Disclaimer: Todo lo que reconozcáis le pertenece a Suzanne Collins. Los tributos son de ls lectors. La historia es mía. No obtengo beneficio lucrativo alguno al escribir este fic.
Capítulo 15. Entrevistas. Distritos 7 a 12.
El tiempo de descanso termina y el público vuelve a sus lugares.
Magnus se sienta en su sitio con el pelo más revuelto que de costumbre y la ropa algo desaliñada. Hay compañeros que lo notan, pero ninguno dice nada.
No lo miran, no demasiado obviamente al menos, y tratan de centrarse en las entrevistas.
Las luces se encienden y los capitolinos aplauden a Elder Spelman.
Él charla y bromea con el público y unos minutos después presenta a la chica del distrito 7.
Collie Rush está vestida como una ninfa del bosque. Debido a su porte y a su expresión, algunos piensan que el traje no le hace justicia puesto que las ninfas son delicadas y Collie parece una guerrera.
A los vigilantes no les sorprendió que supiera sobre hierbas y algo de supervivencia y rastreo, pues supusieron que al vivir en un distrito boscoso era lo que cualquier persona algo inteligente trataría de aprender.
Collie y Myko no se dedican más que una leve inclinación de la cabeza y cuando la chica se sienta, algunas personas entre el público se levantan y aplauden.
Ella es una de las favoritas puesto que no es una chica desnutrida con más brazos que torso y los capitolinos piensan que puede dar pelea.
Rush habla sobre lo que hace en su distrito, sobre su madre y también menciona a sus amigos.
-Pero Finlay es realmente quien a parte de mi madre me importa mucho.
Hay personas sentadas al borde de sus asientos y Tirah Grey se pregunta por qué la gente se interesaría por algo así.
-¿Y quién es Finlay? -Elder pregunta muy emocionado.
-El amor de mi vida. -Responde ella.
Habla entonces de como se conocieron y cómo tras haber sido amigos se hicieron novios.
Omite en gran medida la historia de la pelota, la ventana rota y la excursión no autorizada a casa del alcalde.
Sospecha que si cuenta aquello algunas personas la vigilarían con lupa y tal vez sea verdad.
No menciona que tuvo otro nombre y que lo cambió debido a cosas que pasaron. Spelman no pregunta y ella no lo saca a colación. Supuso que el Capitolio no lo sabía. Los contactos de su madre habían sido minuciosos.
-"Haz lo que sea para volver." -La frase que Finlay le dijo y variaciones de ella se repiten en su "cabeza como un mantra.
El público capitolino parece encantado con la historia de amor y aunque no conseguirá la misma emoción que cuando Stark y Avercowney salen en algún tipo de publicidad para Panem, se siente satisfecha de su pequeño logro.
El presentador pregunta sobre su peculiar alianza.
-Las tres tenemos fuerte carácter pero confío en que en la arena lo haremos bien juntas.
Realmente Collie no cree eso pero se lo calla.
Vuelve a su posición tras la cortina cuando su tiempo termina y al cruzarse con Coddy le aprieta el brazo en señal de apoyo, cariño y confort.
La estilista de Coddy McClure ha optado por diseñarle un traje que no fuese el típico de árbol. Quedaría horroroso en él y ni pensar en ponerle el típico traje de leñador. Eso sería estúpido.
Había estado llorando los días anteriores cuando nadie podía verla a causa de que alguien tan bueno e inocente tuviera que ir a los juegos.
En ese momento, al ver a Coddy sentarse con su traje de guerrero dríade, hacía que su corazón se llenara de calidez. Él era como un pequeño al que había que proteger pero...
-Y cuando vine aquí vimos ovejas por la ventana. Parecen esponjosas. Tommy dice que lo son. Él no habla mucho, ¿sabe? Pero me deja hablar todo lo que yo quiero y me cuenta historias de su caballo Silver y de otros animales.
Algunos miran con desdén al chico. Verdaderos desalmados a los que les parece patético pero son más quienes caen bajo el encanto y la ingenuidad del chico.
-Me gustan las historias. He escuchado muchas pero cuando vine aquí me gustaron mucho los colores y la gente que viste tan bonito.
Kevin Day tiene los puños cerrados bajo sus axilas. Está seguro de que sus uñas han hecho surcos en sus palmas y que éstas están sangrando.
Trató muchas veces de decirle la verdad a Coddy sobre la arena, pero no podía. Pero ese día...
-Señor Day. Yo sé que la arena no es lo que me ha dicho que es. Sé que la gente muere. Pero le agradezco su historia. Eso me ayudará a dormir cuando sea de noche. Soy lento, lo sé, pero no soy tan tonto y lo que ocurre es que yo elijo serlo a veces. Mi padre no me quería debido a mi problema mental, lo sé. Pero prefiero pensar en Peter como en mi papá de verdad. Al igual que prefiero pensar en la arena como en el lugar que me ha contado usted.
Kevin había salido de la habitación en ese momento y se había ido a llorar.
-Shawn es mi hermano pequeño y él me cuida mucho. ¡Hola Shawn! Me dio un regalo y Lily me ha dejado traerlo. -Mostró el águila de caoba. -Él la hizo para mí y cuando le echo de menos pongo el águila cerca de mi corazón como hace la abuela Tris con las fotos del abuelo.
Le preguntan sobre lo que hizo en su sesión privada y él contesta:
-Lo que Tommy dijo. Él es mi amigo. Pero creo que eso ya lo he dicho antes. -Sonrió un tanto ruborizado.
-¿Y qué te dijo que hicieras?
Coddy negó con la cabeza.
-Es un secreto y los secretos no se cuentan.
El tiempo de la entrevista llega a su fin y Coddy saluda a todos los que levantan camisetas, carteles, cartulinas y otras cosas con su nombre o su fotografía.
Anica no quiere estar ahí. No quiere estar en ningún lado y punto. Ese día se ha levantado desganada y se ha negado a tomar una píldora que su mentor le ha ofrecido. Ni siquiera Eliseos logra animarla.
Ha soñado con el accidente de sus padres y maldice el distrito 8 donde vive y también a todos los habitantes de Panem.
La verdad es que en ese momento no la importa si se muere.
Su traje es horroroso y solo quiere quitárselo.
Es más. Lo hace. ¿Qué importa? Si lo más seguro sea que muera pronto.
La gente chilla debido a la sorpresa y el vestido de flores exageradamente grandes cae hacia abajo donde algunas capitolinas se pelean por él puesto que es la prenda de una tributo.
Lleva adornos en el pelo que también se quita.
Se deja puesto el sujetador de encaje rosa y las bragas conjuntadas del mismo color.
Los tacones también los deja puestos y ve algunas personas removiéndose incómodas en sus asientos.
El diseñador de arenas se frota la erección que ha aflorado y se maldice por ello.
Ying-Lang no tiene mucho que decir y eso lo muestra en sus respuestas escuetas.
-¿Y por qué te has quitado el vestido?
-Es horrible. Una chica del distrito textil como soy yo, sabe esas cosas. Así que prefiero ir en ropa interior.
-¿Y no te incomoda?
-Para nada. En ediciones anteriores he visto a gente desnuda. Yo al menos tengo tapadas las partes más íntimas de mi anatomía.
Habla un poco de Salomé, apenas nada porque no la conoce, y de Eliseos con el que sí ha pasado tiempo.
Cuando entra tras el telón, nadie dice nada. Ni siquiera cuando Eliseos y ella se marchan a otro lado tras la puerta que da a los baños.
Sarah no sabe si van a hablar, si el chico del 9 va a regañarla por su actuación... Lo que sea, ella no va a interferir. Muchas gracias.
Raffia Da'vito del distrito 8 está vestido como Robin Hood. Según le han dicho se trata de alguien que robaba a los ricos para dárselo a los pobres y le gusta.
Su padre lo está viendo desde la plaza y contiene el llanto.
Su hijo está allí tan sereno... Si pudiera se presentaría voluntario por él.
Le escucha hablar con cierto cariño sobre sus aliados y se niega a dar estrategias sobre lo que harán.
Raffia después se dedica a hablar del negocio de su padre y éste ve como algunos capitolinos miran con interés a su hijo.
Él no quiere más clientes. Desea que su pequeño vuelva. Lo adoptó, pero eso no quiere decir que lo quiera menos por no ser biológico.
Al ver a otros niños desea que sean Raffia pero no lo es.
Maldice al presidente mientras ve a su hijo hablar en la televisión con ese traje tan genial. Pero a pesar de todo no puede sonreír.
Cuando alguien le da un pañuelo, se da cuenta de que está llorando y cuando el gong suena y Raffia se aleja, el padre quiere darle a la pantalla con ambas manos y suplicarle que vuelva y que se lo devuelvan.
-Eres tan sentimental... -Se queja Myko cuando ve a Raffia entrar tras el telón.
-Y tú lo contrario. -Vicent lo reprende. -Está sensible en este momento. Déjalo ser.
Picaso obedece aunque se aburre mortalmente con la entrevista de la pequeña del 9. ¿A quién le importa su gato y las cosas que hace?
-No pongas esa cara de haber chupado un limón. -Logan se sienta en las rodillas de Myko. -Pronto saldré yo a escena y te haré reír.
Le coge de ambas mejillas y con las payasadas de esos dos Raffia sonríe por fin.
No por primera vez desea que estuvieran en otro lugar y no a punto de entrar en la arena de los juegos del hambre.
Roxanne Periwincle trata de recordar todos los consejos que su mentora le ha dado a pesar de que está nerviosa.
Raffia le dedica una sonrisa y ella le sonríe de vuelta. Es educada.
Se sienta y todas las luces la desconciertan durante un rato. En su distrito no están acostumbrados a tanta luminosidad y si no fuera porque el presentador Spelman está hablando, se quedaría absorta mirando los colores de las luces.
Roxanne habla de su familia, su amiga y su gato. Le cuenta alguna anécdota y cómo le gustaba molestar a su hermano Marti.
-En realidad me gusta molestar a todos pero los quiero mucho.
Parpadea para contener las lágrimas y alisa su vestido azul para que no se note que le tiemblan las manos y no precisamente de nervios.
Ella sabe que es demasiado pequeña y que los de doce años no han vencido. Ella lo sabe y tiene miedo porque no quiere morir. Es terca y cabezota, pero las demás personas son más grandes que ella y Sarah, a pesar de que la tiene cariño, no es muy capaz. Ambas lo saben.
Al ver al enorme profesional del distrito 2 le tiemblan las piernas.
Espera que haya árboles en la arena. Son un buen escondite.
El capitolio tiene algunas pancartas con su nombre pero no son demasiadas. Roxanne supone que no es muy popular a parte de por su edad, por el distrito del que viene.
Le cuenta al presentador lo que le gusta del Capitolio y habla con entusiasmo sobre los trajes que ha visto y las preciosas pelucas.
Quiere dejar una buena impresión por si acaso. Eso le ha aconsejado su mentora.
La verdad es que desearía volver a casa con su familia y evitar esa ropa colorida.
El tiempo acaba y Roxanne deja pasar a su compañero de distrito.
¡Ahora démosle paso a Eliseos Merrych!
Los animales, como no, aplauden. Ese es el comportamiento normal de las ovejas con piel humana. Piensa el chico del distrito 9.
Se ha negado rotundamente a vestir como un animal por muy rey de a saber que lugar sea y por suerte lleva puesto un peto que parece estar hecho de hojas muy finas. El traje se transparenta y por suerte le dejaron ponerse ropa interior.
Su estilista ha tratado de que se quite el colgante porque no pegaba nada con el traje pero no le ha convencido. El símbolo de sus dioses va siempre con él a todas partes.
Elder le habla y él atiende y contesta aunque lo que de verdad quiere hacer es espetarle que no habla con animales. Solo los perros merecen la pena al ser sagrados.
-Bueno. A veces rezo. Porque me gustan las historias antiguas y me meto en los personajes. -Está diciendo.
Se odia por mentir y en cuanto pueda hará una ofrenda a los dioses. Supone que proteger a la diosa renacida será compensación suficiente.
Su familia lo mira con lástima desde la plaza del distrito. Ellos saben el sacrificio que debe hacer para que los paganos le dejen tranquilo y lo entienden.
-Pero mi alianza no solo se compone por Anica y Salomé. Dylan Marlow también está en ella.
El silencio cubre el enorme plató y Eliseos quiere reír. Le encanta guiar a las ovejas.
El presentador hace muchas más preguntas y Merrych responde fingiendo que el tipo le agrada cuando es mentira.
Cuando la campana suena, Eliseos se despide mirando una vez más esas horrendas banderas con él disfrazado de animal y se aleja ignorando a la burra del distrito 10.
Cuando está fuera de la vista se arrodilla y reza.
El chico del distrito 7 le imita seguramente pensando que es divertido pero no le interrumpe con preguntas ni risitas. Lo agradece.
Rosana Halloway lleva puesto un vestido rosa con volantes. Su estilista ha expresado su postura non grata hacia ella pero ¿a quién le importa? Si hubiera sido por ella, habría salido desnuda a la entrevista. Seguro que habría captado más atención.
Debido a su cuerpo robusto y musculoso, el vestido crea la sensación de falsa dulzura.
Rosana quiere rasgarlo pero se contiene. Debe hacerlo. Si lo que Doreen dijo era cierto, iba a estar en problemas.
Eliseos la mira al pasar como si fuese un agente de la paz desbocado o o una vaca lunática. Ella le devuelve la mirada.
Se sienta en la estúpida silla mirando a las estúpidas cámaras a las que desea escupir.
Su mentora se frota la frente y mira al techo como pidiendo algo a los dioses en los que Merrych cree.
Los carteles y demás implementos con el nombre y la foto de Halloway no son escasos. La chica sonríe orgullosa de sí misma y con una tranquilidad que sorprende a muchos, responde a las preguntas de Spelman.
No comenta sus sospechas con respecto al chico del 7 cuando el presentador pregunta qué opina de los demás tributos. Ha visto como el Capitolio adora al tipo y ponerle a caldo solo provocará que sus pocos patrocinadores mengüen.
-Los entrenamientos me han enseñado mucho. Claro que yo en el distrito arreaba a los caballos y ordeñaba a las vacas, e incluso a veces esquilaba ovejas, pero eso no me servirá de mucho a no ser que en la arena haya una granja. Pero el matar animales, que lo he hecho alguna vez, en el distrito 10 es mejor saber de todo, eso sí que me ayuda.
El presentador hace una pregunta y Rosana tiene que pedirle que la repita. Odia mostrar su debilidad. No escucha bien y esos profesionales malditos pueden utilizar la información en su beneficio. Ella lo haría en su lugar.
-Estaba algo distraída. -Dice.
Si no descubren lo de su sordera parcial todo estará bien.
-Me preguntaba quién es la chica por la que te presentaste voluntaria.
-Una amiga que me gusta. -Contesta.
¿Para qué va a andarse con rodeos o misterios?
-¿Y ella comparte el sentimiento?
El Capitolio parece emocionado por saber.
-No lo sé. -Se encoge de hombros y el gong suena aliviando su malestar. No quería seguir fingiendo que esa asquerosa gente le agrada.
Cuando se cruza con Rocheford le lanza una mirada de odio supremo y vuelve a su silla rumiando su venganza para con ese maldito gordo.
En cuanto llegue a su habitación va a rasgar el vestido y escupir en él.
A Thomas su estilista le había dicho que por muy rico que fuera en su distrito, el capitolino más pobre sería diez veces más rico que él. Le había asegurado que los harapos de un indigente capitolino costaban más que el traje que llevaba el día de la cosecha.
Thomas se había limitado a chasquear la lengua. ¿Y a él qué le importaban esas cucarachas chupócteras? Vivían de los distritos y seguro sus riquezas no provenían de su propio esfuerzo. Eran chorradas según él y le dio la misma importancia que a un plebeyo esquilando a una oveja.
Él era rico y se había ganado su sustento. Ainoh no quería vagos y holgazanes en su familia.
Rocheford no le dedicó ni una mirada a Rosana Halloway. ¿Para qué? Al igual que los harapos de los capitolinos indigentes, ella no tenía importancia.
El hijo del alcalde del distrito 10 estaba vestido con ropas típicas de montar a caballo. Incluso tenía una fusta en la mano.
Quiso lanzarles miradas despectivas a los capitolinos pero se contuvo. Él era más inteligente que eso.
Hubo personas que se sorprendieron cuando pancartas, sábanas, pósters y otras cosas con la foto, el nombre o una frase dedicada a Thomas se alzaron.
-Al menos los juegos del hambre le servirán para adelgazar. Lleva demasiado equipaje encima. -Una señora le susurró a otra.
-Pues me parece que deberías deshacer tus maletas. -La otra mujer dijo mirando intencionadamente el cuerpo de la primera.
Rocheford era elegante y correcto. Cosa que sorprendió a mucha gente. Los del distrito diez no eran tan avispados normalmente.
El joven habló sobre su familia y también de Silver. Su caballo.
-Los animales son buenos oyentes. -Estaba diciendo. -No es que yo les hable, eso sería absurdo, pero ellos escuchan y no juzgan. No pueden, claro. De otro modo seguro que dirían a la persona que se buscasen una vida.
Algunas risas se escucharon aunque no era lo que Thomas pretendía.
-¿Y tienes novia? -Elder preguntó.
-Claro. Sunny. -Contestó como si fuera obvio.
En la plaza del distrito 10 varias personas se giraron a mirar a la chica bajita que ni negó ni afirmó nada.
Rocheford les habló de ella pero no de manera que pudiese verse como una persona débil. Eso le parecía burdo e innecesario.
-Se dice que te han visto aliado con el tributo del distrito 7 y él ha asegurado hace un rato que sois amigos. ¿Qué tienes que decir sobre eso?
Coddy, recalcó incisivo su nombre, es un chico inteligente y un aliado. Podría decirse que somos amigos.
Thomas no es que no lo pensara, pero era peligroso hacer amigos en esta situación. ¿Pero qué iba a hacer? No le robaría las ilusiones a un chico inocente. Eso sería ruin.
Quieren hacerle más preguntas pero el gong suena y Thomas se marcha tras despedirse.
Muffy le mira ceñuda al pasar pero él ni se percata de ello.
No es como si le hubiese importado de todos modos.
Muffy Hawkins se ha negado a llevar un vestido de ángel como su compañero. Qué espanto, por dios. Preferiría llevar un saco de dormir sobre la cabeza y así se lo ha dicho a su estilista.
Se ha puesto a llorar dramáticamente como persona capitolina que es y a Muffy le hace gracia imaginarse a veinticuatro estilistas en la arena. Sería la mar de divertido. Tan dramáticos y estúpidos ellos... Se pregunta si se matarán o si lo harían los vigilantes de puro aburrimiento.
Lo imagina mientras se sienta y es de ese modo que logra sonreír.
Es políticamente correcta y encantadora.
-Y sí, señor fósil. El Capitolio me parece un gran y gigantesco lugar peor que un silo lleno hasta los topes de abono fresco y recién traído del distrito 10. La gente va tan mal vestida que incluso una paleta de distrito, como se me ha llamado más de una vez, es consciente de lo mal que visten. ¿Y esas modas? Parecen adultos jugando a ser niños de nuevo. Y los preparadores son personas a las que medican con felicidad líquida o algo así para que siempre parezcan alegres o son mutos bien entrenados, cosa que me esperaría.
Ella continúa diciendo las cosas correctas y no lo que está pensando.
-Y mi alianza es una mierda. Vamos a morir todas o tal vez Collie se salve. Es capaz. Y Rosana con ese pedazo de hacha que pretende manejar.
La gente sonríe y la aplauden como si fuera un animal bien adiestrado.
Los cortaría a todos en pedazos y se los daría a los pobres. Al menos alguien aprovecharía bien esos cuerpos.
¿Quién se pinta el cuerpo de verde? ¿Y quién querría llevar un gusano tatuado en la cara?
Si es así como son los capitolinos, no quiero serlo.
Habla de su familia diciendo maravillas y recuerda con pesar a su amiga muerta.
Pero piensa:
-Esos a los que llamo padres espero que estén sintiendo culpa y se sientan destrozados como yo me he sentido todos estos años. Si lloran, lo disfrutaré. Incluso pediría una grabación para verlo cada vez que quisiera.
Sus padres están en la plaza pero desearían estar en una de sus reuniones de sociedad. Han dado a su hija por muerta ya.
Aunque si venciera, ellos se mudarían con ella, por supuesto.
El gong suena y Hawkins se levanta y se va sin despedirse. No quiere hacerlo y no lo hará.
Logan Lynch del distrito 11 tiene que apartarse rápidamente de su compañera de distrito porque casi le atropella debido a lo lanzada que va.
Cuando sale, sonríe como si fuera... Sí. Un angelito.
-Hola Logan. Ya queríamos conocerte.
-Lo dudo mucho. -Piensa.
-Y yo a vosotros. -Es lo que dice.
-¿Ese tridente que llevas no es de Mykolas? Me parece que no va muy acorde con tu traje.
-Quería un tridente, y conseguí un tridente. -Contesta. -Mi estilista es un amor. (mentira) Pero estas alas brillantes me hacen sentir demasiado bueno.
-¿Y no lo eres? -Elder desea saber.
-Lo soy, claro, (robo a la gente, idiota) aunque como niño que soy, alguna travesurilla chiquitita he hecho. (Como hacer tropezar a un carguero con fardos en sus brazos por llamar puta a mi madre). Como por ejemplo asustar a mi madre ocultándome tras una puerta.
Logan habla sin problema de su madre y de sus mejores amigos a los que saluda.
Ellos se abrazan en la plaza de su distrito mientras lloran.
Su madre es contenida por una mujer debido a los sollozos y temblores que la sacuden. Quiere a su pequeño de vuelta. Lo necesita con ella desesperadamente. Es lo único que le queda en el mundo.
-¿Y tu padre?
-No lo sé. Y si alguien lo sabe, que le mande mis saludos. (O una mierda por correo mejor.)
Se explaya hablando de su alianza y asegura que si no son la más fuerte, son la más divertida.
-Me voy a divertir cortando vuestras gargantas en el baño de sangre. -Alguien entre los tributos piensa.
-Me encantan esas banderas con mi nombre. Y mis fotos... ¿A que me veo atractivo en ellas? -Guiña un ojo y pone una expresión apenada cuando la campana suena.
Al entrar tras el telón Myko trata de quitarle el tridente pero no lo logra porque Logan se lo da a Raffia y éste se lo pasa a Vicent.
Picaso le hace cosquillas a Lynch y no se detiene hasta no obtener su tridente de vuelta.
-Esas vueltas que te ha mandado dar Spelman no tenían precio. -Raffia se carcajea.
-Tus alas han sido exitosas. -Myko le sigue el juego.
Logan se sienta y acaba riendo con ellos. Tal vez debería haber lanzado sus alas al público o algo así.
Karen Tuck está contenta con su traje.
En esta ocasión representa a una princesa de cuento que tenía como amigos a siete enanos mineros. Era una historia interesante y escuchó a su estilista con paciencia a pesar de sus gestos y sus ademanes exagerados.
Su escolta aún no habla con ellos y para Karen eso está bien. Podía pudrirse si quisiera la muy malvada. ¿Cómo se atrevía a hacer esos comentarios tan groseros?
Ella estaba segura de que Selim no hacía esas cosas por placer y cuando le habló de Miles, comprendió muchas cosas. No todos tenían la suerte de tener la vida resuelta como los capitolinos.
Se sienta muy derecha en la silla tomando la postura que ha ensayado con su estilista pues Medusa se ha negado en redondo a ayudar.
Habla lo más formal que sabe y sonríe por dentro porque se siente como si estuviera imitando las formas de Lauren. Una de sus mejores amigas.
El presentador apenas tiene tiempo de hacer preguntas porque Tuck salta de un tema a otro y habla de todo causando ternura en algunas personas.
-Y mi abuelito hace buenas medicinas con hierbas. Me encantaría tener ahora mismo una infusión de esas. Son las mejores. A Sota no le gustan tanto, pero tiene ocho años y lo quiere todo endulzado.
Sonríe cariñosamente.
-Lo siento. Siempre hablo mucho. Mi madre dice que solo guardo silencio cuando como y que incluso dormida hablo. Supongo que podréis escucharme mañana por la noche.
Si no muero en el baño de sangre. Piensa.
Habla de Christine y de como se conocieron.
Algunas personas sonrieron.
Al controlador del sonido le gusta ella y espera que dure mucho.
-¿Nos hablas de tu alianza? -Elder logra preguntar.
-Bueno. Selim es agradable. No habla mucho con extraños, pero cuando está en confianza habla casi más que yo. Zachary no es hablador pero no importa. Selim y yo hablamos por él.
Karen habla y habla y cuando el gong suena. le ofrecen una botella de agua que bebe de un trago.
Abraza cariñosamente a Selim y le deja ir.
Selim Nowak está nervioso. Quiere correr y no mirar atrás. Coger a Miles y llevarlo lejos. Muy, muy lejos.
Va vestido como una especie de dragón todo oscuro debido al carbón.
Su estilista le ha contado que los dragones vigilaban las cuevas con tesoros y puesto que el distrito 12 es una mina de carbón...
-Tienes que resaltar. No serás un entrevistado patético y desnudo. Me niego. -Le había dicho entre besos.
Le gustaba su traje. Le hace sentir especial y si las miradas asombradas del público son indicativo de algo, a ellos también parece gustarles.
Mira sonriente las pancartas y aunque no pasara de mañana o ganara, recordaría a los que le dieron su apoyo por la razón que fuese.
Las preguntas de rigor comienzan y Selim se va relajando. No puede evitar su pasado así que si le preguntan sobre eso responderá con dignidad.
Miles lo mira apoyado contra Jackson. Tiembla tanto que no sabe si es porque tose, por miedo o por los sudores fríos que recorren su cuerpo debido a la ansiedad.
Jackson desea sacarlo de allí pero también sabe que los agentes de la paz no se lo permitirán. Escondería la cara de Miles en su pecho pero sabe que Nowak quiere ver la entrevista de su gemelo.
-Zachary es un inventor excelente. Aunque dice que sus cosas tienden a explotar. A mí me parece interesante eso pero... -Se encoge de hombros.
-Nos dicen que te has prostituido. ¿Es eso cierto? -Spelman pregunta.
-¿De qué otra manera iba a llevar dinero a casa? Hacía pequeñas cosas pero no eran suficientes para obtener lo que necesitábamos así que presté mi cuerpo y gané dinero por ello. Mucha gente lo hace.
Miles reprime una mirada de odio hacia los agentes de la paz que ríen burlones y también los insultos al Capitolio. Ojalá caigan todos. Ojalá los distritos sometieran a esos ricos pomposos. Piensa.
La campana suena y Selim se encierra en un baño para llorar en paz. Le han hecho sentir sucio y humillado pero no lo ha mostrado.
-¡Y hasta aquí las entrevistas! Espero que tengáis una mejor idea de los tributos de este año! ¡Y mañana! ¡Los juegos!
Los aplausos son ensordecedores y cuando la gente se marcha, los tributos salen por detrás hacia unos coches listos para ellos.
Nota: Y las entrevistas han acabado. ¿Y sabéis qué viene después? ¡Primera noche y lanzamientos!
Ahora van las preguntitas itas itas:
1. ¿Entrevista favorita?
2. ¿Entrevista que menos te ha gustado?
3. ¿Traje que te ha parecido más genial?
4. ¿Un top five de vuestros tributos favoritos (los vuestros no incluidos)?5. ¿Top Five de los personajes que menos os gustan?Y hasta aquí por hoy. Nos leemos... En... No sé.
