Chapter 6: Nada es lo que parece

V

Nada es lo que parece

Creo que le gusta ver el dolor en mis ojos, él sabe que estoy enamorada

Me besó y prometió que estaría bien.

Ambos sabemos que es una mentira, cuanto más tiempo estoy sin él,

menos viva estoy.

¡No! —grité en mis pensamientos, como si Alice pudiera leerlos, o talvez verlos, pero para cuando alcé la mirada saliendo del transe que me había causado su visión, buscándola, era demasiado tarde. Con resignación, a través de sus ojos, vi como ella había tomado la decisión por mí.

Apreté hasta arrugar los papeles que tenía en mis manos e hice lo que debía hacerse, a esta altura del partido. Mi cuerpo no se movió ni un milímetro de su posición, esta vez no interfería con ninguna especie de plan maestro guiado por un destino o por quien fuese que estuviere orquestando esta macabra sinfonía. A través de ella pude observar la desgarradora escena de un destino escrito aparentemente con sangre.

El vehículo la embistió sin detenerse, su cuerpo choco primero con el capot, y acto seguido con el parabrisas, para luego rodar por el techo hasta caer por la parte trasera del vehículo en movimiento, su cuerpo cayó estrepitosamente contra el suelo. Observé como su cabeza pegaba de lleno contra el pavimento.

Endurecí mis facciones ante la magnitud de lo que estaba presenciando, y de pronto todo se hizo demasiado conocido, mortalmente parecido, de solo recordar que si no me hubiera interpuesto contra la furgoneta aquella vez Bella hubiera corrido una suerte peor, me estremecí.

Era cierto que la distancia a la que estaba esta muchacha, era mucho mayor a la de la última vez con Bella, pero también no era menos cierto que si hubiera querido, yo podría haber evitado su accidente, presencie como Alice, a una velocidad normal, se acercaba al cuerpo y en mi fuero interno rogué para que esta vez el destino siguiera su curso, tal y como había sido trasado, dejándonos de lado.

Edward, por favor —suplicó en sus pensamientos, su voz estaba cargada de tristeza y ansiedad, hacía mucho que no sentía como alguien le importaba de esa manera. —Ella no merece morir —insistió mientras ella misma le daba los primeros auxilios, tratando de resucitarla.

La gente ya las rodeaba, y podía ver los infructuosos esfuerzos de Alice para revivirla, pero la pregunta era ¿porqué querría salvarla? ¿Porqué esta humana recién aparecida le era tan importante?

Mientras me decidía de pronto me vi a través de los sentidos de mi hermana sosteniendo su cuerpo, la visión era clara, completamente tangible, no iba a suceder ahora que yacía moribunda, sino semanas después, en el hospital.

¡Maldición! —espeté mientras apretaba el celular y discaba al anexo de urgencias del hospital universitario pidiendo una ambulancia, cuan marioneta interpretaba un papel. Di las indicaciones precisas e informe el estado de la estudiante recién atropellada, era obvio que estaría con riesgo vital, por lo que era necesario que estuvieran preparados para ¿Salvarle la vida?

¿Realmente podría la ciencia médica salvarle la vida?

Lo cierto es que una cosa es ayudarla a salir ilesa, como lo había hecho con Bella en su oportunidad, y una muy distinta era utilizar lo aprendido como médico para salvar a una persona moribunda, ya que no dependía de mis habilidades médicas, sino de la mortalidad propia del cuerpo humano en sí.

Fui testigo de como la ambulancia llegó en cuestión de minutos, y como los paramédicos ayudaron a mi hermana con el equipo adecuado a recuperar sus signos vitales.

Por la forma en como había sido embestida apostaba a que por lo menos tendría la cadera y un par de costillas rotas, eso si el golpe en la cabeza no causaba alguna especie de derrame, y la sumía en un profundo coma. La suerte de la humana no se veía para nada auspiciosa.

Yo lo sabía, pero por alguna extraña razón Alice jugaba a ignorarlo.

Me dirigí al vehículo y manejé hasta el hospital. Para cuando la ambulancia llegó yo ya estaba allí. Alice me dio una mirada cuando se bajó conjuntamente con la camilla.

—Por favor, haz algo —suplicó ahora de manera textual mientras me contemplaba dar órdenes a las enfermeras.

En su voz seguía el dejo de angustia que pocas veces le había escuchado a Alice, esta humana realmente le importaba. La incógnita era el porqué.

—Hare todo lo humanamente posible —le aclaré y me sujeto del brazo, atrayéndome hacía ella.

No la dejes morir —pidió en un pensamiento mientras me mostraba, lo mismo que me había mostrado 25 años atrás: Mi destino.

El rostro pétreamente inmortal de la chica se dibujó como una verdad irrefutable, pero a diferencia de la vez pasada, no podía ver los ojos color carmesí, como lo contemplé con Bella, así que tal vez este futuro no estaba equivocado, y lo que en realidad estábamos presenciando era el cadáver de esta chica más que la confirmación de que yo, como hacía 25 años atrás, de no haber tomado la más dolorosa decisión de toda mi existencia, hubiera hecho, así que negué con mi cabeza.

No iba a convertir a nadie, menos a esta humana, no lo había hecho con la mujer que amaba, precisamente porque no quería que viviera esta vida, menos lo haría con ella, lamentablemente para Alice esta vez no iba a interponerme en el destino como lo había hecho con Bella, si la muerte era lo que debía ocurrir, hoy eso mismo ocurriría.

Entre a pabellón, e hice lo que prometí, todo lo humanamente posible, para su suerte el daño aparentemente no era tanto, solo me preocupaba el traumatismo encefalocraniano cerrado que tenía producto del golpe, y que la mantenía en un estado de inconsciencia, persistente, a pesar de los esfuerzos de los neurocirujanos.

—¿Va a despertar? me preguntó Alice apenas salí de pabellón.

—El doctor Newton, la esta terminando de operar, no lo sabemos con certeza, pero la presión de su cerebro se mantiene muy alta explique.

En eso me interrumpió la enfermera.

—Doctor Cullen, la alumna que ingresó comenzó a decir, y desvíe mi atención a ella revisamos sus registros curriculares, y no tenemos ningún dato de algún familiar para contactar explicó.

Era protocolo que ante riesgos vitales se informara inmediatamente a algún familiar cercano, y al parecer esta muchacha no lo tenía, o había olvidado darlo, algo no poco usual para los recientemente ingresados a la universidad.

—¿Nadie? pregunté extrañado tomando entre mis manos el iPad para corroborar lo que la enfermera estaba diciendo, y efectivamente Marie Black no tenía contactos de emergencia registrados.

Parece que no es la única con problemas familiares —pensó Alice no pude evitar mi gesto de disgusto para con ella. —Puedo ir a su habitación sí eso quieres, tal vez pueda encontrar alguna libreta algo… —pensó Alice y la fulmine con la mirada, en respuesta. —Era solo una idea —se defendió al ver mí expresión.

De pronto algo no me encajaba del todo, contemplé a Alice que permanecía distraída mirando hacia otro lado, y comencé a sospechar lo que debió ser evidente desde un comienzo, ¿por qué mi hermana con poderes para ver el futuro, sugería algo tan mundano como hurgar entre las pertenencias para encontrar algún dato de algún familiar?

Mi expresión se agudizó en suspicacia, y entonces Alice corroboró mi teoría al ignorarme, se alejó un poco de mí rehuyéndome la mirada, como permanecimos callados, el momento se alargó más de lo debido, así que para no levantar sospechas le sonreí a la enfermera que esperaba cualquier indicación de mi parte.

—Lo hablaré con registro curricular, seguramente en la solicitud de admisión debe haber algún antecedente de su familia. Yo me encargo. aseguré, tomando por el brazo a mi hermana para alejarla un poco y tener una pequeña charla familiar con ella.

—Edward, ella es la muchacha de mis visiones comenzó a explicarme, apenas estuvimos lo suficientemente lejos de otros humanos Debemos… no deje que terminará su insinuación.

—¿Te has vuelto loca? interrogué, sabiendo que eso era imposible en nosotros, conjuntamente con la pregunta, la cual Alice respondió poniendo sus ojos en blanco, saque mi teléfono móvil del pantalón y disque el número de Jasper, y si había alguien que podía ayudarme a detener todo esto era él, necesitaba un aliado acá, antes que todo se complicará a tal punto de no haber retroceso.

Me llevé el teléfono al oído, mientras sentía como repicaba, le contesté.

—Por qué crees que tu visión es suficiente para irrumpir en su vida como pretendes, no tengo que recordarte como termino la última vez en que… hice una pausa recordando lo que había tenido que hacer para mantener a Bella a salvo de mí —no pasaré por esto otra vez. —le aseguré decidido.

Esta vez no termina así, yo lo he visto —pensó mientras comenzaba a mostrarme sus visiones, pero las bloquee de inmediato, no quería enterarme de como se supone iba a terminar, algo que no iba a permitir que comenzará siquiera.

Sentí la voz de Jasper.

—Necesito de tu cordura y ayuda aquí exclamé en una súplica.

—Lo siento, pero esta vez Alice me dejó fuera exclamó. A pesar que puedo coincidir contigo, ella me prohibió interferir confesó, y entonces sentí la voz de Esme de fondo que lo llamaba.

—¿Le pediste que se fuera a Brasil? le pregunté a Alice, cortando la llamada.

Ésta asintió con una disimulada sonrisa, una visión se coló sin que ella pudiera evitarlo, y era justamente lo que acaba de suceder.

Sacudí mi cabeza en confusión. Por primera vez en un siglo sentía que más que una Aliada, tenía a una enemiga.

—Sabía que le pedirías ayuda, y no podía ponerlo entre nosotros dos, no era justo para ninguno. me aclaró. Esta vez no dejaré que huyas de tu destino, Edward Alice sonó muy seria y solemne. Debes enfrentarlo aseguró como si de esto dependiera mi vida o incluso de la de ella, lo que me causo curiosidad.

Pocas veces Alice sería así de terca e intransigente, tenía que ser algo o muy malo o muy bueno para esta vez tomar el protagonismo que no tomó antes, cuando tal vez si le hubiera agradecido haberlo tomado.

—¿Qué es lo que no estas diciéndome, o más bien ocultándome? cuestioné sondeando sus pensamientos, tenía que encontrar la lógica a todo esto, pero Alice era tan o mejor que yo neutralizando mis poderes, así como yo podía bloquear los suyos, ella había aprendido a bloquear los míos.

Gruñí en frustración.

—¡Oh vamos! magullé exaltado por lo que estaba haciéndonos, otra vez.

Ella te necesita, tanto o más de lo tú la necesita a ella —pensó dejándome ver un atisbo de lo que supuestamente sucedería en un par de semanas si yo tomaba la decisión de quedarme a enfrentar mi supuesto destino.

Apreté mis labios en un gesto de molestia. Alice sabía que sus visiones dependían de las decisiones que los involucrados tuvieran, no era justo que me obligará a tomarlas, sobre todo porque sabía perfectamente lo que había ocurrido la última vez que estuve ante la misma disyuntiva.

Me alejé de ella, no tenía sentido seguir discutiéndolo. Caminé hasta la estación de enfermeras.

—Sin visitas ordené y si Alice quería que el destino que había visto se cumpliera sería a mi manera, bajo mis reglas no las suyas.

Alice me contempló alejarme sonriendo extrañamente satisfecha.

Hice un trato con el diablo, haciéndose pasar por un dios

le vendí mi alma y ahora quedé solo

con mi corazón magullado y maltratado

Un día tendré la libertad

Para finalmente dejarlo

Hasta entonces solo seré yo bailando con la oscuridad.

No había ni un registro familiar para Marie Black en sus papeles de admisión, y aunque no se me había permitido revisar el expediente completo, sabía que la secretaria era bastante exhaustiva cuando se trataba de esas situaciones.

—Lo siento profesor, trataremos de contactar a la secundaria donde estudio para ver si allí pueden darnos algún dato fue su consuelo.

El problema es que tal vez Marie no tendría tiempo suficiente, y entonces pensé en como estarían esos padres hoy pensando en que su hija estaba segura estudiando en la universidad cuando en realidad estaba conectada a un ventilador mecánico luchando por su vida.

Estaba revisando mi vehículo en el porche cuando llegó Alice.

Aún no despierta —me informó, y no era que lo necesitaba, yo mismo la había chequeado por la mañana, en realidad lo hacía todos los días porque era parte de mi trabajo con los turnos que debía realizar en el hospital universitario.

Había estado en la junta médica a propósito de su persistente coma, lo que era esperable dado el golpe, la ignoré y justo cuando estaba por adentrarse a la casa que compartíamos, le hable.

—No podrás evadirme por siempre le aseguré tratando de sondear lo que tanto esfuerzo estaba costándole ocultarme.

—No cometeré el mismo error dos veces me contestó de manera verbal.

Me detuve y le presté total atención.

—¿De que estás hablando? le discutí perdido en lo que acaba de decirme, y era difícil seguirla sin tener acceso a su mente.

—Veras Edward, he llegado al convencimiento que mientras menos sepan las personas sobre sus destinos, mejor ejecutan los mismos me adelanto. Por 25 años me he cuestionado que si tal vez, solo tal vez, yo no te hubiera mostrado todo lo que podría suceder, tu destino hubiera sido otro, incluido el destino de Bella. finalizó y si su intención con esa confesión es que yo finalmente me conformará con repetir la historia como cuan marioneta esta predeterminada, entonces Alice estaba más que equivocada.

—Ella no morirá interrumpió de pronto, y pude ver sus pensamientos. Ella despertará y nosotros estaremos allí cuando eso ocurra aseguró, con la imagen de mi cuerpo sostenido el de ella.

Fue entonces que hice algo de lo que seguro me arrepentiría, pero necesita saber lo que Alice me ocultaba, sin que ella lo pudiera prever, entonces la decisión tenía que tomarla de improviso, y así fue, estreche nuestras distancias y la sostuve por los brazos, mirándola fijamente y sin que pudiera rehuirme sondee en sus pensamientos antes que ella siquiera pensara en bloquearme. Urge en las visiones que había tenido en los últimos días, pero lo que encontré no fue precisamente lo que me hubiera imaginado.

—No puedes ver su futuro verbalicé al darme cuenta que en realidad, lo que veía Alice no era el futuro de la humana, sino el mío; por eso me manipulaba para que tomara las decisiones que me mantuvieran a su lado, solo así podría ver lo que sucedería con la muchacha, era yo el que debía sostener mi decisión de estar junto a ella, para que Alice tuviera sus visiones.

La solté apenas me di cuenta de lo que sucedía.

—¿Por qué? le cuestione y no tenía sentido que ella me empujara a decisiones que solo hacían posible ver el futuro de aquella humana, porque solo podía verme a mí y no a ella.

—Porque solo me paso esto con Bella, y tengo curiosidad, ya que no tengo idea de porque no puedo ver su futuro, solo puedo sentir sus intenciones, las que justo ahora son totalmente confusas y erráticas. Todo se aclara o materializa solo cuando estas con ella, sus futuros, tanto él de ella como el tuyo, se aclaran. Lo que significa que ambos están unidos, de una forma en que no puedo explicarlo ni menos entenderlo, y creo que solo podría si te decides a caminarlo. explicó.

—Estas consciente que acabas de sonar como una de esas adivinas que están en las ferias le conteste.

Alice me dio un pequeño empujón haciéndose la ofendida.

—Edward, se que la última vez no salió como hubieras deseado, y que has asumido las consecuencias de todo lo ocurrido por estos largos años, pero es tiempo de que sigas adelante, y tal vez Marie es lo que necesitas para lograrlo articulo y no podía ver la lógica que ella estaba viendo. ¿Cuál es la probabilidad que volvieras a toparte con una humana que tuviera ese tipo de sangre tan apetecible? insistió.

Reflexioné ante aquello antes de contestarle, porque en realidad, y aunque en principio si me pareció idéntica, lo cierto es que sutilmente no era igual que la sangre de Bella, simplemente eran extremadamente parecidas.

—Hay poco más de 7.990 millones de posibilidades comencé a decirle me interrumpió.

—Lo digo en serio. reprochó. Pasaron más de 25 años para que apareciera otra humana, no creo que sea coincidencia Edward. Yo vi su intención de buscarte aseguró recordando la primera visión confusa.

—¿Qué es lo que estas sugiriendo Alice? pregunté, y algo me decía en el fondo que no iba a querer oír la respuesta.

Alice me entregó un papel que sacó de entre sus vestimentas, estaba doblado a la mitad.

Lo abrí y me di cuenta que era un resumen de notas de alguna secundaria. Quedé petrificado al mirar el nombre del establecimiento: Instituto Forks. Distrito Escolar del Valle Quileute.