La franquicia de Spider-Man y sus personajes y universo no me pertenecen. Todos los derechos a Sony y Marvel.
Ya saben, Spider-Man es el hijo de una pareja divorciada que siempre pelea por la custodia.
Capitulo 4: La Caída de los Siniestros
Les tomo media hora de balanceo desde Upper East Side hasta Queens, donde al llegar fueron a la cochera de la casa Parker, donde, para sorpresa de nadie, también era una base secreta con temática de araña. El diseño era igual que la base en la que se reunieron todos durante el primer incidente multiversal con Kingpin, pero más pequeña, sin los vehículos o variaciones del traje.
Miles y Gwen estaban esperando a que May terminara de conectar el cable de computadora con la mascara de Miles. En la gran pantalla de la Spider-Computadora, aparecieron las imágenes del traslado.
-Veamos a ese tal Kraven…- murmuro May, más para si misma que para ellos. Adelanto la grabación hasta el momento en que Kingpin y Miles se vieron, justo donde el primero fue atrapado y el segundo alzo la mirada, viendo al Cazador en el vehículo. -Ahí esta-.
-Sip. Ese es quien vi- asintió Miles.
-Se parece un poco al Kraven de mi universo- dijo Gwen, viendo la imagen del Cazador, que quedo congelada y May hizo un acercamiento para verlo mejor. -Ahora, ¿nos explicaras que es eso de que Kraven esta muerto? Por que a mi me parece bastante vivo-.
May no respondió enseguida. Abrió otra pestaña, donde mostró la imagen de un periódico del Daily Bugle.
-¡Amenaza! ¡Nuevo grupo criminal se alía con Spider-Man para hacer caos en la ciudad! ¡Los Seis Siniestros!-.
-Un año y medio después de ser Spider-Man, los enemigos de Peter se dieron cuenta que no podrían vencerlo por separado, así que decidieron unirse para eliminarlo entre todos. Así se formo los Seis Siniestros, cuya alineación fue esta-.
A las palabras de May, se mostró una pantalla con la imagen de los Seis Siniestro. Estaban la doctora Olivia Octavius, mejor conocida como Dock Ock, Mysterio, Sandman, Electro, Vulture y Kraven.
-Peter los enfrento dos veces. Durante la primera batalla tuvo que escapar, pero después de idear un plan, y ayudado a que ninguno de los seis les gustaba trabajar en equipo en realidad, pudo derrotarlos- explico May, cambiando la imagen por otra. -Volvieron a unirse para enfrentarlo algunas veces más, pero fue dos años antes de su muerte que la alineación cambio un poco. Este grupo de Seis Siniestros fue formado por Kingpin, ya que en ese tiempo, Peter ya estaba afectando mucho los trabajos de Fisk-.
La segunda alineación de los Seis Siniestros cambio a Dock Ock, Sandman y Kraven por el Camaleón, Rhino y Scorpion.
-Aunque es interesante aprender de villanos de otros universos que seguramente enfrentare... ¿cómo se relaciona un villano muerto?- Pregunto Gwen, asegurándose de recordar la imagen de cada villano, ya que ella aun no ha enfrentado a todos los villanos que el Peter de este mundo si. Ni siquiera tiene un Seis Siniestros aun.
May abrió otra pestaña adelante de la imagen de los villanos, mostrando imágenes tomadas por cámara de Spider-Man balanceándose, robando y matando criminales y oficiales de policía.
-Un año después, Kraven ataco a Peter y lo enterró vivo en una tumba bajo y se hizo pasar por Spider-Man durante dos semanas, cometiendo diferentes crímenes-.
-Entonces este Spider-Man de las imágenes es Kraven- dijo Miles. Al ver de cerca las imágenes, noto que el Spider-Man de las fotos era más alto, más robusto y musculoso. -¿Cómo lo hizo para fingir ser Spider-Man por dos semanas?-.
-Parece que le robo uno de las cartuchos de telaraña a Peter cuando lo enterró y logro crear sus propias redes. El traje supongo que lo mando hacer algún sastre, y sobre las habilidades, Kraven es en todo sentido de la palabra, un cazador. Peter me ha dicho que era de sus enemigos más difíciles de enfrentar por sus habilidades de rastreo y combate cuerpo a cuerpo- explico May.
-Espera- Gwen se dio cuenta de algo. -Peter estuvo enterrado en un ataúd, bajo tierra, ¿por dos semanas?-.
May asintió, sintiendo un revoltijo en el estomago de solo pensar el miedo que debió sufrir su sobrino.
-¿Cómo sobrevivió tanto? Se que tenemos sentidos mejorados y podemos sobrevivir a cosas que humanos normales no podrían, pero dos semanas bajo tierra...-.
-No lo se. Ni siquiera Peter sabía como sobrevivió tanto tiempo, ya que el ataúd no tenía un sistema de aire- respondió May. -Lo único que se es, que cuando se dio cuenta de donde estaba, excavo y excavo hasta que pudo salir y recuperarse-.
-Entonces, esta diciendo que Peter enfrento a Kraven y...-.
-¿Lo mato? Claro que no- interrumpió May a Miles. -Ni siquiera se lo encontró. No. Kraven se suicido justo el día que Peter escapo-.
La imagen que mostró fue impactante: un ataúd con la tapa abierta y el interior salpicado de sangre. Las únicas partes del cuerpo dentro del ataúd visibles eran el brazo y pierna izquierda, que también estaban manchados de sangre. Había una escopeta tirada y la punta apoyaba al final del ataúd. De la punta salía humo, indicando que fue el arma que disparo.
Miles y Gwen sintieron un deseo de vomitar que contuvieron a la perfección, aunque no pudieron ocultar del todo el asco de la escena. No había que ser un genio para saber que Kraven era el del ataúd.
May rápidamente oculto la imagen. Una imagen así de fuerte no era buena para niños, aunque esos niños fueran superhéroes.
-No entiendo. ¿Por que suicidarse si prácticamente le gano a Spider-Man?- Cuestiono confundido Miles.
-Kraven dejo un testamento, donde aceptaba la culpa de sus acciones al tomar la identidad de Spider-Man en las dos semanas, lo que ayudo a limpiar la imagen de Peter. En ese testamento, también explico sus acciones-.
May se quedo callada unos segundos, donde impaciento a los jóvenes.
-...Ok, me gusta el silencio dramático, pero no es el momento, May- dijo Gwen.
La anciana sonrió divertida un momento, antes que su expresión volviera a ser seria.
-En el testamento decía que antes de morir, quería tener una última cacería, quería vencer a su presa máxima antes de que el tiempo lo consumiera, igual que hizo con la débil civilización. Todo lo que hizo fue, en sus palabras, "la Última Cacería de Kraven"-.
-¿Cómo que antes de que el tiempo lo consumiera?- Cuestiono Miles, viendo la imagen de la primera alineación de los Seis Siniestros, enfocándose en Kraven. -Si parece estar en sus cuarenta-.
-Yo también pensaba lo mismo, pero cuando los oficiales investigaron más de Kraven, descubrieron que el hombre tenía casi 70 años- revelo, haciendo que los adolescentes abrieran bastante sus ojos. -Tomaba pociones especiales que le daban superfuerza con la que podía combatir a Spider-Man y retrasar su envejecimiento. Por eso se ve tan joven- se apoyo en el respaldo de la silla. -La verdad, no me caería mal una de esas pociones...-.
¿Pociones que daban superfuerza? Aunque sonaba sacado de un anime o comic, creían totalmente eso, ya que los dos superhéroes fueron mordidos por arañas radioactivas. Uno de ellos por la araña de otro universo. Nada puede sonar más loco que eso.
-De acuerdo...- Miles arrastro un poco las palabras. -Pero si Kraven esta muerto, ¿quien es este segundo Kraven?-.
-No lo se- admitió May. -Kraven nunca mostró ayudantes o aliados en sus batallas contra Peter más allá de alianzas con otros supervillanos. Pero si se que este no es imitador. No con los recursos que tiene. Quien sea este nuevo Kraven, sabe lo que hace-.
-May, ¿puedes mostrar la imagen de este nuevo Kraven y del viejo juntas?- Pidió Gwen.
-¿Tienes una idea?- Pregunto la anciana.
-Creo que si, pero tengo que corroborarlo-.
Asintiendo, la tía de Peter Parker trabajo en la pantalla, mostrando las imágenes de los dos Kraven juntas.
-Acerca sus rostros-.
Ya entendiendo lo que Gwen intentaba ver, May acerco el rostros de cada uno y los escaneo, intentando encontrar semejanzas en ellos. Era más difícil con el rostro del segundo Kraven ya que Miles lo vio de lejos, pero fue una vista completa y sin obstrucciones, lo que hizo una mejor visualización de él.
Tras unos segundos en donde la pantalla escaneo y comparo los rostros, se vio por agujeros digitales varias coincidencias. Forma del rostro, color de ojos y cabello, musculatura facial.
Miles abrió los ojos al entender lo que hizo May, y lo que significaba el resultado.
-¿Me estas diciendo que este segundo Kraven es...?-.
Wilson Fisk, una vez el Kingpin de New York, el líder criminal más poderoso del país. Cada ladrón estaba a su servicio, la policía no se atrevía ni a mirarlo a los ojos por temor, sus competidores no le llegaban ni a las suelas del zapato y luchaban para conseguir migajas que dejaba.
Pero tuvo que llegar un enmascarado vestido de azul y rojo para que todo comenzara a ir mal.
Por culpa de Spider-Man, su imperio criminal comenzó a caer lentamente a lo largo de los años.
Por culpa de Spider-Man, su esposa e hijo lo dejaron aquel día, siendo sus rostros llenos de incertidumbre y miedo lo que vio en vida.
Y cuando creyó haber acabado con esa plaga arácnida para siempre, llegaron otras iguales de molestas a su universo por el artefacto que mando a crear para interponerse en su camino.
Pero la plaga más molesta era el nuevo Spider-Man, ese chico de negro con rojo. A él lo odiaba más que a nada. Fue él el verdadero responsable de destruir su Colisionador e impedir que recuperara su familia.
Si tan solo el Merodeador hubiera terminado el trabajo para el que lo contrato. Fue un activo muy valioso y leal durante años, pero en este negocio, nadie es imprescindible.
Y ahora, el poderoso Kingpin era empujado y arrastrado, no como preso, sino como un esclavo. No tenía ni idea de quienes eran estos tipos. No eran ningún cartel nuevo, ya que los contactos que tiene afuera no le informaron de ningún grupo competidor con temática de cazadores.
Sea quienes sean tienen influencia, números y dinero. No sabe en que parte de New York esta, pero si lograron traerlo hasta aquí sin que Spider-Man o los oficiales los descubrieran en el camino quería decir que tienen gente cubriéndolos o un equipo demasiado avanzado como para rastrearlos. Él apuesta que ambas.
Un grupo de diez Cazadores llevaban a Kingpin a través de un pasillo; cinco adelante y cinco detrás de él. El grupo de adelante tiraba de Kingpin con una cadena que ataron alrededor de su cuello.
Fisk se sintió tentado a golpear a estos sujetos y escapar, pero no había logrado prosperar tanto en el mundo criminal siendo impulsivo. No sabía donde estaba, cuantos de estos sujetos estaban en el lugar ni quien era su líder, aunque de este último tenía una idea que le era difícil de creer.
Por ahora, debía esperar. El que aun respirara quería decir que estos sujetos querían algo de él. Tal vez podría llegar a un trato con su jefe. Tenía que observar y esperar.
Llegaron hasta unas grandes puertas que se abrieron, la luz pegó en los ojos de Fisk, haciendo que los cerrara un segundo, en donde escucho a los Cazadores de adelante avanzar y los que estaban detrás lo empujaron con sus armas, forzándolo también avanzar.
Llegaron a un patio bastante grande de alguna mansión. Habían picas de madera colocadas como defensas en las salidas. El patio tenía un techo de cristales por el que entraba la luz del atarceder y que estaba cubierto de alambres eléctricos si tenía que adivinar. Se podía ver a Cazadores viendo lo que pasaba desde el interior de la mansión a través de la ventana. Más allá de eso y del espacio, no había nada más que comentar del patio de plantas y vegetación verde esparcido por el suelo.
Y en el centro de la habitación, estaba el líder, dándole la espalda.
Todos estaban de pie cerca de la pared del lugar. Cuando Fisk iba hablar para preguntar para que diablos lo trajeron, el sonido de una voz chillona se escucho, y un sonido se escucho en el aire.
Wilson alzo la mirada, viendo a Vulture sobrevolar encima de Kraven. Adrián Tomps había sido un trabajador de tecnología aerodinámica, pero que a pesar de sus esfuerzos, nunca tuvo ningún éxito a su nombre. Cuando planteo un sistema de transporte aero-magnético, Norman Osborn las rechazo solo para estudiar esas ideas y robárselas. Adrián, al saber que no había forma de ganarle legalmente a Osborn, decidió usar sus ideas para crear un traje aéreo y amenazar a Osborn para que confesara que le robo sus ideas.
Spider-Man lo enfrento y derroto. El Daily Bugle lo llamo "Vulture" por el diseño de ave que tenía su traje.
Vulture era un hombre en sus 60 de piel pálida y calvo. Su traje era negro con rojo en la zona del cuello, los brazos y la punta de sus alas. Sus alas eran tan filosas como para cortar el acero y podía disparar plumas de ellas como proyectiles que podrían cortar a quien sea que las recibiera.
Y ese objetivo parecía ser Kraven.
-¡Puedes tener fuerza, pero no puedes volar!- Grito Vulture, disparando plumas de acero de sus alas.
Kraven brinco a un lado, esquivando las plumas. Adrián dio una voltereta en el aire y descendió sobre el nivel del suelo y avanzo hacía Kraven. Era claro que intentaría cortarlo con el filo de sus alas, aprovechando su velocidad y capacidad de volar.
Kingpin no podía ver la expresión del segundo Kraven desde donde estaba y porque le daba la espalda, pero si podía notar la tensión de sus hombros y la fuerza que ponía en sus pies y sus rodillas dobladas.
Cuando Vulture se había acercado lo suficiente para que cualquiera asegurara que sería un corte limpio a su enemigo, Kraven salto. No salto tanto, pero si lo suficiente para que Vulture pasara debajo suyo y cuando el villano se elevo al aire, Kraven lo tomo del tobillo izquierdo y lo estrello contra el suelo cuando sus pies tocaron el suelo.
-¡Suéltame!- Ladro Vulture, elevándose al aire con los propulsores de su equipo, pero Kraven aun lo mantenía agarrado del tobillo, no dispuesto a dejar escapar su presa.
-No lo creo- respondió el cazador pelinegro, tomando el otro pie de Vulture que estaba agitando en un intento de liberar su otra extremidad, pero que termino en lo contrario.
El cazador comenzó a tirar Adrián, mientras que Vulture intentaba escapar con la propulsión de su equipo de vuelo, pero que debido al tamaño y peso de su enemigo, no podía elevarse al aire. Al estar viendo todo lo que pasaba como espectador, Fisk supo de inmediato lo que haría este Kraven.
Lo cual se comprobó al, tras tantos intentos de escape, Vulture salió despedido al aire al ser soltado de repente por su enemigo. Al haber puesto tanto esfuerzo en su propulsor para escapar, salió despedido a gran velocidad al ser soltado. Adrián intento frenar al ver que chocaría con los alambres estirando sus brazos a los lados y estirando sus alas, pero no sirvió de nada.
Se escucho en todo el lugar el grito de dolor de Adrián al chocar y electrocutarse con los alambres. También golpeo el cristal de la pared, que se fragmento pero nada más. Debía estar reforzada o los alambres eran más fuertes de lo que aparentaban.
Tras unos segundos de agonía para Vulture, este finalmente cayo al suelo, como un ave que se quedaba sin fuerzas. El grito de jubilo de los Cazadores en el interior de la mansión también fue audible desde donde estaba.
-¿Eso es todo?- Pregunto Kraven, caminando a su enemigo que estaba recomponiéndose. A pesar de chocar y haber sido electrocutado, Adrián seguía vivo y con algunas quemaduras en el rostro, su traje estaba dañado, ya que soltaba chispas de todas parte. -Esperaba más de uno de los gloriosos "Seis Siniestros"- dijo el nombre con burla, mientras se acercaba lentamente a su enemigo caído, como un león a su presa. -Imagina mi decepción-.
-M-Me rindo, ¿vale? ¡Tu ganas!- Declaro Adrián, notando la posición en que estaba y lo amenazante que se veía su enemigo. Su posición en el suelo y que estaba encogiéndose de miedo lo hacían ver más pequeño de lo que era. -No se como volviste, pero es bueno tenerte de regreso, Sergei. En serio-.
La risa que salió de la garganta del cazador fue como si le hubieran contado un chiste malo que lo hizo reír por lo malo que fue. Esa risa, más la macabra sonrisa del pelinegro asustaron más al pobre Adrián.
Antes que el viejo pudiera formular cualquier oración, Kraven se abalanzo hacía él; lo tomo de los brazos y golpeo su pie en el cuello del viejo.
-Un viejo débil y senil, que solo puede quejarse de que otros robaron lo suyo es. Como mínimo, patético-.
-Agh...yo...gah- Adrián luchaba para decir algo, cualquier cosa, que pudiera salvarlo, pero la presión del pie de su enemigo en su cuello le impedía decir cosas que no sean balbuceos.
¡CRACK!
Todo termino en un momento, rápido, indoloro, que algunos consideraría que era más de lo que se merecía un criminal que mato directa o indirectamente a inocentes por sus motivos egoístas.
Pero en solo un momento, la vida de Adrián Tomps, AKA Vulture, uno de los villanos más importantes del primer Spider-Man, había terminado.
Kraven soltó los brazos de su presa consumada, que cayeron como hilos sin atar al suelo. Su rostro era de decepción.
-Quemen su cuerpo, pero quítenle el traje, quiero sus alas como trofeo. Su tecnología también podría sernos útil-.
Dos de los Cazadores que trajeron a Kingpin se acercaron para llevarse el cuerpo de Vulture. Otros de los Cazadores se movieron detrás de Fisk y golpearon sus rodillas, haciendo que el gran hombre cayera de rodillas al suelo. Fisk les lanzo una mirada de furia a esos sujetos antes que la mano de Kraven, quien se había acercado a él, lo tomara de la barbilla y lo obligara a verlo.
-Es un honor finalmente conocer al gran Kingpin. Al asesino de Spider-Man- en su voz había un tipo de respeto desdeñoso.
-Si querías una cita, debiste llamar a mi secretaria- Fisk se había enfrentado a pandilleros, jefes criminales de New York y otras partes del mundo y supervillanos. Este tipo no podía intimidarlo aunque quisiera. -Ya dejaste claro tu punto con el espectáculo. Eres fuerte. ¿Quién eres? Por que estoy seguro que Kraven esta muerto-.
Aunque claro, había visto gente volver de la tumba de diferentes formas. Había matado a Spider-Man, para luego ver diferentes versiones de otros universos del arácnido interponerse en su camino. Aunque dudaba que el Kraven que tenía frente suyo era de otro universo, desde la Destrucción del Colisionador, nadie más había intentando trabajar en viajes multiversales, porque no había nadie con los recursos que él tenía o con la inteligencia de la Doctora Octavius.
Y viendo lo parecido que era este Kraven con el anterior, al punto que él mismo los confundió solo dejaba una opción...
-Eres un familiar de Sergei. Su hijo, debo suponer- respondió su propia pregunta.
-Supones bien. Como se esperaría de alguien de tu calibre- Kraven sonrió, pero esa sonrisa le dio asco a Wilson. -Si, soy su hijo bastado. Su heredero. Mientras él estaba ocupado luchando contra Spider-Man, yo tome mi derecho de nacimiento al tomar su imperio en Volgogrado mientras no estaba, elimine a quien me estorbara para ello, ya sean competidores o mis propios hermanos-.
Fisk había contratado un par de veces a Sergei antes, y claro que lo había investigado. Sergei era de Rusia pero en sus viajes por el mundo, llego a Volgogrado, que era un país pequeño en África, donde básicamente se volvió rey. Sergei tenía tres hijos con su esposa, Sasha Kravinoff. El que él se llamara "bastardo" quería decir que era un hijo aparte de esos tres, seguramente nacido de alguna aventura de una noche que tuvo Sergei con alguna mujer.
-¿Qué es lo que quieres? No creo que sea para formar equipo, por lo que vi- pregunto Fisk.
Kraven soltó el rostro del calvo y dio un par de pasos de distancia con él.
-¿Qué es lo que quiero? Lo mismo que quería mi padre: mostrar que soy el mejor cazador del mundo, cazando a presas dignas de mi nivel. Viaje por todo el mundo, superando lo que la naturaleza y el ser humano tenían para ofrecer, hasta que decidí ir por algo más allá de lo humano- Kraven alzo los brazos y miro al cielo. -Mi padre se obsesiono tanto con la araña que perdió de vista las demás presas a su alrededor. En donde él fallo, yo me alzaré, probando que el nombre de "Kraven" esta vivo más que nunca en mi-.
Con esa palabrería, Fisk entendió todo. Este hijo de Kraven quería superar a papi cazando al resto de supervillanos con los que él trabajo, o a cualquiera que superara al humano "estándar", considerando que el propio Fisk no tenía poderes pero era superior a cualquier humano normal. ¿Orgullo? ¿Vanidad? No importa la razón, este tipo va en serio con lo de cazar, tal como comprobó al verlo matar a Vulture a sangre fría.
-Entonces... ¿que? ¿Ahora vamos a pelear?- Cuestiono Fisk con poco interés, pero dispuesto a luchar para sobrevivir.
-No, no, no. Tengo otros planes para ti. Tu tienes un trato especial- respondió el hijo de Sergei.
-¿Ha, sí? ¿Y que me hace tan especial?-.
Kraven volvió acortar la distancia entre ellos y se agacho para verlo directamente a sus ojos. Ambos se transmitieron el deseo de matar al otro solo con la mirada; pero mientras en la de Kraven esta mezclada con la pasión y ansia de cazar, en Fisk estaba una furia fría que esperaba pacientemente su momento.
-Tu lograste lo que mi padre y el resto de estos villanos no pudieron. Tu mataste a Spider-Man. De una manera cobarde e injusta, pero lo hiciste. La presa que él tanto se esforzó por superar, la que lo humillo completamente. Tú... me quitaste la oportunidad de enfrentar a tal presa-.
De repente, Kraven tomo a Fisk del cuello y lo obligo a levantarse. Fisk intento mover sus brazos para golpear a Kraven por atreverse a tocarlo, pero los Cazadores sujetaron las cadenas con las que lo habían mantenido atado, logrando detener sus movimientos. Se necesito de tres Cazadores por brazo.
-Nunca podré probar si supere a mi padre, porque la presa que siempre lo derroto murió. Pero a su vez, se me dio una oportunidad de probarme con una nueva igual, pero diferente-.
-El otro Spider-Man- supuso Fisk.
-Si. Spider-Man y cualquier otra persona con poderes de araña. Cuando termine con la escoria de New York, ellos serán mi cacería definitiva. Tu vivirás para entretener a mis hombres, hasta que decida matarme. Si tienes suerte, puede que te permita ver como mato a Spider-Man, antes de seguir contigo-.
Kraven sabía que no sería una tarea fácil. De su investigación del nuevo Spider-Man, tenía el mismo sentido idealista de salvar vidas que el anterior, por lo que estaría dispuesto a meterse en su camino contra otros villanos. Él lo consideraba hipócrita, porque al matar a estos villanos, le haría un favor a la ciudad y al propio Spider-Man.
Da igual. Sus hombres tenían claro la tarea de aturdir, pero no dañar a Spider-Man o a sus aliados araña. Kraven aun estaba preparando el escenario perfecto para su gran enfrentamiento con la araña.
Hablando de enfrentamientos...
-Prepárate, Fisk. Aquí viene tu primer enfrentamiento-.
Fisk sintió que las esposas y cadena que lo ataban cayeron, dejándolo libre mientras Kraven caminaba hacía las puertas por donde él entro.
-Se que no hace falta decirlo, pero si ninguno de los dos pelea, ambos se mueren- fue lo último que dijo Kraven antes de abandonar el área.
Detrás de unas rejas que se elevaban, había un túnel por donde se acercaba una figura que no parecía humana. Cuando la figura salió, Fisk reconoció al individuo.
Era Scorpion, uno de los supervillanos que contrato durante el incidente del Colisionador. Era mexicano, calvo y sin nada que cubriera la parte superior de su cuerpo. Sus piernas habían sido reemplazadas por piernas mecánicas que podían separarse en dos patas cada una, así como una larga cola que se estiraba hasta que la punta alcanzaba a estar encima de su cabeza, al igual que su brazo izquierdo, que era la pinza del animal.
Mac Gargan había sido un criminal que había salido de su país para ganar renombre en la Gran Manzana. Spider-Man lo detuvo cuando hacía comerció de armas y Fisk lo contrato, donde reemplazo varias partes de su cuerpo por partes robóticas para hacerlo más letal. La aguja y nombre de Scorpion había sido cosa de él, pero Fisk no tuvo problemas en concederle eso. Es por eso que Gargan era leal a Wilson.
-¿Jefe?- Pregunto Scorpion en español al ver a Fisk, con un acento en su voz.
Kingpin se trono los dedos de los puños. -Nada personal, Scorpion. Como sabes, son negocios-.
Tras decir eso, Fisk corrió a una velocidad sorprendente para alguien de su tamaño y golpeo a Scorpion en el rostro, lanzándolo contra las rejas de donde había salido y que habían cerrado.
Scorpion se levanto, apoyando su único brazo de carne en las rejas. Él había sido atrapado por los Cazadores luego de escapar de La Balsa anoche y ahora estaba aquí. Con el golpe de su antiguo jefe, entendió para que.
Era para pelear. Matar o morir.
Y en una situación como esa, ninguna lealtad valía más que la vida propia.
Con un rugido de batalla, las piernas de Scorpion se separaron, formando cuatro patas en total. Se lanzo saltando hacía Fisk, quien se hizo a un lado cuando Scorpion aterrizo.
-¡No te metas con el Scorpion!- Ladro el supervillano, lanzando golpes con la punta de su cola y su pinza.
Fisk bloqueo, esquivo y desvió todos los golpes con una facilidad experta. Para alguien tan grande y parecía obeso, se las arreglaba muy bien para defenderse.
Lo que pasaba era que todo esa "grasa" que Fisk tenía no era grasa, sino músculos. Fisk había entrenado por años en diferentes artes del mundo, principalmente en Japón, donde el sumo fue su principal forma de combate al coincidir con su forma muscular. Había entrenado para llevar al limite su fuerza, para sobrepasar todo limite humano en su cuerpo.
Para los que lo habían visto pelear, consideraban a Kingpin como el humano sin poderes o artilugios más fuerte del mundo. No por nada era capaz de tener una pelea a puños con Spider-Man, que tenía fuerza y resistencia sobrehumanas.
La frustración de Scorpion aumentaba al ver como no lograba conectar ninguno de sus ataques a su enemigo. Con un rugido, retrocedió el brazo de su pinza para dar un fuerte golpe a la cabeza; pero Fisk esquivo al hacerse a un lado y tomo el brazo de Gargan antes de que lo retirara. Con un grito, Fisk dio un golpe de palma en una de las uniones del brazo pinza del Escorpión, rompiéndolo. La mitad delantera de la pinza cayo al suelo, haciendo un sonido seco al caer en la arena.
Scorpion gimió mientras retiraba lo que quedaba de su brazo del agarre de Fisk. No sentía dolor al perder esa parte robot de si, pero la sorpresa que sintió al ver como su antiguo jefe lo dominaba fácilmente fue reemplazada por furia y desesperación por sobrevivir.
-¡Nadie supera a Scorpion!-.
Fisk se agacho hacía un lado, esquivando justo a tiempo un intento de apuñalamiento de la cola de Scorpion, aprovechando para acercarse y agarrarlo del cuello con una mano en el aire. Mientras Fisk apretaba con fuerza la garganta de Scorpion, Gargan se retorcía contra su agarre y luchaba por tomar aire. Su cola se elevo desde arriba para tratar de apuñalar a Fisk en la cabeza.
Sin embargo, antes que lo alcanzara, la mano libre de Fisk atrapo la punta de la cola. Ignorando la sangre que comenzó a salir de su mano por el corte que se hizo al atraparlo, redirigió la cola y lo empujo con fuerza hacía adelante, apuñalando a Gargan en el estomago. Los ojos de Scorpion se abrieron y gruño de sorpresa y horror, pero ni una palabra salió de sus labios.
Wilson lo bajo a su nivel para murmurarle al oído: -Considera esto tu despido, Gargan-.
Enterró más profundo el aguijón en el estomago de Gargan para asegurarse que no se lo sacara. Ya sentía la sangre caer y manchar sus dedos. Soltó el aguijón y el cuello de Scorpion, dejándolo caer en la arena. Los ojos del villano perdiéndose en el horizonte hasta que la luz de sus pupilas se apago.
Hoy, otro supervillano de Spider-Man ha muerto.
Vivir o morir. En eso se reduce la vida humana.
(Más tarde)
Después de averiguar que el nuevo Kraven era el hijo del anterior, May rastreo cualquier señal que pudiera conducirlo a estos Cazadores. Por el equipo y sincronización a la hora de atacar, debieron haberse posicionado cerca, así que debían tener una base cerca de donde lo busco.
Mientras May estaba ocupada en eso, Miles ayudaba a Gwen a mejorar su mascara, añadiéndole la misma tecnología que él tenía a la suya. Al inicio, la chica se negó, ya que no le veía sentido poner más equipo en su mascara, pero tras que Miles le explicara la ayuda que le daba el poder llamar a personas sin tener que sujetar su teléfono, un mapa que lo puede guiar fácilmente a objetivos de su selección, Gwen se sintió demasiado atraída como para rechazarlo.
-Listo-.
Gwen vio su mascara. Por fuera, no se veía ninguna diferencia, excepto los marcos rosados en el borde de las lentes de los ojos. Por dentro tenía equipado pequeños cables y placas que se estiraban con la mascara para no interferir en la elasticidad.
Cuando Gwen se puso la mascara, la sintió más pesada, pero no era estorbosa. May realmente era una genio al poder ayudar a diseñar esto. No por nada ayudo como el amigo de la silla al Peter de este mundo por años.
-¿Qué tal esta tu mascara, Gwen?- Pregunto May, girando su silla y poniéndose de pie.
-Es increíble. Parece como si estuviera en un videojuego de primera persona- dijo Gwen, viendo la nueva visión que otorgaba su nueva mascara.
-Lo se. Me sentí igual la primera vez- dijo Miles.
-Me alegra. Les tengo más noticias que espero que sean buenas- dijo May. -Es sobre los tipos que se llevaron Hydro-Man y Kingpin. Seguí un rastro desde una de sus aeronaves que conduce al puente de Williamsburg. Deben tener una base cerca de ahí-.
-Entonces ahí iré- dijo Miles, tomando su mascara.
May asintió, aunque de repente recordó un detalle. -Oye, Miles. ¿No tienes que terminar un ensayo?-.
-¿Ensayo?- Pregunto Gwen, viendo como el moreno hacía una mueca de fastidio.
-¡Eso ahora no importa! El deber llama y debo responder- insistió Miles. No quería perder tiempo en un ensayo que no sabía como escribir mientras había todo un grupo de criminales armados afuera.
Pero May no dejaría que la charla terminara aquí. Había visto como los problemas de Spider-Man afectaban la vida de su sobrino mucho tiempo. Miles esta haciendo un gran trabajo como superhéroe, pero no permitiría que pasara por los mismos problemas que su sobrino al dejar de lado sus deberes escolares por ser héroe.
-Escúchame, jovencito, tu futuro es tu deber en este momento. Peter tuvo muchos problemas en la escuela por esto y no quiero que pases por lo mismo. Estoy segura que tus padres tampoco lo desean-.
-¡Pero hay supervillanos perdidos afuera!- Replico Miles, como un chico que le era negado por sus padres salir. -Tengo que entregar el ensayo en un par de semanas, pero Kraven y sus matones están afuera ahora planeando quien sabe que con Kingpin. Primero me encargo de los malos y luego de la tarea-.
-Aun así no quiero que te descuides, Miles. Este problema no parece ser tan sencillo como enfrentar al villano de turno. Este segundo Kraven es más metódico y planificador que el primero, podrías estar días en esto. ¿No recuerdas que te tomo seis meses el poder arruinar los planes de Hammerhead para enfrentarlo?-.
Miles gimió de frustración. Sabe que May hace esto por su bien y que sus padres también están preocupados ya que esta dejando que los asuntos de Spider-Man predominen más en su vida que las clases, pero aun le molesta que lo traten tan condescendiente. Como si creyeran que él no podía manejar a estos villanos y un simple ensayo al mismo tiempo. Sabe que May no lo hace con la intención de hacerlo sentir mal, pero a veces lo siente así.
-Yo puedo ir- Gwen levanto la mano, ofreciéndose. -Solo sería revisar el lugar y encontrar a los malos, ¿no? Entonces puedo hacerme cargo yo de eso-.
-No es necesario, Gwen. Además, debes estar ocupada en tu dimensión- dijo Miles.
-¡Quiero ayudar! Más allá de mi pelea con Mysterio hace un par de día, no ha habido ningún crimen o amenaza mayor en mi universo y las anomalías son cada vez menos frecuentes. He estado aburriéndome un poco y esto parece que es lo que necesito. Además, así te devuelvo el favor. Recuerda que se lo molesto que es hacer un ensayo para la universidad-.
Era cierto. Hace un año, Gwen tuvo que ocuparse de su propio ensayo para la universidad Empire State, y en ese momento se le ocurrió a la banda de Hammerhead y los Maggia hacer atracos, por lo que su deber como Ghost-Spider hacía que tuviera que retrasar mucho su ensayo hasta que le quedaba una semana por entregarlo. Miles, Hobie y Pavitr tuvieron que hacerse cargo de los crímenes de su dimensión por una semana mientras ella terminaba y entregaba su ensayo. Después, los cuatro juntos atraparon a los villanos.
Esta era la oportunidad perfecta de devolverle el favor a Miles y ayudarlo.
-No tienes que hacer eso- insistió Miles. Le alegraba que Gwen quisiera ayudarlo, pero no quería que ella se ocupara de los problemas que él debía manejar. -Puedo hacerlo, Gwen-.
-No digo que no puedas- Gwen se quito su mascara y miro con sus profundos ojos azules a Miles. -Pero no es necesario que cargues con el peso del mundo tú solo. Me tienes a mi, a Peter y al resto de nuestros amigos. Y nosotros te tenemos- su mirada se suavizo. -Deja de ser Spider-Man por solo unas horas y se simplemente Miles-.
Podía ver la mirada conflictiva en sus ojos.
-Solo será una revisión. Te prometo que si me encuentro con Kraven de inmediato, te llamaré-.
-¿Pero que pasa si te lastiman? Esta gente es de mi dimensión y no quiero que te lastimen solo por ayudarme- dijo tercamente Miles.
-Amigo, me lastimo mientras duermo- dijo ella riendo. -Si me lastimo en el proceso, no es tu culpa. Es mi decisión ayudar y no me voy a arrepentir. ¿De acuerdo?-.
Todavía parecía inseguro, pero Gwen entrecerró los ojos para decir que él no tenía nada más que decir al respecto.
-Bien- Miles termino por ceder.
En todo el intercambio de palabras, May se había quedado callada, observando a los jóvenes. No lo dirá en voz alta, pero al verlos discutir por un asunto como este le recordó a las discusiones que tenían MJ y Peter por asuntos similares. Y al igual que esas veces, Spider-Man cedía ante la mujer que quería.
Ella apoyaba totalmente a estos dos. Ojala y pronto se junten.
Después de que Gwen y él salieron de la casa de MJ por direcciones diferentes, Miles se aseguro para si mismo terminar lo más pronto posible este estúpido ensayo para que no lo molestara más.
Pero el problema era lo mismo. ¿Qué tenía para escribir? Aun no estaba seguro de que quería estudiar. Princeton había sido su objetivo, pero ya no estaba seguro. Podía ver a sus amigos todos los días, y había aprendido de viajes multiversales y la tecnología para hacerlos de Hobie, Margo y Peni. No era arrogante pensar que era la persona con mayor conocimiento del multiverso de su tierra.
Sentía que había vuelto a la edad que tenía cuando obtuvo sus poderes y se mudo de escuela. Tal vez era algo poético. Tener problemas de llenar una hoja de vida cuando comenzó a ser Spider-Man y ahora que tiene más experiencia, tener los mismos problemas, pero con el ensayo que definiría su futuro.
Mientras se balanceaba y dejaba Queens, Miles no se balanceo directamente a Brooklyn. Desde que dejo la casa de May, sentía que lo estaban observando. Siempre sentía que era observado cada vez que salía con el traje, una sensación a la que se acostumbro, pero ahora con cazadores en la ciudad, tenía que estar alerta.
Columpiándose muy cerca del nivel del suelo y lanzándose bastante alto al aire. Iba a disparar otra línea de telaraña, cuando una ola de arena lo impacto de la nada y lo estrello contra el techo de un apartamento.
Miles se quejo cuando su espalda choco con el techo, sintiendo la incomoda sensación de la arena en su traje, sensación que se fue cuando la arena se alejo de su cuerpo y comenzó a tomar forma física.
La forma que tomo fue la de un hombre adulto hecho de arena. Su cara tenía la forma de boca, nariz, orejas y ojos, pero sin color en su cuerpo.
Miles puso las manos contra el suelo y de un salto se puso de pie, todo su cuerpo en guardia ante el enemigo que apareció de repente.
Flint Marko había sido un ladrón de poca monta que un día obtuvo poderes que hacían que su cuerpo se convirtiera en arena, convirtiéndolo en Sandman. En el multiverso en general, Sandman era catalogado uno de los villanos más peligrosos de Spider-Man, ya que al ser un ser hecho de arena y controlarla, tenía de una gran diversidad de habilidades y podía alcanzar grandes tamaños en zonas como parques o playas. Contra los Sandmans que terminaban en otros universos y la Sociedad enfrentaban, enviaban como mínimo a dos Spider-Men junto a la araña de la Tierra para enfrentarlo.
A Miles le toco enfrentar a dos versiones de Sandman. Una versión fue durante su primera misión en la Sociedad al reconciliarse con todos, en donde lo acompañaron Gwen, Pavitr y Hobie, ya que el villano había caído en la dimensión de este último. Aunque algo retadora, no fue difícil con ellos 4.
La segunda fue la versión de Sandman de la Tierra de Miguel, que en realidad era una Sandwoman. Fue de las pocas veces en que él y Miguel trabajaron juntos, ya que la villana creció hasta tener el tamaño de Godzilla y se necesito de gran parte de la sociedad para derrotarla rápidamente al mismo tiempo que evacuaban a los civiles.
-¿Por que mi Sentido Arácnido no lo sintió?- Se pregunto Miles, pero lo dejo de lado para enfocarse ante el sujeto delante suyo. -Tu debes ser Sandman, ¿no? Ahora veo porque te llaman así. Hoy no fue exactamente mi día, pero creo que patearle el trasero a un villano lo arreglara-.
-¡Spider-Man, espera! ¡No vine aquí a pelear!- Grito el hombre de arena, levantando las manos en señal de paz.
Miles detuvo el puño cargado de Poder Veneno cuando el villano le grito. ¿Un villano que no vino a pelear? Eso... era nuevo. ¿Así se había sentido Peter aquel día cuando dijo que quería ayudarlo y no atacarlo? Vaya.
-Ok... ¿y que necesita un villano que lucho e intento matar varias veces al anterior Spider-Man de mi?-.
Era casi imposible saber que sentía Sandman por su rostro hecho de arena, pero por su lenguaje corporal, parecía avergonzado al recordarle eso.
-Si, escucha... estoy consciente que mi historial no es impecable, menos con la araña pero... ¡por favor!- Marko cayo de rodillas frente a Spider-Man. -¡Necesito tu ayuda para salvar a mi hija!-.
Los ojos de Miles se abrieron, siendo reflejados por las lentes de su mascara. Muchas veces la gente le pedía ayuda, pero nunca nadie lo hizo de rodillas y con un tono tan desesperado, menos un supervillano.
-¡De acuerdo, de acuerdo, te escucharé! ¡Levántate, hombre!- dijo Miles, agachándose a la misma altura de Marco, ayudándolo a levantarse. -No es necesario que roges. Soy el amigable vecino Spider-Man, ¿lo olvidaste?-.
-Gracias, Spider-Man. Me alegra ver que si eres igual al anterior-.
-Si, muchos me lo dicen, pero no viene al caso. ¿Qué me dijiste sobre tu hija?- Pregunto, cruzándose de brazos sobre el pecho.
-Quiero que me ayudes a salvar a mi hija, Keemia- Marko hizo en su mano una estatua miniatura de su hija. -Quiero protegerla de las personas que me hicieron esto- deshizo la estatua y apretó con fuerza el puño.
-¿Esto? ¿Te refieres a ser Sandman?-.
-Te pido que me llames Marko. Odio el nombre de Sandman- pidió Marko, con arrepentimiento en sus acciones pasadas. -Nunca debí haber aceptado esto- camino hasta sentarse en el borde de la azotea. -Es mi culpa que mi hija...-.
-Oye, oye. ¿Qué tal si te dejas de culpar y me cuentas todo para poder ayudar a tu hija?- Dijo Spider-Man, sentándose al lado de Marko y poniendo una mano de manera reconfortante en su espalda. -Para empezar: ¿qué te paso?-.
-Cuando comencé a robar, admito que una parte de mi lo hacía por la emoción y el dinero, pero principalmente, lo hacía para ayudar a mi hija que estaba enferma y no podíamos pagar los tratamientos. Un día, comencé a trabajar para Hammerhead. Robando autos, asaltando bancos, ese tipo de cosas. Se que no eran cosas muy honestas, mi esposa siempre me despreció por eso y fue lo que hizo que nos divorciáramos, pero ayudaba al tratamiento de mi hija, así que no me arrepentía. Cuando apareció Spider-Man a detener el crimen, el negocio empeoro y cada atraco que yo hacía, él siempre lo detenía y terminaba en prisión, lo que impedía que ayudara a mi hija, así fue como empecé a odiarlo-.
-No te ofendas, pero lo que hacías no era correcto, aunque significara ayudar a tu hija- dijo Miles.
-Lo se, pero me enfoque más en culparlo a él que admitir eso. Era más fácil- admitió Marko. -Cometí demasiados errores y un día, Hammerhead me llamo. Creí que me mataría, pero no fue así; dijo que me daría una última oportunidad y que además, me permitiría vengarme del Hombre Araña. Acepte sin dudarlo y me llevo a un laboratorio secreto, en donde la Dock Ock estaba esperándome y después...- hizo un gesto con la mano, señalándose por completo. -Me convirtió en esto-.
-Eso debe ser duro- dijo empático Miles.
-Al inicio no lo vi así, sino como una bendición. Podría hacer robos en mayor escala y más fácil y tenías las habilidades para deshacerme de Spider-Man si se entrometía, algo que no tardo en suceder. Gane nuestro primer enfrentamiento, pero en el segundo me derrotó al congelarme en concreto. Me molestaba lo listo que era al vencerme, pero ahora veo lo ingenioso que era- sonrió. -Pero con el tiempo me fui dando cuenta de mis errores, de como mis acciones dañaban a mi hija, la hacían una marginada solo por estar emparentada conmigo. También me di cuenta del daño que le hacía a los demás por mis acciones. Soy un ladrón, pero no un asesino, yo nunca quería que nadie saliera dañado, así fue cuando decidí dejar de ser un criminal y a reformarme en Ryker. Todo iba bien hasta que...-.
-¿Hasta que...?- Miles lo insto a seguir.
-Hasta hace unos meses. Hammerhead intento hacer un motín en la prisión para escapar. Se lo informe a los guardias y lo detuvieron. Al ayudar, hizo que redujeran mi sentencia, pero Hammerhead se entero que fui yo quien le informo a los guardias y prometió que pagaría. Dos semanas atrás, mi ex-esposa vino y me dijo que Keemia había desaparecido y supe que fueron los hombres de Hammerhead-.
-Significa que la razón por la que escapaste de La Balsa...-.
-Fue para encontrarla- termino Flint por Miles. -Vi a Hammerhead escapar de esos Cazadores cuando atacaron Ryker y lo seguí hasta su escondite. Intente rescatar a Keemia, pero no pude. Hammerhead tiene tecnología muy avanzada contra villanos con poderes como yo y además...- levanto su brazo. Al hacer ese movimiento, un rastro de arena cayo. -Mis poderes están fallando últimamente. Apenas puedo mantener la forma física que ves ahora. Creo... que no me queda mucho tiempo-.
Miles abrió ampliamente los ojos, su sorpresa superando a la anterior. ¿Sandman muriendo? Era difícil de creer ya que nada puede hacerle daño salvo las debilidades básicas de la arena como el agua, pero el ver que solo tiene su forma física hecha de arena y no su apariencia normal hablaba de lo mal que estaba.
-Tus partículas deben estar inestables al ser tanto tiempo un hombre de arena, al punto que les es difícil mantenerse unidas. Tal vez con la corriente eléctrica adecuada se puedan unir de nuevo- murmuro el moreno, pensando en formas de ayudarlo. -Prometo que encontraré una forma de ayudar-.
-Tienes buen corazón, niño, pero no lo hagas. Me lo merezco- dijo Marko, desechando la amabilidad de Spider-Man amablemente. -Mi vida no vale la pena y esto me lo gane; pero antes de que me pase... lo que sea que me vaya a pasar, necesito rescatar a mi hija de Hammerhead. Por eso vine a pedirte ayuda, Spider-Man-.
-No digas más. Rescatemos a tu hija para poder ayudarte a que no te vuelvas arena fina- dijo Spider-Man, terminando en un chiste.
-Tus chistes son peores que el del anterior Spider-Man-.
-Oh, vamos-.
El Sol del atardecer ya estaba cayendo en la Gran Manzana mientras el dúo de héroe y villano se movían por los edificios y construcciones hasta llegar a una zona fuera de la ciudad.
Después del intento de rescate en solitario de Marko, Hammerhead se había movido con el resto de sus hombres a una mansión a las afueras de Harlem.
-Sip, parece la fortaleza de un criminal. Con todo y secuaces grandes como gorilas- dijo Spider-Man, viendo la gran mansión desde unos arbustos junto a Marko.
Ambos pasaron caminando en silencio detrás de un par de guardias hasta llegar a la puerta trasera de la mansión. El plan era entrar, encontrar a Keemia y salir. Después Spider-Man podría volver con un equipo de oficiales a atrapar de nuevo a Hammerhead.
Miles intento abrir la puerta girando la manija, pero estaba cerrada.
-Cerrada. No quiero llamar la atención al romper la puerta. Espera aquí, subiré al techo, veré si puedo meterme y...-.
Mientras Miles estaba en su monologo de plan, Marko deshizo su forma física, pasando por debajo de la puerta y reformando su cuerpo al otro lado de la puerta, quitándole el seguro y abriéndola con facilidad.
-No te oí. ¿Dijiste algo?-.
-...Ventajas de trabajar con ex-criminales. Nunca creí que las vería- Miles acepto el método de Marko y paso dentro. -Vamos por ella y salgamos antes de que nos vean-.
Los pisos del pasillo eran de madera fina y las luces estaban encendidas. El pasillo era corto y estrecho y había una puerta doble de cristal al frente a la sala continua.
Marko abrió la puerta. El dúo fue recibido por la vista de una enorme sala. En la pared de más adelante estaba pegado un televisor de alta pulgada con estantes de libros a los costados. Había un sofá al frente del televisor y dos asientos a sus lados.
En el sofá se veía la cabeza de alguien, que giro y los vio. La persona era una chica de 15 años de cabello castaño largo que le llegaba a la mitad de la espalda y mechones largos que le cubrían el ojo derecho. Usaba una camiseta azul con rayas celestes, una chaqueta azul manga larga encima con unos jeans y botas café. Tenía un gorro de lana en su cabeza que le llegaba hasta la frente.
-¿Papa?- Llamo sorprendida la joven, mirando a Sandman.
-Si, soy yo, Keemia- dijo Marko, su voz expresando el alivio y felicidad que sentía. -De verdad soy yo-.
-¿Qué te paso?- Pregunto Keemia, saltando del sofá hasta pararse frente a su padre, viendo su figura de arena. -Yo... nunca pensé que vería tu cara de nuevo-.
-Lo lamento y...-.
No termino de hablar, ya que de la nada, el brazo de Keemia se hizo de arena y se convirtió en un brazo con un puño gigante de arena con el que golpeo a Marko, derribándolo contra el suelo.
Spider-Man y Marko vieron con gran sorpresa esa acción y el brazo de Keemia que volviera a tener una apariencia normal.
-Que bueno que tuve oportunidad de hacer eso- exclamo con satisfacción la chica.
Los dos hombres estaban sin palabras, procesando este giro de los acontecimientos.
-¿Qué te pasa, papa? Siempre dijiste que de tal padre, ¡tal hija!- Keemia lanzo un chorro de arena desde sus brazos hacía a su padre y Spider-Man, destrozando el vidrio de la zona de impacto.
Marko se levanto, teniendo un agujero en su cuerpo que se regenero lentamente, mientras que Spider-Man estaba había esquivado el chorro al saltar y pegarse al techo.
-Keemia. ¿Pero como?- Hablo incrédulo Marko.
-La verdad, yo también quisiera saber que pasa aquí- dijo Spider-Man, bajando al suelo.
-No te metas, Spider-Man- siseo Keemia, al mismo tiempo que hombres de Hammerhead llegaban al escuchar la explosión de los vidrios. Ella les hizo un gesto de mano para que se detuvieran. -¡Esto no es de tu incumbencia!-.
El brazo derecho de Keemia se volvió un mazo con una especie de pinchos rectangulares que lanzo hacía Spider-Man, quien volvió a saltar y pegarse a la pared para esquivar ese golpe.
-Lo es cuando me arrojas una tormenta de arena- respondió Miles, disparando una red de telaraña al techo y dando un corto balanceo hacía la chica, que convirtió sus brazos en látigos de arena para atacarlo, pero él los esquivo saltando. -¡Vinimos a salvarte, Keemia!-.
-¿Salvarme? ¡No necesito que me salven!- Respondió la chica, haciendo más grande su puño de arena que estrello contra el suelo, pero Miles esquivo.
Al no tener otra opción, Spider-Man lanzo un puñetazo al pecho de Keemia, pero la chica convirtió todo su cuerpo en arena y cuando el puño de Miles la golpeo, atravesó su cuerpo y de inmediato, se solidifico, atrapando la muñeca de Spider-Man.
-Keemia… ¿por que?- Pregunto incrédulo Marko, no dando crédito a lo que veía.
Un gran choro de arena salió de la mano de la estatua de Keemia. La chica tomando forma física completamente mientras dejaba que su clon de arena solida retuviera a Spider-Man, que tiraba de su mano atrapada para sacarla.
-¿Todavía no lo entiendes, papa? ¿A quien engaño? Ya ni siquiera puedes mantener tu forma completamente- exclamo molesta y harta la joven.
-No entiendo de que estas hablando. Vine aquí para protegerte- dijo Marko.
-¿Protegerme?- Exclamo con burla. -Llegaste un poquito tarde, papa- reclamo con furia en su único ojo visible.
Con un movimiento de despecho, el clon de arena de Keemia golpeo a Spider-Man y se convirtió en un choro de arena que lo empujo hasta estrellarlo contra la televisión en la pared, rompiéndola al mismo tiempo que la arena se solidificaba, cubriendo a Spider-Man, dejando como unas partes no cubiertas sus piernas, mano derecha y cabeza.
-¡Me atrapo!- Exclamo con preocupación el arácnido.
-Keemia…- Marko dio un par de pasos hacía su hija. -Se que no he sido el mejor padre para ti. Se que no he estado para ti cuando me necesitabas y que te avergüenza ser mi hija... pero por favor- intentaba dialogar con su hija, hacer que la niña que siempre veía reaccionara. -Déjame estar para ti ahora. Déjame ser el héroe que debí ser para ti-.
-¿Ser el héroe para mi? ¡No seas ridículo, papa! ¿Sabes cuantas veces tuve que soportar escuchar a otros chicos de que mi padre es un supervillano? ¿De las miradas de desprecio de otras personas solo porque soy hija tuya? A ti nunca te intereso mi seguridad o mi vida. Detestaba lo que hacías, detestaba que fueras mi padre. Así que jure usar mi inteligencia para tener una mejor vida, para mi y para mi madre, pero solo tuve que llegar tarde a casa por única vez en mi vida para terminar haciendo lo que jure nunca hacer: seguir los pasos de mi padre-.
Mientras se desquitaba con su padre, sacando años de frustración y dolor convertidos en furia, Keemia recordó esa tarde hace dos semanas. El como unos sujetos salieron de la nada y la raptaron, dejándola inconsciente, solo para cuando despertó, estar dentro de una maquina que la convirtió en una persona de arena, ¡igual a su padre!
¡Se había convertido en lo que sus compañeros de clase la llamaban para burlarse! Ahora... era la Chica de Arena.
-Por tu culpa, papa, todos mis estudios, todas mis buenas notas fueron en vano. Mi destino quedo sellado en arena-.
-Eso fue culpa de Hammerhead. Lo hizo como venganza en contra mía por delatarlo. ¡Él es el malo!- Dijo Marko
-Oh. ¿Y ahora tu eres el bueno? ¡La única acción buena que haces en tu vida me cuesta la mía! Por tu culpa, ahora es la única vida que me queda, ¡es así!-.
Keemia levanto el pelo que cubría su ojo derecho, mostrando que donde debería estar su ojo, solo hay arena que no estaba completamente formada.
-Tu me quitaste mi oportunidad, papa. Y si no puedo ser una mejor persona que tu, ¡seré una mejor persona de arena!-.
Al terminar su declaración, los pies de Keemia se convirtieron en un remolino de arena que desato una pequeña tormenta de arena en la sala, haciendo que los hombres de Hammerhead tengan que cubrirse los ojos.
-Realmente odio ver a la familia pelear- Miles cargo Poder Veneno en su mano libre y la estrello en la arena solida que lo atrapaba, solidificándola tanto que se libero al romperla. -Mejor vayan a terapia-.
-Te dije que... no... te... ¡metas!- Keemia disparo dos chorros de arena a Miles, quien esquivo el primero al saltar, pero el segundo lo atrapo en el aire, volviendo a atraparlo, esta vez cubriendo todo su cuerpo excepto la cabeza de arena aun más solida.
-¡Keemia, escúchame! Hammerhead tiene la culpa de todo esto, no yo. Él fue quien te secuestro y te convirtió en esto, igual que lo hizo conmigo. Acepte esos trabajos para curarte cuando eras más pequeña. Para poder proporcionarte una mejor vida- hablo Marko, intentando llegar a su hija, que entendiera que, aun con todo lo malo que hizo, siempre pensó en ella.
Pero era como hablarle con una pared de concreto ahora.
-¿Pero lo hiciste? ¡No!- Reclamo la chica. -Hammerhead es el único que me ha ayudado. Me convirtió en la mejor versión de lo que queda de mi. Él hizo lo que un padre debe hacer-.
-Como alguien cuyo tío fue criminal, puedo simpatizar contigo, Keemia. ¡Pero esta no es la manera!- Hablo Miles, intentando razonar con ella. -¿De que servirá que dañes a tu padre? Escucha...-.
-¡Estoy harta de escuchar!-.
Todo el cuerpo de Keemia, salvo su cabeza, se convirtió en arena y ataco a su padre, quien no se defendió del golpe de su hija que le hizo atravesar la pared de atrás. Ella lo tomo, atrajo más cerca, lo levanto y estrello contra el suelo, quebrándolo por el impacto.
La arena de Keemia envolvió a Marko y lo levanto del suelo.
Marko no podía luchar con su hija. Ya le había hecho demasiado daño. No podía levantarle la mano nunca, ni siquiera para defenderse. Debía convencerla de alejarse del mismo camino de él. Debía ser su padre, aunque fuera tarde.
-Keemia, no aceptes esta vida. Aun puedes tener el futuro que desees. Hazlo por ti, por tu madre. Ella esta preocupada por ti. Te extraña, hija-.
Ante la mención de su madre, Keemia se detuvo, su rostro reflejo melancolía y culpa. Por un segundo, Miles creyó que Flint logro convencerla, pero esa esperanza se esfumo cuando Keemia abrió su ojo que aun brillaba de furia y venganza.
-Eso... es imposible-.
-¡Keemia, por favor escúchalo!- Suplico Miles.
La chica no escucho. Convirtió todo su cuerpo en arena y ataco a su padre con sus puños convertidos en puntas de flecha a la cabeza, deshaciendo su forma que se volvía a renacer.
-¡¿Por que no fuiste el padre que dijiste que serías?!- Reclamo la chica, desquitando todo sus sentimientos negativos contra su padre en forma de ataques de arena.
Miles no entendía porque Marko no se defendía. Él había sido Sandman por años. Tenía más experiencia y control en sus poderes que su hija. En una pelea fácilmente ganaría, pero rápidamente llegó a la conclusión de porque se dejaba golpear.
Marko no podía dañar a su hija.
Era igual que su tio Aaron. Ambos preferían morir a dañar a la persona que era más importante para ellos.
Ya no soportando esta lucha de padre e hija, Miles comenzó a canalizar energía en su interior para liberarla en un estallido de Veneno que lo liberaría, pero se detuvo cuando escucho el sonido de las armas de los matones de Hammerhead apuntándole. Tal parece que ellos no se habían olvidado de él.
-Keemia…- la forma de Marko apenas era solida. Tras los golpes de su hija y su propio estado inestable, solo podía mantener la forma de parte de su cara y el resto de su cuerpo apenas era solido. -Yo...-.
Lo que sea que quería decir no se pudo por un golpe en el rostro de su hija. Con un grito de desprecio, Keemia corto los brazos de Marko, que salieron volando a las paredes y se volvieron arena que cayo.
-Tu me fallaste-.
Las palabras llenas de odio y desprecio de Keemia a su padre no eran solo una declaración o sentencia, era la definición hecha en palabras de los sentimientos de una niña cuyo padre, a pesar de todos sus esfuerzos, no pudo hacer algo básico de cualquier padre: estar junto a su hijo.
Y Marko lo sabía, sabe que lo que va a pasar se lo merece, no solo por lo que sufrió su hija por su culpa, sino por todas las personas que lastimo directa o indirectamente a lo largo de los años con sus crímenes.
Tal vez este era el castigo que Dios le preparo.
-Lo lamento Keemia- un par de lágrimas cayeron de los ojos de Marko mientras una mano de arena hecha por ella lo envolvía lentamente. -Te amo tanto-.
Keemia cerró su puño, cerrando el puño de arena que envolvió a su padre, solidificando la arena en su punto más duro, acabando con él.
Acabando definitivamente con Sandman.
Hoy, otro villano de Spider-Man sucumbía.
Spider-Man abrió los ojos llenos de horror, quedando sin palabras por un segundo ante lo que acaba de presenciar... una hija matando a su padre.
Miles había en una comunidad muy unida, donde las personas, a pesar de la distancia, siempre estaban ahí para ellos y en donde todos sus familiares siempre venían a las fiestas que sus padres organizaban, desde sus tíos y primos más lejanos hasta los abuelos o abuelas que ni siquiera eran los suyos, pero aun así venían porque todos ellos eran familia.
Sus propios padres, hasta Aaron, le enseñaron a Miles la importancia y el valor de la familia. De como él siempre podía contar con ellos, y ellos estarían ahí para apoyarlo.
Por eso, ver a una hija matando a su padre a sangre fría era demasiado impactante para él.
Marko cometió errores, daño a mucha gente, fue un criminal peligroso; pero al final, quiso redimirse y rescatar a su hija. Y ella solo lo despreció y culpo para después eliminarlo.
Los sentimientos de Miles ante todo eso se expresaron de dos formas: en un grito y en su poder.
-¡NOOOO!-.
El Poder Veneno se acumulo dentro de él y lo libero como una explosión eléctrica que destruyo la arena que lo atrapo y tiro a los matones armados cercanos al suelo.
Ya libre, Miles quiso disparar una red, solo para que saliera arena. La arena obstruía sus disparadores, genial. Tendría que hacerles una configuración para eliminar obstrucciones.
-Es mío- la recién surgida, Sandgirl, ataco a Spider-Man con un manotazo de arena que el héroe esquivo y salto, pateándola en la cabeza que se deshizo, solo para rehacerse un segundo después.
Los matones dispararon contra Spider-Man, quien esquivo saltando y moviéndose mientras se acercaba a ellos y los golpeaba. Como eran pocos, los derroto fácilmente.
Sandgirl rugió como una bestia furiosa y aumento el tamaño de su puño derecho, haciéndolo solido para causar más daño.
-¡Era tu padre!- Le reclamo Miles a la chica. -Cometió errores, ¡pero intento ayudarte!-.
-¡Te dije que no te entrometieras!- La chica lanzo su puño contra él.
Miles cargo Veneno en su puño derecho y lo estrello contra el puño de ella. Cuando chocaron, liberaron una onda de impacto junto con restos de arena cuando el puño de Sandgirl se deshizo ante la fuerza superior de Miles, rompiendo lo que quedaba de ventanas en la mansión.
Keemia retrocedió, resintiendo el daño. A pesar de sus habilidades y poder bruto, aun no tenía tanto control de sus poderes como parecía, y la electricidad del golpe de Miles altero las partículas en su brazo derecho, siéndole imposible regenerarlo de momento.
Ella lanzo rocas de arena solidifico en el aire, pero Miles hacía un lado la cabeza o las atrapa y las rompía como si nada.
-Ay, ¿te dolió? A mi se me hace que sí- se burlo Miles, sin importarle lo seco o muy sarcástico que era ahora.
Al verse superados, algunos matones de Hammerhead que recuperaron el conocimiento, se levantaron y escaparon.
-¿A donde van? ¡Vuelvan!- Les grito Keemia por ayuda, pero ellos la ignoraron mientras huían con la cola entre las piernas. -No...-.
-Eso es lo malo de juntarte con malas compañías: nunca están ahí para ti cuando importa. No como tu familia- dijo Miles con despreció.
-¡Cállate!- Grito Keemia, lanzando un chorro de arena de su brazo izquierdo.
Spider-Man lo esquivo de un salto a un lado, y volvió a saltar, esta vez hacía adelante. Con su puño cargado, lanzo un Golpe de Veneno que al golpear a Keemia, la electrocuto por completo, alterando las partículas de todo su cuerpo.
Keemia grito, pero a Miles no le importaba si le dolía o no. Algo de dolor es lo menos que se merece por lo que hizo.
Cuando retiro el puño, Keemia cayo como un montón de arena sin forma al suelo.
Miles miro el montón de arena que era ella en este momento con absoluto despreció, antes de dirigirse al montón de roca solida en el que había convertido Keemia a Marko. Tal vez aun había algo de oportunidad.
Con un grito y sin contenerse, destruyo la formación solida de arena que cayo como piedras al suelo sin volverse arena.
-Espera un poco, Marko, ya te ayudo- dijo Miles con un hilo de voz. Usando Veneno, destruyo todo hasta volverla arena. -Vamos, ya fórmate, ¿o necesitas un poco de tiempo?- Silencio. -Por favor...- suplico en voz baja.
Pero Miles lo sabía, solo que no quería aceptarlo: Marko no volverá. Las partículas de su cuerpo ya le eran difíciles de mantener unidas, apenas podía mantener una forma física de arena, pero sin tomar una apariencia más humana. Los ataques de Keemia solo hicieron aun más inestables esas partículas.
Flint Marko se había ido.
Puede que solo lo conociera de minutos, puede que haya sido un enemigo del anterior Spider-Man, que Sandman era un villano constante en el multiverso... pero Flint Marko había un buen hombre que intento hacer lo correcto al final.
Miles apretó los dientes y grito con toda su alma.
El no haber podido salvar a un hombre que intentaba cambiar para bien, fue por mucho, su peor derrota.
N/A: Estoy seguro que no hace falta explicar el título tras leer el capitulo, ¿verdad?
La apariencia del Vulture que salió era la misma que la del Vulture de la serie de Spectacular Spider-Man, que es la más amada hasta ahora. Aunque solo salió para morir, igual que Scorpion, que solo volvió para que lo mataran.
Kingpin jugara un rol similar a Martin Li del juego, pero no exacto obviamente.
Y ya se revelo quien es este Kraven, que es un hijo de Sergei. No creo que haya habido mucho misterio la verdad.
No se si lo han notado, pero con estoy manejando una temática que estoy trabajando para esta historia. Les dejaré que adivinen hasta que lo revele en el futuro si nadie lo ha descubierto.
Lo que hace Gwen es básicamente lo que hace Peter en el videojuego de encontrar la base camuflada en el puente, seguir al pájaro robot hasta llegar a la base más grande donde vemos el video de la muerte de Scorpion en el juego, así que creo que me saltaré esa parte en el siguiente capítulo.
La trama de Marko y su hija la saque directamente de la serie Marvel´s Spider-Man. Si quiere ver el capítulo exacto, es el capítulo 7 de la temporada 1.
Hammerhead es algo que me estoy guardando para un poco más adelante, así que no verán mucho más de él por ahora.
Sin nada más que decir me despido. Visiten y comenten el resto de mis historias por favor. CHAO.
