"Un aspirante a caballero debe ser prudente y saber jugar al ajedrez, tener buenas maneras y saber tratar a las damas y doncellas, debe erigirse en defensor de las muchachas en caso de necesidad y, por supuesto, poner cuidado en no faltarlas. En la acción guerrera ha de mostrarse el mejor y fuera del campo de batalla ha de ser el más reservado" Repitió por última vez, dando por terminado el entrenamiento semanal.
Por fin, Milton podía ir al vestuario e irse a cenar y posteriormente a dormir, este torneo medieval le estaba dejando cansadísimo y sin tiempo para investigar sobre la poción cambia rasgos. Llevaba una semana sin pisar la biblioteca debido al aumento del intenso entrenamiento. El profesor había hecho que fueran a entrenar todas las tardes en la semana restante que quedaba, sin excusas, por lo que además llevaba siete días sin hablar con Apple White desde el día que vino unos minutos a verle. Quería saber cómo le estaba yendo a la princesa rubia en sus nuevas clases, pero estos días solo se habían saludado en la distancia de la cafetería y en los pasillos cuando se cruzaban, ni en clase de química hablaron por el repentino examen de Rumpelstiltskin que aviso por sorpresa por correo un día antes.
"Señor de Oz, señor Knight hoy les toca recoger las lanzas, el estafermo y demás materiales" Les aviso antes de que llegaran al vestuario.
Si de por sí detestaba esta asignatura, además, tener que recoger los materiales que utilizaban era aún más odioso para Milton. Aunque esta tarde noche no se enfadó tanto, le ayudaba Daryl, alguien que podía considerar mínimo su "amigo de esta clase" porque sus otros "amigos" Dexter Charming, Hunter Huntsman y Humphrey Dumpty no tenían esta asignatura. A Milton le costaba atribuirles el adjetivo de amigos a adolescentes con diecisiete años, cuando él en verdad tenía veinticinco más.
"Creo que hoy ha sido uno de tus mejores días, has mejorado mucho en esta semana" Le elogió el caballero blanco mientras guardaban las lanzas que habían usado hoy.
Milton se preguntaba de verdad si eso era mejorar mucho. "No soy tan caballero como el resto, voy a hacer el ridículo delante de todos, mañana o pasado mañana, cuando me toque. Y Daring Charming y sus amigos no pararán de reírse de mí cuando acabe en el suelo tirado del caballo."
Daryl se rio. "Si hacen eso, es que no son verdaderos caballeros. El código caballeresco dice que se necesita valor, que no significa arrogancia. Tener un gran valor de ser capaces de pelear con gran coraje contra seres superiores sin medir consecuencias, defender al indefenso, tener humildad de ser los primeros en dar el honor a las otras personas cuando llevan a cabo un hecho de gran heroicidad, buscar la justicia sin importar el beneficio personal, ser generoso y tener lealtad siempre dando la vida por defender a tus seres queridos. Eso es un verdadero caballero y no solo por tirar a otro del caballo un día, eso se lleva en el corazón y yo creo que tú eres mucho más caballero que otros de aquí"
"Estoy bastante nervioso, nunca he sido de hacer mucho esfuerzo físico" Sus palabras motivaron algo a Milton, aunque su miedo seguía ahí, debido a que él siempre había sido el ratón de biblioteca.
"Lo vas a hacer lo mejor que puedas, ganes o pierdas da igual, lo importante es haberlo intentado con valor, demostrando tu valentía y gestos de nobleza, no solo con palabras. Peor es imaginar tener que ser una chica y por eso obligada interpretar el papel de dama y estar solamente sentada mirando después de haber dado tu velo a un caballero para darle suerte y que gane, aunque sabes que tú lo puedes hacer mucho mejor que él" Era irritante el papel de dama pasiva en las justas.
"No había imaginado lo aburrido que parece el papel de dama" Milton no sabía que contestar la verdad, aunque él, si tuviera que elegir, preferiría mil veces estar sentado en las gradas mirando.
"Mucho más de lo que crees, tienes suerte de que nunca te toque a ti" Terminó diciéndole antes de despedirse de él, para suponía volver al castillo, acababan de terminar de llevar los materiales desde el campo de armas a donde se guardaban.
Milton antes de entrar paso a los vestuarios a cambiarse como hacían los demás estudiantes, sin embargo, Daryl nunca entraba ahí. Siempre después de terminar la clase o los entrenamientos temporales de tarde de estas últimas dos semanas se iba con su armadura blanca puesta. No entendía por qué, pero tampoco le iba a preguntar, sería cosas de él o manías raras suponía del País de las Maravillas. Aunque por eso, no le reconocía en la cafetería o por los pasillos, no tenía ni idea de quién era él fuera de esta clase.
Cuando regreso al castillo los pasillos estaban solitarios, los estudiantes debían estar ya en la cafetería cenando o bajando porque faltaba menos de quince minutos para las nueve en punto. Pensó que no habría nadie por aquí, hasta que cruzando el pasillo comenzó a escuchar la voz de Apple White charlando con otra persona.
"Oh, hola Milo. Creía que el entrenamiento había terminado más pronto, Daring me había escrito que había terminado hace diez minutos. Y te presento a una amiga mía, Darling Charming" Apple le vio y no dudo en saludarle e invitarle a que se uniera a la conversación.
Milton supuso que la princesa rubia acababa de salir de una clase con Baba Yaga. "Encantado, Milo de Oz"
"Sé quién eres, el mejor de la clase de entrenamiento y cuidado de criaturas, el profesor Hubert habla a veces de ti en otras clases. Me hubiera gustado mucho haber visto lo del hipogrifo, que lástima que a esa hora yo tenga damisela en apuros"
"Ay, a mí me gusta esa clase con Lady Marian" Apple White comentó al notar la poca emoción de la otra chica al nombrar esa asignatura.
"Oh, sí, mañana será divertidísimo, estoy deseando hacer de damisela, darle mi velo a un caballero para desearle suerte, sentarme y mirar únicamente a los chicos" Milton sintió volver a escuchar casi idénticamente lo que el caballero blanco había dicho del papel de dama en el torneo medieval.
"Qué cosas dices Darling, yo lo veo más divertido de la forma en que lo describes"
"Bueno, cada una tenemos nuestra propia opinión" La princesa platina sonrió ligeramente encogiendo los hombros, antes de mirar la hora en su reloj y parecer darse cuenta de que se estaba haciendo tarde para ella."Encantada de conocerte Milo, Apple perdona, pero tengo prisa por cenar e irme a dormir. Mañana o pasado me toca combatir en el torneo"
La otra royal se despidió de su amiga con un abrazo, mientras a Milton le hacían gracia los comentarios irónicos sobre ser una damisela en apuros. Deducía que su asignatura favorita no era.
"¿Y qué tal la semana con Baba Yaga?" Preguntó cuando se quedaron a solas caminando y podían hablar del secreto que únicamente sabían ellos dos y la profesora.
Apple esbozó una sonrisa aún más amplia de la que tenía, su profesora era dura, pero le gustaba mucho que fuera así y, además, explicaba las cosas de una manera atrapante. Notaba su pasión por la asignatura y ella misma sentía lo mismo mientras estudiaba. "Es dura Baba Yaga, ha dicho que tenemos que ir como dos temas por semana y me manda deberes siempre para la siguiente clase, pero estoy muy muy contenta dando economía. ¿Y cómo te van los entrenamientos a ti? Estaré desde las gradas deseándote muchísima suerte"
"Van mal, bastante mal" Era franco y no le importaba reconocerlo a Milton, este fin de semana iba a hacer un desastre delante de todos. "¿Seguro que Darling Charming no quiere cambiarse por mí? No me importa hacer el aburrido papel de dama"
Ella carcajeó ante su broma.
"¡No es tan aburrido! Y mañana lo vas a hacer bien, yo confió en ti" Dijo segura, sonriéndole en señal de apoyo antes de despedirse para ir hacia los dormitorios de las chicas.
Milton sentía miedo dentro de él, teniendo que participar en un torneo y demostrando su poca o nula destreza con la lanza. Pero por unos segundos sintió olvidar todo su miedo bajo los ojos azules que tenía delante, le transmitían con gran sinceridad que ella creía en él y de repente aún con miedo quería conseguir parecer en el torneo ser un verdadero caballero dispuesto a luchar valientemente contra los enemigos.
A la mañana siguiente, al bajar a desayunar dos horas antes del comienzo de las justas, la cafetería se encontraba llena de cuchicheos, apuestas e ilusiones por los estudiantes deseosos de que comenzará ya el torneo medieval. Todos estaban contentos con este evento en EAH mientras Milton era un manojo de nervios que intentaba controlar mientras recibía el apoyo de sus "amigos", Hunter Huntsman para tranquilizarle le dijo que seguramente no le tocaría combatir hoy. Y pareció ser adivino porque cuando pasó el tiempo y el profesor haciendo el papel de rey de armas sacó a sorteo los nombres de quienes lucharían antes del comienzo de las justas, el nombre de Milo de Oz no salió. Hoy de momento podría ser un espectador más como el resto hasta mañana, así que salió de la carpa puesta para los alumnos de entrenamiento heroico y se fue a sentar en una de las gradas, ya seguro sabiendo que hoy no participaría, su debut sería mañana. Así que se fue con Dexter Charming y sus amigos a ver el primer combate del día.
El rey de armas anunció a ambos caballeros que cada uno individualmente fue aplaudido y una dama de la clase de damisela en apuros obsequió su favor a ambos, atando un velo propio en la lanza en señal de buena suerte. Minutos antes de que se enfrentaran lanzándose de frente con su montura y lanza. Durante la justa el público estaba animado y entretenido al terminar, esperando más y las siguientes fueron también muy buen espectáculo caballeresco.
La primera parte del torneo finalizó al llegar entrada la tarde hasta mañana, ya no habría más enfrentamientos ni el de él. Casi todos los estudiantes comenzaron a recoger sus pertenencias, levantarse y volver al castillo esperando ansiosos la segunda parte, esta primera había dejado el listón alto y era comprensible que los estudiantes quisieran ver más. Milton le preocupó aún mucho más, estaba pensando una y otra vez que mañana haría un gran ridículo, solo podía pensar en aquello durante el regreso.
"¿Estás bien, Milo?" Dexter se percató de la poca atención a lo que hablaban ellos tres.
"Reflexionando en la estrategia de mañana, nada importante" Le respondió, queriendo aparentar la seguridad que de verdad quería tener para mañana enfrentarse a otro caballero. No quería mostrar lo nervioso por dentro que estaba, porque él en las pruebas físicas era malísimo y con tanta gente mirándole, lo sería más aún.
Y lo aparentó bastante bien, parecía, sin embargo, el príncipe castaño era igual de malo en las cosas de combate cuerpo a cuerpo. Conocía la sensación de aparentar completa seguridad mientras por dentro era todo lo contrario, y por eso sabía que así estaba Milo. Le había deseado anteriormente ya suerte en su justa, no obstante, antes de acostarse se le ocurrió una forma de demostrarle que de verdad había gente que confiaba en él y si no ganaba también estaba bien.
Así que al día siguiente Dexter madrugó temprano y se vistió rápido para bajar pronto a la cafetería, acción que desconcertó por unos minutos a Milton, ya que ahora se esperaban al otro y bajaban siempre juntos a desayunar. Pero tampoco lo pensó mucho debido a que en su mente únicamente estaba la cuenta atrás del tiempo que quedaba para la segunda parte del torneo. Desde ayer todos sus pensamientos estaban en la justa donde participaría, contra quién sería su contrincante y cómo de rápido esperaba que acabara con él para no hacer mucho ridículo. Su mente estaba tan dispersa de otras cosas que cuando entró en la cafetería tardó unos segundos en percatarse de la gran pancarta en alto con su rostro y en grande escrito mucha suerte, junto con muchas firmas alrededor con cortos mensajes de apoyo. Sus "amigos" Dexter, Hunter, Humphrey, sorprendentemente Raven, Madeline y sus amigos rebels, estudiantes que no recordaba sus nombres... incluso Darling Charming también y se "habían conocido" hacía dos días. Tanto cariño inesperado hacia él, además algunos de imprevisto como los rebels dándole las mejores de las suertes, fue para Milton como una euforia de sentir que podía hacerlo, mucho mejor de lo que pensaba de sí mismo.
Fue muy reconfortante conocer tanto apoyo hacia él, y gran parte de rebels. Reflexionando mientras se ponía la armadura, sintió que había juzgado algo mal a algunas personas a primera vista.
"Recuerda, lo vas a hacer bien" Se acercó Daryl hacia él cuando le vio tan pensativo.
"Sí, voy a hacerlo lo mejor que pueda, mis amigos confían en mí" Respondió Milton sonriendo al recordar esta mañana en la cafetería el bonito gesto hacia él. Había sentenciado malamente a personas que desde el primer minuto habían sido agradables con él y por sus prejuicios de no ser royals como Apple White había declinado sus gestos ambles. "¡Qué se prepare mi adversario porque voy a ir a por todas!"
"¡Así se habla!" Compartió su emoción el caballero blanco.
Durante los minutos siguientes, Milton sintió esperanzas de hacer un buen combate, de incluso poder ganar a su contrincante. Sin embargo, su optimismo se desvaneció en el momento en que el juez de armas y profesor de entrenamiento heroico saco su nombre y después el de Daring Charming. Al instante hubo cuchicheos y murmullos a su alrededor mientras digería la noticia y miraba a uno de los mejores de la clase.
Daryl protestó por él ante la injusticia. "Esto es injusto señor, Milo no tiene el mismo nivel de destreza para enfrentarse a Daring. Cámbieme a mí por él"
"Señor knight esto es un sorteo y si le ha tocado contra el señor Charming así es la suerte, no se trata de mismos niveles de lucha. Y si no dejara que se enfrentaran el señor de Oz nunca mejorara ni le podrá superar" Dio el veredicto el profesor finalizando el tema y continuando con el sorteo.
Milton agradeció su gesto de ayuda al caballero blanco, aunque no sirviera. Ya no iba a ganar, tal vez hasta era una justa mucho más corta que la del resto porque no tenía muchas expectativas de llegar a dar a Daring y llegar a la puntuación para ganar antes que él. Aunque aún contaba con toda la confianza de sus amigos y pensó que, aunque no había muchas posibilidades de ganar, podía hacerle difícil y retrasarle al príncipe rubio creído la victoria. No era bueno dando al contrincante con la lanza en los entrenamientos y hoy no sería distinto, daría en el blanco una de cien veces que lo intentará, no obstante, quitando el primer día de clases conseguía regularmente esquivar el saco del estafermo. Haría una estrategia de agazaparse a la defensiva, lo mejor que se le daba.
Cuando entró Daryl, con su victoria en su justa, le deseo una última vez suerte antes de que anunciaran a Daring Charming para salir de la carpa donde todos esperaban y aplaudieron enormemente ante su impresionante entrada. Mientras que cuando le llamaron a Milton los aplausos se redujeron algo, pero no le importó porque sonaron bien fuertes la grada donde estaban todos quienes confiaban en él. Estaban mirándole y aplaudiendo, incluso gritando palabras motivadoras, Madeline Hatter junto a su amiga rompe destinos escritos. Se estaba poniendo algo colorado, y volvió a sentir que podía hacerlo bien, perdería, lo tenía aceptado, pero sería con gran esfuerzo de intentar la victoria.
Ante él, en la grada principal donde estaban las alumnas de la clase de damisela en apuros estaba levantada Apple White, preparada para ofrecer su favor de dama a uno de los caballeros. Milton entendió que se lo diera a Daring, era quien ganaría y su actual pareja, era totalmente esperable que fuera para el rubio. Mientras le ataba su velo a la lanza, le susurro algo a modo favor parecía antes de volver a su sitio y mirar a Milton dándole una pequeña sonrisa, queriendo transmitirle seguridad total. La princesa rubia le había hecho prometer a Daring que no pasaría nada grave con él y no le haría demasiado daño, porque era su amigo y sabía cómo podía ser el príncipe rubio en estas cosas de uno a uno si quería ser malo.
"Repito las leyes de este torneo: 1. No herir de punta, al contrario, con su mano.2. No pelear fuera de filas. 3. No pelear varios caballeros contra uno solo. 4. No herir al caballo del rival. 5. Descargar solo los golpes al rostro y pecho del rival. Por último, ¿juráis ambos combatir con completa lealtad?" Terminó por hacerles jurar el rey de armas y juez a la vez.
Ambos juraron con la mano para posteriormente dar la vuelta y colocarse cada uno en su puesto de inicio, mientras el profesor volvía a su grada y daba la señal de comenzar, al tiempo que sonaban unas trompetas de fondo. Milton tardó unos segundos en mandar al caballo a galopar, mientras Daring Charming ya se estaba acercando y apuntando su lanza hacia él desde el otro lado de la barra de madera. Mientras se aproximaban más, calculó el momento exacto para girar hacia la izquierda y cuando la lanza del príncipe rubio parecía llegar a darle, apenas le rozó al girar en ese instante. Y la siguiente vuelta volvió a esquivarle, esta vez a la derecha, al tiempo que Milton veía el rostro de su oponente irritado de que le estuviera esquivando y no fuera tan fácil darle como pensaba. Estuvo así durante unos largos minutos esquivándole muy bien como cuando había practicado con el estafermo, irritando aún más a Daring Charming que creyendo que de nuevo evitaría su lanza decidió intentar asestar un golpe directo. Y este dio en su escudo rompiéndolo, y otorgándole diez puntos, dijo el rey de armas mientras le aplaudía el público. Los primeros puntos de la justa debido a que Milton rehuía muy bien los golpes directos al pecho que le lanzaban.
Se sintió muy orgulloso de sí mismo consiguiendo diez puntos, por él podía terminar ya la justa porque su oponente solo conseguía rozarle apenas. Llevaba esquivándole media hora, Daring llevaba un rostro muy enfadado, podía notarlo desde su casco, el mejor de la clase de entrenamiento heroico sin poder asestar ni un golpe en treinta minutos a un amateur si eso era Milton. Estaba muy molesto y cuando vio el mínimo despiste de cansancio, con toda su fuerza agarro la lanza y la dirigió hacia el pecho. Un muy duro golpe que impacto en Milton, que hizo que soltará la rienda del caballo y cayera de él al suelo y sintió un gran crac en su brazo derecho, fue llevado a la enfermería inmediatamente.
Ahí al segundo vieron que se había roto el brazo. Le pusieron un yeso y le dejaron en la cama tumbado pasando la tarde, cuando le escayolaron y ya le dejo de doler, Milton vio el lado positivo de no tener que seguir en la justa. Y cuando entró la tarde y supuso que termino el torneo, aparecieron todos sus "amigos" a verle. Estaba Apple, Dexter y los chicos, Raven y Madeline le traían una tarta, e incluso estaba Darling a quien no había visto en todo el torneo. Entraron felicitándole y dándole la enhorabuena, recordando cómo había dado en el escudo de Daring, rompiéndolo. Las dos chicas rebels eran quienes más le halagaban y le regalaron una tarta de queso, decían que habría ganado él si hubiera seguido en la justa. Se rio mientras comían todos un trozo de tarta, sin embargo, debido al gran jaleo que llevaban haciendo desde que entraron apareció la enfermera y muy enfadada echo a todos diciendo que solo dos por paciente.
"Milo ¿de verdad, cómo estás? Dímelo, se ha visto dolorosa tu caída, estoy enfadadísima con Daring, me prometió que no te haría mucho daño y te ha roto el brazo. Se merece esa sanción del director Giles" Apple White le pregunto sentada en la silla al lado de la camilla.
"Se ha enfadado mucho cuando se ha enterado de tu caída el director. Mi hermano a veces es horrible en la clase de entrenamiento heroico, por eso yo le pedí un cambio de asignatura al director Milton"
Comentó el príncipe castaño, haciendo que Milton recordará por primera vez el día en que apareció Dexter Charming por su despacho y le concedió un cambio especial en el horario de clases. ¿Cómo no se acordó de que se podía hacer cambios de asignaturas en algunas excepciones? Podía no haber pisado jamás la clase de entrenamiento heroico que tan poco le gustaba. "¿Cómo no me acordé de que podía solicitar un cambio de clase?"
"¡Sí cámbiate! Yo en la hora de entrenamiento heroico tengo cálculo mágico, ven conmigo y nos sentamos juntos" Le pidió la royal emocionada.
Decidido, dejaba entrenamiento heroico y se iba con Apple White a cálculo mágico inmediatamente. Se dijo a sí mismo durante la noche que paso en observación en la enfermería, había tenido mucho silencio sin los a veces ronquidos de su compañero de cuarto por la noche. Durante la noche también tuvo mucha reflexión interna sobre lo equivocado que estaba con los rebels, quienes mucho mejor que los royals se habían portado con él, le habían deseado suerte en su pancarta, traído una tarta a la enfermería… Mientras él ignoraba sus buenos gestos.
Al día siguiente, bajo temprano a la cafetería desde la enfermería y como no estaban aún sus amigos, en vez de esperarles y sentarse solo en la mesa mientras tanto, decidió acercarse a otra donde ya había algunas personas.
"Hola Madeline, ¿la invitación sigue en pie para desayunar con vosotras hoy?" Preguntó Milton viendo a la amiga de Raven quien tenía una sonrisa feliz en su rostro al escucharle, mientras la otra le hacía un hueco rápidamente y posteriormente le presentaba a sus demás amigos rebels que estaban con ellas desayunando.
Hola. Ay me tomo mi tiempo para actualizar, lo siento. Espero que os haya gustado.
