Capítulo XXXVII: 14 de Marzo, 2004

Ya había pasado un mes y casi seis días desde que se organizó la fiesta por el episodio número 100, mismo día en que Frankie y Justin confesaron su relación a uno de sus amigos más cercanos y compañero de trabajo. Durante ese mes, ninguno de los dos tuvo tiempo de pensar en ello o que quizás Christopher no cumpliría su palabra y acabaría traicionándolos, menos tiempo tenían ahora para pasar juntos porque ambos tenían mucho trabajo que hacer además de leer el guión de lo que sucedería en los próximos episodios de la temporada e ir al set a rodar las escenas, dejando a un lado "Malcolm in the Middle", Frankie se encontraba trabajando en las secuencias finales de la secuela de "Agente Cody Banks", "Agente Cody Banks 2: Destino Londres" que tendría su estreno unos días después de que se estrenara el próximo episodio de la serie. Justin por su parte, había sido contratado temporalmente por Nickelodeon para doblar a uno de los personajes de "Los Padrinos Mágicos" y también en la serie de Disney "Kim Possible", así que debido a estos inconvenientes, no pudieron verse tan seguido ni pasar tiempo juntos como lo hacían hace unos meses.

Justin no se notaba tan afectado por tener que pasar tantos días lejos de su novio, de hecho, había aprendido a mantenerse ocupado y distraerse del pensamiento, no quería romperse la cabeza contra la pared esperando otro día libre para que pudieran recuperar el tiempo perdido. Pero Frankie, bueno, no había forma de que se distrajera y dejara de contar las horas, los días y las semanas que pasaban y cuánto tiempo faltaba para que pudiera volver a estar con su novio. Ahora que lo pensaba, no habían concretado otra cita desde que fueron al "Xtreme Park" el día de San Valentín y estaba ansiando tener otra cita con Justin, así que decidió que haría lo siguiente: si tenían un poco de tiempo libre del rodaje mientras estaban en el set de "Malcolm in the Middle", hablaría con él e intentaría fijar una cita luego de las horas de trabajo.

En la secuencia de apertura del episodio de aquel día, Reese y Dewey rompieron accidentalmente la ventana de la cocina con un balón de baseball mientras (irónicamente) jugaban al baseball.

-Oh, no ¡mamá y papá nos van a matar!-dijo Dewey apenas él y Reese entraron en la cocina y vieron la pelota de baseball en el suelo entre algunos vidrios rotos.

-Ya sé qué hacer-le dijo Reese.

Más tarde, a Reese se le ocurre un plan sorprendentemente ingenioso: sustituyen el balón que estaba en el piso de la cocina por una piedra con una nota falsa. Para cuando Hal y Lois volvieron a casa, encontraron la piedra con la nota falsa sobre el cristal roto.

"Fuera de nuestro vecindario. Los odiamos a muerte"

-Deben ser los Lustigs, los Andersons, los Coopers o los Verones-le dijo Hal a Lois mientras repasaba una larga lista de vecinos que los odian.

-Son los Hackett. Como si esto fuera a resucitar a su gato-le dijo Lois enojada, pues consideraba que se trataba de su vendetta por haber matado accidentalmente a su gato.

-Veamos si les gusta un poco de su propia medicina-le sugirió Hal. Rápidamente se levantaron del piso de la cocina y salieron de la casa mientras Reese y Dewey miraban la escena disimuladamente y luego uno al otro con preocupación.

-Voy por el auto-dijo Lois, ambos suben al auto para ir a la casa de los Hackett y darles una cucharada de su propia medicina.

El episodio empieza con la familia cenando en Luigi's, su pizzería favorita. Reese y Dewey luchan con palitos de pan, Malcolm y Hal están comiendo las ensaladas mientras que Lois está alimentando a Jamie con un palito de pan y sonríe.

-Cada dos jueves por la noche, salimos a la Pizzeria Luigi's. Son las dos únicas noches al mes que no lloro hasta quedarme dormido-explicó Malcolm mientras dirigía su vista a la cámara.

-Muy bien, muy bien. ¡Basta ya!-les dijo Lois a Reese y Dewey que seguían luchando con sus palitos de pan. Se detuvieron para mirarla-les dije que pelearé el ganador-

-¿No es increíble? cada catorce días, mágicamente nos convertimos en una familia feliz-dijo Malcolm-y aquí está por qué-un mesero llegó a la mesa con una fuente de pizza y la colocó en el centro-la pizza de Luigi es tan buena, que no sólo saca la amabilidad que está enterrada en lo profundo de la gente; momentáneamente crea amabilidad que ni siquiera está ahí-

-¿Qué tal tu día?-le preguntó Lois a Dewey con la boca llena de pizza.

-Saqué un sobresaliente en mi examen de matemáticas-contestó Dewey también con la boca llena de pizza, aquella respuesta impresionó a Lois.

Terminada la cena, la familia estaba en la entrada dispuesta a pagar la cuenta y volver a casa.

-Otra exquisita experiencia culinaria-le agradeció Hal al anfitrión mientras recibía su cambio tras pagar la cuenta, Lois se acerca mientras él retrocede un poco sujetándose la hinchado estómago con una mano antes de desabrocharse los pantalones y dejar salir su barriga, molestando a una clienta-órdenes del doctor-le explicó a la mujer. Luego se volvió hacia el mostrador donde estaba Lois-oh, Alfredo ¿puedes romper esto por mí? por la propina, por favor-

-Disculpe. ¿Qué es este "SV" en la parte inferior?-preguntó Lois señalando los recibos que había en el mostrador.

-Es el cargo por servicio-respondió Alfredo.

-¿Cargo por servicio? ¿cuál cargo por servicio?-preguntó Lois confundida.

-Añadimos un quince por ciento por el servicio. Hay mucha gente que es mala con los meseros. Llevamos años haciéndolo-le explicó Alfredo.

-¿Obligan a la gente a dar propina sin decírselo? Hemos estado dando doble propina sin darnos cuenta todo este tiempo.

-Aquí mismo hay un aviso-indicó Alfredo mientras movía una planta para mostrar un pequeño y viejo cartel de papel colocado en la caja registradora.

-¿Ese cartel pequeñito? ¿con eso lo justificas?-preguntó Lois incrédula.

-Oh, no ¿será tan malo como la zapatería o como en el circo?-le preguntó Reese a Malcolm.

-Creo que será como la caja de diez cosas o menos-contestó Malcolm.

-¿Nuestro auto está en llamas? Creo que oigo sirenas. Será mejor que nos vayamos-les dijo Hal a sus hijos en un intento de poner una excusa para poder irse pero Lois lo ignoró.

-¡¿Pones un letrerito que nadie puede leer y eso te da derecho a robar?!-exclamó Lois aún más molesta al ver lo pequeño e insignificante que era-¡¿dónde está el gerente?! ¡quiero ver al gerente! ¡no me mires así!-

-Es probable que no te vea en un tiempo, Manolo. Lo siento mucho-se disculpó Dewey en español con uno de los empleados mientras terminaba de rellenar su vaso.

Al día siguiente, en la escuela, Malcolm estaba en las mesas de la cafetería con Stevie contándole cómo después de su rabieta de la noche anterior en el restaurante, Lois se quedó en el estacionamiento durante una hora haciendo señas a los coches para que se fueran, cosa que a él le parecía poco creíble.

-Mi mamá... me llamó ebria... el día de mi cumpleaños... pidiendo dinero-le contó Stevie a su amigo. Este suceso continua con el tema de Kitty abandonándolos a él y a Abe tras lo visto en el episodio "Goodbye Kitty".

-Lo siento, Stevie. No debí quejarme-dijo Malcolm-que tu mamá te abandonara, fue imperdonable, pero ¿sabes qué?... tus verdaderos amigos nunca te abandonarán-

-Cambiando de tema, ¿cómo estás llevando el hecho de que Justin y tú ya no salgan tan seguido como hace meses?-le preguntó Craig a Frankie saliendo de su personaje.

-Bueno, fue difícil. Pero supongo que estoy lidiando bastante bien con la situación-respondió Frankie-además, tuvimos mucho trabajo que hacer el mes pasado por eso no pudimos salir muy seguido. Pero si tenemos un descanso después de la grabación, quizás debería invitarlo a salir una vez que terminemos de trabajar-

-Me parece bien. Ustedes se merecen pasar tiempo juntos después de todo un mes sin verse-dijo Craig apoyando la idea de su compañero de trabajo.

-Bien, si eso era todo lo que querías decirme. Entonces volvamos al trabajo" dijo Frankie, Craig asintió y ambos retomaron la escena-lo siento Stevie. No debí quejarme. Que tu mamá te abandonara, fue imperdonable, pero ¿sabes qué? tus verdaderos amigos nunca te abandonarán-en eso vio que una hermosa chica pasaba caminando y saltó a hablar con ella-hey, Ángela-Stevie suspiró después de haber sido ignorado por su propio amigo-Ángela Pozefsky. Es muy atractiva-explicó Malcolm mirando a la cámara mientras caminaba-creo que podría tener una oportunidad con ella. Por alguna razón, nadie la invita a salir. Quizá es tan promiscua que asusta a los demás chicos. Sí, me quedo con eso-

-Hola, Malcolm-lo saludó Ángela.

-Hola, Ángela. Me alegro de encontrarte. Estaba pensando...-dijo Malcolm pero ella lo interrumpe.

-Quieres invitarme a salir ¿cierto?

-Bueno, primero pensaba balbucear y trastabillar un par de minutos, pero sí-respondió Malcolm-¿quieres ir al Baile de Primavera?-

-Déjame ahorrarte la molestia. No quieres salir conmigo porque, antes de que salgas conmigo, mi familia tendría que aprobarlo, cosa que no harán sin darte un gigantesco mal de ojo-le dijo Ángela-así que, ¿por qué no te resignas ahora, y me dejas morir sola?-

-¿Te preocupa tu familia? eso no va a molestarme-le aseguró Malcolm.

-¿Ah, sí? Mi familia es increíblemente intrusiva, prepotente, controladora y humillante.

-Estás hablando con la persona correcta-le dijo Malcolm y ella accedió de inmediato.


Dos semanas después de perder su segunda cena mensual en la pizzería Luigi's, los chicos comienzan a olvidar su sabor.

-Estoy empezando a olvidar a qué sabía la pizza de Luigi-se quejó Dewey.

-Te dije que no te lavaras los dientes-le dijo Reese a Dewey mientras Malcolm ponía los ojos en blanco y negaba con la cabeza. Suena el teléfono de la cocina y Hal contesta.

-Hola. Sí, soy yo. ¿En serio? ¡¿en serio?!-Hal cubre el teléfono-¡sí! ¡chicos! ¡chicos! es el dueño de Luigi's que llama para disculparse con su madre. Traigan sus chaquetas. ¡Lois! los dioses de la pizza han respondido a nuestras plegarias-

Lois llega y toma el teléfono para seguir hablando.

-¿Hola?

-Hola. Habla Lawrence Cabrici, el dueño de Luigi's. Me enteré de lo que pasó, y quería llamar personalmente para disculparme-dijo Lawrence desde la otra línea.

-¿Oh? ¿y exactamente porqué te estás disculpando?-preguntó Lois, los chicos y Hal se detienen en su camino hacia la puerta.

-Por la forma en que fuiste tratada el jueves pasado. No hay excusa para ello, y no podría sentirme más terrible por ello-se disculpó sinceramente Lawrence luego de descubrir cómo fue tratada.

-Bueno, eso es muy agradable de escuchar-dijo Lois, mientras Hal y los chicos se dirigían hacia la puerta-tengo curiosidad de por qué se tardó dos semanas para dar una disculpa-

Los chicos caminan de regreso a la sala luego de escuchar aquello.

-Lo siento, pero, verá, acabo de llegar de Europa, y ni siquiera he desempacado aún. La cuestión es que usted y su familia son clientes valiosos, y realmente queremos que regresen aquí-le explicó Lawrence.

-Bueno, debo decir que esta disculpa ha superado mis expectativas-Hal y los chicos celebran y se dirigen a la puerta-entonces ¿qué tipo de reembolso nos va a dar?-

Hal y los chicos se detienen inmediatamente tras oír eso, regresan a la sala quitándose los abrigos muy molestos y vuelven a sentarse en el sofá mientras Hal tomaba asiento en uno de los sofás individuales.

-¿Qué?

-Calculo que hemos pagado al menos trescientos dólares de más a lo largo de los años. ¿Quiere enviarnos un cheque o algún tipo de cupón de regalo?

-Señora, no podemos devolverle el dinero. No tenemos ese tipo de márgenes.

-Si puede permitirse costear un viaje a Europa, puede permitirse media décima parte de eso para enmendar las cosas con un cliente al que ha estafado-reclamó Lois a través del teléfono.

-No hay ningún dios de la pizza-afirmó Hal con decepción.

-Bueno, entonces dudo que le importe, pero nunca jamás volveremos a comer una pizza en Luigi's-sentenció Lois y luego cortó la llamada para ver a su familia sentada en la sala de estar-al menos tenemos integridad-

La noche siguiente, Ángela llevó a Malcolm a su casa, ambos estaban en la entrada principal.

-Bueno, tú te lo buscaste. No digas que no te lo advertí-le recordó Ángela mientras abría la puerta.

-Mira, estoy bien. Yo...-dijo Malcolm, la chica rubia le abrió la puerta de su casa y le presentó a su numerosa y extensa familia que incluía a sus padres, hermanos, tía, tío, abuela y primos. Malcolm no habló y se limitó a hacer un gesto nervioso con la mano.

-Bienvenidos. Siéntate, siéntate-le dijo amablemente Iván (el padre de Ángela) a Malcolm. Volvió la mirada fijándose en una silla de madera que estaba en la sala de estar, por los altavoces se oía música elegante, luego desvió la mirada a su supuesta novia y se dirigió a la silla de madera donde tomo asiento, luego Ángela y su familia procedieron a tomar asiento en las sillas y sofás de la sala de estar, todos lo miraban atentamente como si se tratara de un interrogatorio policial-así que... ¿quieres casarte con mi hija?-

-¡¿Qué?!-exclamó Malcolm confundido y todos rieron, menos Ángela quien rodó los ojos.

-No pude resistirme. Siento hacerte pasar por todo esto, pero nuestra familia es muy protectora con nuestra pequeña Ángela. Necesitamos saber qué clase de chico eres-le dijo Iván.

-Bueno, eh...-Malcolm empezó-soy normal. Voy a la misma escuela que Ángela, saco buenas notas. Uh, tengo un trabajo de tres días a la semana en una farmacia con mi mamá-todos lo observaron en silencio-um... nunca tuve caries. Me puse todas las vacunas. Religiosamente, supongo que me clasificaría como agnóstico optimista. Creo que la cuestión filosófica básica es...-

-¿Podemos parar con esto? Miren, es un genio-dijo Ángela tratando de apresurar las cosas-es el chico más inteligente de toda la escuela como por mucho-

-¿En serio? ¿Un genio? di algo inteligente-insistió Iván.

-Bueno, estoy haciendo un trabajo sobre la inflación cosmológica. Es una teoría que dice que la razón por la que el universo es tan homogéneo es que, justo después del Big Bang, hubo un breve periodo de crecimiento aún más rápido de lo normal-dijo Malcolm.

-Espero que hayas mencionado la importancia de los campos de escala para todo el concepto de ruptura de simetría-señaló Iván-no es por presumir, pero hice un trabajo bastante importante en eso-

-Oh, por favor. Hasta que no encuentren una partícula de Higgs, todo son especulaciones-le dijo María (la madre de Ángela) a su esposo.

-Sí, querida-Iván desvió la mirada disimuladamente hacia Malcolm-Mujeres. Yo estoy de acuerdo con él ¿estás de acuerdo con él?-le preguntó a su esposa, María asintió-¿Nana?-

-Eh-dijo Nana encogiéndose de hombros sentada en el sofá.

-¡Te adora! ¡ven! vamos a ver cuánto puede comer un chico de tu edad-dijo Iván entusiasmado mientras todos celebraban-¡y habrá canciones! te advierto, somos grandes amantes de Botticelli en esta familia. ¿Qué tal tu historia medieval?-

-Bien, supongo-contestó Malcolm.

-¡Malcolm está en mi equipo!-anunció Iván a todos mientras abrazaba a Malcolm.


El próximo jueves por la noche, en la casa Wilkerson, a la hora de la cena, Lois decidió organizar una "Noche de Fiesta Familiar" con: cuatro tipos de enchiladas, tacos de carne y pollo, una bandeja de empanadas y otras degustaciones de la cocina mexicana.

-¡Hal, chicos, a cenar!-los llamó Lois.

-¿Qué es esto?-le preguntó Hal a su esposa mientras él, Reese y Dewey entraban en la cocina.

-¡Es Noche de Fiesta Familiar!-anunció Lois, hubo un silencio incómodo en la cocina-fui a Mariachi's. Compré cuatro tipos de enchiladas, tacos de carne y pollo, y una bandeja de empanadas-volvió a haber un silencio incómodo, hasta que dirigió su mirada al pasillo donde estaban las habitaciones-¡Malcolm!-

Hal hizo un gesto a Reese y Dewey para que tomaran asiento mientras Malcolm entraba hablando con Iván por teléfono.

-No, no, ¿bromeas? La pasé muy bien. ¿El miércoles? Sí, por supuesto. Muy bien, adiós.

-¿Quién era?-le preguntó Lois a Malcolm mientras tomaba su asiento habitual.

-El papá de Ángela-contestó Malcolm, miró las bandejas de comida sobre la mesa-¿qué sucede?-

Hal se colocó una servilleta sobre el cuello mientras Lois encendía un reproductor de música donde se escuchaba música mexicana en el estéreo.

-¿No es divertido?-preguntó Lois a su familia con una sonrisa en la cara. Todos permanecieron en silencio hasta que Dewey se levantó y apagó el reproductor, entonces volvió a su asiento-tienes razón. No necesitamos música. Tenemos nachos-coloca un bol de nachos tricolor sobre la mesa-y lo más importante es que estamos todos juntos disfrutando de un rato en familia. Así que hablemos. ¿Quién tiene una buena historia?-preguntó luego de tomar asiento.

-Bueno, hoy mi mamá perdió completamente la razón-comenzó Reese con un tono de voz sarcástico.

-Reese-lo regañó Hal.

-Mira, me he tomado muchas molestias y sé que a ustedes les gustan estas cosas, así que... ¿cuál es el problema?-dijo Lois sin quitar la sonrisa de su rostro.

-Mamá, veas como lo veas, esto no es Luigi's-le señaló Malcolm.

-La pizza de Luigi no era lo importante. La comida no es lo que importa-dijo Lois tratando de poner algo de sentido común-lo que importa es que estamos aquí sentados juntos disfrutando de la compañía del otro-

-Si crees eso, entonces ¿por qué compraste toda esta comida mexicana?-le preguntó Dewey.

-¡Bien! ¡la comida mexicana va a la basura!-exclamó Lois mientras tomaba una de las bandejas y la arrojaba al fregadero, salió de la cocina claramente herida por haberse esforzado en vano.

-Olé-dijo Hal sin mucho entusiasmo.

La noche siguiente, en casa de los Pozefsky, Malcolm hace que todos se rían mientras participan en un juego de adivinanzas en la sala de estar.

-No, no soy Copérnico-dijo Malcom mientras se oían risas en la sala.

-¿Aislaste algo que al final te mató?-preguntó María intentando adivinar al personaje.

-No, no soy Madame Curie-contestó Malcolm, y luego volvió a fijar la vista en la cámara-esto es tan genial. Cuando jugamos en mi casa, sólo podemos usar personajes de caricaturas. Personajes de caricaturas que vimos ese día-

-De acuerdo, ¿crees en la vida después del amor?-preguntó Iván.

-No, no soy Cher-respondió Malcolm a lo que todos rieron, otra vez.

-¡Nunca lo venceremos!-exclamó Iván. La tía Layla trae un plato de brownies con nueces porque saben que son sus favoritos y la abuela de Ángela le trae un sweater nuevo tejido a mano.

-¡Esto es muy divertido!-dijo Malcolm dirigiendo de nuevo la mirada a la cámara con una sonrisa en su rostro-me encanta salir con Ángela-volvió la vista a la familia de su supuesta novia y nuevos amigos-¿dónde está Ángela?-

-Se fue a casa de una amiga hace una hora-respondió María mientras tomaba su taza de café, Iván hace lo mismo.

-Oh. Bien-dijo Malcolm restándole importancia, a lo que (de nuevo) todos rieron. Después de todo, estaba más ocupado divirtiéndose con sus familiares como para pensar en pasar tiempo con ella.

De vuelta en la casa Wilkerson, Lois estaba en la cocina hablando con Francis sobre lo que había pasado en su pizzería favorita hacía tres semanas.

-¿Qué estabas diciendo, mamá?-le preguntó Francis por teléfono.

-Llevan tres años añadiendo ese quince por ciento de cargo por servicio-le explicó Lois sentada en la mesa de la cocina-quiero decir, que estoy haciendo lo correcto al protestar ¿no lo crees?-

-No sé, suena como si estuvieras haciendo sufrir a todos los demás por algo que sólo a ti te importa-señaló Francis.

-No sé por qué me molesto en hablar contigo, Francis. ¿Te mataría darme algo de apoyo cuando es obvio que tengo razón?-le preguntó Lois

-¿Me estás echando la culpa? sabes qué...-antes de que Francis pudiera empezar a discutir con ella a través del teléfono, su recién contratado asistente, Jordan tomó el teléfono y se le ocurrió una mejor idea.

-Si estuvieras tan segura de tener la razón, no estarías acudiendo a mí para aconsejarte-le susurró Jordan a su jefe.

-Si estuvieras tan segura de tener razón, no estarías acudiendo a mí para que te aconseje-Francis repitió lo que le había dicho su asistente, dejando a Lois perpleja.

-Creo que la engañamos, señor-dijo Jordan mientras cortaba la llamada de su jefe.

-No cantemos victoria antes de tiempo, Jordan-le advirtió Francis mientras se relajaba en el sofá-se me puso la piel de gallina-


El próximo jueves por la noche, Hal, Dewey y Reese deciden tomar el asunto en sus propias manos y ordenar pizza de la pizzería de Luigi antes de que Lois volviera a casa. Reese estaba poniendo unos periódicos en una mesa en el garaje cuando alguien llamó a la puerta, Dewey se apresuró a abrirla y Hal entró con una caja de pizza en las manos.

-Creí que nunca volvería a sentir ese aroma-dijo Reese mientras miraba la caja.

-Su madre no vendrá a casa hasta dentro de dos horas. Eso debería darnos tiempo para comer y destruir toda la evidencia-le dijo Hal a sus hijos mientras abría la caja, antes de que Reese y Dewey pudieran empezar, los detiene-pero antes quiero ser claro sobre esto. Lo que estamos haciendo aquí no está bien. Es moralmente reprensible a todos los niveles. Deberíamos estar avergonzados-

-Sí, sí, sí, nos odiamos muchísimo-dijo Dewey impaciente sin dejar de ver la pizza.

-Ahora, recuerden, chicos, pase lo que pase, estamos juntos en esto-les recordó Hal, pero luego se da cuenta de que falta alguien en esa pequeña reunión-¿dónde está Malcolm?-

-Está con su otra familia-Reese simplemente contestó.

-Más para nosotros-concluyó Hal, y ellos inmediatamente empezaron a devorar su pizza.

Después de atiborrarse regresaron a la sala de estar, quejándose de que estaban llenos y que les dolía el estómago debido a que tuvieron que darse prisa para devorar la pizza y deshacerse de la caja antes de que Lois volviera a casa.

-No puedo creer lo mucho que comimos-se quejó Reese.

-No puedo creer lo bien que sabía-dijo Dewey.

-Ese era el sabor del mal, hijo. Vicioso y delicioso mal-le dijo Hal-sé que tengo que disimular mi aliento, pero la sola idea de comer esta pastilla de menta me provoca ganas de vomitar-

-Nosotros nos forzamos a tragar la nuestra-le dijo Reese.

La puerta del auto se cierra y Lois entra con otro tipo de pizza.

-¡Hola a todos! ¡traje la cena! es de Pizza Connection. Tuve que conducir hasta el otro lado de la ciudad para conseguirla, pero pensé que les debía algo bueno, chicos-dijo Lois mientras caminaba cargando dos grandes cajas de pizza-sé lo difícil que ha sido estar sin Luigi's, y significa mucho para mí que me estén apoyando-todos se sienten inmediatamente culpables por sus acciones poco confiables; sin embargo, era demasiado tarde para cambiar eso, porque ahora se vieron obligados a comer la pizza que Lois compró para ellos aunque ya se encontraban llenos y sufriendo por las náuseas. Hal se esfuerza por comer una rebanada-hay queso dentro de las albóndigas-

Al rato, Justin tuvo que volver corriendo a su camerino porque le dolía el estómago y sufría unas náuseas tan intensas que quería vomitarlo todo. Entró torpemente en su camerino, abriendo la puerta bruscamente y sin molestarse siquiera en cerrarla, fue directo al baño, sintiendo como si algo dentro de él quisiera salir. Finalmente, tras varios minutos de toser sin parar, acabó vomitando en el excusado, mientras las lágrimas empezaban a asomarse a sus ojos, quemándole la visión, y algo de mucosidad caía también por su enrojecida nariz. Miró aquella desagradable masa con un fuerte olor ácido, mientras algunos trozos de comida se asomaban, menudo desperdicio, Jane y Bryan habían puesto tanto esfuerzo en comprar aquellas pizzas solo para acabar echándolo todo a un excusado. Se llevó una mano a la garganta, tosiendo horriblemente por el escozor y el ardor del ácido estomacal. Sintió que se moría y eso le dieron ganas de llorar, por desgracia ni siquiera pudo hacerlo, porque el sonido de unos golpes desesperados en la puerta del baño lo trajeron de vuelta a la realidad.

-¿Justin? ¡¿Justin?! ¿qué ocurre? ¿estás bien, cariño?-Justin escuchó la voz de su novio al otro lado de la puerta, maldición, a quien menos quería ver en ese momento era a él.

-Sí, perfectamente-respondió Justin, aún en el baño, con las manos y los brazos aferrados a la taza del excusado-¿por qué lo preguntas?-

-Es que... me di cuenta de que tenías náuseas y dolor de estómago, ¿no?-preguntó Frankie-por eso vine a verte, quería saber cómo estabas, amor y... también quiero ayudarte-

-No es nada de lo que debas preocuparte-dijo Justin, sintiendo que las náuseas lo atacaban de nuevo-estoy perfectamente bien, yo... *cof cof* te aseguro que...-no pudo terminar la frase, ya que las náuseas volvieron con más fuerza que antes y volvió a vomitar en el excusado.

-¡No me mientas! ¡no estás bien, cariño!-le dijo Frankie, que estaba apoyado en la puerta del baño para poder oír mejor a su novio-escucha, voy a entrar, quiero ayudarte, déjame ayudarte-

-¡Te digo que no quiero! déjame en paz, yo puedo con esto" respondió Justin con la voz terriblemente rasposa por la incomodidad de la acidez estomacal.

-¡A nadie le gusta estar solo, especialmente en una situación como esta! lo siento, pero quieras o no, voy a entrar a ayudarte-antes de que Justin pudiera gritarle que se fuera y lo dejara en paz, oyó que la puerta se abría de repente. Frankie entró al baño y rápidamente se arrodilló junto al menor para tratar de ayudarlo a incorporarse, pero éste lo empujó lo más lejos posible de él.

-¡Aléjate de mí! ¡no necesito tu ayuda! ¡no necesito la ayuda de nadie!

-Pero...

-¡NO TE ACERQUES A MÍ!-gritó con la voz aún rasposa, se alejó del excusado a cuatro patas y se sentó a unos centímetros, apoyando la espalda contra la fría pared de azulejos del baño de su camerino-sólo... aléjate de mí, por favor... aléjate...-

-Justin...-dijo Frankie con un tono de voz suave haciendo que su novio lo mirara fijamente, su cara estaba roja y las lágrimas fluían libremente, mientras aspiraba por la nariz para evitar que más mucosidad ensuciara su rostro-no me voy a ir por mucho que me lo pidas-

-Pero...-

-Shh, no me interrumpas, ¿de acuerdo? déjame terminar lo que tengo que decir-dijo Frankie, mirándolo seriamente. Justin no dijo nada y se limitó a asentir con la cabeza-escucha, entiendo que no quieras mi ayuda y que no querías que te viera así, pero no tienes que hacerte el fuerte en este tipo de situaciones, ¿sí?-

Justin permaneció en silencio, observando la cara de preocupación de su novio, finalmente no aguantó más y se lanzó sobre él rompiendo a llorar, Frankie se sobresaltó un poco al principio pero correspondió al inesperado movimiento rodeando el torso de su novio con sus brazos en un abrazo.

-Lo siento, lo siento...-pronunció Justin débilmente, abrazando a Frankie sin dejar de llorar.

-Ya, ya. No te preocupes-le dijo el mayor mientras le calmaba dándole palmaditas en la espalda con una de sus manos a modo de consuelo-estoy aquí, estoy aquí-

Al cabo de un segundo, ambos se apartaron un poco, Justin rodeó la nuca de Frankie, lo atrajo hacia él e intentó besarlo pero Frankie se apartó.

-No-dijo Frankie luego de separarse del abrazo de su novio.

-¿Qué sucede?-le preguntó Justin un poco confundido, el enrojecimiento de su rostro se había disipado un poco pero sus ojos seguían húmedos por las lágrimas-solo quería besarte-

-No voy a besarte, imbécil-le dijo Frankie-estuviste vomitando no hace mucho y no quiero besar a alguien que le apesta el aliento a vómito-

-¡Me lavaré los dientes! lo juro-le dijo Justin-¿y luego ahí me darás un beso?-

-Lo pensaré.

Unos minutos después, Justin abrió los ojos al darse cuenta de que su novio ya no estaba allí con él, de hecho, estaba completamente solo en el baño de su camerino. Así que se levantó con dificultad del suelo, fue al excusado y tiró de la cadena; abrió la llave del agua y se echó un poco en su rostro enrojecido para despejarse. Con pereza, salió del cuarto de baño y se dejó caer en el sofá, cerrando los ojos; sentía mucho dolor en la garganta y algo de agotamiento, pero no era nada que un poco de jarabe, Pepto-Bismol y un descanso no pudieran arreglar.

En ese momento, alguien volvió a tocar la puerta, esta vez la de su camerino, irritando un poco al actor. Se levantó del sofá de muy mal humor para darle una lección al maldito desgraciado que se atrevía a venir a molestarlo.

-¡¿Qué no puedo siquiera descansar en paz?! No me siento...-se detuvo al instante en cuanto abrió la puerta; no había nadie fuera-bien...-

Justin miró hacia abajo. Alguien había dejado en el suelo una bandeja con una taza de té, un vasito de plástico como los que te dan en los hospitales con un poco de Pepto-Bismol, jarabe para la tos y una de esas galletas de avena que solían dejar en la mesa de comida para el personal.

Algo sorprendido por el gesto hacia su persona, el menor recogió la bandeja del suelo y entró de nuevo en su camerino. No se dio cuenta de que había alguien escondido a lo lejos, observando lo que ocurría con una sonrisa en sus labios.

Evidentemente, había sido Frankie.


De vuelta en la escuela al día siguiente, Malcolm estaba hablando con su amigo Stevie en las mesas del almuerzo como lo habían hecho días atrás.

-Nunca había visto a alguien apasionarse tanto por la interpretación de Copenhague de la teoría cuántica. Creí que Nana iba a golpear a alguien-le dijo Malcolm a su amigo plenamente emocionado-nos divertimos tanto anoche-

-Vi... a mi papá quemar... su álbum de bodas…-dijo Stevie sin mirarlo. Malcolm permaneció en silencio unos segundos, hasta que una chica se le acercó.

-Hey, Malcolm-lo saludó la chica.

-Hey, Sarah-dijo Malcolm.

-Sólo quería preguntarte si querías ir al Baile de Primavera conmigo. Sé que es un poco tarde.

-Oh, whoa. Me encantaría-contestó Malcolm sin pensárselo dos veces.

-Estupendo. Entonces, ¿nos vemos el viernes?-le preguntó Sarah.

-Nos vemos el viernes-dijo Malcolm, ella se alejó dejando a ambos amigos solos, entonces Malcolm volvió su mirada a Stevie, éste se levantó de su asiento y comenzó a caminar con Stevie siguiéndolo en su silla de ruedas-¿no es genial cuando la chica le pregunta al...?-jadeo-¡Ángela! me olvidé por completo de ella. Amigo, tengo dos citas para el Baile de Primavera. Es algo así como ese viejo episodio de... bueno, cada programa. Si lo piensas, en realidad es un reto bastante interesante-la rueda de Stevie se atasca-quiero decir, Urkel lo hizo bastante bien con el truco del primo gemelo hasta que se volvió ambicioso y se hizo duque. Y Potsie no cuenta porque una de sus citas resultó ser un chico. Stevie, ¿me estás escuchando?-

-Dos chicas... dos familias... no tengo... ¡dos pulmones!-exclamó Stevie.

-¿Y eso qué tiene que ver con...?-preguntó Malcolm pero fue interrumpido.

-La gente con... tu suerte... no tiene permitido... ser cretina. Sólo... ¡elige!

-Sí, de acuerdo-dijo Malcolm dándose cuenta de que Stevie tenía razón y sabe exactamente lo que tiene que hacer. Luego se va y deja a Stevie atorado en el patio de la escuela.

El jueves siguiente por la noche, Hal sale de la casa por la puerta del jardín trasero y le da instrucciones a Reese y Dewey para que vayan en bicicleta a Luigi's a encargar otra pizza.

-De acuerdo, son las 7:35 p.m. Hay un trayecto de cinco minutos en bicicleta hasta Luigi's. Tardarán un minuto en pedir la pizza, lo que significa que deberán entregársela a las 7:56 p.m. Enviaré a su madre al centro comercial a las 7:50 p.m. y destruiremos la evidencia antes de que regrese-les dijo Hal a sus hijos.

-¿Saben? vamos a pagar por esto. Vamos a pagar a lo grande-dijo Dewey, sintiendo una enorme carga de culpa en su conciencia.

-Sí. Pero no vamos a pagar hoy-le aseguró Reese.

-Sea lo que sea que esto me haya hecho, toda esta conspiración me ha permitido acercarme más a mis chicos-dijo Hal.

-Excepto por Malcolm y Jamie-dijo Dewey notando una vez más que sus hermanos no eran parte de sus planes.

-Ellos no son como nosotros-afirmó Hal-¡ahora váyanse!-apresuró a Reese y Dewey para que se fueran y luego volvió a entrar a la casa, encontró a Lois aún conmocionada por la frase que Francis le dijo por teléfono hace unos días-hola cariño ¿que estás haciendo? ¿esas son las llaves del auto?-

-Voy a ir a Luigi's-le dijo Lois mientras se ponía una chaqueta.

-¿Qué? ¿por qué harías eso?-le preguntó Hal confundido.

-Me rindo. Ya les he infligido esto a todos ustedes lo suficiente. Voy a ir allí, voy a acercarme al mostrador, y haré lo que es justo para mi familia.

-Sobre mi cadáver-exclamó Hal.

-¿Qué?-preguntó Lois un poco sorprendida.

-No puedes rendirte ahora. Creí que éramos un equipo en esto-le dijo Hal.

-Hal, todos me han apoyado maravillosamente, pero quizás ya es suficiente.

-La mujer que amo nunca ha creído que fuera suficiente. La mujer que amo no se acercará a ese lugar en la próxima hora. Creemos en ti, Lois. Tienes que luchar contra esto-dijo Hal tratando de hacerla cambiar de opinión.

-Gracias Tienes razón. Lo haré-sentenció Lois, giró sobre sus pasos y salió de la casa.

Malcolm regresa a casa de los Pozefsky para dar una sutil explicación de por qué ya no podía verlos ni salir más con Ángela. La puerta principal se abre e Iván aparece del otro lado.

-¡Malcolm!-exclamó Iván feliz de ver al novio de su hija y gran amigo suyo-pasa, pasa-ambos entraron mientras Iván cerraba la puerta tras ellos-miren quién está aquí. Ángela, ¡ya llegó tu novio!-

-He vuelto a poner la hoja sobre la mesa. Podemos recrear la batalla de Lepanto con aceitunas y apio" dijo María con una sonrisa en el rostro mientras el resto de la familia Pozefsky lo recibía, alegres de volver a ver a su amigo.

-No puedo quedarme-les dijo Malcolm.

-El sábado, Ángela y tú tienen que venir con nosotros. Los acróbatas taiwaneses están en la ciudad-dijo Iván entusiasmado.

-No creo que pueda ir.

-Bueno, Ángela y tú pueden acompañarnos a la noche de cine. Y no aceptaré un "no" por respuesta.

-No puedo-dijo Malcolm.

-¿Por qué no? ¿qué te pasa?-preguntó Iván algo extrañado.

-Está terminando conmigo. Cosa con la que estoy totalmente de acuerdo-anunció Ángela a su familia que rápidamente se giró para verla-no hemos hablado en dos semanas-habla por teléfono-¿qué decías? Oh, no, no es nada-

-¿Están terminando? ¿así sin más?-le preguntó Iván a Malcolm incrédulo.

-Sí. Esto es muy difícil. Mi vida es un poco complicada ahora mismo y necesito mi espacio. Pero realmente quiero que sigamos siendo amigos-explicó Malcolm.

-"Amigos"-se burló Nana mientras se alejaba.

-No son ustedes. Soy yo. Las últimas semanas han sido geniales, pero...-Malcolm continuó pero fue interrumpido por Iván.

-Por favor. No sigas.

-No, en serio. ¿Saben lo geniales que son? miren, Ángela va a salir con muchos chicos... que serán mucho mejores que yo y...-dijo Malcolm en un intento de sonar respetuoso pero sólo empeoró la situación.

-Ahora estás siendo condescendiente. Vete-le pidió Iván.

-¿Nos vemos luego?

-Ambos sabemos... que no funciona así-dijo Iván con una expresión dolida en su rostro, la misma que tenía María y también el resto de la familia. Al parecer, todos sintieron que Malcolm había traicionado su confianza y que ya no podían seguir siendo amigos, ni pasar tiempo juntos luego de eso.

De vuelta en la casa Wilkerson, Lois reúne a todos en la sala de estar excepto a Malcolm quien había ido al Baile de Primavera con Sarah.

-Estaba dispuesta a rendirme en mi guerra con Luigi's, y entonces su padre me inspiró para entrar en acción-anunció Lois-así que, ayer, llamé a "Clyde on Your Side"-

-¿A quién?-le preguntó Hal a su esposa.

-Ya sabes, ese tipo consumista del Canal 5. Van a hacer un reportaje sobre Luigi's-dijo Lois-me dijeron que iba a salir a las 10:23. Oh, oh, oh, aquí está-

Inmediatamente encendió la televisión de la sala para que todos pudieran ver la transmisión en vivo del programa.

-Esto puede parecer una pizzería local, pero gracias a un informante anónimo, descubrimos que este lugar podría estar pendiendo de un hilo-informó Clyde en la televisión.

-Alerta, esa soy yo-le dijo Lois a su familia.

-Resulta que este restaurante añade un quince por ciento de cargo por servicio a cada cuenta. Quiero que quede claro que esto no se refleja en el pueblo italiano, donde la mayoría son trabajadores americanos decentes. Pero para el grupo de embaucadores de Luigi's, tenemos un consejo para ustedes: limpien su imagen-continuó hablando Clyde-¿quiénes son las víctimas de esta estafa? Ancianos con ingresos fijos. Adolescentes locales después de un baile-Malcolm está entre esos adolescentes y luego de darse cuenta de que está siendo filmado se esconde debajo de la mesa derramando una bebida sobre el vestido corto de Sarah-y por supuesto, el precio más alto se paga...-

-¡Dios mío!-exclamó Lois impactada tras ver a Malcolm en la televisión.

-¡Ese traidor! ¿cómo ha podido traicionar la confianza de esta familia?-exclamó Hal enfadado mientras se levantaba del sofá-especialmente a ti, Lois-

-¿Acaso no sabe por lo que han estado luchando?-indagó Dewey.

-¡Sí! ¡ese traidor! ¡mira cómo se mete esa pizza en la boca ahí mismo en el restaurante cuando nosotros tuvimos que comer la nuestra a escondidas en el garaje!-exclamó Reese también tan molesto como su padre.

-¡¿Qué?!-dijo Lois aún más impactada.

-Esta no es solo la triste historia de...-dijo Clyde en la televisión pero ya nadie lo escuchaba.

-Muy bien, me estaba guardando esto hasta que lo necesitara-dijo Reese mientras se levantaba para ver a su madre, decidiendo delatar a Hal como su arma de último recurso-papá hizo una imitación tuya de cinco minutos en el baño. Te enseñaré la cinta de vídeo si estás dispuesta a negociar-

Lois entonces mira enfadada a Hal dándole a entender que está en problemas por ambos secretos.

Malcolm vuelve a casa de Ángela después de lo sucedido en Luigi's para reconciliarse y retomar su noviazgo, a la vez quería recuperar su amistad con sus familiares, apretó el botón del timbre de la puerta principal y esperó.

-Resulta que terminar con Ángela fue un terrible error. Es triste-dijo Malcolm mientras miraba a la cámara-a veces no te das cuenta de lo que tienes hasta que lo pierdes-

Iván abre la puerta.

-Malcolm-dijo un poco extrañado de verlo parado en el porche.

-Hola-saludó Malcolm a los padres de su supuesta ex novia.

-¿Qué haces aquí?-le preguntó María también extrañada como su esposo.

-Estaba por el vecindario y estaba pensando que tal vez...-dijo Malcolm sin más preámbulos-se ven muy bien hoy-

-Esto es realmente incómodo-dijo Iván, apenas Malcolm echa un vistazo a la sala, ve que Stevie es ahora el novio de Ángela y está pasando tiempo con sus familiares.

-Si... soy el Conde... de Sándwich-dijo Stevie haciendo que todos los familiares de su nueva novia estallaran en risas y aplaudieran con él. Iván y María miraron a Malcolm en silencio y luego le cerraron la puerta en la cara.


-No puedo creer que hayan estado comiendo pizza todas las noches y ni siquiera te atrevieras a decírmelo-le dijo Frankie a Justin una vez que la grabación del episodio había concluido y ambos por fin se tomaban un descanso tras una larga jornada de trabajo.

-Oye, no me culpes. Tú estabas demasiado ocupado saliendo con esa otra familia tuya-le dijo Justin a su novio sarcásticamente mientras se lavaba los dientes tras haber corrido literalmente al baño de su camerino para vomitar toda la pizza que se había visto obligado a comer todo ese tiempo. Estaba más que seguro que después de esto, su amor por la pizza se iba a convertir en un profundo odio.

-No importa porque no vamos a pasar más tiempo juntos y lo peor de todo es que no volveremos a cenar allí-dijo Frankie mientras oía como se cerraba el grifo, se abría la puerta y Justin salía del baño.

-Todo es culpa de Lois.

-Esa vieja bruja loca-murmuró Frankie maldiciendo el carácter de Jane, pero no muy bajo para que Justin pudiera oírlo y reírse un poco, luego volvió a elevar su mirada hacia él-mira, lo siento. ¿De acuerdo? te lo compensaré, si te parece bien podemos tener una cita y salir a cenar, ¿qué dices?-

-Sí, seguro. Una cena me parece bien-contestó Justin.

-Genial, ¿qué tal si cenamos pizza?-preguntó Frankie pero tras ver la mirada seria de su novio, se dio cuenta de que era una mala idea y que no estaba de humor para bromas, y menos una relacionada con comida-ok, no. Estaba bromeando, amor ¿qué tienes en mente?-

-Nada en especial por si te lo preguntas. Recordé que no hace mucho abrieron un nuevo restaurante de hamburguesas, tal vez podríamos ir juntos y cenar ahí-sugirió Justin esperando a que su novio aceptara su idea.

-Bien, iremos en cuanto salgamos de aquí.