamó la atención de los tres, tanto Naruto como Bart y Lisa miraron a la responsable quien no era otra que Marge.
"Sí, aunque voy a necesitar comprar algunas cosas y contratar a alguien para arreglar la chimenea" comentó Naruto, aún cuando el rubio ganó algunas habilidades de construcción y reparación en sus muchas misiones ninja de rango D, sabía cuáles eran sus límites.
El hombre se quedo mirando junto a la madre de cabello azul el techo de la residencia, o eso hizo hasta que sintió un pequeño tirón en su tobillo. Al bajar la vista se encontró con una linda bebé abrazada de su pierna "Oh, hola Maggie".
Marge miró a su invitado agacharse para recoger a Maggie y acunar a la bebé en su brazo derecho; compartiendo con su hija menor un poco de su limonada que ella aceptó gustosamente.
"Hmmm, no lo sé. Ya has gastado mucho dinero en ayudarnos, Naruto".
"Ya lo discutimos, Marge, el dinero no es un problema" aún con una sonrisa, Naruto hizo rebotar a Maggie en su agarre lo que le valió algunas risas de la pequeña Simpson "Aunque voy a necesitar que me digas dónde está la ferretería…".
"Yo sé dónde está" Naruto no había terminado de decir cuando Lisa se adelantó "Puedo acompañarte sí quieres".
"¡Oye!" Bart miró a su hermana con reproche escrito en su rostro "Yo iba a ir con él".
"No, yo lo acompaño".
Pero antes de que pudiera estallar una discusión, Naruto los interrumpió al poner una mano sobre la cabeza de cada uno y llamar su atención "Tranquilos, los dos pueden venir… ¿Sí no te importa?" el rubio le preguntó a Marge.
La madre que ahora sostenía a Maggie en brazos miró a los tres, sus dos hijos de inmediato se le acercaron pidiendo permiso para acompañar a su amigo, incluso la bebé parecía interesada en ir.
"¿Podemos ir mamá? ¿Podemos?" preguntaron al unísono con brillantes ojos llenos de esperanza.
"Portense bien y no se alejen de Naruto" Marge les recordó las reglas a sus dos hijos, de pie junto al auto de Naruto, Bart en el asiento del copiloto terminaba de abrocharse el cinturón de seguridad mientras que Lisa se acomodo en el asiento trasero del Mustang. Naruto detrás del volante comprobó los espejos retrovisores del vehículo.
"Está bien, mamá" respondió Lisa, aún un poco molesta con Bart por ser quien viaja en frente, pero sin dejar que le afecte demasiado, después de todo en el viaje de regreso ella estaría yendo de copiloto como prometió Naruto.
"Ten cuidado" sentía que decirlo era innecesario, pero Marge no pudo evitar decirle a Naruto.
"Tranquila, vamos a regresar antes de que lo notes" Naruto estiró su mano, acariciando la cabeza de la molesta Maggie en brazos de su madre "Lo siento Maggie, pero tu mami no le gusta que te subas a mi auto y a mi no me gusta usar otro que no sea el mio" Naruto se sintió un poco mal por no llevar también a la pequeña, así que tocando juguetonamente la nariz de la infante para llamar su atención se inclinó un poco "Me asegurare de comprarte algo lindo ¿Que dices?".
La promesa de un regalo parecía animar a la pequeña Simpson, Maggie de inmediato comenzó a aplaudir sus manos juntas, lo que hizo a Naruto y a Marge reir.
"Jejeje, muy bien, volvemos pronto" comentó Naruto mientras movía la palanca de cambios, mirando a Marge con una de sus grandes sonrisas de dientes nacarados.
Marge le regresó la sonrisa, abrazando a su hija con cariño se despidió con la mano mientras veía el vehículo dar marcha atrás y salir a la calle antes de emprender su camino.
La mujer esperó hasta perder de vista el auto del rubio antes de darse la vuelta y caminar de regreso a casa, suavemente arrullando a Maggie quien parecía estar a punto de caer dormida. Por lo que decidió llevarla a su recamara, una vez que su bebé estaba dormida y en su cuna continuó trabajando en sus tareas del hogar.
Solo para darse cuenta de un pequeño y minúsculo detalle.
"Creo que termine el quehacer… y aún es temprano" dijo para sí misma Marge, luego de recorrer su hogar un par de veces de arriba a abajo en búsqueda de algo para limpiar sin mucho éxito.
Desde que Naruto se mudo con su familia parecía que las tareas del hogar y responsabilidades se redujeron; no demasiado como para que ella no tuviera algo que hacer, pero era evidente.
Ya no necesitaba limpiar la recámara de su hijo. Ahora Bart en un intento por imitar al rubio se hacía cargo de su propio espacio, pues tomó de ejemplo el como Naruto al despertarse temprano doblaba las cobijas y limpiaba la sala que usaba de lugar para dormir.
Lisa mantenía su cuarto siempre en orden. Pero ahora se dedicaba también a cuidar del jardín junto a su invitado, Naruto tenía un gusto por la jardinería y era muy bueno en ello, a su hija le gustaba pasar el tiempo con su amigo regando las plantas mientras él arranca la mala hierba y corta el césped.
Quizás su falta de tareas se debía en parte a la muerte de su esposo. Tanto como llegó a amar a Homero, él no era conocido por su gran sentido del orden ni por su higiene; en más de una ocasión se vio en la necesidad de limpiar el desastre que su difunto esposo provocaba. Como en aquella ocasión en la que Homero metió un petardo gigante al lavavajillas y al explotar dejó toda la cocina bañada en agua sucia.
Afortunadamente era la casa de verano de los Flanders.
Pero volviendo a su dilema, Marge se encontró sentada en la sala de estar sin nada que hacer. El constante ruido del tic-tac del reloj de pared siendo lo único que interrumpe el silencio en la habitación.
Antes de que su momento de tranquilidad le ayudará a relajarse; el timbre de su hogar soltó su característico sonido seguido por un par de golpes a la madera de la puerta. No esperaba visitas, así que con curiosidad se levantó del sillón y caminó rumbo a la entrada que continuaba siendo golpeada en búsqueda de atención.
"¿Hola?" preguntó Marge mientras abría la puerta.
Frente a ella había un par de mujeres quienes compartían rasgos faciales muy similares, así como el tono de piel y cabello color ceniza. La dama de la izquierda mantenia un corte de cabello estilo afro y traia puesto un largo vestido de color morado con pendientes triangulares y un collar verde. Por otro lado, la mujer de la derecha era casi idéntica a la primera; pero su cabello era más voluminoso a los lados, un vestido azul sin mangas cubria su cuerpo, su joyeria era un par de pendientes redondos y un collar de color naranja.
"¡Patty, Selma!" exclamó sorprendida Marge al ver a sus dos hermanas mayores.
Patty dio una larga calada a su cigarrillo mientras que Selva usó sus dedos índice y medio para sacar el suyo de su boca "Hola, Marge. Pasábamos por el vecindario y no pudimos evitar notar que hoy se cumplen cuatro semanas desde que Homero estiró la pata" ambas hermanas no intentaron ocultar su alegría.
"Sentimos tu pérdida" dijo Patty aunque era evidente por su sonrisa que no lo hacían.
"Y pensamos que quizás te podría interesar acompañarnos a cenar" dijo Selma con una sonrisa de complicidad que compartió con su hermana.
"No gracias".
El par no esperaba tal respuesta y su expresión de sorpresa lo reflejaba a la perfección. Los ojos de Patty como los de Selma miraron a su hermana antes de verla con más detenimiento. El vestido verde seguía siendo el mismo, su clasico collar alrededor de su cuello y los pendientes de color naranja seguian ahi, Pero habia algo, algo diferente…
Un sutil y dulce olor consiguió atravesar la combinada estela de tabaco que los cigarros de las gemelas emanaba. Sus fosas nasales identificaron una fina fragancia procedente de un buen perfume y les ayudó a notar otros detalles que omitieron en su primera impresión.
El vestido de Marge podría ser el mismo, pero era obvio que pasó por unos ajustes, tales como que ahora el borde llegaba un poco arriba de las rodillas, exponiendo mejor sus largas y sensuales piernas. La tela se pegaba como una segunda piel a las anchas caderas y vientre plano, al punto que podía casi ver el borde de su ropa interior. La parte superior del vestido lograba resaltar mejor los pechos de forma que los hacía ver más grandes y llenos con un escote más pronunciado pero sin llegar a ser obsceno.
Marge era lo contrario a lo que esperaban encontrar las gemelas originalmente; ellas creían que para este momento su hermanita sería un desastre de tristeza y melancolía; una mujer rota que sería fácil de influenciar ante la promesa de ayuda de su parte.
Incluso juntaron una buena cantidad de dinero para 'convencer' a su hermanita, era obvio que las deudas dejadas por el panzon pondrían en aprietos a Marge junto a sus hijos y las gemelas estaban dispuestas a desprenderse de una buena cantidad de dinero para apoyar a la más joven de las Bouvier.
Pero no. Sí bien, Marge no estaba bailando de alegría por la muerte de Homero -como ellas quisieran- la madre de tres se mantenía firme, un deje de tristeza aún presente ante la mención del gordo, pero no a la escala que ellas esperaban.
¿Qué estaba pasando?
[Con Naruto, Bart y Lisa]
"Naruto, ¡Tu coche es super!" Como en cada ocasión en la que el primogénito de Marge se sube al Mustang, Bart no pudo evitar dar su opinión sobre el auto. El famoso Barto se sintió como una superestrella con su brazo derecho recargado en el marco de la ventana, el viento soplando en sus oídos y buena música tocando en la radio.
"Me lo han dicho" comentó Naruto, su mano izquierda sosteniendo el volante y la derecha sobre la palanca de cambios "¿Qué piensas tú, Lisa? Se que eres ambientalista y eso, así que me gustaría escuchar tu opinión" preguntó al mirar en el espejo retrovisor a la sonriente niña.
Lisa hizo un ademán de pensar la pregunta, tarareando un instante mientras consideraba su respuesta "Bueno, a pesar de ser un vehículo de ocho cilindros que utiliza una gran cantidad de combustible fósil, debo admitir que es bastante genial" no podía negar lo asombroso que era el automóvil de su amigo.
Naruto solto una pequeña risa, bajando la velocidad hasta hacer un alto total cuando llego a una intercepcion cuyo semaforo parpadeo en amarillo para cambiar a rojo. Suspirando el Uzumaki se hundió en el asiento, sus ojos navegando entre Bart y Lisa mientras que su mente se perdía en los recuerdos de todo lo que ha ocurrido desde que se mudo a Springfield hace tres semanas.
Se alegra de que Mona decidiera aceptar su sugerencia para entablar una relación más cercana con la familia de su hijo. Los miembros restantes de los Simpson habían conseguido formar fuertes lazos con la madre de Homero y ella pudo compartir un grandes momentos contando historias de la infancia de su hijo así como confesar las razones por las que se vio obligada a dejar al pequeño Homero tantos años atrás.
Como pensaba, Lisa y Mona se llevaron bien casi al instante, ambas eran mujeres muy inteligentes y de carácter fuerte con grandes aspiraciones. La madre de Homero compartió con su nuera muchas de las recetas que alguna vez le cocinó a su hijo y varios consejos que bien le podrían servir a la mujer de cabellera azul en el futuro.
A pesar de sus intentos y promesas para que Mona se quedara a vivir con su familia, ella decidió partir hace una semana, pero con la promesa de mantenerse en contacto por cartas. Naruto no podía culparla, a pesar de sentir todo ese amor que Mona tenía por su familia, el recuerdo constante de su hijo muerto a través de sus nietos era un martirio constante de sus errores.
Quizás no hoy, ni mañana. Tampoco en una semana o tal vez no en un año; pero estaba seguro de que Mona Simpson volvería a la vida de su familia.
El estruendoso ruido de un motor regresó a Naruto a la realidad. El Uzumaki puso su atención hacia la izquierda donde noto un auto deportivo acelerar varias veces en un claro desafio a él, el descapotable de color rojo era manejado por un hombre de piel amarilla y cabello castaño quien lo estaba mirando con una sonrisa de superioridad plasmada en la cara.
"¿Qué pasa gallina? ¿Miedo?" le preguntó Snake al rubio y para probar su punto pisó el acelerador, haciendo al motor de 'Pequeño Bandido' rugir con gran fuerza.
"Deja a ese tonto comiendo polvo, Naruto" la voz de Bart le pidio, el rubio giro la cabeza a su copiloto solo para ver al niño alentarlo a aceptar el desafio, por el rabillo del ojo pudo ver como Lisa se agarraba de la puerta, en su rostro se podía notar la preocupacion por la decicion de Naruto.
Naruto miró a Snake con burla, acelerando su Mustang y logrando opacar el ruido del otro auto con el imponente bramido del motor alterado de su modelo 69. El ladrón de Minisupers no dejó que su sorpresa fuera tan obvia y aceleró su auto a la espera de que el semáforo cambiara a verde. El sonido de ambos motores llamó la atención de algunos transeúntes quienes miraron a la espera de la carrera.
Lisa trago saliva, mirando entre Naruto y Bart que seguía apoyando la decisión del rubio por la carrera. Ella quería decir algo, cualquier cosa para evitar los arrancones. Pero no quería ser esa chica aburrida y sabionda que arruina la diversión de todos, incluso cuando está aterrada ante la perspectiva de violar la ley y ser parte de un acto tan peligroso se mantuvo callada. Podía ver el semáforo aún en rojo, no faltaba mucho para que cambiara a verde, era su última oportunidad de dar su opinión, de decir algo.
Entonces vio los ojos de Naruto en el espejo retrovisor, esos ojos llenos de confianza y determinación; él le estaba sonriendo mientras le guiñaba el ojo.
"¡Verde!" gritó Bart emocionado, escuchó como el caucho de las llantas protestaba contra el pavimento antes de que el auto saliera disparado como un cohete… o por lo menos el auto de Snake lo hizo. Bart vio incrédulo al conocido ladrón acelerar y alejarse de ellos; sus risas apenas se escuchaban por sobre el ruido del motor que se alejaba rápidamente.
"¡Naruto! Perdimos" gritó Bart con claro malestar.
"No, nosotros ganamos".
"¿Qué?" preguntó sin saber a lo que se refería Naruto, era bastante claro para él que el otro auto los rebasó desde que el Mustang no ha avanzado ni un centímetro.
"Es como aquel famoso dicho, Bart. 'Nunca discutas con un idiota…" Naruto movió la palanca de cambio y suavemente recorrió la calle con un ojo en el joven, pero sin dejar de prestar atención a la carretera.
"... 'Porque te rebajaras a su nivel y perderás por experiencia'. " terminó de decir Lisa, ganando la atención tanto de Naruto como de Bart, un poco tímida, Lisa se encogió de hombros "Es una frase de Mark Twain".
"Jejeje, exacto" concordo Naruto "No debes permitir que otros te hagan hacer cosas estúpidas y sin sentido".
"Pero ahora él va a pensar que eres una gallina" le dijo Bart al rubio. Sin mencionar las risas de algunas personas fuera del coche.
"¿Y qué?" preguntó con un encogimiento de hombros "Lo que él piense de mí no me afecta y en realidad no me importa" al notar la molestia aún presente en el niño, Naruto suspiro "¿Que crees que habría pasado sí aceptaba su reto?".
"Hubieras ganado" dijo muy seguro Bart.
"No, los habría puesto a ustedes dos en peligro" dijo Naruto "Y ningún tipo de prestigio puede reemplazar a una persona".
Quizás no era del todo verdad su declaración. Naruto había plagado de sellos de Fuinjutsu prácticamente cada centímetro del coche, cada trazo de tinta ahora invisible volvió el vehículo un verdadero tanque, al punto que una bomba no conseguiría agrietar ni siquiera el parabrisas.
Pero el par no necesitaba saber eso, no. Naruto quería que el niño entendiera una valiosa lección que a él mismo le tomó mucho tiempo aprender.
"Podías haber ganado".
Sin embargo, al parecer Bart era tan testarudo como lo fue él en su juventud. Suspirando, Naruto aparco el coche en el estacionamiento de la gran tienda para el hogar, con el giro de la llave apago el motor antes de salir del coche y mover su asiento para que Lisa saliera de la parte de atrás mientras que Bart seguía murmurando.
"Kami ¿Así se habrá sentido Ero-sennin?" se preguntó en un murmullo Naruto mientras tomaba la mano de Lisa al caminar. Negó ligeramente al ver como Bart trataba de convencerlo de que confiaba en su habilidad tras el volante para evitar accidentarse.
'Quisieras, tú estarias gritando como idiota' una voz en su cabeza le respondió.
'Genial…' pensó Naruto mientras hacía rodar los ojos con exasperación "... ¿Acaso los planetas se alinearon o a qué debo el honor de tenerte despierto, Kurama?'.
'Siendo honestos, es tu culpa que me duerma por tanto tiempo. No has hecho nada verdaderamente relevante desde que estás de vacaciones'.
'¿Terminaste o vas a seguir quejándote de cómo pasó mi tiempo?' preguntó Naruto en su mente, aunque su cerebro estaba en la conversación que mantenía con su inquilino, su cuerpo se movía en automático, caminando junto a Lisa a un dependiente del lugar que se le acercó a preguntar que deseaba comprar.
'Aburrido. Como sea, solo quería ver qué estabas haciendo desde la última vez que me desperté' dijo Kurama en la cabeza del Uzumaki mientras revisaba los recuerdos de su amigo ' Mmm…. ya veo. Sabes, no necesitas jugar a la niñera para acostarte con esa milf de cabello azul. Estoy seguro de que sí le preguntas dirá que sí'.
Naruto no respondió, simplemente cerró los ojos y dejó que las palabras de su más viejo colega fueran arrastradas como agua que se lleva el río. Ignoro al gigantesco zorro de nueve colas sellado en su cuerpo mientras le sonreía a Lisa quien le mostraba unas bolsas con semillas, asintiendo a su petición y dejando que las metiera al carrito de compras que estaba empujando.
'Solo digo, es obvio que esa mujer Marge está interesada en ti o por lo menos no le desagrada la idea de tener relaciones sexuales contigo' continuo Kurama, viendo atraves de los ojos azules de Naruto las herramientas para el jardin 'La verde, toma la verde. No, deja la manguera naranja y toma la verde ¿Ves? Incluso la niña me apoya'.
Chasqueando la lengua, Naruto aceptó y metió el rollo de manguera que Kurama y Lisa le sugirieron; recordó que la vieja manguera tenía demasiadas fugas, tantas que era más cinta adhesiva que un verdadero conductor de agua.
'Se que eres algo denso, por no decir idiota. Pero incluso alguien tan despistado como tú deberías ser capaz de notar que Marge quiere ser más que tu amiga' Bart le sonrió tímidamente a Naruto cuando este lo pillo intentando meter un par de latas de pintura en aerosol al carrito de compras sin que lo notara 'Mueve las caderas cuando te da la espalda, usa más maquillaje y se ajustó el vestido para resaltar sus atributos'.
"Bien, puedes llevar un par. Pero recuerda; nada de…." dijo el Uzumaki con un movimiento de su mano para que el menor continuara.
"... No pintar casas, no escribir groserías ni dibujar obscenidades" continuó Bart recordando las reglas que Naruto le dio el día que lo encontró pintando una pared.
"Perfecto. Las voy a pagar yo, pero a cambio quiero que agregues tres horas más de estudio con Lisa a la semana".
"¿Qué? ¿Por qué?" se quejó el menor con los hombros hundidos.
"Nada de quejas" le advirtió el Uzumaki con una mirada "Me prometiste que estudiarias y a cambio yo te daria una mesada a la semana" Naruto se rasco la barbilla en pensamiento "Mmm, de hecho también has estado ayudando mucho en casa" murmuro el rubio, recordando que el muchacho ha estado acompañándolo en cada arreglo menor que le ha hecho a la casa.
"Hagamos esto, sí veo que mejoraste tus calificaciones en la próxima reunión con tus maestros; subire tu mesada" la idea parecía atraer el interés del menor que casi acepta, pero el rubio lo interrumpió "Pero solo sí agregas tres horas de estudio extra a la semana".
Bart lo pensó, su mente sopesando los pros y contras; ya era bastante malo tener que pasar una hora con Lisa al día estudiando y no estaba muy emocionado de alargar su tortura. Pero la promesa de más dinero era por demás tentadora.
"¡Suspiro! Bien, una hora más".
"Dije tres".
"Naruto" gimió lastimosamente el más joven.
"Bien" rodando sus ojos, el rubio extendió su brazo y el menor lo imitó para darse un apretón de manos "Dos horas" dijo Naruto con una sonrisa.
"¡¿Qué?! Eso no es justo" dijo Bart.
"Hey, tú supusiste, yo no tengo la culpa" le contestó el Uzumaki con un encogimiento de hombros, pero al ver la cara de Bart no pudo evitar suspirar "Dos horas y puedes llevar otra lata"
"Que sea una caja".
"No abuses" le respondió Naruto entrecerrando sus ojos al muchacho que levantó las manos en defensa.
"Tenía que intentar" Bart salió corriendo al pasillo de pintura a buscar otra lata.
Naruto se quedo mirando un rato al chico hasta que lo vio perderse al girar el pasillo. Suspirando, miró a su derecha para encontrarse con una conocida niña amante del saxofón que le devolvía la mirada con los brazos en las caderas y un ceño fruncido.
"Sabes tan bien como yo que Bart necesita mucho tus tutorías" Lisa no respondió verbalmente, en vez de eso solo profundizó su ceño y las comisuras de sus labios la siguieron. Tal acción hizo a Naruto soltar un largo suspiro "Vamos, ya te pagó para que le des clases".
Al notar como la joven cruzaba sus brazos frente a su pecho, Naruto solo pudo darse por vencido "Está bien, te subiré también la mesada" no quería mirar, pero aún así podía escuchar el constante golpeteo del pie de Lisa contra el suelo "¡Suspiro! … y puedes traer la pintura para tu habitación".
Como por arte de magia, la joven Simpson cambió su semblante a uno más radiante y feliz, dándole un fuerte abrazo al rubio antes de salir corriendo en dirección a la zona de pinturas dónde conseguiría el color con el que ha querido pintar su habitación desde hace tiempo.
'¿Me estás escuchando?'.
'Lamentablemente sí' respondió Naruto, volviendo a empujar el carrito de metal pues ahora tenía que conseguir rodillos y brochas para ayudar a pintar la habitación de Lisa.
'¿...Y?' preguntó queriendo escuchar la opinión sobre todo lo que ha dicho.
'Y puedo decir que no has puesto atención' le dijo con seguridad Naruto, alcanzando a Lisa y Bart en el área de pintura. Podía ver a Lisa hablando con un encargado para crear una cubeta del color que ella quería y a Bart indeciso entre dos latas de aerosol.
'Ella acaba de perder a su esposo, Kurama. Estoy seguro de que lo último que le interesa a Marge es salir con alguien cuando sigue de luto'.
Sí bien, Naruto noto algunas claras señales de que Marge ha superado la muerte de su esposo. Veía esos esfuerzos por lucir más atractiva como una forma de manejar su duelo; una manera de concentrar su agobiada mente en otras actividades que no fuera recordando aquello que perdió.
Kurama solo pudo resoplar por la nariz mientras rodaba los ojos, era bastante claro que Marge estaba interesada en su jinchuriki y no solo por la buena influencia que el Uzumaki es para los tres Simpson menores.
Fin del capítulo III
Bueno, un nuevo capítulo completo. Les agradezco su gran apoyo y los muchos comentarios que dejan, me ayuda mucho y es combustible para mi, tanto los de fanfiction como los de Wapatt.
Ahora algunos puntos a tratar.
El asterisco en el capítulo (*) será usado para alertar al lector sobre una nota y esa información será puesta en la parte inferior del capítulo.
Aún estoy indeciso sí Bart tendrá o no un harem, probablemente no. Pues las opiniones están divididas y muchos de ustedes me han dado muy buenos argumentos para emparejarlo con la hija de Cletus -además de ser la opción de la mayoría de ustedes de los lectores-
Lisa mmm, quiero pero a la vez alguien me hizo pensar mucho en cuanto a la relación que deseo plasmar en la historia. Por lo que tal vez no haga los saltos en el tiempo y la menor sea una hija en todo menos la sangre para Naruto.
¿Marge debería dar el pasó o que tenga más tiempo de luto? No quiero parecer insensible pero tampoco deseo hacer muy dramática la historia.
Lista del Harem
-Francine Smith.
-Hayley Smith.
-Marge Simpson (Definitivamente).
Posiblemente.
Lurleen Lumpkin. (Capítulo 19 ,T3).
Mindy Simmons (C9, T5) (Margo en latinoamérica).
Sara Sloane (C13, T14).
Tabitha Vixx (C22, T17).
Julia (C2,T19).
American Dad.
Gina (C11, T8).
Notas de autor.
1 *.- Aquí se hace referencia a la casa a la que se mudó el ex-presidente George H. W. Bush en el capítulo 13 de la temporada 7.
