Capítulo VIII
El lunes debido a que habían llegado tarde a la mansión no alcanzaron a hacer nada y el martes tampoco hicieron mucho. Los padres de Chelsea estuvieron durante la mitad de la mañana hablando en privado con su tío Louis. Después recibieron la visita del anciano tío bisabuelo Adrien Rosier con quien también hablaron en privado hasta la hora de la comida, después de la cual, contrario a su costumbre se quedó y por primera vez en la vida habló con Chelsea y Ashley más allá de saludarlas.
Sus padres le habían pedido que revisara a Chelsea dados los fenómenos que había experimentado y a Ashley también para evitar sorpresas. Esto lo habían hecho porque Adrien Rosier había sido un rastreador (léase forma elegante de decir hacker/espía/ mercenario mágico) que a consecuencia de su edad y años en el negocio era un mago sabio y consumado. No tenía nada que envidiarle a un inefable.
El examen de Chelsea duró menos de diez minutos. Dijo que no podía encontrar nada anormal en ella en ese momento pero notaba que sus canales mágicos estaban muy cerrados y eso no tenía realmente una única solución (el sanador dijo lo mismo). Ashley estaba bien. Su única sugerencia fue ir a los goblins y pagar por un examen mágico...no eran infalibles ni perfectos pero muchas veces mostraban cosas que la magia de magos y brujas no podía.
Su tío sugirió que tal vez sus fluctuaciones se debían a una habilidad o poder latente que estaba intentando desarrollarse y manifestarse. Si esto era así de lo único que podían estar seguros hasta ahora era de los poderes que no tenía: no era metamorfomaga, no podía hablar parsel, ni avisora (capacidad de hablar con aves), no tenía lengua de felis (capacidad de hablar con gatos y otros felinos), no tenía ninguna habilidad propia de antepasados híbridos (sus padres conocían muy bien los árboles genealógicos y no había seres mágicos en su ascendencia registrada), no era una elementalista, no podía sentir magia de forma natural, no podia ver auras, no era vidente, oráculo, ni profetiza, no era legeremante natural y tampoco tenía habilidades de oclumante natural, entre otros poderes que evidentemente menos aún poseía. Al menos no hasta ese momento, pero seguía siendo muy poco probable que desarrollara alguno de esos poderes dado que aún los florecimientos tardíos de ese tipo de habilidades no surgían espontáneamente, sino que solían verse precedidos por algún episodio mágico relacionado con la habilidad.
Ese mismo martes por la tarde Albus decidió por fin darle algún tipo de instrucción (si es que podía llamársele así). Se reunió con ella en privado en una de las salas de estar de la mansión. Tenía en el centro de la habitación una cosa cubierta por una especie de humo negro fluctuame que cubría lo que sea hubiera ahí. Chelsea lo veía con interés. Jamás había visto eso.
-Es solo una combinación de encantamientos de humo con encantamientos de sifón y locomotores y una ocultación mágica simple. Nada extraordinario. Lo puse para quitar tu atención de lo que hay ahí y me escuches primero- dijo Albus quien respiró profundamente para organizar sus ideas y continuar:
-Tu hermana no está aquí porque no quiero darle ideas...tendrá su momento para enterarse de asuntos de gente grande así que si pregunta dile que te hice prometer no decir nada y que espere hasta cumplir once. Ahí abajo hay un pedestal de piedra tallada que sostiene un pensadero. Si no lo sabías ya un pensadero es un artefacto mágico increíblemente útil cuyo uso principal es visualizar memorias. Es mucho mejor que las matrices de realidad virtual muggle o sus proyectores de hologramas avanzados. Quiero mostrarte varias memorias primero y después me gustaría que me muestres algunas memorias tuyas. ¿Podemos hacer eso? No voy a pensar menos de ti ni te voy a regañar. Solo quiero ayudarte Chelsea- dijo Albus.
Chelsea estaba muy nerviosa, asustada e incómoda. No sabía que hacer. Pero su padre le había dicho que no la iba a regañar o pensar menos de ella. Su padre reveló el pensadero al lado del cual había una serie de frasquitos con una sustancia blanca brumosa en otro pedestal.
-Si papá- dijo Chelsea con resignación.
-Bien. Los primeros recuerdos son bastante...fuertes, así que arruinaré la sorpresa y te diré qué son y de dónde los saqué, ¿puedo confiar en ti?-
-Si papá-
-Este recuerdo tiene 50 años de antigüedad. Nos encontraremos en un lugar que ya conoces, con un mago a quien ya has conocido y otros a quienes probablemente jamás has visto...supongo que no es ningún placer conocerlos pero es una experiencia única-
Chelsea estaba aterrorizada de meter la cabeza en el pensadero. Fue solo tras la insistencia de su padre y su ayuda que metió por fin la cabeza en la maldita cosa. Después de sentir el terror por caer libremente quién sabe cuántos metros hacia abajo vio a su padre y fue y lo tomó de la mano.
Reconoció después de unos segundos donde estaban. Era la sede del Ministerio Británico de Magia en Londres. Estaban en el vestíbulo de entrada en medio de las chimeneas. Al fondo solo había una pared negra. Parece ser que en ese entonces todavía no estaban el restaurante, ni la cafetería, o la tienda de novedades. De un recoveco por una pared que estaba segura que era sólida tanto en el recuerdo como en el mundo real salieron dos personas. Una joven y una mayor. No se veía la cara del joven. La mayor era una bruja que iba gritando y canturreando como si estuviera desquiciada.
-¡Yo maté a Sirius Black! Hahahaha- gritaba con voz infantil seguida de una risa malvada. Chelsea reconoció el apellido de inmediato, después de todo era suyo también.
-Crucio- dijo el joven apuntando con su varita. La bruja cayó al suelo y soltó un grito desgarrador.
-¿Nunca habías lanzado un imperdonable, Potter? ¡Tienes que sentirlas! Ahora dame esa profecía- dijo la bruja con voz ligeramente temblorosa. La bruja tenía un pelo horriblemente rizado, negro con algunas canas
-Ya no la tengo. Se rompió cuando tus amigos intentaron perseguirnos de regreso-dijo el joven. Al escuchar una vez más su apellido Chelsea se acercó para verle la cara con su padre todavía tomándola de la mano.
Lo reconoció con un poco de dificultad. Era Harry Potter. Un Harry Potter más joven, aunque no se veía nada bien. Usaba ropas pasadas de moda y muy desgastadas que le quedaban enormes, se veía muy delgado, tanto como ella, y bajito (estaba segura de que no era tan bajito cuando lo vio hace dos meses en el mundo real). Usaba unos lentes que cualquier otra persona hubiera tirado a la basura sin miramientos y se veía muy demacrado. A Chelsea le parecía una joven versión imperfecta y muy descuidada de su propio padre. No era feo pero en ese momento no le parecía atractivo en ese estado como de ultratumba (sin mencionar que era su abuelo -el mismo que tantos perjuicios e inconvenientes le había causado a su padre-).
-¡No! ¡Mientes! ¡Tú mientes! ¡Perdóneme amo! ¡Lo intenté, de verdad lo intenté!- dijo la bruja loca
-Pierdes tu tiempo o puede escucharte- dijo Harry Potter
-¿Ah no, Potter? El chico no miente, Bella. Veo la verdad en su patética mente. Mis mortífagos...me han decepcionado una vez más- dijo una voz alta y escalofriante aparentemente de la nada.
Bien pronto vio de dónde salió la voz. Una combinación de una especie de humo negro y ropa negra se materializó y tomó forma. Chelsea se asustó hasta los huesos. Había ahí lo que solo podía definir como un monstruo.
-Expelliarmus- lanzó Harry Potter desde su varita volteándose muy rápidamente. El monstruo lo disipó de forma no verbal y sin varita usando la mano libre, desarmando al mago más joven al mismo tiempo. Acto seguido le lanzó un hechizo verde con su varita. En ese momento una chimenea se encendió y un bloque de mármol flotante que salió volando a toda velocidad de la chimenea de enfrente libró al joven de ser golpeado con el hechizo verde. De la chimenea que se había encendido salio un mago de edad avanzada con túnicas azules. Ahora estaba empezando a dudar seriamente de las capacidades mágicas de Harry Potter. Incluso ella no era tan tonta para lanzarle un desarme a un monstruo como ese.
-¡Dumbledore!- dijo el monstruo con irritación.
-Has cometido un error al venir aquí esta noche, Tom. Los aurores están en camino-dijo el mago con una voz que se oía más joven de la edad que aparentaba.
-Para cuando hayan llegado yo me habré ido y tú estarás...muerto- dijo el monstruo con una voz malévola y haciendo gestos dramáticos que solo hacían que a Chelsea le diera más miedo.
Y a continuación le siguió el duelo mágico más impresionante que jamás haya imaginado. Estaba viendo frente a ella magia del más alto nivel. Todo era increíble: los hechizos que chocaban entre sí y soltaban rayos y fluctuaciones destruyendo el largo vestíbulo con chimeneas del Ministerio, la onda de choque que destruyó todos los vidrios en las oficinas con vista al atrio, los vidrios formando una ola, la serpiente de fuego que el monstruo escupió, un fénix, un fénix de verdad tomando otro hechizo verde, las estatuas del atrio cobrando vida, bloques de mármol y escombros siendo usados como escudos y proyectiles, el agua saliendo de la fuente y formando un orbe flotante, hechizos de muchos colores y formas siendo lanzados a toda velocidad sin parar.
Ahora, eso era un duelo mágico de verdad y no tonterías como las que había visto en la escuela o con los aurores del Ministerio. Chelsea se preguntaba cómo hicieron todo eso. Solo reconoció el hechizo de desarme que falló en aprender del mismo mago que no pudo desarmar al monstruo. Lo que siguió fue demasiado perturbador para describirlo con detenimiento: una posesión, un montón de gente llegando convenientemente tarde por las chimeneas que no habían sido inutilizadas y el mago con las túnicas azules haciendo una escena e intimidando personas con la proyección de su aura mágica -algo que tampoco había visto antes- incluido a un mago gordo que dijo ser el ministro de magia. Una vez que Harry Potter en el recuerdo tomó la cabeza de la estatua convertida en traslador ella fue sacada del recuerdo por su padre y salió expulsada del pensadero en el mundo real (afortunadamente no tropezó ni fue arrojada a una pared o al suelo).
Chelsea no supo qué hacer o decir y solo se sentó en una silla mientras su padre sacaba el recuerdo del pensadero y lo volvía a poner en un frasquito.
-Ese fue el duelo entre Albus Dumbledore y Tom Riddle segundo alias Voldemort después de la Batalla del Departamento de Misterios en mayo de 1995-
-¿El monstruo era Voldemort?- dijo Chelsea aprensiva. Ya veía por qué se le tenía tanto miedo según los dos únicos libros de historia mágica moderna que tenía en casa y no había una sola fotografía o grabado en los mismos. Era repugnante.
-Sí. Solía ser un tipo bien parecido...acabó así porque eso es lo que le pasa a la gente que se mete con las Artes Oscuras sin límites- dijo Albus casualmente como quien no quiere saber nada del asunto. Para Chelsea era un excelente medio disuasivo: meterse con las Artes Oscuras puede convertirte literalmente en alguien muy feo, por tanto es mejor ser una buena bruja y no hacer malas magias.
-¿Qué hechizos usaron?- dijo Chelsea
-¿En qué momento?-
-Cuando estaban usando las rocas-
-Oh..me imagino que archimagos como ellos ni siquiera usaron hechizos formales conscientemente para hacer eso. Hay ciertos tipos de magia como la maldición asesina que no pueden ser bloqueados, desviados o disipados con un contrahechizo así que la mejor forma de evitarlos en un duelo cuando no puedes hacerte a un lado es interceptarlos con objetos físicos no conjurados, también sirven para debilitar mágicamente o distraer al enemigo...cuanto más peso y velocidad tengan los proyectiles más dificultad tendrá tu oponente para sostener un escudo. Para la bruja y el mago de a pie como nosotros que no podemos hacer magia en ese nivel implica realizar un sencillo sortilegio con encantamientos de primer año. Primero lanzas el encantamento levitatorio compuesto, wingardium leviosa y después lanzas el encantamiento locomotor simple, locomotor, o si lo quieres hacer más enfocado petra locomotora. El problema es hacerlo a la velocidad requerida y se hace exponencialmente más difícil por el tamaño y el peso del objeto a lanzar- dijo Albus mostrándole brevemente con su varita cómo se hacía eso empleando los conjuros en voz alta y haciendo los movimientos de varita reglamentarios, así primero convocó un libro de un estante, luego lo levitó con wingardium leviosa y después lo arrojó contra la pared a una velocidad razonable empleando liber locomotor (que según el plan de lecciones de la profesora Laila estaba previsto abordar hasta mayo antes de los exámenes).
Escuchar a su padre hablar sobre el recuerdo y hacer preguntas sobre el mismo fue en muchas formas más proctivo que los últimos tres meses de la clase de Defensa
Contra las Artes Oscur onde solo le dijeron divagaciones sobre trolls y algunas clases de espíritus agresivos sobre los que no pudieron entrar en muchos detalles por su corta edad y porque ciertos conocimientos estaban restringidos por el ministerio.
Sea como sea los siguientes 20 minutos fueron de lo más interesantes, Chelsea escribió casi cuatro páginas en un cuaderno de forma francesa que tenía a mano. Un recuerdo y una conversación con su padre fueron suficientes suficientes para aprender y ver un montón de cosas: que existían 3 maldiciones imperdonables, de las cuales ella había visto dos en acción, a saber la maldición torturadora o cruciatus y la maldición asesina -la de color verde-, que ciertas clases de magia como la maldición asesina no tenían contrahechizo y por eso se tenían que interceptar con un objeto físico no conjurado, o con un fénix, si había uno dispuesto a la mano (muy improbable), qué encantamientos se utilizaban para emplear objetos físicos como rocas o escombros a modo de proyectil o escudo, lo complicado que era hacer tal cosa en un duelo para alguien que no es muy habilidoso, el uso extensivo de magia sin varita como medio auxiliar y complementario para magia con varita como se vio en cada momento de la impresionante batalla.
También aprendió que el aura mágica de ciertos magos poderosos podía hacerse visible en determinadas circunstancias y causar efecto en el medio ambiente y personas alrededor. Su padre le dijo que también Harry Potter podía hacer visible su aura mágica aunque no tenía punto de comparación con lo que podían hacer los contrincantes del duelo y en el mejor de los casos solo le servía para intimidar a los magos y brujas de a pie que no fueron bendecidos con un gran cantidad de poder mágico o que no tenían experiencia en combate mágico para plantarle cara.
-Tom y Dumbledore fueron dos de los dos humanos mágicos más poderosos que ha
dado Gran Bretaña, en la corta lista que conforma la categoría de los archimagos lo que los convierte en dos de los magos más poderosos de todo el mundo y de todos los tiempos. Hasta donde sabemos solo Gellert Grindelwald estuvo en su liga y es muy probable que solo el mismísimo Merlín los superó en poder bruto.
Se cree que Mordred y Xiang Xu también fueron más poderosos pero no tenemos forma de probarlo- dijo Albus
-¿Y Morgana?- dijo Chelsea acordándose del libro Poder femenino
-Dije magos, Chelsea, no brujas. Si Morgana volviera a aparecer y no tuvieras a Merlín a la mano probablemente necesitarías a Voldemort, Grindelwald y Dumbledore luchando juntos y al mismo tiempo con un ejército de Aurores y Magos de Choque para respaldarlos. La mujer era un verdadero terror. Los cuatro Fundadores con el personal de Hogwarts de la época apenas pudieron mantenerla a raya en confrontación directa y hubieran muerto si Merlín no hubiera llegado tiempo para salvar la noche-
-¿Quién era la bruja loca? - dijo Chelsea
-Oh, pensé que no ibas a preguntar por ella. Es la querida tía Bellatrix Lestrange- dijo
Albus
-¿Tía?- dijo Chelsea. Para ella ya era malo saber que estaba emparentada con Vinda Rosier cuya pintura quitaban de la habitación donde dormían cada vez que llegaban a la mansión Rosier (los elfos domésticos nunca fueron cooperativos con esa tarea en específico). Qué agradables familiares tenía. Primero la Acólito Número Uno, luego Madison y ahora otra chiflada con tendencias psicóticas se sumaba al prontuario.
-Era la hermana mayor de Madame Malfoy y Madame Tonks- dijo Albus con cierto desagrado.
-¿En serio?- dijo Chelsea. Ella solo había visto contadas veces a esas brujas mayores, pero las recordaba bien: Madame Tonks le caía mal y Madame Malfoy todavía más. Eran en palabras de su padre "sangre pura de la vieja ola". Su madre las detestaba a ambas a morir y formaban parte de la larga lista de personas a las que ella y su hermana tenían prohibido acercarse hasta que fueran mayores de edad y tuvieran un poco de perspectiva. Por desgracia no podían ser demasiado directos con ellas ni evitarlas para siempre ya que eran parientes debido a una tatarabuela en la línea Weasley y a una tía en la línea Rosier que también estaba relacionada con los Weasley via la familia Black.
Después siguió un recuerdo más sangriento pero igual de increíble. En el vio a Vinda
Rosier y a Gellert Grindelwald en acción con otros creyentes del Bien Mayor en la batalla de Place Cachee durante su marcha sobre París. ¿Quién hubiera dicho que su
tía bistatarabuela malvada solía ser tan bonita a pesar de la ropa poco favorecedora? Con todo no era agradable saber de sus crímenes y de cómo acabó sus días en una celda de Nurmengard frente a su no menos loco líder tres meses antes del asesinato de este a manos de Voldemort.
Era evidentemente una bruja consumadísima y poderosa para pelear de frente en desventaja numérica contra los lumineur del ministerio francés y no ceder ni un centímetro. Gellert Grindelwald, al igual que Tom y Dumbledore en cambio estaba en otro nivel. Estaba peleando en un estilo impredecible y teatral contra un escuadrón de ejecutores de la Confederación Internacional de Magos que para el final del recuerdo seguían perdiendo. No estaba deformado como Voldemort ni parecía inhumano pero le daba miedo. Tenía un aura negra con pequeñas fluctuaciones en colores neón-eléctrico, predominando el azul y el morado. Luego tenía heterocromía lo que le hacía todavía más espeluznante a lo que se sumaba el pelo rubio platino que parecia un teñido de mal gusto aunque al parecer solía ser rubio natural.
El resto de la tarde una vez que vió esos recuerdos motivacionales (que asustaron mucho a Chelsea, ya que no era ningún placer conocer a Voldemort, Grindelwald, Dumbledore, sus tías lejanas locas, y tampoco le impresionó la actuación patética de Harry Potter ni de la oposición a la Revolución Por El Bien Mayor) su padre como ya se dijo aprovechó para enseñarle un montón de cosas sobre magia, sobre sus antepasados y familiares y el mundo mágico, ¿quién hubiera dicho que de dos recuerdos podría extraerse una cátedra de casi dos horas?
Después fue convencida por su padre de permitirle ver por sí mismo memorias de su primer trimestre en Hogwarts, ayudándole a extraer los recuerdos de su mente, después de que le prometió que eran solo copias, que no le estaría borrando la memoria y que le devolvería los recuerdos para que se los enseñara a su madre, los conservara o los devolviera a su cabeza.
Su padre tuvo reacciones distintas a los recuerdos que Chelsea le mostró. Con respecto a la selecció besó en la cabeza y le dijo que era una tontería preocuparse por la casa en que uno seleccionado y que la amaba por ser su hija y no por una tonta casa, aunque de todos modos dijo que era una buena señal que el Sombrero Seleccionador la hubiera considerado para Gryffindor, ya que ellos eran descendientes del mismísimo fundador. Chelsea se sorprendió y se sintió tranquilizada de saber que al menos -según el sombrero- su legendario antepasado remoto la aprobaba.
-Somos una familia con un linaje mágico antiquísimo. Solo en la línea Potter nuestros antepasados más distantes conocidos son Gryffindor en el siglo X, Linfred de Stinchcombe en el siglo XII e Ignotus Peverell en el siglo XIII. Por desgracia mi padre tan heroico y poderoso como es ha perdido el juicio por completo...ahora esta siguiendo los pasos de los abuelos James, Fleamont, Henry y Ralston, lo que sumado a la mala influencia que recibió de Dumbledore nos ha reducido a una burla de lo que debería ser una noble casa mágica y vamos de mal en peor si es que no hace que nos maten antes. Sospecho que muchas de nuestras desgracias son un castigo de la Magia Superior por los desaires de mi padre hacia ella, eres muy pequeña para escuchar sobre esas cosas, pero no importa, mientras más pronto mejor- dijo Albus.
-¿Desaires de...tu padre?- dijo Chelsea de repente interesada. Ahora, ese era un buen chisme: Harry Potter desairando a la magia superior.
Chelsea no sabía mucho del tema, pero sus padres, especialmente su madre le habian dicho que la magia eventualmente respondía a seres superiores y a veces podía actuar por sí misma, como si fuera inteligente y tuviese voluntad propia, de ahí que se hablara de Lady Magic o la Magia Superior.
Chelsea se preguntaba qué podía haber hecho Harry Potter para meterse en semejante embrollo. Albus decidió seguir hablando debido a que veía el repentino interés de su hija y Valerie se pondría muy molesta si no le hablaba de esas cosas a sus bebés y Albus prefería ser quien se los dijera a que ella lo hiciera de una forma menos apropiada para sus niñas.
-Bueno, nuestros antepasados durante muchas generaciones siguieron la costumbre. de las viejas familias sangre pura de tener un solo heredero, o cuando mucho un hijo o hija más. Y ya s, por las guerras mágicas, problemas de esterilidad o personas que no tuvieron hijos muchos linajes se extinguieron en las líneas principales y las herencias pasaron a los parientes cercanos. Así es como los Potter llegamos a ser los únicos herederos de las líneas de Gryffindor, Peverell y Fleamont. Esto no es tan fácil como se oye, hay muchos requisitos y circunstancias que deben tener lugar antes de ser heredero de una familia, pero el punto es que a mi padre le ocurrieron todas esas cosas que inequívocamente fueron una señal de la Magia Superior y de las distintas Magias Familiares y él se negó categóricamente a restaurar estos linajes mágicos en todo su esplendor a pesar de tener los medios para ello, ¿has entendido hasta ahora?-
-Si, ¿y qué sucedió después?- dijo Chelsea que ahora tenía una enorme sonrisa por el interesante cotilleo: Harry Potter negándose a restaurar a su familia.
-Ah... ¿sabías que Constance Rosier no era la esposa de Evan Rosier?- dijo Albus
-Mamá dice que era una concubina y que tenía un contrato irrompible- dijo Chelsea quien recordaba cuando su madre le habló sobre la existencia de los contratos de matrimonio y entre una cosa y otra surgió el tema de las concubinas y con ello la triste historia de su bisabuela, que si no sufrió más años de maltrato y abandono fue porque el tonto de su bisabuelo se hizo asesinar por la causa de un mestizo con delirios de grandeza.
-Pues ahí tienes, mi padre se negó a restaurar las distintas familias, que hasta donde tengo entendido son siete, aunque conociendo su suerte no me extrañaría que fueran más, lo más natural es que hubiera tomado otras esposas o concubinas, o convencer a mi madre para tener más hijos o repartir los apellidos con su legado entre sus hijos y la Magia Superior no está nada feliz con ello- dijo Albus
-¿Siete o más?- dijo Chelsea sorprendida. Eso sonaba...bueno, no quería imaginar cómo sería el nombre oficial de Harry Potter con 7 o más apellidos, había escuchado decir que en los países de lengua española la gente normal usaba dos apellidos y los millonarios y la nobleza a veces cuatro pero siete era demasiados. Con tantas herencias a su nombre seguramente Harry Potter tendría millones de galeones.
Por un momento olvidó las implicaciones pero luego volvió el pensamiento...no quería imaginar cómo se sentiría una mujer ante la perspectiva de tener que compartir a un hombre con otras...al menos seis mujeres más. Le dio un escalofrío y decidió no pensar más en ello.
-Oh sí, Potter, Gryffindor, Peverell y Fleamont por sangre, Black por legado y Gaunt y Slytherin por el derecho de conquista- dijo Albus
-¿Slytherin?- dijo Chelsea. No entendió qué era el derecho de conquista, pero
¿Slytherin?
-Oh si, veras, Voldemort fue el último descendiente de Slytherin y por tanto el heredero, así que la magia familiar reconoció a mi padre como su legatario porque consideró sus encuentros con Voldemort como un combate abierto y porque en al menos una ocasión Voldemort se enfrentó a él invocando el título de heredero de Slytherin, por eso es el legítimo Lord Slytherin. Esa es una de las razones por las que soy capaz de hablar pársel- dijo Albus
-¿Hubo algo más?- dijo Chelsea queriendo saber el chisme completo.
-Sí. Pocos lo saben pero la profecía por la que mi padre se asustó y acabó cumpliendo no fue la única que se hizo sobre él, la vidente que hizo las dos profecías relacionadas con mi padre hizo varias profecías en público que nadie tomó en cuenta por el comportamiento excéntrico habitual de la vidente, y que mi padre se negó a cumplir, una de esas profecías decía que llegaría a ser muy viejo, se convertiría en ministro de magia y tendría doce hijos, me enteré de eso en una conversación con una vieja compañera de clase suya y pude cerciorarme porque me permitió ver el recuerdo de esa ocasión- dijo Albus.
Una vez más, Chelsea no entendió todos los matices de la explicación, solo que ahora entendía un poco más de por qué el sombrero la seleccionó en Slytherin, y que si Harry Potter no fuera tan obtuso ella podría tener un título nobiliario. Sabía que la nobleza mágica en Europa ya no significaba nada, pero todavía le gustaba cómo sonaba Lady Chelsea.
En todo lo demás Albus fue bastante moderado salvo sus interacciones con los otros
Potter, que lo pusieron molesto, especialmente con su padre y dijo que le enseñaría algunos buenos maleficios para arrojárselos en la cara la próxima vez que intentaran
hacerle una broma o lecirla por la espalda. Las clases de los profesores apenas le merecieron atención salvo que le explicó que los Hitchens eran una línea espuria secundaria de la familia Black producto de la tía Isla Black acostándose con un muggle y por ello le pidió que no se enemistara con el profesor, lo mismo con Longbottom que además era su padrino -de Albus- y con quién le pidió mantener la cabeza baja y no provocarlo, que Alzay era un loco de remate conocido por sus ataques de histeria - otra razón más para no contrariarlo, que era por lo que acabó como profesor y bien lejos del Ministerio de Magia...y los profesores extranjeros que le parecieron interesantes, como la profesora rusa por el hecho de ser rusa, egresada de Koldovstoretz y el profesor alemán porque era alemán, no había estudiado en ninguna de las escuelas reconocidas por la Confederación Internacional de Magos sino en un colegio alemán fundado hace trescientos años como alternativa para magos de lengua germánica que no quieren o no pueden ir a Durmstrang y la Universidad Mágica de Múnich (que solo tenían la aprobación de los ministerios alemán y austríaco), y más que por nacionalidad, o escuela de origen fue por su libro.
-Ah, veamos: varitas, breve historia, composición y fabricación, creaciones anteriores o parecidas a las varitas mágicas, enfoques mágicos alternativos, reglas de seguridad de la varita, usos de las varitas mágicas, posiciones de varita, movimientos de varita, reglas de seguridad mágica general, tipos y clasificaciones de magia, magia formal adecuada, construcción de la magia formal adecuada, características de la magia europea y occidental, leyes mágicas principales... ¿cómo dijiste que se llamaba el profesor?- dijo Albus
-Gunther Schaeffer- respondió Chelsea
-¿Y es bueno enseñando?- dijo Albus
-Sí...él escribió el libro- dijo Chelsea en tono cauteloso
-Un poco seco tal vez, pero es práctico y va al punto. Si hubieran enseñado esto en el primer trimestre de educación mágica en mis tiempos nos hubieran ahorrado muchos dolores de cabeza. Nunca faltaron idiotas como James que ocasionaron accidentes que se pudieron haber evitado si nos metieran esto en la cabeza desde el primer día-dijo Albus muy interesado por el libro.
-Madison ha ocasionado muchos accidentes- dijo Chelsea.
-Bueno, ahora sabes de dónde le viene lo tonto- dijo Albus
Después le siguió una hora en que practicó bajo la guía de su padre la poca magia que había aprendido hasta entonces de acuerdo a los programas de estudio de Hogwarts. No fue un éxito, pero al parecer ese era el objetivo, que no fuera un éxito:
-Hay muchos factores involucrados a la hora de hacer magia: tu varita necesita acostumbrarse a ti, tu cuerpo no está acostumbrado a canalizar la magia de forma voluntaria y consciente, y menos aún a través de piezas de magia formal. En pocas palabras necesitas practicar. Y en otro orden de ideas comenzaré a enseñarte oclumancia, toma meses lograr un progreso notorio, pero no importa, debes al menos darte a la idea de qué es y cómo funciona. No queremos que tu mente sea atacada con facilidad- dijo Albus. A Chelsea no le agradó enterarse hace unos días de la existencia de las Artes Mentales, que para ella se traducía en que un mago o bruja sin escrúpulos podría meterse libremente en su cerebro.
Ese día en la noche se distrajo pensando en cómo serían las cosas si Harry Potter hubiera cumplido esa profecía de los doce hijos...quizás su padre hubiera podido tener un hermano o hermana decente y ella podría tener primos agradables con quien jugar, aunque por lo demás ella era feliz y no cambiaría por nada a su hermana Ashley.
Ginevra Molly Potter-Black de soltera Weasley (a quien no conocía) no sonaba como el tipo de mujer que tendría doce hijos (habiendo crecido en una familia muy pobre y numerosa y habiendo sido jugadora profesional de quidditch), pero como su madre le hizo ver cuando charló con ella la profecía no decía en ningún lado que los doce tuvieran que tener la misma madre (algo realmente perturbador para su joven mente).
Al día siguiente finalmente pudo hablar con su amada madre largo y tendido, tener una charla de chicas, hacer cosas como ver en el pensadero recuerdos de su madre
cuando tenía su edad (encontró divertidas sus peleas infantiles con su padre a la
mitad de la sala común de Slytherin, en el Gran Comedor y en los salones de clase llamándolo mestizo repugnante y amante de los sangre sucia, para que seis años después lo besara enfrente de sus hermanos y primos, llamándolo "mi señor oscuro
Potter" y diciendo que sería para el "su Vinda y su Bellatrix" para horror de los mismos), ser informada sobre un montón de asuntos y volver a disfrutar de la conexión emocional madre-hija que simplemente no puede ser reemplazada por conversaciones usando un espejo mágico, lo mismo con su hermana Ashley que exigió ver por sí misma la experiencia de Chelsea en Hogwarts. Su madre también prometió enseñarle algunos maleficios para lanzárselos a los otros Potter y al resto de las "mocosas presuntuosas ridículas buenas para nada" de su año que se creían la reencarnación de Morgana (algo con lo que Chelsea asintió fervorosamente en acuerdo).
-Son apenas poco más que squibs, mi amor, si no muestran más magia su único futuro será abriendo las piernas para magos sin mejor partido o al mejor postor en el Callejón Knockturn cuando no haya veelas disponibles- dijo Valerie con poco tacto dándole un abrazo y un besito en su frente. Se arrepintió de haber dicho eso enfrente de sus hijas pero lo hecho hecho estaba. A Albus no le agradaría su comentario sobre las veelas. Se sintió un poco hipócrita hablar mal de las veelas cuando literalmente escondía a su marido de ellas. Después añadió:
-Tu y tu hermana son brujas increíbles. Pronto tendrán ofertas laborales por todos lados y a las antiguas familias de toda Europa rogando por firmar un contrato de matrimonio con ustedes- dijo Valerie, en uno de los momentos en que salía a la luz su faceta de supremacista mágica de sangre pura. Albus no estaría feliz, pero sabía cómo tranquilizarlo.
Esa tarde fueron a París vía floo, ya que visitarían la sucursal francesa de Gringotts con el fin de que los goblins vieran si había algo mal con ella, lo que parecía no ser el caso, ya que además de figurar como repudiada de diecinueve casas mágicas en una prueba de herencia solo le dijeron más de lo mismo: que tal vez sus fluctuaciones solo era su cuerpo ajustándose al nuevo tamaño de su núcleo mágico y de su magia intrínseca, o que quizás tenía algún poder oculto que estaba tratando de manifestarse.
La única novedad que mencionaron era que si su núcleo se duplicaba para cuando cumpliera 17 y tenía "supera las expectativas" en aritmancia o su equivalente francés
el banco podría tomarla en serio para concursar una vacante de empleo...si para
entonces había vacantes disponibles, ya que los empleos de Gringotts solían ser muy disputados y quienes trabajaban ahí difícilmente dejaban sus puestos de trabajo. Le consoló mucho saber que su madre había tenido razón en lo de las ofertas laborales y que pensara tan bien de ella.
De ahí en más Valerie hizo un considerable depósito en su bóveda personal y su padre estableció otro fondo de inversiones para sostener las nuevas bóvedas fiduciarias para Chelsea y Ashley dentro del Gringotts francés porque así sus enemigos en el ministerio británico no podrían cortarles el acceso al oro si les impedían la entrada en físico al banco en Londres o congelaban sus cuentas.
Una vez más se preguntó de dónde venía tanto oro ya que habían sido desheredados y lo que conservaba su madre de las bóvedas Rosier era muy poco pero prefirió no preguntar y cuando llegaron a la casa su padre solo le dijo que no dijera nada a nadie y que se enteraría de todo cuando cumpliera 17 y tuviera una oclumancia capaz de resistir a un legeremante natural o alguien de la talla de Harry Potter (Chelsea seguía dudando de las capacidades mágicas de su abuelo aunque su padre fuera el primero en aceptar que era muy poderoso, pero en lo que a ella concernía el recuerdo que vio en el pensadero no le dejó una buena impresión).
El 23 de diciembre por la noche Chelsea viajó por traslador con sus padres a un claro en la sección mágica de los bosques de Broceliande, bosques que según las leyendas Merlin y Morgana frecuentaban. (Ashley hizo un berrinche porque no la dejaron venir, tendría que esperar unos meses más y se quedó en la mansión con su tío Louis y los elfos domésticos). Ahí estaban dentro de un antiguo dolmen celto-gálico, cada uno en su lugar en el dolmen formando un triángulo equilátero.
Nuestra protagonista portaba sus dos varitas, la de pelo de thestral en la derecha y la de pelo de mantícora en la izquierda. Sus padres en cambio estaban más llenos.
Valerie tenía en la mano derecha un largo báculo casi de su tamaño que sostenía junto con su primera varita, en la mano izquierda un cetro de casi un metro de largo junto con su segunda varita. Albus por su parte tenía sostenido al suelo con una goma epóxica muggle un báculo y amarrado al mismo con cinchos de velcro muggle un cetro y dos varitas. En su mano derecha tenía una tercera varita que Chelsea no alcanzó a distinguir y que no sabía que tenía.
Así participó por primera vez en su vida consciente del ritual principal de Yule y por tanto en las Viejas Costumbres, que estaban prohibidas en varios países y en donde no lo eran muchos las abandonaron por considerarlas inútiles u oscuras (su padre le dijo que lamentablemente eso era cierto, ya que muchos sinvergüenzas como la familia Black original o Voldemort aprovechaban para hacer rituales abominables en esos días).
El ritual fue bastante simple y anodino. Albus y Valerie dijeron varias proclamaciones rituales latinas y griegas y agradecieron en silencio por alguna causa. Chelsea agradeció por su familia, por el don de la magia, y se acordó de sus amigas muggles.
Después comenzó a aumentar ligeramente la temperatura en el espacio dentro del dolmen, las runas y líneas de escritura trazadas en el mismo por sus padres comenzaron a brillar un poco y las piedras de enfoque también.
Chelsea no lo notó porque estaba más interesada en los efectos mágicos expresados en luz y sonidos a su alrededor, otro tanto en la hoguera en el centro del dolmen, pero sus varitas se encendieron solas y las runas en ellas estaba brillando en distintos colores. Sintió que sus manos estaban un poco calientes, pero apenas le prestó atención y pensó equivocadamente que eran los encantamientos calentadores en sus manos puestos ahí por su madre para evitar que se congelara.
No supo nada después porque se desmayó.
Una vez que se despertó notó que estaba acostada en una cama en la mansión Rosier. A su lado esta. a mujer que aparentaba unos 50 años, que se presentó como madame Elise Des Places, medibruja egresada de la Academie de Magie, quien le informó que estuvo inconsciente durante nueve horas en que presentó una sobrecarga mágica, fiebre de 40 grados, taquicardia, convulsiones y deshidratación severa seguida finalmente de agotamiento mágico.
Galleta la elfina doméstica estaba de pie junto a la medibruja, tan pronto como la galena mágica acabó de informarla de lo sucedido y revisarla se acercó de inmediato y le dijo entre sollozos que estaba muy preocupada por ella y que no se despegó ni un momento de su lado tan pronto como volvió de los bosques de Broceliande. Chelsea intentó moverse pero estaba adolorida.
La medibruja le dijo que mejor no se moviera hasta que se se bajaran un poco las molestias. Le recetó un montón de pociones y dejó varios hechizos escritos para que sus padres se los aplicaran. Tenía cita con el sanador Descornets el día 26 por la
mañana
Ese día de Navidad lo disfrutó en familia tanto como podía ser posible con lo adolorida que estaba. Sus padres se disculparon con ella diciéndole que no sabían que podía sucederle eso durante el ritual ya que ellos los habían practicado durante años y jamás tuvieron problemas al respecto, en el caso de su madre desde su infancia. Recibió un montón de regalos, todos de sus padres, uno de su tío Louis, uno de Ashley y una reverencia de Galleta hasta el suelo agradeciéndole por permitir servirla. Chelsea solo le regaló cosas pequeñas a sus padres, su tío Louis, Ashley y no sabía que darle a Galleta pero su padre le dijo que podía darle un poco de oro para que la elfina comprara lo que quisiera, cosa que hizo en ese mismo momento.
La nueva revisión con el sanador Descornets en París no reveló gran cosa aparte del
estrés de su cuerpo por la sobrecarga mágica, el único cambio real fue que su núcleo mágico no sólo se había dilatado un poco sino que estaba lleno de magia, con su Índice de Hammerstein en 68 puntos, ocho puntos más que en su consulta de la semana pasada. Una vez que salió a la luz el ritual de Yule el sanador conjeturó que tal vez la exposición a magia ambiental natural salvaje en un lugar tan poderoso como un antiguo dolmen ubicado en un punto de escape de una línea ley terciaria fue la causa de que su núcleo se haya expandido y llenado así, lo que normalmente le tomaria algunos meses en crecer, aunque esa conjetura se veía un poco oscurecida ante la pregunta de por qué no le había sucedido lo mismo en Hogwarts donde la escuela estaba no en un punto de escape de una línea ley terciaria sino en un punto focal donde confluían varias líneas ley. Cierto que no hacía rituales en el colegio pero estaba expuesta las 24 horas a un ambiente mágicamente denso y se podía argumentar que en cada centímetro de la escuela había runas y piedras de enfoque.
El sanador sugirió un masaje mágico-kinético con piedras rúnicas como terapia alternativa dado que la magia sexual estaba fuera de consideración dada su edad, pero no sabían de nadie que pudiera dárselo a menos que buscaran en la India y otros países del lejano oriente. El sanador sugirió intentar documentarse y pedirle a una veela o una vampiro que lo hiciera ya que seres mágicos como ellos potencialmente podrían tener una mejor idea del tema. Su madre no estaba de acuerdo con ninguna de esas ideas y su padre dijo que no la iban a dejar cerca de ningún vampiro.
Sus padres no estaban satisfechos con lo que dijo el sanador -que era un especialista en problemas mágicos de ese tipo-, y querían una opinión más, así que su padre preguntó a una vieja amiga suya si sabía de alguien.
Eran las dos de la tarde del 27 de diciembre y Albus se encontraba de rodillas en la gran chimenea de la mansión Rosier con la cabeza metida en un fuego de color verde haciendo una llamada vía red floo. Tan pronto acabó la llamada fue a su habitación y puso en sus bolsillos un par de artilugios, y llamó a Galleta para que preparara una sala de estar.
Una hora después Valerie y Chelsea se encontraban en una de las salas de estar de la mansión mientras su padre acompañaba a una bonita mujer rubia, que media más o menos 1.70, vestía una abrigo largo color beige, pantalón de mezclilla azul, botas cafés, un bolso café oscuro y tenía una cálida sonrisa en su rostro. Aparentaba más o menos 30 años.
-Valerie, Chelsea, déjenme presentarles a mademoiselle Gabriela Le Blanc, sanadora argentina residente en España. Hedda la recomendó, tienen un antepasado común hace dos siglos. Ella ha logrado curar varios casos perdidos y me gustaría una segunda opinión de alguien esclarecido- dijo Albus en francés.
Chelsea no sabía una sola palabra de español pero su madre sí, y ella hizo de intérprete porque la sanadora se manejaba mejor en su lengua natal que en inglés o francés. Valerie le lanzó una púa a su marido diciéndole que la ignorancia de los idiomas y especialmente de las lenguas clásicas era algo que ella iba a corregir en sus hijas con perdón de su tiempo de socialización y entretenimiento.
En cuanto a la consulta Chelsea pensó que fue igual que todas las anteriores veces que había visitado a un sanador, con la diferencia de que la sanadora preguntó mucho acerca de sus antecedentes familiares. Ante todos los nombres famosos la sanadora no hizo mayor revuelo, su madre le mencionó que muchos personajes tenían poca relevancia o eran directamente desconocidos para el Mundo Mágico de lengua española. Francia pero muy especialmente Gran Bretaña ocasionaban más aversión en las sociedades mágicas de esos países que sus contrapartes muggles.
Finalmente hizo una inspección de su cuerpo y su magia usando hechizos.
La consulta de casi 45 minutos acabó con el juicio de la sanadora que fue contundente aunque mencionó que era una hipótesis y no un diagnóstico absoluto.
-Tu cuerpo no es apto para contener tu núcleo mágico, tampoco para canalizar tu poder. Tienes el cuerpo de una niña de nueve años aunque tienes once y el núcleo de una bruja adulta sin haber pasado por la pubertad mágica o una madurez mágica
previa- dijo la sanadora Gabriela.
Valerie se contentó con esa explicación porque fue clara y le hubiera gustado que la
sanadora de Hogwarts, su tío abuelo, los goblins y monsieur Descornets le dijeran eso desde un principio sin tantos ambages. Ahora esperaba que le dieran una solución que no implicara acercar a su hija a los sectores menos lustrosos de la sociedad mágica o introducirla al sexo tan joven.
Albus en cambio era quisquilloso y cuestionó a la sanadora que se puso en modo conferencia: la galena mágica dijo que ella era un caso raro si bien no desconocido y había algo de documentación sobre personas con dolencias parecidas a la suya (el sanador Descornets había dicho lo mismo), otro tema es que según la literatura mágica médica habitualmente el crecimiento mágico en wixens desde su concepción hasta su primer madurez mágica es básicamente impredecible, errático y carente de todo tipo de orden salvo el periodo que precede a la madurez mágica que en la mayoría de wixens aparece en algún momento entre los 15 y 17 años con el límite mínimo anterior de 11 años que tradicionalmente se considera seguro para comenzar a estudiar magia con varita (también ya sabían eso).
El por qué surgieron sus problemas según la hipótesis de la sanadora se debía por un lado al inicio de su menarquía que habitualmente marca el inicio de la estabilización de su magia, luego estar expuesta a un ambiente mágicamente denso y la práctica de magia hicieron que su núcleo decidiera que sería una buena idea florecer en ese momento y la práctica del ritual de Yule (los rituales de las Viejas Costumbres eran un punto doloroso en la sociedad mágica española por el recuerdo de Zugarramurdi y otros eventos tristes) al parecer provocó que su núcleo intentara dilatarse al verse estimulado por la poderosa magia ambiental de esos días mágicamente significativos.
Su núcleo según las lecturas previas de su historial médico oscilaba entre cerrado y mixto, con coloratura gris-oscura. Sus dolores presumía estaban ligados a que sus canales y centros mágicos no estaban equilibrados entre sí y su cuerpo no se estaba adaptando para la nueva cantidad de magia disponible que se disipaba en forma de calor, electricidad y espasmos musculares. Su hambre y falta de crecimiento se deberían a que todo lo que comía era absorbido por su núcleo mágico para continuar creciendo y mantener el tamaño previo del núcleo quedando poco para su pobre cuerpo.
Chelsea encontraba todo eso aterrador y estaba queriendo llorar porque si de por sí no le gustaba su cuerpo ahora menos al saber que no le ayudaba a mejorar su magia.
Al llegar a la parte donde la sanadora les daba soluciones dio remedios en su mayor parte opuestos a lo que había dicho monsieur Descornets y la sanadora de Hogwarts. En vez de no practicar magia fuera de clase tendría que practicar toda la magia que pudiera sin caer en el agotamiento mágico para ejercitar su núcleo haciéndolo un poco más resistente así como mantenerlo ligeramente bajo de reservas para que al presentar fluctuaciones no llegara a otro episodio de sobrecarga. También serviría para hacer lo mismo con los chakras y centros mágicos del cuerpo e intentar dilatar un poco sus canales mágicos que eran muy delgados y estaban cerrados.
Sobre su cuerpo físico poco podrían hacer salvo practicar ejercicio no-mágico y mantener una buena alimentación con la esperanza de que le sirviera para que se acomodara eventualmente a su nueva situación mágica. Le dijo que debería considerar seriamente rituales de mejora mágica para lidiar con los chakras y los canales si continuaban así, en cuanto a las fluctuaciones si continuaban así quizás también otro ritual podría ayudarle a estabilizar algo su núcleo mágico. Mencionó eso en específico ya que al tener magos y brujas poderosos con numerosas afinidades y talentos en el árbol genealógico cabía la posibilidad de que tuviera una pubertad mágica fuerte y más de una madurez mágica. Albus dijo que le constaba que su padre pasó por dos episodios de madurez mágica y hablando de magos poderosos se sabía que Gellert Grindelwald había tenido cinco.
Lo que finalmente recomendó la sanadora además de lo anteriormente dicho era hacer ejercicios de flujo mágico, ponerse piedras rúnicas en las manos para hacer circular magia en sentido inverso por sus canales para que se abrieran y practicar magia lanzada sin varita. Albus estaba pensativo pero Valerie estaba feliz con el diagnóstico de la sanadora. La sanadora hizo cinco copias del fajo de diez pergaminos con los contenidos pertinentes: una para el uso personal de Chelsea, otra para sus padres, su sanador de cabecera en Gran Bretaña, la sanadora de Hogwarts y una para guardársela ella misma.
La escasa tranquilidad que le quedaba a Chelsea llegó con el fin de la consulta porque esa misma noche mientras su madre platicaba con Ashley su padre fue implacable y la puso a practicar magia durante dos horas y media con escasos quince minutos de descanso: media hora de ejercicios de flujo mágico, cuarenta minutos de encantamientos, cuarenta minutos de defensa mágica y cuarenta minutos de transformaciones. Después le dijo que tendrían que encontrar una solución mientras estuviera en Hogwarts.
Dos días más tarde poco después del año nuevo fueron a París para que recibiera un masaje mágico-kinético en un spa exclusivo de Place Cachee como terapia alternativa. Valerie no creía que eso fuera a funcionar pero decidió que debían intentarlo al menos para hacer sentir mejor a su hija.
Llegando al lugar la recepcionista les hizo pasar después de menos de diez minutos de espera al despacho de la medibruja cosmetóloga para una valoración previa junto a su asistente veela. Para Chelsea fue una experiencia nueva ya que ella no conocía a ninguna veela. La encontró intrigante y la descripción perfecta sobre lo que constituía la belleza. La mujer mágica (Chelsea sabía que las veela no eran humanas o brujas en sentido estricto sino seres mágicos emparentados con la humanidad mágica de forma taxonómica inmediata) la veía constantemente con interés. Entonces cuando la medibruja le dijo que si tenía alguna duda sobre el masaje Chelsea salió con algo que no tenía nada que ver con su visita ahí.
-Disculpe madame Fournier, pero me puede hablar sobre los rituales de belleza? Aquí habla sobre un ritual de belleza veela y me llamó mucho la atención- dijo Chelsea agitando un folleto de papel que llevó consigo de la recepción.
La medibruja le hablo rápidamente sobre los rituales, pero lo que verdaderamente le interesaba era el ritual de belleza veela, del que la mujer veela, Adele, le habló y al acabar le dijo que aunque normalmente se necesitaba ser mayor de edad o con permiso de los padres o tutores podrían hacerlo, ya que supuestamente entre más joven se hacía mayor efectividad tenía aunque casi nadie se sometía a él debido a los ingredientes involucrados, a que se creía que era un fraude de los veela para ganar oro fácil y que muchas brujas de sangre pura temían contaminar su linaje o magia debido al mismo.
-Te gustaría intentarlo cuando seas mayor, no es así? - dijo Adele
-¡Oui!- dijo Chelsea automáticamente abriendo mucho los ojos, sonriendo y con alegría
-¿Tiene algún riesgo o consecuencia?- dijo Valerie casi sin pensarlo
-Ninguno. De hecho algunas brujas de ascendencia veela se someten a él varias veces para hacer un poco más dominante su naturaleza veela y poder practicar así algo de nuestra magia propia. Es muy doloroso pero la belleza cuesta- dijo la veela
-¿Quieres hacerlo no es así mon amour?- le dijo Valerie a Chelsea viendo cuán emocionada estaba su hija
-¡Oui maman!- dijo Chelsea desesperada anhelando someterse al mismo
-¿Podemos hacerlo hoy?- dijo Valerie
-Sí. Puede hacer el ritual Veela y tener su masaje después- dijo Adele
Valerie dio su consentimiento para que Chelsea tuviera el ritual y el masaje kinético. La primera parte fue muy sencilla. Chelsea paso a un vestidor donde antes de empezar Adele le dijo en privado que era importante que eligiera libremente qué grado del ritual quería y lo que se podía esperar de cada variación. Ella escogió el grado mayor con la esperanza de verse un día como su madre, hermana, Adele y Madison, quien si bien no le caía bien reconocía que era hermosa. Realmente no le importaban los demás beneficios del ritual, el dolor, o las consecuencias potenciales, solo la belleza. Una vez más le explicó varias implicaciones del mismo y que el resultado final dependía de muchos factores. No era un ritual de belleza simple, era una adopción veela.
Antes de empezar el proceso ritual se desnudó y se le tomaron fotografías de todo su cuerpo para que pudiera comparar resultados. Se le instruyó de no hablar, gritar o tener pensamientos negativos para no entorpecer el proceso o inutilizarlo y simplemente relajarse. Pasaron a continuación hacia una bañera con agua fría preparada con varias pociones, elixires y hechizos veela para preparaciones rituales donde Adele la bañó usando productos de limpieza especiales fabricados por veela mientras recitaba lo que Chelsea sabía era magia sin varita en versos usando un idioma que no conocía. Una vez que concluyó y la enjuagó por completo la sacó cargando y la depositó en un catre de mármol dentro de una alberca pequeña a un costado que estaba llena de agua caliente mágicamente preparada. Ahí le dio a beber nueve viales que supuso eran pociones o elixires que para ella fue un montón de líquido aunque no puso reparos y bebió todo de forma obediente mientras seguía diciendo versos de naturaleza mágica.
Después de que hebió los viales la cargo de nuevo y la puso en una plancha donde
pintó varias runas en color rojo en todo su cuerpo, después la metió al centro de un
círculo ritual donde había una pequeña depresión en el suelo como una especie de pequeño jacuzzi lleno de una sustancia roja que lucía como sangre y finalmente le metió por su boca siete frascos más con un líquido cuyo contenido desconocía.
Al iniciar las invocaciones rituales se activaron todas las runas y líneas en el círculo ritual y Chelsea sentía calor emanando de las runas en su cuerpo. Se suponía que sentiría un dolor indecible, pero la realidad es que no sintió nada más allá de sentirse cansada como si hubiera hecho mucha actividad física o tuviera agotamiento mágico de nuevo. Ella no lo vio pero su pelo se volvió rubio en un tono profundamente dorado, sus ojos de un azul eléctrico y brillante y su piel también de un agradable color dorado además de que tenía la piel con ligeras quemaduras donde le habían puesto runas y líneas. Adele no dijo nada pero la veela mayor sabía que esa era la primera señal de que el ritual había funcionado. Faltaban dos señales más.
El masaje kinético con aceites y cremas veela especiales duró más que el ritual, en torno a una hora y media. Chelsea se relajó profundamente, las piedras rúnicas solo le hacían cosquillas además de quemarla un poco debido al calor que emitían y de repente sintió como si le quitaran un enorme peso de encima. Al concluir y volver a ponerse su ropa Chelsea estaba más que satisfecha y agradeció a Adele por el tratamiento.
Volvieron casi de inmediato a la mansión Rosier donde por indicaciones de Adele bebió de inmediato una poción analgésica y una poción para dormir sin sueños.
Chelsea no lo supo pero estuvo 72 horas dormida. Su cuerpo estuvo en un estado de flujo constante, adaptándose y cambiando, como si hubiera bebido una poción multijugos en cámara lenta.
Ella no lo sabía, pero su ADN (ya con una clara divergencia al del común de la humanidad debido a las adaptaciones necesarias para permitir que la magia fluyera de forma natural en magos y brujas, y con una divergencia también evidente entre otras brujas y magos dado que era una bruja de sangre casi pura con un núcleo mágico grande y fuerte) gracias al ritual veela estaba más en sintonía con su magia: si los muggles eran iguales entre sí a nivel genético en un 99.9% ella solo era igual en un 99.7% a los muggles.
No sintió el dolor que en teoría debió haber sentido pero al despertar Galleta la elfina
doméstica estaba ahí al tanto de ella, la cual informó a su madre de inmediato y le informó que irían vez más al spa para que la medibruja y la veela la revisaran una
vez más y le dieran otro masaje antes de volver a Gran Bretaña. Le dijo que su padre estaba ocupado preparando un lote del nuevo elixir y haciendo arreglos para atender su estado de salud en Hogwarts.
Por instrucciones de la medibruja Chelsea revisó junto con su madre las fotografías previas al ritual comparándolas con ella misma al espejo. Ella esperaba verse como
Adele pero aunque no fue así lo que vio le encantó: los cambios eran notorios pero los más obvios fueron a la altura de su intimidad que fueron más que bienvenidos y de sus pies que de alguna forma ahora eran realmente bonitos, ayudándola así a superar un poco sus inseguridades y haciéndola sentir orgullosa de su imagen.
Pensó que esta vez cuando llegara la primavera y el verano estaría contenta de lucir un bikini y aprovechar para usar vestidos con sandalias lo que normalmente rehuía
debido a que estaba acomplejada de su aspecto.
Otros cambios incluyeron que su piel de alguna forma había mejorado desapareciendo las imperfecciones que tenía y logrando un tono aún más blanco y uniforme, su pelo se hizo de un tono negro más fuerte y brillante, y ahora era más lacio, sedoso, manejable y fuerte que antes. Sus ojos parecían ser un poco más grandes que ahora y de un tono verde más oscuro tendiendo al azul aunque agradable. Su cara había cambiado un poco y su frente se había alterado también un poco pero lucia mejor.
En general ahora su aspecto estaba en consonancia con su hermana y su madre y aunque seguía siendo bajita y delgada, más que el aspecto aristocrático de las familias de sangre pura ahora tenía aire como de barbie y no tenía nada que envidiarle a una de esas supermodelos muggle que llenaban las redes sociales del internet muggle.
La revisión en el spa reveló que al parecer su cuerpo internamente había reaccionado al ritual convirtiéndose en algo próximo a la biología veela tanto a nivel fisiológico
como mágico. Magos y brujas tenían 7 chakras mientras que las veela tenian 9, con distinta distribución. En los magos y brujas un chakra era simplemente un centro mágico del cuerpo con una función de equilibrio mientras que en los veela era más como una pequeña fuente y batería mágica conectada directamente a su núcleo mágico con funciones enfocadas a las fortalezas mágicas de los veela. Todo indicaba que Chelsea había desarrollado los nueve chakras, con los existentes moviéndose de lugar y desarrollando dos más en sus pies. Adele complacida informó que esa era la segunda señal de que el ritual funcionó en su totalidad.
Al regreso a la mansión Rosier se despidieron de la misma por última ocasión ya que tendrían que entregarla al día siguiente. Su madre y su tío Louis estaban abatidos y la primera incluso soltó algunas lágrimas. Su tío se mudaría a una vieja casa en las afueras de Lyon y se llevó consigo a una familia de matagot que había encontrado en el bosque que rodeaba a la casa a quienes alimentaba de vez en cuando y permitía entrar en la casa.
Los matagot estaban relacionados taxonómicamente con muchos otros animales mágicos, pero los más cercanos eran el kneazle, que básicamente también era un gato mágico, siendo el primero originario de Francia y el segundo de Gran Bretaña, y de forma remota también con el alebrije, un cambiaformas oriundo de México.
Louis Rosier era muy protector de los animales mágicos. Chelsea encontraba espeluznantes a los gatos mágicos en cuestión al igual que a los kneazles británicos.
Su madre y Ashley en cambio los acariciaban y jugaban un poco con ellos. Incluso la mamá matagot solía acercarse a su padre y lo lamía en el brazo mientras que el papá matagot solía echarse a dormir afuera del cuarto donde dormían como haciéndole guardia, le aceptaba toda la comida que le daba y se ponía junto a él cuando hacía pociones.
Tomaron el floo por última vez a París y ahí tomaron el traslador a Londres y de nuevo el floo al callejón mágico de Oxford y una vez ahí otra vez el floo a su casa donde llegaron exhaustos
