Saludos lectores. Estoy en el momento contemplando como continuar la historia de manera segura para el público y para mi. No he puesto warnings/advertencias porque no lo he encontrado necesario por el momento pero el contenido de los capítulos siguientes potencialmente tendrá contenido adulto sexual entre otros posibles temas adultos. No se si prefieren las advertencias antes de capítulos o unas advertencias en general en el sumario del fanfic. Se que hay personas que prefieren las advertencias pero otros los consideran spoilers. Quiero que todos disfrutemos este proceso y cualquier sugerencia es bien recibida. Gracias por leerme.


Capítulo 3

En el fondo deseaba que en el momento en que Naruto le soltara el paquete a Hinata esta se ofendiera y lo mandara a la mierda. Por el contrario, cuando se encontró de nuevo con su amigo, afirmando la aceptación de todas las partes, supo que no había marcha atrás. Ella aceptó, a pesar del dolor que la proposición le pudo causar.

Según lo que le anunció Sakura; el plan consistía en ir a comer algo para hablar y relajarse un poco, después de todo, solían salir de esa manera a menudo, luego irían al apartamento de Naruto.

Eventualmente, el día llegó.

Por primera vez, en mucho tiempo, se sentía inquieto. Mejor dicho, jamás en su vida se había sentido así por algo tan banal. De repente se aterrorizó y comenzó a preocuparse por cosas que no había tomado en consideración antes. ¿si ella no quería nada con él?, ¿si no lo encontraba atractivo? y ¿si luego de esto no lo trataba como lo hacía siempre y no volvía a recibir una sonrisa de ella? O peor aún ¿si lo odiaba por ser parte de esto?

El nerviosismo lo llevó a arribar con Sakura media hora antes al lugar.

Todo el asunto lo había hecho comportarse extrañó más de la cuenta en la ducha, se dedicó a escoger que se pondría para la cita, se perfumó y se miró varias veces en el espejo antes de salir. Era ridículo, de nada valdría que se arreglara si de todas formas sabía que Hinata no quería nada con él.

En la espera pidió un trago para él y otro para Sakura. Pensó que eso lo relajaría pero parecía que el alcohol lo que ocasionaba era que sus inquietudes se hicieran más abrumadoras. Solo esperaba que no fuera visible todo el caos que era su interior.

Cuando por fin llegaron los demas no pudo evitar llevar su vista rápidamente en dirección a ella. Tenía una sencilla camisa lila con una falda de otro color claro que le llegaba hasta las rodillas. Hinata solía vestir bastante modesta, cosa que a él no le disgustaba pero si iba desnuda o tapada de pies a cabeza le daba igual. Hinata era hermosa sin importar que llevara puesto.

El asombro de la chica se hizo evidente cuando vio a la pareja sentada en la mesa. Sasuke vio como esta aferraba su mano a la chaqueta de su novio, le decía algo rápido al oído y este asentía, haciendo que ella enrojeciera aún más.

Sasuke se percató, con horror, que Naruto no le comunicó de antemano que la cita de hoy terminaría con el intercambio que los cuatro habían acordado. Supuso que Naruto temía que su tímida novia a última hora se acobardara y no deseara venir. Algo que vio Hinata al llegar hizo que se diera cuenta que esa noche se efectuaría el intercambio indecoroso. Esto no ayudaba para nada a su enredo de emociones.

Fue espantoso.

Mientras Naruto y Sakura hablaban animadamente, de vez en cuando les preguntaban una que otra cosa a sus respectivas parejas, ambos contestando con un simple movimiento de cabeza aunque la pregunta requiriera una respuesta más elaborada que un simple sí o no. Hinata claramente afectada por la idea del intercambio y él atormentado por verla así. Sasuke apenas tocó su plato y ella solo jugaba con sus palitos pinchando de vez en cuando cualquier cosa que estuviera comiendo. Cuando sus miradas se cruzaban; él trataba de actuar con naturalidad, ella palidecía y removía la mirada.

Ya para el momento en que llegaron al apartamento del futuro Hokage, lo único que deseaba Sasuke era que Hinata volviera a ser la de antes, que volviera a tratarlo como lo hacía antes de la estúpida idea del intercambio.

Naruto y Sakura le dirigieron unas cuantas palabras a ambos, que no prestó atención, por lo tenso que se encontraba y desaparecieron en una de las habitaciones.

Naruto ya no tenía ese apartamento diminuto sino que ahora tenía uno más amplio con más habitaciones. Sasuke y Hinata se quedaron parados en la entrada. El sonrojo eterno había sido sustituido por una palidez casi enfermiza, que reflejaba su evidente tristeza. Sasuke le lastimó tanto verla así, que le dio ganas de buscar al tarado de Naruto, de cualquier cosa que estuviera haciendo con Sakura, y devolverlo a los brazos de Hinata.

Sus hermosos ojos se dirigieron a sus posos oscuros y Sasuke ya no vio ese brillo que lo segó la primera vez que los vio con detenimiento. La mirada fija pareció incomodarla, porque regresó el color a sus mejillas y en un sutil tartamudeo le ofreció algo de beber caminando con ligereza a la cocina sin esperar respuesta de él. Este vaciló en seguirla pero aun así se fue detrás de ella. La joven sirvió dos vasos de agua y se tomó el propio como si deseara ahogarse en el.

Escuchó un ruido sordo en una de las habitaciones y percibió cómo el labio inferior de ella tembló ligeramente.

Sasuke no sabía qué hacer pero no soportaba todo esto, necesitaban distraerse.

"Sabes; lo que pedi en el restaurante sabia a mierda. ¿Crees que haya algo en el refrigerador del Dobe que pueda ser comestible?"

No tenía ni la menor idea de lo que hacía. Ni siquiera tenía apetito, solo dijo lo primero que se le ocurrió.

El comentario tomó a Hinata por sorpresa, tardó en reaccionar a su pregunta. "Ssi-si-si, claro. Creo que aún… aún quedan algunas sobras de la comida que preparé ayer. Déjame revisar." dijo casi en un susurro.

Ambos comieron en silencio por un rato.

"Había olvidado que no era de comer sobras. Tanto tiempo teniendo que comer lo que se encuentra, te deja con menos posibilidades de ser tan selectivo." Debía tratar de llenar el silencio, no quería que ella se ahogara en sus propios pensamientos.

"Oh si-siento, lo siento, puedo preparar algo, si quieres." Hinata casi se abalanzó a tomar el plato de él.

Sasuke la detuvo, maldiciendo por ser tan estúpido e inutil en ser trivial.

"No. Quise decir…" No era bueno haciendo conversaciones pequeñas. Con Naruto y Sakura era fácil, sabían ya qué esperar de su tosquedad y no se ofendían por su falta de tacto, después de todo, también eran maleducados de maneras diferentes. "No estoy hablando mal de la comida, es recordado. Eso es todo. Era engreído y no apreciaba lo bueno que era tener algo esperandome en la casa. Fue hace mucho tiempo atras." Era insólito como en medio del desastre que era la noche de hoy, los recuerdos de su madre se colaron de alguna forma. "Tus sobras saben mejor que lo que me sirvieron en el local, espero que eso sea un cumplido." Se atrevió a levantar la vista de su plato, esperando encontrarla confundida o quizás al borde de las lágrimas por su estupidez.

Sin embargo se encontró con una mirada desconocida en ella. Sus ojos, usualmente desbordados de emociones, lo miraban con una seria inspección, como si por vez primera notara su presencia. Se llevó un bocado de su plato a la boca. "Si. Si lo es. Gracias."

"Lamento si te ofendi, no es mi fuerte hablar sobre… cualquier cosa en realidad."

"Entiendo. Yo no soy buena tampoco. Me cuesta… me cuesta expresarme con claridad." Lo miro de nuevo de esa manera nueva de mirarlo que lo descolocaba. Sus ojos claros parecian espejos, se pregunto si Hinata podia ver su alma en los de él. "No me ofendo con facilidad Uchiha-San." Regreso a su plato, comiendo de manera pausada y relajada.

Sasuke sintió alivio de saber que entendió su maraña de palabrerías, sin embargo no pudo evitar notar que sus palabras no eran dirigidas sólo al pequeño mal entendido.

"Nadie prefiere las sobras." susurro ella; casi como si pensara en voz alta. El corazón de él se apretó entendiendo a lo se refería.

Entre conversación y conversación, la incomodidad de las primeras palabra se esfumó poco a poco y de comida terminaron hablando de otras cosas mundanas. Cualquier trivialidad que le quitara de la cabeza a Hinata lo que vinieron a hacer y lo que ocurría en el cuarto que ocupaban sus respectivas parejas. Aunque algunas ocasiones se veía ida, Hinata volvía a tomar la conversación, Sasuke se complació de ver como ya no se veía tan acongojada y hablaba con más confianza y avidez mientras ambos comían lo que había calentado la Hyuuga.

Justo cuando estos terminaban de lavar los platos, salieron de la habitación los otros dos. Algo expectantes, se aparecieron casi como si nada hubiera pasado entre ambos.

Sasuke y Hinata se miraron percatandose de que ambos habían perdido la noción del tiempo.

Ninguno de los cuatro habló sobre lo que hicieron esa noche.

Sasuke nunca encontró de caballeros hablar de ese tipo de cosas sobre una mujer y considerando que en realidad no le tocó ni un cabello era mejor así. No quería tener que dar explicaciones incómodas de lo que no hizo con ella esa noche.

Las semanas transcurrieron como de costumbre y lo ocurrido se convirtió en un espejismo lejano. Tanto así que Hinata ya lo volvía a tratar con normalidad, pues luego del encuentro tenia la impresión que le rehuía la mirada o parecía querer decirle algo que nunca salía de su garganta.

Un día Naruto volvió a tocar el tema del intercambio; podría ser algo que se podía repetir en más ocasiones.

Mal nacido

No entendía cómo podía hacerle esto a Hinata. ¿No había visto el rostro de ella esa noche?

Con una nueva cita propuesta, supo que Hinata también había guardado el secreto de la noche en que solo hubo comida y platica. No sabía si eso lo irritaba o le causaba satisfacción. Por una parte quería que ella se revelará y terminará este absurdo pero por otra gozaba de la idea de poder compartir con ella a solas. Es verdad que no tuvieron intimidad pero no era algo que esperaba en primer lugar y nunca había tenido la oportunidad de hablar con ella como lo hicieron esa noche. La idea de que se repitiera, sin importar lo que le esperase, se le hacía bastante placentera.

Patético

La nueva cita fue un reflejo bizarro de la anterior. Sin sorpresa alguna, la infortunada Hinata no sabía que la cita era para un intercambio de parejas. Sin embargo esta vez ella parecía menos afligida, comiendo algo de su plato y contestando con más propiedad. El nerviosismo de él ya no llacia en el rechazo sino más bien que esperaría ahora ella de él.

El encuentro fue en el apartamento de Sakura. El problema de esto eran dos factores: Solo había una habitación y la acústica era terrible. Se podía escuchar lo suficiente lo que hacían sus respectivas parejas, en la única habitación. No creyendo tanto descaro; miro como Hinata, aterrada, no sabía qué hacer. La última vez prácticamente corrió a la cocina, esta vez era terreno desconocido. Nunca había estado en la residencia de Sakura y parecía estar petrificada por esto.

Se le ocurrió una idea.

"Ven." dijo tomando la muñeca de la chica, ella se tensó al tacto.

Le dolió un poco que actuará con desconfianza, pero era entendible, considerando las circunstancias, le sorprendió que no lo abofeteara. Mirándola a los ojos trato de comunicarle que confiara en él. Aún algo perturbada, percibio como poco a poco se relajó su brazo.

Halo de nuevo, secretamente gozando del pequeño contacto.

Llegaron al balcón.

Sakura tenía una de las mejores vistas de Konoha, de hecho, las veces que estaba en el departamento de ella, gustaba de estar un rato en ese lugar. Con alivio, comprobó, que ahí no se escuchaba el ajetreo de los otros dos.

Hinata corrió a asomarse al barandal, emocionada con la impresionante vista. Por un largo rato se quedó viendo la ciudad, perdida en las luces de la noche como muchas veces él también lo hizo.

Sasuke se recostó de la pared, viendo lo bonita que se veía Hinata, con sus grandes ojos iluminados por las estrellas, su piel casi resplandecia bajo la luz de la luna, su cabello danzando con la briza nocturna. Esta vez llevaba un traje púrpura que se pegaba a su cuerpo cada vez que la brisa tenía contacto con el. Deseo acercarse; sus instintos más bajos pedían tomarla entre sus brazos y poseerla como estaba previamente planificado. Pero no lo haría. Se sentía muy culpable por pensar solo en ello, así que permaneció de esa manera, disfrutando de lo que muchas veces se nego por ser prohibido, contemplarla sin miedo alguno.

"Gracias, Uchiha-san" se escucho por lo bajo decir, mientras su vista seguía perdida en la noche.

De primera Sasuke no lo entendió. Supuso que era por llevarla al refugio del balcón, pero una fugaz mirada de culpa dejaba entender que se trataba de ese pequeño secreto que guardaban. El secreto de estar ahí sin tocarse, besarse, poseerse, como se supone que debían hacer.

Cuando regresó a su casa, llegó con una ligera emoción en el pecho.

Él y ella tenían un secreto.

Sasuke creía que era una emoción exagerada para un acto tan banal, era bochornoso. Cualquiera pensaría que debía sentirse embaucado, su novia se acostaba con su mejor amigo y la chica que debía cumplir parte de su trato, no había hecho ni el mínimo gesto de verse interesada en él.

Pero no importaba nada de eso. Durante los siguientes días; su recompensa consistía; en las ligeras miradas que ella le daba de complicidad, junto a sonrisas de gratitud, que lo hacían sentirse cálido por dentro. De repente las noches de eterno desvelo por horribles recuerdos se convirtieron en noches en vela rememorando esa mirada cristalina que ella le dirigía a él.

Así valía la pena perder el sueño.


Es un poco frustrante ver como Hinata se ha dejado arrastrar a una situación que no quería. Creen que Sasuke esta tomando ventaja de Hinata también? Gracias a hashira1989, Genesis y Francisvict por comentar.