-Tokimitsu ha conseguido novia, Tokimitsu ha conseguido novia -gritaba Bachira con voz cantarina corriendo por el corredor del autobús.

Las quejas y risas le siguieron, junto a un pobre Tokimitsu haciendo aspavientos para defenderse lo más que podía de las preguntas y risas a su alrededor.

Barou gritaba imperando callar a los alborotadores, Nagi se golpeaba la cabeza con la ventana luego de quedarse dormido en el mismo por tercera vez, Aryu movía su cabello de un lado a otro.

Era un desorden, si no fuesen enemigos naturales dentro de una cancha, podrían ser un grupo normal de preparatorio en un paseo escolar.

-ya casi llegamos, par de tontos -les habló Karasu sin moverse de su lugar, su aviso sirvió para que todos miraran por la ventana al imponente edificio de Blue Lock visto desde lejos.

-Nagi, despierta -le hablaba Reo al albino con voz calmada, zarandeándolo un poco.

En aquel bus iban la mitad, y en otros dos iba el resto, por lo que contar cuantos habían sido convocados y cuantos no habían abandonado el proyecto era imposible en estos momentos.

-así que hay fotógrafos -opinó Chigiri viendo a los susodichos frente al edificio haciendo accionar los flashes inmediatamente.

-y las televisoras también están, genial -comentó Otoya con su voz monótona reconociendo a la reportera guapa del segmento de deporte de TV Tokyo.

Karasu se veía venir la aparición de la prensa, porque todo el juego contra la Sub 20 se había vuelto demasiado mediático para su gusto, ya lo había notado en carne propia con el lío entre Kanae y él.

Pensando en ello, fue el primero en levantarse y bajar del transporte luego de que se estacionara el vehiculo, le siguió Otoya y luego Tokimitsu. Los flashes y los gritos de nombres aleatorios fueron pronunciados por los camarógrafos y fotógrafos que esperaban, a un lado de la entrada, tener la atención de alguno de los jugadores.

Karasu escuchó su nombre en varias ocasiones sin voltear a verles diferente a Otoya que levantó la diestra en saludo.

Detras de ellos, Tokimitsu pasaba la entrada con la mirada en el suelo, sin atreverse a mirar a las cámaras.

Viendo que ser futbolista profesional requería tener unas aptitudes mediáticas para con la prensa, debía de acostumbrarse pensaba el chico.

-¿como dejaste a nuestra novia? -le preguntó el ninja una vez que caminaban por los pasillos internos del edificio

Tabito negó levemente -Serás idiota...-

-¿le dijiste que yo vengo en el combo, verdad? -

-Otoya -advirtió el ojiazul, dándole una leve colleja al menor.

El ninja se resistió del golpe -bien bien, veo que es serio el asunto, respetaré a la señora Karasu de ahora en adelante.

-tonto... -le dijo Tabito, moviendo le el cabello.

Las puertas automáticas de la habitación de reunión de abrieron, ambos se encontraron de lleno con los invitados especiales de Ego.

-¡Karasu-chan! -le llamó inmediatamente Aiku tras verle entrar -que gusto verte de nuevo -

El chico de Osaka se acercó al mayor incrédulo de verlo ahí -¿Que hacen tú y tu plebe aquí? -

-¿como nos llamaste? -recriminó Niou al de Osaka que no se inmutó por la amenazante pregunta.

-Ego nos invitó a unirnos al proyecto -respondió Aiku, mientras chocaba las cinco con Otoya -...siento que tendré que repetir esa frase a todos los que van llegando. -

Karasu sonrió, entendiendo que ahora estarían compitiendo con más contendientes por el gran trono de Japón -será interesante tenerlos en el proyecto -respondió, elevando la cabeza en un saludo para seguir caminando.

Aiku sonrío de lado, deteniendolo del hombro -oye y, ¿Qué tal si dejamos lo de tu amiga en el olvido? Pelear por una chica es... ya sabes -le susurró lo ultimo acercándose más a él.

-No habría nada que pelear de todos modos, capitán mierdoso -respondió el ojiazul, sin creerle mucho al mayor dejándolo atrás para colocarse a un costado de la gran habitación.

Los más jóvenes apenas comenzaban a entrar al lugar y se notaba por lo ruidoso de la voz de Bachira, Neru, Isagi y los gritos de Niou entre medio.

-¿Todo bien? -

Karasu vio a Yukimiya acercársele y saludarlo con un apretón amistoso de manos.

-Todo perfecto -

-Vienes con cara de pocos amigos, nadie se te acerca a hablarte -

-No pude almorzar -

-no me extraña, la verdad -respuesta el ojirojo, acomodándose los lentes en la nariz.

-Bueno ¿y tu qué, maldito? muy ocupado para contestar mis mensajes -

-No eres tan especial como para que deje de hacer mis cosas y te conteste un mensaje -explicó Kenyu mirando al frente con su rostro sereno.

Karasu le miró fijamente, tratando de averiguar lo que quería saber, la tranquilidad del modelo le incomodaba por lo que desistió del análisis y fue directo -...¿si te la cogiste o no? -

Yukimiya tosió dos veces, acomodándose los lentes en el proceso. Para cuando iba a hablar la voz de ego se escuchó por los parlantes y luego la figura del mismo se reflejó en la pantalla dándoles la bienvenida... a su estilo.

Lo siguiente que diría Jinpachi marcaría sus vidas futbolísticas, como siempre hacía, desde que lo conocían.

--

Kanae acomodó, inconscientemente su cabello por detras de los hombros.

Miraba por el ventanal del local, admirando el paisaje otoñal y el como los transeúntes caminaban de un lado a otro.

Un leve sorbo a su Macchiato con caramelo dio, perdiéndose en el vapor que salía del mismo.

Debía de encontrar ahora algo que distrajese su mente en esta semana que le daban por vacaciones, un hobbie, una banda o serie nueva a la qué obsesionarse o un club nuevo con el qué aficionarse... ¿de futbol? pensó instintivamente.

Luego se regañó a si misma. No no, nada de futbol... ¿o si?

-¡¿lo haz visto?! - cuestionó con ímpetu Alyssa, sentándose frente a ella en la pequeña mesa de la cafetería.

Kanae le miró con extrañeza, pestañeando varias veces luego de volver a la tierra y ver a su amiga llegar de sorpresa -¡¿De qué hablas?! -le preguntó.

-¿¡Que si lo viste!? -repitió la rusa, buscando algo dentro de su bolso de diseñador.

-¿¡el qué?! no comprendo, Aly -

-por dios, él debe de darte bien para que te tenga así en las nubes -le regañó, murmurando antes unas palabras en ruso que no entendió, fue ahí que le vio sacar el teléfono móvil, teclear algo rápido en pantalla y mostrase en la cara de manera invasiva como siempre hacía.

Kanae se ruborizó inmediatamente, quiso protestar pero enfocó la vista en el teléfono que le mostraban -...Blue Lock TV ¿Qué es esto? -

-¡Chica! ¿no haz visto tu teléfono? -

Hace 3 horas que había visto marchar a Tabito.

Desde ese momento no había visto su móvil porque quería despejar su mente de cualquier cosa relacionado a él -¿Qué pasa? ¡¿sigue él dentro?! -ahora la duda le carcomía.

-yo tampoco lo entiendo, pero todos en las redes hablan sobre esto, chica, ¡es lo del momento! -afirmó su amiga, agitando el móvil con vehemencia.

Entonces ambas se hundieron en una investigación incesante, parecía que Blue Lock se había vuelto un reality show americano, que podrían escudriñar en la vida de los participantes, que sería un acceso 24/7 y -lo más importante para el proyecto- que un torneo entre 5 equipos se había formado con jugadores internacionales de diferentes ligas del mundo, con reglas exclusivas.

Satisfechas de lo que habían logrado averiguar y entender, suspiraron a la par, Alyssa pedía al salonero un Kasutera y un sufflé blanco bañado en chocolate liquido que comerían juntas.

-adoro este postre -decía la castaña picando el pastel con el tenedor -se parece mucho a un Ptichie molokó.

-¿también lleva chocolate? -

-si, una capa gruesa encima, por dentro es como un gigante malvavisco. -

-suena a algo que no deberíamos estar comiendo. -

-no hay culpabilidad que entre en mi cerebro en este momento. -respondió Alyssa, dándole un lengüetazo al chocolate que restaba en su tenedor.

Kanae echó a reír viéndose reflejada en ella pues días atrás le había dicho a Tabito algo similar.

-debemos de iniciar la dieta luego -

-será luego, ¿estas de vacaciones, no? nadie piensa en dietas en sus días de libertad-

Arusawa volvió a sonreír, comiendo una gran porción del pastel. Era cierto, estaba libre, pero eso no quitaba que el gusano de la responsabilidad siguiera hablando en su mente.

Solo se pudo tranquilizar cuando se prometió a si misma que a mitad de semana iniciaría con la dieta y con la rutina de ejercicio.-¿y bien? -preguntó Kanae a Alyssa.

La ojiambar le miró confusa por unos instantes antes de volver a mirar al pastel -¿bien qué? -

-...ya sabes-

-...¿el qué?- respondió, terminándose el esponjoso Kasutera.

Alyssa no era del tipo de persona que respondía con monosílabas, por lo que Kanae entendió que algo había ocurrido. -te escribí el domingo-

-¿y? -

-me contestaste hasta el lunes -

Fue ahí donde Alyssa suspiró fuertemente, dejó de comer y le miró -te estás vengando -

-carajo, si -y es que la castaña solía ser muy preguntona de su relación con Tabito, definitivamente quería devolverle la jugada.

-pues te quedarás con las ganas, no pasó nada -

Kanae elevó las cejas -...la que se quedó con las ganas fue otra al parecer -

Alyssa se llevó las manos a la cabeza, entre debiles lamentos -¿por qué demonios tengo que sufrir de mutismo selectivo? Lo tenía ahí, al lado mío y yo solo me congelé -

-no seas tan dura contigo misma, Velikaya, Yukimiya-san es un buen chico, debe de haberse dado de cuenta -

La siguiente media hora la pasó regalándole apoyo moral a su desdichada amiga castaña.

Como había prometido, a la media semana había dejado de comer tantas chucherías e iniciado sus viajes matutinos al gym.

Faltaban algunos días para regresar a la agencia así que Kanae seguía libre de su primer trabajo, más no del segundo.

Cada tarde puntual llegaba a la boutique de Ginza a iniciar su turno como azafata.

Su jefa era, últimamente, muy atenta con ella e imaginaba que era por la buena presentación que tuvo en la Fashion Week. Se pensaba, tal vez, que renunciaría en cualquier momento a aquel trabajo de medio tiempo.

Definitivamente tener dos trabajos era cansado, pero eran necesarios ya que aun lo de modelar no le sustentaba como desearía, Francia aun estaba lejos para ella, además, necesitaba tener la mente ocupada.

Porque al menos una vez al día, le era imposible no pensar en como estaría Tabito allá dentro, venía a su mente de manera esporádica, mientras se bañaba o se vestía, o mientras miraba al cielo tras la ventana del taxi o cuando veía una película en la Tablet.

Y así, sin más, sonreía tontamente, como colegiala enamorada.

Las conversaciones con él eran esporádicas, mayormente en la noche cuando ambos estaban ya en cama luego de un día agotador.

Solo se mensajeaban, a veces largas conversaciones, otras cortas, poniéndose al día entre fotos, videos, risas y coqueteos.

Ella había logrado comprar la suscripción a Blue Lock TV e interesarse en el equipo del cual el cuervo se había integrado pero aun se perdía con los nombres y no entendía la tabla de juegos de la liga.

Sin siquiera ella quererlo el tiempo pasaba rápido, pero solo cuando no pensabas en el tic-tac de las manecillas.

Se había visto las ultimas series coreanas del momento, habia re-acomodado todo su closet, ayudó a su hermano pequeño en sus clases de artística y había logrado, al final, verse la retransmisión de Blue Lock vs Japón Sub20.

Ahora era lunes, hace 7 días atrás se había despedido de Karasu, si que le había sacado provecho a su semana libre, y ahora se dirigía a la agencia de Inou luego del gym para incorporarse en sus obligaciones.

Nada más llegar le hicieron entrar a la sala de reuniones, estaban todos, el jefe de publicidad y marketing, diseño, el fotógrafo, el estilista, la secretaria de Inou, y el mismo Inou presidiendo la mesa larga.

Le llenaron de flores y regalos dándole la bienvenida y automáticamente le pusieron al día del planeamiento a futuro que tendría de aquí a los próximos 3 meses.

Le fue una sorpresa enterarse de que su agenda de trabajo estaba abarrotada y eso era buena señal, no solo para la empresa sino para ella como modelo.

-te necesitamos al 100%, Arusawa-san, tenemos tanto trabajo por delante que tu deuda con la empresa se ha saldado-

-¿...que quieres decir con eso?-

-a partir del otro mes comenzarás a recibir tu suelto entero- anuncio Inou con voz calmada, girando su silla hacia el ventanal tras él que mostraba la vista de la ciudad.

Un grito de alegría profirió Kanae, saltando de felicidad.

Las clases de modelaje, de belleza, como maquillarse, la ropa cara, sus transportes, el canto, pelo, modales al hablar, todas esas lecciones y objetos materiales que la habían formado una modelo se los había pagado Inou con la condicion que a futuro se pagarían junto a regalías.

Solo había restado 1 año y 2 meses desde que firmó su contrato para pagarle todo al viejo Inou

En las 2 horas próxima de reunión no paró de sonreir, para cuando terminó, todos se marcharon a sus respectivos pisos menos a ella que fue retenida por la salida la secretaria, el tipo de marketing e Inou.

-Debemos tomar una decisión respecto al chico deportista -habló el sujeto encargado del marketing

Kanae parpadeó varias veces -¿perdón? -

Inou, al fondo, seguía en silencio como una gárgola, hablaba solo cuando algo de importancia lo requería.

-Arusawa-san, ya sabe que esto es así. Eres ahora la cara de la agencia y debemos de evaluar si aquel chico no daña tu imagen y a la empresa- explicó con rectitud.

Vacilante, Kanae miró por una fracción de segundos al viejo Inou mientras tragaba en seco.

En su momento, le había informado a Tabito que, a menos que la noticia llegara al The Japan Times, su jefe no se enteraría.

Pero con su recién buena presentación en la pasarela del sábado de seguro los rumores y las fotos que les habían tomado antes se habían extendido aun más saliendo del internet.

Sin contar, claro, que Tabito le había dicho que había hablado con él. Al inicio no le creyó pero viendo como Inou le miraba con una pesada sombra en sus ojos corroboraba que era cierto.

-¿estás saliendo con Karasu Tabito de Blue Lock? -preguntó el jefe de Marketing, señalando la acusadoramente.

Gracioso, ella se hacia esa pregunta todos los días.

Su mirada fue a la secretaria de Inou, la chica de lentes le miraba con una ceja alzada, después de todo era ella que, aquel día en los bolos, se había percatado de la presencia de los deportistas en el lugar.

-¿que sucedería si digo que si? -cuestionó, Kanae, tanteando el terreno.

El jefe de Marketing, de un momento a otro, cambio su expresion seria y rigida por una sonrisa, mientras alzaba las manos. -eso sería ¡fa.bu.lo.so para la publicidad! después de todo ¡Blue Lock es la tendencia de ahora! -

Inou hizo una mueca de molestia mientras recargaba la espalda en la silla.

Los presentes tuvieron que aguantar una presentación en power point del jefe de marketing sobre "por qué es beneficioso que los rumores de citas ronden a Arusawa-san"

-No hay publicidad buena o mala -explicaba. -y aun somos una agencia pequeña dentro del sector, pequeña pero con éxito, estos casos se dan muy poco, miren por ejemplo a la antigua Big hit-

-eso es musica- atacó la secretaria

-da igual, es una empresa también, y ahora facturan casi al nivel de Madonna-respondio el tipo, feliz de dar cátedra de un tema que le gustaba.

Faltaba poco para el mediodía y, bajando las escaleras, Kanae sentía aun la voz chillona del jefe de marketing taladrándole los oídos.

Se le había antojado su típico Macciato con caramelo e iría por uno a la cafetería de al frente.

-Disculpa-

-¿si? -Kanae se detuvo a media escalera, viendo frente suyo, a un chico de pelo corto, rubio y alto vistiendo una campera roja.

-¿Inou está en su oficina? -preguntó el joven, señalando con el dedo índice hacia arriba.

-así es, ¿vienes para un casting? estás a tiempo de asistir -respondió, siguiendo su camino sin mucho interés.

El rubio sonrió de lado, le miró de arriba abajo y este gesto no pasó desapercibido por la pelinegra. -¿trabajas aquí? -

-Demasiadas preguntas ¿no crees? -

-¿tienes una cuota de preguntas? -

-No tengo por qué responderte ya-

El chico volvió a sonreírle, parecía que la situación le agradaba. -hasta luego -le dijo viéndole irse.

Kanae lo ignoró y siguió su camino, farfullo molesta recordándose que tenía que hablar con Inou cuando pudiera... O cuando ya no pareciese enojado, odiaba tratar con hombres enojados.

--

Aquel lunes, en el sistema de campo del sector francés, el entrenamiento de media mañana era tiro al arco.

El circuito iniciaba en la media cancha donde se corría hasta el punto penal y a su llegada a cada jugador le llegaba el esférico con el que debía de definir a portería de la mejor manera y volver a media cancha.

Todos corrían, por turnos y en sincronía pateando de buena manera al arco donde los porteros se turnaban las paradas.

Era un entrenamiento general donde se ejercitaban muchos puntos que serían cruciales de tener a la hora de formar el 11 ideal que Loki formaría.

El joven francés no dejaba de mover los ojos, analizando cada movimiento de definición de los jugadores

Era evidente, para todos los presentes, ver quiénes eran los dos individuos que resaltaban mas en aquel ejercicio de tiro a portería.

Karasu estaba del otro lado de la cancha secándose el sudor con una toalla, había terminado la jornada y solo veía a los chicos que corrían, haciendo un análisis de algunos que aun no había tenido la oportunidad de ver jugar. -actualizado...-murmuró

Por el rabillo del ojo observó a Shidou acercarse por su derecha con una sonrisa ladina en el rostro.

-Karasu-chan, tengo una duda -

El ojiazul elevó una ceja -dispara -

-¿Cómo estas seguro de que tu chica te está siendo fiel allá afuera? -

Karasu sonrió -bueno, ¿Cómo estas tan seguro que el chico prodigio no te ha botado? -contrarrestó.

Ryusee volvió a reír, señalando al menor con el índice, todos miraban la escena a lo lejos con curiosidad -Me caes bien, Karasu-chan -

El mencionado negó, yéndose del lugar, ya había finalizado con el entrenamiento de la mañana en cancha y ahora tocaría ducharse y almorzar.

Caminando hacia su habitación encontró a Zantetsu en el pasillo, el chico iba con la piyama puesta al revez

-¿vas a dormir? -

-Pretendía tomar un descanso pero recordé que no he limpiado mis botines -

Cada vez menos entendía a ese sujeto -...bien, solo recuerda que tú habitación es la primera puerta, no la ultima, ¿Okay? -

Dejó al menor en sus cosas siguiendo su camino, luego de ducharse, vestirse y tomar su móvil para ir a la cafetería encontró esta vez a Yuzu en el pasillo.

Pasando a su lado sin decir mucho, le removió el cabello amistosamente. -Que no se te olvide almorzar esta vez -advirtió Karasu. El peliverde asintió en silencio.

-¡Karasu-san! -

-¿Que pasa, chico normal? -

-auch, eso sigue doliendo -afirmó Nanase caminando junto al chico de Osaka.

La cafetería estaba algo ruidoso pero podrían comer con tranquilidad.

-¿estas mejorando? -

-eso intento, tengo 2 días más para esforzarme, definitivamente quiero estar en la alineación inicial -afirmó, sonriendo tímidamente.

Tabito sonrió de lado, notando lo optimista que seguía siendo el menor. Eso le gustaba. Ambos tomaron asiento luego de buscar cada uno su menú -Tendrás que pasar por encima de mi -

-En cuanto pueda te aplastaré -bromeó el menor, el cuervo sonrió por igual mientras comía.

Itoshi Rin pasaba frente a ellos con bandeja en mano, su rostro sereno era tapado por algunas tiritas y vendajes en la mejilla.

-Oye, Rin Rin -llamó Karasu, pronunciado el nombre del chico de manera burlesca.

El menor no dejó de caminar pero si giró la mirada hacia su interlocutor, exasperado del apodo -tsk -

-escuché que peleaste con Shidou antes de entrenar ¿por qué tan temprano, hombre? -

-cállate, da igual -

-solo háganlo denuevo, es jodidamente gracioso -y echó a reir para exasperación del menor.

Tokimitsu, que venía tras Rin se alteró, pensando que el menor de los Itoshi despotricaría odio en ese instante -Karasu-san, no alteres a Rin-chan, es decir, estamos almorzando y no sabes la presión que genera estar aquí -

-¿que presión? -preguntó Nanase sin entender.

-La gente optimista y cool no lo entendería -respondió Tokimitsu para si, mordiéndose la uña del pulgar con nerviosismo, yéndose a sentar.

Karasu tan solo pensaba en el zoológico en el que vivía, levantaba la vista y miraba al extracto francés en pequeños grupos, él no hacia parte de ningún grupo, al contrario, estaban en todos.

Y tenía que aguantar aquello en vez de estar con su lindura

-tsk -

La pregunta de Shidou no hizo más que distraerle, porque luego de almorzar tocaba entrenamiento indivual en el gimnasio y mientras corría en la banda electrica no dejaba de pensar en la pregunta.

Es decir, él le habia preguntado si ella era su chica y ella habia aceptado... debía de entender ella que eso era una formalidad en su idioma... ¿verdad?

Ahora, sentados todos en la sala de vídeo, analizaban a sus primeros rivales.

-sientate Chevalier -

-entre más lo pidas, menos lo haré -anunció el pequeño sacando la lengua.

-¿estaria bien si le doy un golpe? -preguntó Shidou, Endoji bufó levemente entre risas.

Karasu miró con aburrimiento al bronceado -Ni se te ocurra, antenas, no te dejarán jugar si golpeas al protegido de Loki-

-buuuu-

-es hora de iniciar -decia Loki aplaudiendo para hacer callar los murmullos, y solo prosiguió cuando tuvo la atención de todos-...Bien, nuestro primer rival es Ubers, el mensajero de la corona se encarga de este equipo italiano -

Nanase tragó en seco, ante aquel apodo tan intimidante. Rin bostezó.

-Defensa, Italia es como una muralla vieja, eso es lo que tienen que esperar de ellos -prosiguió Loki.

Tokimitsu tembló en su lugar, como friki del fútbol recordaba la vieja guardia defensiva de Italia en sus mejores años.

La pantalla cambió de escena mostrando a los jugadores actuales de Blue Lock y los originales de Ubers en pantalla -Snuffy-san usará a sus centrales como mejor pueda en el tiempo que quiera... y nosotros jugaremos con ello, somos veloces, tenemos ataque, y también defensa... Una muralla divide, pero, si es alcanzable, entonces se cruza -

El murmullo general fue de aprobación y asentamientos de cabeza.

Karasu, por su parte, sonrío de lado, sintiéndose motivado al ver la foto de Aiku.

Así que se enfrentarían más rápido de lo que imaginó, perfecto.

Luego de una ligera discusión y advertencia de Loki por 3ra vez en el día a aquellos dos revoltosos, llegó la hora de descansar.

Eran casi las 11, y ya se encontraba cambiándose de ropa para dormir.

-¿encontraste tu piyama? -preguntó Karasu a Zantetsu.

-hipóclaro -

-...¿Qué? -

-he dicho que si -

-...vale- respondió el cuervo con la nota mental de que dejaría al chico de lentes dejarle hacer lo que quisiera sin refutarle nada.

De reojo vio al resto de sus compañeros de habitación, Chou leía un libro y Tokimitsu miraba su teléfono.

No sé inmutó en encariñarse con ninguno porque era el 3r cambio de roomies que tenía en la semana.

¿La culpa? Shidou y Rin. No pregunten.

Así que no se sorprendía si hubiera otro cambio en lo que resta de la liga.

Olvidándose de aquel detalle, se acostó en su cama, tomando su móvil.

Eso era suficiente para tener a Karasu con una sonrisa en los labios.

Todos lo habían notado, nadie le molestaba al verle acostarse, tomar su móvil y mensajeárse con la que todos sabían era su novia, la chica ardiente de la que la prensa hablaba.

Solo en esos momentos Karasu sonreía de verdad, porque el resto del día era el Karasu asesino qué tanto miedo daba y molestaba a los menores.

Sin Otoya o Yukimiya a su lado, Karasu solía hablar con Tokimitsu, no solo porque el chico le cayera bien sino porque era muy bueno escuchando.

La convivencia con el resto del equipo era amena quitando las peleas de dos indviduos.

Nanase era demasiado optimista, Zantetsu muy tonto, el chico Chou reservado, Yuzu igual, Endoji era un saco de testosterona parlante, diferente a Aoshi, Shidou demasiado loco y Rin demasiado mamón.

Y aun así, en ese coctel de diferencias, Loki lograba transmitirles correctamente sus enseñanzas.

Indistintiamente, cuando los chicos en la habitación vieron que Shidou entraba al lugar sin importarle a su alrededor se pusieron rígidos.

-¿que pasa, Karasu-chan? ya estas hablando con tu vieja? -

-¿que quieres, chico bronceado? -

-vengo a molestar a alguien -

-¿Te corrieron de la habitación de nuevo? -cuestionó Karasu, alarmado se levantó añresurado buscando manchas de sangre en su ropa o un nuevo hematoma en su mejilla.

-no, cuervo, solo vengo a hablar -

Karasu enarcó una ceja -¿hablar? no tengo dinero, el del dinero es Rin y Zantetsu -

-claro que si tienes dinero, idiota cuervo -le comentó el rubio entre risas, sentándose en la cama del ojiazul sin importarle más nada mirando con aburrimiento a los demás - ¿que pasa? sigan con lo suyo, malditos metiches. -

-¿Que quieres? -

-...falta un día para el juego -

-lo se -

-...apóyame -

Esa petición había ocurrido ayer y aún hoy, 24 horas después, sentía que la había soñado.

De nuevo, estaba en su cama, mentalizado 100% en dormir temprano para estar totalmente preparado para el juego.

Estaba seguro que estaría en la alineación inicial. Se había esforzado dando 150% de su talento y fuerza para demostrar ser merecedor de la aprobación de Loki.

Aún siendo menor que él al hablarle le transmitía confianza, y lo mejor de todo, le daba sugerencias para mejorar. El francés se tomaba la molestias de hablar con cada uno y guiarlo hacia su máximo.

Eso lo valoraba.

Karasu: Sugar, no tienes que ver los juegos si no quieres.

Kanae: ¿De qué hablas? Claro que los veré.

¿pero como sabrás quien ha anotado?

Kanae: ¿Te estás burlando de mí? maldito loco del futbol.

Río levemente, imaginándote el adorable ceño fruncido que debía de tener en estos momentos.

Ese era el tipo de cosas tan mínima que le hacia extrañarle.

No era lo mismo que le escribiese a sentirla a su lado.

Tenía que dormir pero no quería dejar de hablarle.

Kanae: ¿Y no extrañas a Yukimiya-san y Otoya-chan?

No, ¿por qué lo haría?... Más te extraño a ti.


Ya está, comienza oficialmente la 2da temporada de esta historia.

Los extrañé, ha sido un tiempo de hiatus largo pero entendible ya que ahora sí ha arrancado el juego contra PXG.

Mi deseo es hacer esta historia lo más canon posible, eventualmente algunas cosas seran diferentes pero me apegaré lo más que pueda al canon.

No prometo fecha para el siguiente capítulo pero ya saben que si me comentan mucho y me muestran amor me motivo más y vamos a lo que todos queremos.

Por último, estuve subiendo uno que otro fanart de algunos momentos de la historia, así que pueden re-leerse la historia y encontrarlos~ (Vayan a Wttpad para apreciar los dibujos!)

¡Nos vemos pronto!