Tiempo después del tiempo

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Loki pestañeó cansado, hacía eones que estaba sentado allí ¿Eso era lo que significaba controlar el tiempo? Simplemente había dejado fluir el devenir de la vida de millones en sus manos, ramas que se cruzaban entre sus dedos mientras él estaba allí sosteniendo y dando su magia para que esas vidas llegaran a término libremente, sin su interferencia.

Claro, a veces deseaba intervenir, la tentación era grande, en especial en esta basta soledad que siempre le había dolido a los Loki de las distintas realidades. Y es que no mirar siquiera los pasos de sus distintas variantes había sido imposible. Pero se había dado el esfuerzo de no interferir en las malas decisiones que tomaron sus variantes.

Una lágrima resbaló por su mejilla cuando le llegó un eco de la línea que había sido considerada como la Sagrada, él venía desde allí, si pudiera evitar esos errores que habían marcado su existencia, iría tras Thor sin buscar su aprobación o la de Odín. Pero no podía dejar el árbol sagrado del tiempo, cuando una rama caía de sus manos, esta moría.

- Pobre dios del tiempo – dijo una voz burlona a sus espaldas – tanto poder en tu manos y no ser capaz de usarlo.

- ¿Quién eres? – le dijo en apenas un susurro, hacía tanto que no hablaba con nadie que su voz era extraña hasta para él.

- Tener el destino de tantos en tus manos – siguió sin responderle – viendo a otros ser felices, pero negándotelo a ti mismo – una luz verde se plantó frente a él encandilándolo – puedes tenerlo todo pero te sacrificas por los demás ¿Qué sentido tiene? Vaya "Glorioso propósito" – se burló nuevamente y desapareció.

Loki respiró profundo y controló sus emociones, no iba a dañar las ramas con la amargura que ese extraño ser había despertado en su alma. Pero un profundo dolor dio en su pecho, lo que lo obligó a gritar y soltar las ramas en un malestar indescriptible y violento que lo hizo perder el conocimiento.

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Ese dolor sí lo conocía, se dijo desesperado al notar que había soltado las ramas. Se sentó al notar que estaba acostado de espaldas en una cama ¿Dónde estaba? No conocía el lugar ¿o sí? Dijo abrazándose. Entonces notó algo, su piel era azul y el lugar estaba construido de hielo.

- ¿Qué hago en Jotunheim? – se dijo en un susurro bajando de la cama. Se acercó al espejo con pasos temblorosos y se miró a sí mismo, había dejado su apariencia aesir y ahora era un jotnar.

Un golpe en la puerta lo sacó de sus cavilaciones y una cabeza se asomó por la puerta.

- Oh, excelencia, al fin despierta – dijo complacido – el rey temía que no despertara luego de que el Rey Thor lo rescatara desde Munspell.

- ¿El rey Thor? – dijo asombrado.

- Está muy preocupado por su salud, dijo que estaba bien que no quisiera casarse con él, pero que no era necesario que intentara suicidarse para escapar del compromiso, que bastaba con hablar con él.

- Puedes decirle que estoy bien – le dijo apoyándose en el mueble – solo estoy un poco confundido.

- Su padre también estará complacido – le dijo dejándolo sólo.

Loki caminó hasta el escritorio y sacó la silla, no sabía a qué variante había ido a parar, no tenía muchos datos, aunque alguna vez supo de su existencia, pero ella había sido tan diferente al resto de los Loki que no lo había seguido. Cerró los ojos y concentró su magia en averiguar sus propios secretos.

Este Loki había crecido en la corte Jotun luego de ser rescatado por Odín de las garras del rey Borg, quien había visto la inmensidad de su magia y había pretendido usarlo como herramienta. Ambos asgardianos se habían enfrentado en una pelea sangrienta en donde Borg había sido muerto por su magia y Odín lo había tomado del altar en que iba a ser sacrificado, cambiando en sus manos a una apariencia aesir.

Movió la cabeza, confundido, si Odín lo había rescatado ¿Cómo era que Thor era el rey de Asgard? Respiró hondo una vez más y siguió buscando en su interior.

Odín había regresado al palacio de Utgar y había planteado una tregua a Laufey, su hijo a cambio de la paz, la que se sellaría con su boda con su heredero. El Jotnar había estado de acuerdo en ese momento y él fue llevado por un tiempo a Asgard con su apariencia aesir. Siendo aún un niño, aprendió magia y hechicería con Friga y otras mujeres Vanir, al igual que con los elfos blancos. Pocas veces veía a Thor, quien era un chiquillo inquieto que le gustaba más pelear que aprender a gobernar.

Años más tarde regresó a Jotunheim y aprendió política y ciencia.

Mil años de ir y venir por todos lados siendo el prometido del futuro rey de Asgard le enseñaron muchas cosas, entre ellas que era mejor que mantuviera su apariencia aesir si no quería ser discriminado, y la otra que Thor era un problema con mayúsculas, aunque juraba que lo amaba.

Sonrió para sí, aquí no eran hermanos, pero cierto apego había florecido entre ellos, en especial porque el rubio quería incluirlo en todas las barbaridades que se le ocurrían, aunque Sif y los tres guerreros no lo quisieran.

Esa era otra constante, ellos parecían odiarlo – obviamente sabían quién era – aunque aquí no había motivos claros para ello. En su línea siempre estaba haciendo notar quién era y les hacía cosas malas, pero en esta otra casi nunca se topaba con ellos, al contrario, este Loki era un chiquillo tímido, casi sin personalidad, siempre queriendo ser agradable a las personas que lo rodeaban.

- Patético para ser un Loki – se dijo en voz baja – pero ¿Qué hacía en Munspell?

Este Loki estaba ¡oh, sorpresa! Contento con casarse con Thor, había hecho grandes planes desde que descubriera que estaban comprometidos, buscando cosas que pudieran agradar a su guapo prometido, desde los colores que le gustaban hasta si podía conseguir pociones que lo ayudaran a curar más rápido cuando resultara herido. También había escogido sus ropas y había comenzado los preparativos para la fiesta de compromiso y, craso error, le pidió ayuda a los amigos de Thor, quienes se burlaron de él, le tendieron una trampa y lo lanzaron a Munspell, lo que rompió el hechizo que cubría su apariencia y lo dejó expuesto a un mundo de fuego, en donde fue encontrado dos días más tarde por Thor en un estado de agonía que presagiaba su muerte.

- Idiota de confiar en idiotas, pero ¿y Heimdall?

Un golpe en la puerta lo hizo regresar al presente y se volvió a ver a quien entraba en su habitación. Vio a Thor más joven de lo que recordaba al suyo y, casi sin darse cuenta se levantó y se arrojó llorando a sus brazos, los recuerdos de su línea y los de esta, mezclados en una dolorosa amalgama que lo superaba.

- Loki, tranquilo – le dijo abrazándolo mientras recobraba el equilibrio – si querías llamar mi atención, sólo tenías que pedirla – le acarició el cabello.

- Lo siento, soy un idiota, quería tanto que me aceptaran que fui capaz…

- Oh, cariño – le levantó el rostro – estás a salvo ahora – le limpió las mejillas – te encontramos a tiempo con mis amigos ¿Qué hacías en Munspell?

- Pregúntale a tus amigos – dijo ocultando el rostro en su cuello – ellos saben.

- Vamos ¿lo sabían y no me iban a decir nada? – movió la cabeza.

- Tus amigos me odian – le dijo respirando profundo separándose de él. Este Thor no era muy diferente a su hermano, siempre confiado.

- Me dijeron que no querías casarte conmigo y por eso habías huido.

- Venga, que yo sabía desde mucho antes que Odín anunciara su retiro que estábamos comprometidos, eso no es algo reciente.

- Si, recuerdo lo complacido que lucías ese día – dijo pensativo.

- Y si no quisiera casarme contigo ¿Por qué iba a planear nuestra fiesta de compromiso? Si hasta las invitaciones hice – le entregó un cofre con cartas de invitación a los diversos reyes y príncipes de los nueve reinos escritos por su puño y letra – están hechizados para que nadie pueda falsificarlos ¿A qué tomarme tantas molestias si no era algo que quisiera?

- Sif me dijo…

- Thor, tus amigos me lanzaron por el bifrost a Munspell, si quieres puedo mostrarte el recuerdo – le ofreció decidido.

- Cariño, no es que no te crea, pero ¿Por qué harían eso?

- Porque soy un monstruo Jotun – le dijo cruzándose de brazos – ellos no quieren que gobierne a tu lado, ella me dijo que sólo una aesir podía ocupar el lugar de Lady Frigga, y yo le recordé que ella es vanir, por eso me lanzó a Munspell rompiendo mi hechizo aesir.

- Vamos a tener que investigar eso – aceptó preocupado.

- ¿Cuánto tiempo he estado fuera que ahora eres rey?

- Solo soy regente momentáneo, padre cayó en uno de sus sueños, por eso quisiera regresar cuanto antes a Asgard ¿podrás levantar de nuevo tus hechizos aesir? – le acarició el rostro – no es que no me guste tu forma jotnar, pero me fastidia bastante la manera en que te miran los demás.

- No respondiste mi pregunta – le dijo sentándose de nuevo mientras volvía a su forma aesir.

- Poco más de un mes – puso las manos sobre sus hombros – Loki, sé que no eres muy dado a controlar lo que hacen los demás, mucho menos enfrentarte al consejo de ancianos de los nueve reinos, pero te necesito allí.

- Estaré a la altura de las circunstancias, mi rey – le dijo conteniendo a duras penas la burla en su voz, su yo de este mundo estaría histérico.

- Bien, iré a hablar con los curadores y con tu padre para saber cuándo partimos – le dio un beso suave en los labios y salió de su habitación.

Loki se quedó sorprendido, mientras lo veía salir, antes de darse de cabeza contra el escritorio. Por las barbas de Odín ¡él y Thor tenían un crush muy fuerte en este universo! Era cierto que en su mundo fantaseó alguna vez con saber cómo sería tener un beso de su hermano, pero de allí a hacer algo al respecto era muy diferente.

Se levantó e intentó desfasarse, pero solo consiguió hacer que el tiempo se moviera un poco y ver a Thor mirándolo preocupado.

- Cariño, me asustaste, estabas más helado que las paredes de este castillo – lo abrazó – regresemos a Asgard ¿sí?

- Claro – se puso de pie y notó que el reloj en la pared de su cuarto señalaba que habían pasado tres horas desde que Thor salió, eso quería decir que podía controlar un poco los saltos, pero que este cuerpo no estaba preparado aún para ese poder – cuando regresemos a Asgard ¿podré visitar a sus curadores mágicos? Creo que mi sedir está fluctuando.

- Por supuesto, cariño, no queremos otro episodio de descontrol mágico.

Si, era una explicación plausible de todo esto, un descontrol mágico, porque los poderes los seguía teniendo, pero quizás era su juventud la que no le permitía usarlos a cabalidad, porque ese no era su cuerpo primigenio o porque su magia estaba agotada por el tremendo salto dado, ya que antes sólo lo había usado dentro de su misma realidad, y esta era una diferente, estaba en una variante muy distinta ¿Por qué no pudo regresar al universo seis uno seis?

- Loki ¿pasa algo malo? – le dijo Thor al verlo tan preocupado y silencioso.

- Es que me pasó algo raro mientras estaba inconsciente – le dijo sujetándose de su brazo – es como si hubiese vivido otra vida, algo que me ha hecho sentir como si este de aquí no fuera yo, estoy un tanto confundido, es que la magia de ese Loki se veía tan poderosa, podía hacer unos prodigios…

- De seguro tú también puedes, sólo será cuestión de intentarlo.

Loki suspiró, no esperaba nada diferente de Thor, pero mostrar el poder que tenía podía ser un arma de doble filo, podía mostrar la verdadera razón por la que Borg lo quería en su poder y sustentar el miedo fomentado falsamente por esto a los de su raza, pero también justificaría que Odín lo salvase y quisiera que fuera consorte de Thor, eliminando así los temores extraños que había contra él en los que conocían su origen.

- Bueno, te mostraré un poco de ella, pero ahora no puedo, el uso de mi sedir me agota demasiado, como ya lo viste, me deja fuera de juego un buen rato.

- ¿Desde cuándo conoces expresiones midgarianas? – dijo sorprendido.

- Te lo dije, en mi inconsciencia viví la vida de otro Loki, uno que fue criado como tu hermano – le dijo encogiéndose de hombros mientras se reprochaba a si mismo por no recordar que este Loki jamás se había relacionado con los humanos.

- No creo que me gustara ser tu hermano, sería un suplicio verte todos los días y no tenerte entre mis brazos y probar tus besos.

Loki levantó las cejas y sonrió para sí, Thor si podía sorprenderlo a veces.

- Supongo que para ti es verdad – se detuvieron en el patio y Thor levantó su martillo antes de invocar a Heimdall y el bifrost.

- Vamos, nos esperan en Asgard – le rodeó la cintura con firmeza y se subieron al puente arcoíris.

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Esta Asgard no era tan distinta a la de su propia realidad, el castillo era el mismo, pero había algo diferente, era como si una magia lúgubre se arrastrara por el suelo, pero sólo llegara a la altura de los tobillos, congelando los pies.

- Creo que Hela está de mal humor – dijo Thor divertido mirando el lugar – lo ha estado desde que no dejaron que ella fuera la reina, en especial porque ella había estado fuera del reino cuando padre cayó en su sueño y me dieron el puesto.

Loki a duras penas pudo contener su sorpresa ¿Qué diablos pasaba en este mundo? Esto debía ser algo que pasó mucho antes que él fuera rescatado en Jotunheim. Por lo que sabía del Loki de la sagrada línea, ella había sido encerrada en el Hell poco tiempo después del nacimiento de Thor, aún antes de su propio nacimiento ¿Qué había pasado entonces? ¿Acaso por allí había variantes desaparecidas de otros asgardianos?

- Ella me da miedo – le dijo pensativo.

- Si, ella deseaba convertirte en su consorte, pero cuando Odín me nombró su heredero se volvió bastante molesta contra ti, creo que fue ella la que les dijo a mis amigos qué eres, pero no lo puedo probar.

- Realmente no hubiese querido casarme con ella – le dijo muy seguro, los recuerdos de este Loki la mostraban como una mujer dominante y vengativa, más fría que las nieves eternas de Jotunheim, siempre amenazante – ciertamente es…

- ¿Espeluznante? – dijo al ver que callaba – sí, he escuchado de ello.

- Vaya, encontraste a tu novio fugitivo – le dijo un guardia divertido – se tardaron, Lady Hela está verdaderamente molesta.

- Balder, deja tus bromas sobre Loki, sabes que no le agradas.

- Vuestro principito es una cosita…

- ¡Cállate! – lo silencio molesto quitándole la voz – tú viste cuando los amigos de Thor me lanzaron por el bifrost y no hiciste nada, no volverás a dirigirte a mi persona en ese tono o no recuperarás tu voz la próxima vez.

El soldado asintió y se hizo a un lado.

- Loki ¿Qué hiciste?

- ¿Te lo explico luego? – le dijo haciendo girar su muñeca.

- Balder ¿Dónde están mi madre y mi hermana?

- Puedes hablar – le dijo Loki divertido.

- Lady Frigga se encuentra en sus habitaciones, la princesa Hela está en el campo de entrenamiento, parecía furiosa.

- Vamos por tu madre ¿sí? – fingió sumisión.

- Claro – lo cogió por la cintura nuevamente y lo llevó a la torre que formaba parte de las habitaciones de sus padres – mi madre ha estado muy preocupada por tu salud, dice que sintió una fuerte alteración en tu sedir hace unos días, pero este ha estado bajando y subiendo desde que te rescatamos de Munspell.

- Como si un gigante de hielo no se viera afectado por el intenso calor de ese mundo – le respondió Loki separándose de él – es todo lo contrario a mi naturaleza, no habría ido allí por mi propio gusto.

- A nadie le gusta ese mundo – le dijo mientras entraban en las habitaciones de los reyes – buenas tardes, Madre, he traído a Loki conmigo – la saludó.

- Mi niño – lo abrazó la mujer y Loki se dejó querer, tanto su yo como este Loki estaban muy apegados a la mujer y los sentimientos parecían ser los mismos.

- Madre – dejó salir, en su propia línea ella había muerto por su culpa, aunque sabía que en realidad no era tan así, no sabía que su madre estaría en ese lugar, sólo que esa mujer estaría allí, nunca deseó su muerte. La tristeza del Loki de la línea sagrada lo invadió y, con la poca fortaleza de carácter de este Loki, se dejó llorar como un crío que recupera a su madre.

Miró de reojo a Thor, este se veía muy conmovido por su acción, y se sintió extraño, este Loki era demasiado diferente a todos los Loki que había visto antes, carecía del carisma propio de uno de ellos, no tenía más ambición que la de complacer a su prometido, de ser agradable a quienes los rodeaban. Nunca había tenido problemas hasta que los amigos de Thor supieron que era un "monstruo Jotun", como lo había llamado Sif.

- Loki, algo le pasa a tu sedir – le dijo Frigga preocupada – no puedo verlo, aunque puedo detectarlo.

Loki la miró, su madre en su mundo lo había leído como un libro abierto siempre, por mucho que él intentara ocultarle lo que fuera, lo que significaba que la magia que había adquirido a lo largo de todo ese tiempo encerrado en el árbol del tiempo y de las múltiples variables habían llegado con él.

- Cuando los amigos de Thor me mandaron a Munspell, hicieron fallar mi magia, rompieron mis barreras.

- ¿Por qué iban a hacer eso? – dijo ella preocupada.

- ¡Porque soy un monstruo jotun! – le replicó – uno que no puede reinar junto a Thor y mucho menos ser amado por él – agregó enojado – no quisieron entender que esto no fue decisión mía, que fue lo que pactaron Padre de Todo y mi padre, dijeron también que yo le había hecho algo a Thor para que me aceptara, que no merecía el lugar que me daba, que yo solo estaba a su lado por lástima.

- Tranquilo, Loki – lo abrazó Thor – no permitiré que te hagan más daño, no te dejaremos solo con ninguno de ellos.

- ¿Puedo ver a los curadores? No quiero que mi sedir siga fluctuando, es molesto.

- Claro, cariño – le dijo la reina – Thor, hijo, el consejo de ancianos de los nueve reinos se reunirán en la mañana, aunque sospecho que esperaban que no estuvieras de regreso todavía.

- Y Hela tampoco – dijo Loki sintiendo se magia maligna muy cerca de ellos.

Thor respiró hondo como preparándose para una batalla brutal, por lo que Loki lo tomó del brazo, abrió un portal y lo llevó a las salas de curación.

- ¿Cómo llegamos aquí? – dijo el rubio asombrado al ver el lugar.

- Te dije que le tengo miedo a tu hermana – suspiró – y este poder es reciente, no había conseguido dominarlo o nunca me habrías encontrado en Munspell.

- ¿Esta es la magia de la que me hablaste antes?

- Una parte de ella – le mostró un duplicado de sí mismo que se movió alrededor de él – son muchas cosas las que puedo hacer, incluso a través de ellos puedo hacer magia sin que nadie me detecte – se encogió de hombros y el duplicado desapareció – las ilusiones son mucho más fáciles de hacer, pero un duplicado es mucho más poderoso porque puedes extender tu magia en torno a él – dijo pero se sintió debilitado.

- Cariño, no hagas eso, tu sedir está descontrolado – lo abrazó y lo guio hacia donde estaban las curadoras – podría ser peligroso.

Loki suspiró, era como cuando empezaron los desfases temporales, le había costado controlar esa magia, pero luego de unos cuantos problemas más consiguió dar con la clave para estabilizar su magia y dominar el movimiento. Miró a Thor y se sentó a esperar a las curadoras, necesitaba calmarse un poco, tal vez ellas consiguieran calmar su sedir.

- Alteza, está bastante alterado, es como si tuviera dos personas dentro de si – le dijo una curadora luego de examinarlo.

- ¿Dos personas? – repitió Thor preocupado.

Loki casi gimió al darse cuenta de lo perceptivo que era este Thor, claro que tenía que ser diferente del suyo, era un Loki de otro universo, lo había invadido, aunque no tenía ni idea de cómo había llegado hasta allí.

- Es la misma persona, pero es como si un sedir se superpusiera a otro – explicó – dos tipos de magias casi idénticas pero con un aura ligeramente diferente, se están mezclando delicadamente y pronto se fusionaran en uno, es como si se tejiera una delicada manta de seda.

"El manto del tiempo se sigue tejiendo a mi alrededor" pensó Loki viendo como el tiempo se detenía a su alrededor y se vio frente al Loki de este universo.

- ¿Qué me has hecho? – le reclamó el chico molesto congelando el aire a su alrededor.

- Salvando tu patética existencia – le replicó retirando su hechizo de aesir.

- Somos la misma persona pero eres diferente – dijo asombrado.

- Hay muchos Loki en los diferentes universos – proyectó su magia – he visto muchos, todos queriendo tener lo que tienes, pero quedándose siempre solos.

- ¿Thor me es verdaderamente infiel? – gimió preocupado.

- Bueno, no todos tenemos una relación así con él – suspiró – en mi línea original fuimos criados como hermanos, compitiendo por ser el mejor a los ojos de Odín, cuando jamás tuve una oportunidad de ser rey de Asgard, porque siempre prefirió a Thor, no bastaba lo que yo hiciera siempre él ganaba su aprobación.

- ¿Odias a Thor?

- Por supuesto que no, estuve dispuesto a morir por él con tal de prolongar su existencia, algo hubo de ese amor que tú le tienes, pero nunca me atreví siquiera a reaccionar respecto a lo que sentía, pese al dolor de verlo en los brazos de alguien más. Claro que eso no significó que me quedara de brazos cruzados con tal de evitar que ella permaneciera mucho tiempo a su lado.

- Si Thor me cambiara por alguien más me moriría – admitió.

- Le hago la vida a cuadritos – le dijo divertido – allá yo era el dios de las mentiras y las travesuras, no me podían culpar de hacerlo, aunque tenía que escapar luego de las consecuencias de mis actos, pero la pasé bien.

- ¿Por qué estás aquí?

- Soy un Loki sin tiempo, pero no tengo ni la más remota idea de cómo o por qué terminé en tu cuerpo, mi capacidad de viajar siempre fue en mi propia línea y persona, reemplazándome y regresando al punto de inicio sin afectar el tiempo sin nada – suspiró caminando alrededor de Thor – quiero tener a Thor conmigo, pero en esa línea fui asesinado por un Titán loco llamado Thanos, pero en este universo no existe, así que eres libre.

- ¿Seré la madre de los hijos de Thor?

- No lo sé… Espera ¿Cómo que la madre de sus hijos?

- ¿Eres un jotnar enano y no lo sabes? Podemos ser engendrados.

- Fui criado como un aesir, si no hubiese sido porque Thor quiso atacar Jotunheim nunca habría sabido que no era hijo de Odín ni mucho menos que era un jotnar enano, así que poco y nada sé de mi propia naturaleza.

- Haz reaccionado alejándote de Hela, aunque también me da miedo.

- Hela destruyó Asgard en mi línea – le explicó – Thor y yo tuvimos que desatar el Ragnarok para salvar a nuestra gente, porque ella quería adueñarse de los nueve reinos, y mejor si era a sangre y fuego.

- Padre de todo bloqueo su magia con un poderoso hechizo, pero si ella se vuelve la reina podrá acceder a él y desatar su magia.

- Entiendo, entonces te dejaré el manto de la magia de los Loki cuando pueda entender como hice este salto, si sigues aquí es que puedo saltar hacia cualquier otro de nosotros y podré ayudar a mi propio Thor a vencer a Thanos.

- ¿Tendrás que marcharte? He visto lo hábil que eres no solo con la magia, sino con tu capacidad de hacer hablar a los demás, te llaman Lengua de plata ¿no?

- Mis habilidades se quedarán contigo – aseguró y volvió la mirada a su alrededor – volveremos a hablar más tarde, pero déjame controlar esto, para que veas la magia actuar y la domines, yo me encargaré de Hela.

- Gracias, le tengo terror – accedió desapareciendo de su vista.

Una serie de hilos verdes se movieron a su alrededor y conectaron con él, desapareciendo la barrera que detenía el tiempo.

- Es bastante rápido como se entreteje – siguió la curadora – casi no se nota la diferencia entre ambos sedir, casi son uno.

- ¿Qué significa eso? – dijo Thor preocupado.

- Que el sedir pronto se estabilizará – dijo ella – su magia se hace más poderosa con cada hilo que se entrelaza.

Loki sintió un escalofrío y se abrazó a Thor al sentir el aura de Hela muy cerca de ellos, se notaba que estaba furiosa y venía hacia ellos.

- La princesa Hela los está buscando – dijo uno de los guardias asustados.

- ¿No se puede olvidar de nosotros por un rato? – se quejó Thor molesto.

- Es mejor que vayamos con ella – dijo Loki fastidiado por el miedo que la mujer le daba a este cuerpo, él sabía que estaba por encima de ella, pero el odio que ella proyectaba lo hacía sentir mal.

- Loki, no tienes que vértelas con ella si te hace sentir mal.

Loki lo miró molesto, no iba a mostrarse débil delante de ella, era un dios también.

- Ni siquiera se han dignado a verme – le dijo despectiva – seré la reina…

- Y desatarás el Ragnarok – le replicó Loki molesto. Sabía que su anfitrión nunca le hablaba directamente porque ella encarnaba el terror de los jotnar a los aesir – pero Surtur te destruirá.

- ¿De qué hablas, cariño? – le dijo Thor.

- Fue lo que me dijo ese demonio cuando me echaron a Munspell, creo que dijo que me podía hacer su aliado – movió la cabeza – el calor allí era demasiado para mi naturaleza, pero tuve visiones del futuro – miró a Hela – No trates de tomar lo que nunca será tuyo, ni el trono de Asgard y mucho menos mi persona.

- ¿Quién querría a un monstruo como tú?

- Hela, querida Hela – dijo con tono irónico – un monstruo es temido por lo que es, no por los mitos que se han tejido a su alrededor – sonrió burlón – yo nunca me he mostrado como algo temible ¿puedes decir lo mismo de ti? Porque ante tu nombre tiemblan naciones enteras, no solo la mía – avanzó hacia ella – así que dime ¿Quién es el verdadero monstruo? ¿El tímido príncipe Loki, que siempre está tratando de ayudar a la gente, o la terrible princesa Hela, que pretende someterlos o asesinarlos?

Hela entrecerró sus ojos, furiosa, pero Loki le sostuvo con calma la mirada, por lo que ella levantó su mano e intentó agarrarlo por el cuello, pero sólo atrapó una ilusión.

- ¿Realmente me crees tan tonto como para exponerme a que me mates? – se rio apareciendo detrás de Thor – he aprendido unos cuantos trucos nuevos, hermana – se burló e hizo aparecer un portal detrás suyo – solo soy de Thor, regente de Asgard y su futuro soberano – jaló al rubio y aparecieron en el comedor – Ups, no era aquí a donde nos llevaba.

- Así que el príncipe Loki al fin despertó – dijo Sif tratando de esconder su rabia en sus palabras, pero no lo consiguió en su mirada.

Loki instintivamente quiso ocultarse detrás de Thor, pero se contuvo, no iba a mostrarles miedo, había llegado aquí para salvar a este Loki de las maquinaciones de las Normas, especialmente porque ahora era el dios del tiempo. Sonrió, no creaba una variante, simplemente ponía al Loki de ese universo en el lugar que le correspondía.

- Pregúntale a tus amigos cómo terminé en Munspell, a ver si se atreven a mentir en mi cara – le dijo Loki mirando a la morena a la cara – después de todo lo que te hicieron sufrir mereces saber la verdad, Thor, que ellos me odian y que poco les importa hacerte daño mientras se deshagan de mí.

- No puedes decir semejante cosa – le reclamó Fandrall – nosotros jamás le haríamos daño a Thor.

- Pero ustedes me empujaron a Munspell por el bifrost luego de engañar a Heimdall – le dijo avanzando hacia ellos, estaba enojado y su sedir se reflejaba en un intenso verde esmeralda en sus manos – y me habían llamado allí supuestamente para ayudarme a conseguir el mejor regalo para Thor, que con eso lo haría inmensamente feliz, pero sólo querían hacerme desaparecer ¿Verdad?

- Todos seríamos felices si desaparecieras – soltó Sif sin darse cuenta que había caído en una de las trampas de Loki.

- ¡Allí tienes su confesión, Thor! – se abrazó al pecho de su prometido – ellos me odian – lloriqueó – y tu querías conservarlos en el consejo, a nuestro lado siempre, pero nunca me han querido como tu consorte ¿Qué tengo de malo?

- Oh, cariño, lo siento mucho – lo abrazó de vuelta – no permitiré que te hagan daño nunca más.

- ¿Vas a preferir al principito llorón por encima de tus amigos? – dijo Sif escandalizada, dispuesta a pegarle al moreno – son sólo lágrimas de cocodrilo.

Loki la miró por encima de su hombro, eso sonaba ofensivo a sus ojos, de seguro que las lágrimas que derramara Lokidrilo eran tan varoniles como los de cualquier Loki, excepto Silvie, pero tampoco las de ella serían falsas, como esta mujer insinuaba descaradamente.

- Loki estuvo inconsciente por más de un mes por haber estado demasiado tiempo en Munspell – le dijo Thor molesto – casi lo pierdo ¿debería quedarme tan tranquilo ahora que sé que es verdad que serían capaces de hacerle daño con tal de alejarlo de mí? Recuerden que fue decisión de Padre de todo que nos casáramos, para eso fue criado en Asgard.

- Pero ahora que eres regente puedes negarte…

- La paz con Jotunheim se sellará con mi matrimonio con Loki, no será de otra manera – la interrumpió Thor – y no quiero una palabra más al respecto.

Loki sintió la profunda necesidad de enseñarles la lengua, pero se contuvo, ya bastante había hecho al mostrar un temperamento que el Loki de aquí no solía tener ni de asomo, vaya a saber cómo reaccionarían ellos si vieran su verdadero yo en acción.

- "Hazlo, ya me tienen harto" – le dijo su voz interior.

Separándose un poco de Thor, y poniendo su mano a la espalda bajo la capa, hizo un pequeño hechizo y el cabello de Sif cayó al suelo.

- ¿Qué demo….? – dijo tomándose la cabeza viendo que tenía un costado de ella rapada – te voy a matar – lo amenazó.

- Loki no te ha hecho nada – dijo Thor de inmediato, aunque se notaba que sabía que no era cierto – nadie lo ha visto hacer nada.

- ¡Me ha cortado el pelo y lo has dejado hacer! – le grito ella, yendo por Loki que la evitó colocándose a la espalda de Thor.

- No he hecho nada – fingió demencia – vamos, nos esperan en el consejo.

- Bien, pero les advierto que dejen a Loki tranquilo.

- Adios, calvita – le dijo Loki burlón alejándose con Thor del brazo,

- Cariño, no la provoques – lo atrajo hacia sí antes de darle un beso en la frente y salieron del comedor escuchando el gruñido de ira de guerrera.

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Aburrido, era todo lo que podía opinar de los consejeros, sus ideas eran tan obsoletas que Loki podía desarmarlos con unas cuantas ideas propias, pero Thor casi no les había dado ocasión de hablar, se notaba que como regente era mucho más sensato de lo que había sido el suyo a esa edad, pero claro, aquí Odín lo había forzado a perfeccionarse a la sombra de Hela, quien era una viciosa, en vez de competir con él que era casi su igual.

- No, no creo que debamos romper las relaciones con los otros reinos aliados – les dijo Thor – Padre estableció estas alianzas para mantener la paz entre todos y las vamos a mantener mientras podamos.

- Pero deberá casarse con un… - empezó uno de los consejeros a decir, olvidado de la presencia de Loki allí.

- ¿Qué vas a decir de tu príncipe y futuro consorte del rey de Asgard? – lo interrumpió Loki molesto – ya sé que soy un jotnar, que ustedes me creen un monstruo que no tiene derecho a estar al lado de su amado príncipe dorado, pero ¿saben qué? Padre de todo vio en mi algo que lo hizo creer que yo soy el mejor para su hijo, y yo amo a Thor, y con ello aseguro la lealtad de Jotunheim a Asgard ¿pueden hacer ustedes lo mismo con sus familias? – los miró directamente.

- Alteza…

- No, no digan nada, ustedes habrían estado felices que yo desapareciera para siempre, dejarían que Thor cayera en depresión, pero no le entregarían el reino a la princesa Hela, porque a ella no la pueden manipular ¿verdad? – se detuvo un segundo y detuvo el tiempo a su alrededor, avanzó en el tiempo y vio a Odín despertando, calculó el tiempo y regresó al presente – pero esto está de sobra – sentenció – Padre de todo despertará en unos días y ratificará las decisiones de mi amado.

- ¿Tienes el don adivinatorio?

- No, tengo certezas futuras – le dijo y proyectó su magia sobre la mesa mostrando imágenes de la proclamación de Thor como heredero principal y futuro rey de Asgard, con él de pie junto a Friga – eso va a pasar dentro de poco tiempo.

Loki sonrió divertido, esas eran imágenes de su propia línea de tiempo, pero eso no podían saberlo ellos, ni siquiera Thor debía conocer el origen de esos recuerdos, aunque omitiera su intervención en ella.

- Son invenciones suyas – dijo otro consejero enojado.

Loki levantó una mano y volvió a detener el tiempo, se detuvo frente al hombre y tocó su frente tomando sus recuerdos. Regresó junto a Thor y liberó el tiempo nuevamente.

- Quizás debiera guardarse sus opiniones para sí mismo, especialmente si no ha sabido guardar los secretos que Padre de todo no ha sabido guardarlos – lo miró a los ojos y sonrió malicioso – ¿Cómo era ese dicho midgariano? – miró a Thor – algo respecto de un techo delicado…

- Ah, no tires piedras al cielo si tienes tejado de vidrio – accedió divertido.

- Sí, eso, no recuerdo de donde lo saqué, pero lo grafica bien.

- ¿De qué habla, su alteza? – dijo la única mujer dentro del consejo.

- ¡No sabe nada! – intervino el hombre.

- Te asombraría saber todo lo que sé sobre ti – le dijo divertido mientras cambiaba de forma y volvía a la normalidad – no creo que a ella le agrade saberlo ¿verdad?

- Loki, por favor, déjate de juegos…

- ¿Él me amenaza y te enojas conmigo? – le gruño molesto – no sé para qué me querías aquí si sientes que solo soy una figura decorativa en tu brazo – agregó enojado, con un brillo verde encendido en sus ojos – no soy ese niño que besaba el suelo que pisabas, Thor, tus amigos lo mataron cuando me mandaron a Munspell rompiendo mis hechizos protectores para que sucumbiera allí.

- Loki, nunca has sido un adorno para mí – le rebatió al verlo enfadado – sabes que te amo y me angustié mucho cuando te encontré en ese mundo, siempre he sabido lo que eres y lo que reclamas no es justo.

- Justicia es lo que menos saben hacer los aesir – le dijo poniéndose de pie aún molesto por no poder controlar su temperamento – no soy una sombra de tu grandeza ni un juguete que tomas y dejas a tu antojo, no necesito tu aprobación ni la de nadie, solo quería sentirme amado, pero veo que no es así – abrió un portal y se dirigió al jardín intentando controlar su magia.

- Loki, cariño, ¿pasa algo malo? – le dijo Lady Friga preocupada al ver como su sedir se escapaba de su control.

- Yo… - empezó y se quedó en silencio, no sabía cómo hablar con ella, no era su madre, al menos no la de su línea de tiempo o de su universo – sólo estoy molesto y confundido, muchas de las cosas que creía ciertas resultaron ser falsas, aquí nadie me quiere por ser un jotnar, importa un cuesco que con mi matrimonio con Thor venga la paz, y para él… no soy más que una figura decorativa a su lado – miró la fuente del jardín – antes no me daba cuenta que era sólo una figura en el tablero, ni siquiera un peón, sino que un casillero, he valido tan poco en este juego de poder entre los nueve reinos.

- Oh, Loki, sabes que eso no es verdad.

- Oh, vamos, sé cómo la gente me mira, el desprecio que sienten por el gigante de hielo enano que siempre cuelga del brazo del príncipe dorado, las miradas de burla de sus amigos, el odio de tu gente ¿debo olvidar todo eso? ¿Ignorarlo?

- Cariño, Thor te ama – insistió ella.

- Pero me es infiel – sentenció seguro.

- ¿Por qué dices eso, cariño? – intentó calmarlo.

- Surtur me lo dijo mientras me torturaba con su calor, él estaba con una mujer humana cuando sus amigos me engañaron para lanzarme a Munspell – se volvió hacia ella y vio que Thor estaba parado en la entrada del jardín, pálido y paralizado, luciendo verdaderamente culpable – se acostó con ella pese a estar comprometido conmigo, solo que ahora veo que era verdad.

- Loki, lo que pasó en Midgard no es lo que crees – le dijo Thor.

- ¿No es lo que creo? – dijo enojado caminando hacia él – muéstrame tus recuerdos – le dijo tendiéndole la mano, pero Thor no se movió – entonces, es verdad que estuviste con ella – dijo enojado – no soy una marioneta en tus manos, hasta hoy llega mi estupidez, si quieres un esposo sumiso y ansioso de cumplir con tus caprichos, búscate a otro.

- Loki – intentó calmarlo.

- Apenas esta mañana me dijiste que bastaba con que te dijera que no quería casarme contigo para deshacer nuestro compromiso – cerró los ojos y sintió como el otro Loki soltaba un grito de dolor y lloró con él – pues entonces, quiero que cumplas tu palabra – terminó con voz temblorosa.

- Loki, yo te amo, no quiero vivir sin ti.

- ¡Pues debiste pensarlo antes de acostarte con ella! ¡No seré tu esposo si a la mínima ocasión te olvidas que me perteneces y le das tus "favores" a cualquiera!

- Jane no es una cualquiera – le dijo cruzándose de brazos y Loki no lo soportó más, usando su magia y toda su fuerza le dio una bofetada que lo lanzó de lado con el labio partido.

- ¡Hemos terminado, dios del trueno! – le gritó y desapareció por un portal sin pensar siquiera a donde lo llevaba. Se limpió la cara y miró su reflejo en el espejo que le mostró en dónde estaba, la habitación de Thor. Suspiró y abrió un nuevo portal, ahora regresaría a Jotunheim.

.

Abrió los ojos nuevamente y vio a su variante sentado en un rincón, lloraba a mares. Debía de dolerle mucho, a él nunca le había preocupado que el rubio fuera un mujeriego, después de todo nunca hubo ninguna posibilidad romántica entre ellos, siempre lo pensó como su hermano, pero este Loki lo amaba con cada fibra de su ser, y la traición pesaba siempre en el corazón.

Suspiró y se sentó a su lado atrayéndolo a su hombro.

- ¿Sabes que acabas de romper una hipótesis sobre nuestra persona? – le dijo mientras le acariciaba en cabello – tengo un amigo allá de donde yo vengo que me acusó de ser narcisista porque supuestamente sólo podía amarme a mí mismo, y yo casi tuve algo con Silvie, otra variante de Loki – el chico lo miró lloroso pero interesado – Mobius estaba equivocado, nosotros no provocamos un evento nexus que rompiera la línea temporal, fue que nos resignáramos a morir lo que causó que el tipo que nos quería vivos los dejara encontrarnos.

. ¿El tipo que los quería vivos?

- Te contaré mi historia a grandes rasgos, ya cuando te devuelva tu cuerpo conocerás el resto – suspiró – ya sabes que Thor y yo fuimos criados como hermanos en Asgard, Odín ocultó para todos que yo era un Jotnar, hasta a mí, pero tenía un marcado preferencialismo con Thor, iba a hacerlo el nuevo rey de Asgard cuando no estaba preparado para ello y yo arruiné su coronación. Thor estaba tan furioso que fue a buscar a los culpables a Jotunheim y yo descubrí quién era de forma violenta ¡Me habían criado para odiar a los gigantes de hielo y yo mismo era uno de ellos! – movió la cabeza – Odín castigo a Thor cuando nos descubrió, así que yo bajé a la bóveda y tomé el cofre de los inviernos, algo que sólo un hechicero jotun podía manipular, el que me mostró mi verdadera naturaleza, se lo reclamé a Padre, pero él cayó en uno de sus sueños y quedé a cargo de Asgard. Quise deshacerme de Thor y de los jotnar, pero mi hermano me detuvo.

- ¿Odín no te castigó?

- No le di ocasión de hacerlo, ni siquiera evitó lo que sabía que iba a hacer, me dejé caer del bifrost, aunque sabía que podía morir – suspiró – caí por mucho tiempo, pero caí en las garras de un tipo al que llamaban el titán loco, Thanos, que trató de romperme y me sometieron con una piedra del infinito, la de la mente. Me mandó a Midgar a buscar el teaser acto, causé estragos allá y fue detenido por los Vengadores, de los cuales formaba parte mi hermano, pero algo raro pasó, cuando Thor me traía de regreso para mi "justo castigo", había dos vengadores más allí, eran la misma persona en dos versiones distintas, uno estaba arriba luchando consigo mismo y el otro se provocó algo tomando el teaser acto. Fue una extraña suerte ¿sabes? Terminó a mis pies y como nadie me vigilaba, lo tomé y me escapé, pero me atraparon los de la TVA, me despojaron de mis poderes y me enjuiciaron.

- Es un relato bastante extraño ¿no?

- Algo así, pero Mobius quería que lo ayudara a atrapar a otra variante de Loki, la que resultó ser Silvie, que terminó allí simplemente por decidir ser mujer, lo que no la llevaría a ambicionar ser la heredera de Asgard ni a tratar de destruir Jotunheim, y todas esas estupideces que hice. Nos aliamos para conocer a quienes nos encerraron allí, habíamos descubierto que todos allí eran variantes y que les habían robado sus recuerdos – suspiró – los guardianes eran falsos, así que terminamos en un lugar conocido como el vacío, allí conocimos a ese hombre que dijo ser "aquel que permanece", nos ofreció ocupar su lugar o darnos una línea temporal en donde podríamos tener la vida que quisiéramos. Yo quería entender, pero Silvie estaba obsesionada con la venganza contra aquel que le había arrebatado su infancia y juventud, por lo que lo mató. Eso nos llevó a un nuevo caos, empecé a ir y venir por el tiempo sin control, intentamos arreglarlo, pero era imposible, así que hice algo que no quería pero que debía hacer para salvarlos a todos, destruí la máquina que controlaba el tiempo y tomé el lugar de ese hombre, quedándome en un mundo en donde a ninguno de nosotros queremos estar, la soledad.

- Pero ahora estás aquí ¿no?

- No entiendo lo que está pasando, desde el punto en que estoy puedo ver la vida de millones entre mis dedos, procurando no intervenir nunca, allí todo está claro, pero estando aquí sólo puedo ver lo que ven tus ojos, así que tengo que usar el sedir para detener mis visiones.

- Lo siento – le dijo su yo más joven – es cierto que me duele lo que Thor me ha hecho, pero aún tengo un lugar a donde regresar, quizás hasta perdonar a ese loco o quedarme en mi reino junto a mis hermanos manteniendo la paz sin necesidad de casarme con un asgardiano – sonrió con tristeza – yo he tenido una vida fácil y no he madurado, pero no quisiera conocer ni vivir tu soledad.

- Hubo un Loki, quizás el mejor de todos, trató de salvar a Thor y a sí mismo, pero al final trató de volver, saber si alguien lo recordaba, si su hermano lo extrañaba, pero fue podado, enviado al vacío, en donde murió para darme una oportunidad de hacer bien las cosas, su recuerdo me dio la fuerza para hacer lo correcto.

- Regresemos, hablemos con Thor, y déjame a mi decidir qué debo hacer a continuación, ya veremos si soy digno de ser un Loki feliz.

- No hay problema, pero que él te busque, de seguro consigamos una promesa real de su boca – sonrió pensativo – oye ¿tienes el libro "veta veritate"?

- Si, madre me lo dio cuando entré en la academia vanir ¿Por qué?

- Hay un hechizo allí que puede sellar un compromiso, cuéntaselo a Thor y dile porque lo quieres, si está dispuesto a hacer el sacrificio por ti, tendrás una manera de comprobar que realmente te ama y de evitar que te vuelva a ser infiel.

- Pero le pegaste con mucha fuerza.

- Me desquité con él como me gustaría haber podido hacerlo con mi hermano – le apretó un hombro – que se alegre que no lo apuñalé.

.

Loki abrió los ojos y sintió el peso de las ramas del árbol del tiempo entre sus dedos, eso quería decir que el tiempo le había dado un nuevo poder. O tal vez siempre estuvo allí, podía ir hacia cualquiera de sus variantes y tomar parte en su conciencia sin alterar su vida demasiado, dejándolo con el poder mágico y la capacidad de decidir libremente que hacer.

Suspiró y buscó a su variante Jotun. Sonrió al ver que realmente había conseguido perdonar a su Thor, quien había estado dispuesto a hacer el juramento mágico si con ello probaba su amor, se habían casado una semana después del despertar de Odín y Hela había aceptado finalmente ser general de las tropas de Asgard, en especial cuando Sif inició una revuelta, a la que no se habían sumado los otros amigos de Thor por amor a este.

"Al menos uno de nosotros que tenga un final feliz" – se dijo pensativo.

Una rama vibró entre sus dedos, un Loki triste lo llamaba desde otro tiempo. Se concentró y supo de inmediato quién era.

"Iremos a casa" – se dijo volviendo a cerrar los ojos, quizás este era su trabajo, ser feliz viendo a los otros Loki siéndolo junto a Thor…

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No sé de donde salió todo esto, estaba tratando de escribir un nuevo capítulo de otra historia (La familia se cuida por si la quieren leer si no lo han hecho ya), y surgió esto, como un regalo de Navidad.

Por cierto, podría tener continuación, pero dependerá de sus comentarios, o si quieren que Loki visite otras variantes, de ser así, me gustaría que esbocen a la variante que quieren ver.

Cariños y feliz Navidad.

Shio Zhang.