No soy dueño de danmachi esto es solo una historia basada en el mismo universo hecho con fines de entretener (no obstante el OC es creado por mí mismo y pienso implementarlo en otras historias en un futuro),esta historia se basara en el canon de danmachi pero pienso agregar contenido de eventos del juego y la película pero será mucho más adelante ,espero que les guste y me den su apoyo para seguir escribiendo y no se olviden de apoyar al creador de las novelas ligeras de danmachi para que pueda continuar con ese espléndido trabajo.

Lugar – superficie / gremio / sala privada

Me encontraba en el gremio, presentando un informe de la especie fortalecida de kobold que asesino a un total de 13 aventureros novatos.

Junto a mí se encontraba mi dios el cual me ayudo a trasmitir la información a los funcionarios del gremio. Para esta organización es algo normal tratar con los aventureros fallecidos debido a la taza alta de mortalidad que hay en la mazmorra.

No obstante, el surgimiento de especies fortalecidas es un asunto de emergencia ya que un brote de estos puede ocasionar perdidas enormes, razón por la cual fui retenido en este sitio.

Paso después de que regresáramos a la superficie. Como había demasiados cuerpos nos fue imposible llevar a todos así que dañé las paredes cercanas del dungeon y di la orden de regresar.

Una vez fuera les dije que regresaran a su sede y que no iríamos al calabozo el día siguiente. Luego de eso me dirigí rápidamente a mi sede y expliqué la situación a mi dios, el cual rápidamente envió a algunos de sus dependientes a recuperar los cuerpos.

Mientras ellos iban, nosotros dos nos dirigimos al gremio. En el camino le dije toda la verdad de lo que paso, por mi parte mi dios se quedó en silencio el resto del camino.

Al llegar al gremio me dijo que guardara silencio, que el hablaría en mi lugar.

Pasaron varias horas después de que llegamos, en ese tiempo los cuerpos habían sido llevados a la superficie y fueron recogidos por sus respectivas Familias.

Entre las personas que fueron a ver los cuerpos se encontraban algunas empleadas del gremio, seguramente eran sus asesoras quienes regresaron al Gremio con diversas expresiones de tristeza.

Al final del día el gremio archivo el caso y me dejo ir, no sin antes asignarme un asesor para que monitoreara mis acciones realizadas en el dungeon y redactara un informe mensual.

Esto se debía en parte a la desconfianza que se tenía hacia mí por el desafortunado suceso.

Despues de eso regrese a la sede junto a mi dios, el cual no me dirigió palabra hasta que llegamos.

Una vez dentro los otros miembros fueron informados de la situación según el informe oficial presentado. No obstante, ese informe mostraba desconocimiento ante la creación de la especie fortalecida.

Ante los hechos ocurridos los miembros de la Familia se mostraron comprensivos, después de todo la muerte es algo muy común en la mazmorra. Algunos me felicitaron por sobrevivir y otros me dijeron que debía tomarme unos días libres.

Fue muy extraño, a pesar de no poder hablar fluidamente pude entender la mayor parte de lo que me decían, tal vez sea porque estaba tratando de pensar en cualquier cosa para no recordar lo que vi en la mazmorra.

El dios Miach mientras tanto se retiró a discutir el asunto con su capitán, al terminar regreso y me indico que lo siguiera.

Al llegar no dijo nada, solo tomo el cuchillo con el que se cortaba para derramar su Icor y actualizar el estado de sus dependientes. Entendí lo que quería decir y me quite la parte superior de la ropa y el dios actualizo mi Estado.

Kyder Von Lv. 1

Pertenece: Familia Miach

Raza: Humano

Edad: 19 años

Fuerza: I- 67 I- 72 Resistencia: I-62 I-66 Destreza: I-60 I-64

Agilidad: I-40 I-43 Magia: I-0

Observe en silencio la hoja que reflejaba mi Estado. Pasaron unos minutos hasta que la voz del dios termino con el silencio.

-Kyder, te prohíbo crear intencionalmente otra especie fortalecida. Es una Orden divina

Esas palabras fueron dichas mostrando su voluntad divina. Ante eso solo pude aceptar la orden no sin antes preguntar algo más.

- ¿No seré castigado por mis acciones?

Ante mi pregunta mi dios me miro de frente y respondió.

-Las muertes que ocurrieron hoy dejaran una marca por el resto de tu vida. Ese será tu castigo y se mantendrá por el resto de tu vida.

Con eso dicho me retire, pero antes de salir el dios dijo algo.

-Mañana no iras al calabozo, ayudaras a la Familia. Tal vez eso te ayude a manejar la culpa que sentirás.

Despues de eso apenas y pude comer algo, me dirigí a la cama y me acosté tratando de no pensar en lo que vi. Fue inútil al momento de cerrar los ojos vi la imagen de la tragedia que ocurrió, tragedia que yo mismo provoqué.

Con un gran remordimiento paso la noche más rápido de lo que creía.

Al día siguiente me desperté cansado, aun así, me levanté y seguí practicando. En medio de eso volví a recordar lo que paso y en un intento de deshacerme de la culpa simule una batalla con el monstruo.

Sin importar cuantas veces lo matara en cada ocasión eso no cambiaba la situación. Los muertos no regresarían y la culpa por lo que hice permanecía.

Me repetía a mí mismo una y otra vez que era mi culpa, no intentaba mentirme porque en un intento de fortalecerme termine perjudicando a otros.

Al final decidí asumir la responsabilidad y llevar la carga por el resto de mi vida. Habiendo tomado esa decisión regresé al interior de la sede, una vez dentro me dirigí a la cocina y ayudé en lo que pude tratando así de dirigir mis pensamientos en otra cosa.

El resto del día permanecí igual, tratando de hacer cualquier cosa para mantener ocupada mi mente, pero falle en la mayoría de las tareas que se me dieron.

Esos errores se repitieron el resto del día, no fue hasta que llego la tarde en la que pude despejar un poco mi mente al entrenar con mi capitán, el hombre conocía la verdad de lo que paso, pero no me culpo con la mirada ni trato de hacer preguntas sobre el tema.

Continuamos entrenando hasta que mi dios apareció y me indico que lo acompañara. Al verlo me di cuenta que su expresión era diferente a la que tenía el otro día, me miraba como si se apiadara de mí. Eso me desconcertó y me pregunte que le había pasado.

Aun con esa duda en mi mente lo seguí y nos dirigimos a un lugar que desconocía.

Lugar-ciudad de Orario / sede del gremio / sala de oraciones

Frente al trono donde se encontraba el dios Ouranos se encontraban dos dioses, cada uno informando todo lo sucedido con respecto a un aventurero en ese mes. Ante eso el dios principal estuvo en silencio durante un largo tiempo antes de hablar.

-Ganesha, ¿en verdad no presento ningún comportamiento sospechoso?

-Lo puedo asegurar, lo único raro fue que se retiró rápidamente del distrito del placer una vez entrego el paquete. Fuera de eso no interactuó con ninguna otra persona de manera que levantara sospechas, parecía más bien un niño que está viendo la gran ciudad por primera vez en su vida.

-Entiendo, y tu Miach ¿el chico no presento nada extraño? ¿ha mostrado actitudes para ser un candidato a héroe?

-Su crecimiento ha sido uno normal y no ha mostrado algo destacable como aventurero. Lo único rescatable es que se esfuerza demasiado para aprender fuera de eso no presenta talento en ningún campo del combate.

-Te importaría mostrarme su estado, quiero verificar la verdad de tus palabras.

-Como desee, no hay nada que tenga que ocultar.

El dios Miach saco una hoja la cual desapareció en el aire y apareció momentos después en las manos del dios Ouranos.

Esto sorprendió a los dos dioses, pero Ouranos no mostraba signos de decir algo sobre lo que paso, solo leyó el contenido de la hoja y declaro su voluntad a los dos dioses.

-El irregular seguirá siendo monitoreado los siguientes dos meses, si no muestra nada prometedor será levantada la vigilancia. Eso es todo pueden irse, espero su informe en un mes.

Con eso dicho los dos dioses se retiraron, una vez salieron continuaron caminado juntos y conversaron un poco antes de separarse y dirigirse cada uno con su Familia.

Mientras regresaba a su sede el dios pensaba en la corta conversación que tuvo con Ganesha, estuvo así hasta que llego a su sede y busco a su problemático dependiente, una vez lo encontró le dijo que lo acompañara.

El dios conocía muy bien a los humanos, pasar por una experiencia así podría derrumbar mentalmente a la mayoría. La única forma de superarlo es enfrentar la raíz del problema.

Por ese motivo lo llevo a ese lugar, no solo para que pueda superar esa experiencia sino también aprender de ella y no volver a cometer los mismos errores en un futuro.

Lugar- ciudad de Orario / cementerio de aventureros

Me encontraba frente a las tumbas de los aventureros fallecidos, cerca de mí se encontraban los que fueron compañeros de los difuntos los cuales se estaba despidiendo de ellos.

Por mi parte pase de tumba en tumba ofreciendo una disculpa silenciosa, con cada disculpa que daba el sentimiento de culpa se hacía más grande volviéndose casi insoportable.

A diferencia de la gente de este mundo yo tenía valores y un sentido de la moral muy diferentes.

Desde el punto de vista de las personas de mi mundo había cometido un homicidio imprudente, las acciones provocadas por mi causaron indirectamente la muerte de 13 personas.

El castigo que recibiría seria la privación de mi libertad por más de una década debido a la cantidad de personas fallecidas. Pero en este mundo salí completamente impune y no recibí ningún castigo más que la culpa que me perseguiría por resto de mis días.

"Fui un tonto, no tome en cuenta que otros podrían salir lastimados por mis acciones, debí haber dado cuenta después de que esos niños resultaron lastimados".

Me mantuve con esos pensamientos hasta que todos los presentes a excepción de mi dios y yo se retiraron. Para mi mala fortuna algunos se me acercaron y me agradecieron por vengar sus muertes y permitir que sus cuerpos fueron traídos a la superficie.

Eso solo agravo aún más el estado mental por el que estaba pasando. Agradecí que estaba llevando una máscara porque así nadie me vería derramar lágrimas.

El sol estaba a punto de ocultarse cuando mi dios me toco el hombro y me hablo.

-Ya es hora de irnos, sé que será difícil superar lo que paso, pero lo mejor que puedes hacer es seguir adelante para que sus muertes no sean en vano. Solo asegúrate de derramar todo el contenido de tu corazón y asegúrate de no volver a cometer los mismos errores.

Con esas palabras el dios se marchó, al estar completamente solo pude dar una última reflexión a todo lo que paso este mes.

Al terminar recorrí todas las tumbas de los aventureros mientras liberaba todo el peso que llevaba. Me disculpe, pedí que tuvieran una vida pacifica al reencarnar y finalmente jure ante ellos que no iba a dejar de luchar.

"Para honrar las almas de los caídos juro jamás retroceder, seguiré explorando el calabozo y ganare la fuerza y conocimientos suficientes para cambiar el destino de este mundo".

Con eso dicho me retiré del lugar, al llegar a la entrada del sitio me encontré a mi dios el cual me había esperado. Aunque mi expresión no era visible se notaba que ya había cerrado ese ciclo.

Lo que ocurrió nunca sería olvidado y lo llevaría toda mi vida, pero aprender a vivir con eso era algo que debía hacer. Con esa resolución me aleje del cementerio en dirección a la sede.

Lugar – superficie / Torre de Babel / tiendas de armas de la Familia Hefestos

La torre de Babel, la estructura más alta en toda la ciudad de Orario. En sus primeros pisos se encuentran varias tenidas pertenecientes a diferentes Familias así como instalaciones del Gremio. Mi destino actual se encuentra en el piso 8, lugar donde los herreros novatos intentan vender sus armas a los aventureros y si están interesados en su trabajo hacer un contrato con ellos.

La razón por la que estoy aquí es para buscar a un herrero que me forje un arma con los objetos caídos que dejaron los irregulares. Debido a mi falta de fluidez y conocimiento general del idioma mi dios me acompaño para evitar que resulte estafado.

El tiempo paso y visite varias tiendas, pero ninguno acepto el trabajo, primero querían que comprara algo, pero como estaba corto de efectivo solo tenía para pagar el precio del arma forjada. En mi poder tenía un poco más de 11.000 valis, dinero que por sí solo me permitiría comprar una armadura nueva o un arma, pero no ambos.

Mientras seguía buscando una tienda que aceptara el trabajo observe la calidad de las armas que presentaban. En mi mundo en especial en mi país no era común ver tantas armas en exhibición.

Una parte de mí se quedó maravillado por las diversidades de armas que había, pero la mayor parte de mi todavía se sentía un poco afectado por lo que paso.

En un intento de seguir adelante pensé en adquirir un arma nueva y llevarla siempre conmigo como un recordatorio de mis acciones y un símbolo que representaba que debía superarme cada día, pero siempre pensando en las consecuencias de las acciones que tomaría.

No obstante, la búsqueda fue infructuosa, al final no conseguí a nadie que me forjara el arma.

Decidiendo regresar otro día me marché, en el camino al ascensor mi dios se ofreció a ayudarme a pagar, pero me negué. Esto era algo que yo debía hacer por mi cuenta, si pudiera hablar el idioma perfectamente iría solo, pero al no poder tuve que aceptar su ayuda solo en ese aspecto.

En medio de mi interacción con el dios Miach fuimos interrumpidos por una conmoción, al dirigir mi mirada vi como alguien era echada de una tienda, junto a ella también fue arrojada varias cajas.

Al ver eso mi dios se acercó a ayudarla, debido a que los dioses en el reino inferior tenían una fuerza igual a la de un mortal común tuve que recoger las cajas tiradas.

Al levantarlas note que había armas en su interior, y al dirigir mi visión hacia ella note que tenía la apariencia de una herrera. No perdiendo nada al preguntar me dirigí a mi dios el cual ya había ayudado a la chica a levantarse y le dije que le preguntara si podía forjarme un arma.

La herrera parecía muy joven pero aun así note que tenía algo de experiencia por la calidad de las armas que llevaba. La joven por su parte pidió ver los materiales y luego de observarlos durante un rato, acepto forjar un arma con ellos.

Para discutir los detalles nos fuimos a un lugar más privado, aunque al irnos note unas miradas extrañas dirigidas a la chica por los otros herreros.

Bajamos por el ascensor y salimos de la torre de Babel, ambos tanto dios como dependiente seguimos a la chica hasta que encontramos un lugar cómodo para hablar.

Una vez sentados comenzamos a discutir el tipo de arma que se forjaría, el precio y cuando estaría lista. El arma sería un par de dagas, serian usadas en caso de que me vea obligado a un enfrentamiento muy cercano a cuerpo a cuerpo contra un monstruo.

Por la cantidad de material suministrado el arma tendría una buena longitud, convirtiéndolo en un par de dagas largas. El costo de producción seria 9 mil valis y me serían entregados en dos semanas.

Para formalizar todo firmamos un contrato y la herrera dijo que recibiría el pago una vez entregara el trabajo terminado. Luego de eso se marchó.

Al regresar a la sede ya habían regresado los demás miembros, así que todos nos reunimos para comer. Despues de eso entrené con mi capitán en la tarde y seguí estudiando el idioma en las noches, todo eso me ayudo a relajarme un poco.

Al dormir no pude evitar que las pesadillas vinieran, pero fue en menor intensidad, fue difícil, pero al final pude conciliar el sueño y tomar un verdadero descanso.

Al día siguiente seguí practicando mi postura y técnica a la vez que simulaba combates con mis anteriores oponentes. Luego de eso me dirige al interior de la sede, tomé un baño y comí junto a los demás miembros de mi Familia.

Al terminar me aliste para ir a la mazmorra, me equipe mi armadura y armas y salí de la sede.

Al llegar a la torre me encontré con esos chicos que mostraban duda en sus rostros si entrar o no al calabozo, yo los llame y les indiqué que me siguieran.

Al tener una máscara cubriéndome el rostro no se notaba mis expresiones así que a simple vista parecía como si no me hubiera afectado, tal vez esa sea la razón por la cual me siguieron.

Al ver a alguien que ha pasado el mismo trauma que tu levantarse y seguir adelante inevitablemente tú también lo harás y lo seguirás. Al menos es así para las personas de este mundo, sí alguien da un paso al frente los demás lo seguirán para ver hacia donde va.

Lugar – calabozo / piso 3 / camino principal

Llevamos horas explorando el dungeon, para bien de mi salud mental evite las habitaciones y solo avanzamos por la ruta principal, aunque eso nos dejó abiertos a los ataques de los monstruos.

Aun así, no fue ningún problema yo me encargue de la vanguardia y esos dos de la retaguardia, mientras que la maga preparo un hechizo preventivo en caso de que fuéramos abrumados.

Permanecimos en la misma formación para repeler los constantes ataques de los monstruos y al acabar con cada horda destruía las paredes para que se pudiera recoger las piedras mágicas.

Al terminar seguíamos avanzando, pero con el trauma que había adquirido me volví un poco paranoico y revisé varias veces que no quedara ninguna piedra mágica antes de irnos.

Ese comportamiento hizo que perdiéramos bastante tiempo, pero aun así pudimos recolectar una gran cantidad de piedras mágicas antes de regresar, en el camino de regreso la cantidad de monstruos se incrementó como si quisieran evitar que nos fuéramos o para ser más específico que me fuera con vida del sitio.

Para mala suerte del calabozo ningún monstruo en este piso era lo suficientemente fuerte para matarme y menos si trabajaba con otros pudiendo así regresar a la superficie.

Lugar – superficie / gremio / sala privada

Al llegar al gremio intercambiamos las piedras mágicas por dinero y recibimos un total de 25 mil valis por todo. Esa cantidad se debía a la gran cantidad de monstruos que matamos y a una buena coordinación entre todos los miembros.

Dividimos el dinero quedándose ellos un 60% y yo un 40% debido a que mate a la mayor cantidad de ellos. Al recibir su parte se retiraron y por el contrario yo me quede para reunirme con quien sería mi asesor personal.

Al entrar a la sala privada vi a la persona a la que fui asignada. Ella era una mujer de la raza de los hombres lobo. Tenía un cabello de color rojo y unos ojos que parecían como el de un depredador.

Su edad era de unos 15 años y se presentó como Rose Fannet.

Tenía cierto conocimiento sobre quien era ella, pero eso era de un futuro distante, la Rose actual era casi desconocida para mí. Fue un poco difícil comunicarnos, pero después de una hora pude informar lo que paso en el calabozo, cada detalle fue registrado por ella en un informe escrito.

Al terminar me pregunto si tenía pensado bajar al piso 4 y respondí con un simple no. Ella pregunto el motivo y le explique con palabras simples que no estaba listo para ese piso y que no quería arriesgar la vida de las personas a mi cargo.

Ella mostro desconcierto por mi respuesta, pero se recuperó rápidamente y se ofreció a enseñarme todo lo que necesitaba saber sobre el piso 3.

Acepte y con dificultad trate de entender lo que me decía, al final apenas y entendí la mitad así que le agradecí y me retire.

De cierta manera mi orgullo de estudiante estaba herido por no ser capaz de comprender una explicación tan simple sin tener la ayuda de mi dios, así que al regresar a mi sede me puse a estudiar el idioma poniendo el máximo esfuerzo en eso.

Los días pasaron, seguí practicando, yendo al calabozo, entrenando y estudiando el idioma.

Cada día mi asesora presentaba un informe sobre mi incursión en la mazmorra. Sin embargo, al pasar dos semanas se volvió innecesario hacerlo diario así que cambio a informe mensual y mi caso se registró como una anomalía en el desove de monstruos en los pisos superiores.

En ese tiempo pude aprender un poco más del idioma local y pude mantener conversaciones cortas con algunos miembros de la Familia, y para probarme a mí mismo fui a recoger mi pedido de arma por mi cuenta.

Por esa razón me tomé el día libre y no fui a la mazmorra. Antes de irme mi dios actualizo mi estado y en el camino revise la hoja como si fuera material de lectura, para poder practicar mi dios transcribió mi información de estado en Koine. Razón por la cual demore un poco en entenderlo.

Kyder Von Lv. 1

Pertenece: Familia Miach

Raza: Humano

Edad: 19 años

Fuerza: I- 72 I- 84 Resistencia: I-66 I-76 Destreza: I-64 I-75

Agilidad: I-43 I-49 Magia: I-0

Camine un largo rato hasta que llegue a la torre de Babel, una vez ahí me dirigí al ascensor en su interior y llegue al piso 8.

No me tome mucho tiempo en encontrar a la herrera quien al verme se acercó y saco una caja. La tome y revise su contenido encontrando dos hermosas dagas.

La primera presentaba una ligera tonalidad roja y la segunda una tonalidad azul, ambas tenían un tamaño de alrededor de 40 centímetros. Al revisarlas bien note que tenían grabado el nombre de quien las forjo, así como también que emitían un brillo tenue.

Estando satisfecho por tan buen trabajo le entregue el dinero y ella simplemente se fue, resulto muy extraño que no intentara formar un contrato de aventurero-herrero, pero supongo que fue porque no llevo mucho tiempo en este oficio.

Con las armas en ambas manos me dirigí a la mazmorra para probarlas, pero no contaba con ninguna pieza de armadura que me protegiera así que opté por no pasar del piso 2.

Aunque mi arma principal era la espada se me había enseñado el manejo adecuado de dagas en caso las necesitara.

Razón por la cual no fue difícil acabar con los monstruos a pesar que me enfrentaba a ellos en un rango más corto.

Al pasar unos minutos me acostumbré a usar ambas armas y me dirigí al piso 2 donde comencé una masacre acabando con cuanto monstruo se me cruzara.

A medida que iba ganando dominio en el uso de ambas armas note varios detalles en las mismas, la primera era que el brillo que tenían aumentaba cuando estaba en una zona oscura y la segunda era que los monstruos de la especie de la que estaba hecho el arma mostraba cierto temor a las mismas y mantenían cierta distancia, pero aun así seguían atacando buscando una apertura para acabar con mi vida.

Pasado un tiempo me detuve y decidí regresar, en el camino me encontré con algunos monstruos, pero los eliminé fácilmente.

Al llegar a la superficie me dirigí a mi sede, pero me lamenté un poco en el camino por no haber llevado una mochila, razón por la cual tuve que destruir todas las piedras mágicas de los monstruos para evitar que apareciera otra especie fortalecida.

Lugar – superficie / gremio / sala privada

Había pasado dos meses desde que comencé a explorar el dungeon, en ese tiempo pasaron muchas cosas que me dejaron marcado. Aun así, tuve que seguir adelante si quería mantenerme vivo, razón por la cual seguí entrenando y estudiando el idioma de este mundo.

Mis avances en el aspecto del idioma fueron buenos, al no tener las distracciones de mi mundo y tener literalmente a un ser de no sé cuántos años de antigüedad enseñándome me ayudo a aprender rápidamente.

Aunque si tuviera que resaltar los aspectos malos es que este mundo no cuenta con las comodidades básicas de mi mundo natal. El hecho de no existir dispositivos móviles y señal de internet hacía imposible obtener información del mundo que te rodea, solo tenía conocimiento de lo que iba a pasar y un aproximado de cuando pasaría, pero desconocía los detalles más complejos, esos que no aparecieron en ningún formato en Internet.

Sumado el estrés y la fatiga mental que tenían no ayudaban en nada a mejorar mi estado de ánimo. En este mundo solo podía contar las piedras mágicas que obtenía de los monstruos o hacer mantenimiento a mis armas como único medio de entretenimiento.

Me costaba mantener conversaciones largas así que no podía participar en muchas cosas.

Así que para evitar llevar el estrés y fatiga mental a un nivel peligroso me dirigí al gremio para leer información del dungeon.

Una vez ingrese al sitio me dirigí a la recepción y solicite reunirme con mi asesora, cuando ella me vio me indico que fueras a una sala privada. Al ingresar a la habitación le pedí que me suministrara información del dungeon sobre los pisos superiores.

Ella me pregunto si pensaba explorar el piso 4 y solo asentí, para evitar que se preocupara le dije que buscaba informarme a fondo de los peligros de ese piso para proceder con cautela.

Al escuchar eso se retiró de la habitación solo para regresar en unos minutos con lo que parecía una montaña de documentos, al preguntar el porqué de la cantidad ella me dijo la verdad.

Al parecer en el gremio hacen apuestas sobre el tiempo en el que vivirán los aventureros y debido a los recientes sucesos que me pasaron los empleados fijaron sus apuestas en mí.

Algunos apostaron que no pasaría de los dos meses, otros que llegaría a un año y por otro lado Rose aposto a que viviría para volverme un aventurero de Segunda clase.

Fue un poco gracioso, la chica que estaba frente a mí no se parecía mucho a su versión de unos años eso se debe a que aún no ha presenciado la muerte de los aventureros a su cargo.

Debido a eso ha puesto un gran esfuerzo en asegurarse que sobreviviera, a lo largo de estos días note que siempre estaba atenta a mi avance en la mazmorra.

Para mi buena suerte siempre llevaba una máscara así que eso hacia fácil ocultar mis expresiones, pero eso no evitaba que las personas con las que interactuaban supieran como era mi comportamiento guiándose por mis hábitos en distintas áreas.

Ese era el caso de Rose ella noto que suelo ser más cauteloso que los otros aventureros, razón por la cual espere un mes entero antes de decidir bajar al piso 4. Aprovechando eso ella trajo toda la información que pudo obtener con el fin de que me ayudara en la exploración así que agradecí su ayuda y me puse a estudiar el resto del día.

Entre toda la información que había la más importante fue la estructura de los pisos eso me ayudaría a encontrar zonas en las que se reúnen más monstruos para obtener más excelia, así como las diferentes rutas que podria tomar para escapar de los mismos.

Los pisos no eran tan grandes así que no había mucho de que preocuparme, aun así, estudie la información de los pisos 5-8 en caso de que algún monstruo decidiera bajar de esos pisos.

Al terminar le agradecí la ayuda y me retiré a mi sede rápidamente debido a que ya había oscurecido.

Lugar-ciudad de Orario / sede del gremio / sala de oraciones

El dios Ouranos se encontraba observando una hoja, pero entre más leía mas se decepcionaba por el contenido. Despues de unos momentos dirigió su mirada a los dos dioses y les indico que se retiraran, una vez se fueron llamo a su asistente que se encontraba oculto en las sombras.

-Fels, parece que este también resultó ser un fracaso.

De las manos del dios cayo una hoja que fue recogido por su asistente el cual vio su contenido.

Kyder Von Lv. 1

Pertenece: Familia Miach

Raza: Humano

Edad: 19 años

Fuerza: I- 84 I- 94 Resistencia: I-76 I-82 Destreza: I-75 I-84

Agilidad: I-49 I-54 Magia: I-0

-Al parecer es así, solo tuvo un crecimiento normal en dos meses. No creo que eso cambie en el siguiente mes.

El dios principal se encontraba decepcionado de la generación actual, ellos no eran capaces de llegarles a los talones a la Familias Hera y la Familia Zeus.

Si las dos Familias más fuertes fueron masacrados por el Dragón Negro de un ojo que le esperaba a esta generación, al principio la Familia Freya y la Familia Loki se mostraban prometedores, pero su incapacidad de trabajar juntos hacia imposible el avance en la exploración del calabozo y en consecuencia eso ocasiono el estancamiento de ambas Familias.

-Pensé que esta vez sería diferente, que ese irregular sería diferente al resto. Pero solo era más cuidadoso que los demás, esa es la razón del porque está vivo.

El dios principal revelo una verdad que no había dicho a los dos dioses, no era la primera vez que veía a ese tipo de irregular. Hubo ocasiones en las que estos aparecían, mayormente en la ciudad de Orario, pero también aparecían en exterior de la misma.

En la mayoría de las ocasiones estos morían asesinados por monstruos, por alguna razón cargaban imprudentemente y aventuraban a pisos más bajos lo que terminaba con ellos siendo comida para monstruos. Aunque también había casos en los que estos elegían no luchar y vivir en paz, pero morían misteriosamente antes de los dos meses.

Pero si tuviera que decir algo sobre ellos es que sin importar quien fuera nunca desarrollaba ninguna Habilidad o Magia.

A los ojos del dios primordial este nuevo aventurero parecía diferente al resto, el aura que lo rodeaba era muy extraña. Como si indicara a gritos que no pertenecía a este mundo, en consecuencia, la mazmorra intento de todo para acabar con su vida, pero la divinidad de Ouranos evitaba que pasara a mayores.

El dios considero que podía volverse un aventurero prometedor, pero al final sus expectativas fueron aplastadas, solo podía esperar el reporte del siguiente mes.

-Espero que no nos decepcione de nuevo, por el bien de este mundo debes demostrar tu valor.

Con esas palabras dirigidas al aventurero la habitación volvió a quedar en un profundo silencio.

Lugar – calabozo / piso 4 / camino principal

Nos encontrábamos luchando contra una horda de monstruos, apenas pasaron unos minutos desde que pisamos el piso 4 y la mazmorra ya había mostrado sus colmillos.

Estábamos rodeados de ambos lados por goblins y kobolds, trepando por las paredes algunos Dungeon Lizards se abalanzaban de vez en cuando.

Todo eso sumado al cansancio de luchar ininterrumpidamente por nuestras vidas causo una gran fatiga física y mental, y para empeorar la situación la Magia ya había sido lanzada y aunque elimino una gran cantidad más monstruos salieron de las paredes del dungeon para reemplazar a los que habían sido destruidos.

En esta situación agradecí en mi mente a mi dios por ayudarme a aprender el idioma. Ya habían pasado más de 60 días desde que empecé a aprender así que pude comunicar una orden rápida.

-Maga cuando estés lista apunta a las paredes. Arquero ofrece apoyo al Guerrero, Guerrero tu asegúrate de mantener la retaguardia.

Con las órdenes dadas me concentre en mantener el frente, mi objetivo era eliminar a todos los monstruos y asegurarme que ninguno llegara al centro de nuestra formación.

Para eso puse en práctica lo aprendido. Mantuve una postura firme, usé mi estadística de agilidad al máximo para interceptar a todos los monstruos y usé una técnica de bloqueo y contraataque con los monstruos, aunque a veces usaba empujes y barridos para lidiar con algunos.

Por parte de la retaguardia, el guerrero uso una técnica de atacar y retroceder mientras era apoyado por las flechas del arquero.

Gracias al trabajo de todos, la maga pudo terminar su hechizo dañando así las paredes del dungeon de los alrededores y llevándose a los Dungeon Lizards que se encontraban en ellas de colateral.

Aprovechando que no aparecerían más monstruos pasamos a la ofensiva acabando con el resto de monstruos que quedaban.

Al terminar saque un arma que había adquirido recientemente para la exploración de este piso y la use para destruir las paredes cercanas a nosotros dándonos así tiempo para descansar y recuperar nuestra salud y estamina.

Luego de eso tome dos pociones y guarde el arma en mochila del arquero, debido al tamaño y peso de esta se me hacía difícil usarla en combate así que aproveche la durabilidad y potencia de la misma para destruir las paredes de los pisos superiores con facilidad.

Mientras los demás descansaban yo mantuve la guardia para evitar ataques sorpresas de los monstruos, no quería que se repitiera lo de la última vez.

Según averigüe, aunque la maga ya había sanado por completo la cicatriz dejada por el arma permanecería por varios meses antes de desvanecerse.

Aunque lamente ese hecho no me disculpe directamente con ella, en parte porque no quería que supieran que yo fui la razón por la que aparecieron ambos irregulares.

Pude sonar egoísta, pero quiero mantenerlos cerca, sabía que por mi cuenta no podría avanzar mucho así que termine usándolos para avanzar mas rápido y ganar excelia.

Aunque también ellos se beneficiaban porque podían obtener más dinero y ganar más excelia, eso sumado a la falsa apariencia que daba de no ser capaz de mostrar miedo los llenaba de confianza y les permitía seguir avanzando.

Pero al verlos note que los 3 tenían algo que yo no tenía, un vínculo de hermandad que fue cultivado por los años. Algo que una vez tuve pero que nuca regresaría.

Una vez salí de mis pensamientos, me dirigí a ellos y les di la orden de seguir. Ellos asintieron y continuamos explorando el piso.

Pasaron un par de horas antes de que notara los primeros indicios de cansancio así que opté por regresar, en el camino de regreso los monstruos aparecían en gran cantidad para evitar que nos fuéramos, pero me abrí camino entre ellos.

Al llegar a la superficie nos dirigimos al gremio a intercambiar lo obtenido y recibimos un total de 32 mil valis. Una vez repartido el dinero nos dirigimos a nuestras respectivas sedes.

Una vez llegue a mi sede realice la misma rutina, al terminar de entrenar me dispuse a seguir estudiando, pero antes de eso quise practicar mis habilidades de elaboración.

Me tomo muchos intentos, pero al fin pude elaborar una poción de calidad normal. La poción era lo suficiente fuerte para curar heridas leves de corte, pero no podían hacer nada con heridas graves.

Aun así, fue un gran avance, casi no podía esperar para aprender a la perfección el idioma y poder estudiar a profundidad el campo de la medicina en este mundo, aunque la mayor parte de mi atención está en la magia.

Al fin y al cabo, la magia era algo que solo se veía e las historias de fantasía en mi mundo, desconocía que efectos podría tener en los seres humanos. Eso sí tenía que tener cuidado si mi cuerpo no es apto para la magia podría morir al no poder estabilizar la fuerza de un hechizo, o podía caber la posibilidad de que nunca despertara una magia en su vida.

Para cualquiera de los dos casos había una solución, para el primero bastaba con estudiar a fondo los fundamentos de la magia y practicarla en un entorno seguro evitado a toda costa tener un Fuego Fatuo.

Y en el segundo caso podía forzar el despertar de la magia con un grimorio, pero lo más probable era que demorara años en tener suficiente dinero para comprar uno.

Por el momento dejaría ese tema de lado y me concentraría en fortalecerme, para eso debo enfrentarme a oponentes fuertes razón por la cual debo decidir cuál sería la mejor ruta de acción.

Debería explorar el piso 4 durante todo el mes obteniendo excelia en un entorno manejable o debería ir un paso más allá y descender al piso 5 donde la cantidad y fuerza de los monstruos podría abrumarme y causar mi muerte y la de los que viajen conmigo.

Lo más sensato es ir lento y seguro, pero solo queda menos de 6 años para el Gran Conflicto y si no soy un nivel 4 para entonces es posible que muera.

Ya han pasado dos meses desde que soy aventurero y ni siquiera he alcanzado un rango I en alguna de mis estadísticas, si sigo así pasará un año y mi estadística más alta será de rango D.

Para empeorar la situación entre mayor sea el rango de la estadística será más difícil subirla, podrían pasar años y apenas sería un nivel 2 con estadísticas mediocres. No podría sobrevivir a lo que viene y no puedo escapar porque eventualmente el dragón negro destruirá todo.

He hecho todo lo que pude para fortalecerme, he obtenido excelia de cientos de monstruos, he entrenado con un aventurero de Segunda clase aprendiendo una postura de batalla y técnicas que me han ayudado en mi enfrentamiento contra los monstruos de la mazmorra.

Incluso he fortalecido mi cuerpo ganando algo de masa muscular estos meses, aumentando también la estamina máxima de mi cuerpo pudiendo luchar por bastante tiempo sin presentar cansancio.

Aun con todo eso no es suficiente, no puedo permitirme permanecer débil pero tampoco puedo permitir poner en riesgo la vida de otros.

Que debería hacer, en estos casos lo mejor es un punto medio, pero no se me ocurre ninguna solución efectiva.

Creo que optare por explorar el piso 4 por dos semanas antes de ir al piso 5.

Tomando esa decisión trace en mi mente la mejor ruta de acción que me permitiera sobrevivir.

Durante las dos semanas siguientes me prepare de forma exhaustiva para la exploración del piso 5, para ello me enfoque en pulir mi técnica y eleve mi conocimiento del idioma local a un nivel avanzado. Para evitar colapsar del agotamiento me tome los dos últimos días libres, no sin antes avisarles nuestro próximo destino a esos tres.

Al día siguiente del aviso me dirigí a la torre de Babel con el dinero que tenia ahorrado, estando en el piso 8 pase por todas las tiendas antes de comprar un nuevo equipo.

Con todo eso listo regrese a mi sede y entrene con mi capitán hasta que llego la noche. Una vez terminamos comimos y antes de dormir practique el idioma por última vez para estar preparado al día siguiente, casi no pude dormir esperando que amaneciera.

Lugar – superficie / gremio / sala privada

Rose Fannet era una empleada reciente en el gremio, su experiencia apenas llegaba a un año, y aunque había visto algunos aspectos oscuros de ese trabajo en ese tiempo aún no había llegado a perder la esperanza en los aventureros.

Recientemente se le había asignado un aventurero particular. No era raro encontrase con todo tipo de personas en este trabajo, algunos de ellos trataban de pasar desapercibidos pero este nuevo aventurero era otra historia.

La primera que lo vio de frente fue en compañía de su dios patrón, la razón de esto fue para reportar el surgimiento y eliminación de un irregular en el piso 3 el cual se había llevado la vida de 13 desafortunados aventureros.

El primer pensamiento de Rose era que ese hecho había dejado una marca en el aventurero, razón por la cual no dijo una palabra en todo el tiempo que permaneció en el lugar.

Pero con el paso del tiempo las dudas que tenia de el se despejaron. Ella fue asignada como su asesora y tenía que presentar un informe del avance del aventurero en la mazmorra.

Al interactuar más con él se dio cuenta de que no hablaba porque no quería sino porque no podía, muchas veces tuvo que corregirse y usar palabras simples para comunicarse con él.

Pero al pasar de los días notaba que su forma de hablar mejoraba, pudiendo ella descubrir algunas cosas de él. En primer lugar, noto su interés por adquirir conocimiento, al ver eso ella trato de ayudarlo proporcionando la información que necesitara.

En segundo lugar, noto que el aventurero no tenía ninguna ambición, no veía el poder y la riqueza de la mazmorra como un fin sino como un medio para algo. Cuando le pregunto en una ocasión cuál era su objetivo por el que exploraba el calabozo simplemente dijo que quería sobrevivir.

Rose era consciente de los peligros del calabozo y que su objetivo no tenía cabida en un lugar como ese, pero no había nada que pudiera hacer para detenerlo después de todo un asesor solo puede proporcionar la información para que los aventureros exploren la mazmorra.

Lo único que podía hacer era mantenerlo al tanto de todo lo que podría encontrar en el calabozo así que dirigió su esfuerzo en que aprendiera todo sobre el calabozo.

La mayoría de aventureros mostraban desinterés en estudiar, pero para la buena fortuna de Rose este era diferente y acepto todo de buena gana.

Incluso tomo sus propias precauciones y avanzo de forma segura en la exploración de la mazmorra. La última vez le había dicho que planeaba bajar al piso 4 y para ello memorizo todo lo que podría encontrar en ese piso.

Parecía que todo iría bien pero no pasaron dos semanas antes de que apareciera y comunicara que bajaría al piso 5. Rose por su parte expreso su preocupación.

-No estas yendo demasiado rápido, la cantidad de monstruos aumenta a medida que bajas de piso

Rose no estaba de acuerdo a que se arriesgara de esa manera, no iba a dejar que el aventurero a su cargo muriera.

-Ya tengo eso cubierto he creado algo que nos ayudara a escapar en caso algo salga mal.

Rose trato de decir algo más, pero fue inútil, lo único que pudo obtener fue la promesa de que el regresaría si notaba algo raro en ese piso.

Al retirarse solo pudo verlo alejarse, pero para su mala fortuna fue vista por alguien.

-Deberías aceptar que perdiste Rose, los rumores circulan sobre él. Es un imán de monstruos si baja más allá del piso 5 seguramente morirá.

Esas palabras dichas por su superior solo decían la verdad. Incluso Rose mostro confusión al saber que el aventurero a su cargo tenía ese tipo de reputación y más aún que hubiera aventureros que se arriesgarían a ir con él.

Aceptando que no había nada más por hacer solo le deseo suerte en su aventura.

Lugar – calabozo / piso 4 / escaleras de conexión al piso 5

Había hecho todo lo posible, me preparé lo mejor que pude. Adquirí una nueva armadura, armas y fabriqué un intento de Morbul por mi cuenta.

En caso seamos abrumados por los números de los monstruos lo usare en todos nosotros, lo peor que podría pasar es que apestemos por días.

Como una medida extra actualicé mi estado y aprendí un nuevo movimiento de parte de mi capitán. También tome como base un arte marcial de mi mundo y entrene mi cuerpo en consecuencia.

Estoy consciente que las artes marciales son poco efectivas con oponentes no humanos, pero aun así la disciplina elegida me permitiría aguantar más contra varios oponentes a la vez.

Mi reciente actualización de estado refleja la eficacia del mismo.

Kyder Von Lv. 1

Pertenece: Familia Miach

Raza: Humano

Edad: 19 años

Fuerza: I- 94 H-110 Resistencia: I-82 H-105 Destreza: I-84 I-98

Agilidad: I-54 I-59 Magia: I-0

Decidido a hacerme más fuerte para sobrevivir a lo que viene y para honrar a los que se fueron por mi culpa, descendí al piso 5.

Espero que les guste el capítulo, originalmente pensé en publicar el capítulo el domingo, pero lo termine mucho antes de lo que esperaba. Por ahora intentare mantener actualizaciones cada dos semanas espero que les guste mi historia, agradecería que comenten para que mejore mi escriture. Sin nada más que decir nos vemos en el siguiente capítulo.