Sirius insiste en no dejarse apartar, poniéndole la mano sobre el pecho, aprovechando que tiene la camisa ya abierta.
Remus pega varios saltos, porque Sirius… ¿cuántos brazos tiene? Wtf!
Todos los necesarios y unos cuantos más cuando se trata de esto. No tardan, además, en esas manos estar menos fuera de la ropa y más tocando la piel.
Remus tiene 20 escalofríos. Vale no. Ugh.
—Mmmm... —susurra Sirius en su oído mientras le dibuja circulitos debajo de la camiseta.
—S-Siriusssss —material para, ehm… pesadillas.
—¿En qué estábamos antes de que nos interrumpieran? —sigue, sonriendo.
—E-E-En….
—Ah, sí —le toma de la barbilla y se la levanta un poco con el índice.
—E-Espera —Remus la levanta conforme hace Sirius.
—Mjm? —Le mira y le sonríe.
—Y-Yo… e-el… y-yo…
Le pasa el dedo por los labios otra vez conforme vacila.
Remus se pierde en la frase con el dedo de Sirius. Es que no piensen ni por un minuto que…. SIRIUS no le afecta con y sin poción
—Tú... eres...
Remus traga saliva y se va a acercar con clara intención de besarle, porque Sirius no espera a que le besen en general y menos aún con una poción... y porque en realidad no es tan bueno con las palabras, esto se le da más fácil (Aun no sabe cómo rimar claro de luna) pero no vamos a admitirlo.
—S-Sirius… —susurra Remus poniéndole una mano en el pecho—. Tú no quieres B-besarme. E-Es la poción.
—What? —Él se detiene.
—Vas a arrepentirte si me besas p-porque no quieres —Remus aprieta los ojos porque… su beso.
—Pero sí que quiero.
—Eso piensas ahora… P-pero es la poción —le acaricia el pecho y se le hace un nudo en la garganta.
Sirius toma aire con eso y aprieta los ojos porque probablemente Remus tiene razón, como siempre.
—N-No… quiero que te arrepientas.
—No debiste hacer una poción reversa.
—¿Una… que?
—Pues una poción reversa, es... perverso —anda, mira eso sí que parece rimar de algún modo, tiene como... lírica.
—¿A qué te refieres con reversa?
—Pues a que hace efecto al revés.
—¿Efecto al revés? Sientes que… ¿tienes efecto al revés? ¿Al revés cómo?
—Ya lo sabes, no te hagas ahora.
—No sé de qué hablas, seguí las instrucciones de la Amortentia según el libro de la biblioteca.
—Bueno, entonces... Está bien si yo no me tomo el antídoto por un rato —sonríe porque si es reversa, la que se ha tomado él le afecta a Remus.
—Aún no sé de qué… Hablas —confiesa.
—Mejor —sonríe de ladito, pasándole una mano por el pelo.
—¡Explícame! —protesta todo tenso.
—Pues que te la tomas tú y me hace efecto a mí —le toma de la barbilla para que le mire.
—Whaaat? —Remus parpadea.
—En realidad esto es divertido. A ver... —piensa en ello.
—Pero eso no se… puede —se lo piensa porque no está seguro.
—Seguro, seguro. Concéntrate. ¿Qué... te gusta más de mí? —pregunta Sirius como si Remus fuera el que tiene la poción.
—Todo me gusta de ti, pero ese es otro asunto —confiesa suavecito, sonrojándose un poco
Sonríe ilusionado con eso. Otra vez parece que está moviendo una cola invisible.
—P-Pero... ¿si tuvieras que elegir una cosa? —sigue porque quieeere que su Reeemus le diga cosas bonitaaas de él.
—Puedo ser yo mismo contigo y me quieres tal cual —le mira fijamente.
—Oh —se sonroja un poco porque esperaba que dijera... el culo. O el pelo. O algo así.
—Eres genuino tú también —añade.
—¿Genuino? —parpadea.
—Sí, eres transparente —explica al ver que no lo entiende.
—Ah... Ehm... E-Eso. S-Sí —se sonroja un poco, nervioso.
—Y te quiero mucho, Sirius —Remus le sonríe.
Le funde el corazón por completo. Así... líquido. Podría ir al infierno por ti ahora mismo. Podría matar sus padres por ti. (ojalá se lo pidieras porque hace tiempo que quiere una excusa) Podría... matar a James, Peter y Lily, aunque preguntaría por qué... probablemente.
No te va a pedir eso. Remus le abraza sintiendo un montón de cosas también… como que nunca ha querido a nadie como a él.
Está bien, está bien, los mata por ti.
¡Siriuuus!
Es que Remus es un pastelito de azúcar bombón de chocolate relleno de caramelo con merengue por encima y chispitas de coloreeees
Cielos. Vale, vale.
Pues... bueno, salvo cuando quiere arrancarle la corbata con los dientes. Ejem. Ahí... ahí ya no... no tanto.
Ah, ese asunto. Entendemos que sea menos sweet en esos momentos.
Pero podría lamerlo entero como si lo fuera. Guiño, guiño.
¡Siriuuus! Remus se humedece los labios un poquito en el abrazo
—Sirius... ¿Te ha parecido un… d-desperdicio de poción?
—Me ha parecido que... eres un listillo —Le mira de reojito, sin soltarle.
—La poción es normal. Aunque si consiguiéramos hacer la poción que dices, ganaríamos millones. Quizás es buena idea.
—Y me gusta que seas un listillo, no debería caerme tan bien que hayas intentado engañarme.
—Te he dicho mil veces que soy muy listo —Remus se ríe decidiendo aprovechar esto.
—Ya sé que lo eres, más que yo. Lo que digo es que es tonto que eso me guste de ti.
—¿Por qué?
—¡Pues porque como me va a gustar que me tomes el pelo!
—Pues… como si tú no me lo tomaras a mí.
—Eso... probablemente hacer eso tampoco debería gustarme tanto según ciertas personas.
—Ciertas personas.
—¿No? —sonríe
—¿Que personas te dicen eso?
—Tú, sobre todo —le toca la nariz.
—Ugh…
Sirius se ríe porque le gusta molestarle.
—Eres todo tontooo —se ríe Remus también, sonrojándose.
—Y por ello te caigo bieeeen —le abraza más contra sí y le hace dar una vueltecita.
—Un poquito nada más —le aprieta contra sí.
—Yo creo que más que un poquito —cierra los ojos y pone la frente en la suya.
—Más que nadie.
—Ja! —susurra abriendo los ojos y mirándole así de cerca.
Remus traga saliva porque ESTÁ MUY CERCAAAAA.
Sirius gira la cabeza echando adelante la boca para llegar a la suya.
Remus se PARALIZA. Esto fue un besooooo.
Pues lo es. Superficial si le aparta... o de los buenos, si abre la boca para devolvérselo.
No creo que Remus tenga la fuerza de voluntad de apartarle.
Va a volver Lily con Slughorn, entonces, para que castigue a Sirius después de haberle dado lo que sea que fue a buscar.
Ugh, noooo! Y es que además…. Sirius sigue sin haberse tomado la poción. ¡Pero que acusica eres Lily!
¡Está protegiendo a Remus!
¡Eso solo se lo cree ella!
—Señor Lupin, Señor Black... ¿qué están haciendo aquí a estas horas? —pregunta Slughorn y Remus aprieta los ojos separándose de Sirius completamente contra su voluntad.
—E-Estamos haciendo la poción que le dijimos que haríamos, p-profesor! —se defiende.
—¿Cuál?
—La antipoción de amor… para Sirius que le dan una cada dos días.
—A ver, muchacho, venga aquí —Slughorn le hace un gesto a Sirius para verle.
Este suelta a Remus y le da una palmada en el culo antes de ir para allá.
Remus pega UN SALTO.
—V-Vera que aún está bajo… L-los efectos.
—¿No ha funcionado el antídoto? —pregunta Slughorn revisando las pupilas de Sirius.
—Estaba terminando de hacerlo —responde Remus girando la cara y mintiendo con todos los dientes.
—¿Quién le ha dado la poción, muchacho? —pregunta a Sirius.
—Se la tomó el accidentalmente —interviene Remus.
—¿Accidentalmente? —mira a Remus. Sirius solo sonríe y asiente.
—Pensó que era una poción que tenía otro efecto —añade el hombre lobo.
—Es una poción reversa —le explica Sirius.
—¿Una qué? —pregunta Slughorn sin entender.
—Él cree que es una poción… diferente a la que es —insiste Remus.
—¿Cuál cree que es? —pregunta el profesor mirando a Remus y luego a Sirius.
—Una que no existe en la que uno se la toma y al otro le hace efecto.
Slughorn levanta las cejas con eso y mira a Sirius porque eso la verdad estaría bien.
Sirius le sonríe cómplice y se lleva un dedo a los labios para pedirle que guarde el secreto.
Remus hace un poco los ojos en blanco.
—Ehm... —Slughorn vacila un poco—. Y... bueno, ¿dónde dice que está el antídoto?
—Es que no quiero el antídoto, profesor. Remus es un chico muy introvertido y creo que necesita un poco de esto para desinhibirse —asegura Sirius.
—¿Des… inhibirme? —Remus se sonroja.
—¿Remus? —pregunta Slughorn mirando al susodicho.
—Ehm... sí —Sirius vacila un poco.
—¡E-Eso es un malentendido! —chilla Remus.
—¿Malentendido? —pregunta Slughorn porque Remus parece bastante culpable.
—No sé que quiere Sirius que me desinhiba, pero con una poción encima no debemos hacerle mucho caso —explica Remus, nervioso.
—Tranquilo, es solo un poco de... Bueno, no puedo decirlo frente a usted Profesor, no se ofenda —sigue Sirius con una de esas sonrisas de... guiño, guiño, codazo, codazo.
—¡Tienes que he tomarte el antídoto! —chilla Remus a Sirius.
Slughorn suspira con eso.
—Es que es un asunto sexual —añade Sirius guiñándole un ojo al profe de pociones.
—Siriuuuus —protesta Remus sonrojándose.
—Claro, muchacho, ya entiendo —asegura Slughorn.
—Ehm… —Remus se pasa una mano por el pelo, todo sonrojado.
—La verdad, esperaba que la poción le hiciera tener un poco más de apetito aunque fuera por alguien, quien fuera —sigue explicando Sirius.
—Siriuuuus! What the… ugh —Remus rebusca un frasquito de antídoto.
—Es... en realidad supongo que está bien que no tenga mucho apetito sexual, pero nunca nos dice quien le gusta y creo que es que le da miedo por... lo del lobo.
—Ehm... vale, Señor Black —la verda, Slughorn ya no está para estos trotes.
—¡Siriuuuuus! —vuelve a protestar Remus.
—O sea, no es algo que me importe porque cada uno es como es y está bien, pero me preocupa porque yo tengo mucho. Aunque supongo que podría... aguantarme yo un poco, siempre me trae como loco de todos modos —sigue Sirius.
—¿Podrías… parar? —Remus aprieta los ojos y piensa que… o sea es que no es que el no tenga apetito sexual, ¡maldita sea!
—¡Solo le explico lo que pasa! —se defiende, señalando a Slughorn.
—¡Le estás… explicando puras guarradas! —protesta.
—Ehm... bueno, es que... es... ¡es importante! —discute.
—¿Lo es? ¿Para qué?
—¡Todos los artículos de relaciones de las revistas dicen que la compatibilidad sexual es súper importante en una pareja! ¿Qué pasa si yo quiero acostarme contigo veinte veces al día y tú solo una vez al mes?
—¡N-No es ese el problema, Sirius! —vuelve a chillar Remus, porque además... es que porque tienen que estar discutiendo esto frente a un profe.
—¿Cómo no? ¡No lo será para ti que esa vez al mes yo me voy a correr solo con que me mires! —protesta.
—¡No lo es! —chilla porque ¿qué hace hablando de correrse?, ¡por Merlín!
—Pues a mí me parece que sí lo es, ¡casi ni bromas sexuales haces! —sigue protestando Sirius.
—Señor Lupin... creo que debería discutir esto con su pareja sin que esté bajo los influjos de una poción —recomienda Slughorn.
—N-No es… y-yo… —Remus se sonroja aún más y tartamudea.
—Vamos, busque el antídoto —le recomienda el profesor.
—Ahí hay…. —Remus le acerca un vial a Sirius.
—No, espera. Quiero que esto quede claro. P-Puedo adaptarme un poco a ti, pero... es que ¡a la larga esto es un problema muy serio! No quiero estar toda la vida frustrado sexualmente.
—Sirius… es que te juro que eso no es un problema —suplica Remus queriendo meterse bajo la mesa y que dejen de hablar de eso.
—Mmm... —le mira fijamente entrecerrando los ojos.
—N-No creo que ese sea el problema… Que… Crees —añade Remus.
—Está bien, entonces el amor todo lo puede —se encoge de hombros, sonriendo.
Remus abre la boca y la cierra y la abre otra vez y la cierra.
Sirius le hace un cariñito en la cara haciendo que Remus se sonroje. Slughorn carraspea otra vez.
—Ehm… — Remus vuelve en sí, carraspeando—. Sirius tómate esto por Merlín.
—Vaaaale vale —se ríe un poco y ahora sí que se lo toma.
—Menos mal —suspira Remus aliviado al ver que sí que lo hace.
—¿Estás bien, muchacho? —Slughorn le da unas palmaditas en la espalda a Sirius y Remus se sonroja, mirándose los pies.
—Ehm... S-Sí, gracias, señor —Sirius parpadea un poco y mira a Slughorn y luego a Remus.
—Vámonos, Sirius —pide Remus un poco desesperadamente. El nombrado asiente yendo a tomarle la mano a Remus para llevárselo de ahí.
—Señor Lupin... —le detiene Slughorn.
Remus se congela.
—Serán veinte puntos menos para Gryffindor por darle una poción de amor a un compañero y diez puntos menos por hacer pociones ilegales.
Ugh.
—E-Está bien, señor… —susurra bajando la cabeza
—No! Pero... ¡profesor! Esto es injusto —protesta Sirius, por supuesto.
Remus va a sentirse culpable el próximo mes y medio.
—Señor Blaaaack —le advierte Slughorn.
—No, es que no lo entiende, me la he tomado yo porque yo quería y las otras las he comprado yo.
Remus aprieta los ojos
—Señor Black... —insiste Slughorn—. ¡Lárguense de mi vista ante de que sean más puntos!
—S-Señor —Remus se muerde el labio haciendo un saludito con la cabeza para marcharse.
Sirius frunce el ceño con eso porque ¡esto no es justo! pero Remus tira de Sirius para llevárselo, gracias.
—¡Ugh! Esos son un MONTÓN de puntos. Lo siento —se disculpa Remus.
—¡Pero si ha sido él! ¡¿Qué le pasa!? —protesta Sirius.
—P-Pues no ha sido él totalmente… Sí hice yo una poción prohibida.
—¡Que va! —Le mira de reojo—. Yo la compré, ya lo has oído.
—Igualmente... Es que ya nos quitó los puntos.
—Sigh... —se resigna.
—Trabajaré duro para recuperarlos —promete.
—Yo perderé más en un par de días, ya lo veras —sonríe mirándole de reojo.
—Ugh, Siriussss! —protesta pero sonríe un poco con eso, sintiéndose mejor.
—Pues... no puedes luchar contra lo evidente —sonríe como enfant terrible que es y se encoge de hombros.
—Ugh.
—Venga, no es para tanto... no me odias, ¿no?
—No, no te odio.
—Vamos a ver que desastre hace James con Evans... —sonríe.
—Venga, vamos a ver —asiente, sonriendo un poco.
—Me... —carraspea un poco y le suelta la mano, nerviosito y un poco sonrojado—. Me alegra saber que... sí tienes algún apetito —asegura sin mirarle, andado a su lado.
—¿Es que por qué no iba a tenerlo? —le mira de reojo, frubciendo un poco el ceño.
—Nunca pareces tenerlo —se encoge de hombros sin mirarle, pasándose una mano por el pelo.
—Eso te gusta imaginar, no tengo idea de por qué —Remus suspira con eso porque…. ESE no es el problema.
—No es eso lo que me gusta imaginar, para nada—se ríe recordando lo que estaba imaginando antes con la poción. Nervioso. Carraspea un poco sin mirarle.
—¡Pues parecería que si te gusta imaginarlo! —protesta.
—Es... No debí decirle todo eso a Slughorn pero... lo pensamos todos —se disculpa mirándole ahora sí.
—¿Que yo soy como un palo sin ningún tipo de sexual drive? —se cruza de brazos.
—Que eres... como... asexual. Y un... bueno, lo que sería un calientapollas, pero para las chicas.
—¿A-Asexual? —Remus parpadea. Y PARPADEA—. What the…
—Pues... —se encoge de hombros.
—¡Solo porque no hablo de eso TOOOODO el rato como tú! —protesta.
—¡Ni todo el rato ni NUNCA! —replica, protestándole de vuelta—. Ni siquiera parecías en lo más mínimo afectado por la poción, como siempre.
—No tienes NI IDEA, como siempre —bufa.
—A lo mejor la tendría si fueras menos hermético —le reclama.
—Ugh, es que no sé qué esperas —sigue con el ceño fruncido.
—Pues que me digas que Rose te la pone dura, como a Peter... o tal vez Evans como a James... o cualquier otra chica, ¡yo que sé! Esa chica con la que ibas a estudiar Aritmomancia o... la Ravenclaw esa de Runas Antiguas que es una guarra y no te quita el ojo. O la que sea, no tienes que decir quien si no quieres...
Remus aprieta los ojos porque ESE ES EL PROBLEMA PRINCIPAL. Si fuera... un Slytherin de séptimo no sería TAN GRAVE.
—Pero solo di algo como... " S-Sí hay alguien" y yo qué sé, ¡es que no sabemos ni cuando te la meneas! James se tira una hora en el baño y Peter luego sale con cara de culpable... pero ¿tú? Ni calcetines tienes escondidos bajo la cama —sigue.
—Si que hay alguien, idiota —protesta.
Sirius levanta las cejas.
—Ahora cállate porque nunca más voy a aceptarlo —añade, sin mirarle.
—¿Y te la meneas?
Remus hace los ojos en blanco.
—¿Qué? Es una pregunta válida... ¿te levantas a las cuatro de la mañana o te escondes en el baño de la biblioteca mientras "estudias"?
—¡No te voy a decir cuando lo hago!
—¿Cómo sé que no me estás diciendo todo esto para que me calle y no me preocupe?
—¡Ugh! ¡No!
—Aunque antes con la... uhm... C-Corbata y eso... O sea... ha sido la poción, claro. Quiero decir. Es obvio. Si Evans no hubiera venido... —vacila, sin mirarle.
—Ya, e-eso ya lo sé —sigue, ojos cerrados, brazos cruzados, ceño fruncido... sonrojo evidente.
—¿Estabas empalmado? —no le mira.
—P-Pues… —Remus aprieta los ojos
—O-O sea... por la poción —añade.
—Sí.
—Y-Ya —Sirius se sonroja, incomodito—. Uhm... Bueno, mejor no hablemos de este tema.
—No e-es que no quiera hablar contigo de esto —Remus le mira, porque…. El problema de este tema no es el que Sirius cree.
—¿Entonces? —vacila y la verdad es que le da muchísima curiosidad saber... y en realidad no está muy seguro de como sentirse al respecto—. ¿Es alguien con quien me he liado?
—Ehm…. Es que si te digo, Sirius, no me vas a dejar en paz —responde y piensa que depende de cómo lo veamos...
—¡Solo quiero entenderte! —protesta porque a lo mejor también hay un poco de celos... de que se líe con una chica y ya no quiera salir con ellos ¡como amigos!
—Sí te has liado con esa persona, sí —sentencia pensando que si le dice que no... es que... quedan como dos chicas con las que aún no se ha liado, de todo el colegio.
—Oh... —se muerde el labio—. L-Lo siento...
—Ya… Bueno.
—Podría intentar organizarte una cita — propone un poco culpablemente—. Para compensarte.
—Ya… tengo las citas que necesito —no le mira.
—¿Ves? Ahí está otra vez... —ojos en blanco.
—¿Queeeé? Siriussss
—¡Cero no son las que necesitas!
—¡No son cero!
—¿CUÁNDO TIENES CITAS? —es que los gritos, porque esto no son viajes misteriositos al baño, entonces. ¡Esto es todo un tórrido romance clandestino pasando frente a sus narices sin que él se entere! Y con SU REMUS. O-o sea... su... amigo Remus. Al que... ¡igual hay que cuidar y proteger!
—P-Pues… tengo citas… una especie de citas. ¡Vamos a cambiar el tema!
—¡NO! ¿Qué significa "una especie de citas"? —protesta haciendo gestos con los dedos de comillas, tan indignado.
—Pues salidas y… quedadas. Vamos con James —aprieta el paso.
Sirius le mira con la boca abierta casi dejando de caminar.
—Son tus estúpidos grupos de estudio, ¿no es eso? Y el club Slug de mierda. Y ese asunto de los libros, como sea —se refiere a un club de lectura, volviendo a alcanzarle el paso.
—No, no necesariamente. Cálmate, Sirius.
—Ugh, voy a tener que ir yo a todas esas mierdas —protesta apretando los ojos porque va a tener que estar ahí en plan buitre, gruñéndole a las pelanduscas. O-O sea... por el bien de Remus que es un alma cándida y de quien hay que conservar su inocencia, claro.
—Eso estaría bien —sonríe un poquito.
La cara de agobio que pone, porque no quiere ir a esoooo Remuuuuus es aburridooooo y ya estudian lo suficienteeeee.
Pues a algo de eso tendrás que ir… a citas.
Bueno, si algo de eso acaba con besos, toqueteos y las manos de alguien atadas con una corbata a lo mejor no es tan aburrido. Digo, pero vas a tener que vendérselo un poco.
Bueno, bueno, puede que sí que se lo venda tantito. Ejem. No sé si con besos, la verdad.
¿Por?
Pues porque no le va a decir eso… aún.
Nos da curiosidad… ¿Que pasó cuando Sirius notó que… Ehm, Remus NO es asexual?
ALIVIO.
¿Qué tal un pequeño review para contarnos lo que piensas?
