Día 29: Defecto que mas amo

Era la primera vez que lo notaba, despertó por la mañana antes que Bakugo y Uraraka, él se encontraba en medio de los dos, y fue la primera vez que se dio cuenta de todas las innumerables cicatrices que tenían en su cuerpo. Eran héroes, de eso no había duda, y en muchas ocasiones no salían sin un rasguño.

Bakugo tenía una cicatriz muy grande en su pecho, otra en su hombro y otra más en su abdomen, de aquellas batallas que obtuvo con Shigaraki. Uraraka tenía una en su hombro izquierdo, y otra cerca de su busto.

Había visto esas cicatrices miles de veces, él también tenía miles de ellas, pero esa mañana había algo en ellas que lo hizo pensar en lo afortunado que se sentía al tener a ese par en su vida. Las personas dirían que las cicatrices que tenían eran feas, pero a él no le importaban, eran heridas de sus batallas, contaban una historia, él se sentía orgulloso de eso.

El sentía que entre los tres podrían alcanzar mucho juntos, derrotar a cada villano que estuviese en su camino, era algo sumamente especial para él, estar siempre juntos los tres.

Le dio un beso en el hombro desnudo a Bakugo besando su cicatriz y en el escote de la chica besando de igual manera su cicatriz, un defecto, que no lo consideraba como tal, un defecto que más amaba.


Estamos en la recta final, este pequeño fic lo escribí en base al concepto kintsugi, el cual dice que las cicatrices pueden ser algo hermoso. Espero les guste