Capítulo XVII:
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PÁRAMO
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En otro universo todo nos salió bien.
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Hay tres partes en la relación de Naruto y Sakura;
(1) El amor de mi vida.
(2) El punto de quiebre.
(3) El odio sin retorno.
Pero hay una cuarta etapa a la que ambos siempre quisieron llegar y quedarse. Para siempre.
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(4) El felices para siempre.
―Sasuke, levántate―
―No quiero―
Sakura largo una risita divertida ingresando al dormitorio, acomodo aquel hermoso vestido color azul y se sentó en el borde de la cama acariciando sus cabellos negros, el perfume a cereza inundó el ambiente.
―Vamos. Es el último día de clases ― Hablo con una sonrisa y él abrió sus ojitos negros observándola de reojo ―Mañana dormiremos hasta la hora que queramos―
Sasuke sonrió. Como amaba la pelirrosa esa sonrisa.
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(3) El odio sin retorno.
―Sasuke, no― Chillo nerviosa.
El móvil salió disparado estrellándose contra la pared más cercana y haciéndose mil pedazos. Sakura lo observo asustada, los ojos de Sasuke habían dejado de ser negros eran rojos ahora.
―Voy a matarte― La amenazo, Sakura retrocedió poniendo ambas manos entre ambos como si esa simple acción fuera a detenerlo ―No vas a dejarme nunca―
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(1) El amor de mi vida.
― Naaaruuutooo―
El rubio largo una risita baja al verla en ese estado medio ebria, el vestido rojo se subió levemente por sus piernas cuando el Uzumaki pasó sus manos por la cintura de la pelirrosa y la atrajo a él, tenía los ojos muy brillosos y las mejillas sonrojadas. No debió haberla dejado beber tanto ponche de huevo esa noche.
―¿Me quieres?―
Su voz eran tan dulce, tan cálida que de solo oírla Naruto sabía que nada malo podía pasarle. Casi era media noche, escucho los murmullos de dentro de la casa pero prefirió ignorar a su familia unos minutos más.
―Naruto― Lo volvió a llamar mas seria y él dejó de ver las luces en el cielo anunciando el nuevo año para verla a ella, como lo había echo desde que la vio por primera vez en su vida ―¿Me quieres?―
¿Quererla? Naruto la amaba. La amaba tanto que le dolía.
―Para siempre, Sakura―
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(3) El odio sin retorno.
El corazón se le iba a salir del pecho, las manos le temblaban y sudaba frio. Luego de que Sasuke le colgara el móvil, Naruto devolvió unas quince veces las llamada pero ella nunca contesto. Tomo las llaves del coche de su padre y salió disparado de la casa. No podía dejar que Sasuke lastimara a Sakura.
―No le hagas nada― Rogó apretando el volante entre las manos.
Frunció el ceño clavando la vista en la ruta desierta a esa hora y apretó el acelerador con mas fuerza, su pie se hundió en ese pedal y las gotas de lluvia comenzaron a caer sobre el parabrisas.
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(2) El punto de quiebre.
―Por favor― Lloro, Naruto frunció el ceño enojado ―¿Podemos hablar? ― Pidió.
Naruto quiso decirle que no, que se fuera y lo dejara solo pero la vio temblar de frío apretando ambos brazos entorno a su torso y las gotas de lluvia resbalaron desde su cabello húmedo hasta su pecho, la holgada sudadera color rosa se pego a su cuerpo de lo mojada que iba, aún llovía.
―Pasa― Susurro abriendo más la puerta.
Subieron en silencio hasta el dormitorio del Uzumaki, eran cerca de las dos de la mañana y sus padres dormían en el dormitorio de junto, Sakura ingreso en silencio al dormitorio, la habitación estaba en una semi oscuridad solo iluminada por la lamparita de noche sobre la mesita de luz. Las gotas de agua chocaron contra el vidrio de la ventana y ella se volteo a verlo temblando de frío.
―Te traeré una toalla― Hablo el rubio dando media vuelta y encaminándose a la puerta de salida.
―No te vayas― Naruto se detuvo aun dándole la espalda ―Necesito que me escuches, por favor―
El rubio volteo a verla, se arrepintió de inmediato. Sakura se veía tan pequeña y frágil y eso solo lo motivo a besarla. La apretó de la cintura con fuerza y le metió la lengua hasta la garganta, ella se sorprendió pero le correspondió en seguida. Fue Naruto quien le quito la sudadera húmeda dejándola solo con el sostén y la tiro sobre la cama, la embistió aun con la ropa puesta y ella gimió entre sus labios.
―Te amo, Naruto―
Fueron esas palabritas que lo hicieron reaccionar. No. Sakura no lo amaba. Abrió los ojos clavándolos en ella y la observó llorar debajo de él.
―Déjame decirte lo que paso―
―Solo cállate― La interrumpió y se levanto de prisa de la cama, ella lo imitó ―¿Cómo pudiste hacerme eso?― Reprocho dolido y aguanto las inmensas ganas de llorar que tenia ―¿Cómo pudiste engañarme con Sasuke? ―
―Yo no quería. No recuero que paso― Gimoteo aproximándose a él.
Naruto apretó los puños furioso y un relámpago cruzo el cielo iluminado la habitación.
―Yo te creí― Reprocho llorando la Haruno ―¿Por qué tu no puedes creerme?―
Naruto clavo sus ojos azules en ella, tenia el cabello mal cortado por sus hombros y pegado a su rostro de lo mojado que estaba, el maquillaje corrido, los labios rojos y esos enormes moretones en su pecho y brazos de color morado.
―¿Por que no confías en mi? ― Chillo y avanzo unos pasos hacia él ―Yo te perdone―
Naruto retrocedió.
―Pero yo no― Hablo serio.
La vio tomar la sudadera del suelo y correr a la salida, ni siquiera se molesto en bajar al living para abrirle la puerta de salida, solo se quedo allí de pie frente a la ventana observándola correr bajo la lluvia alejándose de él.
Tenía esos enormes moretones y golpes en el cuerpo y ni así fue capaz de confiar en ella.
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(3) El odio sin retorno.
Apretó el volante con bronca, solo oía el sonido de la lluvia chocar contra el techo del coche.
¿Cómo había sido capaz de no creerle aquella noche?
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―Sasuke, por favor―
Sintió la mano del azabache en su mejilla, el sonido hueco retumbo por todo el departamento. Sakura gimió de dolor al caer al suelo mareada del golpe y sintió el sabor a óxido bajar por su garganta. El azabache se aproximo a ella sin dejar de verla a los ojos.
―Se que estuvo mal― Comentó el pelinegro agachándose hasta quedar a su altura, apoyo una de sus rodillas en el suelo y estiro la mano derecha para poder quitar los cabellos color rosa que se pegaban a su carita ―Pero tú te lo buscaste―
Las primeras lágrimas bajaron despacito por sus mejillas, Sasuke se levantó del suelo y lo vio abrir todas las hornallas de la cocina, el olor al gas se impregnó en su nariz drogándola por completo.
―¿Qué haces? ― Pregunto asustada.
Él sonrió volviendo a su lado. Ese no era Sasuke.
―¿Es por Naruto?― Pregunto serio, Sakura cerró los ojos cuando el se acomodo entre sus piernas ―¿Aun lo amas?― Ella tembló llorando más fuerte ―¡Contesta! ―
Sakura pego un saltito al oírlo gritar y clavo sus ojos verdes en él.
―Lo siento― Gimoteo ―Si estoy enamorada de Naruto― Le confeso y cerró los ojos con fuerza cuando el Uchiha frunció el ceño furioso.
La volvió a golpear. La sangre se impregnó en las paredes blancas cuando ella tosió.
―Estas confundida― Le susurro al oído ―Tranquila. Ya casi es hora de irnos―
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Apenas podía ver en la oscuridad del camino y la lluvia no ayudaba. Maldecía vivir tan lejos del departamento del Uchiha. Frunció el ceño enfocando la vista y apretó el volante con fuerza cuando el coche patino en el pavimento.
―Carajo― Se quejó bajando la velocidad, a ese ritmo moriría antes de llegar a la casa de Sasuke.
El móvil vibro sobre el asiento del copiloto, Naruto desvió la vista observando la pantalla con una mínima esperanza que fuera Sakura.
No lo era.
Hinata.*
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―Tú me perteneces―
―No― Grito y apretó los puños furiosa―¡Aléjate de mí!― Chillo golpeándolo con fuerza.
Sasuke no se lo vio venir y ella estrello su puño en su nariz, levantándose de prisa del suelo y arrinconándose a la mesada de la cocina. El olor a gas seguía saliendo del horno. Sasuke se levantó del suelo observándola con odio y unas pequeñas lágrimas bajaron despacito por sus mejillas tras el fuerte golpe de la pelirrosa.
―He intentado ayudarte― Hablo en voz baja la chica retrocediendo despacito y apoyo ambas manos en la mesada en un vano intento de buscar algo con qué defenderse ―Yo solo quiero que estés bien. Podemos olvidar esto, no se lo diré a nadie. Yo― Tartamudeo entre lagrimas ―Quiero ser tu amiga. Quiero estar para ti―
―Tú solo eres una maldita puta con la que puedo hacer lo que se me da la gana ― Dijo con desprecio y se le tiro encima.
Sakura choco contra la mesada, escuchó el ruido sordo que provocó aquel portátil de cuchillas al caer al suelo junto con unos platos y cosas que había sobre la mesada. El Uchiha se acomodó sobre el cuerpo de la chica y Sakura sintió las manos de Sasuke apretar su cabeza con fuerza, observo esos ojos sin sentimientos y él sonrió de lado antes de darle la cabeza contra el suelo unas tres veces, dejándola aturdida y dolorida.
―Sasuke, no― Gimió debajo de él.
Veía borroso y sentía la sangre bajar despacito por sus oídos.
―Por favor, detente ―Le pidió en un susurro ―Haré lo quieras―
―Esto es lo que quiero― Dijo sádico apretando los dientes ―Quiero― Le susurro rozando sus labios ―Que abras las piernas y te calles―
Sakura tembló cuando le levanto la remera hasta la cintura y se desabotonó sus pantalones, la apretó con su propio cuerpo dejándola sin aire y metió las manos por su ropa interior desgarrándolas para poder quitárselas.
―No grites― La amenazo.
―Sasuke― Lloro.
Él la penetro de golpe y la apretó contra el suelo para poder embestirla, Sakura lloró con amargura.
―Ojalá nunca te hubiera conocido―
Él largo una risita baja.
―Pero lo hiciste y nunca te vas a poder deshacer de mi―
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Las llantas chillaron cuando pego aquel volantazo, solo quedaban cinco cuadras y llegaría al departamento del Uchiha.
―Sakura espérame―
La lluvia se intensificó. La calle estaba empapada. Los caminos se cerraban pero Naruto no pensaba bajar la velocidad. Ya le fallo una vez, ya la había abandonado una vez. No volvería a dejarla sola.
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―Siempre serás mía ― Comentó apretando su rostro con una de sus manos obligándola a mirarlo.
Sakura respiró entre cortado por la falta de aire cerrando sus ojos y Sasuke apretó con más fuerza sus dedos sobre las mejillas de la chica.
―Mírame ― Murmuro observándola con el entrecejo fruncido ―¡Mírame maldita sea! ― Grito.
Sakura clavo sus ojos llorosos en él, estiro la mano sintiendo el metal bajo sus dedos. Sasuke frunció el ceño confundido al verla sonreír.
―Ya no cuidare de ti―
El cuchillo.
― Molestia―
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El coche derrapo.
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Sakura se acurrucó aún más en aquella sudadera holgada color negra, lo único que destacaba en ella era su estampado, esas nubecitas color rojo. Esa sudadera definitivamente no era de Sasuke.
Escucho a lo lejos el sonido de las sirenas y varias personas pasaron corriendo a su lado pechándola en el proceso. Sus ojos verdes se clavaron en el edificio frente a ella. La lluvia empapó sus cortos cabellos color rosa.
―Señorita. Señorita―
Sakura desvió la vista al oficial a su lado, parpadeó varias veces y sintió el calor en sus mejillas cuando aquel hombre la aparto del lugar llevándola hacia la ambulancia.
―¿Está bien?―
Ella asintió y volvió a observarse el edifico en llamas.
―¿Usted vivía aquí?―
Sakura negó con la cabeza.
―Bien. Tome― Hablo el oficial entregándole su móvil, Sakura lo miro confundida ―Llame a alguien que pueda venir por usted―
Sakura apretó el aparatito entre sus manos y marcó de prisa aquel número telefónico que recordaba de memoria. Sonó una siete veces antes que atendieran.
―¿Naruto?―
―Naruto acaba de tener un accidente―
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(4) El felices para siempre.
Sakura lo observo orgullosa cuando bajo del escenario con aquel diploma entre sus manos, el pelinegro se aproximó de prisa a ella y sintió los brazos de la chica apretándolo con fuerza por los hombros.
El aroma a cerezas inundó sus pulmones.
―Estoy muy orgullosa de ti, mi amor― Él sonrió ―Te amo mucho, Sasuke―
―Yo también te amo― Dijo con una sonrisa observándola a los ojos ―Mamá―
Sakura largo una risita baja tomándolo de la mano y lo obligo a avanzar a la salida del Colegio.
―Vamos. Tu papá nos espera a la salida―
El pequeño asintió tirando de la mano de su madre y ambos se escabulleron entre las personas logrando llegar a la salida. Aquel coche que ambos conocían a la perfección estaba estacionado a media calle, Sakura sonrió al verlo bajar del vehículo, siempre tan atractivo y el pequeño se le escapo de las manos corriendo en dirección a su padre.
―¡Papá!― Chillo tirándose a sus brazos y el adulto lo atrapó con fuerza haciéndole cosquillas en el proceso.
La pelirrosa río acercándose a ambos y apretó el diploma entre sus manos.
―Hoy oficialmente el pequeño Sasuke paso a primer grado― Comentó con una sonrisa.
―Que orgullo― Hablo el adulto y paso su mano libre por la cintura de la pelirrosa para acercarla a él ―También estoy orgulloso de ti, Sakura―
Sakura sonrió observando a los dos hombres de su vida, paso la yema de sus dedos por la mejilla de su hijo en una caricia y con el brazo libre abrazo al hombre a su lado. Clavo sus ojos verdes en él y sonrió.
―Te amo tanto― Suspiro besando su mejilla, el pequeño cerro los ojos avergonzado de la escena que hacían sus padres ―Naruto―
El rubio la miro agradecido de tenerla. De tenerlos a ambos. Aunque ese pequeño no llevara su sangre, Naruto lo amaba como si fuera propio. Como lo hacía desde hacía seis años, desde que Sakura le confeso llorando que no solo había sido la causante de la muerte de Sasuke y del incendio de su edificio sino que además esperaba un hijo del Uchiha.
―Yo también te amo, Sakura―
Para siempre.
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the end.
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