Adiós invierno

El mundo constaba de dos partes: el mundo ninja y el mundo real. Ambos si bien estaban estrechamente juntos estaban separados por implacables biotopos. Cuando Sasuke salió de konoha, visito muchos lugares y aprendió de sus culturas.

«Quiero conocer el mundo real» fue una de las ultimas palabras antes a salir rumbo a su viaje

Pasar por esas impenetrables montañas para descubrir posteriormente que debajo y más allá de ellas, no se podía utilizar el chakra; fue un descubrimiento único para el. Sentado en la parte de afuera de su cabaña se encontraba el último de los Uchihas, viendo el panorama de lo que ahora se volvería su hogar. Aun recordaba lo mucho que le costo construir esa humilde casa, lo peor fue alejar a los humildes aldeanos de lo que se convertiría en su territorio privado, odiaba el hecho que las personas se acercaran a su casa o del lago que adornaba su hogar.

El lugar que eligió fue estratégico, las personas temían ir a ese lugar por las diferentes leyendas que se habían oído, sin embargo, el miedo y el escepticismo de las personas disminuyo cuando se enteraron que alguien vivía en ese lugar.

La nieve caía estrepitosamente acompañado de un viendo gélido. Volvió a dentro de su casa, buscando quizá refugio del clima y se posó junto a la ventana. La mirada negra y vacía se posó en la ventana de su precaria vivienda. La nieve había alcanzado una altura nada despreciable lo suficiente para llegarle hasta las rodillas.

La pseuda luz de la mañana se asomaba, pocas eran las ganas de salir tenia Sasuke; con ese tipo de clima no era una opción y él lo sabia. Aparto su mirada molestaba hasta posarse nuevamente en la durmiente peliazul que yacía a pocos metros de él; frunció el ceño al verla, ya no podía negar ciertas cosas entre ambos o en otras palabras, lo que realmente sucedía en su cabeza.

Su mirada delineo su cuerpo acurrucado debajo de la gruesa brazada, sus pupilas se centraron en ese perfil con la caída de sus cabellos con piel de porcelana. No quería pensar mucho, así que termino por apartar su mirada «ya no podía» ahora tenía la certeza que no podía tenerla cerca sin mirarla como mujer.

«Mierda» se quejó internamente

Ni siquiera en las noches candentes con cierta pelirroja lo habían dejado tan pensativo, como el hecho de ver a la dulce Hinata Hyuga: la kunoichi de mirada triste pero sincera, la kunoichi de hermosa sonrisa, la heredera de un poderoso clan y lo que era aun peor…

"la futura mujer de su mejor amigo"

-¿Sasuke-kun?-

La dulce voz lo atrajo de sus cavilaciones, ladeo su mirada ligeramente encontrándose a una somnolienta Hinata que empezaba a despertar.

-¿pasa algo malo?- pregunto con inocencia

El último de los Uchiha no tardó en darse cuenta de la intención de su pregunta, rápidamente le dio la espalda respondiendo de manera seca un "No".

-bueno.. Preparare el desayuno- dijo mientras se levantaba

Sasuke inconscientemente había fruncido el ceño, su molestia y su rabia se habían plasmado en su rostro de manera tal que ni siquiera él pudo notarlo. Cuando Hinata despertó se encontró con un Sasuke realmente molesto y preguntar el porque no era propio de ella, sin embargo, los últimos meses a su lado habían hecho lo suyo en el frágil corazón de la Hyuga.

Sus cavilaciones, sus oscuros y más íntimos pensamientos habían hecho que se molestara, su ser consciente entro en negación y parte de él no quería pensar con profundidad: su último pensamiento lo incómodo.

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El desayuno estaba listo: tortilla con un poco de tsukemono y te, lo sirvió en unos pequeños platillos en la mesa ratona.

-Gracias por la comida- dijo ella en un tono mas conciliador tratando de quitar esa tensión entre ambos

Sasuke cogió los palillos, tomo un pedazo de tortilla y un trozo de verdura. El sabor era delicioso pero no dejaría que ella supiera que le gusto. Hinata de manera disimulada observo como degustaba el platillo, tenía una pequeña esperanza de ver alguna expresión en su rostro pero no lo hallo y por alguna razón se entristeció.

-no podrás salir a esta hora….. deberás esperar hasta las diez para poder hacerlo- dijo el sin verla, solo estaba concentrado en su platillo.

-etto… si.. entiendo que la altura de la nieve es un problema.

-No hay pueblos cercanos…. Los suministros que adquirimos del ultimo pueblo serán suficientes para tres o cuatro días- Hinata escuchaba atenta, ya que sabia que estaba dándole instrucciones- sin embargo hay pequeñas aldeas en el bosque… ellos saben que no deben atreverse a acercarse por aquí.

«¿Atreverse?» pensó ella

-trata de pasar desapercibida, lo ultimo que deseo es a gente fastidiosa rondando mis dominios… Entendiste- dijo mirándola de frente

-ehm..si-respondió intimidada ante su mirada

-Este bosque es nido de bandidos... así que…

-¿bandidos?-lo interrumpió

-si, bandidos… son una buena fuente de ingreso.. los capturo.. a veces los matos-dijo con frialdad

-entiendo.

-¿Qué nivel tiene tu taijutsu?-

-¿ehm?. No entiendo.

-no estaré aquí la mayor parte del tiempo….. estarás sola… así que será mejor que entrenes- dijo mientras daba su ultimo sorbo a su taza de te.

-y..¿Donde estará?..-

El fuerte choque de taza sobre la mesa la hizo respingar, la mirada violácea llego hasta la filuda mirada de Sasuke.

-donde yo me vaya, no te interesa… lo que yo haga es asunto mío.. ¡no te metas!-soltó ronco y muy molesto

-lo..lo siento, no era mi intenc…

No pudo terminar su disculpa, Sasuke se levantó aparatosamente de la mesa, tomo su capa y salió de la cabaña.

-Hinata, eres una tonta- se regaño

Aun con los palillos en la mano -que amenazaban por caer- se sintió avergonzada por su impertinente curiosidad. Si bien, habían compartido cierto tiempo juntos y la distancia entre ellos había disminuido, no fue apropiado preguntarle ciertas intimidades; ver como se marchaba de manera abrupta sin ni siquiera mirarla la hizo sentir tan mal. Su cuerpo de lo estático que estaba se movió solo hasta llegar a la ventana, desde allí trato de ver donde estaba pero no lo hallo, su pesar fue aun mayor cuando se fijo que la nieve estaba aun muy alta, era muy difícil caminar en esas condiciones, sin embargo, él lo hizo.

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Día 79

Los troncos eran apilados poco a poco en la improvisada herramienta para llevar la leña, Hinata se encontraba en medio del bosque recolectando troncos suficientemente útiles para mantener la calefacción de su hogar. Cuando se lo puso en su espalda, una extraña sensación de soledad recorrió su cuerpo «hace 2 dias» que Sasuke no había regresado y la culpa por su atrevimiento iba en aumento.

Las ultimas dos noches tuvo la esperanza que llegara, pero no lo hizo. El tiempo era largo ya que no podía conciliarlo por la preocupación. Los arbustos crujieron alertando a la bella joven, saco su kunai para resguardarse.

-¿Quién anda ahí?-pregunto en voz alta

-¡espere!..- grito una aguda voz

Hinata relajo su cuerpo al ver que entre los arbustos cubiertos por nieve se asomaron dos niños.

-tranquila señora…. Solo estábamos recogie …

La pequeña niña no pudo completar su idea, ya que la ver el inusual color en los ojos de Hinata, pensó lo más evidente.

-¡espera, Naoko!-dijo su hermano

Con algo de timidez se acercó hasta tomar la mano de Hinata.

-tranquila señora… yo le ayudare-dijo con una tierna sonrisa

Hinata solo atino a sonreír al darse cuenta lo que estaba pasando.

-dígame..¿a dónde la llevo?-dijo con dulce voz la pequeña niña

-tranquila… yo puedo hacerlo-respondió Hinata con su típica educación y dulzura

Tanto la niña con el niño se sorprendieron.

-¿usted no esta ciega?..- pregunto con asombro y algo de nerviosismo el niño que lucia evidentemente mayor

Ella le sonrió y negó

-no, mis ojos son de este color.. veo muy bien..-recalco

-ohhhhh… -dijo la más pequeña

-¿Qué hacen por aquí dos niños tan pequeños como ustedes?

-yo no soy pequeño.. ya voy ha cumplir 10 años..-dijo mientras se señalaba con ímpetu y orgullo

Ver esa manera impetuosa de actuar del jovencito le trajo viejos recuerdos.

-¿Dónde vive señora?-

-bueno.. vivo cerca al lago.

-¡¿de verdad?!..-dijo con asombro el niño- pero usted no es la persona que describen en mi aldea.

-¿a que te refieres?.

-bueno mi madre y todos los de la aldea dicen que vive allí un demonio en forma de hombre… un asesino.. por eso nadie se acerca por ese lugar.

Hinata de inmediato supo de quien estaban hablando.

-usted no es un demonio..¿o si?-pregunto con ternura la pequeña Naoko

-no.

-entonces.. ¿De quién hablan todos?.

-bueno..él es..-ambos niños la miraban con atención-.. él es.. él es mi hermano.

-¡su hermano!-dijeron en un unísono los niños

Ella sonrió

-que les parece si les invito a tomar una taza de té…¿les gustaría?-dijo viéndolo a ambos

El brillo en los ojos de ambos era palpable, muy emocionados terminaron por aceptar.

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El olor a menta inundo la pequeña casa. El humeante té con pequeñas galletas estaban servidas en la pequeña mesa, los niños agradecieron el platillo y se apresuraron al comer. Hinata sonreía al verlos, la soledad era una enfermedad silenciosa y poder tener ahora compañía solo la hacían sonreír.

-por cierto, mi nombre es Matsumoto Ryu y ella es mi hermana Naoko..- dijo mientras devoraba una galleta

-es un placer, soy Mao Hinata.

Debía ocultar su identidad, era tonto ocultarla parcialmente pero ellos le daban cierta confianza.

-es un bello nombre Hinata-san.

-gracias.

-ustedes no vienen muy seguido-dijo Ryu

-no.. bueno.. niisan y yo venimos no muy a menudo-

-ya veo…. Cuando ustedes se mudaron hace un par de años.. los pobladores dejaron de venir cerca de aquí… okasan me dijo que su hermano los amenazo… pero lo describió como un demonio de ojos rojos..-señalo en pequeño niño

- así es niisan..- dijo mientras dejaba su vaso en la pequeña mesa

Hinata suspiro: se sentía tan sola en esa cabaña a pesar de ser muy pequeña, se sentía tan sola; se había acostumbrado tanto a la presencia silenciosa de Sasuke: en el sonido de su respiración, en el sonido cuando que hacia su garganta cuando evitaba hablar, en su manera de comer. Su rostro se ruborizo cuando se dio cuenta que conocía inconscientemente mas cosas de lo esperado. Entonces llego a la conclusión obvia:

«Que lo extrañaba»

Extrañaba a Sasuke Uchiha.

-¿Hinata-san?- llamo el pequeño Ryu al verla pensativa- ¿está todo bien?..

Ella sacudió su cabeza tratando de alejarse un poco de sus conclusiones.

-creo que tiene fiebre, tiene toda la cara roja..- dijo con inocencia la pequeña niña

-etto yo.. no no, solo estoy un poco cansada- se apresuró en decir

Ambos niños se vieron, por el nerviosismo de ella.

-y dime Naoko..- dijo tratando de desviarse del tema- Ryu.. ¿Ustedes no van ha la escuela?.. no veo ninguna cerca de este lugar..

-No necesitamos eso..

-¡si… no lo necesitamos!- grito la pequeña niña

Hinata sonrió a pesar de la inocente idea que tenían ellos, a ella siempre se le inculco que lo mejor que se puede tener es la educación, es una arma silenciosa que muchos desconocen.

-otosan dice que lo único que sirve en la vida es el trabajo duro..-dijo Ryu muy orgulloso

Ese ímpetu, esa fuerza ahora se le hacían más familiar; el pequeño niño le hacía recordar a aquel rubio que se había quedado en la aldea esperándola, su rostro se tornó preocupado por la idea.

«Naruto-kun» termino por pensar

Era cierto, Naruto estaba esperándola; también Hanabi, su padre y todos los demás. Habían muchas personas que estaban esperándola, no paso mucho hasta que se planteó una pregunta:

«¿Por qué no había pensado en ellos?»

Y era más cierto esto último: hace mucho que algunos de los mencionados que dejo en konoha, habían dejado de ocupar un espacio en su mente, y sobre todo él.. su querido Naruto-kun. La culpa se invadió.

«Soy una mala persona»

Parte de su preocupación se fue cuando vio a como la pequeña Naoko se lanzaba encima se hermano haciéndolo trastabillar, fue una buena distracción o quizá una excusa para no pensar en ello.

-¿saben leer.. o escribir?

Su suave voz los hizo detenerse en su inocente juego. Hinata sonrió cuando ambos negaron al mismo tiempo en un casi perfecto movimiento de cabeza.

-Que les parece si vienen cuando tengan tiempo.. yo podría enseñarle a leer y escribir..

-y eso ¿de qué nos serviría?..- dijo entrecerrado los ojos el niño

-La lectura es un arma importante, no te gustaría poder ir a cualquier lado y poder leer las historias de sus pueblos.. o quizá no te gustaría poder escribir tu propia historia y que otros se enteraran quien fue en vida Matsumoto Ryu

-Claro que me gustaría..- sonrió con mucha ilusión

Hinata sonrió muy satisfecha por el cambio de actitud del pequeño, ver esa sonrisa con tanta esperanza solo le hacía recordar a aquella personita que fue alguna vez el impulso para poder superarse como shinobi.

Las risas y travesuras de ambos se callaron casi de inmediato, cuando en la puerta de entrada cabaña se abrió haciendose presente y visible al dueño de casa. La figura alta e intimidante del Uchiha los paralizo casi al instante. La mirada oscura fue hasta los intrusos de su hogar, después de unos breves segundos fue hasta ella, Hinata estaba evidentemente sorprendida e incluso se podría decir que estaba aterrada, Sasuke juro internamente que pudo escuchar el ritmo de su corazón cambiar.

«¿Qué demonios estaban haciendo esos niños en mi casa?, Hyuga»

Fue una pregunta que se tejió en el aire hostil.

La mirada asustadiza viajo hasta los aterrados niños, la pequeña Naoko tomo la mano de su hermano casi por reflejo; volvió hasta Sasuke quien no lucia molesto, estaba furioso y cuando sus miradas se encontraron pudo asegurar que la odiaba, casi de inmediato se puso de pie cuando el dio su primer paso adentrándose al lugar. Ni siquiera ella supo de donde saco la valentía para impedirle el paso al intimidante Uchiha.

-¿Qué demonios significa esto?- su voz lenta, cortante y seca la hizo estremecer de temor

No había duda Sasuke estaba furioso.

-No..Nosotros ya nos vamos- se apresuró en decir el asustadizo niño, siempre manteniendo atrás a su pequeña hermana.

-No.. por favor esperen..- los detuvo- tenemos que hablar Niisan…- dijo viéndolo suplicante para que accediera

-Mhp..-rio de costado- ¿Niisan?..- dijo con sarcasmo y molestia pero sin quitar la dureza en su mirada

Miro a los asustadizos niños: la niña lucia aterrada aferrada a la espalda de su hermano, volvió a ver la mirada suplicante mirada de ella «Acaso la tonta Hyuga habia dicho que era su hermano», no había duda, ella era inocencia pura o quizá era demasiado estúpida, esas fueron las conclusiones que saco casi al instante. Acaso ella no se daba cuenta de que no se parecían en nada físicamente.

-Por favor.. ¿Podemos ir afuera?- volvió a insistir, lo último que quería que esos pequeños niños fueran echados de la peor forma de esa casa y que ellos siguieran pensando lo peor de Sasuke, él se merecía más que eso-por favor espéreme aquí.. no se vayan.

Con un regular agarre Hinata tomo de la muñeca a Sasuke y lo llevo hasta la parte trasera de la cabaña, asegurándose de que no los oyeran, que no oyeran de una discusión que estaban casi segura iban a tener. Habían pasado varios días sin su silenciosa presencia ahora regresaba y todo parecía estar peor que nunca, al no haber cumplido a cabalidad sus reglas.

-Ahora dime Hyuga…- se soltó de su agarre con brusquedad-.. ¡¿Qué demonios están haciendo esos malditos niños en mi casa?!- reclamo urgido por una explicación

-por favor.. baje la voz, lo pueden oír

-Eres consiente que no me importa- dijo con frialdad

Ella negó- solo son niños, los invite a pasar y bueno yo..

-No deberías tomarte atribuciones que no te corresponden Hyuga..- por alguna razón a Hinata le dolió mucho lo que le dijo- te deje indicaciones claras y precisas que no quería ver a nadie aquí..

-solo son niños..-repitió tratando de encontrar algo de empatía dentro de el

-Mph.. Crees que me importa.. ellos no tienen nada ver conmigo..- vio decepción en sus ojos perlas- regreso a mi casa.. y ahora resulta que hay niños y que también soy tu maldito hermano..¡ha!.. Acaso eres estúpida..

-solo estaba tratando de ser amable, estaban solos.. no podía dejarlos solos en este hostil hogar..

-Tu amabilidad es molesta.. y.. ¿A dónde vas?..- la tomo del brazo al ver que pretendía huir pero ella se zafo

-creo que es inútil…-dijo aun estando de espalda

Sasuke achico los ojos, los hombros de Hinata lucían tensos, sus puños cerrados y respiraba lento, ella tenía que algo que decir, y por lo que se veía era algo que le costaba decir.

-Es inútil tratar de hallar algo bueno en usted..-su voz suave sonó como regaño con un poco de decepción

-Eso ya lo sabían.. todos en Konoha lo saben…- respondió ante una respuesta obvia sin embargo había algo en sus palabras que lo toco de una manera implícita, sin que él se diera cuenta

-yo solo.. yo solo.. yo creí.. que usted..

-pues creíste mal, yo no soy una buena.. no tengo empatía.. Jamás seré lo que llaman caballero, ni tengo sentimientos hacia personas que no conozco y eso… te incluye..

Sus ojos se abrieron, al ver como dos grandes y cristalinas lagrimas se estrellaron contra la nieve. Cuando su sollozo se escuchó por alguna extraña razón se sintió bien, debía tomar distancia de ella y romper todo lo que habían podido construir, era momento de volver al principio. Ver como se alejaba corriendo, ver como doblaba la esquina mientras sus azulinos cabellos volaban por los aires producto de su correteo solo le reconfirmo un cosa: que por más intentos de sus amigos, el seguía siendo un miserable hijo de puta sin sentimientos.

Un sonido dentro de su casa llamo su atención, pensó en ignorarlo pero junto a un presentimiento decidió darle importancia; grande fue su sorpresa cuando llego encontró a la atrevida Hyuga alistando lo poco que tenía para irse del lugar.

«Acaso pretendía irse» pensó con cierta burla

Ella era una ingenua si pensaba que la iba dejar ir.

-¿Qué demonios estás haciendo?. Pregunto pero fue ignorado

Hinata ya se había puesto su capa alistado ciertas armas en su pequeña mochila y al parecer había alistado un bento. Volvió a preguntar urgido por una respuesta, pero ella volvió a ignorarlo; su mirada oculta bajo la sombra de ese bello flequillo que siempre tenía. Sasuke arrugo el ceño sintiéndose ofendido al no tener su atención, miro a todos lados no había rastro de los niños. Cuando todo parecía listo, la tensión aumento cuando ella se dirigía hacia la salida donde curiosamente él estaba.

Ella pretendida pasarlo de largo pero un fuerte agarre la detuvo, ni el propio Sasuke se esperó lo que después paso. Un pequeño hilo de sangre se plasmó en la puerta y él retrocedió.

-¡No vuelva a tocarme..!

La punta palpitante de sangre de un pequeño kunai entre sus manos y una mirada amenazadora fueron el resultado de unas crueles palabras que ya no estaba dispuesta a tolerar.

Sasuke miro como la sangre bullía de su única mano, un corte muy fino pero profundo fue lo pudo ver, arrugo el ceño al ver que aún seguía bullendo sangre.

Hinata se había atrevido a atacarlo

Cuando el negro y perla se encontraron, su mirada se endureció y la fijo a su atacante; sonrió con autosuficiencia al ver que de la tierna e inocente Hyuga no quedaba nada, ella parecía dispuesta a todo, estaba seguro que si podía utilizar su Byuakugan contra él, ella lo haría. Era la primera vez que la miraba de esa forma tan a la defensiva, al punto que su amabilidad por no lastimarlo se había ido al tacho.

-¡Aléjese!.- le advirtió al verlo avanzar

Hinata no perdía su posición de defensa

-¿Qué pretendes?..

-Déjeme ir.. ya no puedo permanecer cerca de usted..- dijo con el puñal apuntándolo

-Mhp.. Eso no es decisión tuya..

-¿Qué..?..

Vasto un pestañar para que Hinata sintiera un fuerte arrastre contra la pared que termino por retumbar, casi al instante abrió los ojos estaba atrapada entre la pared y el imponente cuerpo de Sasuke.

El kunai término por caer y su aliento choco contra su rostro a escasos milímetros

-¿Que?.. ya se te acabo la valentía..- la burla se hizo presente

El cálido aliento choco en su rostro, tenía sus manos aprisionadas con su única mano y todo su cuerpo sobre ella, podía sentir como sus carnosos senos subían y bajaban producto de su respiración inconstante, la sintió revolverse pero sin éxito; entonces supo que ella no era como las otras mujeres que eran capaces de soportar todo lo malo que el hacía, Hinata estaba más que cansada, por eso ya no lo quería cerca y al parecer ya no estaba dispuesta a soportarlo hasta llegar al punto de atacarlo.

-Dejame que me vaya.. por favor..- dijo tratando de salir de incómoda situación

Sasuke no hacia más que admirarla, ver como ella se trata de ir debajo de su agarre con los ojos cerrados; poder sentir una vez más su suave cuerpo, sentir su aroma a flores era una extraña droga de la cual nunca pensó depender, pero aflojo su agarre y ella se relajó. Ya no pudo más, ver sus lágrimas y reclamos y sus constantes negativas para que no la tocara fueron suficientes para él, se sintió un gran imbécil al notar que estaba a punto de tener una erección, se sintió un imbécil al no haber aceptado el implante para poder haberla tocado más, se sintió un imbécil al darse cuenta que esa mujer tarde o temprano iba ser de su mejor amigo.

-Ya no puedo permanecer cerca.. quiero irme.. por favor..- volvió a pedirle al ver que aún no podía salir de esa incómoda posición

-¿Por qué?..-su aliento la hizo estremecer al haber chocado cerca de su oído

Ella negó y lloro

-¿Por qué quieres largarte ahora?- ahora fue el, que pregunto- ¿Por qué no te negaste desde un principio? ¡Y me hacías mas fácil la situación de toda esta basura!.. ¿Por qué hasta ahora?.. te he tratado peor que ahora

Ella negó- no lo entenderías.. por favor suéltame..- volvió a reclamar

-No te dejare ir- capto la mirada de ella- Tengo una deuda y muy grande con Naruto..

-Yo me encargare de eso..solo dejame que me vaya… no lo ve..

-¿Qué no veo Hinata?- casi deletreo su nombre

-Sus palabras.. Su mirada..-el la miro atentamente Hinata iba a explotar-¡Usted me lastima.. Me duelen sus palabras porque usted ..usted..- desvió la mirada tratando de ocultar su vergüenza

-¿yo que?..- ella negó-¿Yo que Hyug..

-¡Usted me importa!- le grito

El Uchiha soltó su agarre y ella se vio prisionera de la pared, solo atino a verla

-me duele.. aquí..- señalo su corazón- Me duele su desprecio hacia mí.. sus palabras crudas.., me duele y usted parece impórtale poco..- una lagrima resbalo- No lo entendería.. me prometí- cerro los ojos tratando de visualizar a alguien particular- me prometí que jamás volvería a soportar este tipo de maltratos.. ya no.. no de las personas que quiero… no después de que….. Neji..- fue lo último que soltó antes de romper a llorar

Su espalda término por resbalar, se abrazó a si misma buscando quizá buscando consuelo: un abrazo, algo muestra de afecto. Oculto mi mirada del uchiha, sabía que la estaba mirando y lo último que quería era su lastima.

Verla así de destrozada, tan frágil, tan vulnerable en parte destruida y todo era por su culpa. Hinata estaba acurrucada, la mano del Uchiha se quedó a milímetros de tocarla pero se arrepintió cuando ella dijo:

-quiero irme… Dejame que me vaya..- dijo sin aun verlo entre sus ahogados sollozos

-No digas tonterías.. Sabes que no puedes irte.. Aun no se cumple el plazo

-Pero…- ella alzo su nublada mirada hacia un uchiha que ahora se encontraba dándole la espalda

-No te dejare ir.. debes tener en claro eso.. Tampoco puedo cambiar lo que soy.. te propongo una cosa.- capto su atención- quédate aquí.. los meses pasan muy rápido, no puedo cambiar lo que soy.. Por más que intente..

Hubo un silencio entre ambos, Ella dejo de llorar y pudo sentir que una gran culpa cayó sobre los hombros del Uchiha,

-si quieres la compañía de esos niños.. esta bien.

-¿Qué..?- dijo sin entender

-Solo mantenlos lejos de mí.. solo así podre soportar su presencia de ellos.. nadie más puede acercarte.. ¿Entendido?- volteo de lado para percatarse si ella lo escucho

-pero.. yo ya no..

-de cualquier forma no dejare que te vayas..¿quieres que te lo repita?- Pregunto al ver su mirada

La presencia del Uchiha desapareció en un parpadeo, Hinata se apresuró a la entrada; desde allí pudo ver como su oscura silueta se perdía entre los blanquecinos árboles, a pesar de no nevar el nivel de nieve en la suelo era algo difícil sin embargo él se fue sin querer voltear atrás.

«¿el quiere que me quede..?» se pregunto

Un halo gélido hizo que retirara su mano del marco de la puerta. Cuando su visión cayo en el suelo de la entrada su corazón se estrujo al ver una bolsa de un material rustico; se puso de cuclillas, la abrió y se arrepintió de sus palabras. Sasuke había traído muchos víveres: arroz, soya, algunas legumbres, aceite, papas, tomates y otras cosas deshidratadas.

«no debí decirle todo eso..» pensó

Una cajita pequeña cajita llamo su atención, la abrió y sus ojos se aguaron:

-No puede ser..- se puso de pie y busco una vez mas la silueta del Uchiha que ya había desparecido- Sasuke-kun..- esa manera tan informal volvió a llamarlo- Gracias..

Era lo mejor mantenerse lejos de ella, de esa mujer que aunque ninguno de los dos quisiera se estaba metiendo cada vez más y más hondo. Hinata comenzaba a tocar las fibras más sensibles que jamás pensó volver a sentir; su decisión: mantenerse a distancia y cuidarla hasta que todo ese maldito año y luego tenga que devolvérsela a él.. a Naruto Uzumaki, era lo mejor.

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El cálido olor de la infusión preparada de manera impecable acaricio su nariz, cerró los ojos degustando mentalmente todo lo que ese aroma le atraía. Después de beber un poco lo coloco con sumo cuidado en la mesa.

Y sonrió

Junto a la pequeña tetera se encontraba la compañía perfecta para su té con jazmín. Miro hacia la ventana, ya era de noche y el frio era notorio. Por un momento tuvo la esperanza que él apareciera, sin embargo al pasar de las horas tuvo la certeza que no lo haría, Sasuke no volvería. Recordó sus palabras y entendió; no preguntaría más, era lo mejor.

El dulce sabor acarició su sentido del gusto y sonrió. Hace mucho que no lo había probado. Los rollos de canela en su mesa era la prueba explicita de que Sasuke era alguien muy impredecible, mentalmente le agradeció este donde este.

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Día 82

A veces se preguntaba todo lo había hecho en su vida, pero desechaba la idea casi de inmediato porque ya era tarde para ella, ahora solo le tocaba avanzar. La vida era dura, si bien en sus misiones como ninja le toco ser golpeada, humillada, subestimada entre otras cosas; en su cuerpo llevaba tantas cicatrices, pero las profundas era las que tenía en el alma. El chorro de agua termino por deslizar el perfumado jabón de su cuerpo, hace mucho que no se daba un baño tan profundo. Habían pasado 3 días desde aquella extraña conversación con Sasuke; tampoco volvió a ver esos pequeños, en sus excursiones en el bosque deseaba cumplir la promesa que les dijo pero concluyo que Sasuke los había asustado lo suficiente para que no quisieran volver. Salió de la gran tina de madera, se cubrió con la suave toalla; se dirigió hasta la caldera, arrojo los últimos dos troncos y atizo la leña, tenía que ir por más.

Después de secar su curvilíneo cuerpo, se colocó la única ropa que tenía disponible y salió de la cabaña.

El ambiente en la cabaña era muy cómodo, si bien carecían de muchas cosas: tenían una chimenea, una pequeña cocina con una alta alacena, un futon cómodo y el ambiente acogedor que ella podría crear haciendo innumerables cosas.

Leño tras leño eran colocados en su espalda en el improvisado morral, gruesos delgados de todos los tamaños, se detuvo ya tenía suficiente. Después de una recolecta de más de una hora, Comenzó a mirar a su al redor y se pregunto

«¿Cuándo terminara este invierno?»

Hinata amaba ver la primavera pero ese invierno le parecía bastante más largo que lo normal

Su palma dolió al sostenerse en el frio tronco, la miro y estaba llena de pequeñas heridas; tenía una imperceptible astilla: esa era su molestia.

Los pocos pájaros en las ramas salieron volando, Hinata volteo producto de un fuerte grito de auxilio.

«esa.. esa voz»

Reconocía perfectamente la dueña de esa voz, a pesar de profundidad de la nieve no fue impedimento para que ella fuera tras el llamado de auxilio. Corrió, corrió, aumento la velocidad dejando atrás todo los leños en su espalda, se detuvo al contemplar una bizarra escena.

-por favor.. Déjenme ir..- dijo con los ojos vidriosos la pequeña Naoko

Dos hombre altos, fornidos y muy peligrosos la habían acorralado; pero lo que era peor: la miraban de una forma.. de una forma tan repulsiva.

-Sabes que no deberías ir sola por el bosque…no lo crees..-se dirigió a su compañero

-tienes razón..- sonrió-.. ¿Qué deberíamos hacer?..

La pequeña Naoko tenía los ojos del pavor puro plasmado en su infantil rostro, ambos hombres se miraron y la pequeña juro que se relamieron los labios.

-¡Déjenla!

Ambos dirigieron sus miradas de donde provenía la voz, su visión recibió a la imagen de una jadeante Hinata, sonrojada y muy bella.

-¡Hinata-San!- grito la ayuda, en ese momento agradeció a todas las deidades volverla a ver.

La pequeña Naoko salió del rango de esos sujetos posicionándose detrás de la jadeante Hyuga. Hinata saco un Kunai y ambos se rieron.

-Alguien como tú no debería traer ese tipo de cosas.. no lo crees- miro a su amigo

-tienes toda la razón.. Dame ese Kunai.. podrías lastimarte..

-¡Aléjese!- ordeno al verlo acercarse, siempre manteniendo a la niña detrás de ella ya que comenzaba a retroceder-¡Corre Naoko!- grito

Los sucios hombres se abalanzaron sobre ella, Hinata hábilmente arrojo su kunai en una rama haciendo caer la nieve que estaba sobre esta; fueron escasos segundos de distracción, tenía que hacer lo necesario para que Naoko tomara distancia. El más rudo se le fue encima pero hábilmente lo esquivo, una patada en el abdomen le quito el aire pero no lo alejo mucho; mientras se retorcida de dolor y recuperara el aire, el otro quien se había quitado la nieve de encima, se abalanzo por el lado izquierdo pero reacciono lo suficientemente rápido para esquivarlo.

Tenía que huir.. sabía que el juken era inútil, sobre ellos sería como una suave caricia.. el chakra no existía en ese lugar.

Encontró un lugar para huir pero no tuvo la rapidez suficiente para evadirlos, uno de ellos la tomo sin cuidado de su hermoso cabello: tenerlo largo era una clara desventaja y logro someterla.

-eres hábil.. pero no lo suficiente.. ahora sentirás..- sono despacio y con una sonrisa triunfal

Un gran puño sobre el cuerpo de la joven fue lo suficiente para que se retorciera de dolor y casi se desmaya por la falta de aire, pero se recompuso.

-ahora me toca a mi- dijo el otro

Otro puño en el bello rostro de ella

La nieve se tiño de rojo. Hinata estaba al borde de la inconciencia sobre la blanca nieve, su sangre nunca apareció más roja.

Esa estúpida chica les había dado muchos problemas, la vieron tendida y no tuvieron mejor panorama de su escultural cuerpo. Uno de ellos la arrastro y se acomodó entre sus piernas.

-¡ey..!.. yo quiero ser el primero- se quejó el otro

-Primero seré yo..-dijo mientras la acomodaba mejor, Hinata estaba casi inconsciente con la nariz y el labio roto pero aun respiraba- ¡Ahora Lárgate!..

-Bastardo..-bufo

Con brusquedad la tomo del rostro con su mano izquierda, la miro a los ojos y disfruto del olor de su cuello, entonces la mirada de ella se puso en él.

-¡Mírame!...- ordeno- quiero que me veas cuando lo haga- ella negó débilmente- No tienes idea como voy a disfrutarlo

«va ha hacerlo»

Su casi inconsciente mente pudo concluir lo que era evidente, ver como sacaba la lengua y hacia una asquerosa mueca eran los indicios de que pasaría, ella iba ser…

Sin premura la tomo de barbilla para besarla, cuando su asquerosa boca estuvo sobre la de ella hizo un gemido de dolor al sentir los dientes de la debilitada Hyuga que le arrancaban un pedazo de su labio inferior, ella no dejo de luchar hasta el último minuto.

-¡Ahhgg!..¡ maldita zorra!..-la volvió a su posición inicial

El facineroso hizo a un lado su sangrado y comenzó a deslizar la prenda inferior previamente habiendo desatado la improvisada correa. Hinata se estremeció al sentir lo gélido que era la nieve cuando toco su trasero. La prenda fue arrebatada, verla de esa forma tan apetecible solo podía hacer que sus bajos instintos cobraran más fuerzas y un fetiche asqueroso que tenía este hombre, era hacérselo con la braga puesta, así seria prueba de su dominio.

Al borde dela inconciencia, sus lagrima comenzaron a resbalar triste y dolorosamente por su mejillas, cerró los ojos rogando no sentir nada, ni tampoco recordarlo.

La nieve se tiño más de rojo por la brutalidad con la cual fue teñida. El bastardo que iba ser aquel acto aberrante miro como un extraño objeto puntiagudo era visible a través de su pecho. Su grito de dolor conjuntamente con una bocanada de sangre se hicieron presente, no tuvo más opción que apartarse de la ya inconsciente chica, pudo ver por fin a su atacante

Los ojos negros destellaban la rabia más pura, arrugo el ceño hacia donde estaba la víctima, ver la forma y como estaba hizo bullir en el aquella sensación de odio, ira, frustración que hace mucho no tenia o que quizá pensaba nunca más volver a tener. Ver como el agresor se alejaba a rastras tratando de aplacar el sangrado en la mitad de su abdomen con una inútil presión, ser acerco lentamente hasta el, siguió el gran hilo de sangre hasta ese bastardo, él cual se recostó en un árbol, ya jadeante, ya viéndose perdido y a puertas de morir solo atino a sonreírle.

-¿te es muy gracioso?.. –su fría y cortante voz sonó-.. te daré motivos para reír.. no sabes cuanto lo voy a disfrutar..- su amenaza lenta, seguida por una mirada vacía y de la maldad pura hizo tragar grueso al ya moribundo malhechor.

.

La luz de un cálido y flameante fuego hizo que sus ojos perlas se abrieran de a poco, sintió la suavidad de lo que parecía una gran piel de algún animal, el ambiente era muy confortable, estaba cálido junto a esa pequeña chimenea. Un extraño olor toco su nariz - era su sangre - con cierta dificultad pudo ver un envase con agua roja, unos paños con sangre y algunas vendas, no tardó mucho en darse cuenta que no traía la misma ropa que ella recordaba, su pudor se hizo presente tratando en cubrirse por lo poco que llevaba puesto.

-Despertaste..-la hizo respingar

Sasuke hizo presencia, su alta e imponente figura la hizo tratar de ocultar su ya expuesta piel.

-etto.. yo.. quiero..

Él supo que era lo que necesitaba, ella era un libro abierto para él y aunque le costaba aceptarlo conocía más de Hinata que muchas personas. En esos meses solo a su lado fueron suficiente para conocer sus manías, sus muecas, sus suspiros, sus miradas temblorosas e inseguras, cuando se sentía triste, cuando era feliz «¿Qué demonios pasaba?».

El Uchiha con cuidado deslizo su capa encima de ella en un acto de compasión que Hinata reconocio, Sasuke le dio la espalda para atizar la leña y echar otro leño más. Con cierta dificultad peliazul logro sentarse, le dolía todo el cuerpo, toco su rostro tenia ciertos apósitos en su rostro, le ardía la nariz y la parte izquierda de su labio. Luego de analizar toda el área no habría ser un genio para darse cuenta lo que había pasado: Sasuke la había estado curando.

-Dormiste más de dos horas..

Ella no contesto, evito mirarlo, sentía vergüenza; era seguro que luego de algunas palabras vendría una ofensa. Sus ojos perlas se abrieron a recordar a cierta niña.

-¡¿Naoko?!..- grito y quiso ponerse de pie

-¡no seas estúpida..!.. –le grito pero sonó como regaño- tienes suerte que no te rompieran una costilla..

-pero..

-esa niña está bien

-¿Cómo lo sabe?

-Ella vino aquí, buscando mi ayuda.. lo que paso después ya lo sabes

-Esos hombres..-el temor en su voz se hizo presente

Sasuke evito mirarla, ni el sabia porque lo hacía. Evitaría decirle que al que intento violarla lo castro y lo dejo morir lentamente mientras que al otro, su cuerpo seguro fueron devorados por algún animal salvaje nocturno; era un acto atroz de justicia

«ella no se merece eso» trago al darse cuenta lo que pensó

-¿Dónde está ella?

-La deje cerca de su aldea, no quiso que la acompañara..

Hinata se sorprendió al escuchar su respuesta,« Era cierto..¿Sasuke Uchiha hizo eso?», sonrió al darse cuenta que Naruto no se había equivocado.

-lo que paso..-su mirada se tornó triste quizá por la vergüenza de sentirse una carga-yo lo..

-no me importa

-¿Qué?..- dijo sin entender

-No te dejare sola

Hinata sintió una opresión en el pecho, ni ella pudo ver su sonrojo. Sasuke acaba de decir que..

-Si quieres que esos niños vengan lo aceptare.. solo quiero que no se me acerquen- exigió

El la vio asentir y se acercó; era hora de cambiarle los apósitos de su rostro. Se puso de cuclillas, trajo un pomo de lo que parecía un poco de alcohol o desinfectante, cogió un paño limpio y lo humedeció.

-yo puedo hacerlo..

Ella trato de quitarle el paño y el parecía renuente a que se lo quitaran, parecía que quería hacerlo pero..

Cuando ambos tuvieron el paño, las yemas de sus dedos se tocaron y se vieron hasta el alma a través de sus ojos. Verla así de maltratada, de magullada le molestaba y mucho. Quizá por primera vez Hinata pudo ver lo que Naruto, Sakura y hasta Kakashi veían en el, ver a ese Sasuke que estaba escondido debajo de todas esas capas de odio de de dolor, ver al verdadero Sasuke.

-muchas gracias..- termino por decir

Su mirada sincera y llena de bondad con ese ceño arrugado no lucieron mas bello que en ese momento, por primera vez pudo sentir o quizá aceptar que una sensación que le recorrió todo el cuerpo.

Primero la miraba de manera morbosa

Y ahora esto.

«¿Qué demonios estaba pasando?»

-Sasuke-kun es una buena persona.

Ella le quito el paño y tomo distancia, había algo que no estaba bien y Hinata lo sabía evadió su mirada, al parecer Sasuke entendió y opto por dejar que ella se curara sola. Cuando él estuvo lejos del rango de su visión, La hermosa Hyuga apretó el paño y un halo de culpa calo su ser.

-¿Qué esta pasando?..-dijo con pena, con vergüenza se acurruco entre sus piernas y negó

.

Día 85

Los días pasaron, Sasuke miraba a la distancia como Hinata enseñaba a esos niños a leer. Al principio pensó que era una mala idea, pero ver como ellos se mantenían a distancia lo tranquilizo.

-¿aun sonríe?..- la vio esbozar una sonrisa- sonríe a pesar.. a pesar de que tiene un incierto futuro.. Sonríe a pesar de todo..

Desde que aquellos niños entraron a la vida de Hinata; él pudo ver la luz que podía desprender cuando es feliz, esa luz que estaba seguro del que Naruto se había enamorado; verla enseñar con mucha devoción, escuchar como le daba ánimos y esperanza a esos desamparados niños, lo hizo pensar de que quizá… su vida hubiera sido otra si hubiera seguido las señales de su hermano o quizá, tan solo quizá la hubiera conocido antes.

La pequeña Naoko comenzó a patinar en el espeso hielo de la laguna, su hermano quiso imitarlo pero cayo de manera graciosa y Hinata Rio, ya se había vuelto una costumbre llegar a la casa de Sasuke y patinar sobre el gran lago

-¡cuidado Naoko-san.. Ryu-san.!

Vio las jugarretas desde la distancia, hasta esos niños eran más felices de lo que ella fue en su infancia, eran libres y felices, libres de decidir a que dedicarse o hacia dónde ir. Su destino estuvo trazado desde antes su nacimiento, sin embargo todo tiene sus consecuencias vivir de esa forma precaria tiene consecuencias y unas muy horribles. A pesar de que sus cicatrices no se notaban, ella aun no borraba de su mente las caricias y los golpes pero ver a la pequeña Naoko sana y salva era una recompensa que no tenía precio.

-¡Vamos Hinata-San!-grito Ryu

Ella decidió unírseles. Hinata mantenía el equilibrio muy bien, tomo de las dos manos a Ryu y comenzó a girar y girar entre risas.

-¡Ahhh!..-grito de miedo

Todas la jugarretas y travesuras eran constantemente vigiladas por el ultimo sobrevienta de los Uchihas, Hinata no había lucido más radicante ante sus ojos, no podía dejar de verla y eso le molestaba.

Ryu salió volando y Hinata también, ambos rieron.

-Hinata-san quería hacerle una invitación

-¿una invitación?..¿de que trata?

Ryu se acercó a su hermanita ayudándole a ponerse de pie mientras salían de grueso hielo.

-Hay un lugar que me gustaría mostrarle.. el invierno ya casi acaba.. y bueno.. yo

Ver el sonrojo del niño era adorable

-por supuesto que me encantaría..- Ryu sonrió- ¿Cuándo quieren ir?

-¡Le parece si vamos ahora.. es hermoso ya lo vera..!- grito con emoción

-Esta bien.. entonces vamos- sonrió

Hinata y los niños se dirigieron hasta la cabaña, cogieron sus abrigos y se disponían a irse pero la alta silueta del Uchiha apareció en la entrada.

-¿A dónde van?

Los niños se estremecieron al escucharlo

-Niisan.. Ryu-san me ha invitado a un lugar.. Regresaremos en un par de horas- explico

-¿un lugar?..- su mirada negra cayó sobre el niño

-¿Por qué no viene con nosotros?..

Hinata se sorprendió ante la intervención de Naoko, ella le había perdido un poco el temor a Sasuke.

-¡Vamos señor.. es un lugar muy hermoso!

-¡espera..!-grito su hermano

Hinata lo miraba suplicante para que no hiciera nada ya que la niña termino por jalarle la mano para llevarlo.

.

Después de una intensa caminata de casi dos horas, llegaron a la cima de montaña no muy lejana, la nieve en suelo tenía una altura que les impedida avanzar pero siguieron; cuando llegaron a la cima se detuvieron para contemplar el panorama. Se podía contemplar: los árboles que se miraban tan pequeños, el manto invernal sobre todo el espeso bosque, la gran laguna que se miraba pequeña; todo era gélidamente hermoso. El invierno ya se iba y quizá no tendrían otro momento para apreciarlo. El pequeño Ryu señala hacia donde quedaba su aldea, pero no se podía observar muy bien.

Un halo de nostalgia calo en ambas almas, Hinata extraño más que nunca a su familia, a su aldea y a todos que esperaban por ella, se volvió sentir ingrata porque ellos ya no ocupaban un lugar en su mente; luego observo a Sasuke, su postura erguida y llena de orgullo con un rostro indescifrable, pero el también sentía nostalgia, una nostalgia secreta, una que los últimos días no lo dejaban dormir.

«¿Qué hubiera sido si..?»

Su pregunta mental no pudo ser completada, sintió un tirón de parte de la pequeña niña. Si bien el panorama era hermoso no era lo que querían mostrarle. En medio de la ancha cima se encontraba un gran árbol, un pino gigante tan grande que el grosor de su tronco era tan grande como un lago, pero se miraba pequeño por la posición donde estaba y por la inmensa anchura de la cima.

Hinata tuvo que estirar todo el cuello para tratar de alcanzar ver la copa del árbol, se apartó un poco para hacerlo, era un bello árbol. La nieve era más espesa pero suave, no podían caminar muy bien por la altura, con dificultad llegaron hasta donde ese ser viviente que contradecía al mismo implacable invierno por crecer en ese lugar.

-lo llamamos ki no kami.. okasan dice que es el que vigila todo..

-¿vigila todo?- dijo Hinata con curiosidad

Ryu asintió

-Las voces de nuestros antepasados vienen aquí… las luces la tocan.. y asi pueden regresar

Hinata entendió que se refería a las auroras en el cielo.

«¿Antepasados?...» pensó y poso su mano en el tronco

Había visto tanta sangre durante toda su vida, su familia asesinada por el ser que más amaba, fue y aún sigue siendo unos de sus más grandes miedos. Ver con Ella, Hinata, su protegida, la futura mujer de su amigo, ver su tristeza en su rostro lo hizo sentir tan egoísta.

-será mejor que nos vayamos

-entiendo..-respondió dulcemente

Cuando ambos voltearon grande fue su sorpresa al ver como ambos niños jugaban a lanzarse bolas de nieve. Si bien era un lugar sagrado, ellos no dejaban de ser niños. La nieve era profunda y les costaba moverse, ambos comenzaron a tumbarse sobre el gran colchón de nieve, se querían tanto.

«¡Niisan.. me duele el pie!..»

Los últimos meses en esa misión, los últimos meses con ella habían sido el detonante para que afloraran recuerdos que no quería que ocuparan un espacio en su, recuerdos que le retorcían el alma.

-Me adelantare

Hinata asintió, supuso que Sasuke estaba incomodo- por lo claro que le había dejado –porque no le gustaban los niños.

Tan ensimismado estaba que no vio llegar una pequeña bola nieve que se hizo trizas en su rostro. Ryu palideció, Sasuke quería matar al pequeño niño quien se disculpó de inmediato; pero al voltear a ver a la peliazul, vio su rostro rojo y una mano tapándose la boca.

Si, Hinata quería reírse

-No… te..

la escena era tan jocosa, pero lo más gracioso era ver sus negros cabellos llenos de nieve y desacomodados.

-..rias.- completo

Hinata no resistió mas, expulso una carcajada tan sonora que los niños terminaron por imitarla, se retorció que hasta le salieron una pequeña lágrimas.

-¡me largo!..-bufo

«¿Cómo se atreve?»

-espera… no te molestes.- trato de ir tras el apenada por su comportamiento pero la nieve la hizo trastabillar.

Cuando Sasuke se volteo se encontró con la escena de una Hinata que se había caído de cara en la nieve, cuando se puso de pie vio la silueta en la nieve y ella cubierta de esta. Los niños se rieron más fuerte y Hinata se sonrojo.

-Muy gracioso.. ¿no crees?- dijo con cierta ironía Sasuke

Hinata entrecerró los ojos e hizo un puchero, Sasuke se estaba burlando de ella a pesar de que no se riera.

-¡¿Qué haces?!..

Sasuke sintió un tirón que lo llevaba hacia la nieve, cuando se puso dándole la espalda Hinata aprovecho para tumbarlo hacia el frio colchón de nieve.

-si.. es muy gracioso.- afirmó y se rio

Un Sasuke con algo de fastidio se sentó sobre la nieve entre las risas de los niños y la de Hinata quien no paraba de reírse de el cubierto de nieve. Era la primera vez que podía escuchar ese tono de risa, era la primera vez que la miraba cerrar los ojos mientras reía, ver como sus pechos subían y bajaban producto de la risa.

«su risa es hermosa» pensó en aquella mención que le dio su tonto amigo y le hizo fruncir el ceño

Hinata se limpió una lagrimilla, encontrándose con una mirada diferente del Uchiha, una mirada inusual, una mirada que la hizo evitar verlo.

.

Día 86

Eran casi 4 de mañana, no nevaba pero hacia mucho frio.

-¿Cuándo regresaras?

-Tratare de regresar hoy mismo..tengo que ir a un aldea cercana- dijo mientras se colocaba su capa

Hinata apretó sus manos sobre su pecho, estaba preocupada

-Los vivieres aun alcanzan.. no es necesario que te vayas tan pronto

-regresare.. trata de no hacer alguna tontería

-por favor..- impidió que saliera con un suave agarre en su capa-.. cuídate mucho..

Sin más que decir salió de la cabaña, sabía que estaba preocupada y por el tono y sus palabras no quería que se fuera. Por eso decidió no verla, no quería ver esa expresión de preocupación.

.

Ya eran casi las seis de la tarde, las clases estaban por terminar, ese día tocaba enseñarle a escribir. El esfuerzo por enseñarles era premiado por la disposición que tenían ambos niños en aprender. Hinata les había preparado un rico estofado de faisán con hongos y poco de arroz. Los niños siempre resaltaban lo fabulosa que era en la cocina.

-parece que va a negar..- vio a través de la ventana

-creo que si- coincidió Ryu

-¿puedo patinar?... por favor Hinata-san..-pidió la pequeña

-no sé si sea buena idea- el clima no le inspiraba confianza

-por favor..-insistió

-pero..

-no se preocupe Hinata-san.. yo cuidare a Naoko..

Hinata también salió, se hacía de noche y Sasuke aún no regresaba, estaba muy preocupada; trato de despejar sus miedos al ver jugar a ambos niños sobre la laguna, eran tan felices. En un arranque de quizá de infancia perdida decidió unírseles, quizá quería olvidar un poco al dueño de sus pensamientos.

Contribuir con la diversión de los niños era tan gratificante, verlos sonreír de esa forma tan pura tan casta era una gratificación para ella puesto por duro que suene no fue feliz en su infancia.

En una de sus tantas vueltas Ryu no midió su fuerza y envió lejos a su hermana.

-¡Niisan malo!..- se quejo

-espera Naoko.. ya voy..- dijo tratando de mantenerse en pie

Un crujido llego hasta los oídos de Hinata seguido por un fuerte presentimiento.

-¡Espera!- grito

Fue demasiado tarde, Hinata vio con horror como la parte donde estaban los niños partía en pedazos y otras se hundían.

-¡Niisann!..- dijo asustada Naoko al borde de las lagrimas

-¡Naoko!.. ¡ya voy por ti!...- grito

-¡Noo!..¡Espera Ryu!..

-¿Qué..pero?..

-mira.. el hielo sobre del que estas se está empezando a resquebrajar.. trata de venir hacia donde estoy yo..yo sacare a naoko..

-pero..¡Noo!..

-confía en mi- lo vio a los ojos- ¡Naoko quédate donde estas.. yo iré por ti!..

Cuando vio asentir a la niña, Hinata se acercó muy despacio hasta donde estaba Ryu; también estaba en una posición muy peligrosa puesto que estaban los tres en medio del lago, su piso amenaza con quebrarse en cualquier momento.

-Ven Ryu… Despacio.. ven- estiro sus manos y impulso al niño a acercarse lentamente

Hinata trataba de mantener la calma para no asustar al pequeño. Por cada paso que daba Ryu, el hielo crujía y crujía amenazando romperse. En un juego bien calculado Ryu Salto a los Brazos de Hinata haciéndola trastabillar, fue casi exacto puesto que el hielo termino por quebrarse.

-¿Estas bien?..

El niño asintió

-Trata de ir a la orilla despacio, iré por Naoko..

-¡ayudeme!- grito al ver como el pedazo de hielo cada vez se hacía más pequeño

Hinata pudo notarlo y se acercó lentamente hasta donde estaba la niña. El hielo donde estaba Naoko ya se había alejado unos dos metros, por mas intentos de Hinata no pudo alcanzarla.

-¡Noo!- grito al ver desaparecer a la niña

Sin meditarlo Hinata se sumergió en el frio lago, su visión era borrosa pero el vestido amarillo de la niña era un señal que se hacía obvia en las aguas poco claras de esa laguna. Las temperaturas pasaron a segundo plano, Hinata combatía las largas plantas que crecían en su interior entonces es ese momento sintió su pequeña mano y la jalo. Los segundos eran detonantes, el oxígeno se le acaba y la niña no parecía respirar, la tomo de la cintura y se dispuso a salir. Un gran trozo de Hielo se puso en su rumbo hacia la superficie, la falta de oxígeno le comenzó a pasar factura, rápidamente busco otro camino encontrando uno a pocos metros.

Ryu vio como Hinata daba una bocanada de aire cuando salió, se sintió tranquilo cuando vio a Naoko entre sus manos pero estaba inconsciente.

-Te dije que vayas a la orilla..- le regaño

Ryu ayudo a Hinata a sacar el cuerpo de su hermana de las frías aguas.

-¡Naoko!..-grito al ver que no respondía

-apártate .. -lo hizo a un lado cuando salió del agua

A pesar de sentir el cuerpo al punto de hipotermia eso no importa, necesitaba que Naoko respirara, necesitaba que regresara con su hermano, sino la salvaba no se lo perdonaría.

-¡vamos!..

Uno, dos, tres.. daba la presión de no más de cinco centímetros en su pecho practicando un rcp de calidad. Los ojos de Ryu se llenaban de lágrimas, su hermana no respondía.

-¡Vamos Naoko!.. ¡regresa!..

Uno, Dos, Tres

Cuando el agua fue expulsada por su boca, la pequeña abrió los ojos.

-¡Naoko!..- Ryu trato de abrazarla pero Hinata se lo impidió

-dejala respirar..hay que salir de aquí

-¡Hinata-san..su pierna!..

Un fuerte dolor en su pierna izquierda hizo presente, junto con un gran charco de sangre. Hinata frunció el ceño al sentir el fuerte dolor, reviso y era una herida profunda que por más presión que hiciera no aplacaba el sangrado, dedujo que quizá las parte filuda de algún hielo destrozado la lastimo.

El suelo donde estaba volvió a crujir amenazando su seguridad.

-Hay que salir de Aquí...¡vamos!.

Hinata se puso de pie con dificultad, cargo a la pequeña Naoko aun inconsciente pero con respiración constante entre sus brazos. No pudieron avanzar mucho, el hielo era muy delgado pero la reacción rápida de la heredera del clan Hyuga mando lejos a los niños costándole su propia seguridad.

-¡Hinata-san!—grito Ryu al verla desaparecer, quiso ir tras ella pero fue en vano mientras más se acercaba el hielo crujía amenazándolos a ellos

Una oscura figura se hizo presente, la velocidad que paso por su lado fue asombrosa. Los ojos marrones miraban como Sasuke se sumergía sin pensarlo a las aguas.

─Hinata…Hinata-san— dijo entre sollozos mientras abrazaba a su hermanita

Sasuke quien regresa de recoger la recompensas de haber matados a esos bastardos - porque eran buscados en varias aldeas por robos y violaciones- casi palideció al ver como una muy herida Hinata desaparecía una vez más frente a él.

No la pudo hallar, su negra mirada junto a su otro mirada particular, no pudieron hallarla. El aire empezaba a disminuir pero la desesperación por hallarla se hizo más grande, tener un solo brazo para apartar todas ese plantas acuáticas era un gran problema, mientras la buscaba casi por cosas del destino una parte de su mano sintió una suave hebra, el reconocía esa suavidad, se acercó y vio al cuerpo de Hinata enredado entre varias plantas, las cuales maldijo profundamente. Faltaban escasos segundo con rapidez logro arrebatar a la Hyuga de aquellos seres vivientes, la tomo de la cintura y con gran dificultad salió a flote.

El aire no fue tan reconfortante como ese día, su aun borrosa mirada se posó en ella, estaba inconsciente y casi azul por el frio.

-¡Mierda Hinata..!- se quejó al sacarla del agua

Ella no respiraba. Maldijo, se maldijo a si mismo por no haberse puesto el puto implante para no hacerle una mejor rcp. Su cuerpo inerte, sin vida era algo que no espero ver.

-¡Maldición Hinata!..-bufo

Cuando las contracciones no funcionaron, poso sus labios con los de ella dándole el aire que necesitaba y aun así ella parecía no responder.

-¡Mierda Hinata..!..- la frustración se apodero de el al ver que ella no estaba respondiendo

Volvió a tomar sus labios pero estaba vez con más brusquedad y más impulso. Siempre pensó que sus labios serian dulces y cálidos pero no tenían ese sabor que esperaba: eran frio y sin gusto. Su rostro lleno de vida se volvió a uno pálido, a uno que rozaba la muerte

-¡Hinataa!- volvió llamarla

Esta vez ella saco toda el agua que tenía contenido.

-Hinata..- dijo quizá un poco de alivio u otro sentimiento que ni el sabia

Cuando la tomo de la cabeza su mano se empapo con la sangre que provenía de su sien izquierda, ella necesitaba atención. La saco de allí rápidamente y la llevo a la cabaña.

-¡¿Dónde está tu aldea?!..- le grito a Ryu quien había visto todo a la distancia

El niño se respingo

-¡Maldición dime.. ¿Hay algun doctor?.. Hinata necesita atención!.-vio el semblante de ella lucia cada vez peor y la herida en la pierna no ayudaba

-este..¡si!..

El niño salió con su hermanita en brazos rumbo a su aldea, no estaba muy lejos, necesitaban llegar lo antes posible.

La nieve comenzó a caer Ryu apresuro el paso impulsado por los constantes gritos del Uchiha.

-¡Alli esta señor!.- grito

Sasuke se adelantó hacia unas luces que estaban entre los árboles, su alta y atlética figura llamo la atención al verlo empapado y con una frágil mujer, muchos lo reconocieron.

-no.. no puede ser.. es el- dijo una señora llena de temor

Y si, muchos reconocían al Uchiha puesto que cada persona que se asomaba por sus tierras él se encargaba de amenazarlos con matarlos si se acercaban.

-¡Hay algun doctor!- alzo la voz

El ambiente se tornó hostil y muchos pobladores lo rodearon.

-no queremos a gente como tu aquí..- amenazo un anciano

-Tsk.. ella necesita ayuda..

Las murmuraciones empezaron y entonces Ryu hizo su aparición

-¡Esperen!..- se colocó en frente de Sasuke- ¡Ellos son mis amigos.. Ayuden a Hinata-san!..- reclamo

Su madre hizo su aparición arrebatando de los brazos de su hijo a la pequeña Naoko.

-¿Qué paso?- pregunto el señora mayor

-las explicaciones sobran..okasan.. ayuda a Hinata-san, ella salvo a Naoko y esta muy mal

La señora junto a los pobladores murmuraban ante las explicaciones del niño, su atención se posó en el cuerpo de una muy lastimada Hinata.

-vengan..vamos- dijo el anciano

No hizo falta escuchar más, las sinceras palabras del niño fueron suficientes.

.

El clima ahora estaba mas hostil que nunca, la nieve que caía junto a un viento implacable era indicio que era la última nevada de la temporada. Con este crudo fenómeno se despedía el invierno, era estar mejor adentro que afuera.

Sasuke se cambió de ropa, le ofrecieron un cambio que aunque le quedo un poco pequeño decidió ponérselo. Unas mujeres cambiaron la ropa a Hinata. Él tuvo que salir, lo hizo renegando pero tuvo que salir ya que ambos habían llegado como hermanos y no era correcto que el permaneciera allí mientras la secaban y cambian, se aseguró que sean solo mujeres quienes la tocaran.

-puede pasar..- dijo una mujer joven que era la ayudante del doctor

Cuando entro la imagen débil de una Hinata en cama le dilato sus pupilas.

-Ella esta muy grave, ha perdido mucha sangre aunque ya cauterice sus heridas.. no garantizo nada

-¡¿Qué demonios esta diciendo?!..- lo miro desafiante

-Ella puede morir.. lo lamento

El pequeño Ryu que se encontraba allí se tapó la boca para controlar su sollozo.

Sasuke se acercó: los labios rosas de Hinata habían perdido su color, ese tenue color rosa en su mejillas no estaban. A su mente vino su sonrisa, esa estúpida sonrisa de ella, esa en aquella montaña, la que estaba presente cada vez que le ofrecía un plato de comida, esa sonrisa que solo eran para el.. ya no estaban.. no las pudo proteger.. se apagaron..

Morir.. no..Hinata no podía, no justo ahora que..

Muchos sentimientos se acumularon de golpe dentro de el : rabia, frustración, un poco de miedo e ira, no pudo protegerla.

Todo el mundo se asustó cuando Sasuke en un arranque de frustración tiro una mesa llena de cosas, gruño fuertemente se acercó a Hinata pero se detuvo a milímetros antes de tomarla, su mano tembló y apretó los dientes.

-¡Maldita sea!..- se acercó al doctor y lo tomo del cuello de la camisa-¡debe haber una forma de salvarla.. dígame maldición!

Los ojos llenos de frustración hicieron temblar al doctor.

-¡hable… sino yo..!- apretó más su agarre

-¡espere..espere!.. solo hay una forma.. pero es casi imposible..- dijo nervioso el doctor

Sasuke aflojo su agarre pero no suavizo su rostro

-¡hable!..- urgió

-ella necesita una trasfusión, no tenemos el equipo aquí..pero hay una aldea que tiene el equipo necesario..¡¿Que hace?!..

Sasuke no espero escuchar más, envolvió a Hinata con la frazada que estaba sobre ella cogió una capa y se dispuso a salir.

-¡No puede ir..esta nevando.. no sobrevivirá..si sale ahora!

-No me importa.. ¿hacia dónde esta esa aldea?.-dijo sin darle importancia a sus advertencia

El doctor vio que era inútil detenerlo, pudo ver la desesperación en sus ojos y los sentimientos que el aun no aceptaba.

-vaya con esta nota... dígale que va de parte mia y lo atenderán…

Sasuke metió la pequeña hoja de papel en su bolsillo, luego de escuchar unas indicaciones se dispuso a salir.

-señor..cuide a Hinata-san- hablo Ryu muy apenado por todo

El uchiha vio al entristecido niño y salió raudamente.

Según las indicaciones, la otra aldea se encontraba al noreste de esa aldea, estaba a una 5 horas de camino a pesar de los riesgos no le importo.

.

Su visión era casi nula, Hinata cada vez se hacía más pesada y la nieve comenzaba tomar cada vez más altura pero él siguió su camino. Ya habían paso cerca de 4 horas caminando, durante el camino trastabillo más de una vez haciendo que el cuerpo aun inconsciente de Hinata rodara por la nieve, él rápidamente se apresuraba en levantarla, nunca extraño tanto el brazo que le faltaba.

El viento soplaba, el crujir de sus ahogados pasos eran audibles para el Uchiha. Era una situación extrema e incluso lo pudo comparar con un duro entrenamiento. En ese lugar no había chakra que le ayudara, no había nadie. Sasuke se vio solo en medio de un camino blanco, gélido y muy tortuoso pero no se detuvo porque cada vez que miraba el inconsciente rostro de Hinata, ver que no tenía esa luz, esa patética sonrisa ver que poco a poco la sombra de muerte se posaba en ella, lo impulsaban a seguir.

No quería verla de esa forma, no maldición, no quería.

Desde lo más recóndito de su ser no quería verla así, la necesitaba, necesitaba de su sonrisa y ya no estaba. Si tan solo le hubiera hecho caso, si tan solo se hubiera quedado a su lado. Apretó los dientes de frustración, Hinata estaba a punto de morir y la culpa lo estaba carcomiendo. El ser más inocente que pudo conocer, el ser más puro que ha llegado a su vida iba morir y él no se lo perdonaría.

A unos 100 metros pudo ver un lamparín que adornaba su entrada, entonces supo que había llegado. Los guardianes que estaban en la entrada rápidamente se acercaron con sus armas pero retrocedieron al ver a la mal herida mujer.

Sasuke les dio la nota a ellos, entonces rápidamente lo llevaron al doctor. La respiración de la Hyuga era cada vez más lenta, su corazón se estrujo al pensar que en cualquier momento dejaría de respirar.

Cuando llegaron al pequeño hogar del doctor, la colocaron en la suave cama. Sasuke lucia más desesperado que nunca, dejo atrás la hipotermia de sus piernas productos de esa larga caminata y volvió a verla.

-tiene que retirarse.- dijo la que parecía la enfermera

-No me iré-su voz sono amenzante

-pero..

-deje que se quede..

La enfermera termino por asentir y se pusieron a trabajar. Las explicaciones sobraron puesto que la nota detallaba de manera muy concisa la situación de Hinata. Sasuke vio como le sacaban una muestra de su sangre y la analizaban; se recostó contra la pared, vencido por la ardua caminata; vio entrar a una mujer y vio cómo le extraían sangre, colocaron una intravenosa a Hinata y la bolsa llena de sangre comenzó a gotear.

Volvió a cerrar los ojos vencido por toda esa situación. Los de esa aldea eran muy organizados habían registros del tipo de sangre de cada individuo basto analizar un vestigio de su sangre para llamar a un poblador para que done.

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Su oscura mirada se abrió poco a poco, Sasuke se recompuso y se deshizo de la frazada que estaba sobre el, miro a su alrededor y no había nadie. La bolsa de sangre estaba por la mitad.

Un extraño sentimiento lo impulso a acercarse y tomar asiento junto a ella. Quería acariciarla pero esta vez de manera diferente, acerco su mano y estando a milímetros de ella, Hinata abrió los ojos.

-Sas..Sasuke-kun..-lo vio y sonrió

La mano del Uchiha quiso retroceder pero ello la tomo suavemente y la apretó, Sasuke trago grueso ante la sensación de alivio que recorría su cuerpo, el correspondió el suave agarre.

-he soñado contigo..-le sonrió- estoy feliz..

Era tan cierto, Hinata estaba soñando con su malhumorado protector: soñando como nunca imagino hacerlo, soñando donde ambos eran felices viviendo en esa casa que compartían, viéndolo sonreír, viéndolo ser amable.. Viéndolo como quizá nunca nadie lo ha visto

-¿Feliz?..tsk.. Estuviste a punto de morir- dijo con ironía

-Estoy feliz porque estoy con la persona que deseo estarlo.. contigo.. Sasuke Uchiha..

El contacto de Hinata le quemo, sentir como su mano que estaba conectada acariciaba su mejilla y lo peor ver que estaba consiente de todo lo que hacía, lo hizo sentir egoísta.

Sus ojos se mojaron, quizá por una mezcla de sentimientos que no pensó sentir y apretó su agarre

-gra..gracias.. gracias por estar aquí.. aquí.. aquí conmigo- su mano termino de deslizarse por su mejilla volviendo a su posición inicial

-Hinata..

Su agarre se aflojo puesto que ella volvió a quedarse dormida, Sasuke la arropo y se alejó. Se dirigió hacia donde estaba la ventana. Habían pasado tanto tiempo junto, quizá menos tiempo que compartió con su equipo 7 pero no tan significativo como los casi tres meses que compartía con ella. Hinata había calado cada parte de su ser: se había metido dentro de sus sentimientos, en su cabeza. Gruño y dio un puñete al marco de la ventana.

No podía.. no podía.. ella iba ser..

.

Día 88

Con cierta dificultad Dos figuras se asomaban a su hogar, Hinata tenía la pierna lastimada pero podía caminar con ayuda del Uchiha: quien la tenía fuertemente tomada de su pequeña cintura. Después de pasar el peligro tuvieron que permanecer un día más allí para asegurarse que su salud no volviera a resquebrajarse.

La nieve se estaba derritiendo dejando ver las verdes hojas de los árboles, el lago tomo un hermoso color propio de la llegada de la primera y el pasto en el suelo se hacía cada vez más visible.

El invierno se iba y ellos regresaban, Sasuke la tenia de la cintura y ella parecía no molestarle, desde su posición podía sentir su aroma, sentir partes de sus curvas y ver su sonrisa acompañada de sus sonrojos. Solo estaban él y ella, así era, así debería ser por un año. Hinata se detuvo y el Uchiha vio hacia donde ella miraba; las flores de un árbol de flores azules a punto de eclosionar le daban la bienvenida, Hinata sonrió y sintió tonta al no ver notado que uno de sus árboles favoritos crecían cerca de la rustica cabaña, sus flores en retoño era la prueba viviente que la primera estaba llegando, y no había sido más hermosa ante sus ojos, ver toda la vida a su alrededor.

-no.. no cree que es hermoso..- sus palpitantes pupilas no dejaban de ver el hermoso panorama que le daba la bienvenida

-He visto cosas más bellas en mi vida..

Ella no lo supo y él tampoco se dio cuenta de lo que dijo, pero su mirada palpitante y llena de sentimientos estaban en ella, solo en ella, y solo por ella.

Continuara…

HAY SASUKE CADA VEZ ESTAS MÁS JODIDO

NOTA DE ESPOILER: SE ACERCAN SITUACIONES DIFICILES PARA MI NARUTO :/

PERDÓNEME POR LA DEMORA Y POR TODO

SI PREGUNTAN PORQUE ME DEMORE LES RESUMIRÉ QUE TERMINE MI CARRERA, ME MUDE, CONSEGUÍ TRABAJO Y ESTABA SIN INSPIRACIÓN. :3

TRATARE DE ACTUALIZAR MAS SEGUDIO, EN MI PAIS HAY CUARENTENA Y TENGO UN POCO DE TIEMPO PARA PONERME AL DIA.

LOS AMO.. BESOS :3

SKYBLUEPETUNIA