Cerca de la media noche, Minami caminó por los oscuros pasillos del Onsen con sigilo. Una de las mucamas le indicó que la habitación de Neji era la 245 si no estaba equivocada, luego de que ella le diera una descripción del joven. Estaba nerviosa, pero a la vez, la loca idea la excitó, dándole el valor suficiente para entrar aprovechando que la puerta no tenía seguro. Siempre había tenido un amor platónico por Neji y estaba tan solo a segundos de hacer realidad todos sus sueños.

Al entrar, se percató de sonidos roncos provenientes del futón y aunque la habitación estaba a oscuras, la luz de la luna le permitió observar una mano masculina dándole placer a un miembro totalmente erecto. Sintió su rostro arder y la escena no hizo más que encenderla. Apresurada, se abalanzó sobre el cuerpo masculino iniciando un beso tímido, que poco a poco se transformó en uno voraz. Se deleitó con las caricias suaves y delicadas sobre su cuerpo, el tacto del cuerpo masculino la derritió y cuando la desesperación por sentirlo, por consumar y cumplir su objetivo se apoderó de ella, no tardó en acomodar sus caderas en señal de permiso. Al principio, se sintió algo incómoda pero la humedad de su zona íntima rápidamente la hizo entrar en el éxtasis y los gemidos masculinos la pusieron en un trance que solo facilitó que velaba se convirtiera en algo soñado.

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Cuando Tenten ingresó a la habitación que le asignaron quedó atónita. Era enorme. En lugar de un futón, tenía una cama matrimonial del tamaño de su sala en la que alcanzó a ver tres kimonos bellísimos y excesivamente finos así como también, dos kimonos más ligeros para dormir, igual de costosos. La habitación tenía un comedor pequeño totalmente abastecido en alimentos de alta calidad; fácilmente comería tranquila durante su estadía, pero lo que más la impactó, fue que tenía su propia piscina de aguas termales privada. Era precioso: el agua cálida con tonalidades verdes - ahora entendía por qué decía que parecía jade - un bello y discreto jardín con lirios blancos y rojos; un pequeño biombo para cambiarse.

-Impresionante… - habló para sí misma asombrada. Jamás se esperó que el clan Hyuga pagara algo así por ella, sin duda debió costar una fortuna.

Tan ensimismada estaba, que no notó cuando Neji ingresó a la habitación y se colocó a su lado.

-Me alegro que te guste. - respondió tranquilo. Su pecho se infló por la satisfacción al notar que sus exigencias fueron acatadas. Pidió la mejor habitación del Onsen para Tenten y su persona. - Es nuestra habitación.

-¿Nuestra? - preguntó de inmediato Tenten, incrédula.

-Si. Ya hemos dormido juntos antes.

-En misiones… - aclaró la castaña. - Además, si tu tío o ese anciano se enteran nos van a matar.

-La casera cubrirá todo. Te sorprendería hasta dónde pueden llegar las personas por el dinero.

-¡¿Sobornaste a la casera?! - preguntó impactada Tenten. Luego se echó a reír ante esa faceta desconocida de Neji. - En qué momento de convertirte en un excéntrico millonario, ¿eh, Hyuga?

La coqueta cercanía iniciada por Tente no hizo más que incitarlo. La tomó con fuerza por la cintura apegándola más su bien trabajado cuerpo.

-Te dije que te daría cualquier cosa que me pidas.

-Esto no será para nada sencillo, pero ya lo sabías. - susurró la castaña acariciando el rostro masculino con sus manos. - No quiero causarte problemas…

-No permitiré que nadie te haga daño… Hanabi-san y yo, queremos cambiar el clan. Liberarlo de esas absurdas ataduras y reglas… Y quiero que estés a mi lado cuando eso pase. - confesó el pelinegro perdiéndose en la mirada achocolatada.

Tenten sintió una lágrima rebelde caer por su mejilla izquierda. Desde lo sucedido en la Guerra Ninja, ella notó los cambios significativos que tuvo Neji, especialmente con relación a su forma de pensar. Recordó que hace no mucho, el clan Hyuga quería casarlo a él y a Hinata, lo que causó un revuelo entre sus amigos; por fortuna, Neji se opuso rotundamente, alegando que sería completamente aberrante la idea de unirlo con quien consideraba su hermana, sin mencionar que el Héroe de la Aldea estaba ahí para solicitar su mano.

Según palabras de Neji, Naruto se comportó como todo un adulto y defendió a capa y espada - con una que otra amenaza de por medio - los sentimientos que compartía con la princesa Hyuga. Recordó que la noticia la dejó por completo en shock y sintió su corazón romperse (ahí fue donde descubrió lo que realmente sentía por Neji), pero al día siguiente el pelinegro se presentó en su apartamento cargando una bolsa con ingredientes y juntos compartieron un lujoso desayuno preparado por ella misma. Ahí le contó el desenlace y Tenten sintió que volvió a respirar.

Por eso ahora, la derretía por completo la actitud firme que estaba teniendo sobre luchar por ella.

-¿Eso… debo tomarlo como una confesión? - picó.

-Es una promesa. Serás mi esposa y la regente de la rama secundaria del Clan Hyuga.

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A la mañana siguiente, Minami despertó gracias a los rayos del sol. Notó el cuerpo masculino dormido boca abajo a su lado, dándole la espalda. Su plan inicial era que alguien los viera, sin embargo, hasta no garantizar que logró quedar embarazada, no podría revelar su carta. Con cuidado tomó sus vestimentas y salió con sigilo de la habitación. Minutos después, llegó al comedor notando que la gran mayoría estaba presente, especialmente Neji quien lucía muy relajado hablando con su tío sobre las actividades del día. Observó a Tenten y le dirigió una mirada altanera y victoriosa. Era cuestión de tiempo para librarse de ella.

Tenten solo le devolvió una sonrisa amable, pero no pasó desapercibido el quejido del guardia Shun. El pobre estaba algo pálido.

-Oye… ¿estás bien? - preguntó preocupada.

-M-Mil disculpas sensei, mi cabeza me duele un poco. - respondió Shun por lo bajo.

El guardia estaba ligeramente mareado producto del agotamiento en su cuerpo. Lo último que recordaba era que al llegar a su habitación un calor insoportable lo invadió; de inmediato sintió la erección en su entrepierna que dolía, por lo que optó por darse placer a sí mismo para tratar de mitigar la sensación de excitación, pero era en vano. De la nada, sintió los labios y el cuerpo de una mujer encima suyo, más no logró identificarla por completo debido a la oscuridad en la habitación; las caricias solo lo encendieron aún más por lo que se dejó llevar y terminó acostándose con la desconocida. Eso en realidad le preocupaba porque sabía las reglas estrictas del clan con respecto al linaje y su pureza.

-Descuida. Quizá fue por todo el ajetreo de ayer. Come algo, te hará bien. - aconsejó la castaña entregando una bandeja con frutas.

Desde su posición Jía observó con placer la interacción entre Shun y Tenten y como Neji parecía totalmente ajeno a la química que, a su criterio, tenían esos dos. Dirigió su vista a Minami y ésta le sonrío complacida transmitiéndole que su plan había sido todo un éxito y era solo cuestión de tiempo.

-¿Por qué no iniciamos las actividades de hoy? Estoy entusiasmado. - comentó Jía llamando la atención de los presentes.

-¡Me parece una maravillosa idea! - secundó Minami. - ¿Qué piensa, Neji-sama?

-Si, los acompañantes están en camino.

Al pelinegro le extrañó la actitud extremadamente cariñosa con la que Minami le habló, preguntándose a sí mismo si había hecho algo más allá de aceptar la bebida. Por lo visto eso fue suficiente para alimentar las esperanzas de la chica por lo que tendría más cuidado de ahora en adelante. Ahora que lo pensaba, ni siquiera recordaba qué hizo con la bebida después de hablar con su tío, es más, ni siquiera la probó.

La actividad de ese día consistía en una tranquila caminata por el bosque colindante. La vegetación del lugar era también uno de los principales atractivos turísticos que hacían famoso al Onsen de Jade. Personas adineradas de todas las aldeas se reunían para disfrutar de las exclusivas comodidades del espacio y a su vez, disfrutar de la naturaleza. Esta vez, por solicitud de Neji, Tenten utilizó una ropa cómoda pero a la vez fina, preparada exclusivamente para ella. A Minami le llamó la atención el notorio cambio en la vestimenta de la castaña, sin embargo estaba tan feliz por haber pasado la noche con Neji que le restó importancia.

-¡Hoy luces tan bonita, Tenten! - halagó Hanabi.

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La heredera de la rama principal también vestía ropa cómoda acorde con la caminata. A diferencia de algunos, ella estaba disfrutando muchísimo el viaje y hasta ahora lo que más la tenía contenta era que su plan estaba siendo todo un éxito. Verán… Ella misma fue quien le propuso a su padre la idea del viaje así como también de invitar a Tenten para recompensar y alentar el trabajo que había hecho hasta ahora. La mejoría en los niños era notoria pese a llevar tan solo una semana y media de lecciones. Luego de que su padre diera el visto bueno, se fue directo con su primo.

-Neji-niisama…- habló Hanabi al encontrarlo. Por lo visto, venía llegando de algún lugar.

-Hanabi-sama… - devolvió el saludo respetuosamente.

-Te estaba buscando. Padre organizó un viaje e invitó a Tenten, ¿no te parece genial? - sonrió.

La menor de la rama principal se convertía a paso firme en una mujer de gran belleza. Incluso Hiashi ya había empezado a recibir comentarios sobre posibles propuestas de matrimonio, mismas que la chica rechazaba con firmeza. "Antes de dar herederos, primero hay que mejorar el clan", era su ideal.

-Si, él mismo me lo dijo. Es una idea fantástica, Hanabi-sama. - manifestó el pelinegro.

-Neji-niisama con todo respeto, creo que sería una gran oportunidad para que tú y Tenten pasen algo de tiempo juntos. - aconsejó la menor sonriente.

Neji sintió sus mejillas arder levemente por la vergüenza. No debía olvidar que la última vez, fue su prima quien descubrió a Tenten en su habitación.

-H-Hanabi-sama… - trató de explicar.

-Vamos, vamos… No soy una niña, Neji-niisama. Sé perfectamente que entre ustedes pasa algo y creo que es una buena oportunidad. Sé que padre no estará muy feliz, pero, ¿y si duermen juntos? Digo, ya lo han hecho en misiones y así tendrán mucho tiempo para platicar. Y si quieres cortejarla podrías comprar kimonos para ella, sabes las estrictas reglas que hay en el Onsen respecto a la vestimenta.

-Agradezco mucho sus intenciones, Hanabi-sama, sin embargo, hacer algo así causaría un revuelo y lo último que deseo es involucrar a Tenten en este problema familiar…

-¡Hazlo! Deja que se involucre. Tenten es fuerte, ¡más que muchos aquí! El clan necesita mujeres como ella, Neji-niisama. Ella ganará y tú lo sabes - afirmó la líder Hyuga con determinación.

Neji quedó sin palabras. Claro que él lucharía por Tenten, claro que la quería a su lado por el resto de su vida, pero jamás imaginó contar con el respaldo de su prima pese a la excelente relación que tenían ahora.

-Le tomaré completamente la palabra. Espero contar con su apoyo, Hanabi-sama. - respondió Neji sonriendo e inclinándose con respeto.

-Y yo espero contar con el tuyo y el de Tenten, Neji-niisama. - Hanabi imitó el gesto de su primo.

Para ella era muy claro: las posiciones en el clan no solo respondía a una cuestión hereditaria, si no también a estrategias e intereses políticos, es por eso que, si el clan había sido manejado al antojo de unos cuantos durante tanto tiempo, con su primo a su lado, ella cambiaría muchas de las estrictas reglas para liberar de una vez por todas a los miembros jóvenes de las ataduras. Ellos no eran títeres, tenían el derecho de elegir sus destinos y de compartirlos con quienes desearan; eso fue lo que más admiró de su hermana Hinata.

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-¡Muchas gracias, Hanabi! - respondió la castaña dulcemente.

-¿Te ha gustado el viaje? - preguntó nuevamente. - ¿Te ha pasado algo interesante?

El tono sugerente en la menor la hizo levantar una ceja, intrigada. Qué pregunta tan conveniente tomando en consideración que ella y Neji pasaron la noche juntos.

-Hanabi, ¿tú…? - trató de preguntar para aclarar sus sospechas.

-Solo tenía curiosidad. Me gusta que estés aquí, es todo. - Acto seguido, abrazó a Tenten y corrió al lado de su padre.


Hola! Otro capitulito más!

Me alegro mucho que les esté gustando y gracias por los lindos reviews.

¡Nos leemos!