No soy dueño de Naruto, los simpson o cualquier otro programa que aquí se haga mención, estos pertenecen a sus respectivos creadores.
Bueno un nuevo capítulo y no tuvo que pasar casi un año para que saliera. Muchas gracias por todos los comentarios y apoyo. Honestamente no esperaba que fuera tanto el apoyo por este proyecto.
A continuación dejaré una lista de agradecimiento para aquellos lectores qué se tomaron la molestia de enviar un comentario. Ustedes son el combustible de mi motor.
Savio Emanuelle Perez Gómez, Gracias.
Elchabon: uno de mis comentarios favoritos. De hecho aún estoy indeciso. Lisa adulta no es mala idea, pero no quiero confirmar ni acabar con esa posibilidad.
Crimson Riot 01:Te lo agradezco. También extrañaba escribir.
uzumaki140985: Pues claro que estoy vivo. Y en cuanto a lo del odio, lo sé, son muy propensos a acumular el malestar colectivo. Sin embargo trato qué en la historia mejoren su personalidad.
Samuel Santillan: Gracias y más que una voz de la razón o consciencia, yo diría que Kurama solo quiere entretenimiento pero se preocupa por su amigo.
leandrobalmaceda.0078: ¿te digo algo? Por un momento también pensaba en dejar a Marge como única pareja, no obstante ya tenía toda una historia planeada. ¿Pero quizá una nueva historia con solo ellos como pareja con una Lisa de diez años y un Bart de 8? Quien sabe.
moyanomaximiliano50: Gracias.
miguel.a. : Thank you.
: Oye, tranquilo viejo XD. Se que he dejado mis otras historias un tanto… Abandonadas. Pero no tengo mucho tiempo libre y apenas estoy consiguiendo tomar un ritmo para escribir. Así que tendrás que esperar un poco más para Sangre y ceniza. Solo deseo que esto te ayude a que la espera no sea tan mala.
Alexander4443: Thanks.
cagmm1290: pues no esperes más.
Blackz123:... Ok.
djinn: Edna? maybe. Ruth? I've thought about it, and Lisa's teacher? Maybe a little interaction to get the frivolous out of her.
Muchas gracias nuevamente por el apoyo. Y espero que este capítulo sea de su agrado. Sin más que decir. Disfruten.
Comienza
"...".
"...".
"...".
"... ¿Pasa algo? ¿O por qué están tan callados?" preguntó el rubio Uzumaki tras un largo momento de silencio.
Luego de salir del Kwik-E-Mart y subir a su coche, Naruto no pudo evitar notar una cierta cantidad de nerviosismo emanando de los hijos de Marge; podía ver la ansiedad de Lisa y como Bart parecía apenas capaz de soportar la necesidad de quedarse callado cuando les entregó sus bebidas.
A pesar de sentirse curioso e incluso un poco preocupado por el repentino cambio de actitud, no quería parecer entrometido al presionarlos por una respuesta. Por lo que hizo lo que le parecía correcto y les dio su espacio, transmitiendo a su vez un aura de confianza para ayudarlos a hablar cuando se sintieran listos.
Pero no lo hicieron, ellos guardaron silencio, demasiado silencio para su gusto. El viaje en auto que hasta ahora estuvo repleto de conversaciones divertidas y risas se convirtió en un silencioso e incómodo paseo que distaba mucho de lo acostumbrado con los jóvenes Simpson.
"No, nada. Solo…." comenzó a decir Lisa sólo para dar un largo sorbo a su raspado de cereza a medio enunciado, como intentando hacer tiempo para fabricar una respuesta convincente.
"Estamos cansados" dijo Bart de repente, su hermana dando un asentimiento de confirmación.
"Si ¡Bostezo! muy cansados" dijo la menor con un fingido bostezo.
"... Okey" Naruto no estaba muy convencido, pero decidió no forzar. No por qué no le interesara, sino porque tenía plena certeza en que ellos acudirían a él sí tuvieran algún problema y lo necesitarán.
Dando un último giro al volante, entró a la pintoresca y pacífica calle Evergreen Terrace. Naruto ya podía ver la casa Simpson a tiro de piedra. No obstante, en vez de continuar su camino y estacionarse en la entrada del garaje junto al auto de Marge. Aparco un par de residencias antes de llegar para luego apagar el motor.
La curiosidad amaneció en los rostros del par más joven, pero antes de expresar alguna pregunta, Naruto les dedicó una de sus características sonrisas mientras se frotaba la nuca.
"Su madre probablemente esté apuntó de terminar de hacer la comida, así que puede que se moleste un poco sí los ve llegando con esos" dijo Naruto señalando los raspados.
'Oh, no' pensó Lisa mientras discretamente miraba a su hermano.
La revelación del posible interés amoroso que sostenía su madre por el Uzumaki fue una completa revelación para Bart, al punto que Lisa apenas consiguió contener a su hermano para que este no bombardeara a Naruto con sus inapropiadas preguntas al regresar de la tienda.
Sin embargo, el poco autocontrol de Bart estaba llegando a su límite. Lo notaba con solo leer su lenguaje corporal; cómo bebía el raspado sin separar su boca del sorbete en un intento por mantener su boca ocupada, su pie izquierdo subía y bajaba al ritmo de sus dedos tamborileando el vaso casi vacío de mora azul.
"No creo que a mamá le importe y además ya es un poco tarde" Lisa trató de convencer a Naruto de mover el auto. Con suerte y sería antes de que su hermano abriera la boca.
Pero el rubio simplemente desestimó su preocupación con un gesto de mano "No te preocupes, Lisa" cruzando las manos detrás de su nuca, Naruto se acomodó en su asiento con una suave sonrisa "Tenemos unos quince minutos, así que disfruten su bebida".
El sonido de Bart sorbiendo el fin de su raspado alertó a Lisa quien miró hacia su hermano con los ojos como platos. Su expresión facial transmitiendo una orden silenciosa y que no aceptaba objeción.
'Cierra la boca'.
No hables, no preguntes, no respires incluso. Originalmente Lisa intentaba conseguir el apoyo de Bart para encaminar sutilmente a Naruto en una posible relación con su madre. Nada demasiado excéntrico; cosas como dejarlos hablar a solas, no causar problemas a su alrededor, cuidar a Maggie mientras su madre pasaba tiempo con Naruto, poner algunas películas románticas cuando se reúnen a ver la televisión, entre otros planes.
Sin embargo, a su hermano le encantó la idea de tener a Naruto como una figura paterna; al grado que su entusiasmo resultó ser contraproducente.
Y no podía culpar a su hermano. Tanto como llegó a querer y respetar a su padre biológico; Homero dejaba mucho que desear en el ámbito de la paternidad -sólo su madre podría juzgar el área marital, aunque sus esperanzas no eran muy altas- No planeaba juzgarlo, no sería justo. Pero era difícil no ver sus defectos cuando tenías a alguien con quien compararlo.
Una vez que se aseguró que su mensaje silencioso fuera recibido y comprendido por Bart, Lisa se volvió al frente y dio un largo trago a su bebida; afortunadamente su vaso era de tamaño mediano, por desgracia estaba casi nuevo y para empeorar fue víctima de un severo caso de ganglioneuralgia esfenopalatina o mejor conocido como cerebro congelado.
"Auch, auch, auch" repitió Lisa mientras sostenía su cabeza en dolor.
"Tranquila, Lisa. no tenemos prisa" comentó Naruto al tiempo que su mano acariciaba suavemente la cabeza de la joven.
El toque de Naruto parecía ser mágico, pues el terrible dolor pasó a ser un simple malestar hasta desaparecer. Lisa agradeció su atención mientras volvía a beber su helada delicia, en está ocasión con moderación.
"...".
"...".
"...¡Naruto!".
¡Treinta segundos! Su hermano no pudo guardar silencio ni siquiera por un minuto. Con la boca llena de hielo molido con saborizante de cereza, Lisa fue incapaz de hablar mientras Bart llamaba la atención de su amigo quien se giró a verlo.
"¿Si, Bart?".
"A ti…" incapaz de mantener la mirada en su amigo, Bart se frotó nerviosamente su brazo "¿...Te gusta mi ….?".
"¡Ciudad!" gritó Lisa interrumpiendo a su hermano.
Naruto miró a Lisa, luego a Bart. La expresión del Uzumaki fue de completa duda mientras una de sus doradas cejas se alzaba en confusión "Eh… Sí, es muy linda".
Suspirando discretamente de alivio, Lisa se volvió a ver a su hermano "Bart ¿Quieres de mi raspado?" A Naruto le pareció más una orden que una pregunta; el chico de cabellera en punta aceptó el vaso de manos de su hermana sin responder y comenzó a beber.
Mientras Naruto se preguntaba qué era lo que le pasaba a los niños Simpson, dentro de su paisaje mental Kurama se estaba dando de topes contra el suelo. Su amigo era un idiota, un noble y bien intencionado hombre, pero un idiota denso sin remedio.
Cuando llegaron a la residencia Simpson, Naruto estaciono su Mustang del 69 de reversa. No había ni terminado de apagar el motor cuando Lisa se disculpó y salió corriendo del auto, arrastrando detrás de sí a su hermano a casa. Naruto frunció el ceño al darse cuenta que lo dejaron solo con las compras, afortunadamente siempre contaba con un sello de almacenamiento a la mano por lo que asegurandose de no ser observado, guardó discretamente las bolsas del Kwik -E- Mart y metió el papel a su bolsillo.
Pinchando un botón de un pequeño cuadro adjunto a las llaves de su auto; la puerta de la cochera comenzó a retraerse, subiendo como una cortina y dejando expuesto el interior de la cochera.
No pudo evitar apreciar su trabajo; desde el sistema automático para abrir la cochera, pasando por el orden y limpieza del antiguo basurero que era el garaje. A pesar de sus habilidades shinobis, se pasó casi todo un día en arreglar el desastre de Homero; entre devolver todas las herramientas y pertenencias que el hijo de Mona 'pidió prestadas' de su vecino Ned, guardar y desechar objetos con la ayuda de Marge, pintar el interior, reemplazar el suelo manchado de aceite y acondicionar una nueva estación de trabajo con herramienta nueva.
Y justo en medio del garaje se podía encontrar un Plymouth Valiant de 1973 de color rosa, el auto de Homero J. Simpson para ser más precisos. Aparentemente una grúa se lo había llevado el día después del accidente de su propietario y los muy desgraciados esperaron casi tres semanas para avisar que sí no pagaban las sanciones correspondientes en las próximas 24 horas sería vendido como chatarra.
A pesar de que las multas y recargos ascendían a prácticamente el precio del auto, Naruto no quería que Marge perdiera ningún recuerdo importante que se encontrara en el auto; por lo que decidió sacarlo del depósito y traerlo a casa.
El auto no contaba con ningún objeto de valor para Marge o sus hijos y de hecho estaba repleto de basura e infracciones de tránsito sin pagar; no obstante, para Naruto valió la pena. Marge parecía feliz de tener un recuerdo más de su difunto esposo a su disposición y le agradeció su esfuerzo con un abrazo.
'Un abrazo muy efusivo y que duró más de lo normal'.
Naruto no pudo evitar soltar un largo suspiro de molestia al escuchar la voz de su amigo retumbar en su cabeza. Cerrando la cajuela del automóvil luego de bajar todo lo que compró -un par de cubetas de pintura, latas en aerosol, manguera y un par de bolsas que contenían material para algunos proyectos que tenía en mente- tomó todo y puso rumbo a la cochera.
'Hey, gurú del amor, despertaste'.
El temible zorro de las nueve colas puso los ojos en blanco ante el sarcasmo de su amigo 'Burlate, pero cuando tengas a esa milf gimiendo tu nombre me lo vas a agradecer de rodillas' aseguró el bijuu.
'Como digas' le respondió el Uzumaki sin muchas ganas de discutir. Luego de meter las compras en el garaje, presiono el segundo botón del control remoto y bajó la cortina de la cochera.
Camino sin prisa a la entrada principal con las manos dentro de los bolsillos del pantalón; limpiando sus zapatos con el tapete. Antes de entrar, sacó sus manos y mientras una la uso para abrir la puerta, la otra tenía el papel dónde sello los comestibles.
Al cerrar la puerta detrás de él, ya tenía las dos bolsas en cada mano. El interior de la casa estaba en completo silencio, pero gracias a su desarrollado oído ninja, podía captar rastros de una conversación escaleras arriba, sin duda Bart y Lisa.
Sacudiendo la cabeza, decidió investigar luego y mejor poner rumbo a la cocina. No le tomó mucho tiempo llegar por el camino del comedor, sin embargo; antes de cruzar el umbral que conectaba con la habitación vio a Marge sentada en la mesa redonda de la cocina, sus manos cubrían su rostro y parecía no haber notado su presencia.
Con una ceja alzada, dejó el par de bolsas sobre la barra junto al refrigerador. A pesar de hacer un poco de ruido, parecía no lograr sacar a Marge de su trance, así que decidió acercarse a ella con la intención de llamarla al tocar su hombro.
'¡Alto!'.
El gritó de Kurama lo asustó por lo repentino y súbito que fue su arranque; al punto que apenas consiguió evitar saltar y pegarse al techo como un gato de esas viejas caricaturas de sábado por la mañana.
'¿Qué carajo, Kurama?' gritó mentalmente el Uzumaki.
'Regla número 1 del manual de seducción femenina del maestro Kurama: cuando te acerques a una dama por la que sientas un gran interés romántico, no lo hagas tocándole el hombro para llamar su atención' hablo el zorro con un tono de voz profesional y que intentaba imitar a un erudito 'Debes transmitir tus intenciones sin palabras. Toque al hombro; yo solo te quiero como amigo, muy abajo; yo solo quiero divertirme. Toca su espalda baja e inclinarte, susurra su nombre con voz seductora'.
"...".
'...'.
'...Eso lo sacaste de una película'.
'¡Cállate y haz caso!'
Poniendo los ojos en blanco, Naruto decidió seguirle la corriente a su amigo únicamente para librarse de sus quejas más tarde. No obstante, decidió ignorar lo de la voz seductora y usar su tono normal.
Inclinado su cuerpo ligeramente para estar al nivel de Marge. La mano izquierda del Uzumaki fue a tocar su espalda baja, ligeramente más arriba de lo que señaló Kurama.
"Marge, te encuentras bie-Uff" Kurama previó el escenario dónde Naruto ignorase su recomendación, por lo que usó un poco de su propio Chakra para darle un tono más profundo a la voz del rubio. Por desgracia no contaba con que la voz de Naruto cambiaría radicalmente y pondría en alerta a Marge; la mujer no dudó en lanzar un uppercut con el codo al escuchar a un desconocido a su lado.
'Auch' murmuró Kurama con una mueca, maldiciendo en voz baja como su escenario romántico se iba por el desagüe.
"¿Naruto?" Marge preguntó confundida, por unos segundos su expresión fue de sorpresa; sorpresa que rápidamente se convirtió en pavor al darse cuenta de lo que acaba de hacer.
"¡Naruto! Lo lamento tanto, no reconocí tu voz y…" Marge casi saltó de su asiento, acercándose a su amigo mientras trataba de ver el daño causado, algo difícil de evaluar pues Naruto tenía su mano cubriendo su barbilla.
" No, está bien, Marge. Descuida, fue mi culpa, no debí asustarte así…. O escuchar a ese idiota" murmuró lo último en un susurro que no escucho la madre de tres.
'Fue un buen plan… un buen plan mal ejecutado'.
Ignorando a su amigo y concentrándose en Marge. Naruto noto la genuina preocupación en su hermoso rostro así como un rastro de miedo en sus ojos.
Lo último que quería era ver a Marge sintiéndose culpable por su error -fue suyo por escuchar a Kurama- Además, el golpe no le hizo más daño que sorprenderlo, muy pocos podrían aspirar a herirlo de verdad incluso en su estado base.
"Tranquila, Marge" Naruto sacó sus manos de la cara y con ellas tomó en cada una las más pequeñas de la mujer, apretandolas suavemente en un reconfortante toque "¿Vez? No me pasó nada" para enfatizar su declaración, movió su cara de izquierda a derecha para que lo comprobará.
"Hmm… Aún así no debí reaccionar de esa manera" intentó culparse la mujer de cabellera azul, apartando la mirada por la culpa y manteniéndola en el suelo. Sin embargo, una suave caricia en el dorso de ambas manos por parte de Naruto llamó su atención, mirando a sus manos unidas y luego a su rostro sonriente.
"En realidad, creo que reaccionaste mejor que la mayoría. Muchos gritarían de miedo o se habrían tirado al suelo. Hiciste lo correcto".
Marge aún sentía culpa, sin duda las palabras de Naruto ayudaron en aminorar su malestar, pero no terminaba por aliviarla del todo. "Por cierto, que buen golpe ¿Dónde aprendiste eso?".
El repentino halago tomo a la mujer por sorpresa y a pesar de ser un cumplido a su falta; no pudo evitar el ligero sonrojo en sus mejillas "B..bueno, tome un par de clases de defensa personal cuando era policía".
"¿Fuiste policía?" preguntó sorprendido Naruto.
"Fue hace tiempo" confesó Marge con una sonrisa "Una vez atrapé a un estafador con una tapa de basura y me gusto la adrenalina, así que me uní al cuerpo de policía local" entonces frunció en ceño "Pero renuncié por la corrupción".
"Te entiendo, el gobierno de está ciudad es algo mediocre".
"¿Solo mediocre?" preguntó Marge con una ceja alzada.
"Bien, lo admito, es un asco" admitió Naruto. Por unos segundos no se dijo palabra alguna, eso fue hasta que ambos espontáneamente dejaron escapar una suave risa que evolucionó a una carcajada en toda regla; aunque Marge intentaba sin éxito disimular su risa.
"En serio, no entiendo como ese tal Alcalde Diamante (Joe Quimby) aún está en el poder" admitió Naruto luego de que ambos lograran controlar su risa.
Marge tampoco lo sabía, tenía algunas teorías como fraude electoral o corrupción en el ayuntamiento; pero a pesar de los reportajes y escándalos, nadie en la ciudad parecía importarles lo suficiente como para sacar al hombre de su puesto.
"Hehehe, quizá deberías postularte para alcalde" comentó Marge medio en broma, aunque no dudaba en Naruto para realizar grandes mejoras en cualquier ocupación que se proponga.
"je, por muy tentador que suene, prefiero pasar mi tiempo contigo y los niños que estar confinado a una oficina" Naruto encontró cierta ironía en su declaración, considerando su sueño por mucho tiempo fue ser Hokage.
Tan distraído estaba Naruto que no se dio cuenta del pandemonium de emociones que sus palabras provocaron en Marge.
'Pasar mi tiempo contigo y los niños' su corazón se saltó un latido, una y otra vez la frase se repetía en su mente. Entonces lo noto, Naruto aún no había dejado ir sus manos, de hecho ahora mismo de alguna forma terminaron con sus dedos entrelazados y un poco más cerca el uno del otro, apenas centímetros lo que los separaba.
Sus mejillas adoptaron un tinte de rosa, las piernas le temblaban como gelatina, su corazón latía como loco y el interior de su boca de repente se sentía muy seca.
Kurama qué miraba a través de los ojos de su Jinchuriki mientras este estaba recordando su pasado en Konoha, no pudo evitar maldecir en voz baja el que su amigo no viera la gran oportunidad que acaba de crear. El idiota ni siquiera lo intentaba y ya tenía a Marge a su merced, completamente cautivada.
'¿Qué debo hacer?' pensó la mujer, podía ver que Naruto estaba esperando su respuesta, o por lo menos eso pensaba Marge.
Por desgracia no fue ella quien respondió la pregunta.
¡GRRRRR- BRRRRRR!
Naruto salió del pequeño viaje por sus recuerdos ante el estridente gruñido proveniente del estómago de Marge, volviendo a poner su atención en la peliazul, noto su rostro teñido de rojo; confundiendo el rubor en sus mejillas con vergüenza, Naruto soltó una pequeña risa.
"Sabes, también tengo un poco de hambre" comentó Naruto con su siempre sonrisa presente "¿Que hay de comer?".
¿Hambre? ¿Comida? Similar a un balde de agua fría que cae sobre ella, la mente de Marge hizo click y toda la timidez anterior abandonó su cuerpo, siendo reemplazada por una profunda ansiedad y angustia.
"¡La comida!" Marge soltó las manos de Naruto y casi corrió al refrigerador, rebuscando en el interior por algo que podría cocinar, sacó su cabeza y miró al reloj de la pared, dejó escapar un gruñido de frustración al encontrar que ya era muy tarde para preparar algo demasiado elaborado.
Cerró la puerta y abrió la nevera, maldiciendo en silencio pues toda la carne estaba congelada. Voló por la cocina, abriendo alacenas y revisando el interior. Podía hacer una pasta de macarrones con carne picada… Pero la carne estaba congelada, una ensalada de pechuga, no tenía pechugas pues fue lo que cocino anoche. Entonces un plan parecía llegar a su mente, recalentado, una idea que nuevamente fue descartada pues desde que Naruto vivía con ellos, no era necesario cocinar tanta comida para alimentar a los cinco qué vivían en casa y sus porciones se volvieron más reducidas.
Ya podía sentir el comienzo de una migraña y podría haber sufrido de una, si no fuera por un par de fuertes manos masajeando sus hombros.
"Hey, relájate" Marge casi instintivamente cerró los ojos, dejando a las manos mágicas de Naruto trabajar en liberar cualquier tensión de su cuerpo.
"Lo siento, yo…. Mmm" intentó disculparse, pero se vio obligada a morderse el labio inferior para evitar soltar un gemido.
Naruto se alegró de que su pequeño masaje consiguiera tranquilizar a su amiga "Yo me puedo encargar de la comida, Marge".
"No, Naruto. Yo debería ooh~" quería decir que era su responsabilidad, él ya hacía mucho para ella y su familia como para dejarlo arreglar su error, pero no fue capaz de protestar mucho cuando el rubio había tocado un punto específico en su cuello.
"Vamos, te mereces un descanso de todas las tareas del hogar" consiguiendo qué Marge cerrará la puerta de la alacena, Naruto puso un poco más de énfasis en su masaje con sus pulgares moviéndose en círculo sobre sus omóplatos.
"Mmm… B.. Bueno…. Tal vez tienes razón" Marge casi se arrepiente de acceder en el momento que las manos de Naruto dejaron sus hombros. Pero al mismo tiempo, sintió cierto alivio pues temía lo que habría hecho ella sí Naruto continuaba.
Por un momento, un breve instante, ella pensó en pedirle que convirtiera su masaje en uno de cuerpo completo.
"¿Qué te gustaría comer, Marge?".
La mujer de cabellera azul sacudió su cabeza en un intento por desterrar esos pensamientos. Se dio la vuelta y vio a Naruto guardando en el refrigerador algunos comestibles qué sacaba de un par de bolsas.
"Cualquier comida que elijas estará bien" Marge no necesitaba recordarle a Naruto traer algo ligero para Maggie, que Lisa era vegetariana o Bart era alérgico a los camarones. Él siempre ponía atención a los detalles por pequeños qué parecieran.
Naruto terminó de guardar lo que compró y cerró la puerta para ver a Marge con una pequeña sonrisa "Mmm… En ese caso ¿Qué tal comida italiana?".
"Suena perfecto".
Asintiendo, Naruto le dedicó una última sonrisa antes de salir de la habitación. Ella se quedó de pie en medio de la cocina, escuchando los pasos de Naruto alejarse, el sonido de la puerta de entrada abrirse y cerrarse, incluso logró escuchar el amortiguado rugir del motor del auto del Uzumaki antes de perderse.
Sólo cuando se aseguró de que estaba nuevamente sola, fue que pudo dejar escapar un largo suspiro de alivio.
"Necesito una ducha" dijo Marge en voz alta una vez que su corazón dejó de golpear contra su pecho con la intensidad de un tambor.
[Con Naruto]
'Tal vez mi primer consejo no resultó como lo planeé…'
'Eso es un eufemismo' respondió mentalmente con una expresión en blanco por parte de Naruto.
'... Pero lo importante es que supiste sobrellevar la situación y aprovechaste el momento a tu favor. Por ello te doy un par de puntos'.
'¿Kurama?".
'¿Sí?'.
'... Callate'.
'... De acuerdo' acordó el zorro sin ningún tipo de objeción.
Naruto dejó escapar un suave y discreto suspiro de alivio, feliz de que su amigo lo escuchara. Con una suave sonrisa en sus labios, dio un sorbo a su café antes de ponerlo nuevamente sobre la mesa y extender el periódico.
"... Carajo, no sé leer italiano".
'Siempre puedes intentar aprender el idioma y no solo confiar en tu traductor universal' le recordó Kurama.
'Olvidalo, fue solo gracias a Mona y a un absurdo abuso de clones de sombra qué aprendí inglés. No pienso pasar por lo mismo otra vez' respondió. Doblando el periódico, lo dejó sobre la mesa y puso su atención en la hermosa ciudad.
Sin duda Milán era un espectáculo para la vista, su arquitectura se veía hermosa durante la noche.
¿Qué? ¿De dónde más podría comprar auténtica comida italiana? ¿De ese restaurante Luigi 's? Nada en contra del hombre, pero no le gustaba mucho su lista de clientes que incluían a varios capos criminales.
Además, para él no representaba un problema viajar hasta Italia u otra parte del mundo por comida. Era cuestión de llevar su auto a un lugar solitario, usar el jutsu de su padre a alguna de las casas de seguridad repartidas por el mundo y caminar por las calles usando un henger.
Mirando al cielo, Naruto deseaba que el restaurante completará su pedido lo más pronto posible; pues a pesar de estar rodeado de grandes maravillas, asombrosos paisajes y una vista increíble. Su mente una y otra vez terminaba por regresar a la pequeña ciudad de Springfield; concretamente a la familia Simpson.
¡Toc, toc, toc!
"¿Sí quién es?" preguntó Marge mirando a la puerta de entrada de su habitación.
"Marge, soy Naruto. La comida ya está lista".
Los ojos de Marge se abrieron de sorpresa pues no esperaba que su amigo volviera tan rápido de conseguir alimento, ella recién había terminado de ducharse. "Bajaré en un segundo ¿Los niños ya saben?" preguntó pues como madre el que sus hijos se alimentarán era su prioridad.
"Jejeje, de hecho los tres ya comieron. Cuando acabaron su plato; Bart y Lisa salieron a jugar, a Maggie por otro lado le dio sueño así que la regrese a su cuna".
Ante tal revelación una idea parecía abrirse pasó por su mente y así mismo una sonrisa a su bello rostro.
"¿Puedes entrar? Necesito un poco de tu ayuda" pidió Marge mientras se rociaba una pizca de perfume en el cuello y abría ligeramente el escote de su bata.
Cuando Naruto abrió la puerta, lo primero que vio al entrar fue a su amiga de cabello azul vistiendo una escotada bata de baño y una toalla ligeramente húmeda envolviendo su cabello, ella estaba sentada de espalda a su espejo aplicando sobre su pierna derecha loción corporal.
Naruto se tomó un instante para grabar tal erótica escena a fuego en su mente, desde como las manos de Marge bajaban por su pierna, acariciando su muslo, pasando por su pantorrilla hasta llegar al tobillo. Para acto seguido continuar con el mismo ritual con su pierna izquierda.
"Y… ¿Cómo puedo ayudarte, Marge?" preguntó Naruto con un tono suave.
Marge se levantó, le dio la botella de loción a Naruto y se encaminó a su cama. El rubio la siguió con la mirada, pues cada pasó de Marge ponía énfasis en mover sus anchas caderas, a su vez provocando un sensual rebote de su trasero.
Mirando por sobre el hombro, Marge le dedicó un coqueto guiño a su amigo al mismo tiempo que bajaba ligeramente su bata y exponía la piel de sus hombros "¿Me podrías poner un poco de loción en la espalda?" Al término de su pregunta, la bata de Marge cayó totalmente al suelo, revelando su maduro cuerpo lleno de curvas. A pesar de estar de espaldas a él, prácticamente se encontraba desnuda salvo por unas bragas negras de encaje las cuales apenas cubrían su redondo y firme trasero.
Marge esperaba nerviosismo, quizá duda. Lo que no se imaginó era a Naruto dándole una sonrisa seductora. Ella no pudo preguntar lo que ocurría cuando el hombre dejó la botella de loción en la mesa del tocador, para luego sin previo aviso sacarse la camisa.
"¿N.. Naruto?" preguntó nerviosa, pero emocionada la mujer, tragando saliva al ver el marcado y musculoso cuerpo del rubio completamente expuesto.
A pesar de haber presenciado el torso desnudo de Naruto con anterioridad, para Marge era muy diferente tenerlo de frente qué verlo a escondidas mientras trabajaba en el jardín o después de una sesión de ejercicio. En este momento estaba al alcance de su mano y podía vislumbrar detalles que de otra forma se perdían por diversas razones.
Aquí y ahora, ella podía ver su atlético y definido marco; musculoso pero no exagerado, un perfecto equilibrio entre fuerza y elegancia. Comenzando desde sus anchos y grandes hombros, su clavícula definida, esos pectorales de granito, sus brazos musculosos, ese magnífico y bien esculpido abdomen dividido en ocho perfectos cuadros ¡Y su pelvis! Por dios, su cinturón de adonis (o V) fue trabajado hasta su máxima capacidad.
Una parte de ella, su lado artístico. No quería otra cosa que a este viril hombre posando para ella, deseaba correr por sus viejos lienzos y pintar un cuadro de lo que para ella se trataba de la epítome de la perfección humana,
"¿No es obvio?" preguntó Naruto, sacando a la matriarca Simpson de su inspección abdominal "No quiero manchar mi ropa mientras aplico crema sobre todo tu cuerpo" el Uzumaki hizo énfasis en la palabra todo.
Marge lo vio aproximarse como lo haría un depredador hacia su presa. Ella por instinto llevó ambas manos sobre sus pechos en un falso sentimiento de pudor.
"En ese caso… Deberías quitarte también los pantalones" sugirió ella aún dándole la espalda.
"Creo que tienes razón" ante tal declaración, Marge no pudo evitar girarse sobre sus talones.
Naruto con un rápido movimiento se quitó el calzado y procedió a abrir su cinturón. Marge miro todo el proceso con completa atención, Naruto desabotono el seguro de sus pantalones y deliberadamente se tomó su tiempo en bajar la cremallera.
Y justo cuando Naruto estaba a punto de quedarse en ropa interior…
¡TOC, TOC, TOC!
"¡Mamá! ¿Qué hay para comer?" la voz de Bart llamó por detrás de su puerta.
En un parpadeo, Marge ya no estaba desnuda de pie con un Naruto a punto de revelar su hombría. De repente la mujer se encontró acostada boca arriba, vistiendo una semiabierta bata de baño y con una camisa negra (la cual usó Naruto mientras reparaba el techo y descartó cuando Marge le ofreció su baño para ducharse) frente a su nariz.
Los ojos de Marge se abrieron como platos, irguiéndose sobre la cama, miró conmocionada y temerosa hacia su puerta; únicamente para suspirar de alivio al notar el seguro puesto.
"Naruto.." Marge miró a su mano izquierda qué aún sostenía la camisa de dicho hombre "... Fue a comprar algo para comer, no tarda en volver".
"Oh, okey" respondió Bart y por un instante creyó que se fue pues no escucho otro sonido "Oye mamá…"
"¿Sí, cariño? ".
"Eh… a ti… ¿A ti te gust-¡auch!" la pregunta de Bart fue interrumpida por un fuerte golpe contra su puerta.
"¿Bart?" preguntó algo preocupada la madre de tres.
"Perdón, mamá. Me tropecé y empujé a Bart contra la puerta, pero ya está bien" hablo Lisa qué sonaba un poco agitada.
"Bueno, iremos a preparar la mesa para cuando llegue Naruto, adiós" y con esa declaración, pudo escuchar un par de pisadas alejarse de su habitación y bajar las escaleras.
Marge se quedo viendo la puerta durante unos segundos preguntándose qué acaba de ocurrir. Sin embargo, terminó por encogerse de hombros y caer nuevamente sobre su cama, llevo la camisa de Naruto a su pecho y miro el techo con una mezcla de culpa y vergüenza.
"Tengo que dejar esas fantasías con Naruto" se dijo a sí misma, poniendo el dorso de su mano derecha sobre su sudorosa frente.
Ya era demasiado difícil mantener la compostura en presencia de su amigo como para que su mente la inunde con vívidas imágenes de ella y Naruto en diversos escenarios dónde la gran mayoría termina con eróticos resultados.
¿En qué momento comenzó a ver a Naruto como algo más que un amigo?
¿Ella lo consideró un mero amigo en primer lugar?
Naruto llegó en un momento vulnerable de su vida. Un punto de inflexión dónde se encontraba en lo más bajo e indefenso como nunca se sintió en su existencia.
Y a pesar de tener las cartas para aprovecharse de ella, Naruto no lo hizo. No, todo lo contrario; él la apoyó, le ayudó a salir del pozo de impotencia y desesperación en el que cayó. Tomó su desgracia y la transformó en algo hermoso, en esperanza por un mañana mejor.
"¿Eh?" Marge parpadeo al notar que entre sus dedos brillaba un líquido que no reconoció en un principio. Pero solo le tomó separar sus dedos índice y medio para darse cuenta de lo que era.
"...Bueno, una y ya" se dijo con las mejillas rojas.
Llevando la camisa de Naruto nuevamente a su cara. Dio una fuerte inhalación a la esencia masculina, a la combinación de sudor y colonia qué usaba su enamorado. Su mano derecha se arrastró por sus turgentes pechos, pasando por su vientre plano y llegando a su zona íntima dónde sus piernas se extendieron para darle más espacio.
Marge no tenía forma de saberlo, pero su fantasía estaba muy próxima a dejar de ser una y convertirse en el comienzo de un nuevo y apasionante capítulo de su vida.
Fin del capítulo V
