No soy dueño de danmachi esto es solo una historia basada en el mismo universo hecho con fines de entretener (no obstante el OC es creado por mí mismo y pienso implementarlo en otras historias en un futuro),esta historia se basara en el canon de danmachi pero pienso agregar contenido de eventos del juego y la película pero será mucho más adelante ,espero que les guste y me den su apoyo para seguir escribiendo y no se olviden de apoyar al creador de las novelas ligeras de danmachi para que pueda continuar con ese espléndido trabajo.

Lugar- superficie / ciudad de Orario / sede de la Familia Miach

Dolor, era lo único que podía sentir en ese momento. Mi cuerpo se encontraba completamente destrozado por el infernal entrenamiento de mi capitán y no podía moverme.

Apenas puedo mantenerme consciente gracias a la magia curativa de Lía-sama.

La intensidad del entrenamiento era completamente diferente a las veces anteriores. Nada de lo que había experimentado hasta ahora se le comparaba.

Desde el comienzo hasta el final fui abrumado completamente.

Incluso con mi mayor dominio en el Kyokushin no pude soportar la fuerza detrás de sus golpes. Como última medida intente usar diferentes estilos de artes marciales que había visto en mi mundo, pero mi inexperiencia en los mismos me puso en una mayor desventaja.

Aunque con el tiempo pude acostumbrarme un poco a los mismos y ampliar mi repertorio de ataques el resultado no cambió.

Técnicas, fintas, todo lo que hubiera podido utilizar en una pelea a muerte fue usado.

Aun así, fui superado en todo momento y no hubo ni un solo minuto en que no recibiera daño.

Despues de ser destrozado en cada enfrentamiento la magia curativa era aplicada en mí y volvía a pelear con solo un minuto de descanso.

La cantidad de veces que caí al suelo en solo esa tarde superaba las 25 veces. Nunca en mi vida había anhelado tanto un descanso como ahora.

Afortunadamente, la tortura acabo cuando se fue el último rayo de sol.

-Felicidades Kyder, has hecho un gran avance en estos 4 meses. Puede que te falte mejorar en algunos aspectos, pero ya veremos eso en el transcurso de la semana. Por ahora deberías descansar y recuperar energías, mañana será un día en que estarás muy activo.

Al terminar de decir esas palabras mi capitán se marchó, dejándome solo con Lía-sama.

Ella no me dirigió la palabra, solo se enfocaba en que mi cuerpo se recuperara por completo.

Cuando termino de curarme se retiró del lugar, pero antes de entrar al interior de la sede me dirigió la palabra para mi sorpresa y lo que me dijo me dejo confundido.

-Come algo ligero en la cena, después de eso acércate a mi zona de trabajo.

No pude preguntarle nada porque se dio la vuelta y no la volví a ver.

Lía era la última persona con la que quisiera interactuar en este día, pero estaba demasiado cansado para pensar el significado detrás de sus acciones.

Lo único que quería en ese momento era dormir y con suerte no tener pesadillas esta noche.

Me dirigí a mi habitación y apenas crucé la puerta, caí al suelo por el agotamiento físico.

-Kyder-san, ¿qué te ha pasado? Te ves terrible.

Mi compañero de habitación se encontraba presente y al verme en ese estado, se apresuró a ayudarme. Gracias a su ayuda pude levantarme y llegar a mi cama.

-Sobre lo que me paso, fue solo entrenamiento… Por cierto, ¿cómo te llamas?

Respondí a su pregunta y recordando lo que me dijo Melinda me aseguré de preguntarle su nombre, ya que no quería seguir repitiendo los mismos errores.

-Mi nombre…puedes decirme Esteban. Me sorprende que no lo supieras, llevamos más de 4 meses como compañeros de habitación.

-Lo siento, he pasado por muchas cosas estos meses.

-No te preocupes por eso, estoy al tanto de tus circunstancias. Aunque no me parece que solo hayas entrenado. Te ves como si hubieras enfrentado un desfile de monstruos en solitario.

-Se podría decir que he pasado por algo como eso.

"En realidad es como si hubiera enfrentado varios desfiles de monstruos y a un minotauro"

Aunque parece una exageración, los músculos adoloridos de mi cuerpo dicen lo contrario.

Lo que necesitaba en ese momento era una buena comida y un descanso.

-Kyder-san, no me imagino como haces para seguir luchando. En tu lugar yo hubiera renunciado.

-Tengo mis razones por las que sigo luchando, así que no me pienso detener en un futuro cercano.

-Ya veo. En ese caso hare mi mayor esfuerzo para explorar el calabozo y no quedarme atrás, después de todo necesito subir de nivel para obtener la habilidad de desarrollo Mezcla.

-Es bueno que estés motivado, si te interesa puedes unirte a mi grupo un día de estos.

-Agradezco tu invitación, la tomare con gusto uno de estos días.

No pensé que en realidad considerara bajar a la mazmorra en un equipo conmigo, pero si está dispuesto a hacerlo aceptare su ayuda.

Los siguientes 30 minutos permanecí descansando en mi cama.

Despues de ese tiempo abrí los ojos y observé lo que hacía Esteban.

Al parecer estaba leyendo un libro sobre herbolaria. Tal vez haga eso con el fin de expandir su conocimiento en la creación de pociones o simplemente le gustaba leer.

Dejando de lado eso, observe sus características físicas.

El chico era más bajo que yo, tal vez con unos 1.52 de altura. Su cabello era castaño y sobre su cabeza se asomaban un par de orejas de ... conejo?

"Espera un momento ¿no era humano? Podría jurar que recordaba que era un humano. ¿Cómo es posible que no haya notado ese detalle habiendo pasado más de 4 meses compartiendo habitación con él?

No podía creer que no había notado la raza a la cual pertenecía. Estaba tan encerrado en mí mismo que ignoraba en gran medida a las personas que me rodeaban.

-Kyder-san, creo que es mejor que vayamos al comedor. Dormir no te ayudara mucho a recuperarte, necesitas consumir alimentos para que tu cuerpo se pueda recuperar.

-Gracias, creo que hare eso. ¿Me ayudarías a levantarme?

-Por supuesto, para eso está la Familia.

Con su ayuda pude ir al comedor y me senté a esperar a que sirviera la comida. Esteban por su parte, tomo mi lugar y ayudo en la cocina.

Despues de varios minutos empezaron a llegar los demás miembros y cuando estaban casi todos, la comida fue traída a la mesa.

Aunque era extraño. Mi plato a diferencia de los demás no llegaba. No fue hasta que todos los miembros restantes llegaron que mi plato fue traído por una muy agotada Melinda.

Verla tan agotada me pareció aún más extraño, pero pensé que tal vez era porque había estado ocupada en sus propios asuntos en la tarde. Aunque me sentí un poco culpable porque no la pude ayudar en el almuerzo, pero eso fue debido a mi agotamiento por luchar contra los monstruos de la despensa del piso 5.

Decidí dejar de lado eso por el momento, ya que no le haría bien a nadie y me concentre en disfrutar la deliciosa comida de Melinda.

Al igual que en el almuerzo, la comida no estaba tan deliciosa como en el desayuno, pero aun así pude sentir su sabor y lo disfruté bastante.

Lastimosamente tuve que dejarla a la mitad, eso debido a la mirada de cierta elfa.

Cuando acabo la cena todos se retiraron. Por mi parte, guardé la comida en el congelador de piedras mágicas y luego me dirigí a la zona de trabajo de Lía-sama.

Antes de entrar, toque la puerta e ingrese cuando la voz del otro lado me dijo que pasara.

La habitación a la que ingrese parecía lo más cercano a una fusión de una biblioteca y un laboratorio artesanal.

Había dos estantes repletos de libros y se podían ver varios tipos de plantas en algunas repisas de la habitación. En un costado de la misma, había herramientas que se usaban para la elaboración de pociones y algunos materiales del calabozo como alas de Blue Papilio.

La habitación daba una vibra un poco oscura, así que no quería quedarme mucho tiempo.

Para poder irme rápido tenía que asegurarme de cumplir cualquier cosa que me pidiera hacer Lía, por eso me acerque al escritorio donde estaba nuestra vice capitana para terminar con esto.

Una vez tome asiento, Lía comenzó a hablar.

-Kyder, te seré sincera. Te considero una carga para la Familia y lo mejor para todos seria que te vayas. Desde que llegaste, solo trajiste problemas y tu permanencia solo traerá desgracias en un futuro. Nada me gustaría más que despedirte y no tener que lidiar más contigo.

Comprendí lo que ella trataba de decirme y no pude negar ninguna de sus palabras, así que permanecí en silencio escuchando cada palabra que dijera.

-Lastimosamente, eso no es posible. Ethan no se perdonaría a si mismo si abandonara a alguien y yo no quiero verlo en ese estado. Así que muy a pesar te acepto como un miembro de esta Familia, pero eso no significa que vaya a ignorar todo lo que has hecho hasta ahora.

Tal vez era mi instinto que me advertía del peligro, pero sentí que debía salir de ese lugar.

-Para evitar que vuelvas a cometer errores que perjudiquen a la Familia o pongan en peligro a alguien más, me encargare de entrenarte en áreas fundamentales para que seas un verdadero aventurero. Te daré los detalles el día de mañana, pero por ahora empezaremos con esto.

Al terminar de decir eso saco un tazón mediano y lo coloco frente a mí.

El contenido del mismo era carne cruda, con un total de 10 piezas.

Antes de que pudiera preguntar ella me dio una orden.

-Comételo, si es posible termínatelo todo. No debes preocuparte de que la carne esta cruda, el falna evitara que te enfermes por algo tan simple como eso.

La mirada en sus ojos me indicaba que debía hacerlo rápidamente y a pesar de que mis instintos me dijeran que no lo hiciera, tome una pieza y procedí a comerla.

El sabor de la carne era horrible y combinada con su textura me provoco ganas de vomitar, pero pude resistir y terminarla. A continuación, tomé otra pieza y repetí el procedimiento.

Cuando intente tomar una tercera note algo extraño en mi cuerpo y me levante.

No pude mantenerme de pie por mucho y caí al suelo.

Me sentía mareado y no podía respirar correctamente, así como también sentí que el cuerpo se me entumecía. Poco después un fuerte dolor invadió mi cuerpo y mi visión se volvió borrosa.

Aun en ese estado podía escuchar el sonido de alguien acercándose y luego su voz resonó en mi cabeza.

-Seguro te estarás preguntando qué es lo que te está pasando. La respuesta es simple. Fuiste envenado. La carne que consumiste tenía una fuerte concentración de veneno de Purple Moth. Calculo que tienes unos 10 minutos antes de que el veneno acabe con tu vida.

"¿Enserio me odiabas tanto? Al menos hubiera querido morir de una forma menos dolorosa"

Mi consciencia se desvanecía con el tiempo. No sabía cuánto había pasado, pero el dolor que sentía llego a tal punto que deseaba terminara.

Parecía que iba a desmayarme, pero sentí que algo era colocado en mi boca y luego un líquido se deslizo por mi garganta. El efecto de lo que se me suministró fui inmediato, ya que me levanté al pasar de unos segundos.

-Lograste aguantar 9 minutos sin desmayarte, es un buen comienzo. Ahora, quiero que te termines el resto y luego podrás retirarte.

Lo primero que sentí fue alivio al sentir que el veneno fue eliminado de mi cuerpo, pero después de escucharla no pude evitar sentir enojado por lo que me hizo.

- ¡¿Hablas en serio?, casi me matas hace un momento. Como puedes actuar como si nada pasara, ¿cuál es la razón por la que me envenenaste?!

Ella no mostro ninguna expresión en su rostro, su mirada por el contrario transmitía cierta frialdad. No parecía verse afectada por lo que me hizo y después de unos segundos respondió.

-Creo que ya me expliqué anteriormente, pero te lo diré de nuevo. No permitirte que vuelvas a cometer errores que afecten a la Familia. ¿Acaso olvidaste lo que hiciste en la despensa del piso 7? Te derrumbaste en un momento crítico y eso provoco que recayera una mayor presión en los demás. No solo eso, cuando al fin te levantaste fuiste el único que necesito ser salvado en más de una ocasión. Fuiste tan descuidado que dejaste que esas Purple Moths te esparcieran polvo venenoso y si no fuera por esa ayudante hubieras sido abrumado por los monstruos.

No podía negar sus palabras, lo único que podía hacer es bajar la cabeza y escucharla.

-Ethan puede enseñarte como pelear correctamente, pero carece de conocimientos profundos sobre la mazmorra. Yo, por el contrario, he pasado estudiando las diferentes especies de monstruos en los pisos superiores e intermedios, así como la diversidad de plantas que existen en el dungeon. Basándome en lo que se, puedo afirmar que serás asesinado antes de llegar al piso 10. La razón de esto no es porque tu estado o técnicas sean insuficientes, sino porque careces del conocimiento para poder sobrevivir más allá del piso 7. Por eso es que debo tomar medidas drásticas para asegurar tu supervivencia. Puedo establecer un plan de estudio sobre todo lo relacionado a la mazmorra para ti, pero de nada sirve que adquieras conocimiento si no puedes aplicarlo en la realidad.

- ¿Entonces que debería hacer para lograr eso?

Mi pregunta pareció cambiar ligeramente su expresión, pero no duro mucho y ella respondió mi pregunta.

-Deberás experimentar de todo en el menor tiempo posible. Es más seguro que lo hagas en un entorno controlado a que lo experimentes en la mazmorra. Para empezar, deberás sentir el dolor de ser envenenado y ser capaz de seguir luchar sin que te afecte. Para lograr eso lo mejor que puedes hacer es exponerte directamente a diversos venenos y adquirir inmunidad a ellos de forma natural. Ese proceso será muy doloroso y deberás hacerlo todos los días sin falta, pero aumentará en gran medida tus posibilidades de sobrevivir en el calabozo. Además de que te ayudará a adquirir la habilidad de desarrollo Resistencia Anormal cuando subas de nivel, así como te permitirá resistir los efectos venenos más fuertes de los monstruos de los pisos más profundos del dungeon.

Cuando ella termino de hablar pude pensar en lo que haría.

No quería volver experimentar ese dolor, pero tampoco podía ignorar que lo más efectivo seria hacer lo que me decía la vice capitana Lía.

Para mi mala fortuna no tuve mucho tiempo para pensarlo, ya que ella volvió a hablar.

-Sabes, no te estoy obligando a nada. Si no eres capaz de soportarlo puedes renunciar e irte, pero si haces eso deberás asumir la responsabilidad de lo que pasara.

Ella saco un pequeño vial y lo coloco sobre el escritorio.

-Si en el futuro muere alguien de la Familia por tu culpa, entonces deberás tomar el contenido de este vial. Al hacerlo sufrirás un dolor indescriptible y morirás lentamente, de esa forma pagaras con tu vida el precio de tu error.

La habitación quedo en silencio. Solo mi respuesta le pondría fin.

Pasaron varios minutos antes de que tomara una decisión.

No le di ninguna respuesta, solo actué. Tome una pieza de carne y la devore rápidamente, pasando a la siguiente inmediatamente.

"No permitiré que nadie muera por mis errores. Si esto es lo que debo hacer para evitar cometer los mismos errores, lo hare con gusto"

Avance hasta la quinta pieza y cuando quería agarrar la sexta, los efectos del veneno se manifestaron con más fuerza.

Un sudor frio bajo por mi frente a la vez que un gran dolor inundo mi cuerpo. Tuve que usar cada onza de fuerza de voluntad para no derrumbarme.

Permanecí sentado mientras los minutos pasaban. Las venas se hicieron visibles en mi cuerpo y sentí como poco a poco se entumecía.

Con cada minuto que pasaba me costaba más respirar, pero aguanté hasta donde pude.

Finalmente, cuando parecía que iba a desmayarme, se me fue suministrado el antídoto.

Despues de recuperarme ligeramente, volví a repetir el proceso hasta lograr terminarlo.

Fue una experiencia horrible, la cual, a pesar de no querer repetirla nunca más, sabía que debía volver a hacerlo mañana.

-Felicidades, no creí que podrías hacerlo. Superaste mis expectativas. Incluso lograste soportar el veneno unos 9 minutos y 30 segundos en el último tramo. Si mantienes esa voluntad, podrías terminar adquiriendo inmunidad en un año.

No sabía si lo decía enserio o solo estaba siendo condescendiente conmigo, pero aun así tenía que decirle algo.

-Lía-sama, esta es la determinación que tengo. No pienso permitir que mis acciones vuelvan a dañar a otros, estoy dispuesto a hacer lo que sea con tal de volver a cometer los mismos errores.

Ella pareció ligeramente sorprendida por lo que le dije, pero se recompuso rápidamente y respondió.

-En ese caso pondré a prueba tu determinación, pero por hoy terminamos. Mañana tendré listo el plan de entrenamiento. Si no tienes más que decir, puedes retirarte.

-Entiendo. Antes de irme quiero decirle que haré todo lo posible para aprender lo más rápido posible y si vuelvo a fallar estoy dispuesto a pagar el precio.

- ¿Qué tonterías estas diciendo? Lo del vial era un farol, solo intentaba ver hasta donde llegaba tu determinación. ¿Acaso no escuchaste lo que dije? Solo considere entrenarte porque no quiero que Ethan se culpe por tu muerte o la de otros miembros y sufra en consecuencia. Entregarte ese vial solo lograría el efecto opuesto a lo que trato de evitar.

Me sentí como un tonto por no poder ver a través de sus intenciones, pero algo de lo que dijo llamo mi atención.

-Lía-sama, usted se preocupa mucho por el bienestar del capitán. ¿Acaso usted está enamora...?

-Si terminas esa palabra te convertiré en una estatua de hielo.

Tanto la expresión de su rostro como su mirada me decían que iba en serio, por eso opte por permanecer en silencio y retirarme.

-Espera, antes de que te vayas recuerda no decirle a nadie sobre el contenido del entrenamiento. Nadie, en especial Ethan debe enterarse. Ya sabes lo que te pasara si revelas algo.

"Las elfas dan mucho miedo, no entiendo porque la obsesión que tienen con ellas"

-Nada de lo que pase aquí saldrá de esta habitación, tiene mi palabra.

-Bien, por cierto, casi se me olvida.

Ella empezó a conjurar su magia. Por un momento me asuste y considere correr, pero pude reconocer que no se trataba de su magia de hielo. Un círculo mágico se manifestó a sus pies, pero a comparación de la vez anterior parecía más poderoso.

-Healing spheres.

Un total de 20 esferas de luz se manifestaron a su alrededor, las cuales fueron dirigidas hacia mí.

Sentí como si todo el daño acumulado en el día desapareciera por completo, a la vez que el cansancio de mi cuerpo disminuía.

-Ahora si vete, tengo mucho en lo que pensar.

-Con su permiso me retiro, Lía-sama.

Para evitar seguir poniendo en riesgo mi integridad física, me retiré del lugar y me dirigí a mi habitación.

-Este niño hará que lo maten. Sera un gran dolor de cabeza tener que entrenarlo los siguientes meses, pero no puedo permitir que muera o lleve a su muerte a alguien de la Familia. No quiero que Ethan pase de nuevo por eso, ya ha sufrido lo suficiente.

Tras decir esas palabras, la elfa veterana comenzó los preparativos.

Al día siguiente

De alguna manera pude sobrevivir la primera semana de entrenamiento.

Me levantaba temprano en la mañana a practicar, pasando antes por la cocina a terminar la comida que dejaba el día anterior. Luego me daba una ducha y me cambiaba para ayudar a Melinda en la cocina. Despues de eso desayunaba con todos los demás miembros y al terminar ayudaba a lavar los utensilios utilizados en el desayuno.

Terminado eso, me equipaba mi armadura y armas y me dirigía con mi capitán a la torre de Babel, en ese lugar nos encontrábamos con Elena y descendíamos juntos al calabozo.

Dentro del calabozo, nos dirigíamos a la despensa del piso 5 donde me enfrentaba hordas de monstruos en solitario. Cuando no podía seguir, mi capitán intervenía y luego de un descanso repetíamos el proceso.

En medio de mi enfrentamiento constante a las hordas de monstruos, note que mi capitán le enseñaba los conceptos básicos de como pelear correctamente a Elena y al ver eso me alegre por ella. Tener a un veterano guiándola la ayudara a crecer como futura aventurera y aumentaría sus posibilidades de sobrevivir en esta época.

Al salir de la torre intercambiábamos las piedras mágicas por dinero y nos separábamos.

Al llegar a la sede aprovechaba para descansar antes del almuerzo, ya que necesitaría todas mis fuerzas para soportar el entrenamiento de mi capitán.

En la tarde empezó el verdadero infierno. La única diferencia era que esta vez me corrigió los errores que cometía al pelear y me guio por todo el camino.

Aunque lo más importante sucedió al final del mismo. Mientras estaba en el suelo siendo curado por Lía-sama, Ethan llego a una conclusión y me enseño el camino que debería seguir.

-Kyder, he notado que has aplicado diversas técnicas y estilos de peleas en un intento de ser impredecible. Contra un oponente que solo confié en su estado sería muy efectivo, pero será inútil contra un veterano. No dominas nada de lo que me has mostrado, incluso la técnica que te he enseñado y has practicado estos meses está lejos de ser dominada.

-Entiendo. Lamento haberle hecho perder su tiempo capitán, pero incluso si su ayuda estoy dispuesto a seguir fortaleciéndome. Planeo mejorar en mi técnica con cada día que pase. Aun si los resultados son pobres seguiré practicando hasta dominarlo por completo.

-No pienso rendirme contigo. Al contrario, me entusiasma tener que entrenar a alguien que, aunque no tenga mucho talento esté dispuesto a seguir mejorando.

No sabía si sentirme alagado o insultado, pero decidí ignorar eso por el momento.

-Por esa razón, seguiré entrenándote. Aunque tomaremos un rumbo distinto. Para poder compensar tu falta de talento, te concentraras en adquirir cierto nivel de dominio en todas las técnicas posibles. Desde el manejo de todas las armas, hasta el combate cuerpo a cuerpo. Por mi parte solo podre inculcarte completamente el manejo de todo tipo de armas. El segundo aspecto solo voy a poder enseñarte hasta cierto punto, pero hare todo lo posible para que tengas una base sólida.

-Gracias capitán, por no rendirse conmigo. Hare todo lo posible para seguir mejorando.

-Nunca abandonaría a nadie. Si estás dispuesto a mejorar, tendrás todo mi apoyo.

-Se lo agradezco, no lo decepcionare.

-Mañana continuaremos, por ahora debes descansar. Por cierto, en la siguiente sesión me darás más detalles de las técnicas que usaste. Con esa información podría ayudarte a dominarlas y sacarles el máximo provecho en un enfrentamiento.

-Claro, me asegurare de escribir los conceptos de cada disciplina para que puedas analizarlo.

Despues de decirle eso, Ethan se dirigió al interior de la sede.

Cuando Lía-sama termino de curarme me adentre al interior de la sede, con dirección a mi cuarto.

Aproveche para descansar hasta que llegó la hora de la cena.

Despues de la cena, me fui en dirección al taller de Lía-sama. Me asegure de tocar la puerta y con su permiso entre a la habitación.

Permanecí en ese sitio las siguientes dos horas.

Los primeros 40 minutos me las pase soportando el veneno. Al terminar toda la carne, pude tomarme unos minutos antes de que ella me explicara lo que haríamos.

-Kyder ya he conversado con nuestro dios. A partir de ahora me encargare de tu aprendizaje del idioma común, así como también te enseñare todo sobre los diversos materiales que encontraras en el dungeon. Cuando domines eso, te enseñarte todo lo que se de todas las especies de monstruos de los pisos 1 al 24. Bien no perdamos el tiempo y comencemos.

El resto del tiempo que permanecí en la habitación aprendí sobre algunas especies de plantas que existen en el dungeon. Gracias a Lía-sama supe cómo se veían y para que servía cada uno.

Lastimosamente debido al poco tiempo no pude aprender demasiado. Aunque antes de irme, ella me tomo una prueba para asegurarse que había aprendido.

A comparación de las pruebas de la universidad esta no era tan difícil.

La prueba consistía en dibujos de las especies de plantas que se me habían enseñado anteriormente. Lo que debía hacer era colocar sus respectivos nombres, escribir para que servía cada uno y su respectiva localización.

Despues de 15 minutos termine y le entregue la prueba.

Lía-sama reviso la prueba y después de eso se puso a escribir algo durante unos minutos. Al terminar de escribir se dirigió hacia mí.

-Debo admitir que me sorprendiste. Respondiste correctamente la mayor parte de la prueba, aunque omitiste algunos detalles. También cometiste algunos errores al escribir, pero ya los corregí y te dejé algunas notas para que no vuelvas a equivocarte. Con eso dicho solo puedo felicitarte, aprobaste con un 90%.

-Gracias por enseñarme. Me esforzare para no decepcionarlos.

-No me agradezcas, solo enfócate en seguir mejorando.

Después de eso, Lía-sama uso su magia curativa en mí y me dijo que habíamos terminado por hoy.

Con la sesión terminada me retire de la habitación. Al llegar a mi habitación compartida recordé lo que me dijo mi capitán. Para poder tener una mejor guía de mi capitán en combate cuerpo a cuerpo, comencé a escribir todo lo que sabía sobre las artes marciales de mi mundo.

En medio de mi escritura note que alguien me estaba observando y voltee para ver al responsable.

-Lamento si te incomodé Kyder-san, pero llevas mucho tiempo en eso y empecé a preocuparme. Como ya se está haciendo tarde es posible que no duermas lo suficiente si continuas en eso.

Al parecer estaba tan concentrado que no me di cuenta que había pasado mucho tiempo. Si no fuera por Esteban me habría amanecido escribiendo.

-Gracias por decírmelo Esteban. Seguiré un rato más y luego dormiré.

-No es necesario que me agradezcas, solo estoy siendo considerado con mi compañero de cuarto. Por cierto, ¿que estas escribiendo?

-Estoy escribiendo lo que sé de diversas disciplinas marciales de mi mu…, de mi tierra natal.

"Maldición, casi revelo algo que no debería"

-Ya veo, ¿eso está relacionado a tu entrenamiento con el capitán?

-Sí, el me pidió que le explicara los fundamentos para que me pudiera ayudar a dominarlos.

-Genial, ¿podría ayudarte en algo?

Me detuve a pensar sobre eso. No sabía en que podría ayudarme, pero después de unos segundos se me ocurrió algo.

-Podrías ayudarme en los dibujos, eso me ayudaría a no tener que escribir tanto.

-Por supuesto, solo dime cómo quieres que sean los dibujos.

Con la ayuda de Esteban pude terminar de escribir todo lo que sabía sobre 3 artes marciales.

Las artes marciales que elegí eran Karate Kyokushin, Taekwondo y Muay thai.

Solo recordaba información básica de las mismas y algunos de sus respectivos movimientos.

Fue gracias a que Esteban podía entender bien mis vagas explicaciones que pude plasmar correctamente los fundamentos de esas 3 disciplinas marciales, sumado a los dibujos que retrataban las distintas técnicas estaba casi seguro que nuestro capitán podría guiarse de eso para ayudarme a dominar esas disciplinas.

-Gracias por ayudarme Esteban, algún día te devolveré el favor.

-No es nada, es normal que la Familia se ayude entre sí. Por cierto, Kyder. En unos días estaré desocupado, así que podre aceptar tu oferta y acompañarte en la exploración del calabozo.

-Eso es bueno, me vendría bien un nuevo miembro que me ayude a explorar el calabozo. Últimamente parece que estoy llegando al límite de lo que puedo hacer en solitario.

-No he profundizado mucho en el dungeon, pero sé que a partir del piso 7 es casi imposible que un nivel 1 pueda explorar en solitario. Requeriría que tenga un estado increíblemente alto.

- ¿Un estado alto? ¿Cuál es tu estadística más alta Esteban?

-Esa es mi agilidad, la tengo en rango D. A comparación con mis otras estadísticas es increíblemente alta.

-Enserio? ¿cuál es tu estilo de lucha?

-Atacar y correr. Suelo evitar bloquear los ataques y prefiero esquivarlos.

"Es un poco extraño que se parezca al estilo de pelea de Bell al inicio de su aventura, ¿acaso será porque ambos son de cierta forma conejos?"

-En ese caso serias de mucha ayuda. Mi distribución de estadísticas se centra más en la fuerza y la resistencia, tu agilidad sería un gran complemento.

-Tal vez podamos invitar a alguien más. Algunos miembros suelen estar disponibles.

-Esa es una buena idea, debería consi…Espera, ¿qué hora es?

Rápidamente miré la hora y caí en cuenta que no me quedaba mucho tiempo.

"Maldición, ya son las 3. Debería dormirme. Si no recupero energías no aguantare el día de mañana"

-Lamento haberte quitado tu tiempo Esteban, deberías dormir.

Despues de decirle eso me acosté en mi cama y me dispuse a dormir. Debido a la prisa me olvide de sacarme la máscara, pero eso no me afectó negativamente al día siguiente.

De esa manera termino el segunda día y después de unas pocas horas de descanso tuve que iniciar el tercer día.

Fue muy agotador. Al no haber dormido lo suficiente no pude mantenerme al día en la mañana.

Fui superado por los monstruos que había derrotado previamente después de unos minutos de lucha. A pesar de eso no quería rendirme, así que seguí levantándome hasta que mi capitán dio por finalizado nuestro tiempo en el calabozo.

Al llegar a la sede lo primero que hice fue dirigirme a mi habitación y dormir. Me desperté para comer el almuerzo y después de eso me preparé para el entrenamiento.

Al llegar al patio le entregue lo que había hecho ayer con ayuda de Esteban al capitán.

Mientras él lo revisaba, aproveche para descansar un rato.

Solo pude hacerlo durante unos pocos minutos antes de que mi capitán se dirigiera a mí.

-Kyder, ahora entiendo mejor los movimientos que usaste ayer. He analizado la información y llegue a una conclusión. A partir de ahora entrenaras tu combate cuerpo a cuerpo en base a eso.

Asentí ante lo dicho por mi capitán y presté mi total atención a lo que iba a decir.

-En primer lugar, aunque lo que me entregaste está muy bien fundamentado está incompleto. Se siente como si le faltara muchas cosas. Por suerte para ti he trabajado con mucho menos.

-Entiendo. Lamento no haber investigado más a profundidad en mi tierra natal.

-De nada sirve lamentarte del pasado. Debes concentrarte en el ahora. Eso nos lleva al segundo punto. Sin importar como lo vea, estas técnicas parecen estar hechas para una competición. Aunque serían efectivas contra personas, no serviría de mucho contra monstruos. Además, no parece que este enfocado en matar a los oponentes. Algunas técnicas podrían hacerlo, pero el arte marcial en si no parece estar orientado a eso. Así que cambiaremos eso y te enseñare una variante a lo que mostraste. Esta variante estará enfocada en acabar al oponente, sea humano o monstruo.

-Comprendo, daré todo de mi para aprender lo más rápido posible.

-Me gusta ese espiritu. Practicaremos esta variante la primera hora. Despues te enseñare a manejar otra arma. A partir de mañana, harás uso de ella en el calabozo.

Inmediatamente después de decir eso, dio inicio al entrenamiento.

El mismo fue realmente agotador y doloroso.

Lo primero que tuve que hacer era quitar todas las barreras morales que tenía en mí y atacar a mi oponente con intención de matarlo.

Hígado, corazón, cuello. Apunte a esos lugares con toda mi fuerza, pero todos mis ataques eran bloqueados.

Despues de cada intercambio mi capitán me dio indicaciones para hacerlo mejor. En algún punto del entrenamiento Ethan realizo una de las técnicas del taekwondo, con el fin de hacerme una demostración de cómo debía hacerlo.

El hecho de que solo con ver un dibujo y su explicación pudiera realizar la técnica, evidenciaba que tenía décadas de experiencia.

Por mi parte seguí todas sus indicaciones y trate de replicar el movimiento que uso.

El número de intentos que realice fue de 79. Hubiera continuado de no ser porque mi capitán dio finalizado esa parte del entrenamiento.

A continuación, me fue entregado una lanza.

Habiendo usado durante meses una espada como arma principal, se sintió extraño sostener una lanza. Intenté realizar unos movimientos con ella, pero rápidamente me di cuenta que no era demasiado hábil usándola y que la mayoría de mis ataques y movimientos debían cambiar para poder hacer uso de esa arma.

Lo primero que hizo Ethan fue enseñarme una postura diferente para manejar efectivamente la lanza. Despues me mostro los movimientos que podía hacer con esa arma.

Para usarla efectivamente, debía sostener el arma con ambas manos.

La mano dominante debía agarrar la zona media-trasera del mango y la otra mano debía agarrar la zona próxima a la punta de la lanza. La razón de esto es porque la mano dominante tenía el objetivo de proporcionar el impulso del arma y la otra mano debía dirigir el ataque.

En mi caso mi mano dominante era la derecha, así que use esa para el impulso y la izquierda para apuntar al objetivo.

Para atacar tenía la opción de atacar a media o corta distancia.

Si quería atacar a media distancia debía apartar mi mano izquierda después de haber dirigido el ataque al objetivo, propulsando el golpe con la fuerza mi brazo derecho. Para hacer ese ataque debía acercar uno de mis pies al frente y tener al otro apartado atrás, de esa forma favorecía una rápida retirada.

De querer atacar a corta distancia no debía de soltar mi mano izquierda del pomo de la lanza.

También podía defenderme con el arma, pero no era recomendable hacerlo con mi bajo nivel de dominio que tenía con la lanza.

Seguí esas indicaciones al pie de la letra y practiqué una y otra vez.

Los primeros intentos terminaban conmigo tropezándome o fallando el objetivo. No fue hasta que el número de repeticiones superaron el centenar que mi capitán decidió poner en práctica lo que aprendí en un enfrentamiento real.

Me coloque en una postura de combate adecuada para esta arma y ataque a mi capitán.

La mayoría de mis ataques fallaron, pero algunos tuvieron que ser bloqueados por mi capitán.

El enfrentamiento duro hasta que mi capitán decidió acabar rápido con la pelea y me derribo fácilmente después de que falle un ataque y perdí el equilibrio.

Luego de eso me ayudo a levantarme y me señalo en que me había equivocado.

Estuvimos repitiendo eso hasta que el sol se ocultó.

Al terminar el entrenamiento, fui curado y me dirigí a mi habitación a descansar.

Me sentía absolutamente destrozado y me dormí inmediatamente después de acostarme.

Luego de despertar cene con los demás miembros y les pregunte si alguno de ellos podía acompañarme a explorar el calabozo.

Para mi sorpresa 4 de ellos querían explorar el calabozo conmigo.

Antes de decir algo más, les pregunto no solo a ellos, sino a todos los presentes sus nombres.

Esa noche me tuve que aprender más de 30 nombres, pero pude acercarme más a los miembros de mi actual én pude aprender de Lía-sama sobre los monstruos venenosos que existen en el dungeon y sus patrones de ataque. Aunque esto solo estaba limitado hasta el piso 24 y algunas vagas menciones de los pisos inferiores y profundos.

Además, pude aumentar mi tiempo de resistencia al veneno a 9 minutos con 48 segundos.

Cuando mi sesión con lía termino, solo pude ir a mi cuarto y dormirme inmediatamente por el cansancio acumulado.

Así termino el tercer día de entrenamiento.

El cuarto día fue casi exactamente igual que el tercero.

La única diferencia era que tuve serias dificultades para enfrentar a los monstruos del piso 5.

Fue complicado el tener que enfrentar a hordas de monstruos con un arma que no tenía dominada. Más de una vez los monstruos lograron herirme y el tratar de defenderme con la lanza solo creaba mas aperturas para ser atacado.

Ante eso mi capitán tuvo que rescatarme en varias ocasiones, permitiendo incluso que Elena me ayudara eliminando algunos monstruos que intentaban atacarme en mi punto ciego.

Lo único bueno de la lucha constante, era que Elena gano un poco de confianza para matar a los monstruos. Aunque esto solo se aplicaba si los atacaba a cierta distancia. Al parecer ella no podía luchar contra ellos si estos se acercaban demasiado, pero gracias a mi capitán pude enfocarme en mi mismo y no tuve que protegerla.

Todo transcurrió igual que ayer al llegar a la sede.

La única diferencia era que el estrés constante del entrenamiento me estaba pasando factura.

Esteban se dio cuenta de eso y me recomendó pedir ayuda para deshacerme del estrés.

-Deberías ir con Solin, tiene medicina que puede ayudarte y conocimiento de artes de relajación y meditación. Estoy seguro que te ayudara si se lo pides.

"¿Solin? Recuerdo que él fue uno de los que quiso acompañarme a la mazmorra, debería aceptar la sugerencia de Esteban y pedirle ayuda."

No podía ignorar el problema y dejar que empeorara, así que acepte la sugerencia de Esteban.

-Gracias por decirme eso. Mañana le daré una visita. Por ahora solo quiero dormir.

-Descansa Kyder, lo necesitaras. Mañana tendrás un día muy agotador.

De esa manera termino el cuarto día de entrenamiento.

El amanecer del quinto día llego y cuando los rayos del sol empezaron a iluminar las casas, di por finalizado mi practica matutina.

"Voy a necesitar practicar por semanas para poder manejar correctamente la lanza"

Una de mis principales preocupaciones era que no podía adaptarme a esta nueva arma.

Cuando iba al calabozo aun llevaba mi espada, pero mi capitán me prohibió utilizarla en combate.

Su intención era que me adaptara a esta arma, de esta manera ampliaría mis opciones para atacarme y defenderme, siendo más fácil dominar nuevas armas más adelante.

"Es más fácil decir algo que ponerlo en práctica, pero no puedo darme el lujo de tirar la toalla. No después de toda la ayuda que he recibido"

Esos pensamientos ocuparon casi toda mi atención mientras ayudaba a preparar el desayuno, cosa que no paso desapercibida.

- Parece que tu mente esta en otro lado ¿Te preocupa algo Kyder-kun?

-Estoy preocupado por mi lento crecimiento, si sigo así no voy a poder seguirles el paso y seré una carga. Lo peor es que siento que pronto chocare con un muro, el cual no creo poder superar.

-Debes dejar de creer eso, no es bueno para ti. Nadie en la Familia te ve como una carga. Además, es normal chocar con un muro que impide el crecimiento. Todos hemos pasado por eso y pudimos superarlo eventualmente.

-Entiendo eso, pero no puedo evitar pensar que mi falta de poder me traerá desgracias en un futuro. En estos meses estuve a punto de morir en varias ocasiones. Es muy probable que se repita lo mismo en el futuro.

-Si eso es lo que te preocupa, puedo ayudarte. Tratare de desocuparme los fines de semana y te acompañare al calabozo. Contando a los que se ofrecieron a acompañarte haríamos un grupo de 7 personas, si contamos a tu ayudante.

-Te agradecería si hicieras eso. Con un grupo tan grande, no tengo que preocuparme de las hordas de monstruos del piso 7.

-Espera, ¿quieres bajar al piso 7? Entiendo que quieras hacerte mas fuerte, pero no estás listo para enfrentarte a las War Ants. Esos monstruos suelen acabar con la mayoría de novatos y si no los matas correctamente podrían llamar a más de su especie.

-Estoy consciente de eso, pero un aventurero debe tomar ciertos riesgos en el calabozo.

-Si tomaste esa decisión no puedo detenerte, pero te aconsejo que lo hagas mientras alguien te esté supervisando.

-Por supuesto, tampoco soy tan imprudente.

Despues de eso el resto de la mañana transcurrió similar al día anterior.

Al regresar del calabozo me encontraba destrozado físicamente y el estrés acumulado me empezó a afectar seriamente.

Solo quería dormir, pero no podía dejar que el estrés se agravara aún más.

Así que para solucionarlo decidí pedirle ayuda a Solin.

Para llegar a él, le pregunté a Esteban su ubicación y me dirigí a la misma en cuanto la obtuve.

Al llegar lo saludé lo más educadamente posible y le conté mi problema.

- El estrés no es algo que debe tomarse a la ligera, así que hiciste bien en pedir mi ayuda. Puedo ayudarte, pero depende de ti el método que escoja. ¿Quieres el método rápido o el método lento?

- ¿En qué se diferencian?

-El primero consiste en una intervención física de unos minutos y la ingestión de medicina elfica posterior al mismo. Los efectos son inmediatos y tu cuerpo se sentirá liberado del estrés, pero solo durará un tiempo. Despues de eso, los efectos duraran cada vez menos con cada tratamiento posterior. La duración del efecto depende de la cantidad de estrés acumulado y puede variar entre diferentes pacientes.

-Entonces, ¿qué hay del segundo método?

-Es similar al anterior, con la diferencia que las dosis son más bajas y los efectos se sentirán de manera progresiva. Además, requiere del compromiso del paciente y pude durar unos meses. El método incluye meditación constante y técnicas de relajación para asegurarse de eliminar los indicios de estrés en el cuerpo. Los beneficios de este método es que los efectos nunca se ven disminuidos. Al contrario, aumentan con el tiempo, permitiendo vivir una vida larga y gozar de una buena estabilidad física y mental.

Tenia que elegir sabiamente, la decisión que tomaría hoy cambiaría el rumbo de mi vida.

Podía elegir el método rápido, el cual me permitiría luchar por más tiempo y ganar fuerza rápidamente. Aunque de hacerlo me estaría arriesgando a dañar mi cuerpo al ser cada vez más dependiente de tratamientos cada vez menos efectivos.

O podía elegir el método lento, el cual reduciría mi tiempo para entrenar y mi crecimiento disminuiría en consecuencia. Aunque de tomarlo, los beneficios que me otorgarían a largo plazo me permitirían luchar por prolongados periodos de tiempo y mantener mi cuerpo estable por varios años.

Analice con cuidado los pros y los contras de cada uno. Luego de unos minutos de mucho pensarlo, tome una decisión.

-Voy a tomar el método lento. Prefiero recorrer el camino largo en vez de tomar atajos.

"Despues de todo, es mejor así."

-Muy bien. En ese caso, sígueme.

Asentí ante lo que me dijo y lo seguí hasta donde realizaríamos el tratamiento.

-Quítate la ropa y acuéstate. Me encargare del resto.

Obedecí esa y sus indicaciones posteriores. Al parecer se me aplicaría una combinación de acupuntura y medicina elfica para el tratamiento.

Mientras Solin preparaba las herramientas médicas que utilizaría, me hizo una serie de preguntas.

Pregunto sobre las experiencias que había vivido, las heridas causadas por los monstruos y los traumas que había adquirido en mi vida.

Por el bien del tratamiento tuve que responder todas las preguntas. Con eso hecho, dio inicio el tratamiento.

-No te preocupes, la aplicación del tratamiento solo durara a una hora. Recuerda que no debes esforzarte físicamente las primeras 3 horas posteriores al tratamiento.

-Lo tengo claro. Puedes iniciar el procedimiento.

Solo recuerdo la primera parte del tratamiento.

Lo primero que hizo fue relajar los músculos de mi cuerpo aplicando presión en zonas específicas. Luego de eso siguió la acupuntura, pero a diferencia de mi mundo esta era distinta.

Para evitar cualquier complicación era necesario inducirme al sueño, lo cual acepte sin oponerme.

Despues de unos segundos me quede profundamente dormido.

"Espero que esto funcione"

-Kyder, despierta. Terminamos por hoy, procura no esforzarte demasiado las siguientes horas.

-Lo intentare. Por cierto, ¿Cuándo será la siguiente sesión?

-En 3 días, pero en ese tiempo deberás seguir al pie de la letra mis indicaciones.

-Muy bien, por favor dime que es lo que debo hacer.

Escuche atentamente lo que me dijo durante los siguientes minutos y cuando termino me hizo prometer que no descuidaría el tratamiento.

Despues de haberle agradecido por su ayuda me retiré del lugar y me dirigí a mi habitación.

Una vez dentro me senté en mi cama y empecé a meditar.

Fue liberador hacer eso. No sabría que fuera posible poder relajarse haciendo esto, pero gracias a la guía de Solin pude comprender como hacerlo correctamente.

La respiración era importante para poder relajar la mente y el cuerpo. Una vez relajado, solo tenía que eliminar cualquier flujo de pensamiento y centrarme únicamente en mi interior.

Mi atención estaba dirigida a mi respiración, los latidos de mi corazón y la circulación de energía en mi cuerpo. El objetivo esto era vaciar mi mente de cualquier pensamiento que me afectara negativamente y hacer que mi cuerpo se enfocara en reparar el daño.

También me ayudo a eliminar temporalmente la carga que me impuse a mí mismo.

Al terminar de meditar, sentí la mente despejada y empecé a notar los efectos del tratamiento.

En primer lugar, sentí el cuerpo más ligero. Era como si me hubiera quitado un peso de encima.

Lo segundo que note era la amplía diferencia de mi yo actual al de hace 4 meses.

Sabía que no debía esforzarme físicamente después del tratamiento, pero eso no me impedía realizar algunos movimientos básicos.

La velocidad de mis golpes, la potencia detrás de ellos y el aumento de mis reflejos era algo que pude notar de mejor manera.

Por ultimo note que había pasado por alto algo importante. Eso era el aprendizaje del idioma. Al principio pensé que me podría demorar al menos 6 meses en aprenderlo, pero no tome en cuenta que el constante estrés ocasionado por el calabozo ralentizaría el proceso de aprendizaje.

"He perdido mucho tiempo por no haberme tratado con antelación, debería haber sabido que habría consecuencias no visibles a simple vista"

No pude pensar demasiado sobre eso porque ya era hora de almorzar y debido al tratamiento debía reorganizar mi entrenamiento de la tarde.

Mientras me dirigía al comedor, pensé en lo que haría las siguientes horas y espere que mi capitán aceptara reprogramar el entrenamiento.

Dos horas después

Actualmente me encontraba estudiando bajo la tutela de Lía. Al parecer las cosas no salieron como pensaba.

Lo primero que sucedió fue que el mismo Solin hablo con mi capitán sobre el tratamiento y, en consecuencia, este fue programado para la noche.

Lía aprovecho eso para hacer eso para que Ethan se quedara en su oficina y cumpliera su rol como capitán de la Familia.

Ethan ha pasado los últimos meses evitando ocuparse de la administración de la Familia con la excusa de estar ocupado entrenándome.

Lastimosamente para él está excusa ya no era válida y tuvo que resignarse a su destino. Admito que sentí un poco de pena por él, pero no podía ayudarlo, aunque quisiera.

Esto era porque Lía aprovecho que Ethan estaría ocupado para poder seguir entrenándome.

Esta vez, ella cambio el orden y dejo el entrenamiento de resistencia de veneno para el final.

Durante las siguientes dos horas la pase aprendiendo sobre los distintos tipos de pociones y como prepararlos. Mediante prueba y error pude crear algunos, pero la calidad de los mismos era muy pobre. Viendo mi resultado, Lía decidió que era mejor seguir con lo teórico y a continuación me enseño sobre los elixires.

Al terminar la sesión con Lía me dirigí al patio de entrenamiento donde me esperaba mi capitán.

El hombre parecía cansado, pero eso no afecto la intensidad del entrenamiento.

Al finalizar la sesión ya era demasiado tarde y los dos tuvimos que resignarnos a comer una cena recalentada, eso debido a que mientras los demás comían nosotros entrenábamos.

Después de comer, me dirigí a mi habitación y me dormí en cuanto me acosté sobre mi cama.

El sexto día transcurrió normalmente. La única diferencia notable era que había incluido la meditación en mi rutina.

No obstante, al finalizar el entrenamiento de ese día, mi capitán me dio una petición extraña.

-Kyder, necesito un poco de tu sangre.

- ¿Podría saber para que lo necesita?

-En esta semana he analizado tu situación y encontré una solución para ella. Para eso es necesario tener una muestra de tu sangre.

-Entiendo, en ese caso no tengo problema en proporcionárselo.

-Muy bien, mañana la puedes entregar. Además, debo mencionarte que ya no voy a poder acompañarte al calabozo. A partir de mañana deberás ir solo, pero aun así continuaremos entrenando por las tardes.

-Le agradezco por el tiempo que me ha estado acompañando. De ahora en adelante, pondré en práctica sus enseñanzas y dominare el piso 6.

-Espero ver tus resultados. Por cierto, mañana tendrás la tarde libre. Puedes hacer lo que desees.

Con esas últimas palabras, mi capitán se alejó. Por mi parte, seguí con mi rutina mientras el dolor provocado por este último día de entrenamiento aun permanecía a pesar de haberse aplicado magia curativa sobre mí.

"Qué bueno que termino, no creo ser capaz de soportar otra semana"

Ese fue el último pensamiento que tuve antes de dormirme.

Lugar- superficie / ciudad de Orario / torre de Babel.

Un nuevo día había llegado. Así como también un nuevo objetivo.

"Esta vez, superare esos pisos"

Acompañado de 4 miembros de mi Familia, descendimos al calabozo.

En otro lugar

Ethan, el capitán de la Familia Miach, se encontraba frente a una tienda mágica.

Esta era conocida como la Casa secreta de la Bruja

"No hay otros sitios a los cuales acudir, espero que ella pueda ayudarlo."

Con ese último pensamiento, Ethan ingreso a la tienda.

Aquí tienen la nueva parte, espero que les guste. La tercera parte será el final del capítulo 8 y con ella algunas cosas se pondrá en movimiento. Sin nada más que decir, me despido.