Naruto pertenece a Masashi Kishimoto. Fairy Tail pertenece a Hiro Mashima.
La historia perdida de Naruto Ōtsutsuki
Para la familia Namikaze-Uzumaki, la vida había... desaparecido, fuera de su hogar.
Habían olvidado, la existencia de Konoha y de sus habitantes. Estaban pidiendo comida a domicilio y vivían en su hogar, mientras seguían avanzando, en el libro, de la historia de su hijo/hermano perdido.
—Okasan —dijo una voz, fuera de la habitación del matrimonio Namikaze.
— ¿Sí, Saori-Chan? —Preguntó su madre, desde el otro lado. Kushina no sabía, si podría soportar, seguir conociendo más, sobre la vida de su hijo. Su hijo a quien ella y Minato, habían abandonado. Naruto se había fortalecido en otro lugar, muy lejano de la Konoha, que tanto amaban Minato y Kushina. Ellos lo habían abandonado en Konoha. Lo habían dejado, a merced de los aldeanos y los Shinobis, quienes habían perdido a sus familias en el ataque del Kyūbi.
¿Y todo para qué?
¿Para regresar a una Konoha decadente, en la cual no quedaba nada de la aldea, a la cual ellos tanto amaban y que ahora vivía en una caída económica, por culpa de los Ancianos y los Civiles (actualmente muertos), al haber desterrado a Naruto?
— ¿Vas a venir a desayunar y seguir leyendo, la historia de Niisan? —Preguntó su hija. Kushina abrió la puerta, ahora con un peine en su mano y juntas, caminaron hasta el comedor, en donde desayunaron.
Minato agarró el libro, suspirando.
Todavía recordaba, cuando descubrieron sobre como Naruto, era el responsable de tantas alianzas.
Alianzas que los estúpidos ancianos, se encargaron de arruinar, al desterrar a su hijo.
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Recuerdo
Cuando Minato retomó el puesto como Hokage, mandó a varios Shinobis, para que reiniciaran los contratos de alianzas, con aquellos que los acababan de abandonar.
Solo para que volvieran sus cadáveres desmembrados, cosa que preocupó mucho a Minato, al Consejo Shinobi y al nuevo Consejo Civil. Era claro que los odiaban.
Los odiaban por desterrar a Naruto y las posibilidades de ser perdonados, eran casi nulas.
—Tendremos que encontrar una forma de ser autosuficientes, pues ni siquiera Daimyō-Sama, quiere ayudarnos... tras el escándalo de que estoy vivo, Naruto fue desterrado y.… bueno... eso... —dijo Minato, pasándose una mano por el rostro. Jamás se hubiera imaginado, lo que el destierro de su hijo y su retorno "triunfante" a su amada aldea, desencadenaría.
Todos asintieron.
Se venían días muy difíciles para Konoha...
No.
No eran días, eran...
Eran años horribles y todos lo sabían.
Fin del Recuerdo
12: No siempre le sigue la calma.
— ¡TODOS! —La voz enérgica y feliz de Mirajane, llamó la atención de todos — ¡YA PUEDEN COMENZAR A HACER SUS TRABAJOS, A PARTIR DE HOY!
— ¿Qué pasa con ellos? —Preguntó Lucy, con una gota de pena, tras su cabeza. Todos, se estaban retirando, para completar sus misiones —Normalmente, estarían sentados y sin hacer ningún trabajo. —Mirajane se rio un poco, pero no dijo nada, entonces, Lucy miró más detenidamente — ¡Oh sí! No he visto a Loke por aquí...
—Lucy, parece que al fin fuiste capturada por el toque mágico de Loke —dijo Mirajane bromeando, al llevar sus manos a la cintura y cerrando sus ojos.
— ¡Eso no es verdad! —Contestó la otra, al instante —Es que fue él, quien encontró mis Llaves Espirituales, luego del ataque, y quería agradecerle.
— ¡Intenta decirlo de nuevo! —gruñó Erza, mientras lanzaba un barril de vino, hacía un lado.
Ante ella, un hombre alto, rubio, con ojos verdes. Una cicatriz en forma de rayo, cruzaba su ojo derecho y usaba audífonos mágicos con forma de punta. Llevaba un abrigo negro de piel con pelusa en los bordes y al final de cada manga, una camisa verde con manchas café y pantalón guinda. —No necesitamos a los débiles en Fairy Tail. —miró a Lucy —La Ojō-Sama de Fairy Tail, la principal culpable del ataque de Phantom Lord.
Natsu y Naruto se acercaron a él, con sus respectivos poderes oculares, activados. Fue Naruto quien habló, mientras se cruzaba de brazos. —No recuerdo, haberte visto contraatacando a Phantom Lord, ni haciendo nada, medianamente útil... —se quedó en silencio por un instante y frunció el ceño, como si recordara algo. — ¿Laxus te llamabas?
Laxus miró con enfado a ese rubio advenedizo, quien se negaba a reconocerlo. ¿Quién se creía? ¡ÉL ERA EL FUTURO LÍDER DE FAIRY TAIL!, ¿Y se atrevía a fingir que no recordaba su nombre? Laxus se puso de pie y avanzó, con un rostro furioso, hacía el Dragon Slayer de la Tormenta. —Rairyū no Yōroi —Pensó, mientras era rodeado por relámpagos dorados. — ¿Disculpa?
Naruto se encogió de hombros, mientras empleaba un Henge en sus ojos, para que ni Laxus, ni nadie, pudiera verlo activar su Eien Mangekyō Sharingan: Un espiral, el símbolo del clan Uzumaki. —Estoy preguntando tu nombre. —lo encerró en un Genjutsu, usó un Sello y bloqueó su magia, temporalmente y lo sentó en su lugar, una vez que su magia de Dragon Slayer, se desactivó... dentro de la ilusión, Naruto y Laxus, seguían frente a frente —Laxus, ¿verdad?
— ¡Soy Laxus Dreyar, nieto de Makarov Dreyar, así que algún día, este Gremio será mío y me desharé de ustedes! —rugió un furioso Laxus — ¡Los débiles e inútiles! —Los ojos de Laxus se abrieron y bajó la mirada: Naruto (supuestamente), lo había atravesado con su Ranryū no Tsume (Garra del Dragón de la Tormenta), haciendo que Laxus gritara en pánico, antes de ser liberado del Genjutsu. — ¿Qué...?, ¿Cómo...? —Comenzó a mirar de un lado a otro y vio a Naruto, hablando con Erza a unos metros de él, sobre quien sabe qué cosa.
Jamás, nadie podría preverlo.
Ocurrió de un minuto a otro, después de la confrontación de Laxus y Naruto.
Una luz blanca, los cegó a todos.
Cuando todos lograron ver, se toparon con que los habían dormido, pero supieron que no fue Mystogan y eso era todo.
Flotando en el aire, había un mensaje, escrito gracias a un tipo de magia, llamada (literalmente) Escritura Mágica: «Si quieren tener de vuelta a Erza, vengan a la torre de la costa del reino Caelum»
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Comienza la...
Saga de la Torre del Cielo.
