Saludos lectores; aun estoy preparando esta cuenta no solo para este fanfic sino para fanfics futuros. La tecnología no se me da natural asi que su paciencia es bien recibida. Tambien estoy trabajando en un blog en donde, si estan interesados, pueden pasar y leer capítulos adelantados u otros trabajos literarios. Voy a poner el link en el profile de esta cuenta. Tambien tome la decisión de poner una advertencia general en el Summary y otras especificas por capitulo; se que estamos todos aqui por entretenimiento y lo menos que quiero es que alguien se vea afectado por falta de advertencias. Advertencias: este capitulo tocara temas de consentimiento, angustia e infidelidad. Gracias por leerme.
Capítulo 4
Hinata había experimentado un mar de emociones en la siguientes semanas, sin embargo no las portaba abiertamente como en el pasado y para los demás parecía estar en completa calma.
Al pasar de los días, la idea del intercambio la tenía al borde de un ataque de nervios, pero después que Naruto le mencionó el tema, no habían vuelto a hablar de ello. Dándole un cierto sentimiento de esperanza de que había desistido del intercambio.
Pero un nefasto día, la pareja salió a comer en donde frecuentaban con el resto del equipo 7, se topó con la espeluznante sorpresa de que él no lo había olvidado.
Ese día sería el día.
Al llegar al lugar se paralizó al ver a Sasuke. No es que no lo hubiera visto luego de proponerse el intercambio sin embargo al verlo a los ojos, lo supo, ese sería el día.
Habia algo diferente en él, se veía de alguna manera ansioso. Bueno, lo más ansioso que podía lucir el Uchiha.
Ella rápidamente se dirigió a Naruto.
"Es hoy… hoy es…es…" dijo de manera atropellada, sin poder terminar la oración.
"Si, Hinata." Se limitó a contestar, dándole una sonrisa para darle fuerzas y continuar con los saludos habituales de una llegada.
Con esas simples palabras quería morirse.
Hinata buscaba desesperadamente permanecer centrada en una situación que era imposible estarlo. Hoy tendría que ver como su pareja dormía con la mujer que ella habia tratado de sustituir, mientras ella tendría que…
Para colmo de males Naruto no había tenido ni la menor delicadeza en decirle de antemano.
Hinata quedó en un trance tal que ni se dio cuenta cuando salieron del local al apartamento de Naruto. Había olvidado cómo comportarse, qué decir o incluso respirar, estaba segura que había dejado de hacerlo hace par de tiempo atrás, aunque por alguna razón, aún permanecía consciente.
Vio como el amor de su vida desaparecía tras la puerta de la habitación que tantas veces había sido testigo de sus encuentros amorosos y ahora sería con una mujer que no era ella. Sintió como toda fuerza que tenía desaparecía de su cuerpo dejando un caparazón vacío.
Su mirada se enfoco en los ojos negros de Sasuke, creyo que se desmayaría de solo pensar lo que se suponia que debían hacer. ¿Tenían que hacer eso hoy? ¿no podían dejarlo para otro día? o mejor aún, para ningún otro.
Expresó algo sin detenerse a pensar en sus propias palabras y envuelta en un trance, fue a la cocina con la intención de esconderse allí, sin embargo él la siguió.
Ella no quería que otro hombre la tocara.
No era una aberración personal hacia el Uchiha sino que era inaudito para ella que disfrutara algo que de primera instancia, ni quería. Temiendo llorar; tomó un vaso de agua y se lo bebió deseando que la humedad que bajaba por su garganta ahuyentara la humedad que comenzaba a manifestarse en sus ojos.
Escucho ruidos en la habitación de su novio y pensó que moriría por la profunda tristeza.
Apunto de llorar, escucho la voz impavida de su acompañante.
Al comienzo no pudo atinar a decir palabra alguna. Su mente no podía ni procesar lo que este le decía pero tan pronto pudo captar, contestó de manera monótona.
Una comida entre ellos dos podría darle tiempo para reagruparse y recuperar la calma.
Sasuke siguió hablando. Parecía estar igualmente nervioso; sus palabras estaban haciendo el mismo sentido, que muy probablemente, las de ella estaban haciendo. Hinata trató de reciprocar el intercambio de palabras, sus reacciones eran más reflejos que otra cosa. Sus sentidos estaban en extrema alerta captando su alrededor como si se tratara de una batalla, como si se preparara para un ataque.
Pensó, que era la primera vez que escuchaba a Sasuke hablar tanto. Quizás él también estaba incómodo por la situación en la que se encontraban y su mecanismo de defensa era hablar. Escuchándolo, se dio cuenta que no sabía nada de él, nada significativo o verdadero, en efecto. Solo sabia murmullos y hechos que no definen a plenitud lo que nos hace ser.
Ahora lo veía en realidad y escuchaba con más intensidad cada cosa que decía. No era que antes no le prestaba atención pero ahora era como si tuviera motivos para hacerlo.
No quería saber nada de lo que ocurría a escasos pies de ellos.
Hinata se percató en el parpadeo ligero de sus rasgados ojos, en como su desaliñado cabello contrastaba con la pulcritud de su aspecto, como apenas movía la boca para pronunciar cualquier palabra, en la manera suave y compuesta en que movía sus manos. Sasuke era bastante reservado para todo, como si calculara todo en él, no solo antes de actuar sino para cualquier tarea simple que realizará su cuerpo. A veces, como si notara que su actuar era casi inhumano, hacia una mueca, un tick que hacía en la comisura izquierda de su boca, Hinata lo encontró encantador pero no sabía definir la mueca bien. ¿Era acaso una sonrisa reprimida, muestra de animosidad, o resignación? No estaba es su vocabulario la palabra para ese extraño gesto.
La conversación continuó incluso luego de que terminaran de comer, sintio un profundo alivio gracias a esto.
Hablaron de cosas que jamás pensó hablar con un ninja de su calibre. Cuando menos se lo esperaba Naruto y Sakura salían de su escondite. Se aturdió un poco al notar que el tiempo se había ido tan rápido en una situación tan desagradable. Pero la realidad es que la compañía de Sasuke no había sido nada desagradable.
En su casa se angustió con la idea de explicarle a Naruto que no había tenido nada con su amigo. Quería ser ella la que lo dijera y que no fuera a enterarse por los otros dos envueltos. Sin embargo era más fácil pensarlo que hacerlo porque no pudo pronunciar ni una palabra sobre el encuentro.
Al pasar los días supo que Sasuke tampoco había mencionado nada. Se sintió agradecida y ligeramente culpable. Cada vez que se lo encontraba deseaba agradecer su generosidad pero se congelaba frente a él. ¿Cómo se agradece algo así? Además no sabía las razones de Sasuke para callar y se sentiría muy tonta si no tuviera nada que ver con ella.
Transcurrieron las semanas, todo volvió a la normalidad casi llegando a pensar que nada había pasado.
Naruto era el mismo con ella. Sus muestras de afecto, sus besos juguetones, sus dedos jugando con su cabello y sus fuertes brazos abrazándola en cualquier parte sin importar con quien estuvieran.
Para su alivio, sobre todo en la intimidad, él parecía ser el mismo de siempre.
Pero con el pasar del tiempo vino una nueva proposición y resignada aceptó de nuevo. Era doloroso pero no moriría de esto. Además, Naruto volvería de nuevo a sus brazos al terminar el intercambio y eso era más que suficiente…
o trataba de convencerse de ello.
Pensó que esta vez sería más fácil; ya había experimentado la primera cita y sentía que de alguna manera podía contar con Sasuke aunque sabía que no debía, no conocía sus intenciones. Aun así, el dolor estuvo presente y la sola idea de que Sasuke deseara hacer lo que no hizo la última vez resurgió ese miedo que pensó olvidado.
Parte de ese miedo se basaba en que había notado cosas que antes no había reconocido en Sasuke, cosas inquietantes.
Sasuke no parecia ajeno a ella, creyo que seria una posible curiosidad, como la de ella, lo que lo llevaba a mirarla pero había algo que no sabía definir.
En el nuevo encuentro lo confirmo.
Estaba más consciente de su entorno que la vez anterior y pudo prestarle más atención a los presentes.
Naruto y Sakura parecían muy cómodos con todo esto, al punto del descaro. El futuro Hokage actuaba con tanta naturalidad, que se comportaba como siempre lo hacía, la tomaba casualmente de la cintura, la tomaba de la mano para entrelazar sus dedos, era insoportable. Adoraba esos gestos pero le costaba disfrutarlos sabiendo que en algún momento serían para Sakura y no para ella. La nombrada, discutía energéticamente con Naruto mientras, de vez en cuando, rozaba su mano en el hombro de su novio pero este no parecía prestarle mucha atención.
Entonces lo noto.
La mirada de Sasuke en ella.
Se sintió algo pasmada con la realización de que los ojos oscuros no se perdían ni un detalle de sus movimientos.
No, no solo era eso.
Habia algo en esa mirada; era poco perceptible, de hecho, estaba segura que pocos lo verían. Ella lo captó quizás por la naturaleza de su línea sucesoria.
Habia hambre, deseo.
Era nuevo para ella, la verdad es que no se había puesto a analizar la presencia del susodicho anteriormente y menos fijarse en su mirada.
Se asusto.
Cuando menos se lo esperaba ya estaban en el apartamento de Sakura y ellos de nuevo estaban solos. Esta vez la situación se tornó más asfixiante, el apartamento era muy pequeño y para su espanto comenzaba a escuchar lo que su novio hacía con Sakura.
Queria correr, queria esconderse pero estaba paralizanda.
Antes de poder reaccionar; sintió una mano en su muñeca, acompañada de unas palabras.
Se aterró de solo pensar en que él quisiera hacer lo mismo que hacían sus parejas pero al verlo a los ojos supo que no haría nada que ella no permitiese. Naruto lo había dicho; Sasuke no la lastimaría. Además le costaba dudar de él, eso muy probablemente la convertia en una tonta pero siempre había sido cortés con ella, amable y considerado, era dificil discutir tales tratos.
Siguiéndolo, entraron por una puerta que daba al balcón de la residencia; lo que vio la dejó sin palabras. Ahora entendía por qué la kunoichi se conformaba con tan pequeño departamento.
La vista era espectacular; podía ver todas las casas, tiendas, parques, el cuartel ANBU, la Torre del Hokage, las montañas, incluso su propia residencia. Su aldea era hermosa así, llena de luz, de vida, de paz.
No sabía cuánto tiempo estuvo contemplando a Konoha, cuando se percató de la penetrante mirada sobre ella.
Sasuke parecía haberce limitado a verla todo ese tiempo.
El corazón de Hinata se agitó levemente haciéndola avergonzar.
Era evidente que Sasuke guardaba interés en ella de una forma u otra.
Indagando en sus recuerdos; concluyó que había una cortesía y camaradería secreta, silenciosa, hacia ella. Habia sido imperceptible hasta ahora, pero desde el intercambio no solo sus acciones habían sido más obvias sino que descubrió algo que no había visto antes en esos ojos. Sasuke quería algo más.
¿Por qué entonces no hacía una movida? ¿Por qué no le decía algo? No parecía ser el tipo de hombre que no actuaba o que andava con rodeos.
La mente de Hinata recorría cada detalle de las pocas interacciones de ambos, sumergida en preguntas, hasta llegar a los últimos recuerdos. Como él la distrajo en la primera cita con la amena conversación, como luego guardó silencio sobre el no haber tenido intimidad el uno con el otro, como en estos momentos la llevó al balcón con la clara intención de alejarla de los ruidos. Se sintió conmovida y agradecida de alguna manera. Hinata sabía que era una tontería, era poco prudente leer tanto en tan poco pero en estos momentos, en donde se estaba sofocando hasta con el aire que respiraba, era confortante.
A pesar de estar en un intercambio en donde él estaba perdiendo, Sasuke había mantenido la compostura.
Lo miro de nuevo de reojo; aun la miraba. Las mejillas de Hinata se enrojecieron y sabiendo esto regreso a mirar el remolino de luces que era la ciudad, avergonzada de su reacción involuntaria.
Trato de disimular la pequeña sonrisa indiscreta que se asomaba en sus labios.
No podia creer lo que estaba pasando, el absurdo de todo.
De todas las maneras en que se comienza una relación, una amistad y aquí estaba conectando con Sasuke Uchiha de la manera menos esperada. Era bizarro, era absurdo pero no podia negar que en el momento en que dejo que él la tomara de la muñeca para llevarla al balcón se formo una conexión. Sasuke resultaba ser una mejor persona de lo que creía y entendió porque Naruto lo atesoraba tanto.
Su corazón se sintió tibio con el pensamiento. En medio de una situación tan ajena y fría; por dentro estaba esa sensación de calor provocada por lazos nuevos de amistad. Lazos que quería que durarán más que este doloroso intercambio y que no solo fueran superficiales.
Hinata quería decir lo que no le había expresado en la primera cita ni en los demás días posteriores. Después de todo no hubiera podido soportar el tormento del intercambio si él no hubiera estado ahí para ella.
Se nos parte el corazón por Hinata; el estar en una relación que no la valoran. Esperemos lo mejor para ella en el futuro. Gracias por sus comentarios Francisvict, meimoon21, Jane Nylleve y compañia. Se lo difícil que es leer sobre parejas que no te gustan, de hecho parte de mi reto personal con este fanfic era escribir sobre parejas que no soporto, en este caso Sasusaku. Así que lloró junto a ti, meimoon21, espero que mi historia sea suficientemente interesante para que puedas obviar lo molesto que es para ti Narusaku. Como persona que siempre a consumido crack pairings estoy acostumbrada a ser la minoría, no me molesta tanto ya. Les recuerdo de nuevo, este fanfic se escribió hace mucho tiempo atrás; será obvio en capítulos futuros que no sabia como terminaria Naruto y cualquier edición que le hice en la actualidad fue más estética que modificar la historia que cree originalmente.
