Día 4: Manualidades juntos

Como demonios había terminado en aquella situación, era un castigo por demás absurdo. Él no era un niñero, pero ahora estaba ahí sentado en una mesa junto a Eri, pintando mascaras para el día de brujas.

—Soy un tigre—Dijo Eri poniéndose su antifaz con líneas pintadas en naranja y negro, aun le faltaba bastante, pero ella estaba sumamente emocionada con aquello.

En frente de ambos, se encontraba Uraraka, dibujando unas alas de mariposa en su antifaz, ella estaba muy concentrada dibujando las líneas de las alas. Aizawa sensei le dijo que los acompañara para que Bakugo cumpliese su castigo, pero parecía más entretenida con su antifaz que en lo que estaban haciendo Bakugo y Eri.

—Kaachan, no has hecho nada—Dijo Eri viendo su máscara sin pintar.

—No voy a hacer manualidades—Dijo un poco tosco.

—Pero Sensei dijo que...

—Dijo que te cuidara, porque estoy castigado, mas no dijo que tenía que hacer una tonta mascara—Bakugo se levantó, al mismo tiempo que Uraraka.

—Termine—Dijo animosamente la castaña.

—Es muy bonito Ochako chan—Eri menciono levantándose sobre su silla.

Uraraka se acercó mucho a Bakugo, haciéndolo sonrojar, pero lo que estaba haciendo realmente era ponerle el antifaz, Bakugo estaba algo enfadado por lo que la castaña había hecho, como se le ocurría acercarse de esa manera y luego ponerle esa cosa ridícula.

—Te queda perfecto—Dijo Uraraka sonriendo animosamente.

—Es una tontería.

Bakugo se quitó la máscara y ahora fue el turno de acercarse demasiado a la castaña. No se lo esperaba, se acercó demasiado que podía oler su perfume...jamás...se había dado cuenta de que el rubio...oliese tan bien...

Estaba algo sonrojada por aquel acercamiento, que tuvo que cerrar los ojos para no verlo. Después sintió que apresuradamente Bakugo se alejó.

—Te queda mejor a ti. Parece un hada ¿No, Eri? —La pequeña vio a Uraraka con su antifaz de mariposa.

—Eres hermosa Ocha—Eri dijo alegremente mientras daba un saltito en la silla.

Bakugo se apresuró a bajarla de la silla, sabía que si se caía lo culparían. Bakugo le dio su antifaz a Eri y dijo que iría por jugo. Le dijo que dibujara algo que combinara con el de Uraraka, y Eri estaba feliz por ello.

Pero Uraraka no entendía por que le daba esas señales, acaso ¿Bakugo estaba coqueteando con ella?


Hola mis estrellitas, ya vamos en el día 4, apartir de aquí seran fanfics que no habia publicado en esta plataforma