Sarada ya era considerada parte de la familia Uzumaki, al menos en el sentido de que se habían acostumbrado a su constante presencia. El papel que habían sacado era "videojuegos" se relajaron en la mesa ignorando cualquier tema incomodo que tendrían que hablar el día de hoy distrayéndose en los Nintendo.
Decir que Hinata estaba desesperada debido a la actitud fría de Boruto era poco, necesitaba respuestas, saber porque estaba tan cambiado, alejándose de ella, cerrando nuevamente su habitación, pasando menos tiempo en su hogar, por más que ella trataba de acercarse, Boruto daba dos pasos lejanos a los de ella, Hinata no podría tolerarlo más, ¿Por qué su niño amoroso estaba tan distante y frío? La investigación la fue guiando a la presencia de Sarada, pero ella sabía que no podía culparla del todo porque finalmente sus decisiones mostraban las consecuencias, el guardar secretos y tratar de proteger a su familia de una dura verdad, pero, ella solo hacía eso, proteger a Boruto, no podían culparla por ello, Boruto no estaría enojado debido a sus acciones porque todo lo hizo en nombre del amor y de eso va la maternidad, tal vez Boruto estaba enamorado de la hija de su mejor amigo, sí, debe ser eso, por eso actúa tan raro, no comía, dormía poco, bingo, síntomas de enamoramiento, y para confirmarlo tendría que tener a alguien de su lado, así que decidió dar la noticia en un intento por llamar la atención de Boruto.
—¡Atención familia! No les dije nada por obvias razones, pero esta celebración no solo se trata del anuncio de nuestra renovación de votos ¡Boruto, Sarada, dejen de jugar!—Les regañó demostrando que toda su atención siempre estuvo en ellos, estos levantaron la mirada durante unos segundos—Gracias, también es para anunciarles que alguien muy querido acaba de volver, mi Kawaki, quien ha decidió dejar su largo e inexplicable viaje—Hinata encendió la bomba de confeti sobresaltando a todos mientras Kawaki salía por detrás de las escaleras tratando de asimilar el nombre que mencionó su madre, pero esta no le dio tiempo de pensar en ello, lo acurrucó entre sus brazos y lo llenaba de besos, susurrando cuanto lo había extrañado
Sarada había soltado el juego, mirándolo caer, sin saber que decir, un escalofrío recorrió su cuerpo. Kawaki…ella conocía a un Kawaki, pero no podía ser el mismo Kawaki del que estaban hablando ¿O sí? ¿Había una probabilidad de eso? Durante un momento se sintió estúpida, claro que el sol no gira alrededor de ella y no la odia, el universo no pondría a su Kawaki frente a ella, además sería absurdo que Kawaki fuese hermano de Boruto, sería una burla épica del destino, pero, la duda no la abandono ¿Kawaki podía ser hermano de Boruto? ¡No! No se parecían en nada, además Boruto insinuó que su hermano llegó después de él, y Kawaki era mayor que él … miro con más atención las fotografías, y recordó la que le había mostrado Sumire, antes de que tuviera tatuajes y se tiñera el cabello, no podía creerlo, el destino se burlaba de ella, justo cuando creía tener un avance en terapia, el camino le decía no, vete a la mi/erda.
Sarada se quedó en sus pensamientos sin escapatoria durante unos momentos saliendo de ellos ante un movimiento de Boruto, Sarada miro a su madre, y esta le regreso la mirada, claramente preocupada, ahí decidió que era momento de corroborar que era su Kawaki, y efectivamente, estaba la estúpida sonrisa que ponía, los cabellos multicolores solo que más largos, los rasgos que poco le costaba reconocer imaginándose los gestos de él, viniendo a su memoria aquellos días placenteros.
¿Por qué todo se veía en cámara lenta?
En estos momentos su cabeza estaba llena de interrogantes, y su rostro la delataba, así que trato de reincorporarse, mientras veía como todos ahí abrazaban a la persona que acababa de llegar. Se acomodo el cabello y se ajustó los lentes, dando media vuelta y saliendo de ahí, se metió en la primera habitación que encontró, y se sentó en el piso, dándose cuenta de que estaba en el baño teniendo un ataque de ansiedad, intento respirar lento, cerrando los ojos, contando del 100 al 1. ¿Qué le diría? No se había preparado para volver a verlo, ni siquiera para procesar todo lo ocurrido, no aguantaría fingir, era demasiado para ella.
Kawaki no pensó que la vería pronto, mucho menos se imaginó que la vería en casa de sus padres adoptivos, trató de poner la mejor cara, ¿Acaso esta era una cruel jugada de su destino? ¿Cómo tendría que reaccionar? Intento poner el mejor rostro, ahí estaba Sasuke enfrente de él, se pregunto si él sabría acerca su relación, sobre lo que había sucedido
Se dieron un abrazo, se imaginó que su padre le contaría a Sasuke sobre su partida, pero no había manera en que su padre adoptivo supiera que aquella chica era Sarada y mucho menos Sasuke, aun así, le intimidaba la reacción de él, ¿Qué haría Sasuke si se enterara de que él y su hija…
No quería pensar en eso, hasta que vio a Sakura, ambos se reconocieron.
—he escuchado mucho sobre ti—Le dijo con seguridad, estrechando su mano—y esperaba conocerte pronto
Vio el abultado vientre de Sakura y maldijo internamente, pensando en Sarada—Es un maldito placer—Fingió que no la había visto antes—espero que nos podamos conocer, escuché mucho sobre la gran amiga de mi padre—Dijo también, dándole a entender que la conocía y sabía de ella, no quería intimidarla, no era su intención, pero estaba nervioso—Estoy ansioso por corroborar algunas historias que él nos mencionaba cuando éramos más chicos, creo que llegó el maldito momento de desenmascararte viejo—Esta vez le dijo a Naruto
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Sarada se lavó el rostro más de cinco veces, sentía que todo lo veía desde fuera, se veía caminando por el pasillo, pero ya nadie estaba sentado en la mesa, sintió un alivió, y se dirigió a la cocina en busca de una cerveza, necesitaba alcohol para sobrevivir a esto.
Soltó maldiciones hacia los dichos de su madre, ella no pensaba tanto en Kawaki como para atraerlo, ¿O sí? ¿Lo había invocado? Lo divertido aquí es que nuevamente corroboraba que su madre era una bruja, y se lo diría en cuanto tuviera la oportunidad, pero ahora, ¿Qué hacía? ¿Qué se supone que le diría? ¿Te extraño? ¿Pensé mucho en ti? No, no podía decirle eso, ni siquiera sabía si se hablarían, porque… ¿Se hablarían? Después de más de un año de no saber nada de él ahora estaba frente a sus ojos, estaba a unos cuantos pasos, a una distancia prudente…Ambos se alejaron con versiones distintas sobre lo que sucedió entre ellos ¿Las cosas tendrían solución? ¿Ella que sentía por él? ¿Debería hablar de lo que sucedió? ¿Debería decirle la verdad? ¿Aún era sano que lo tuviera en un pedestal? ¿Qué no superara la relación? Porque después de tanto tiempo, no sería justo que ambos siguieran viviendo en aquellos días, eso sería patético
Las dudas la estaban matando, escuchaba su voz, la dualidad en la que estaba, se regañaba a sí misma por permitir que siguiera en su vida, él no la busco, ¿Por qué ahora tenía que importarle su regreso? A él ni siquiera le importo dejarla, tomó su elección, regreso con Sumire y probablemente sigue con ella, hizo su vida, se casó…
¿Y si se casó? ¿Y si venía de visita? ¿Por qué antes no habían mencionado de Kawaki?
Llegó a la cocina topándose con él y Hinata, sintió como la sangre le abandonaba el rostro y subía casi de inmediato, coloreándole las mejillas ante la mirada de él, imaginando aquello que habían vivido, y uno de los efímeros momentos que compartieron, en la lluvia, patinando, él le dedicaba aquella sonrisa que la hacía sentir estúpidamente enamorada, y esa sonrisa fue desapareciendo del rostro de él lentamente.
—Ay cariño, aquí estas ¿Dónde te habías metido? Quiero presentarte al hermano mayor de Boruto, estoy segura de que congeniaras con él, suele ser más amable que mi Boru, no te dejes engañar por las apariencias querida—Le dijo al ver su reacción—no te va a robar ni nada de eso, es un pan de dios mi niño, que tonta, asumo que mucha de la gente con la que conviviste debe verse así—Mencionó como si no hubiese sido prejuiciosa
—Sí—dijo Sarada—Ya nos
—Urgía conocernos—La interrumpió Kawaki—Escuchamos mucho sobre la hija del tío Sasuke, no me imagino que mie/rda hizo para poder localizarte
Sarada frunció el ceño, tratando de ocultar los gestos de decepción, estaba confundida ¿Acaso fingió no conocerla? ¿Era porque olvido todo lo pasado? ¿Es porque supo lo que había hecho? ¿Sumire le conto la propuesta? Porque si lo sabía, tenía sentido su actitud, nadie querría conocer o interactuar con una mala persona que jugaba con aquellos que se pusieran en su camino sin importarle lo que llegaran a sentir. Ahí estaban los letreros encima de ella, caminaba con las banderas rojas encima de su cabeza, los señalamientos de alerta hacia su persona.
—No quiso decir eso cariño, a veces puede ser muy impertinente—Le dijo nuevamente notando la reacción y los gestos faciales de Sarada—Trátala bien, es un tema delicado para ella, ten un poco más de tacto, dios—Lo regañó Hinata tratando de que Sarada escuchara esas palabras, sabía que el proceso de adaptación era delicado, los lazos entre Sasuke y su hija debían ser establecidos entre ellos
—Lamento si te pareció una ofensa—dijo retirándose de ahí
—Lo lamento, él lo dijo como si Sasuke supiera de tu existencia—Interpretó Hinata—y te estuviese buscando durante mucho tiempo, lo cual no fue así…solo lo dice, porque Sasuke es un padre para ellos, debe estar celoso, si, eso debe ser…igual linda, hablaré con él, la actitud que tienen hacia ti no me esta gustando para nada, ¿Con que clase de confianza te hacen ese tipo de comentarios? Como si te conocieran, que irrespetuosos, no pienses que ese fue su estilo de crianza
—Puedo…Comida…agarrar ¿Agarrar comida?—Le dijo Sarada, nerviosa, temblorosa, sentía que se desmallaría en cualquier momento…
—¡Claro que sí cariño! Estas en tu casa—Le dijo yéndose de ahí
Espero que Hinata se saliera, y se recargó en la barra, dando grandes bocados de aire, sintiéndose mareada…¿Por qué hizo como si no la conociera? ¿Él sabría la verdad? ¿La odia? Tendría que ser eso, pensaba Sarada, porque si no la odiara, no actuaría así, o tal vez él la olvidó, y todo fue una confusa fantasía por parte de ella, ya no sabía que se había distorsionado de su realidad, porque últimamente la perspectiva de ella fallaba
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—¿Entonces es ella?—Le dijo Kawaki detrás de su madre
—¿A que es linda? Boruto piensa que no me doy cuenta y que soy demasiado tonta, pero he notado como la mira, ¿Y sabes? Creo que tu hermano tiene una oportunidad con ella, aunque sea demasiado rara…pero lo diferente es bueno, ¿no? Aunque, me gustaría que estuvieras al pendiente de ambos, tu hermano actúa demasiado anómalo últimamente, ¿harías eso por mí?—Le dijo tocándole la mejilla
Sí, Hinata le había comentado del enamoramiento de Boruto y los cambios en él desde que había llegado alguien, y la habían hecho parte de la familia, realmente no se imaginaba que fuese Sarada, creyó que no volvería a saber de ella, pero debió imaginárselo desde que Suigetsu le dijo que era la hija de Sasuke, había omitido ese detalle, sino lo hubiese omitido tal vez las cosas podrían ser distintas, estar consciente de que ella estaría más tiempo presente, se maldijo mil veces a si mismo por ser tan idiota y dar ese hecho por perdido.
Y se sentía patético, las expresiones de Sarada eran demasiado obvias para saber que eso la había lastimado, la indiferencia, el fingir que no la conocía, ¿Ahora que podía hacer? Ya había dado un paso y no podía retroceder, menos cuando sabía que su hermano tenía un interés amoroso en Sarada y si decidía hablar con la verdad su madre preguntaría el porque opto por esconderla.
—¿Cuánto tiempo te quedarás aquí? Porque te quedarás aquí ¿Va?—Le preguntó Boruto
—¡Kawaki!—Llegó su hermanita corriendo a abrazarlo—¡Estas aquí! ¡te quedaras conmigo verdad!—Kawaki asintió—¡Sabes te extrañe demasiado! Boruto te extrañó demasiado, todos te extrañamos demasiado
—Yo también les extrañé—Le dijo, llenándola de besos—Me dijo mamá que tienes un pato
—Obvi—Mencionó Hima
—¿Es estúpido como Boruto?
—Obvi
—Oye Hima, a veces puedes ser muy cruel conmigo—Le dijo Boruto, viendo cómo se reía
—Es de chill, además desde que tiene novia no me hace caso—Lo dijo para hacerlo enfadar
—No es mi novia—Dijo de inmediato, ante la fría y pesada mirada de Kawaki, ahí Boruto supo que si había pasado algo entre ellos poniéndose colorado, repitiendo en su mente una y otra vez no decirlo en voz alta
—¿De quién habla?—Inclusive el tonó había cambiado, por uno más serio
—De la hija del tío Sasuke obvi—dijo Hima
—No es mi novia, solo, somos amigos, cercanos—Hizo énfasis en eso último, rojo como un tomate, sus expresiones lo delataban, no tardaría en hablar otro idioma—Nos distraemos de vez en cuando, ella me enseña a patinar y yo la enseño a surfear, a veces entrenamos juntos, eso no significa que seamos novios—No sabía que decir, no sabía cómo reaccionaría Kawaki, Boruto creía que Kawaki podía leerle la mente, y eso era algo que lo ponía nervioso
—Todo el día están juntos—Decía Hima, tratando de provocar algo
—No tenemos algo más que hacer ¿Qué esperabas? Además Sarada no tiene amigos, ¿Con quién más quieres que vaya?—Decía, tratando de justificar sus acciones, tratando de no herir a Kawaki, y que esté no malinterpretara sus intenciones, también temía abrir la boca en cualquier momento, había cosas más importantes que discutir, como el dilema del tío Nelli—No, fuera del odioso de Metlee ¿A quien más le habla?
—Es…rara—Soltó Kawaki citando a su madre, con una ceja alzada —y ¿tímida?
—¿Tímida?—Boruto soltó la carcajada—¿Seguro que la conoces?
—No, no la conozco—Dijo Kawaki de inmediato, Boruto también notó su fallo
—Deberías, esa chica no es tímida, para nada…¡Oye Sarada!—Le grito Boruto, viendo como corría a la salida—¡Es una lucha de gente buena contra gente mala!
Sarada entornó los ojos, levantándole el dedo medio—idiota—Le dijo
—¿Lo ves? Si fuera tímida no diría maldiciones, no tarda en regresarse a darme su explicación
—No creo que te deba una explicación
—No, pero le gusta pelear
—Sí tú lo dices
Al ver que no regresó, Boruto pudo confirmar que si se conocían, que si era ella la de las fotografías de Kawaki. ¿Habían tenido una relación formal? Se preguntaba ¿Cuánto había durado? ¿Él era la relación de la que no quería hablar Sarada?
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Estaba al lado de sus papás, escuchando la plática, parecía que tenía sueño, o eso era lo que aparentaba con ambas manos en su cabeza y sus ojos entrecerrados, pero por dentro gritaba, todo estaba en desorden, corría de un lado a otro, nerviosa, en un ataque de pánico, solo se quedó ahí con las piernas cruzadas, tratando de no moverlas, aparentando que no estaba afectada, que no tenía un ataque de pánico y que no conocía a Kawaki. Su madre supo que algo andaba mal desde el momento en que no pico su plato, estaba preocupada por ella, le toco el brazo, pero Sarada no reaccionó.
—Parece que de nuevo se aburre con lo que decimos—Dijo Hinata, separando los palillos y empezando a comer arroz
Nuevamente su madre la hizo reaccionar ante el contacto.
—Que si ocupas algo—Le dijo afirmando en vez de preguntar
—¿He?—Dijo saliendo de sus pensamientos, nuevamente provocando risas burlonas, ya sabían que Sarada era muy distraída cuando estaba ahí—Tire mi collar—Dijo, notando que se estaba rascando el cuello
—¿Qué collar?
—Uno…uno que tengo que es mío—Estaba nerviosa, no sabía que decir—uno que se abre
—¿Qué se abre?—Le pregunto Sakura confundida, Sarada se levantó, fingiendo que iba a buscar el collar—Sarada ¿Estas bien?—Le pregunto su mamá a punto de sacar el tema de como se conocían ambos, Sakura estaba ajena a los comentarios de desconocimiento por parte de Kawaki
—Solo iré por mi collar
—No tenías un collar—Dijo Boruto con los brazos en la nuca, viendo cómo se ponía roja por las mentiras, disfrutando este momento
—Sí tenía—Dijo entre dientes
—¿Por qué es importante?—Le pregunto
—Porque tenía mota—Miro a su mamá
—¿Qué es mota?—Preguntó el rubio en tono burlón
—No, no tenía—Le dijo a su madre—pero puedo tener—su mamá frunció el ceño—no, no, no, se puede guardar, pero no es que tenga—resoplo—solo, solo iré a buscarlo—Dijo apenada, caminando a la entrada
—Te ayudo—Se levantó de la mesa, aquel chico rubio estaba a punto de interrogarla
—¡No!—Dijo Sarada—No es necesario
—Mmm sí quiero
—Pues no quieras—Le dijo entre dientes
—Yo iré—Dijo Hima
—No cariño, déjalos que vayan solos, tal vez quieren privacidad—Dijo Hinata haciendo que ambos padres tragaran mal el agua, soltando una tos incomoda
Boruto y Sarada se miraron con cara de asco—Eww no—Mencionó el rubio, volviéndose a sentar, Sarada miro a Boruto antes de girarse
Mía venía corriendo por los escalones, con un sombrero grande y un vestido fresco, se aferraba a la bolsa nerviosa, miro a Sarada de espaldas e inmediatamente supo que era la ex novia de Kawaki gracias a su intuición, no imaginaba que la vería tan pronto, o que se toparían cara a cara, o pensó en equivocarse, Kawaki solo había mencionado un color de cabello negro como la noche, además de piernas fuertes.
—¡Hola a todos!—Dijo saludando a la distancia con una gran sonrisa, dejando atrás a Sarada, dándole la espalda—No sabía que habría demasiadas personas, olvidé los obsequios—Mencionó en un puchero
Sarada se detuvo unos minutos para ver quien era esa chica ¿Otra hermanastra?
—¡Hola!—dijo Hinata, levantándose—Debes ser —Kawaki le susurró el nombre—Mía
—Sí estoy demasiado apenada por la intromisión, no quería arruinar su reunión privada y llegar con manos vacías, pero estoy tan contenta de ser recibida—Mencionó al escuchar las negativas y los halagos por estar presente—Oh, me temo que vine con una noticia tan llena de vida—Les mostró su dedo vendado— Kawaki tenía razón, las playas de aquí son increíbles hay muchos crustáceos, de todos los tamaño, lamentablemente esta fue debido a un incidente con una medusa—Soltó una risa demasiado pegajosa—Pero no se preocupen, ya me han atendido, de inmediato, por eso tarde un poco, es tan amable la gente de estos rumbos
—Un placer tenerte Mía—Dijo Naruto—Ven, acércate, conoce a toda la familia, él es mi buen amigo Sasuke Uchiha y su esposa…bueno…sí, su esposa, Sakura Haruno—Dijo rascándose la nuca—Esa chica por ahí es Sarada su hija y bueno ya habías conocido a mi hermana Karin y su esposo Sui…
—Sí es un placer conocerlos—Dijo Mía confirmando la presencia de Sarada, estaba un poco molesta debido a esa sorpresa, Kawaki no había mencionado que Sarada estaría ahí, pero imagino que lo buscaría a su regreso
Sus miradas se cruzaron, Kawaki no esperaba verla, no podía creer que estuviese ahí, parada, frente a él, después de tanto tiempo y sin tener contacto, todo parecía irreal. Ambos tragaban con dificultad, pero ninguno quería ceder en ese juego de miradas, Sarada esperaba que se levantara y le diera una explicación. ¿Por qué fingió que no la conocía?
¿Acaso no significaba nada su pasado?
Espero durante unos segundos más, hasta que vio como Mía lo abrazaba y le daba un beso empalagoso en la mejilla, y luego la miraba con una sonrisa, Sarada se dio media vuelta, antes de poner un rostro completamente herido, mordiendo con fuerza su labio evitando soltar queja alguna. ¿Era su novia? ¿Por eso la estaba negando?
Los pensamientos intrusivos no tardaron en aparecer haciendo que su cabeza pensara de más las cosas, se retiró de ahí a un lugar más despejado.
Necesitaba irse, alejarse, dejar aquella imagen atrás. Quería olvidar lo sucedido, repetirse a si misma que era más valiosa su protección a enfrentarlo, era más valioso protegerse que lastimarse con una relación indefinida.
Habían pasado minutos, solo estaba jugando con una vara decidiendo si avisarle a su mamá y Sasuke si se retiraba o se quedaba ahí, emocionalmente estaba jodida, sus sentimientos la tenían confundida, sabía que si se quedaba más tiempo exigiría respuestas porque simplemente no podría con la carga de la duda; Pedía internamente que él tuviera la iniciativa para darle una explicación más propia, el punto de vista de la relación que tuvieron, tenía demasiadas dudas. ¿Qué paso con Sumire? ¿Sumire le habrá dicho del estúpido juego? ¿Es por eso por lo que se olvidó de ella? ¿Estará enojado, ofendido?
Pensó que no le podrían arrebatar aquello que fue lindo para ella, pero se había equivocado, como en otras ocasiones, odiaba perder el control de las situaciones, tener que imaginar finales alternativos para calmar la ansiedad, tener que saborear falsas respuestas para evitar hacer un escándalo.
Con Boruto pudo controlarlo, nadie sabía que se conocieron, nadie sabía de lo que hubo entre ellos, pero ¿Por qué con Kawaki tenía que doler? ¿Por qué no podría ser así de sencillo? ¿O si podía serlo y ella hacía un escandalo enorme?
—¿Perdiste tu hierba?—Le dijo su padre detrás de ella, se sorprendió y abrió los ojos como platos, se había olvidado de esa mentira—Toma, pero no le digas nada a tu madre—Le dio dinero
—No se supone que debas hacer eso—Le dijo Sarada, cerrando la mano de Sasuke
—¿No?—Cuestionó, nuevamente dispuesto a tomar nota de sus acciones como padre
Sarada soltó una risa estúpida—No, se supone que debas estar enojado porque consumo
—¿Debería? Yo también lo hago ¿No sería algo hipócrita?
—Lo sería—Dijo Sarada, aun así, le regreso el dinero—pero ya puedo disponer de mi propio dinero, así que podría comprarme mi hierba
—La hierba que compras tiene un olor desagradable—Recordó el día en que la conoció
—No te preocupes sé cómo hacerle—Le dijo, mirando nuevamente al suelo—Pero…ese collar me lo había dado Utakata, no es que importe mucho, pero significa algo, lo que me preocupa es que Hima es una niña pequeña, y muy inocente, no me gustaría que—Negó no sabiendo que inventar
—¿Quieres que regresemos a buscarlo?
Sarada negó—Ni siquiera estoy segura de que lo haya perdido, a penas note su ausencia…y de solo imaginarme que alguien más lo pueda tener… no lo sé, pero fue algo especial
—¿Estás hablando de Utakata?—Pregunto con seriedad—Debes extrañarlo
Sarada reaccionó nuevamente, digiriendo las palabras que acababa de soltar—No, no, no, es solo que, todo este tiempo tuve una mala imagen sobre él—Esta vez si mencionó lo que verdaderamente pensaba de su "padrastro"—Y solo de recordar que me consideraba en el mismo plano que sus hijas fue, bueno, me hizo sentir especial—No mentía, y se sentía ridícula por el trato que le daba anteriormente—y completamente ridícula por no poder apreciar eso, creo que el perder algo me hizo darme cuenta de muchas cosas y estoy realmente muy confundida—Admitía que estaba en un momento vulnerable, abriéndose con Sasuke, dejándolo ser parte de
—Supongo que esto podría ayudarte a sobrellevar todo lo que sucede, solo no le comentes a tu madre—Dijo sacando una cajita de su pantalón, la abrió mostrándole la purple kush —He tratado de empatizar respecto a los sentimientos que van surgiendo en tus momentos, o al menos trato de hacerlo, no debe ser sencillo hacerle frente a toda la situación tu sola, en conclusión, fue una de las figuras paternas que tuviste con una relación conflictiva
Sarada empezó a armarlo con delicadeza, sonriendo
—¿Cargas esto la mayor parte del tiempo?—Sarada le mostro el porro evadiendo el tema de los sentimentalismos
—Solía tener ataques de ansiedad durante las noches, esto es algo que me funciona
—¿De verdad?—Le pregunto Sarada viendo como lo encendía y le daba el toque
—Es algo común—Dijo—Ya no los tengo, pero debo estar anticipado
—Ey tío Sasuke ¿Qué tal un partido de tenis?—Llego Boruto de impertinente
Sasuke le hizo la seña de que invitara a Sarada
—No creo que Sarada pueda ver la pelota, está demasiado ciega para poner atención
Sarada le dio una mirada fría a Boruto, detrás de él venía Kawaki con otra raqueta. Sarada sacó el humo tosiendo, veía como sostenía la mano de aquella chica rubia, como si hubiese depositado la confianza que le restaba en ese agarre, era fuerte, difícil de romper, no parecía frágil y ante la mirada curiosa pareció sostenerlo con más fuerza como si quisiera darle un mensaje.
Y claro que se lo dio, él tomaba su mano como si ella fuese lo único que importara en ese momento y la miraba desde arriba, ella solo lamento intentar mantener una relación en tiempos tan caóticos, pero sabía que estas muestras de afecto estaban de más.
—¿Eso es marihuana?— Pregunto Mía alarmada, intentando tener la inocencia del mundo en ese tono de voz—¿Es legal consumirla aquí?
—No—Dijo Sasuke, levantándose de ahí, sacudiéndose—Vamos a jugar
Caminó lejos de ahí dejando a Sarada con el porro
—Debería estar resentido por eso—Le mencionó Boruto—pero realmente estoy celoso
Le dijo quitándole el porro—No me interesa lo que tengas que decir—Le dijo Sarada
Kawaki se acercó—Yo los esperaré allá—Mencionó Mía—No quiero que mi ropa se apeste
—¿Por qué?...—Dubitativa se armó de valor para la confrontación, pero aquel le impidió decir una palabra más interrumpiéndola, quitándole el porro a Boruto
—Porque pin/ches puedo—Le dijo dándole el toque—Ahuevo, sí quieres te la pagó, no hay bronca—Dijo altanero, molestando a Sarada
—No tengo problema alguno en compartir—Menciono—pero si me molesta hacerlo con alguien que no sé dónde ha puesto la boca
—Wow Sarada eso sonó muy odiofobico
—Prejuicioso—Le corrigió entre dientes
—Sí, sí, eso
La esperanza la había mandado al carajo en un par de segundos con respuestas que no tenían nada que ver con su problema pero hacían mención a ello, tenía demasiadas dudas acerca de lo que sabía, y de lo que ignoraba, pero sus ganas de preguntar y obtener respuestas se habían esfumado. Se levanto el cabello en una coleta sintiéndose rebasada.
—¿Qué le paso a tus lentes?—Pregunto Kawaki, observándola detalladamente, ella ya no quería responder, no quería ser grosera con alguien que estimaba mucho, pero la había lastimado con sus respuestas con poco tacto, o ¿Acaso ella pensaba que aún merecía el trato especial que el le brindó?
—Ha eso—Dijo Boruto, metiéndose sin darse cuenta—Tu sais (tú sabes)—Mencionó mezclando palabras en otro idioma—, estábamos aquí, luego allá, rodamos, se rompieron los lentes, bueno caí arriba de ellos, hubo rasguños, y asa y…—Se dio cuenta que no estaba explicando nada
La tensión se sentía y no se despegaban la mirada, haciendo sentir incomodo a Boruto, él sabía que sobraba, pero estaba seguro de que ante el primer paso o la mínima intención de irse ambos lo detendrían con cualquier pretexto, los veía a ambos, y se atrevió a preguntar
—Vous vous connaissez?—Carraspeó e hizo la pregunta—¿Ustedes se conocían?—Respondieron con un NO al mismo tiempo—Porque parece que sí—Intento empujarlos a la verdad sin tener que decirlo tan directo
—Dije que no—Sentenció Kawaki
—Puede que lo haya confundido—Mencionó Sarada, molesta
—¿Por qué preguntaste por los lentes?—Nuevamente quería orillarlos a la verdad
—Es demasiado obvio que es para evitar la incomodidad de esta conversación
—Así es
Kawaki le regreso el porro a Sarada y dio media vuelta, ella soltó el aire, como si de un gran peso se tratara. Nuevamente se sentó en las escaleras, viendo hacia la entrada ¿Cómo iba a tolerarlo? No tenía a nadie con quien hablar de su regreso, Denki la había abandonado, Boruto era su hermano, ella convivía con la familia de él. La persona que se le vino a la mente fue el idiota de Inojin, ese enclenque narciso no podría ser la persona indicada, pero no tenía a alguien más ¿Su mamá? ¡No!, su mamá ni le advirtió de Kawaki, ¿Por qué no lo hizo? Ella ya lo había visto antes ¿No podía saber que era hijo de Naruto?
Reviso el mensaje que le había enviado su padre "escóndete", maldijo y empezó a caminar entre el jardín, con Boruto detrás de ella. Sus padres ya se iban, y nuevamente maldijo, intento darle el porro a Boruto pero este negó, devolviéndoselo.
—¿Por qué estas mezclando palabras otra vez?—Le pregunto Sarada
—Son situaciones incomodas—Mencionó nervioso
—Me llevarás a mi casa—Mencionó Sarada
—¿Qué? No voy a manejar estando high
—Esta bien me iré caminando—Mencionó Sarada viendo como sus padres subían al auto
—No me digan que se están tocando a escondidas—Mencionó Suigetsu, sorprendiéndolos detrás de unos arbustos, ambos se sobresaltaron
Suigetsu le quito el porro a Sarada—Pude olerlo a kilómetros de distancia—Dijo caminando a otra dirección—Es mejor que los dos finjan manosearse porque ahí viene la mamá de Boruto
Los alertó, y ambos chocaron sus cabezas, no sabiendo que hacer. Según Boruto su madre sabía que fumaba hierba, pero a los ojos de Sarada era mentira, la madre de él era demasiado sobreprotectora, no dejaría que el niño de sus ojos estuviera malviviendo.
—¿Qué están haciendo ahí?
— Tu sais —Dijo nervioso—Buscando el collar de Sarada—Agradeció el no decir que se estaban manoseando
—¿En los arbustos?
—Sí es que, bueno—Mencionaba nervioso
—Boruto me arrebato el collar y lo arrojo acá
— Est un mensonge—Carraspeó nuevamente—Es mentira
—si es cierto—Dijo Sarada entre dientes
—Bueno, arrojar y arrebatar son palabras que no me gustaría escuchar frente a ti madre, sabes que soy un caballero y que Sarada exaspera un poco en los hechos
—Sí porque históricamente las mujeres siempre hemos sido las locas que engrandecen las trivialidades masculinas—Mencionó irónicamente
—¿De nuevo Sarada? ¿Qué te he dicho de utilizar un lenguaje rimbombante? ¡No te escuchas más interesante! ¡¿Quieres que siga hablando un idioma que no comprendes para que sepas como se siente?!
—No es mi culpa que tu media neurona no logre comprender ni analizar mis discursos, deja de desviar el tema y acepta que eso es lo que hiciste, además hablar en otro idioma demuestra un ejercicio de poder
—Niños, niños tranquilos
—Tranquila—Dijo Sarada entre dientes
—No empieces a cuchichear—Le dijo Boruto
—No es de tu interés lo que haga o no haga—Mencionó con los brazos en la cintura
Hinata volteó hacia Kawaki, quien veía a distancia, ella hizo una seña de "Te lo dije, estos dos son insoportables". Si su relación con Sarada hubiese seguido, ¿Realmente esa sería la relación con Boruto? ¿Qué es lo que hubiese pasado? ¿Boruto se hubiese enamorado de ella?
Mía lo saco de sus pensamientos.
—¿Por qué no me dijiste que ella estaría aquí?
—No tenía una pu/ta idea —Dijo seco
—Esto va a ser aún más complicado—Dijo recargándose en la mesa, metiéndose la paleta a la boca—¿Quieres que finja ser ella?—Mencionó con burla, recordándole lo que había sucedido
—Fue un pu/to accidente, además eso no fue lo que acordamos, solo cállate con ese pu/to tema
—Tengo sentimientos, mie/rda, a pesar de que estoy consciente de lo que significa nuestra pu/ta relación, sabes que es imposible apagar mis pend/ejos sentimientos y preocupaciones respecto a ella; Sabes que no fue un pu/to accidente que la mencionaras cariño
Kawaki la miro
—No es un pesar poder admitir que estoy un poco celosa de esa chica, como mie/rda pudo ganarse a alguien como tú, pero…me alegra que pueda estar presenciando tu crecimiento, porque al fin y al cabo es ayuda mutua la de nosotros—Le dio un beso en la mejilla
—¿Dónde está la maldita chica dulce?
—Sigo trabajando en ello cariño, claro que siempre de la mano de dios—mencionó—él me va a guiar en mi camino de redención
Kawaki se había resignado a ser el salto de las chicas, para que pudieran conseguirse una mejor pareja, un mejor estilo de vida; Se resignó por un momento a ser el auto de escape, aquel temporal, un tipo desechable, sin propósito alguno más que ese. El hijo desechable, el amigo fantasma, todo eso lo había atormentado durante algún tiempo, hasta que conoció a Mía, la historia, el camino de la sanación, del perdón, y pensó en que tal vez ambos se podían enseñar, a dejar ir y a perdonar el pasado, y les estaba resultando, hasta que ambos vieron a Sarada y supieron que iba a ser un impedimento en su terrible y angustiosa historia. Tuvo que fingir que no la conocía, era su deber, Boruto se había enamorado de ella, y nuevamente, trajo a colación aquel sentir de ser desechado en cualquier momento, sentirse reemplazable.
Esta familia le había dado la estabilidad que tanto pedía, las problemáticas cotidianas y banales que añoraba, pero, aún así la espina de estar de más siempre estuvo presente, y revivirla sabiendo que su madre podría enterarse de la historia detrás de él y Sarada lo estremecía. Recordó como se había puesto cuando Delta le rompió el corazón a Boruto, y lo que les costó ayudarlo, también cuando le rompió el corazón Sarada, pero no entendía este sentido ambivalente de querer estar con ella a pesar del paso del tiempo, no entendía los celos incomprendidos, o esta obstinación en sus manos por intentar tocar las suyas, sentir el calor, la suavidad de las de Sarada, el olor de su cabello.
Miro unos segundos al cielo estaba despejado sin ninguna nube alrededor, lanzó un enorme suspiro, y nuevamente la observó, ver la expresión de su rostro al pelear con Boruto, esa mirada indignada acompañada de una frase irónica, trato de despedirse a la distancia, dedicarle unas palabras, convencerse a si mismo que la separación había llegado al punto de maduración y que tendría que arrancar ese fruto antes de que se pudriera, aunque eso significaba comerse su relación y nutrirse de lo vivido.
