Descargo de responsabilidad: no poseo yu-gi-oh ni high school dxd
La ciudad de kuoh no era ruidosa, eso era algo que red noto inmediatamente al llegar por primera vez a la ciudad, pero, que no fuera ruidosa no explicaba el nivel de silencio que reinaba en este momento.
Ni un automóvil circulaba por las calles y por las aceras solo se podía ver a una a solo un par de personas caminado apresuradamente hacia sus hogares mientras que en sus expresiones se podía vislumbrar claramente el nerviosismo y miedo qué sentían en ese preciso momento.
"parece que la gente tiene miedo… supongo que es normal" rompió el silencio la asaltante D.D mientras caminando al lado de red mientras miraba a su alrededor "aunque con tantos milenios que tiene este mundo a su espalda, dudo que sea la primera vez que algo así suceda, ¿el mundo sobrenatural tendrá algún plan para estas ocasiones?"
"supongo, de alguna manera se han mantenido ocultos de la población en general, aunque sinceramente no entiendo el porqué" red suspiro antes de mirar a la asaltante "aun no puedo creer que esto este sucediendo"
La rubia solo le dio unas palmadas en la espalda en muestra de su apoyo.
Después de un par Minutos mas caminando por las vacías calles de distrito comercial de kuoh, red y su espíritu acompañante ven la repostería y para su suerte aun seguía abierta, segundos antes de entrar, la asaltante decidió volver a su forma incorpórea.
"lo lamento chicos, pero su celular no funciona, denme un momento y les doy su número" esas fueron las primeras palabras que red escucho al abrir la puerta.
Dentro de la tienda estaba repartida nobleza de sona, algunos de ellos comiendo de los postres que el propietario ofrecía, mientras que tomoji estaba rodeado por sona, tsubaki y una mujer de la que red se había despedido no hacia mucho tiempo.
El sonido de la campana resonó por la tienda cuando red abrió la puerta y todos los presentes se giraron a ver quien era la persona que había entrado.
"eeesto… ¿buenas noches?"
"red-kun" dijo tomoji con sorpresa mientras empezaba a caminar hacia el a gran velocidad y lo agarro en un abrazo de oso "¡Cuánto me alegro que estés bien, intente llamarte varias veces pero no contestabas"
"¡suéltame, jefe, suélteme!"
El corpulento hombre dejo de agitarlo ante sus gritos y lo bajo suavemente.
"ejem… lo lamento chico, pero realmente estaba preocupado, esa explosión fue justo en las vías que conectan a kuoh y Kioto"
"estas… estas bien enterado"
"Como no estarlo" tomoji señalo por sobre su hombro, viendo el lugar indicado, red vio el televisor que estaba en la cocina "los noticieros no tardaron en llegar… esto no es algo humano, ¿verdad?"
La televisión estaba silenciada y mostraba la vista aérea de todo el desastre, la angustia del periodista era visible mientras hablaba.
"… no…"
Red frunció el ceño queriendo saber mas del verdadero alcance y cual era la información que la gente común poseía, no había que ser muy inteligente para darse cuenta los desastres que esto conllevaba, pero no tenia tiempo para eso ahora mismo.
"realmente es un alivio que se entre bien, red-sama, o por lo menos se encuentra de una pieza"
"jin… ¿Qué haces aquí y con sona y los demás?" La vista del duelista se posó en la en la kitsune que ahora Ocultaba sus rasgos de zorro y vestía un elegante traje de oficina "se que es una tienda, pero…"
"lamento si mi visita le causa alguna molestia"
"no, no es nada de eso, solo sorprendido"
"es un alivio, cuando nos enteramos de lo sucedido inmediatamente le solicite permiso a yasaka-sama para ir en su busca y como no encontré rastros suyos en los alrededores, me dirigí hacia aquí bajo las órdenes de yasaka-sama"
"entiendo, aprecio tu preocupación… también debo decir que me viene bien que estés aquí" se detiene por unos segundos antes de mirar a sona y su nobleza "¿y ustedes?"
"acompañamos a jin-san" hablo sona acomodándose los lentes "debo decir que me sorprendió recibir una solicitud de la líder de la facción este de los yokai"
"por si te lo preguntas, fue una solicitud bastante simple" tsubaki dice después de su rey "simplemente una forma de contactar contigo"
"Así es, estaba a punto de darles tu numero cuando llegaste"
El duelista tomo una gran bocanada de aire antes de acercarse a una silla vacía para sentarse "aprecio su preocupación y todo, pero no es el único motivo, ¿verdad?" sentándose, se apoyo en la mesa con una sonrisa tensa.
"seria una mentira decirle lo contrario, red-sama"
"Por mi parte, quería preguntarte si tuviste alguna participación en lo ocurrido a las afueras de nakatsugawa"
"¿fue a las afueras de una ciudad?" susurro para si mismo mientras sus puños se apretaban hasta que sus nudillos se tornaron blancos, pronto recobro algo de su compostura junto a la sonrisa a la sonrisa forzada "¿crees que puedo lanzar ojivas nucleares o algo así?"
"sinceramente también me parece improbable… pero" nuevamente ajusto sus lentes reflejando la luz las lámparas antes de cruzar sus brazos "teniendo en cuenta tu estado y que saji junto a tomoe te vieron poco después de que esa explosión de energía cubierto de sangre, tengo algunas dudas"
Mirando su torso desnudo y a su chaqueta con sangre que posaba sobre la mesa al frente suyo, red se aclaro un poco la garganta antes de hablar "puede ser una coincidencia… a veces pasan"
"tienes razón, aun así eres alguien misterioso y te involucraste directamente en los problemas de Kioto, pareces tener una conexión con la líder de los yokai en aquella misma ciudad y apuntaron directamente al tren en el que viajabas"
"Vaya…" su el elocuente comentario de tomoji.
Mientras que red le lanzo una pequeña mirada a jin como si le preguntara el que le había dicho a la heredera de los sitri.
"es una joven inteligente, red-sama, solo le dije que viajabas hacia kuoh y por mucho que nos gustaría ocultar lo sucedido en Kioto, los rumores sobre un grupo desconocido que aparecieron a ayudar a los yokais se esparció" jin suspiro mientras tocaba su mejilla con mirada pensativa "obviamente yasaka-sama decidió que los rumores seguirían sin mayores detalles o un rostro… sona-san solo conecto los puntos"
Red solo bajo la cabeza y guardo silencio. si mas gente se enteraba de lo que sucedía en Grigori podría ser una buena excusa para una guerra. sabia que quizás exageraba, pero para él, era mejor equivocarse que tener razón.
"red-san, solo necesito saber que es lo que es lo que sucedió"
"¿Por qué tengo que decirte algo siquiera?" susurro con un tono irritado mientras mira la mesa con sus manos entrelazadas al frente suyo.
"¿disculpa?"
"Dije" levantando su cabeza de forma brusca mira a sona y a su nobleza. a pesar de que su gorra siempre cubría sus ojos a las demás personas, cada uno de los que recibieron su mirada sintió como un frio recorrió sus espinas dorsales "¿Por qué mierda necesito darles explicaciones a ustedes?, ¿Quiénes se creen para venir aquí mismo a exigirme algo?"
"Oye… red-kun" hablo tomoji sujetando el hombro del duelista con fuerza ya que parecía que iba a saltar en cualquier momento, si era marcharse o lanzarse hacia alguien el no lo sabia "no deberías hablarle así a tus amigos, estaban preocupados por ti"
"¿amigos?, son solo conocidos que están metiendo sus traseros donde no deben"
"Esta siendo demasiado grosero, red-sama, no se que fue lo que paso exactamente pero no le da derecho a hablar de esa forma"
"Tu no entiendes, jin"
"¡tu maldito!" grito saji enfurecido mientras se levantaba de su asiento con sus manos convertidas en puños "¿Quién te crees tu para hablarle así a la presidenta?, ¡ella te considera lo suficientemente importante como para haberse preocupado por ti en cuanto le dijimos que estabas herido incluso nos regaño por no ir a ayudarte en cuanto te vimos, así que discúlpate maldito hi-"
"¡detente saji!"
"pero vicepresidenta…" se quejo antes de ceder ante la mirada de tatsubaki y sentarse nuevamente mirando con ira al duelista, al igual que media nobleza sitri "….esta Bien…."
"Red-san" una mirada gélida se poso en red por parte de sona mientras acomodaba sus gafas "alguien acaba de atacar y destruir dos ciudades casi de forma simultanea, aunque no se puede confirmar una correlación entre ambas, tampoco se puede descartar" con un corto suspiro mirada del demonio se suavizó un poco "lamento si te estoy presionando en algo, pero esta situación podría tensionar las relaciones entre las facciones presentes aquí en Japón… y red-san, tu eres alguien involucrado en uno de los incidentes"
"espera… sona" hablo con su voz perdiendo completamente el tono irritado y amenazante por uno suave y apagado. en menos de un segundo la piel de red se puso mortalmente pálida y sudorosa, sus manos temblorosas pasaron por su rostro "¿dijiste… dos ciudades?"
Todos se sorprendieron ante el cambio tan repentino del duelista y por el aspecto enfermizo que había tomado. Sona, jin, tomoji y algunos otros de la nobleza sitri no pudieron evitar preocuparse por el estado mental de red ya que no era normal cambiar el estado de animo de forma tan drástica, incluso con la noticia que le habían acabado de revelar.
Pero había algo de lo que se dieron cuenta cada uno de los presentes en la habitación, algo que estaba casi confirmado por las reacciones del duelista, red parecía saber o como mínimo, sospechar quien estaba detrás del ataque en la segunda ciudad.
"A las 6:38 pm ocurrió el incidente en los alrededores de nakatsugawa, uno que probablemente fue sentido por todo Japón y los países cercanos " empezó a narrar los hechos tsubaki "y a las 6:39 pm fue atacado el centro de shibuya, esa es todo lo que sabemos junto a que ambos incidentes involucran participación sobrenatural"
Red se quedo inmóvil mira do al vacío por unos segundos al escuchar las declaraciones de la vicepresidenta del consejo estudiantil.
De repente todos saltaron sorprendidos ante el repentino arrebato del duelista.
"¡MALDITO PEDAZO DE MIERDA GALACTICA!" Grito mientras se levanto violentamente de la silla y le mando un potente golpe a la mesa enfrente suyo partiéndola en solo astillas "¡COMO NO PUDISTE MARTARME ¿AHORA HACES ESTO? VOY A DESASERME DE TI Y DE TODAS TUS MARIONETAS ASQUEROSAS ME IMPORTA MAS UN CARTA DE LA OSCURIDAD SE ACERCA QUE TU PUTO EJÉRCITO DE MIERDA!"
Incapaz de soportar la noticia de una segundo ciudad atacada la ira le consumió. Shibuya, uno de los barrios mas concurridos de mundo, red solo pudo imaginar cuantas vidas tomo la luz de la destrucción en solo unos minutos.
Sin atender a la razón ni a los gritos de sus espíritus o de cualquiera en la tienda para que se detuviera. empezó a caminar hacia la salida decidido a encontrar a la fuente de estas muerte y destrucción.
"¡red-kun, tranquilízate!" el primero en reaccionar fue tomoji quien se lanzó encima de el para detenerlo y apenas frenando su avance con su cuerpo mas grande y pesado "¡no puedes ir a ningún lugar a este estado, necesitas ir a un hospital!"
"¡¿calmarme?!" grito en respuesta intentado quitárselo de encima "¡¿Qué quien sabe que esta haciendo ahora ese psicópata genocida?, podría estar destruyendo otra ciudad en alguna parte del mundo ahora mismo!"
Logrando arrojar al dueño de la repostería de su espalda, rex iba a seguir con su camino hasta que de un momento a otro su cuerpo dejo de responderle y empezó a caer mientras su visión se tornaba negra, lo último que logro ver fue a jin a su lado.
Antes de que cayera al piso, jin suavemente le sujeto y lo recostó en el piso de porcelana.
"p-pero ¿Qué le sucedió?" dijo una chica de cabello blanco llamada momo aun sorprendida por lo que acababa de suceder.
"fue por lo de shibuya" le susurro tsubasa, una chica peliazul a su costado "parece que realmente le afecto esa noticia"
"Así es" habla tsubaki "y eso confirma que sabe quienes son los responsables de ambos incidentes…. Y también teme que siga con ellos" haciendo una pausa para meditar lo que pudieron entender del arrebato de ira que sufrió sombrero rojo, mira a su rey "presidenta, ¿deberíamos informar a la maou leviatán de esto?"
Sona no respondió, en cambio siguio mirando fijamente a jin junto a la forma desmayada de sombrero rojo mientras.
"Ay, ay" se quejo tomoji mientras se levantaba de entre las sillas con la ayuda de uno de los miembros de la nobleza sitri "gracias jovencita"
"¿se encuentra bien, señor?" pregunto la chica de cabello marrón llamada reya.
"Perfectamente, solo mis viejos huesos quedaron un poco adoloridos" dice con una ligera mueca. dándole una vez mas las gracias a la joven, se acerca a jin con una sonrisa nerviosa "dios, no sabia que el chico tenia tanta fuerza… miren que mandarme a volar"
"Red-sama estuvo entrenando duro durante su estadía en Kioto…. Acaso, ¿este era el motivo, red-sama?…"
"¿deberíamos llevarlo a un hospital, señorita?"
"no es necesario" jin mirando la mano con la que red había golpeado la mesa en su estado de cólera, Varias astillas se le habían incrustado y sangre brotaba de algunos cortes poco profundos, pero lo mas grave era la extraña posición de su mano.
"¿segura?, creo que no sea normal que el dorso de una mano se toque con el antebrazo"
"no se preocupe, tomoji-san, soy lo suficientemente capaz de tratar este tipo de heridas"
"esta bien, si necesitas algo me dices"
"agradezco su confianza"
dándole una pequeña inclinación de cabeza en agradecimiento, jin cambio su mirada hacia el grupo sitri que se había mantenido en relativo silencio, salvo algunas conversaciones sin importancia entre sus miembros.
"Sona-san… ¿podría pedirle que se retire por la noche?, con red-sama en este estado dudo que pueda encontrar respuestas a sus preguntas"
"presidenta, ¿Qué hacemos?, no hay garantía de que una vez que se despierte no vaya a marcharse"
"Lo se tsubaki" susurro mientras parecía meditar sus opciones "pero forzándolo no sacaremos nada de el, lo conozco lo suficientemente para saber eso… esta bien jin-san, pero dile que venga a hablar conmigo cuando esté mejor"
"entendido, pero no puedo garantizar nada, yo no puedo darle mas que una sugerencia"
"Eso es suficiente" Girándose a mirar a sus subordinados habla nuevamente "regresemos, aun hay mas trabajo por hacer esta noche"
Con esas palabras el grupo de demonios empieza a seguir a su líder hacia la salida hasta que solamente quedan tres personas dentro de la repostería.
Cuando red volvió en si, lo primero que vio fue el techo oscuro de una habitación desconocida que solamente era iluminada por la luz que entraba por la puerta entre abierta.
Después de pestañear un par de veces, lentamente empezó reconocer la habitación.
"el dormitorio que me presto tomoji"
aun desorientado por despertar, intento sentarse en cama pero una mueca de dolor tomo lugar en su rostro cuando se apoyo con su mano derecha.
"no debería usar su mano aun, red-sama" una voz sonó a la par que la puerta se abría y la luz de la habitación se era encendida "no pude sanar completamente su mano en esta hora, por lo que aun puede tener molestias al utilizarla"
Guardando silencio, lentamente levanta su mano adolorida y la ve cubierta en su totalidad por vendajes blancos.
"¿puede mover los dedos, le hormiguea la mano o la siente entumecida?"
Moviendo ligeramente los dedos y la mano con una mueca de dolor, finalmente niega con la cabeza.
"no, solo me duele un poco"
"bien, no presenta hinchazón así que deben de ser los nervios que aun siguen resentidos… algo totalmente entendible después de dislocarse la muñeca"
Evitando mirar a la kitsune, red mira hacia un lado con vergüenza.
"red-sama, me disculpo por haberlo detenido de una manera tan violenta, pero, dado que su ira fue lo suficiente para insensibilizar una luxación, debí de pensar rápido antes de que hiciera alguna locura"
"no te disculpes… me salvaste de una paliza mayor" dice con una risa seca imaginando lo que le habría hecho asaltante si hubiera tenido la osadía de invocarla. Es mas, cualquier otro espíritu con sentido común en ellos se abrían negado a ayudarlo "o la vida… gracias por frenarme de hacer una estupidez"
"De nada" con una grácil sonrisa y hace una pequeña reverencia "es mi trabajó"
"¿Tu trabajo?" alzando una ceja tras su gorra, red la mira con curiosidad "¿desde cuando?"
"Desde hace una semana aproximadamente, cuando yasaka-sama me solicitó el vigilarlo"
"je, y yo que pensé que era por que me habías agarrado cariño durante el tiempo en que me seguiste"
Riéndose de buena gana ante las palabras de red, lo miro por unos momentos antes de que su expresión se volviera mas seria.
"red-sama, ¿me va a confiar el porqué de esa reacción?"
"jin… ¿tienes lápiz y papel?... igual te digo algunas cosas mientras escribo"
Aunque curiosa por su petición, jin usa algo de su magia para convocar una libreta junto a un bolígrafo y se los entrega a red.
Inmediatamente el duelista deja la libreta en su regazo y empieza a escribir con su mano izquierda. Una mueca visible de molestia era visible en su rostro por escribir con su mano no dominante.
"si tiene algo que escribir, yo podría transcribirlo por usted"
"no, jin, lo que voy a escribir aquí solo lo tiene que ver yasaka y que ella decida si contarte algo"
"si es tan importante, ¿Por qué no va conmigo a Kioto y le cuenta usted mismo?"
"podría… pero te lo dejo a ti, realmente no quiero hablar una vez mas de esto" sintiendo la mirada dudosa de la kitsune, decidió explicarse mejor "estoy agotado y puede que no lo parezca pero soy bueno con los informes… una vez tuve que escribir uno de casi mil paginas… el precio por saltarme las clases teóricas durante todo el año…… Maldito crowler"
"¿no que una falta de esa tipo ameritaría expulsión?"
"je, debería pero… como decirlo…. ¿Nos llevábamos bien?, ¿estaban en deuda?" finalmente se encogió de hombros y siguio escribiendo "como fuera, no me expulsaron de la academia, en vez de eso me obligaron al informe, el cuál probablemente crowler ni se molesto en leer"
Red vio con una mueca su escritura, al no escribir con su mano dominante eran casi ilegibles. Con otro encogimiento de hombro siguio escribiendo lo mas rápido que podía, si un simple farmacéutico era capaz de entender la letra de un medico, un ser de mas de mil años iba a entender la suya.
"el punto es, que si sabes de que era mi academia entenderás lo impresionante que es un informe de ese tipo"
"el tema es que lo desconozco"
"Verás"
"Pero podríamos hablar de nuestras vidas otro día, red-sama"
"slifer, pensé que lo ibas a dejar pasar"
"lo lamento" dice con una sonrisa de suficiencia "pero no vas a huir tan fácil de ese tema. por mucho que me encantaría oír de su pasado, también quiero saber que le paso antes en la tienda, me prometió que me diría, aunque sea un poco"
"maldición" chasqueo la lengua algo molesto antes de suspirar y forzar una sonrisa temblorosa "dije que te iba a decir algunas cosas, no dije de que"
"eso es juagar sucio"
"vamos no arrugues esa nariz…. ¿Qué quieres preguntar?"
Mirando la mano vendada que descansaba en al costado de red, decide su primera pregunta.
"¿Era por esto que entrenabas tanto en Kioto?
Durante la siguiente media hora en la que estuvo escribiendo para yasaka, red le conto a jin lo sucedido cuando la luz de la destrucción le ataco, aunque restringió bastante información creando varios agujeros en su relato. no dijo nombres, características ni nada que pudiera dar luz a quien fue que lo ataco.
Jin noto estas las faltas en la historia haciendo que frunciera el ceño con cada vez mas preguntas que respuestas, pero sabia que no debía preguntar mas allá de lo que red le contaba. Su curiosidad era grande pero tenia que respetar lo que le decía y confiar el resto de la información a su líder.
Cerrando la libreta, red se la entrego a jin junto al bolígrafo.
"Eso seria… nuevamente gracias por todo"
"sin problema, red-sama"
"Por cierto, dile a yasaka que confió en su juicio en el tema de los orbes"
Sintiendo la mirada en su pecho, jin toca el collar que se había hecho con la piedra arcoíris que red le había dado antes de salir de Kioto esa tarde.
La piedra estaba gastada elegantemente en el centro de un collar trenzado meticulosamente de color rojo vibrante. mientras su luz multicolor brillaba tenuemente debido la falta de energía lumínica que le alimentara.
"entendido" contesto algo confusa "puede confiar en mi"
"por supuesto " levantándose de la cama, red agarra su chaqueta roja que reposaba sobre la cómoda "bueno, la sangre no se va a salir sola"
"En ese caso será me mejor que me retire, para hablar con yasaka-sama lo antes posible"
"Si, seria lo mejor"
"Por cierto, red-sama" dice mientras se se afirmaba en el marco de la puerta "deberías disculparte con tomoji-san por lanzarlo"
"Si… lo se" contesta rascando su cabeza "estoy avergonzado de como reaccione"
"también con sona-san y su sequito, fue bastante grosero con ellos"
"No fue tan malo, ¿verdad?... no dije nada grave"
"Quizás así lo vea usted, pero, es innegable que fue grosero y ha de disculparse con ellos. Red-sama, dijo esas cosas con su mente nublada en ira, simplemente por ese motivo debería disculparse"
Red se quedo en silencio mientras jin despedía con una reverencia y salía de la habitación para también despedirse de tomoji antes de marcharse.
Cuando finalmente salió de la habitación, jin ya se había marchado y se encontró con el hombre mayor tomando una taza de té verde. Mirando alrededor, red se fijo que la mesa que había rompido ya no estaba.
"¿Cuánto me va a costar?" dijo por lo bajo mientras iba hacia donde tomoji guardaba el botiquín de primeros auxilios para ver si disponía de alguna botella de agua oxigenada.
"no te preocupes por eso" dándole un sorbo a su te mira como red se sentaba al frente suyo en la mesa y estiraba su chaqueta en ella "tengo unas mas en reserva, así que no hay problema. Además no son muy costosas"
"Esta bien… gracias"
De repente el hombre se levantó y le arrebato la botella de agua oxigenada al duelista, solamente para abrirla y entregársela nuevamente.
"Esa señorita de traje me dijo que aun tienes la mano delicada y la botella estaba apretada" dice calmamente cuando sintió la mirada de su empleado.
"hmm… jefe… perdóneme por lanzarlo…. Y romper su mesa"
"no te preocupes muchacho, que estoy como un toro aun" hablo con una risa jovial antes de que se quebrará en un quejido mientras que se sujetaba la espalda "uno viejo…. ¡pero un toro al fin y al cabo!"
"Je, je, je… ¿Cómo puedes estar tan tranquilo después del destrozo que hice?"
"vamos, red-kun, le estas dando demasiada importancia" moviendo su mano, tomoji desestimo las palabras de red "lo hiciste enojado, estabas fueras de tus cabales y… solo costo un poco de dinero y un pequeño golpe"
"¿y eso es poco?"
"claro que lo es, un arrebato de ira… puede salir mucho mas caro" por unos momentos su mirada pareció perderse para segundos después volver a la normalidad "por eso estoy tan tranquilo"
"…."
"Red-kun, tuviste suerte de que te pudieran parar antes de hacer alguna estupidez"
"lo se, jefe, lo se"
"Me alegra escucharlo" guardando un silencio por unos instantes, el hombre dice con una sonrisa "entonces, ¿Qué sucedió?"
"Jefe… por favor, no quiero hablar de eso"
"no de eso, me refería a Kioto, ¿Qué paso allá, que hiciste, te gusto la ciudad? Ya sabes ese tipo de cosas"
"Oh, pensaba que era lo otro"
"no estoy interesado en saber sobre eso" terminado su té, se levanta y va a buscar una taza para red "solo serviría para preocuparme mas, ya sabes, solo soy el dueño de una pequeña repostería que ha visto mas cosas de las que debería. Además, estoy mas que feliz con solo saber que no fue corea del norte"
"¿Qué?... ¿corea del norte?"
"Claro, tu no has visto las noticias" llenando la taza de red y la suya del aromático liquido verde para luego volver a sentarse "están culpando a corea del norte, ya sabes ellos y su fetiche con los misiles"
'No tengo ni idea que es esta corea del norte, pero' pensó mientras golpeo su cabeza contra la mesa "slifer… porque no puedo tener una buena noticia"
"Vamos, quizás no suceda nada" trato de tranquilizar al duelista que se lamentaba miserablemente "no van a encontrar pruebas de nada y por mucho que el gobierno quiera encontrar culpables no puede declarar una guerra sin pruebas"
"Dios te escuche" se lamento por la situación tan delicada que se estaba formando "espera, ¿siquiera los dioses de este mundo son algo mas que tipos poderosos?"
"¿dijiste dioses?... ¿son reales?"
"¿supongo?... se que existe el dios de la biblia y los Japoneses"
"red-kun… no debes bromear con tus mayores"
"¿hmm?, lo digo enserio. Por ejemplo kouh esta controlada por demonios, demonios de los bíblicos para ser exactos"
Al sentir que la silla de tomoji se movía de forma abrupta, red finalmente levantó la cabeza de la mesa para poder ver al hombre
"¿Qué paso?"
"red-kun, voy a salir un rato, tengo que comprar una biblia y creo que había una iglesia por aquí, le voy hacerle una visita"
"¿Cómo?"
"que tengo que comprar una biblia e ir a la iglesia… desde hoy voy a seguir las enseñanzas de gesus"
"¿p…pero porqué? ¿Qué te pasa?"
"¿Como que qué me pasa?, ¡me acabas de decir que una religión entera es real!" exclamo palido "eso significa que todas esas idioteces, digo, esas palabras de sabiduría de pecado y castigo eterno son reales"
"pensé que lo sospechabas, ¿no dijiste que ya veías cosas raras en la ciudad?, además cuando nos conocimos casi te mata un fantasma"
"¡si, pero a saber que realmente existen dioses ya es otra cosa!" dándose cuenta de un pequeño detalle, tomoji se detiene y guarda silencio por unos segundos "¿dijiste… demonios?... oh, santo gesus"
"si, dije demonios… sona, la chica de lentes y sus compañeros son demonios"
"¿y la otra señorita?, la rubia de traje"
"¿Jin?, no, ella es una kitsune"
"oh, santo gesus"
" y creo que no se llama gesus"
"Ya me aprenderé como se llama… ahora si me disculpas, tengo que cosas que hacer y una religión que aprender, ¡alabado sea kesus!"
Red miro con la boca abierta como tomoji gritaba alabanzas con los brazos elevados y estaba casi seguro de que todos los nombres que lanzaba al aire estaban equivocados.
"jefe, siéntese y cálmese un poco, le va a dar algo al corazón" levantándose de su asiento, sujeto y guio al hombre mayor a su silla "esto… me preguntaste sobre que hice en Kioto, ¿verdad?... déjame contarte, mañanas vas a por tu biblia o lo que sea, cuando estés mas calmado, ¿okey?"
"eeh, esta… esta bien, cuéntame como fue tu viaje, red-kun"
'slifer, no debí haber abierto la boca' pensó mientras se volvió a sentar, tomando un poco del té verde que tomoji le había servido. aclarándose la garganta, se prepara para hablar "bueno, para empezar ni siquiera tuve que pagar alojamiento"
"¿enserio?"
Asintiendo, red comenzó a contar tranquilamente su tiempo en Kioto bajo el atento oído de su jefe, quién intentaba encontrar algo de calma en la historia.
