Día 3: Bebe falso [Mimato]
—Supiste.
—¿Qué Cosa?
—Namiko tiene el bebé de Ishida.
—Qué envidia, yo quería tener el bebé con Ishida.
Aquella conversación hizo que a Mimi se le bajara la sangre al piso.
—¿Me estas escuchando? —Pregunto Miyako a la castaña que se había distraído al escuchar a aquellas chicas de tercer año.
—¿Qué? —Volteo Mimi algo nerviosa.
—¿Qué si me escuchaste?
—Ah sí...el rojo...te queda bien—Miyako entendió con aquella simple frase que no estaba prestando absolutamente nada de atención, así que se cruzó de brazos molesta.
—No te estaba hablando de ropa, te estaba hablando de mi tarea—Mimi se sorprendió un poco por lo que estaba diciendo su amiga, sintiéndose avergonzada por no prestarle atención.
—Perdón, pero...no escuchaste a esas chicas.
—¿Las de tercero? No realmente ¿Qué dijeron?
Mimi se mordía una uña intentando procesar lo que habían dicho aquellas chicas.
—Yamato dejo a una chica embarazada—Dijo con algo de frustración en su voz.
—¡¿Qué dices?! ¡¿Cómo que Yamato va a ser papá?! —Dijo Miyako con un tono bastante alto en su voz.
—Shhh—Mimi le tapó la boca inmediatamente—No grites—Mimi dijo algo asustada.
—¿Y qué harás? No Puedes interponerte en esa familia—Miyako dijo quitándose la mano de la boca.
—Lo se...pero...—Dijo algo deprimida.
—Pero que—Miyako se quedó viéndola con confusión.
Mimi no dijo más y se encamino hacia el pasillo de las aulas de tercer, Miyako la llamaba para que no hiciese una locura. Mimi entro al salón de Yamato, este no se encontraba, de hecho estaba vacío, no sabía dónde se encontraba Yamato a esa hora, lo busco por todos lados hasta que lo vio salir de la sala de maestros.
—Mimi...—Dijo algo sorprendido viendo que la chica de cabellos castaños estaba algo molesta, pero no entendía el por qué.
Solo lo tomo de la mano sin decirle nada, traia una molestia en su rostro, a casi a rastras lo saco del edificio hasta llevarlo a la parte trasera de los salones.
—¿Ahora me vas a decir que es lo que traes? —Yamato pregunto bastante apenado.
—¡Como demonios se te ocurre embarazar a una chica! —Dijo casi en un grito Mimi.
—¡¿Qué cosa?! —Yamato estaba demasiado sorprendido por las palabras de la castaña, dando un paso hacia atrás.
—¿Ahora lo vas a negar? Cuando todo mundo sabe que embarazaste a una chica—Mimi estaba bastante alterada.
—Espera...un momento...alto ahí—Yamato no entendida ahora este ataque de... ¿Locura? Por parte de Mimi.
—Claro, ya la embarazaste ahora no te haces responsable—Mimi dijo cruzando los brazos molesta.
—En primera no embarace a nadie, en segunda, porque estas molesta por eso—Yamato no entendida absolutamente nada sobre el reclamo de Mimi.
—Estoy furiosa porque estoy enamorada de ti idiota, y ahora me vengo enterando que vas a tener un bebé con una tal Namiko—Mimi tenía la cara roja por el coraje que estaba haciendo.
—Bebé...Namiko—Yamato se quedó pensando un momento—¿Kino Namiko?
—No tengo idea de quien sea, solo eso escuche—Y fue cuando Yamato entendió todo.
—Sí, si voy a tener un bebé con Kino—Mimi se sorprendió por lo descarado que estaba siendo el rubio en ese momento—En la clase de economía doméstica, un bebé falso, de esos muñecos de plástico.
El rostro de Mimi estaba rojo ahora, por la vergüenza que sentía de acusarlo de esa manera, tan solo por un chisme.
—Se llama Rei—Yamato le seguía contando sobre el proyecto de economía doméstica que tenían, donde prácticamente tenían que cuidar de un muñeco durante todo el semestre.
Mimi estaba totalmente avergonzada por lo que estaba escuchando, sabía que Yamato no mentía sobre esas cosas, e incluso había visto a una chica de tercero con una muñeca así esa misma mañana. Yamato se acercó más y más a Mimi hasta acorralarla en la pared, Mimi estaba avergonzada y completamente roja, Yamato la tomo de la barbilla y después le dijo al oído con una voz ronca.
—¿Ahora hablaremos de lo que sientes por mí?
Mimi no sabía que decir, se había confesado simplemente porque sentía celos, y no sabía como salir de esta.
Mis estrellitas, aquí les dejo nuevamente el día 3, Mimi siendo Mimi hablando de mas
