Saludos lectores; gracias por estar aquí a pesar de los problemas que está enfrentando la plataforma. Tengo buenas y malas noticias. Las buenas noticias es que tengo cuatro capítulos editados y si todo sale bien continuaré el mes de noviembre subiendo los jueves como de costumbre. La mala noticia es que muy probablemente me tome el mes de diciembre fuera de editar y subir capítulos aquí porque quizás no tenga el tiempo para eso y no quiero tener la presión y el estrés de cumplir. Pero tranquilos; la historia esta escrita y el final esta armado un 90% y como soy una criatura de costumbre muy probablemente este trabajando aun con esta historia en diciembre aunque no este subiendo capítulos porque no se como es que uno se toma vacaciones de escribir jajaja. Sin más demora, el capítulo. Gracias por leerme.

Advertencia: temas de fidelidad, celos, ansiedad y algo de discrimen.


Capítulo 14-2

Sasuke buscaba cualquier pretexto para encontrarse con Hinata.

Habían días que solo bebían té en la casa de él, leían algo sentados en la sala o compartían una cena; otros, en los que ella no se sentía culpable por sus deseos, terminaban en su cama y en los días que era muy afortunado, se quedaba a dormir. Sasuke sabía que estaba monopolizando su tiempo libre pero no era algo que podía controlar. Quería verla todo el tiempo y también estaba el beneficio que mientras más ocupaba su tiempo ella tendría menos tiempo para Naruto.

Había escaso remordimiento de su parte por su mejor amigo. El futuro Hokage no estaba para Hinata nunca y después de todo, Naruto lo traicionó primero con su romance con Sakura a sus espaldas.

Él sabía que era egoísta alejarla de Naruto, él no podía llegar muy lejos con esto, quería darle el mundo a Hinata pero no era ni dueño de su propia vida.

Hoy Sasuke la encontró en uno de los campos de entrenamiento metida en la maleza recolectando. Pero encontrar no era la palabra adecuada considerando la razón por la que estaba ahí.

"Eres muy extraña." dijo abrazándola por la espalda, metiendo su cara en su cuello, respirando su transpiración por la caliente mañana.

"¿De qué hablas?" ella seguía en su labor pero se sobresaltó un poco por el contacto repentino.

"¿Para que te estas llevando esto y eso, y esas que están ahí? Es más fácil ir a la floristería de los Yamanaka. ¿Qué, el Dobe nunca te da flores?"

"No es lo mismo y no las quiero para un arreglo." murmuró ella ignorando su comentario referente a su novio, mientras soltaba el abrazo, mirando a todos lados. A Hinata le preocupaba que los vieran siendo afectuosos en público, generalmente él era prudente pero había días que no podía evitarlo. "Las uso para presarlas."

"¿Qué demonios es presar?" él la miró confundido, atrayendola a sus brazos de nuevo, en un abrazo más fuerte para que no escapara. Sabía que no había nadie cerca pero Hinata era una ninja dedicada a espiar y eso la hacía más paranoica a ojos curiosos.

"Recolectas flores, le pones peso y luego ellas quedan…" viendo la mueca de incredulidad de él "¡tienes que verlo para apreciarlo!" dijo mortificada, llevándose una mano al pecho.

"Enséñame entonces." soltó despreocupado.

Ella lo pensó por unos segundos. "Esta bien, acompáñame." dijo caminando, haciendo un gesto para que la siguiera.

Él obedeció; cualquier pretexto para estar con Hinata era bueno. Ya era parte de la rutina de Sasuke buscar maneras de encontrarse con ella de maneras que parecieran casuales.

Muchas veces se encontraba merodeando los lugares que creía que ella estaría. Cuando estaba con sus compañeros de equipo era imposible, era difícil esconderse de un equipo de tres espías, pero cuando estaba sola, esperaba cualquier oportunidad para aparecer. Hinata le mencionó alguna vez que espiaba a Naruto de niña y que se sentía patética ahora por eso; ¿Qué pensaría de él si supiera que espero toda la mañana en una distancia prudente por la partida de los otros dos?

Pasaba casi todo su tiempo libre con Hinata y esto había dado un giro drástico a su vida. Dormía toda la noche, la comida tenía mejor sabor, despertaba con buen ánimo, hasta su desempeño en las misiones era superior; es un buen incentivo tener algo que te espera al regresar. Estaba embriagado con su nuevo estado de ánimo.

Notó que ella lo llevaba para los terrenos Hyuuga; se detuvo.

"¿Creés que es buena idea que entre? ¿no le va a molestar a tu clan?" Todos odiaban a Sasuke, especialmente clanes respetables.

"Eres... mi amigo." expresó enrojecida, claramente eso no es lo que eran realmente. "Tienen que considerar a los que son mis invitados. Pero tengo que llevarte donde mi padre antes. Nadie entra a nuestros terrenos sin que él lo apruebe." dijo lo último con algo de seriedad en la voz.

Medito sobre el asunto; no se sentía cómodo con la idea. Es verdad que adoraba a Hinata pero su clan era otra cosa. Gran parte del consejo de los Hyuuga no lo querían vivo y menos en la aldea. Pero la sola idea de que Hinata lo invitara a su casa, a ver su pasatiempo, cualquier cosa que fuera presar flores, era muy irresistible.

"Esta bien, de acuerdo, pero déjame enviarle un mensaje a Naruto para decirle que estoy aquí, si no sabe de mi en veinticuatro horas, quiero que mande refuerzos." dijo aparentando preocupación.

Ella rió y lo tomó de la mano para que entrara. Sasuke tardó en reaccionar. Jamás Hinata lo había tomado de la mano en público, se quedó algo aturdido antes de seguirla. Ella le lanzó una sonrisa como si le indicará que estaba todo bien. Apretó con fuerza la mano pequeña de Hinata, si moría hoy a manos de los Hyuuga, no le importaría.

Los terrenos Hyuuga eran hermosos y extensos. Bosques y jardines tradicionales por doquier, estructuras simples pero imponentes, elaboradas de manera exquisita. A pesar de la cantidad de personas que había, se presenciaba mucho silencio y paz. Cada miembro del clan que se encontraban, bajaban la cabeza a la heredera, para ella pedirles rápidamente que no era necesario, luego estos se quedaban mirándolo pasmado, para cuchichear a sus espaldas.

Hinata se transformó casi ante sus ojos. Seguía siendo ella pero tenía un aire de seriedad y dignificación. Claramente lo que se esperaba de ella en este lugar.

Llegaron a una estructura mucho más grande que el resto y Sasuke asumió que era la mansión principal, donde residía la familia de Hinata. Se quitaron los zapatos en la entrada y ella soltó su mano. El demoró unos segundos en imitarla. No quería romper el contacto nunca, quería que siempre fuera así, ellos de manos sin Naruto o Sakura en medio. Odiaba a veces lo que era; un demonio insaciable; Hinata cada vez le daba más pero para él nunca era suficiente.

Se detuvieron al frente de una puerta y Hinata tocó levemente; espero. Parecía algo angustiada.

"Puedes pasar." Se escuchó desde adentro.

Hinata abrió la puerta y lo dejó pasar primero.

Entraron, a lo que parecía ser, el estudio del padre de Hinata; Hyuuga Hiashi. Estaba sentado en el suelo, frente a un escritorio leyendo unos pergaminos. No interrumpió su lectura, cuando ambos se pararon al frente de él. Hinata hizo un ademán de respeto y miró a Sasuke, entendió con rapidez, que debía imitarla. Ambos permanecieron arrodillados en el suelo con la cabeza baja hasta que él habló.

" Veo que traes compañía." se limitó a decir.

"Como sabe, este es Uchiha Sasuke, amigo de Naruto-kun... y mio." Dijo lo último quedamente.

"El último de los Uchiha; El Vengador. ¿A qué se debe la grata visita?" dijo por fin levantando la vista, mirando a Sasuke. Era evidente que lo estaba escudriñando con la mirada aunque el rostro era inexpresivo.

A Sasuke le molestó como este utilizó su fastidioso apodó pero optó por la prudencia. Ya estaba acostumbrado a ser menos que tierra para todos; el pasar tanto tiempo con Hinata lo hacía olvidar la escoria que era. No dijo nada.

"Voy a mostrarle algo en lo que estoy trabajando, Oto-san." susurro apenada pero aún portaba esa máscara que se colocó desde que pisaron los terrenos de su familia.

Su padre solo asintió con la cabeza aun viendo al invitado. Sasuke no separó la vista del líder del clan tratando de permanecer inmutable. No sabía si debía decir algo pero su instinto le decía que si no tenía nada que decir, a primera impresión, era mejor guardar silencio.

Hiashi regresó sus ojos a su lectura. "¿Cómo has estado Hinata?"

"Estoy bien padre, ¿Cómo está usted?" Dijo con una pequeña sonrisa.

"Últimamente veo cada vez menos a mi primogénita, ¿El Hokage te mantiene tan ocupada en misiones o son las responsabilidades del clan? Entiendo que no es el Uzumaki, se que está muy ocupado para ser él la razón. Tan ocupado que no se molestó en presentarse en la última cena formal familiar."

Hinata enrojeció un poco, claramente esto era la continuación de otra conversación. "Hemos estado algo ocupados y luego del último… percance, no creí prudente traerlo."

"Comprendo." Subió la vista de nuevo pero esta vez la dirigió a su hija. Había algo de semejanza pero era difícil ver esta, con tan severo rostro, claramente acostumbrado a la solemnidad. Aunque los ojos se mostraban serios, Sasuke pudo distinguir el afecto que sentía por su hija. "Hinata no vuelvas a alejarte así de mi por discusiones intrascendentes, te comunique que no volvería a intervenir y no lo he hecho."

Ella bajó la cabeza. "Lo siento, no volverá a pasar."

Su padre la miró unos segundos más. Parecía por un instante que se acercaría a su hija pero el gesto murió en la intención. Pasó su mirada por Sasuke de nuevo para volver a su lectura. "Ya puedes marcharte a mostrarle al Uchiha tu… proyecto. El almuerzo es en una hora; los espero puntual."

Sasuke le tiró una mirada rápida a Hinata.

"Padre solo venimos de pasada, Sasu… Uchiha-san… él solo..." Comenzó a decir nerviosamente.

"Uchiha; ¿Tienes otros compromisos que no te permitan almorzar con nosotros?" preguntó desapasionadamente.

"No." Se limitó a decir. Sasuke tenía el presentimiento que el padre de Hinata no era el tipo de persona que se pudiera engañar. Él había creído que el primo sobreprotector era difícil de digerir, por lo altanero y pedante que era, pero parecía que era de familia. Solo se preguntaba de donde Hinata había sacado su ternura y suavidad.

El líder del clan no volvió a decir nada más; la conversación había terminado.

Hinata volvió a bajar la cabeza en ademán de respeto y Sasuke la himito para ambos salir del estudio.

"Lo siento, no pensé que nos obligaría a almorzar." dijo ella llevándose las manos a la cara.

"Tengo que admitir que siento que me has hecho una emboscada pero espero que la comida valga la pena; ¿Crees que trate de envenenarme? Creo que aún, en alguna parte, hay recompensa por mi cabeza." dijo este tratando de animarla, la conversación previa había sido tensa.

Ella resopló y lo miró sonriente dándole un ligero golpe con sus dedos en su hombro. La máscara ya no estaba ahí. "Procuraré probar cada plato antes de que lo comas. No queremos a todas las mujeres de Konoha de luto." hizo un gesto para que la siguiera.

Se podía acostumbrar a que ella lo tratara con tanta confianza. A pesar de su timidez, Hinata era muy expresiva con sus afecciones, pero unos días más que otros estaba la sombra de Naruto, el intercambio y Sakura. Eso empeñaba sus acciones con angustia y culpa. Ese fantasma no había aparecido hoy aún.

Durante el trayecto notó como estaban tan cerca el uno del otro que de vez en cuando sus cuerpos se rozaban, se encontró entonces provocando, cada vez que podía, el contacto. Esas pequeñas cosas hacían los encuentros diurnos, un placer inesperado y extremadamente gratificante.

Llegaron a un hermoso jardín interno, lleno de árboles y arbustos perfectamente podados, plantas florales que no podía reconocer su especie y fuentes que se asemejaban a pequeños ríos, que llenaban el lugar con un ruido armonioso, que se unía con el trinar de alguna ave.

Sasuke jamás pensó que era posible que existiera algo así en la residencia de alguien.

Era surreal.

Se detuvieron en una estructura que estaba en medio del impresionante jardín; a simple vista no parecía estar ahí porque se mezclaba con el verdor. Alguna vez fue quizás un simple vivero pero ahora parecía un taller de algún tipo. Estaba lleno de luz por grandes ventanales que aún mantenían la privacidad por el follaje de afuera, por todas partes colgaban flores secas y macetas con plantas. Sobre los dos escritorios grandes que había, se encontraban; morteros, jaros, pilas y pilas de libros, papeles, vidrios de diferentes formas, pequeñas vigas de metal y otros implementos que desconocía. También veía tablas de madera, con papeles entre medio, sujetas por cintas o cuerdas y más macetas en el suelo. La atmósfera del lugar era acogedora, parecía un lugar donde se podría perder horas sin darse cuenta de ello.

"Definitivamente no me diste a Zassou porque no podías cuidar de ella o porque no tenías espacio." dijo Sasuke con el ceño fruncido mirando todo a su alrededor. Ya sabía de donde Hinata sacaba ese olor herbatico que siempre tenía. También sabía ahora porque la crítica a su sobria cas, habían tantas cosas, que por un instante la mirada de Sasuke se desoriento un poco, extraviada en el laberinto de objetos.

"¿Zassou?" Ella lo miró confundida.

"La primera planta que me diste." ya tenía cuatro. No solo le había tomado el gusto de cuidar de estas, sino que siempre era bueno tener cualquier pretexto para que ella regresara a visitarlo. Algunos días eran cosas simples como que no había té en la alacena, otro días eran cosas más específicas como que Hinata quería preparar un Yakiniku y trajo una parrilla, o que era un día especial como el Tanabata, nunca lo había celebrado pero si Hinata quería, él estaba más que dispuesto para la festividad; poner sellos en árboles, jugar bobadas y comer horrible comida de feria.

"¿Le pusiste de nombre mala hierba a la aspidistra que te regale?" Hinata tenía una mano en el pecho y su rostro reflejaba estar ofendida.

"Le queda más que bien, además después de ver lo delicadas que son las demás, escogí bien su nombre." Una suculenta, que solo tenía dos semanas con él, no parecía tener un buen aspecto.

"Al menos le tienes nombre… es adorable supongo." dijo ella sonriéndole para colocarse al frente de uno de los escritorios, él se posicionó cerca, a la espalda de ella, para ver desde ahí que hacía. Estaba tan cerca que sentía el calor de su cuerpo y eso era reconfortante. Ella sacó del bolsillo de su abrigo las flores que había recolectado, tomó uno de los artefactos de madera desconocidos, removió el nudo y reveló hojas de papel en las que había más flores. Estas estaban aplanadas por el peso de la madera.

Sasuke comprendio.

La heredera tomó una de las hojas que no tenía nada y prosiguió, con cuidado, a colocar las nuevas flores.

Sasuke observó en silencio el proceso, disfrutando el momento. Hinata y él solos; en ese lugar que claramente era importante para ella, apreciando la serenidad de su rostro, que se encontraba concentrado en la tarea monótona.

Lo sabía desde hace mucho.

Lo confirmó la vez que sus sentimientos estaban tan a flor de piel que le mostró su único recuerdo de su difunto clan y familia.

Amaba a Hinata y era doloroso el solo pensar en ello.

Quizás desde el primer día en que se fijó en su rostro sonrojado ya fue un día muy tarde para él.

Le gustaría pensar que había luchado más contra sus emociones, por las consecuencias nefastas que estas podrían ocasionar, pero la verdad es que tan pronto vio una ruta hacia Hinata, caminó por esta y se dejó llevar.

Tratando de detener su línea de pensamientos pregunto "¿Para qué haces esto?" Aún permanecía muy cerca de ella pero ahora su antebrazo restaba en el escritorio para poder apreciar su rostro de cerca. Quería tocar su mejillas, enredar sus dedos en su suave cabello, unir la frente de ambos y quedarse así, pero siempre trataba de que Hinata fuera la que lo invitara a ser afectivo con ella. Sabía que ella tenía conflictos con lo que compartían, no quería presionar.

"Para relajarme; me distrae." dijo sonriendo sutilmente.

"Me refiero, ¿para que las usas?" aclaró.

Ella le señaló una esquina del lugar con una sonrisa tímida. "No es la gran cosa pero me gusta. Mi mamá me enseñó y me… me hace sentir que aún lo hacemos juntas."

"Ump" soltó viendo un estante con pequeños cuadritos de cristal con flores de todo tipo, velas con flores incrustadas, hojas de papel hermosamente hechas y otros objetos más.

"¿Desde cuándo no tienes a tu madre?" Él regresó a poner todo su interés en el rostro de Hinata. No sabía si le respondería, ella solía ser muy reservada. Sasuke creía que tenía que ver con una crianza fría y severa que le hacía sentir culpabilidad hasta por su propia existencia. Ella no hablaba de ello pero él lo sabía, había visto las cicatrices en sus palmas, el precio que se paga por ser primogénita de un clan poderoso.

"Ella falleció cuando yo tenía cinco; nunca se recuperó del parto en el que tuvo a Hanabi. Fue muy difícil perderla… pero claro que fue peor para Hanabi no tenerla... No me gusta hablar de eso, no quiero que crea que la resiento o algo no debo…"

"Hinata esta bien que te sientas triste por la pérdida de tu madre." Él bajó la cabeza frustrado por la eterna culpa de la chica.

Ella comenzó a negar con las manos."No, no es para tanto. ¡disculpame! Eso fue hace mucho tiempo no me gusta traer el tema, ahora estoy bien. Tú perdiste tanto que no está bien que yo… No quiero molestar..."

"Descuida, pregunté porque quería saber. Yo... quisiera que me contaras más sobre ti, ya te lo he mencionado." Tomó una de las flores de su mano y la colocó como la había visto hacer. Cuando comenzó su pequeña obsesión con Hinata jamás creyó que ella fuera tan enigmática. A pesar de su sinceridad y su rostro expresivo; lo que realmente sentía, deseaba o soñaba eran pocas veces tema de conversación entre ambos.

Hinata se limitó a asentir con un leve sonrojo.

"¿Cómo era ella? ¿La recuerdas?" colocó una de las hojas de papel sobre las flores que acababa de colocar y se disponía a tomar otras.

Ella se puso a su lado para asistirlo.

"Recuerdo muy poco. Se que era muy buena y dulce; su voz era suave, sus ojos gentiles y sus manos cálidas. Ella me comprendía; luego que se fue me, sentí muy sola aquí... en el clan." Dijo con algo de tristeza en su mirada.

"Bueno estaba comenzando a creer que eras adoptada pero ahora se que no." Hinata era todas esas cosas.

Ella cubrió una pequeña risa bajo su mano para comenzar a anudar los tablones.

"Yo no hacía muchas cosas con mi mamá. Estaba tan enfocado en ser mejor que Itachi y sorprender a mi papá que no tenía pasatiempos con ella. Aunque aprendí a hacer sus onigiris y agradezco mucho eso, son de las pocas cosas que me traen buenos recuerdos." De vez en cuando le compartía cosas sobre su familia, algunas veces eran cosas felices otras no tanto. Era difícil no contarle cosas cuando despertaba con una pesadilla, de sus manos llenas de la sangre de su clan.

Hinata lo miró con ojos resplandecientes. "Algún día... enséñame... a prepararlos." dijo tímidamente.

"¿Qué? ¿Me los vas a cocinar?" Resopló con burla.

Ella se sonrojó muchísimo bajando la cabeza y él entendió que esa era la intención.

Hinata lo estaba matando. Era tan complaciente con él y lo único que él hacía era aprovecharse de eso. Sacaba de su tiempo para que compartieran; entendiendo que ella tenía una agenda cargada, siempre procuraba que estuviera de buen ánimo, aguantaba su humor venenoso y resentido. Se sentía como un patán de sólo recordar que le estaba ocultando la verdad. Hinata le había dejado muy claro lo mucho que le dolían los engaños y mentiras. Estaba metido hasta el fondo con las de él y no quería pagar el precio alto de la honestidad.

"¿Por qué tu padre y tú discutieron?" Cambió el tema, no solo porque no quería seguir pensando en lo que le estaba haciendo a Hinata sino porque realmente tenía curiosidad. "Parece que se preocupa por ti de verdad."

"Ah es una tontería, a mi padre no le agrada Naruto." Dijo ella cerrando los ojos con fuerza por la frustración que esto le causaba.

"No veo por qué no." dijo aparentando sorpresa.

"¡Sasuke, no te burles!" Se puso al frente de él y le dio con dos dedos suavemente en el pecho. "A llegado al punto de buscarme pretendientes para casarme y eso ha causado problemas entre nosotros; por eso lo estaba evitando." Ella ahora tenía sus dos manos en el pecho de él desviando sus ojos.

El solo escuchar eso hizo que la sangre de Sasuke hirviera. Algo era tener que competir con Naruto, que ya era insufrible, y otra cosa era otros más. Nunca había pensado en la posibilidad de que Hinata terminara casada con otro, no pensaba en ella casada y punto. Evitaba cualquier pensamiento que implicará ella alejada de él porque sus emociones se desquiciaban y entraba en pánico.

"¿Qué piensa Naruto de todo esto?" Dijo frunciendo el ceño. En realidad quería decir lo que él pensaba pero él no era nadie, tenía que acordarse de eso. Algunas veces que explotaba en contra de Hinata eran sus propias inseguridades pero la mayoría del tiempo eran puros celos. Estaba aprendiendo a controlar su mal genio, perder el control cuando se enteró que los compañeros de Hinata sabían sobre ellos dos fue la señal de que tenía que trabajar en él. No tenía razones para molestarse con ella por no estar perdidamente enamorada de él pero aún así su estado de ánimo cambiaba y terminaba haciendo el ridículo.

"No le he hablado sobre eso; apenas está al tanto de que a mi padre no le agrada, es difícil traer el tema, no quiero importunar. Él siempre está ocupado y cuando por fin está disponible…" dejó las palabras en el aire porque era evidente que solo daba pretextos.

"Parece que te tomas muchas consideraciones con el baka ese ¿no lo crees?" interrumpió algo molesto. Naruto si estaba ocupado pero gran parte de su tiempo no era su trabajo, era Sakura.

"Es lo normal ¿no? Cuando…cuando sientes por alguien le das su espacio cuando lo necesita...no quiero ser egoísta." Hinata comenzó a jugar con sus dedos. Sasuke entendía que estaba incómoda con el tema. Pero no paro; estaba entrando en pánico.

"Hinata tienes que hablarle de esto. No es egoísmo hablarle sobre cosas que te afectan, que afectan… a su relación." No le gustaba servir de consejero de parejas para su rival amoroso pero no solo le afectaba ver como Hinata menospreciaba sus problemas y necesidades sino que no sabía dónde quedaría él si Hinata dejaba a Naruto. Sus pensamientos estaban por todas partes.

Hinata se limitó a bajar la cabeza; Sasuke continuó.

"Naruto puede ser un poco difícil de digerir pero va a ser el próximo Hokage, es el héroe de la aldea, hijo de uno de los mejores Hokages de la historia, puedo entender a tu padre pero no es exactamente un mal partido." Le estaba molestando la conversación pero las palabras salían solas. Si Naruto, siendo todas las cosas maravillosas que era, no era suficiente para el padre de Hinata, definitivamente fue un milagro que no lo sacaran a él a patadas tan pronto pisó terreno de clanes.

"Él cree que... Naruto… no me quiere lo suficiente. Mi padre es estricto y severo; todos asumen erróneamente que me buscará una unión por tradición sin embargo él realmente quiere que sea feliz con quien sea mi pareja. Teme que salga lastimada." Dijo esto continuando con la cabeza baja, escondiendo el rostro bajo su largo cabello.

"¿Qué piensas tú, sobre lo que cree tu padre?" No debía continuar con esto. Ella no estaba cómoda con la conversación, no tenía el derecho de continuar, no importaba la respuesta, en estos momentos, él no era mejor que Naruto en la situación en la que estaba. Era otro hombre en su vida que se aprovechaba de su noble corazón.

Ella se volteó para que él no lo viera. "Pienso que él no conoce todos los aspectos de mi relación con Naruto y... Naruto y yo… es… es complicado."

No podía seguir escuchándola justificar a Naruto. Le enfadaba pero más que nada le dolía. La tomó de los brazos para que lo viera, y la sintió temblar.

"Hime" ella subió su rostro, tenía expresión de dolor, los ojos llenos de lágrimas.

Le acarició la mejilla limpiando una lágrima rebelde, sus rostros estaban muy cerca, tocando sus narices. El dolor que sentía de ver a Hinata así era agonizante.

"Hinata" Quería decir tantas cosas pero todas morían en su garganta. Decirle que si Naruto no la amaba, él lo haría, que quiso tanto decirle aquel día, el que se desquicio en su casa, que él no era nada de Sakura, que alguna vez pensó conformarse y por eso le pregunto a Sakura, alguna vez, que amaba de él, la respuesta lo hizo sentirse más desolado que antes, el que ella recordara algo que no había sido él sino Naruto fue devastador para cualquier tipo de futuro entre ellos.

Pero no podía decirle nada de eso. Hinata nunca dejaría de amar a Naruto. Si le decía que Sakura y él en realidad no eran nada; ¿cómo explicaría lo que ha pasado todo este tiempo? No sabía si Hianta le perdonaría la traición y no estaba listo para perderla.

Sasuke no dijo más.

Eventualmente ella bajó la cabeza limpiándose las lágrimas.

"Sasuke, está prohibido utilizar el byakugan en la casa pero aun así… no es prudente."

Él la solto. No debía persistir en mortificarla si ni siquiera él estaba dando lo que pedía de ella.

"Ya debemos ir al comedor, pronto será el almuerzo." La máscara volvió a su rostro.

iii

"¿Qué hace él aquí?" unos ojos claros miraban a Sasuke con desprecio.

"Es el invitado de tu prima, Neji. Muestra más respeto a la sucesora del liderato de nuestro clan." Hiashi pronunció imperturbable.

¡Genial ahora el primo sobreprotector! Nunca congenio con el Hyuuga. Tenía delirios de grandeza que ni Hinata se atrevía a tener a pesar de su posición. No entendía porque Hinata lo adoraba tanto; era molesto.

Neji tiró una mirada de confusión a la nombrada. "Niisan, Uchiha-san es parte de la aldea, no veo porque es un tabú que esté en nuestra mesa cuando es nuestro compañero y compatriota." Hinata se veía apenada, claramente esto no era lo que ella tenía en mente hoy cuando salió a recolectar flores.

Se sentía bien ver a Hinata defendiendolo pero hasta Sasuke podía entender porque estaba mal que él estuviera presente. Sasuke no solo era un ex terrorista, era un Uchiha; los Hyuugas y los Uchihas no se mezclaban, por eso rara vez interactúaba con alguno, por eso su primera real interacción con Hinata fue cuando ella comenzó a salir con Naruto.

Sasuke se encontraba en la mesa familiar; donde estaba no solo Hinata y su padre sino que también su hermana menor y su primo. La hermana pequeña de Hinata era igual de estoica que el líder del clan, así que ni una muestra de mortificación mostró, si su presencia le incomodaba.

Neji era otra cosa; claramente era tanto el disgusto hacia él que no podía disimular su enfado y le lanzaba miradas asesinas entre cada bocado.

La comida sabía bien al menos.

"¿Hinata te encontraste con los distribuidores de arroz para la compra de este? No he recibido el reporte." Claramente no era un típico almuerzo familiar.

"Si padre; el miércoles nos reunimos. Dieron el visto bueno a nuestra oferta. El reporte se atrasó debido a que la cantidad de compra no es la que vamos a recibir, el Daimyō tomó parte del monto y estamos evaluando la cantidad." dijo con serenidad y sin duda en la voz.

"Es la tercera vez este año que toman más de lo que les toca, necesito una investigación de esto." Hiashi parecía enojado por las noticias. Él también lo estaría; no era un secreto lo que él pensaba de los vividores feudales.

"Ya está en curso padre." Contestó rápidamente.

Sasuke no se había detenido a pensar con detalle todas las responsabilidades que Hinata tenía como primogénita de un clan prestigioso. Su naturaleza gentil podía hacer que otros olvidarán años de educación para una de las posiciones más poderosas de la aldea.

Intimidante

Podía ser que esto lo hiciera sentirse más pequeño de lo que ya se sentía a su lado pero ver esta faceta de ella era fascinante. No era que encontrara mortificante que Hinata tuviera más poder adquisitivo o autoridad pero regresaba esa vocecita que le recordaba que él no era suficiente para ella. Esa vocecita últimamente gritaba dentro de él y no lo dejaba en paz.

"La semana entrante deberás hablar con finanzas antes de la reunión de los líderes del clan; tienen dudas sobre el costo del nuevo plan de seguridad."

"La semana entrante estoy de misión padre, pero deje de encargada a Hanabi, tiene todos los detalles y está trabajando en ello." Dijo mirando con una sonrisa dulce a su hermana que la miró sin mostrar cambio en su rostro pálido pero al igual que el padre se veía en medio de esa frialdad el afecto por su hermana mayor.

"Hinata entiendo que tu carrera de kunoichi es importante y estás haciendo un buen trabajo en balancear los deberes del clan con los de tu aldea pero eventualmente tus prioridades tienen que cambiar. El clan es tu familia, tu eres la futura líder de el. Konoha tiene ninjas para desperdiciar pero nosotros no tenemos tantos herederos."

Hinata no dijo nada, claramente era algo que no se podía discutir. Era un hecho.

"Sasuke; ¿Te puedo llamar por tu nombre ya que mi hija al parecer te llama así?" Hinata enrojeció al punto que casi pudo sentir el calor que emanaba su vergüenza.

"No veo por qué no señor." Sasuke se sobresaltó un poco por la atención recibida. Trato de hablar con el mayor respeto que podía, no quería dejar en ridículo a Hinata con su presencia.

"He visto tus reportes." Al ver la confusión en el rostro de Sasuke aclaró. "Es parte de lo que privilegios de los líderes de clanes, ver reportes de misiones. Aunque para ser sinceros, no lo realizo con frecuencia, solo cuando tengo interés."

Sasuke no sabía si sentirse intrigado o molesto por la intromisión del líder. También estaba algo sorprendido del poder del clan de los Hyuuga. No recordaba mucho de las políticas de su clan; lo que sabe ahora lo aprendió después de que murieran pero estaba seguro que no tenían tanta información en sus manos sobre los ninjas y menos de sus misiones.

"Admiro la ética y la eficiencia que tienes en tus misiones pero hay algo que no comprendo Sasuke." realizó una pausa, como si esperara permiso para continuar, al no ver protesta continuó. "No comprendo porque niegas tomar misiones de colaboración con ninjas de otras aldeas."

Hubo un silencio incómodo. Hinata movía una mano ansiosa y estaba a punto de interrumpir la conversación.

"Es algo más bien práctico señor; parte de mis condiciones es evitar confrontación con otras naciones. Explícitamente no me prohibieron trabajar con otras aldeas pero es de bienestar de todos evitar conflictos." Era incómodo hablar de esto y más en presencia de Hinata. Es difícil aparentar que no eres un ex criminal cuando te preguntan cosas sobre tu libertad condicionada.

Hinata sería la cabeza del clan más prestigioso de toda la aldea, él siempre sería solo un traidor conocido por todo el mundo ninja como la peor escoria.

"No deberías; estás limitando tus conexiones Uchiha. Un ninja de tu calibre no puede limitar a sus aliados sino expandirlos para futuras eventualidades. Entiendo lo problemático que podría ser en el presente, si algo saliera mal, pero debes enfocarte en lo que puedes conseguir a tu favor en el futuro." Hiashi regresó a su plato como si nada.

Sasuke no supo qué decir al respecto; ¿Le estaba aconsejando? ¿De qué se trataba todo esto? Pensó que era quizás algún tipo de advertencia, dejar claro que no lo quería cerca de su hija. Pero no parecía eso tampoco. Ahora que hacía memoria, el cabecilla se abstuvo de votar cuando su clan deliberó por su cabeza. Parecía que el ser enigmático era una cualidad que Hinata heredó de su progenitor.

No había tomado en consideración la necesidad de aliados mucho menos fuera de la aldea. Sasuke hacía tiempo dejó de pensar en cosas de esa importancia. Se levantaba, iba a misiones y regresaba a su casa. La última vez que planificó para su futuro, involucro la destrucción de todo el mundo ninja. ¿A qué estaba jugando Hyuuga Hiashi?

"Neji; ¿cómo te fue en tu misión de recuperación?" Hiashi cambió el tema, ya había terminado su conversación con Sasuke.

iii

"Perdona." dijo Hinata por undécima vez escoltando a Sasuke afuera de los terrenos del clan. "Mi padre suele hacer interrogatorios incómodos a mis amistades pero no creí que fuera tan invasivo contigo. Fue muy insensible de su parte preguntar por tus misiones."

"No fue tan malo, por lo menos no fui envenenado, aunque el té estaba algo amargo." dijo fingiendo preocupación y llevando una mano a su garganta. Luego de la comida bebieron té, para luego pasar tiempo en el jardín, Hinata le enseñó con más detalle en lo que trabajaba. Temiendo ser emboscados para la cena, decidieron que era prudente que él se fuera.

Hinata soltó una carcajada encantadora. "Es muy temprano para cantar victoria. Se de venenos milenarios que te consumen lentamente sin que lo sepas. Encuentran a sus víctimas fallecidas realizando tareas cotidianas porque la muerte los tomó por sorpresa."

"Hay veces que bajo ese rostro dulce y suaves palabras se esconde alguien muy aterrador ¿lo sabías? ¿Debo preocuparme de que algún día muera por tus manos, Hime?" Se acercó casi rosando sus cuerpos, para tomar su pequeña mano en la de él. Quería tenerla cerca. Difruto su compañia pero había sido una tortura estar todo este tiempo con ella sin tocarla.

Ella se sonrojó y pareció querer también más contacto pero lo pensó mejor y desistió.

"Creo que le agradas." Se limitó a decir, moviendo sus dedos en las manos de Sasuke.

"¿De qué hablas? ¡¿A tú padre?!" preguntó sorprendido disfrutando del toque delicado de los dedos de ella en su palma.

"Sí, no suele hablar de asuntos del clan en presencia de cualquiera. Ni de Naruto." Hinata trató de soltar su mano de la de él pero no lo permitió, no quería soltar su único contacto con ella.

"Tengo que admitir que no fue tan difícil mantener la seriedad." Dijo señalando su rostro inmutable.

Mientras Hinata reía, una realización cayó sobre Sasuke como balde de agua fría. Comprendió algo que no había pensado antes con su inocente chiste.

Por esto es que él nunca sería el elegido.

"Ahora entiendo." Sasuke por fin soltó la mano de ella mirando hacía un lado.

"¿Qué?" había desconcierto en la voz suave de Hinata.

"Porque amas a Naruto."

Ella no dijo nada. Sólo miro confundida. Debía ser confuso tratar de entender cómo él llegó a esa línea de pensamiento.

"Él es tan diferente a todo esto." señaló la entrada del clan. "Debe ser para ti un lucero en medio de la oscuridad. La pasión por la vida que tiene Naruto es algo de admirar, especialmente cuando todo lo que conoces es frialdad." Le dijo mirándola con una sonrisa de comprensión o eso es lo que quería proyectar, no quería que viera el dolor que le causaba que Hinata buscaba huir de todo lo que él representaba; dureza, apatía, frialdad.

Vio en los ojos de ella la sorpresa; dio en el blanco. No quería escuchar nada más de Naruto así que no le dio oportunidad de hablar.

"Gracias por la comida. Debo irme y prepararme para la misión de mañana... ah y recuerda que mañana tienes reunión con los inspectores del cargamento de pólvora." Dijo imitando la cara seria del padre de Hinata; tratando de ocultar su propia amargura.

Lo miró con ojos resplandecientes, por una tierna sonrisa que se formaba. "Adiós Sasuke-kun, que te vaya bien en la misión." Le dio un fugaz beso en su mejilla.

Estupido suertudo de Naruto.

Jamás había envidiado tanto a alguien en la vida; pensaba mientras caminaba sin rumbo por las calles de la aldea. ¿Cómo no vio que lo que lo hizo atesorar a Naruto cómo amigo era la misma razón por la cual la mujer que amaba jamás le correspondería su afecto como él quería? Naruto iluminaba cada habitación, hacía que las cosas más oscuras y frías fueran secundarias a la alegría contagiosa que él cargaba. Su perseverancia y que no importara que tan horrible podría ser una situación, Naruto no te abandonaría; como hizo con él. Hinata eventualmente se convertiría en la líder de un clan, necesitaría todo su apoyo en lo que sería un camino solitario y tétrico. Él no tenía nada que ofrecerle en comparación.

Hinata necesitaba a Naruto.

¿Qué es lo que estoy haciendo?


¿Cómo es que llegamos a estas conclusiones Sasuke? Estaba todo bien ToT. Muchas gracias por continuar aquí conmigo. Se que para algunos a sido difícil incluso conseguir los capítulos; confirme con mi cuenta de lectora (leo fanfics en otra cuenta) que no estoy recibiendo todas las notificaciones y que no puedo acceder a todos los capítulos de las historias que estoy leyendo. Es muy triste que esto sea un inconveniente en esta plataforma que todos queremos. Como mencione, voy a continuar subiendo los capítulos de mis dos historias pero muy probablemente, en el futuro me moveré a otra plataforma. Me da tristeza, es lo menos que quiero hacer, pero no veo muchas alternativas al momento. Gracias por comentar ElyBet y compañía; que bueno es saber que pueden aun leer mis capítulos. Elybet mil gracias! Hace mucho no veo esa pelicula! Arnold Schwarzenegger no es mi favorito pero sin duda Jamie Lee Curtis siempre siempre hace un exelente trabajo y ese papel no es la excepción. Gracias por la comparación, quizas subconscientemente me inspire pero la escena de la película es tan icónica que me alaga mucho la verdad. Yo creo que todos estamos felices que se esten viendo fuera del absurdo intercambio pero como vez esto crea otras complicaciones y luchas internas entre ellos dos. Ya veremos en los proximos capítulos, como esto afecta la relación. Gracias de nuevo por leerme; hasta el próximo capítulo.

Teresa Laurence