Metal se unió a su absurdo juego, bailando alrededor de la pelota, Boruto le había pedido que fuera ese día, tenía dudas que anhelaba resolver debido a su cercanía con Nelli, pero no sabía cómo hablarlas, llevaba dos días intentándolo, Metal era de las pocas personas que toleraba, no le gustaban las personas que hablaban demasiado y con muchos rodeos, ya que tenía que enfocar toda su atención en lo que decía y para Boruto era difícil, Metal era demasiado llamativo, cuando el rubio lo observaba se preguntaba cuantos vellos habrían en sus espesas cejas, y si de pequeño le habían estirado los ojos para que los tuviera de ese modo, también estaba ese cabello lleno de productos ¿Cómo le hacía para que estuviera así de lacio? ¿Cómo lo peinaba? ¿Necesitaba peinarlo? Pateó la pelota, enfadado a tantas preguntas sin resolver, e intento distraerse haciendo castillos con Hima, intentaba ignorar el hecho de que Sarada se comportaba como una idiota cuando bebía de más, sabía que era parlanchina, pero no a que grado; Las explosiones de emociones se hacían presentes y las risas burlonas haciendo más incómodo el preguntarle a Metal sobre una situación, se desanimó un poco cuando Metal se negó a darle información a Sarada de sus antiguos ex amigos, y pensó que tal vez él se negaría a darle la información de Nelli.
Boruto veía a su madre con recelo, ella estaba tranquila, fingiendo que nunca habían tenido una conversación, Hinata trataba de lidiar con la ansiedad en Boruto, sabía lo molesto que estaba con ella, pero tenía que hacer lo mejor para todos, estaba en una posición difícil.
—¿De verdad tenemos que estar soportando esa música?—Se quejó Hinata dejando de hacer castillos y alejándose con los adultos
—¿Qué tiene de malo?—Mencionó Sarada
—Es lo que escuchábamos en el bar—Mencionó Metal sonriendo—Una vez que te acostumbras, lo más ridículo hace sentido, como ese día en el que teníamos las canciones más antañas del reggaetón y estaba compitiendo con Daisuke, de repente la música se convirtió en una buena aliada, mira les pongo el ejemplo—Empezó a hacer flexiones a lo bruto, sintiendo el ritmo de la canción
Sarada dejó de dar vueltas de auto en la arena sentándose a hacer casillos—Una vez que entra en tu cabeza, es imposible ignorarla
Boruto seguía haciendo castillos, miraba como sus padres reían, estaba afligido, durante la semana había intentado hablar con su padre acerca del tema de Neji, pero su madre intervenía, no dejaba a su padre un minuto solo y lo único que había logrado Boruto era que asistieran a la playa en modo familiar, estaba soportando las ganas de reclamarles a ambos, era difícil controlar sus impulsos, la ansiedad recorría su cuerpo y sentía que su cabeza estallaría en cualquier momento, llevaba días durmiendo algunas horas, buscando la manera de comprender por su cuenta como había llegado hasta ahí.
Sarada metió las manos entre su cabello, sacándolo, empezando a mover sus brazos con el ritmo de Uououo
—Caminando en este mundo ando yo, sin un rumbo, sin destino, sin razón
—Sin nadie como tú para amar—Se le unió Lee, su voz era más agradable a los oídos que la de Sarada
—Vamos Boruto—Lo invito sonriendo, MetLee no notaba lo aturdido que se encontraba el rubio —Amor dime cómo hacer para olvidarte, si parece que dios se olvidó de mí, aún sigo rezando, aún sigo suplicando, pero todo este amor aún sigue aquí—Cantó con Metal, entrelazando los brazos y dando vueltas
—Yo quiero—Dijo Hima, amarrándose de los brazos de Sarada, dando vueltas alrededor, divirtiéndose—Vamos Bobruto—Le dijo con burla, este se quedó en la arena viendo
—Canta horrible—Se excuso, fingiendo tener gustos más sofisticados y alternativos, tal vez si su hermano estuviese aquí, a él le gustaría
—Sígueme—Mencionó Hima, haciendo pasos de baile, Metal y Sarada trataban de seguirla
—A huevo, ese si lo sé—Dijo recordando a Chöu y los pasos que solía hacer frente a la cámara
—¿A huevo?—Pregunto Hima con gracia ante esa palabra
—Oigan no me dejen atrás, no se vale—Intentaba hacer los pasos—Supongo que no puedo estar en onda con la chaviza—Dijo con decaimiento
—¡Me ahogo en ti, no soporto estar así, mi alma es toda infeliz desde que no estás aquí! Te espero aquí para cuando quieras venir ¡Tú y yo juntos al fin! ¡JUNTOS HASTA EL FIN!
—Sí sigues cantando así atraerás a los lobos marinos—Mencionó Boruto, haciendo muecas ante la voz de Sarada
Hima empezó a aullar, siguiéndole el juego a Boruto.
—Escucha Metal—Le dijo Sarada escuchando Si no le contesto-Plan B—Ea-ea-ea—Dijo, bailando hasta abajo, empezando a mover la cadera de arriba abajo, llegando hasta el piso
—¡Wow! ¿¡Cómo haces eso!?—Mencionó Hima, queriendo aprender de Sarada
—No creo que sea apropiado para alguien de tu edad
—Por favor, todas mis amigas saben hacerlo, excepto yo, por favor, no le diré a nadie, porfi
—Tú mamá nos está viendo—Dijo mirando de reojo—Y no se ve contenta
Hima se sentó en el piso molesta—No es justo
—Está bien, te diré como hacerlo, solo no lo hagas ahora
—Vavava—Estaba emocionada, finalmente ella no se quedaría atrás
Sarada se sentó durante unos minutos, esperando que Hinata les dejara de prestar atención, Metal siguió caminando de manos, intentando superar su récord.
—Tienes que adaptarte a la canción—Le dijo Sarada—Si te fijas eso es lento, ven Boruto
—A mí no me metan—Dijo molesto, pero luego pensó que a su madre le disgustaría
—Vamos, yo te diré que hacer
—Imagínate que tu amiga es Boruto, la puedes mirar de frente y hacer esto
Boruto empezó a mover los brazos como si estuviera en una pelea de freestyle
—¿Qué? ¿Por qué haces eso?
—Te estoy desafiando ¿Qué no es obvio?
—Te equivocaste de escenario mi rey, no es batalla de gallos—Dijo tranquila, Boruto empezó a hacer otro movimiento absurdo—No estamos en los 80's basta
Sarada entornó los ojos, dando vueltas con la cadera, moviendo los brazos, intentando hacer que Boruto la siguiera, pero este continuaba con bailes ridículos, Hima los veía divertida.
—Es un baile ridículo para una canción ridícula
—Candy no es una canción ridícula
—Kinky, nasty…¿cranky? ¿De verdad?
—No estamos discutiendo la parte de la lírica, estamos discutiendo el ejemplo de Hima, ¿Por qué no puedes cooperar?
—¿Quieres que copere con algo tan absurdo y ridículo como eso?
discutían al mismo tiempo, agotando la canción para ejemplificarla a Hima
—¡Competencia!—Grito Hima, escuchando la canción sacando sus mejores pasos y Sarada imitándola con la canción de Salió el sol-Don Omar
—¿Alguien dijo competir?—Apareció Metal corriendo—Solo sígueme—Le dijo con confianza a Boruto
Empezaron con los pasos simples que el video de 30 segundos les permitía memorizar, Boruto se adaptaba a los pasos, los 4 iban reproduciendo el mismo baile, pero Metlee y Sarada sabían que la competencia venía después del segundo 40.
Y la baila hasta sola, como grande mueve la cola, la ven y la vuela con rola, dale sin miedo rompe la consola…
Boruto e Hima dejaron de bailar, viendo como Sarada empezaba a bailar con Metlee, adaptándose a los ritmos de la canción, ambos movían la cintura y lograban bajar hasta el tope, como había pensado Sarada, Metlee no era un idiota en seguir los pasos, su cuerpo lo soltaba, libre como el viento, con una gracia muy sutil en sus movimientos que no pasaba desapercibida. Hima veía asombrada a Sarada, no creyó que ella sería capaz de perrear hasta el suelo, al fin alguien con quien compartir los gustos que su mamá le negaba, esos pasos eran la sensación entre su grupo de amigas, si ella podía hacerlos sería la reina de ellas.
Ella hace todo por seducirme y yo voy, voy, voy; Haciendo lo que ella me pide, y yo voy, voy, voy.
—Esto va a empezar tranquilo—Le dijo a Hima—Pero en cuanto veas que el ritmo cambia, empiezas con la masacre—Esta vez Metlee le ayudo
—Mira, aquí empezó a cambiar, tus pasos comienzan a ser más atrevidos—Menciono confiado moviendo los hombros con más fuerza
Boruto sentía pena, ¿Por qué Metlee estaría bailando ese tipo de canciones? ¿Por qué le gustaba bailar? Eso no era demasiado varonil de su parte, no iba con su apariencia de hombre fitness
—¡Ya váyanse a un hotel!—Les gritaron, estos sonrieron levantando el dedo medio
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Sakura había notado las canciones, y rezaba que Sarada no iniciara con sus bailes, sabía que Hinata desaprobaría el tipo de música y el baile. La intuición no fallaba, Hinata había llegado quejándose respecto a eso y mencionando que este lugar ya no era tan privado como esperaba.
Esperaba que esta salida diera paso a la convivencia entre la familia, pero las criaturas fueron las primeras en desapartarse, no hacía demasiado calor para meterse al agua, pero tampoco demasiado frío para no traer bikini. La ropa de Hinata la cubría por completo, como si fuera a bucear, en cambio la de Sakura revelaba más de lo que Hinata se imaginaría, eso la obligo a no quitarse el caftán, esperaba poder presumir la barriga que había crecido un par de centímetros más, ya se notaba más redonda y eso a ella la hacía sentir orgullosa.
Pero supo que las cosas estarían un poco tensas cuando vio a Sarada bailando con Metal, puso su mano en la frente, esperando disimular lo que estaban haciendo por allá, aún le costaba trabajo adaptarse a las situaciones, tenía miedo de los señalamientos y la poca aceptación que le dieran a su hija, quería protegerla de las críticas, pero no quería negarle los gustos y limitarla en sus acciones.
—El país de las olas podría ser un destino seguro—Comentó Naruto—Desde que esta el puente, que yo construí claro—Alardeó
—Sí tú lo construiste lo mejor sería alejarnos—Mencionó Sasuke, dudando de las habilidades de su amigo—¿No?—codeó a Sakura para que formara parte de la conversación
—Sí, sí, deberíamos ir—Mencionó—Si queremos un accidente seguro—Soltó una risa
—Tú también Sakura—Se quejó Naruto
—Tal vez la isla de la Luna, no esta tan lejana—Mencionó Hinata—Aunque hay mucho animal libre por ahí—Recordó los monos que le robaron su sombrero y empezó a contar la anécdota
Sakura codeó a Sasuke, tratando de decirle lo que estaban haciendo y tapándose el rostro con pena. Sasuke soltó una risita que no pasó desapercibida por Hinata.
—No entiendo que es lo gracioso, esos monos son capaces de matarte
—Si, lo vimos en los animales más peligrosos—Mencionó Naruto imitando el mismo tonó que Hinata
—Lo lamento—Dijo Sasuke—Hinata—Dijo, intentando que no volteara—¿Tú hermana no tenía un mono capuchino como mascota? ¿No alardeaba de la obediencia y docilidad del animal?
—Hanabi toda la vida ha tenido mascotas extrañas, no me sorprendería que un día la atacaran de la nada y terminé hospitalizada
—Pero no recuerdo que haya tenido un mono de esos—Mencionó Naruto
—No, pero de ese viaje se trajo una serpiente ¿No lo recuerdas Sasuke?—Mencionó con cierto enojo, ya que Sasuke había sido el de la iniciativa
—Sí, era una especie poco conocida
Naruto también se dio cuenta de lo que estaba sucediendo entre ellos, notando a sus hijos sonrientes y desenvueltos, participando en las acciones que los otros realizaban, sin cohibirse o apenarse.
—¿Qué le paso a esa serpiente?—Mencionó esta vez Naruto, tratando de que Hinata no volteara
—He no lo sé, supongo que la tiene en su colección de animales poco comunes, junto con esa araña con cara de payaso, me dan unos escalofríos de tan solo pensarlo
—¿Cara de payaso?—Pregunto Sakura
—Un ejemplar pequeño de no más de 4cm, es de color verde con unas manchas rojas, simulando la cara de un payaso—Explicó Sasuke tratando de dibujarla en la mesa
—Es aterradora si me lo preguntas, por más inofensiva que parezca y diminuta, cualquier arácnido es repugnante—Dijo Hinata recordando como su hermana la ponía entre sus dedos sin miedo a ser mordida
Esta vez Hinata notó la atención desviada de las tres personas y observó los bailes absurdos que estaban haciendo sus hijos. No pensó que llegaría aquel momento, Boruto ¿Bailando? ¿Canciones absolutamente ridículas? Desconocía a su hija, Hima era de gustos más sofisticados, inclusive asistía a ballet, la disciplina que ejercían ahí no permitía que Hima disfrutara de canciones tan vulgares.
—Esto es algo nuevo—Soltó haciéndoles saber su opinión, los demás esperaban una reacción más severa por su lado
—¿Diferente?—Le mencionó Naruto, tomándole la mano y rodeándola
—Sí diferente—Hinata lo observó, concordando con él
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Sarada se dejó caer en la arena sabiendo de que canción se trataba, sentía que la cerveza le hacía efecto y los recuerdos venían.
—Una noche más y copas de más—Metlee la rodeó con un brazo esperando que cantaran juntos, pero esta estaba más concentrada en que el agua del océano no le diera en los pies, su diversión había durado más tiempo de lo esperado, negó, y se levantó de ahí, tratando de ignorar el miedo
—Aunque sé que no debo, pensar en ti bebé, pero cuando bebo, me viene tu nombre, tu cara, tu risa y tu pelo, ey, dime donde estas—Cantó, despejándose del pasado, avanzando cada vez hacia atrás, alejándose del agua
Hima llegó a la mesa—¡Mamá me viste! ¡Me viste! Ya pude hacer esos movimientos—Dijo alegre, llegando con Hinata
—Sí, también note a Boruto—Menciono incomoda, tratando de poner una sonrisa—¿Quién les enseño eso?
Hima señaló a Sarada y Metlee que iban llegando al lugar—Fue absolutamente sorprendente, los seguiré haciendo cuando vaya a mis clases—Hinata observó a Hima con una mirada desaprobatoria—Es de chill, tranquila
—¿Es de que?—Preguntó Naruto
—Ay papá, actualízate, que oso
—No me busques en Instagram, mami búscame en casa, pa que veas lo que pasa—Cantó Boruto, arrojándole el teléfono a Hima para que grabara, sabía que esto haría que su audiencia subiera, al menos pensar en sus seguidores le daba un alivio
MetLee se unió a su video, haciendo los movimientos que habían acordado—Ese cabrón ni te abraza, y yo loco por tocarte, pero ni me atrevo a textearte
Sarada veía con aburrimiento el video soso que hacía Boruto, sonrió perversamente teniendo la idea de aparecerse. A Boruto le había tomado media hora decidir sobre hacerlo no ya que no quería incluir a MetLee.
Entro corriendo al vídeo, poniéndose frente a ellos, y dándole la espalda a Hima que estaba grabando, moviendo el trasero de arriba abajo y terminando con movimientos circulares hasta abajo, sacando las quejas de Boruto.
—Quítate—Le dijo tratando de empujarla—No te quieren ver a ti, me quieren ver a mí
—Me da igual—Dijo Sarada
—Nos arruinaste media hora de planeación—Se quejó Metlee
Hinata observó a Sakura con la boca abierta, mientras esta se tapaba el rostro.
—Ni tu mamá te quiere ver—Mencionó Boruto observando los gestos de Sakura
—Ay por favor—Sarada se dirigió a su mamá—Tienes un vídeo bailando Safaera
—No es cierto señora Haruno—Mencionó Metlee incrédulo
—¿Qué es eso?—Pregunto Sasuke
—Suena muy alternativo—Mencionó Hinata
—Ay ma, es donde gritan si tu novio no te ma-ma el culo—Dijo Boruto, observando el vídeo—el que dijiste que era super vulgar
—Bueno sí, ese tipo de música es demasiado explicita para mí
—El metal es más explícito—Mencionó Sarada
—Sarada—Le reprimió su madre, sabía que no tardaría en empezar una discusión en torno a eso
—¿Tienes el video?—Preguntó Sasuke divertido
—No lo sé, tendría que buscarlo—Mencionó Sarada—Fue un trend que hicieron los adultos, por ahí debe de estar
—¿Un tren?—Pregunto Naruto confundo
—Papá, no hables, vas a quedar como cuando no supiste quien era el rímel y quien era la gorra
—¿La que?—Mencionó Sasuke
—Ay no tío Sasuke, no vayas a empezar a preguntar en Reddit, ya nadie usa eso, si quieres algo búscalo en titkok, GAD, estoy rodeada de dinosaurios, te lo juro—Esta vez Hima se dirigió a Sarada—Tuvimos que enseñarle que era twich a ambos y decirles porque era importante no interrumpir a Boruto, apenas entendieron que no se puede poner pausa a una partida online
—Disculpa, algún día vas a crecer y no le vas a entender al SAT, AFORE, y ni pienses que te diré que es
—Ay pa, es como el GPI, relájate—Mencionó Hima
—¿GPI?—Dijo estresado
Sarada se dejó caer en la silla, escuchando la canción, pensando en que escenario de su vida quedaría.
Quédate que la noche sin ti duele, tengo la mente en la pose y todos los gemidos, que ya no quiero nada que no sea contigo.
Lo sabía perfectamente, recordando el olor a las crepas, el rostro de él, demacrado, con ojeras, como si no hubiese dormido en toda la noche, todavía recordaba el olor de su perfume, la sonrisa arrogante que solía hacer cuando hablaba acerca de algo en lo que era experto. ¿Por qué el pasado regresaba? ¿Por qué aquellos recuerdos venían en forma de castigo? ¿Por qué le extrañaba tanto y deseaba su presencia? Abrazarle hasta que sus miedos se esfumaran, porque estaba segura de que él la podría consolar en medio de toda la confusión
—Ya Sarada era de chill—Mencionó Hima
—No es de ahuevo el quiere llorar en todas las canciones tristes
Hima y Boruto recordaron como había llorado con "déjala que vuelva", Sarada admitía que alcohol le estaba haciendo pasar un mal rato, entendió que las primeras cervezas podían disminuir la ansiedad, justo cuando el calor subía a sus mejillas haciéndola más sonriente, más allá de la sexta eran sucesos melancólicos, y después sucesos traumáticos.
—W-ey esa es tu canción—Le recordó Metal al escuchar Besos Mojados. Ella lo había dicho en voz alta cada vez que la ponían en el trabajo
—Ya, sí tengo corazón ¿Recuerdan?
—Nos lo has recordado mil ocho mil veces—Mencionó Hima
Sakura y Naruto se observaron, ambos sabían que se trataba de Kawaki cuando Sarada hablaba de cuestiones amorosas, habían decidido mantenerlo en silencio hasta que el ambiente se haya adaptado a la presencia de ambas, Sakura sabía lo difícil que era para Naruto ocultar la verdad, pero el rubio hacia un esfuerzo sobrenatural por no tocar el tema, ambos no sabían sobre las reacciones de sus parejas; los hijos de Naruto eran como lo hijos que Sasuke nunca tuvo, los había visto crecer y compartió momentos con ellos, tal vez el verdadero problema era la opinión de Hinata, ya que su percepción se estaba contaminando por comentarios de su familia, sobre todo por la intromisión de Boruto en un tema tan privado, y Hinata tenía la errónea idea de que fue gracias a la llegada de Sarada, porque si no hubiese sido por ella, Boruto no habría cuestionado el papel de Neji en la familia, además de que también notaba cambios en su pequeña niña y para Hinata era difícil de asimilarlo, su tierna y dulce niña pasaba a convertirse a una rebelde, alguien que ya no gozaba con su presencia, que no quería seguirla a todas partes ni dejaba abrazarse o rodearse, ahora lo que Hima quería era estar cerca de Sarada, era una chica que parecía comprenderla. Hinata temía que le colocaran una etiqueta como a Boruto, temía que no pudiera vivir su infancia como una niña normal, pero no se daba cuenta que al ponerla en la imagen de niña buena y ser el ejemplo ya la estaba etiquetando.
Sarada le abría la mente en algunas cuestiones y Naruto lo notaba, como cuando le fue a preguntar acerca de las parejas homosexuales, o de las banderas que tenían, y como le pedía en secreto que no le dijera nada a su madre, Hima creía que su padre podría ser comprensivo ante esos temas, a diferencia de su madre.
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—No sé cómo sobreviviré a la pubertad de Hima—Le dijo, recostándose al lado de ella, Sakura se quitó los lentes mirándola—La veo cambiante, más retadora, ahora dice que odia la escuela, y creo que la educación que le están dando es perfecta, recatada, queda al estilo de una niña de su clase…No me gusta hablar de estas situaciones, ya sabes, deberían ser privadas, pero todo este tema con Boruto y Neji ha hecho que me descuide de la educación de Hima, y he agradecido la presencia de tu hija en algunas situaciones pero en otras optaría más porque tomara distancia, no quiero insinuar que Sarada esté llevándola por el mal camino, pero me gustaría limitarla un poco con sus interacciones, sé que ustedes tienen openmind pero, le está causando inconvenientes a Hima en sus lecciones y con sus maestras, quiero evitar la controversia y que la señalen como alborotadora
—Lamento escuchar eso, nuestra intención no fue interferir con el desarrollo y la forma de crianza que estas llevando con Hima, aunque desde el corazón te lo digo, sé que hay temas que pueden lastimarlas a su edad, pero que se los ocultemos cuando en el mundo está sucediendo no nos guiarán a nada bueno
—Lo entiendo desde ti querida, no me lo tomes a mal, cada quien cría según sus experiencias, pero no tengo necesidad de que Hima conozca cuestiones de violencia, ni las cosas de los gays, porque dentro de su círculo no existirán situaciones así, sé que en un futuro podrá trabajar al lado de ellos, pero se le enseñará a respetar; necesito que se enfoque más en su feminidad, ya llegó a la edad donde se convirtió en mujer, necesita aprender a serlo, una mujer de bien
Sakura estaba incomoda con la conversación, sabía que la familia de Hinata era demasiado religiosa, pero en algún punto creyó que Hinata tendría ese desprendimiento y cambio de percepción, como lo hizo ella.
—Ya, tal vez deba decirle a Sarada que no toque ciertos temas con tus hijos—Mencionó—Lo último que deseamos es hacerte sentir incomoda con las situaciones que puedan desencadenar y el cuestionamiento—Tendría que cuidar muchísimo sus palabras, no quería pasar más tiempo alejada de Naruto debido a malentendidos, era una persona que conocía de toda la vida y por algunos errores pasados se habían alejado, que fuesen adultos, no significaba que tenían la libertad de elegir sus amistades, había una familia de por medio que a veces lo impedía
—Te lo agradecería muchísimo—Decía tocando la cruz que colgaba de su cuello—Boruto ha estado cuestionándome sobre Neji, y es un poco doloroso negarlo, pero él decidió su camino traicionando a su familia, no es tan fácil perdonarle después de todo el daño que dejó a su paso… dios sabe que no ha sido fácil, mi padre estuvo hospitalizado por tres días, le retiraron la herencia de su padre—Sakura frunció el ceño—Fue una separación prolongada, yo quería que estuviese cerca de mis hijos, pero Neji mostró un rostro que desconocimos y si yo le perdonaba mi padre amenazaba con separarme de mis bienes, y los recuerdos de mi madre, exiliándome de la familia, obviamente tenía que ver por mis hijos y su futuro, trabajé mucho en mi familia, asistí a terapias y perdoné a mi padre, durante un tiempo le guardé rencor, pero no podía hacerlo, él le dio la educación a mis hijos, está viendo por ellos y sobre todo los protegió de Neji
—Entiendo, pero las influencias que mantiene sobre ti y tu familia siguen presentes de una forma sutil, a veces puede ser doloroso…
—No Sakura—Retiró su mano—No pongas palabras en mi boca—Mencionó herida, sabía cuál era la realidad de las situaciones, su padre la manipulaba y chantajeaba con sus hijos, pero ella no podía ceder, le temía, no quería tener la vida de Neji, olvidada por su familia, había hecho demasiados sacrificios que no podía dejar que fueran en vano—Lo siento, no fue mi intención parecer una persona grosera, lamento si hable de más, esto debería quedar en familia
—Descuida Hinata, entiendo que es un tema difícil y sobre todo que no me concierne, ¿Disfrutemos de este sol, quieres?—Finalmente expuso su gran barriga sin importarle la mirada que le brindaba Hinata
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—Mi madre no piensa ceder—Mencionó acostándose en la hamaca
—Mi mamá prefiere que no esté cerca de ti ni de Hima cuando tu madre está cerca—Dijo Sarada
—¿Qué? —Tal vez no debió decirle
—Piensa que yo hago que estes de mal humor y que Hima este siendo adolescente—Escupió nuevamente, estaba molesta
Se sentaron en sus hamacas y se miraron fijamente.
—Hello, lleganda—Voltearon a verlo sorprendidos, él traía dos regalos—Vengo en son de paz, solo por hoy—Mencionó sacando una bandera blanca—para agradecerles el gesto del otro día
—¿Por qué estas siendo amable?—Le preguntó Boruto
—Cállate pe/rra y acepta mi regalo—Se acomodo el cabello—¿No ves que estoy perdiendo la dignidad haciendo esto? ¡Mi reputación cayo dos por ciento! Bromi, ¿Qué basada soy, no?
—Gracias—Mencionó Sarada…abriendo la caja confundida
—Es una libreta, para que depositen su papel de estúpidas la próxima vez queridas, mentiri—Soltó la carcajada—Es bromi, lo hice con mucho cariño
—Esto es muy lindo—Mencionó Sarada, sacando una pequeña libreta de cuero, unos jabones, y unas velas en forma de huesos de animales—¿De verdad lo hiciste tu? Es sorprendente
—Esto se come verdad—Mencionó probando el jabón y escupiéndolo inmediatamente
—Tú dímelo
—¿Por qué nos das esto?—Mencionó confundido
—Ustedes hicieron algo por mí, yo hice algo por ustedes, no tenemos deudas
—Oye no te vayas—Le dijo Boruto—Ven aquí y dime tu opinión. ¿Qué harías si tu madre no te dejara hablar con tu amiga?
—Bueno no tengo madre—Mencionó tranquilo
—Bueno, pero si tuvieras, ¿Qué harías?
—¡Boruto!—Lo regañó Sarada
—¿Tu madre no te deja hablar con ella?—Mencionó con una sonrisa de malicia—Te lo dije linda, eres bien mustia
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—no puedes contarle a cualquier persona tus problemas—Le reprendió Sarada
—¿No?—Mencionó—¿Por qué no?
—Solo a las personas de confianza
—¿Por qué?—Le cuestionó
—Porque sí…no cualquier persona puede acompañarte en tu sentir, a menos que la conozcas y sepas que no se burlará
—Pero fue tu idea hablarle a Mitsuki
—Sí, pero no significa que tenías que contarle toda nuestra vida
—Nos dio estas cajas—Dijo confundido—¿No significa que existe la confianza?...Mi/erda, con razón tanta gente sabe acerca de mí
—Eres demasiado distraído para notarlo—Le dijo Sarada—pero es importante Boruto…lo que cuentas y por lo que atraviesas importa, y no puedes confiarlo a cualquier persona
Se quedó pensativo—Sé que quieres protegerme, pero no lo hagas Sarada
Que alguien tratara de explicarle el mundo le recordaba a su madre, tratando de cuidarlo, de enseñarle lo necesario y él no necesitaba eso. Decidió olvidar el tema no quería pensar que Sarada podría ser como su madre.
Se relajaron en la piscina con burbujas, estaban tomando algo que había preparado Sarada.
—Esto es lo más parecido a una noche de chicas, ¿No es así?—Se colocó los pepinillos de los ojos, mirando a Sarada con una expresión chistosa, esta sacó una sonrisa
—No, se llama autocuidado—Mencionó relajándose—no me había imaginado estando aquí, lo veía tan lejano…
Boruto comió uno de los pepinillos y miro a los padres de Sarada, sonrió—Nunca había visto al tío Sasuke tan feliz
Sarada miro a sus padres, su madre estaba acostada en el sillón, mientras que su padre se recargaba en el estómago de su madre, sostenía un libro y de vez en cuando acariciaba aquel gran vientre.
—Sí
—¿Te imaginas teniendo bebés?—La pregunta la desconcertó
—Sinceramente no, ni siquiera estoy preparada para tener hermanos, se supone que debo asimilarlo, pero sigo posponiéndolo
—Yo me lo imaginaba
—¿Con Delta?—Arqueó una ceja
—Tal vez con la chica pecosa…a veces vivo en ese hubiera, que hubiese pasado si…no es algo que me guste recordar, porque duele—Se tocó el corazón
El destello de un rayo los hizo sobresaltarse, y luego se miraron, hubo un silencio, Sarada cerró los ojos sintiendo un poco de temor ante el trueno.
—Bueno, supongo que es hora de ver magia—Dijo Boruto, arrojando uno de los jabones que les había dado Mitsuki
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—No podía dormir y no sabía a quién llamar
—Ya me despertaste, prosigue—Se acomodó en su cama, poniendo en altavoz a Boruto y enredándose en sus sabanas de seda
Boruto no sabía cómo iniciar, las palabras de Sarada acerca de confiar en otros estaban en su cabeza, pero decidió ignorarlas contándole aun así sus dudas acerca de lo que sentía con los engaños y traiciones de su madre, también hablo sobre la pesada educación que sintió como latigazos en sus hombros causándole un estigma que ha sido difícil de quitar, para la sorpresa de Boruto, Mitsuki y él eran similares, habían atravesado por caminos dolorosos debido a la complacencia de sus padres.
El papá de Mitsuki era una persona trans que se identificaba como no binario, lo cual había sido motivo de burla durante su vida escolar, él había crecido rodeado de personas queer, trans, drags, y le pareció normal hasta que empezaron las burlas de sus compañerxs al descubrirlo, haciéndolo sentir relegado y como una mie/rda, se avergonzaba de la persona que lo había criado durante un tiempo hasta que decidió ir a terapia y entendió que era más la vergüenza a si mismo por no poder defenderse.
A Boruto le pasaba algo similar, había crecido en un entorno religioso donde no se le podía aceptar por ser quien era, creció bajo la sombra del TDAH y de su hermano, señalado por la mayor parte de las personas como el hijo rebelde, escuchando comentarios como "el adoptado es mejor hijo que el biológico", haciendo que su relación fuese más compleja. Todo el tiempo se sintió mal consigo mismo por no dar la talla, hasta que conoció a Delta, quien lo llevo a rozar aquellos limites que no tenía permitido tocar, se había sentido bien hasta que fue consciente de que sus conductas realmente lastimaban a las personas. Ahora toda esa furia desencadenaba en los engaños que su madre le había obligado a creer, si ella fuese un poco más abierta a las circunstancias tal vez no estaría donde está parado, cuestionándose incluso su propia sexualidad, cuestionando su diagnóstico y el ritmo de vida que quiere tomar.
—Lamento molestarte, solo quería ser como la gente normal, nunca quise ofenderte ni dañarte—Se disculpó con Mitsuki
—Bueno si tengo algo que decir es que tu madre es una mi/erda, si hubiese dejado que ese tal Neji estuviese en tu vida, no tendríamos esta conversación perre—Mencionó haciendo burla de que Boruto no entendía el lenguaje no binario—Así que en parte agradezco su intromisión, viva tu sufrimiento
—Cállate perre—Mencionó riendo, empezando con las lágrimas
—Un solecito como tú no debería soltar esas traicioneras lagrimas por un daño que ni siquiera es propio…digo que le demos a esa arpía un poco de tu sufrimiento
