"Nos reunimos aquí hoy", comenzó, mirando a la multitud de cientos de personas que se habían presentado a la ceremonia, "para recordar el pasado, para recordar a aquellos que dieron sus vidas para que pudiéramos vivir en paz".
Mientras hablaba, miró los rostros de los diversos magos y brujas que estaban sentados frente a ella, pero fueron los rostros que estaban ausentes los que vio con mucha más claridad. Se tragó el dolor y continuó su discurso.
"Hoy hace siete años, se libró la tercera y última guerra contra el mago oscuro conocido como Voldemort. Este sitio conmemora no sólo a aquellos que murieron en esa guerra, sino también a aquellos que dieron sus vidas en las dos que la precedieron. Esta no fue una guerra que fuera librada por un grupo específico de magos, sino una que se libró a lo largo de varias generaciones".
Miró más allá de la multitud hacia donde yacía el círculo de piedras. Se habían agregado más al sitio cuando fueron enterrados los que habían muerto en la tercera guerra.
"No estaríamos aquí hoy si no fuera por este grupo de brujas y magos valientes y dedicados. Algunos de ellos están aquí hoy, viviendo en un mundo por cuya creación arriesgaron sus vidas. Otros no fueron tan afortunados".
Se volvió para echar un vistazo rápido hacia donde estaba sentado su marido. Él encontró su mirada con una mirada sombría que le dijo que estaba recordando la misma lista de nombres que ella.
"Podemos honrar su memoria haciendo todo lo posible para garantizar que una atrocidad como ésta nunca vuelva a ocurrir".
"Como directora de Hogwarts..." Miró hacia donde estaban sentados los estudiantes, con los profesores en la fila frente a ellos. Pansy Parkinson estaba entre ellos, vestida con una sombría túnica negra. Hermione había cumplido sus promesas a su espía. La había protegido de ser enjuiciada e incluso le había dado un trabajo en Hogwarts... como profesora de Defensa Contra las Artes Oscuras y Jefa de la Casa Slytherin.
"Como directora de Hogwarts, he estado trabajando para garantizar que eliminemos los prejuicios y la discriminación del sistema educativo". Había tomado el plan de estudios de la escuela que había iniciado y lo había transferido a Hogwarts, educando a sangre puras y nacidos de muggles por igual en la mezcla de magia y ciencia, de los mundos muggle y mágico.
"El Ministerio también ha estado haciendo su parte para garantizar un trato justo a todas las criaturas mágicas". Ella debería saberlo, ya que sirvió como Ministra de Magia durante tres años durante la reconstrucción. Habían sido tres años muy ocupados en los que ella había reformado todo el ministerio, empezando desde cero y desechando todas las leyes arcaicas y prejuiciosas. Había sido un momento difícil ya que la sociedad mágica había quedado en ruinas debido al gobierno de Voldemort. Después de tres años, el Ministerio había alcanzado un nivel de estabilidad en el que ella tenía la confianza suficiente para entregárselo a las hábiles manos de Seamus Finnigan y volver a su primer amor, la educación.
"El Ministerio también ha iniciado programas diseñados para vivir en armonía con el mundo muggle, pero debemos ir más allá. Debemos dejar de pensar en el mundo como dividido y reconocer el hecho de que estas líneas son, en el mejor de los casos, borrosas, que tanto el mundo muggle como el el mundo mágico y todo lo que hay en el medio no son más que aspectos diferentes de un todo unido".
Ella asintió hacia el Ministro y su esposa. Lavender le dedicó una breve sonrisa. Después de todos esos años, después de toda la animosidad, las dos mujeres habían llegado a una especie de entendimiento. Después de todo, fue Lavender quien salvó la vida de Hermione y Hermione quien creó el mundo seguro en el que ahora estaban creciendo los hijos de Lavender.
En la fila detrás de ellos estaban Teddy y Dahlia. Él tenía ahora veinte años y ella dieciocho. Los pocos magos que habían conocido a su padre a su edad podían ver el extraño parecido. Su cabello castaño era largo y desordenado y sus ojos contenían toda la bondad y comprensión de los de su padre. Extendió la mano tentativamente y tomó la mano de su novia entre las suyas, acariciando su palma con el pulgar.
Severus se giró para mirar a Teddy y su primer instinto fue soltarle la mano con miedo, pero en lugar de eso se encontró con los ojos del hombre y apretó con más fuerza la mano de su novia. El hombre lo había atormentado como maestro durante años, había sido muy duro con él porque podía ver que el niño estaba interesado en su hija adoptiva de maneras que él no aprobaba, pero Teddy ahora era un auror y no podía permitirle al hombre intimidarlo más.
Sostuvo la mirada oscura del hombre durante varios momentos hasta que el hombre finalmente asintió y se dio la vuelta. No pudo evitar sentir que acababa de recibir algún tipo de aceptación.
Severus suspiró. Parecía que Dahlia estaba decidida a salir con Teddy Lupin, a pesar de sus mejores esfuerzos. Aunque tenía que admitir que a pesar de toda la mierda por la que le había hecho pasar al chico a lo largo de los años, realmente era un buen chico. Y si alguien tenía que tocar a Dahlia, bien podría ser Teddy. Para consolarse, pensó en cual sería la reacción de Petunia Dursley si su nieta saliera con el hijo de un hombre lobo. Una pequeña sonrisa se dibujó en sus labios.
El discurso terminó y la multitud se dispersó y se fue, dejando sólo unos pocos que caminaban alrededor del círculo de piedras, leyendo los nombres en las piedras.
Teddy se arrodilló junto a las piedras marcadas con RL y NT. Él venía aquí a menudo, para hablar con las piedras, a veces simplemente para sentarse con ellas.
Se puso de pie para mirar de frente a la joven que lo esperaba. Habían sido amigos desde el día en que se conocieron. No sólo ambos habían quedado huérfanos cuando eran bebés, sino que sus padres habían sido asesinados. Siguieron siendo amigos durante su educación en Hogwarts. No fue hasta su último año en la escuela que lo llevaron mas allá de la amistad. Él era dos años mayor que ella y había comenzado su entrenamiento para ser auror mientras ella aún estaba terminando su último año. Le gustaba pensar que su madre se habría sentido orgullosa de él por seguir sus pasos. Sus padres y muchos otros habían dado sus vidas para crear un mundo seguro para él y él tenía la intención de hacer todo lo posible para que siguiera así... para aprovechar al máximo su sacrificio.
"Ella se gradúa este año", le comentó Hermione a su esposo mientras observaban a los dos jóvenes desde el otro lado del campo.
"Sí. Pero no es como si ella se fuera a ir."
Él sonrió con una pequeña sonrisa. Dahlia había decidido convertirse en profesora. No fue ninguna sorpresa.
"Estaba pensando en darle Grimmauld Place a Teddy. Después de todo, él es el heredero de la casa Black".
"Estoy seguro de que al retrato de la anciana señora Black le encantará".
Ella se rió suavemente.
El último miembro de la más antigua de las líneas de sangre pura era hijo de un hombre lobo y una mestiza y tenía una novia nacida de muggles. La señora Black ciertamente tendría una o dos cosas que decir al respecto. Hermione lo tomó como prueba de lo rápido que podían cambiar las cosas, de lo mucho que era posible en el lapso de sólo unas pocas generaciones. El mundo avanzaba con sorprendente velocidad y fluidez.
Hermione colocó una sola rosa blanca junto a dos piedras que yacían una al lado de la otra en la suave hierba. Una lágrima solitaria rodó por su mejilla y cayó sobre la superficie de piedra, creando una mancha oscura en el suave gris. Tocó la piedra ligeramente, sintiendo su dureza contra las yemas de sus dedos, trazando el gravado que formaban las letras GW, luego la volvió a colocar junto a la piedra que tenía las iniciales HP. Le gustaba pensar que dondequiera que estuvieran, por fin estaban juntos.
Severus tomó su mano y la llevó de regreso a las puertas de Hogwarts. Ambos se habían instalado nuevamente en el castillo, ella como directora y él jubilado y libre para dedicarse a su investigación privada, algo que encontró enormemente satisfactorio. A veces incluso permitía que algunos de los estudiantes más talentosos lo ayudaran con su trabajo.
Ambos habían crecido en tiempos de guerra, ambos habían vivido la mayor parte de sus vidas con sus varitas a sólo una fracción de segundo de la punta de sus dedos. Había sido difícil adaptarse a la falta de peligro, a vivir sin el miedo constante, sin la paranoia. Severus sintió como si hubiera estado conteniendo la respiración desde que tenía dieciséis años. Le había costado siete años de paz, pero finalmente sintió que podía respirar de nuevo. Cerró los ojos mientras caminaban y dejó que el aire suave y dulce llenara sus pulmones.
Nota del autor: Gracias a todos los que siguieron esta historia hasta el final y a todos los que comentaron. Tengo un par de ideas para mis próxima historias que voy a empezar a publicar y veré cuál despega.
Nota de la traductora: y bueno, llegamos al final de esta historia. Espero la disfrutaran tanto como yo. Uno de mis aspectos favoritos es que siento que en este fic si se siente que la sociedad ha cambiado después de la guerra. En canon, y tomando en cuenta el epílogo y posteriormente El Legado Maldito, siempre sentí que la sociedad mágica dio un giro de 360 grados, y no, no lo estoy diciendo mal, no quise decir un giro de 180, me refiero a un verdadero giro de 360 grados en donde se dio toda una vuelta para terminar en el mismo lugar. En canon, el Mundo Mágico esta a salvo de Voldemort, pero no es tan diferente que como estaba entre él y Grindelwald. Los únicos cambios que sabemos que hubo fueron gracias Hermione con algunas leyes, pero al final de cuentas, puedes cambiar las leyes que quieras, si la cultura no cambia las cosas no avanzan y la cultura cambia con educación. Por eso me gusta que aquí, aunque Hermione funge como Ministra para encarrilar las cosas, prefiera cambiar la sociedad de raíz, y es que honestamente la gran mayoría de los problemas del Mundo Mágico empiezan en Hogwarts y es ahí donde las reformas deberían empezar. Es por eso que siempre me ha incomodado que Rowling pusiera a Hermione de maestra en El Legado Maldito como una forma de mostrarnos lo amargada que está por no haberse quedado con Ron, como si educar futuras generaciones el lugar de dedicarse a la política (de entre todas las cosas) la hiciera una perdedora, y peor aún, que alguien que ama el conocimiento más que nada va a estar amargada por impartirlo solo porque su crush no la quiso (y si, entiendo que busca hacer un paralelismo con Snape, y aunque el concepto es bueno porque ambos personajes tienen varias similitudes, la ejecución es mala ya que los traumas de Severus van mucho más allá de Lily escogiendo a James... Vaya, que creo que reduce al personaje tan complejo que es Severus a sus sentimientos por Lily y convierte a Hermione en Bella Swan). En fin, me alegra que en esta historia, un gran ente mágico como lo es Hogwarts tenga la oportunidad de volverse también una gran escuela, cosa que en canon no es.
