Naruto tenía la idea de que ser alto solucionaría varios problemas. Pues ser bajo era ser un niño, ser tratado como tal y ser burlado.
Claro que en ciertos aspectos había hallado ventajas. Podía perderse en una muchedumbre, escabullirse con una sonrisa en su rostro y tener mucho más espacio para correr.
Solo cuando se convirtió en miembro del equipo 7, cuando se hizo más notorio que Sakura-chan miraba a Sasuke, quien era el novato del año y él solo...
Sakura era más alta que él. Ella podía mirarlo con superioridad, diciéndole "pequeño Naruto" y aferrándose al Uchiha, otro poco más alto, cuyos ojos cerrados y postura rígida delataban su incomodidad a la vez que resignación a regañadientes.
Kakashi-sensei despeinaba su cabello de rayos de sol y Sasuke solo era distante, solo era el más grande Teme que había conocido en su vida.
Un día, Naruto entrecerró sus ojos duramente y se encaminó hacia el Uchiha con una palpable determinación, poniéndose de puntillas y contemplando su rostro por casi un minuto.
—¿Qué estás haciendo, Naruto? —preguntaba Sakura-chan, sin acercarse aún, mientras el Uchiha fruncía el ceño pero no le decía nada al rubio, quizá con una rara expectación sobre lo que haría.
Naruto aplastó su oscuro cabello rebelde, ese en la parte de atrás que se alzaba ligeramente dándole su característico peinado.
Sasuke se alejó rápidamente de su alcance y Sakura le dio un golpe a la parte posterior de la cabeza de Naruto.
—¡Baka! ¿Por qué hiciste eso? —preguntó, hablando por el Uchiha levemente incrédulo.
—¡Sigues siendo el alto, Teme! —exclamó con un dedo acusador en su dirección.
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Bienn…, tenía una idea para algo más elaborado que esto cuando lo escribí hace dos años. En fin, espero que les haya gustado.
