Disclaimer: Crepúsculo le pertenece a Stephenie Meyer, la historia es de Marvar, la traducción es mía con el debido permiso de la autora.
Disclaimer: Twilight is property of Stephenie Meyer, this story is from Marvar, I'm just translating with the permission of the author.
Capítulo beteado por Yanina Barboza
Grupo en Facebook: Tradúceme un Fic
Capítulo 2: Un buen final feliz
―¿Y entonces? ¿Finalmente invitaste a salir a la mamá sexi? ―pregunta Emmett―. En serio, Ed, te estás convirtiendo en un molesto idiota porque no has tenido sexo en mucho tiempo. De hecho, creo que tu virginidad podría haber vuelto. Lo comprobaré si quieres. Hago esa mierda todo el tiempo. ―Camina hacia una mesa vacía antes de que responda. Menos mal, porque quiero darle un puñetazo por sus comentarios molestos. Me pregunto de nuevo por qué me reúno con él para tomar un café dos veces por semana. Oh, sí. Es mi mejor amigo y cuñado y no tengo vida.
Hago una mueca cuando pienso en la mano de Emmett metida en partes femeninas. Sé que es su trabajo y no tengo nada en contra de la vagina (ni he tenido ninguna parte de mí dentro de una vagina durante al menos un año), pero eso está mal. Me pregunto qué tipo de pacientes tiene el Dr. McCarty, obstetra y ginecólogo. Puaj. Recuerdo que así lo conoció mi hermana y vomito un poco en la boca cuando me imagino los estribos, los guantes y a Rose. Afortunadamente, mi pedido está listo, tomo mi café y me siento con Em.
»¿Y bien? ¿La MILF*? Dijiste que lo ibas a hacer. ―Emmett bebe su gigante café con leche mientras me mira expectante.
―Lo haré. Casi lo hago. Pero ella se escapó ―admito, avergonzado por mi fracaso. Uno pensaría que sería mejor para conseguir citas, a pesar de que no he tenido ninguna en diez años. Me han dicho que soy un hombre atractivo. Las mujeres normalmente me caen encima. Simplemente no es la mujer que realmente quiero sobre mí... y debajo de mí.
―Te dije que usaras la sonrisa torcida. A las chicas les encanta esa mierda. ¿Necesito darte más consejos? Creo que Rosie obtuvo todas las habilidades de seducción de tu familia. Y sé que Esme está fuera de este mundo. Hablando de una MILF ―añade con una sonrisa.
Casi escupo mi café.
―Te dije que nunca me dijeras lo buena que está mi madre, Em. Joder, eso es solo... ―Me estremezco en mi asiento mientras Emmett mueve las cejas.
―Solo digo que tu familia tiene buenos genes. Y ese trasero también luce bien en vaqueros. ―Se agacha cuando le lanzo un trozo de panecillo. Le encanta provocarme. Tiene suerte de que sé que está bromeando.
Está bromeando, ¿verdad? Voy a fingir que está bromeando.
―¿Cómo diablos te aguanta Rosalie, Em?
―Bueno, soy guapo, tengo un empleo remunerado y soy encantador. Pero realmente creo que ella me ama por mi po…
Le tiro el resto de mi panecillo a la cara.
Tiene suerte de ser familia.
.
.
.
.
.
En el trabajo me preparo para mi entrevista exclusiva con Embry Call, el jugador de fútbol que recientemente fue condenado por tráfico de esteroides. Se supone que debe contarme información sobre los otros involucrados en el escándalo. Es una historia que podría llevarme a otro nivel. Soy muy conocido por mis reportajes de investigación aquí en Seattle, pero esto podría atraer atención nacional. Mientras imprimo mis notas, mi teléfono suena, alertándome de un nuevo mensaje.
Alice: Hola, cariño. ¿Lo viste hoy?
¿Quién carajo es Alice y por qué me envía mensajes de texto? ¿Mi asistente agregó un nuevo contacto a mi teléfono?
Le respondo el mensaje de texto.
B: Lo siento, no creo que nos hayamos conocido. ¿Quién eres?
La respuesta es inmediata, pero igualmente confusa. No puede ser un número equivocado, porque dice claramente que es de "Alice".
Alice: Jaja, zorra.
En serio, ¿qué carajo?
Alice: Ya muéstrale la mercancía al hombre. O dile cómo te sientes. Lo que sea. Solo salta sobre ese hombre antes de que Jessica-zorra corroa su paquete con sus garras.
Espera, conozco a Jessica-zorra. Quiero decir, Jessica. Este mensaje no es para mí. Miro el protector de pantalla del teléfono y es una foto de Sammy. Rayos. Joder. Mierda.
Bella tiene mi teléfono. Le entregué el mío en el muelle cuando intentaba ser arrogante, heroico y toda esa mierda. Mi mente se acelera mientras pienso en qué tipo de información hay en ese teléfono.
¿Borré todos esos mensajes sucios de Emmett? Envía mierda repugnante (aparentemente, lidiar con vaginas todo el día aumenta la tolerancia al porno desagradable).
Bueno, mientras tenga su teléfono, tal vez pueda obtener un poco de información de esta "Alice". Quiero saber si soy el hombre sobre el que Alice le envía mensajes de texto a Bella. Podría ser cualquiera porque Jessica acecha a la mayoría de los humanos con una polla. Envío un nuevo texto.
B: ¿Qué debería decir?
Alice: Oye, Edward, eres el hombre más hermoso que he visto en mi vida y sueño con tu lengua haciendo cosas maravillosas entre mis muslos.
Alice: Jajajajajajajaja
Alice: O, me encantaría pasar mis dedos por tu cabello... ¡mientras monto tu polla gigante!
Alice: JAJAJAJA
No sé qué es más grande: mi sonrisa o la erección que tengo.
Ella me quiere.
Alice: No, espera… quiero probar tu chocolate sexual. Ja, ja. ¡Ese es el mejor!
Hmm, quizás tenga que investigar esa frase.
Te amo, Alice.
No la conozco, pero creo que podría amarla después de esta conversación.
Alice: En serio, solo habla con el Sr. Sonrisa. Tienes que descubrir si esa actitud idiota, engreída y vanidosa es solo una actuación.
Amarla, tal vez no tanto. ¿Bella piensa que soy un idiota? Tal vez por eso nunca tuve una cita con ella (oh, y tal vez porque nunca le preguntaste, idiota). Maldito Emmett y sus consejos. Maldito Sr. Sonrisa.
No soy un idiota. Simplemente interpreto uno para impresionar a divorciadas increíblemente atractivas.
...
BPOV
Soy una completa idiota.
Él coqueteó conmigo y yo escapé. No iba tarde. Solo tenía miedo de estar tan cerca del lindo, lindo hombre del traje. Casi parecía que le agradaba. Ya sabes, gustarle más que agradarle. No solo como amiga o mamá. Sus ojos eran todos intensos, de un verde hoja primaveral y fascinantes cuando me miró. ¿Quién tiene ojos de ese color? Pensaría que son lentes de contacto, pero Maggie tiene los mismos ojos (sin el factor jodidamente atractivo, claro). Si tan solo él supiera lo que me hacen esa estúpida sonrisa y sus arrugas en los ojos. Es realmente injusto para mí y mi ropa interior.
Me estoy golpeando la cabeza (ligeramente, no soy emo ni nada por el estilo) contra mi escritorio cuando Angela entra con mi moca. Ella me mira y dice:
―Lo arruinaste por completo, ¿eh?
―Increíblemente.
―Cuéntame. ―Ella toma asiento frente a mí y me lanzo a contarle la triste historia de mi locura en el muelle. Ella se desmaya cuando le cuento cómo tomó a Sammy en sus brazos y saltó al bote (y ni siquiera exageré). Cuando llego a la parte en la que actúo como una estrella del atletismo, ella pone los ojos en blanco.
―Caray, eres patética.
―Oh, gracias. Eso es reconfortante. ¿Dónde están mis palabras de aliento?
―Bella, te dije que lo deslumbraras, no que lo fulminaras con la mirada y huyeras. Tienes que darme algo con qué trabajar.
―¡Ah! ¡Y yo tenía puestos los zapatos que hacen ver gordas mis pantorrillas y él vestía un traje! ―gimo en mis manos―. Un traje, Ang. ¿Tienes idea de cómo lucía este hombre?
―Oh, cariño. Te dije que esos zapatos "realzadores" y una falda no le quedan bien a nadie ―me regaña como una niña.
―Está bien ―mascullo sarcásticamente―, ya no tengo veinticinco años. Mi trasero necesita toda la ayuda que pueda conseguir. ―La miro fijamente mientras sale de mi oficina para contestar el teléfono. Vuelvo al trabajo, en lo único en lo que me siento segura. Me pierdo en mi presentación hasta que escucho mi teléfono. La tranquilidad fue agradable por un tiempo.
Mamá: Buena suerte hoy, cariño.
Bueno, esa es una agradable sorpresa. No me di cuenta de que siquiera le hubiera mencionado mi presentación. Por lo general, ella simplemente me regaña por dejar a Jake y yo le cuelgo. Le envío un mensaje de texto dándole las gracias y continúo con mi trabajo hasta que mi teléfono vuelve a sonar.
Oh. Estimado. Dios.
En mi pantalla está la foto más repugnante que jamás haya existido. Es eso un… no. Imposible. Esas cosas no pueden salir de ahí... y entrar en eso. ¿Quién envió esto? Emmett. Espera, ¿quién es Emmett? Desplazo por mis contactos y... este no es mi teléfono. Es de Edward. Mierda. ¡Necesito mi teléfono!
Rose: Hoy recibiré a Maggie, ¿verdad, don Juan?
Excelente. Voy a recibir basura con clasificación X y, como beneficio adicional, podré leer los mensajes de texto de todas sus "mujeres" hasta que se lo devuelva. Esta mujer en realidad va a recoger a su hija. Una mujer increíblemente hermosa basada en la foto en sus contactos. Suspiro. Me doy cuenta de que la he visto antes en la escuela con Maggie. Oh, Dios, es su novia. Antes de ponerme demasiado emo, aparece otro texto.
Rose: Emmett me dijo que ella se escapó hoy de ti. Jajaja. Eres tan tonto.
Sus comentarios me ofenden instantáneamente y escribo una respuesta con furia.
E: ¡Edward no es tonto!
Rayos. Yo envié eso. Para la modelo que conoce al psicópata llamado Emmett. No pude evitarlo. Estaba insultando a mi hombre. Bueno, mi hombre de fantasía secreto.
Rose: Referirte a ti mismo en tercera persona = totalmente tonto. Doblemente idiota. Quizás por eso Bella no quiere hablar contigo. JAJAJA.
Santo cielo. Ella me mencionó. No puedo evitar que mi estómago dé un vuelco nervioso. Necesito saber más, así que le respondo.
E: ¿Qué pasa con Bella?
Rose: Obviamente la asustaste. Te dije que no te desesperaras tanto.
¿Por qué estaría desesperado Edward? Maldición. Me pregunto si le importaría que la llamara y le preguntara: Oye, no me conoces, pero estoy obsesionada con Edward y necesito desesperadamente saber de qué estás hablando. ¿Bien? Gracias.
...
EPOV
Cuando escucho el timbre familiar, miro ansiosamente el texto en el teléfono de Bella. He aprendido información nueva sobre el objeto de mis afectos espiando, y no voy a detenerme ahora.
Jake: necesito verte, nena.
¿Qué carajo? ¿Quién es Jake y por qué la llama nena? Enojado, hago una bola con los papeles que estoy leyendo y los tiro a la basura. Agarro mis cosas y salgo por la puerta para ir a mi entrevista. Llegaré temprano, pero necesito salir de aquí.
Escucho los acordes familiares de una de mis canciones favoritas. Miro el teléfono. Hmm, "Edward" está llamando (bueno, Bella); incluso hay una foto que es obviamente espontánea porque nunca me di cuenta de que me estaba tomando una. Sonrío y mi enojo se suaviza al pensar que ella agregó una foto mía a su teléfono.
―Hola, Edward ―saludo bromeando.
―Ja, ja, Edward. Esto es muy vergonzoso para mí. Supongo que viste la foto… um, trato de tomar fotos de todos mis contactos...
―Claro, Bella. Sabes que podrías haberla pedido. Posaría para ti o usaría algo sexi. ―La escucho murmurar algo sobre un "traje", pero no estoy seguro.
―De todos modos... ¿qué vamos a hacer con nuestros teléfonos? De verdad lo necesito. Tienes que dármelo.
―Eso es lo que ella dijo ―decimos ambos al mismo tiempo. Ella resopla de risa. Y ahí sé que es perfecta para mí... Solo necesito conocer a este cabrón llamado "Jake".
»Bella, realmente no puedo llevártelo ahora. Estoy en camino a una entrevista. ¿Quizás podamos reunirnos después?
―No, lo siento, Edward. No puedo. Tengo una presentación extremadamente importante que hacer en una hora y tengo que configurar el modelo para el edificio antes de que comience. Podrían hacerme socia si todo sale bien. Y entonces podría pasar más tiempo con Sammy y no trabajar tanto. Significa mucho.
―Está bien, um, tal vez pueda llevarlo más tarde. Tal vez podamos cenar…
―Edward. Acabas de recibir un mensaje de texto de Heidi ―informa con frialdad―. Dice que ya está en el hotel, lista para recibirte. ¡No dejes que te arruine tu importante "entrevista"! ―Puedo escuchar la decepción y la insinuación en su voz.
―Bella ―pido desesperadamente―, no es lo que… ―No digo otra palabra porque la llamada termina.
Estoy jodido. Y no de la forma que había planeado en mi cabeza. Ese escenario era infinitamente más agradable.
El teléfono suena de nuevo y contesto con entusiasmo, esperando que haya cambiado de opinión.
―Bella, yo…
―Hola, soy Garrett. ¿Puedo hablar con Bella?
―Garrett, ella no está disponible.
―Esto es importante. Mi camión de reparto se averió en Pike y no puedo llevarle el modelo. Sé que es urgente que lo reciba. ¿Puede ella venir a recogerlo?
Mierda. No hay manera de que ella pueda recogerlo en la oficina al otro lado de la ciudad y sé que su presentación significa todo para ella. Y ella significa todo para mí. Le digo a Garrett que me envíe un mensaje de texto con la dirección de dónde está y adónde debo ir. Solo espero poder volver a mi entrevista a tiempo.
...
BPOV
―Oye, traje tu teléfono... y algo de cenar. ¿Podemos entrar? ―Maggie y Edward están parados en mi porche con una bolsa de lo que parece ser comida china―. Espero que no hayan comido. ―Lleva vaqueros y un suéter de punto trenzado. Dulce Jesús. ¿Nunca podré ponerme algo sexi cuando él me vea? Dudo un poco antes de darme cuenta de que necesito responder.
―No, no hemos comido, acabo de llegar a casa no hace mucho. Entra, por favor. ―Él mira las fotos a su alrededor. Parece un poco nervioso, muy diferente a su comportamiento engreído normal. Maggie y Sammy empiezan a jugar Wii en el estudio mientras intercambiamos cumplidos forzados―. Yo, eh, me siento cómoda en pijama ―balbuceo, señalando mi conjunto poco glamoroso.
―Te ves muy linda ―responde, luego toma mi mano―. Necesitaba verte, Bella ―murmura―, dame una oportunidad. ―Lleva mi mano a su pecho donde siento los latidos de su corazón.
Exhalo fuerte y suavemente quito mi mano de la suya. Atiendo a los niños y pongo un DVD en la otra habitación para que podamos hablar. Los dos nos sentamos en mi sofá. Edward me entrega mi teléfono con un suspiro y me mira a los ojos. Me detengo de oler su cuello o frotar su muslo.
»Me entristece un poco tener que devolverlo. Me siento más cerca de ti ahora ―dice y se acerca unos centímetros a mí. Mmm, más cerca―. Quiero explicarte lo de Heidi ―insta―, porque Heidi es mi fotógrafa.
Uf, Heidi. Siento el ceño fruncido en mi cara.
―Como sea, Edward. No tienes que dar explicaciones. No tenemos... bueno, nada está sucediendo ―replico con tristeza. Me levanto y camino hacia la cocina. Quizás necesite un trago para esto.
―Pero quiero que pase algo contigo. No sabes cuánto tiempo he esperado ―confiesa. Está parado detrás de mí―. Heidi me estaba enviando un mensaje de texto para decirme que estaba preparada para tomar las fotos de Embry Call para mi artículo. De hecho, me ayudó cuando llegué tarde. Eso es todo ―suplica―, solo te quiero a ti, Bella. He estado tratando de llamar tu atención durante seis meses. Sé que piensas que actúo engreído; pero no lo soy. Estaba tratando de coquetear contigo. Simplemente no he sido suficientemente valiente para invitarte a salir.
―Me estás jodiendo ―dejo escapar. Me tapo la boca con la mano. Él se ríe, pero su rostro cambia rápidamente.
―No, pero necesito saber si estás saliendo con alguien llamado Jake. Te llamó "nena" en su mensaje de texto.
Resoplo ruidosamente.
―Jake es mi ex. Es un completo imbécil. Entra y sale de la vida de Sammy. Créeme, no ha pasado nada entre nosotros en años.
Edward parece aliviado.
―Me alegra escuchar eso. Pero me envió un mensaje de texto diciendo que necesitaba hablar contigo.
Reviso mis mensajes. Veo el de Jake. Puaj. Probablemente quiera dinero. Luego veo la serie de mensajes de texto de Garrett diciendo que no puede entregar el modelo. Pero recibí el modelo justo a tiempo. Cómo... Edward... Él... Mi cabeza se levanta de golpe y veo la mirada seria en sus ojos.
―Entregaste el modelo. Casi te pierdes la entrevista. Por mí ―suelto sin aliento mientras avanza hacia mí. Mis ojos están fijos en los suyos. No puedo apartar la mirada, ni quiero hacerlo. Él necesita verme, cómo me siento, y yo necesito verlo.
―Sí, Bella. Haría cualquier cosa por ti. Tienes que entender eso. Quiero…
Con eso, me lanzo hacia él. Tengo buenas habilidades verticales considerando que llevo calcetines peludos. Le rodeo el cuello con mis brazos y él me atrapa como el galán musculoso que es. Hago una breve pausa para oler su cuello (porque realmente quería hacer eso) antes de besarlo en la boca.
―Quiero... Edward ―susurro antes de atacarlo con mi lengua. Su boca se abre para mí y gimo cuando me devuelve el beso. Sus manos pasan por mi cabello, acercándome. Es ardiente y delicioso y mejor de lo que imaginaba... E imaginé la perfección todas esas noches que pasé soñando con este hombre.
Estoy perdiendo rápidamente el equilibrio... y la cabeza. Creo que Edward siente esto (la parte del equilibrio) porque pronto siento la puerta presionada contra mi espalda y Edward presionado contra mi frente. Deja suaves besos por mi garganta y mandíbula, dejándome casi sin sentido. Pasa sus manos por mi trasero y agarra mis muslos, levantándome. Vaya, es fuerte y puede saltar del muelle de un solo salto.
En lo que parece cámara lenta, me levanta y luego me siento a horcajadas sobre él en mi sofá. Es lengua, manos y labios, nunca antes había sido así... He besado a hombres... pero Edward Cullen no es solo un hombre. Probablemente no sea mortal. Oh, Dios, ¿puede leer la mente? Esto es lo que estábamos haciendo en mi sueño anoche, aunque estaba en lencería, no en pijama de franela, y Edward estaba sin camisa. Me pregunto si puedo hacer esa cosa en la que abres una camisa y los botones salen volando. Mmm. No tengo tiempo para reflexionar porque todos los pensamientos se van por la ventana cuando comienza a mover sus caderas debajo de mí. Entonces es solo... mmm... ah... oh... sí... justo ahí...
―Oh, Dios ―gimo en voz alta, porque ya casi llego...
―¡Mamá! ―llama Sammy desde el dormitorio―. ¿Te lastimaste? Sonó como si te hubieras lastimado.
―Estoy bien, cariño. Solo mira la película con Maggie ―chillo, con la respiración errática.
Me río en el cuello de Edward. Puedo sentir su pecho vibrar de risa. Me siento y me libero de su enorme erección. Murmuro en voz baja:
―Una erección como esa es un desperdicio terrible.
―Siempre puedo ponerme así de duro para ti, Bella ―declara―. Créeme, no la desperdiciaré cuando estemos solos. ―Hay que agregar una superaudición y una polla monstruosa a la lista de los increíbles atributos de Edward Cullen. Me muerdo el labio para evitar gemir. Mierda, está buenísimo.
―Entonces, um, esto… ―hago un gesto entre nosotros―, ¿va a suceder? ―Para ser honesta, estoy apuntando hacia la polla monstruosa más que nada porque eso es lo que tengo en mente en este momento. Ah, y una relación también sería excelente, por supuesto.
―Oh, Bella. "Esto" va a suceder una y otra vez. Te quiero... no solo para una vez.
Ah, es tan atractivo y tiene palabras bonitas y aparentemente mira The Office. Estoy perdida.
―¡Mamá! ¡Maggie quiere palomitas de maíz! ¡Y yo tengo sed! ―grita mi hijo desde la otra habitación, rompiendo nuestra pequeña burbuja. Ambos nos reímos, aunque de alguna manera sueno como una hiena nerviosa y la risa de Edward me hace querer lamer la miel de sus cuerdas vocales.
―Sí, así que espero que "ellos" ―hago un gesto hacia la habitación donde están los niños―, no vayan a interrumpir con demasiada frecuencia, ¿eh?
―Bella, puedo tomar "eso" si puedo conseguir "esto" ―afirma mientras me acerca para besarme―. Me apunto a todo el paquete, Bella. ¿Y tú? No has dicho lo que quieres ―pide, sus ojos buscando los míos por una pista de mi respuesta. Se ve tan vulnerable... y me doy cuenta de que no he hecho nada más que frotarme en su regazo y gemir.
―Edward, yo también estoy dentro ―afirmo sin aliento―, he querido esto durante tanto tiempo... simplemente no puedo creer que esté sucediendo.
―¡Mamá! ¿Dónde están las palomitas de maíz? ―grita Sammy, con la cabeza asomando por la puerta.
―Voy, cariño. ―Me levanto para ir por el refrigerio antes de que salga y empiece a quejarse de verdad―. ¿Quieres algo, Edward?
―No, estoy bien ―responde. Sí, eso es quedarse corto, está mejor que bien. Cuando estoy en la cocina, Edward grita―: Y no necesitas un bocadillo para ti, Bella. Aparentemente soy un chocolate sexual. No me importaría si me probaras.
Oh, rayos. Nunca me dejará olvidar eso.
MILF: Siglas en inglés para Mom I'd Like to Fuck (Mamá con la que me gustaría acostarme)
Bueno, ahora sí, este es el final. Espero que les haya gustado. Me cuentan qué les pareció.
