Día 27: Jamas he hablado de esto

Uraraka acariciaba la cabeza de Bakugo sobre su regazo y veía como Kirishima lo abrazaba ocultando su rostro en el pecho, Bakugo no paraba de llorar era un llanto silencioso, cubría sus ojos con el dorso de su brazo. Era bastante doloroso para el hablar de eso, y lo había hecho en un momento de debilidad, ¿Cómo podría volverá verlos al rostro después de eso?

Era una tarde normal, estaban jugando videojuegos como todas las tardes en la habitación de Bakugo, todo era bastante normal cuando la luz del edificio se había ido, Bakugo se puso bastante nervioso por ello.

—¿Tsuki...Estas bien? —Pregunto Uraraka algo preocupada viendo a Bakugo con la lamparita de su celular.

—Estoy bien—Dijo con rudeza Bakugo.

—Tsuki...estas sudando—Menciono Kirishima tocando su hombro, pero Bakugo se levantó y se alejó.

—Déjame en paz—Menciono Bakugo.

Fue a su armario rápidamente a buscar algo, estaba muy desesperado.

—Kiri—Dijo con autoridad—Pon la maldita luz aquí.

Kirishima se extrañó un poco por el comportamiento de Bakugo, si era mandón, pero nunca se había comportado de esa manera, Kirishima llevo rápidamente su teléfono junto a el, apuntando al oscuro armario, hasta que encontró una lámpara grande y la encendió. Esa fue la única manera en que pudo volver un poco en si.

Ambos chicos se preocuparon por el comportamiento de Bakugo, de un momento paso de estar tranquilo a estar demasiado ansioso, y no decía l porque, los dos sospecharon, pero no le preguntaron nada, sabían de antemano que el rubio no les respondería.

—¿Por qué demonios se me quedan viendo como un bicho raro? —Pregunto al fin Bakugo.

—Es lo mismo que te queríamos preguntar—Dijo Kirishima un poco preocupado.

—¿Te encuentras bien Tsuki? —Preguntó Uraraka.

—Si ya déjenme en paz—Bakugo estaba demasiado a la defensiva—Espero que vuelva pronto la luz—Fue ahí que entendieron Kirishima y Uraraka lo que estaba pasando.

—Tsuki—Pregunto con cautela Uraraka—¿Te...te da miedo la oscuridad?

No hubo respuesta por parte del rubio, estaba demasiado sorprendido por lo que le había dicho la castaña.

—No quiero hablar de eso—Fue cuando Bakugo inmediatamente se subió a la cama y se recostó, no veía el teléfono ni nada, tan solo se dedicó a esperar a que la luz volviera.

Sintió como ambos chicos se subían nuevamente a la cama, les iba a reclamar cuando sintió que Uraraka lo jalaba hacia su regazo y le acariciaba el cabello. Aquello se sentía bien y lo hacía sentir cómodo, pero algo avergonzado de lo que estaba pasando.

—Nos puedes decir lo que sea, sabes—Dijo Uraraka mientras le acariciaba el cabello.

—Si Tsuki nos puedes decir, para eso estamos aquí—Kirishima dijo poniéndose a un lado de él.

—Déjenme en paz—Bakugo dijo malhumorado.

—¿Paso algo cuando eras niño? –Kirishima insisto.

—Cállate.

—Te quedaste encerrado en el baño a oscuras?

—¿Qué te calles?

—En el campamento...

—Cállate—Bakugo se levantó con los ojos vidriosos—Solo cállate...odio la oscuridad, odio ver la risa burlona de esa psicópata entre las sombras, odio ver aquel tipo que aparece de la nada con una neblina, odio pensar que ese maldito de los labios partidos vulva a salir de la nada y me tome por el cuello.

Bakugo sudaba estaba nervioso y sus ojos cristalinos, Uraraka lo abrazo e hizo que volviera a recostarse en su regazo para seguirlo cuidando.

—Ya paso, y sé que no le has dicho a nadie...pero ya no tienes por qué temer...estaremos aquí para apoyarte y cuidarte—Uraraka menciono mientras continuaba acariciándole el cabello.

—Nunca te dejaremos solo Tsuki, eso jamás—Kirishima dijo mientras le daba un beso en la comisura de los labios para después abrazarlo.

Bakugo se sentía en tanta paz y en confianza para decirles algo que no se había atrevido a decir en mucho tiempo.


Mis estrellitas estamos en el día 27, faltan cuantro minifics y terminamos, mañana empezamos con los fanfics programados