Winry poco a poco volvió del mundo de los sueños. Estaba tan cómoda y había tenido un sueño tan pacífico como no lo había tenido en mucho tiempo que quería rehusarse lo más posible a abrir los ojos pero aún con los ojos cerrados su cuerpo poco a poco estaba siendo más consciente del mundo real. Podía sentir la suavidad típica de su cama y el ligero peso del edredón que la cubría pero su cuerpo sentía una calidez adicional a la que la pieza de tela le estaba brindando. Su mente aún estaba un tanto adormecida así que finalmente cedió y abrió sus brillantes ojos azules para hacer sus averiguaciones pero no tuvo necesidad de seguir investigando ya que la visión que la recibió la hizo sonreír.
Ed estaba profundamente dormido con una expresión relajada en su rostro, borrando las marcas de tensión, preocupación e incluso el ceño fruncido que continuamente lo acompañaba, haciéndolo ver más joven o, más bien, de su edad ya que a veces Winry percibía a Ed mayor de lo que era, lo cual no le sorprendía pero le entristecía porque sabía que esa percepción podía deberse a todo lo que Ed había vivido, lo cual había dejado su marca en él.
Apartando la última parte de su pensamiento de su mente, Winry siguió con la mirada el brazo izquierdo de Ed, el cuál era el que reposaba sobre su cintura y que con ese único contacto parecía haber hecho que su cuerpo se sintiera completamente cálido y protegido.
Sin borrar su sonrisa, Winry llevó su mano al rostro de Ed y cuidadosamente apartó la parte del flequillo de Ed que se estaba acercando amenazadoramente a su nariz. Tras hacerlo, dejó su mano en su mejilla suavemente provocando únicamente una ligera especie de murmullo de parte del rubio, lo que la alegró al poder continuar con su acción sin interrumpir su sueño.
Lentamente Winry movió sus dedos sobre su mejilla y, tras un par de veces de repetir el movimiento, su sonrisa flaqueó.
"¿Qué voy a hacer?" Murmuró para sí misma cuando el recuerdo de Russell hizo su aparición en su mente.
Quizás no amara a Russell pero sí lo quería mucho y no quería lastimarlo después de haber sido ella la que, inconscientemente y sin darle la importancia necesaria, había dado inicio a la relación que actualmente estaba en camino al matrimonio. Si Ed no hubiera regresado probablemente hubiera seguido adelante con esos planes bajo la esperanza de ser feliz eventualmente pero ahora que tenía frente a sí al amor de su vida y que ambos parecían estar más cerca física y emocionalmente de lo que nunca lo habían estado, no quería volver a dejarlo ir. Quería estar con él. Quería amarlo sin restricciones.
Al sentir su corazón acelerarse ante tales pensamientos, la sonrisa de Winry volvió a su rostro. Tendría que actuar rápidamente acerca de su situación con Russell pero ahora únicamente quería centrarse en el presente. Ed estaba con ella y eso era todo lo que le importaba.
Con ese pensamiento en mente, Winry se movió cuidadosamente en la cama para levantarse ligeramente y poder ver mejor al rubio, sin apartar el brazo que reposaba sobre su cuerpo. Su sonrisa se ensanchó al verlo y, no pudiendo contenerse más, se inclinó para besar la punta de su nariz. Ed arrugó la nariz y sus ojos comenzaron a apretarse pero antes de que Winry pudiera decidir si seguir o no con su deseo de besarlo, su mirada se elevó lo suficiente para poder ver el reloj que descansaba en la mesa de noche que se encontraba al lado de la cama en dónde Ed había dormido.
"¡Mierda!" Winry exclamó alarmada, olvidando todo cuidado, y se levantó de la cama de un brinco corriendo hacia su armario para tomar ropa limpia.
Las acciones de Winry despertaron por completo a Ed, quien después de caerse de la cama, se puso de pie y se puso en la posición defensiva que su sensei le había enseñado tantos años atrás. "¿Qué? ¿Qué pasa?" Preguntó preocupado hasta que vio a Winry agachada al lado de su armario buscando y sacando ropa frenéticamente.
"Ya son las 11. ¡Se supone que tenía que ir a ver a un cliente hace media hora!" Dijo antes de ponerse de pie y entrar corriendo al baño para alistarse.
Aliviado de no estar en alguna situación peligrosa, Ed bostezó y se dedicó a tender la cama. Justo cuando estaba acomodando la almohada que Winry había ocupando, su cerebro pareció ponerse al corriente de lo que Winry y él habían hablado la noche anterior y el hecho de haber dormido abrazados, congelándolo con la almohada en sus manos.
Justo en ese momento, Winry salió del baño cambiada y con el cabello sujeto en un rápido chongo. La mirada de Ed se cruzó rápidamente con la de ella antes de que Winry se moviera para salir de la habitación.
"¿Win?"
"Tengo que irme, Ed. Volveré en un par de horas. Traeré conmigo las piezas faltantes para trabajar con tu automail en cuanto regrese."
Antes de que Ed pudiera pronunciar más palabras, Winry salió de la habitación, tomó su caja de herramientas y una carpeta del cajón de un escritorio y salió del departamento. Cuando la joven se encontró en la calle principal, se detuvo en seco al recordar la mirada de Ed y la conversación que debieron haber tenido al despertar. Suspirando Winry se esforzó en enfocar su mente en las disculpas que tendría que ofrecerle al señor Henderson y en el trabajo que tenía por delante. Ed le había dicho anoche que no se iría así que no había más remedio que esperar un par de horas más para aclarar su situación.
Ed se quedó unos momentos parado en la misma posición con la vista fija en la puerta de la habitación. Con la rápida partida de Winry casi le daba la impresión de que todo lo que había pasado había sido un sueño pero, si cerraba sus ojos e inhalaba profundamente, aún podía sentir la esencia del shampoo de ella que lo había terminado arrullando en la noche.
Después de que se abrazaron cuando Winry le pidió que se quedara, los dos lentamente se recostaron en la cama evitando separarse. Ninguno de los dos lo dijo pero era como si los dos tuvieran miedo de que el otro desaparecería si lo soltaba por un momento. Una vez recostados, Ed movió rítmicamente su mano por la espalda de Winry mientras le daba un par de besos en la frente mientras que ella reposaba sus manos en su pecho y acomodaba su cabeza bajo la barbilla de él. No tardó mucho para que Winry se quedara profundamente dormida y, aunque Ed también se sentía agotado por las emociones del día, estaba tan cautivado y agradecido por estar con Winry en esos momentos que se pasó un rato más con los ojos cerrados pero disfrutando de la calidez que la rubia le brindaba tanto física como emocionalmente.
Ed estaba tan a gusto que ni siquiera se percató del momento exacto en el que el sueño lo reclamó pero, aunque su despertar haya sido un tanto brusco y Winry hubiera tenido que irse tan repentinamente, él sabía que había tenido la mejor noche de descanso en muchos años, incluso probablemente mejor que aquellas noches cuando aún era un niño que no había cometido el grave error de llevar a cabo una transmutación humana arrastrando a su hermano menor con él.
Aún era incierto el futuro que les pudiera deparar a los dos ya fuera como amigos o algo más pero Ed decidió no pensar en eso por el momento y esperar a que Winry regresara para hablar detenidamente con ella. Mientras tanto pasaría el rato en su departamento disfrutando del recuerdo y sensación de haber dormido teniendo a Winry en sus brazos.
Con una sonrisa, Ed salió de la habitación para dirigirse a la de pacientes para tomar sus cosas para prepararse para darse un baño. Al pasar por dónde se encontraba el escritorio de donde Winry había tomado su carpeta, Ed pudo ver que un par de hojas se habían caído al suelo y que otras más sobresalían ligeramente del cajón parcialmente abierto.
Dispuesto a arreglar un poco el desorden, Ed se puso en cuclillas al lado del escritorio para recoger los documentos. Al levantar un par de hojas un sobre cayó de enmedio de ellas, captando la atención de Ed.
Ed lo tomó y al levantarlo pudo ver un sello bastante familiar estampado en él. No pudiendo contener su curiosidad echó una rápida ojeada al interior del mismo. "Oh, Winry…" Murmuró para sí antes de suspirar.
El sobre en cuestión era el que le había mandado hacía ya dos meses para cubrir todos los gastos por automail. Dentro del sobre seguía el cheque sin cambiar que él le había enviado junto con una pequeña carta en la que le agradecía por su servicio, la cual incluía un saludo que, ahora que lo releía, era tan simple y distante que le sorprendía que Winry hubiera estado preguntando por él cuando él había hecho sonar su trato con ella como únicamente relativo al aspecto profesional.
Ed apartó el sobre y lo colocó sobre la superficie del escritorio mientras acomodaba las hojas que posteriormente colocó sobre la carpeta que estaba hasta arriba del primer cajón del mueble. Una vez hecho esto, trató de hacer entrar las hojas que sobresalían del cajón pero, al no tener éxito, no tuvo más remedio que sacarlas para acomodarlas, encontrándose con algo que lo desconcertó.
Se trataba de un dibujo de él hecho a lápiz pero con tal precisión y detalle que prácticamente parecía una fotografía en blanco y negro. En él aparecía con los brazos cruzados y con una ligera sonrisa que dejaba entrever sus dientes. Por el aspecto estaba casi seguro de que se trataba de un retrato de él inspirado en el día que volvió a Amestris durante la invasión, pero lo más curioso es que era más que una inspiración porque, aunque podría ser que la memoria le estuviera fallando, incluso el detalle de la vestimenta era bastante similar (por no decir idéntica) a la que había usado cuando volvió ya que también incluía el detalle del sujetador de manga que sólo había visto usar en la Tierra.
El estilo tan realista del dibujo quiso despertar algo en su memoria pero, al no poder evocar claramente el recuerdo, volteó la hoja y allí encontró algo que le robó una breve risa.
"Armstrong…" Murmuró con una sonrisa al ubicar un pequeño dibujo de bigote que fungía como la firma del artista.
Ed se quedó pensativo observando el dibujo. No podía creer que Winry le hubiera pedido un dibujo de él a Armstrong. Bueno, quizás Alex se lo había ofrecido pero Winry debió haber estado muy involucrada en el boceto debido a que muy pocas personas lo habían visto de cerca ese día y creía que sólo ella recordaría un detalle tan arbitrario como el sujetador debido a que ella había visto con curiosidad el pedazo de tela cuando le había instalado el automail.
A pesar de lo incierto que era su futuro juntos en ese momento, Ed volvió a sonreír y siguió guardando los documentos sintiendo aún más calidez en su pecho. Quizás él no merecía a Winry pero Dios… como la amaba.
Con la sonrisa grabada en su rostro, Ed terminó de acomodar los documentos cuidadosamente para después cerrar el cajón del escritorio y así poder ir a darse el baño que había planeado.
Cuando terminó sintiéndose fresco y más alerta que antes, Ed se dirigió a la cocina para prepararse algo de desayunar pero se detuvo en seco cuando tuvo visión del comedor.
"Demonios." Dijo Ed cuando vio todo el desastre que había quedado en el comedor. Por la discusión de anoche ninguno había lavado los platos de la cena e incluso aún faltaban por lavar los trastes que había utilizado para prepararla debido a que en su momento creyó que sería más conveniente lavar todo junto al final. Obviamente tendría que trabajar en su organización de las tareas de cocina.
Tras exhalar pesadamente, Ed se arremangó las mangas de su camisa y se dispuso a lavar. Su desayuno (o prácticamente almuerzo) tendría que esperar un poco más pero en fin… así tendría algo en qué ocuparse para evitar que sus pensamientos le arruinaran el recuerdo de haber pasado la noche con Winry.
Un par de horas más tarde, Winry regresó a su departamento trayendo consigo una caja con las partes necesarias para terminar la reparación de la pierna de Ed. Apenas había cerrado la puerta de la entrada cuando Ed asomó la cabeza desde el comedor con un vaso de agua en su mano.
"Hola." Dijo Ed con una sonrisa tímida.
"Hola." Dijo ella de la misma manera mientras se agachaba para dejar la caja en el suelo.
"¿Tienes hambre?"
Ella negó con la cabeza. "No, compré un sándwich de camino al negocio de Garfiel."
"Bien." Ed llevó el pulgar de su mano de automail a su bolsillo. Tamborileó sus dedos sobre el pantalón antes de preguntar. "¿Quieres que hablemos?"
Winry se mordió el labio inferior por unos segundos antes de responder. "¿Podemos hablar de otra cosa y dejar eso para después? Quiero trabajar en tu pierna primero."
"¿Después de la cena?" Insistió Ed. Aunque le gustaba estar en su burbuja de felicidad sabía que entre más tiempo pasara sería más difícil hacer lo correcto.
Winry suspiró. "De acuerdo." Se agachó nuevamente para sacar una pieza de la caja y se dirigió a la habitación dónde tenía todas sus herramientas de automail sólo que, al llegar al umbral, se detuvo y miró por encima del hombro. "Un poco de compañía me vendría bien."
Ed dudó un momento pero rápidamente su sonrisa lo delató. "Claro."
A pesar del importante tema pendiente que rondaba en sus cabezas, Ed y Winry pasaron un agradable rato platicando, tanto que el tiempo se les pasó volando. Esta vez platicaron sin ninguna restricción propia compartiendo con el otro cualquier historia que se les viniera a la mente, ya fuera del tiempo que Ed vivió con Hohenheim o de las primeras semanas de Winry viviendo en Ciudad del Este tras la muerte de Pinako.
La naturalidad y comodidad en su conversación permitió que incluso retomaran con mayor detalle el tema de los aviones y avionetas de la Tierra, ya que después de su charla inicial en casa de Rose, el tema había salido a colación ocasionalmente pero por una u otra razón casi siempre terminaban hablando de los mismos aspectos básicos. En esta ocasión pudieron avanzar un poco más en el tema, llegando a cuestiones un poco más específicas del funcionamiento de los motores utilizados en ellos, pero seguían con una suerte similar ya que nuevamente tuvieron que interrumpir su conversación puesto que ya había llegado la hora de la cena. Para ese entonces a Winry sólo le quedaba pendiente la revisión final de calidad de la pierna de Ed, por lo que decidió hacerla después de la cena para que Ed no tuviera que pasar por la instalación con el estómago vacío.
Mientras Winry se daba una ducha rápida, Ed comenzó con la preparación de la cena, esta vez optando por algo de carne, ensalada y puré de papa.
Una vez que Winry salió de ducharse con una blusa de tirantes y un capri y con una pequeña toalla sobre sus hombros para ir recogiendo la humedad de su cabello, ella le sonrió y comenzó a ayudarlo, trabajando juntos en la cocina como lo habían hecho meses atrás en casa de Rose.
Ninguno de los dos parecía muy animado de abordar su situación actual por lo que durante la preparación de la cena y el momento de cenar como tal decidieron omitir ese tema permitiéndoles pasar momentos muy agradables para ambos, compartiendo anécdotas y riendo como los viejos amigos que finalmente estaban volviendo a ser. La conversación fluyó tan naturalmente que, sin darse cuenta, Ed comenzó a contar historias acerca de las cosas que había hecho con Eddie causando una sonrisa afectuosa en Winry.
"Es un niño muy lindo." Dijo Winry.
Ed se encogió de hombros. "No soy muy bueno para definir eso pero sin duda es un niño muy divertido e inteligente. ¿Sabías que es el primero en su clase?" Dijo con un tono de orgullo.
Winry rió ligeramente. "Cielos, se nota a leguas el gran cariño que le has tomado. Pero no te culpo, Eddie es un niño muy adorable y Rose ha hecho un excelente trabajo criándolo."
Ed rió al inicio pero su risa se congeló repentinamente cuando se dio cuenta de que en cierta forma estaban empezando a tocar el tema que habían estado evitando todo el día. "Winry…" Tragó saliva, pensó unos momentos y decidió comenzar por un tema un tanto más neutral antes de hablar propiamente de su relación. "¿Quieres explicarme por qué no has cobrado el cheque que te envié?"
Winry tomó el último sorbo de vino que quedaba de su copa. Suspiró y dijo. "Conque ya vamos a empezar a ponernos serios, eh."
"Winry…" La regañó Ed ligeramente.
Winry volvió a suspirar. "Te dije que no era necesario que me pagaras además…" Le dirigió una mirada ligeramente recriminatoria. "Es demasiado. Me estás pagando prácticamente lo del costo de 4 automails si no es que 5."
Ed se encogió de hombros. "Te había quedado a deber los automails que me diste el día de la invasión. Además me parece que es un excelente uso de mis recursos ahora que descongelaron mi antigua cuenta bancaria ¿no lo crees?"
Winry resopló. "¿En algún momento te dije que te los iba a cobrar? Simplemente te los di porque quería, punto. No hay nada que discutir al respecto." Suspiró. "Cielos, debí haber roto ese cheque desde el momento en que llegó." Dijo mientras se apretaba el puente de la nariz.
"¿Y creías que nunca me daría cuenta?"
Winry sonrió. "Conociéndote no. Eres demasiado distraído. Además…" Lo miró con suspicacia. "si estás sacando este tema ahora es porque seguramente anduviste de fisgón en mis cosas ¿verdad?"
Ed se sonrojó ligeramente. "¡No fue mi culpa! Tú dejaste todo regado."
"¡Ajá! Ya me lo sospechaba." Dijo Winry con una sonrisa satisfecha. "¿Qué te parece si dejamos todo esto en un empate? Yo no te reclamaré el que hayas andado de fisgón y tú no vuelves a mencionarme nada del cheque. ¿Trato?"
"No." Dijo Ed con el ceño fruncido. "Hablo en serio, Win. Si lo que necesito es traerte directamente el dinero en efectivo para que no tengas opción, créeme que lo haré."
"Ed, simplemente quise ayudarte. Lo hice porque me preocupo por ti y quiero que estés bien." Le dijo Winry con tono serio.
"Win, nunca he tenido dudas de la maravillosa persona que eres pero no por eso voy a dejar que te salgas con la tuya. No voy a aceptar un no por respuesta y bien sabes lo obstinado que puedo llegar a ser." Le respondió Ed de igual forma.
"¿Ah sí? Pues te metiste con la horma de tu zapato porque no pienso cambiar de opinión. No quiero tu dinero." Le dijo Winry en tono desafiante.
"Si quieres hazle como antes y velo como dinero del estado, pero ese dinero se te tiene que quedar a ti." Le dijo Ed señalándola con un dedo al final.
"¿Por qué? ¿Por qué lo dices tú?" Dijo Winry comenzando a alterarse.
"Porque quiero que lo tengas. Lo necesitas."
Winry frunció el ceño. "Soy una mujer completamente capaz de mantenerme a mí misma y a mi negocio. Muchas gracias." Dijo con molestia.
Ed resopló y se pasó una mano por el rostro. "¡No me refiero a eso!"
"¿Entonces a qué te refieres?"
"¡Maldita sea! A que quiero ayudarte a cumplir tu meta de tener tu propio local." Exclamó Ed.
Winry abrió más los ojos ante la sorpresa. No se esperaba esa respuesta. "¿Qué?"
Ed inhaló profundamente para controlar su temperamento antes de responder. "Sé que estás ahorrando para comprar tu propio local ideal. Tu trabajo merece ser más conocido y, aunque sé que tu propio trabajo te llevara lejos, necesitas tener las mejores instalaciones para atender a la mayor cantidad de clientes posible en las condiciones que tú te mereces. Con ese dinero incluso podrías construir y diseñar tu negocio tal y como lo desees en lugar de tener que rentar o comprar uno que no se adapte por completo a tu estilo. "
Winry también inhaló profundamente ya que ella también se había alterado antes de la confesión del joven. "Ed, te lo agradezco pero no puedo aceptarlo. Quiero lograrlo por mí misma y no con ayuda de tu caridad."
Ed resopló. "No es caridad. Simplemente te estoy pagando lo justo por el excelente trabajo que siempre has hecho con mi automail."
"Me estás pagando mucho más de lo que te hubiera cobrado."
"Consideralo una compensación o, si así lo prefieres, como intereses por el pago pendiente de los automails de hace tres años." Dijo Ed con una sonrisa.
Winry se mordió el labio inferior. "No debería aceptarlo."
"Claro que sí. Es el pago justo por tu increíble trabajo."
Winry sonrió tímidamente. "Tampoco es para tanto, simplemente hago mi trabajo."
"El mejor trabajo de todo Amestris."
"Tus halagos no van a hacer que acepte tu dinero."
"¿Por favor?" Preguntó Ed en tono suplicante.
"No puedo hacerlo, Ed."
Ed estiró su mano de automail sobre la mesa para poder tomar la de Winry y acercarla al centro de la mesa para poder tomarla con ambas manos. "Por favor, Winry. Déjame hacer esto. Tú te mereces el mundo pero, de momento, esto es lo único que puedo hacer."
Winry lo miró fijamente a los ojos antes de responder. "Me lo quieres dar como un regalo de despedida, ¿verdad?" Le dijo con amargura.
Ed agachó su mirada. "No lo había pensado así. Pero no lo sé, quizás-"
"Entonces ni creas que lo voy a aceptar. Además dijiste que no te irías ¿no?."
Ed volvió a levantar su mirada. "Lo sé, Winry, de verdad créeme cuando te digo que lo último que quiero es separarme de ti pero puede que esto sea lo me-"
Winry lo interrumpió bruscamente apartando su mano para señalar a Ed con un dedo. "Si vuelves a decir esa mierda de que es lo mejor para mí, te voy a romper la cabeza con mi llave."
Ed se quedó callado, desconcertado por el arranque de enojo de Winry.
"Dime, Edward, ¿de verdad crees que lo que quieres hacer es lo mejor para mí? ¿O más bien quieres protegerte a tí mismo?"
Ed sintió la boca seca ante la acusación. Recuerdos de la boda de Ludwig y Wynona llegaron a su mente por lo que tuvo que cerrar los ojos. "Sé que Russell puede hacerte feliz aunque…" Suspiró. "Tal vez tienes razón." Abrió sus ojos para ver directamente los orbes azules de Winry. "No sé si sea capaz de verte casada con otro. Lo viví una vez y casi me destrozó a pesar de saber que realmente no eras tú."
Winry suavizó su mirada y le dirigió una pequeña sonrisa. "Al menos ya estás siendo sincero." Ahora fue ella la que tomó la mano izquierda del rubio. "Escucha, Ed, de verdad lamento todo por lo que has pasado. No puedo terminar de imaginarme cómo se sintió vivir en un mundo así lleno de personas que parecían ser otras que ya conocías pero tienes que dejarlo ir. Estás de vuelta, en Amestris. Por una vez en tu vida deja tus arrepentimientos y sufrimientos atrás y permítete ser feliz." Le dio un apretón. "Y pues… sé que puede sonar egoísta y tal vez pido demasiado, pero por favor, Ed. Te lo vuelvo a pedir: no te vayas… No me dejes."
"Win… no sé si sea capaz."
"Ed, ¿qué sientes por Rose?"
"¿Eh?" Ed se desconcertó ante el repentino cambio de tema.
"¿Qué sientes por Rose?" Repitió ella sin despegar su mirada de la de él. "¿La amas?"
Ed agachó su mirada ligeramente y se quedó callado por unos segundos meditando su respuesta queriendo ser lo más sincero posible con Winry. "Rose es alguien muy especial. Es una mujer noble y caritativa. Su amabilidad y dulzura me ayudó a reconocerla tal cual por la persona que es, dejando atrás el recuerdo de Noah que su simple presencia me había traído en un inicio. Ha sido muy generosa conmigo y estoy tremendamente agradecido con ella pero… ¿la verdad? No, no la amo. Inicié mi relación con ella de manera incorrecta, ahora puedo reconocerlo. Lo hice en un arrebato de celos y ella no se merecía que lo hiciera de esa manera, pero a pesar de ello intenté convencerme a mí mismo de que podría ser feliz con ella y que tarde o temprano me terminaría enamorando de ella, siendo una mujer tan buena quise creer que eso sucedería pero…" Suspiró. "...la quiero y aprecio mucho pero todavía no he logrado enamorarme de ella aunque de verdad intenté hacerlo en nuestro tiempo juntos." Inhaló profundamente antes de volver a conectar su mirada con la azulada de Winry. "Y, ahora que puedo ser sincero contigo y conmigo mismo, sé que eso se debe a que la única dueña de mi corazón has sido y sigues siendo tú."
Winry se quedó callada por unos segundos antes de responder. "Lo mismo me pasa a mí con Russell. No de en balde ayer te dije que te amaba."
Ed notó cómo su corazón comenzaba a acelerarse. Humedeció sus labios antes de hablar. "No quiero intervenir entre tú y Russell. Él ha sabido ganarse tu cariño."
"Lo ha hecho sí, pero creo que lo mejor tanto para él como para mí es que termine con él. Atraparlo en un matrimonio con una mujer que no lo ame como él se merece sería cruel. Ahora me doy cuenta del gran error que estaba a punto de cometer. He estado pensando y finalmente estoy prestándole atención a mi corazón y a lo que me ha estado pidiendo a gritos desde que te volví a ver. Yo… quiero estar contigo, Ed."
"No puedes estar hablando en serio." Dijo Ed con seriedad aunque una ligera sonrisa estaba amenazando con hacer su aparición en su rostro.
Aunque sentía culpa por tener que romper con Russell, Winry sonrió. El intenso latir de su corazón parecía secundar su decisión. "Siempre he querido estar contigo pero siempre ibas un paso por delante de mí."
Ed hizo una pequeña mueca. "Lo siento." Soltó la mano de Winry y le dio la vuelta a la mesa para arrodillarse al lado de donde se encontraba la rubia al mismo tiempo que tomaba su mano. "Winry… ¿de verdad?... ¿No es muy tarde para nosotros?" Le dijo con ojos brillantes que transmitían una gran ilusión en ellos.
Winry acarició su mejilla con ternura. "Creo que sería una tontería desperdiciar esta oportunidad, ¿no lo crees?" Dijo con una sonrisa.
Ed no pudo contener más la enorme sonrisa que apareció en su rostro. "Gracias, Winry Rockbell." Se inclinó y le dio un breve beso en los labios. "Gracias… gracias… gracias…" Ed le agradeció una y otra vez mientras comenzaba a besar todo su rostro, pasando por su nariz, mejillas y frente.
Cuando depositó el beso en su frente, Winry rió y dijo. "Al menos déjame besarte apropiadamente."
Ed rió y no tardó en cumplir con su deseo llevando sus ansiosos labios a los de ella para besarla con amor y pasión al mismo tiempo que pasaba sus brazos por la cintura de ella aferrándola con fuerza mientras que Winry hizo lo propio poniendo una mano en su nuca y la otra enterrada en su cabello.
Unos momentos después, en medio de una pequeña batalla con sus lenguas, Ed gimió haciendo que Winry se apartara con una sonrisa en su rostro.
"Mierda, no de nuevo." Se quejó Ed temiendo que se repitiera lo mismo que sucedió en la noche de Gala.
Winry rió. "Paciencia, señor Elric." Le dijo con tono burlón. "Hablaría muy mal de mí como mecánica si te pasaras el resto de la noche con esa prótesis."
Ed agachó su rostro y le dirigió un ceño fruncido al prostético. "No me importa." Dijo para después impulsarse ligeramente para robarle otro beso a Winry. "Ahora sólo me importas tú."
Winry se sonrojó ligeramente. "Bueno… ¿no te gustaría un poco más de movilidad?" Le dijo con una mirada coqueta.
Ahora fue el turno de Ed de sonrojarse. "Vaya, vaya. ¿Acaso eso es una insinuación?" Dijo mientras agitaba sus cejas de manera sugerente a pesar del sonrojo de su rostro.
Winry rodó los ojos, divertida. "Como si esa no fuera tu intención desde el inicio."
Ed simplemente sonrió y se inclinó para darle un último beso en la frente antes de incorporarse. "Bien, tal vez tengas razón. Así que hay que darnos prisa. El tiempo es oro." Dijo mientras extendía su mano hacia Winry.
Winry se puso de pie con su ayuda. "Sólo serán un par de minutos." Se acercó, colocó su mano sobre el antebrazo izquierdo de Ed y le dio un beso en la comisura de los labios. "Ahora vuelvo." Dicho esto deslizó "inocentemente" su mano hasta que al bajar rozó el trasero de Ed.
Para sorpresa de Winry, Ed respondió casi de inmediato dándole una palmadita en el trasero cuando comenzaba a alejarse, causándole un ligero jadeo de sorpresa y haciéndola verlo por encima de su hombro.
"Esto es un juego de dos, Win. No lo olvides." Dijo Ed con un guiño mientras se encaminaba a la sala para sentarse en el sillón.
Winry sólo pudo sonrojarse antes de seguir con su camino.
Unos minutos después, Ed se encontraba recostado en el sillón de la sala mientras las pulsaciones de sus nervios cesaban tras la instalación de su pierna. La instalación había sido un proceso rápido dado que Winry había dejado todo preparado antes de la cena y porque ambos tenían un especial interés en que Ed se encontrara en óptimas condiciones para moverse.
Sabiendo que Ed requeriría de un tiempo para reponerse del dolor, Winry había puesto un cojín bajo su cabeza, le colocó un trapo húmedo en la frente, le dio un beso en la mejilla y le dijo que se ocuparía de recoger la mesa y lavar los trastes mientras él se recuperaba.
De eso ya habían pasado un par de minutos. Aunque el dolor de la instalación generalmente lo inmovilizaba por más tiempo, Ed se sobrepuso rápidamente. La anticipación de lo que lo esperaba hacía que el dolor quedara relegado a un segundo plano, haciendo que por primera vez en mucho tiempo Ed se sintiera en paz y ansioso por lo que estaba por venir.
Winry Rockbell lo amaba. Su mejor amiga, la mujer más maravillosa que jamás había conocido, quién era un prodigio en automail y que tenía un corazón tan bondadoso que era increíble que le cupiera en el pecho, lo amaba. A él, a Edward Elric. Un pecador que había cometido error tras error y que le había traído gran sufrimiento sin proponérselo. Y sin embargo, en estos momentos ella lo amaba. O más bien lo seguía amado. Así como él, ella había guardado esos sentimientos por años, sentimientos que ni el tiempo, la distancia y ni siquiera la diferencia de mundos había sido capaz de borrar. La mujer que había añorado intensamente y que había invadido sus pensamientos y sueños, quería estar con él tan ansiosamente como él deseaba estar con ella.
Todos esos pensamientos hicieron que Ed se pasara todo ese tiempo de reposo con una amplia sonrisa en su rostro y que incluso agradeciera las punzadas de dolor que le llegaban desde donde su piel se conectaba con el automail porque ese dolor significaba que todo esto era real y que no se trataba de un sueño más.
Sintiéndose lo suficientemente capaz de moverse a pesar de las punzadas ocasionales (y que, sinceramente, ya era más como un pequeño eco lejano dentro de todos los pensamientos que revoloteaban en su mente), Ed se quitó el trapo, lo dejó caer al suelo y se puso de pie para dirigirse sigilosamente a la cocina.
Estando en el umbral de la cocina, Ed se recargó contra él mientras observaba, con una sonrisa en su rostro, a la mujer que ahí se hallaba.
Winry ya había terminado de juntar las cosas de la mesa. Los sobrantes ya debían estar en el refrigerador y el único pendiente eran los trastes que Winry estaba lavando al ritmo de la tonada que estaba tarareando mientras lo hacía.
Ed se quedó ahí por unos instantes antes de seguir con su avance silencioso, aprovechándose de la tonada de Winry para posicionarse detrás de ella sin que la rubia lo notara.
Esperando a que Winry apenas estuviera metiendo las manos en el lavabo lleno de agua para tomar otro traste, Ed acortó la distancia entre ellos, atrayéndola hacia él con sus manos en su cintura mientras depositaba un rápido beso en su nuca.
"¡Ed!" Exclamó Winry asustada por su silenciosa aparición.
Ed no respondió y comenzó a besar y a succionar ligeramente la piel que se hallaba entre el hombro y cuello de Winry, arrancándole un gemido.
"Ed…" Recargó su cabeza contra él, brindándole un mayor acceso a su cuello. "Aún es muy pronto para que estés de pie."
Ed movió momentáneamente su mano de automail de la cintura de Winry para deslizar uno de sus tirantes. "Justo ahora me siento de maravilla." Comenzó a besar su hombro. "Si tienes alguna duda, creo que me vendría bien una revisión de mi mecánica."
Winry cerró sus ojos ante el placer que Ed le estaba provocando. "¿Ah sí?" Sonrió y llevó una de sus manos hacia la nuca de Ed, comenzando a deslizar la liga que sujetaba su cabello dorado. "¿Tienes cita?"
Ed rió. "¿Puedo hacer una ahora?"
"Uhmm, no lo sé." Winry se giró y pasó sus manos por el cuello de Ed. "Ya es de noche."
"Perfecto, eso significa que no habrá otros clientes que puedan interrumpirnos y así podrás darme una muy minuciosa revisión." Dijo Ed antes de agacharse y depositar un beso algunos centímetros por debajo del cuello de Winry, justo por encima del borde de su blusa.
Winry abrió los ojos ante lo inesperado del movimiento de Ed. "Creo que… acabas de… convencerme." Dijo pausadamente ya que su respiración estaba acelerándose.
Winry sintió la sonrisa de Ed sobre su pecho antes de que él pasara sus manos de su cintura a sus muslos. Instintivamente, Winry dio un pequeño salto para poder aferrar sus piernas a la cintura de Ed.
"¿Listo para tu revisión?" Dijo Winry con una sonrisa.
Por toda respuesta, Ed devolvió sus labios a los suyos en un beso hambriento. Winry correspondió gustosamente al mismo tiempo que pasaba sus manos por el cabello y espalda de Ed. Por su parte, él siguió con el beso mientras lentamente los movía hasta que colocó a Winry sobre una de las encimeras de la cocina, aunque Winry no soltó sus piernas de él a pesar del soporte adicional con el que ahora contaba.
Teniendo un mejor soporte gracias a la encimera, Ed deslizó sus manos por las piernas de Winry, desde la parte que no era cubierta por sus capri hasta la cintura de la rubia, donde con cada repetición deslizaba sus manos cada vez más lejos por debajo de la blusa. Motivada por esto y no queriendo quedarse atrás. Winry llevó sus manos al pecho de Ed y las deslizó un par de veces antes de sentir que no era suficiente por lo que comenzó a desabrochar rápidamente la camisa de Ed, teniéndolo pocos segundos después con el pecho descubierto frente ella, haciendo su boca salivar y acelerando aún más su corazón.
Al haber tenido que separarse un instante para que Winry pudiera quitarle la camisa, Ed se detuvo momentáneamente para tomar algunas buenas bocanadas de aire ya que con tantos besos era mínimo el oxígeno que le estaba llegando. Viendo a Winry con el cabello desordenado y con los labios hinchados, le sonrió y ella inmediatamente le correspondió.
Winry llevó su mano izquierda al pecho de Ed justo por encima de donde estaba su corazón, lo que la hizo acrecentar su sonrisa al darse cuenta de que el corazón del joven latía tan intensamente como el suyo. Tras unos segundos de dejar reposar su mano ahí, ella deslizó su mano hacia el hombro derecho de Ed. Tamborileó ligeramente sus dedos ahí (causando un notable estremecimiento en él) y después dejó descansar su mano sobre el hombro metálico de Ed.
"Vaya… qué torpe soy. Creo que me equivoqué de automail. Este no es el que tenía que revisar."
Ed rió. "Eso se arregla fácilmente." Dicho esto llevó sus manos a su cinturón, las cuales se vieron acompañadas casi de inmediato por las manos ansiosas de Winry. Entre risas y respiraciones agitadas, desabrocharon el cinturón y Ed dejó que Winny deslizara el cinturón por su cintura, sintiendo cómo la presión de su entrepierna crecía ante ese movimiento al saber que las manos de Winry estaban tan cerca de esa parte de él.
Winry dejó caer el cinturón al suelo y no tardó en llevar sus manos al botón y cierre del pantalón de Ed. Con manos ligeramente temblorosas, desabrochó el pantalón bajo la atenta mirada de Ed y justo cuando sus dedos comenzaron a hacer descender un poco el cierre, el sonido del teléfono de su departamento rompió su concentración.
Ante el ruido del teléfono Ed también salió momentáneamente de su trance. Miró hacia la dirección en la que se encontraba el teléfono (encima de una mesita al lado del sillón) antes de mirar a Winry a los ojos y darle un rápido beso en los labios. "Tal vez deberías contestar." Dijo en un murmullo con un tono que hacía evidente que eso era lo último que quería en ese momento.
Winry se mordió el labio inferior. Tras unos segundos, fue ella la que le dio un rápido beso en los labios para después colocar sus manos alrededor de su cuello. "Debe de ser Al. Recuerda que le pedí que llamara cuando estuviera en Youswell."
Ed, quien se estaba inclinando para besar su hombro, detuvo sus movimientos. "Creo que con mayor razón deberíamos contestar."
"Ed, los trenes a Xing no salen sino hasta el mediodía. Además…" Hizo cara de puchero e hizo girar el rostro de Ed hacia el suyo. "¿No crees que Al aprobaría lo que estamos haciendo?"
Ed sonrió. "Probablemente hasta porras nos estaría echando." Dicho esto volvió a besarla hasta que el teléfono dejó de sonar, momento en el que se apartó ligeramente de ella con una sonrisa traviesa en su rostro. "Asunto arreglado."
Winry rió. "Entonces… ¿en qué nos quedamos?"
Apenas habían salido las palabras de su boca cuando Ed tomó el borde inferior de su blusa y la pasó por su cabeza, dejando la parte superior de su cuerpo únicamente cubierta por su brasier negro.
"¡Ed!" Exclamó Winry sorprendida mientras sus mejillas se sonrojaban.
Ed miró sus pechos por unos segundos e inconscientemente pasó su lengua por sus labios antes de mirarla a los ojos y responder con la misma sonrisa en su rostro. "Tenía que equilibrar esto."
"¿Ah sí? Ya veremos." Dijo Winry con una sonrisa traviesa mientras lentamente acercaba su mano a la entrepierna de Ed sin despegar su mirada del rostro del joven.
Dejándola seguir su ritmo, Ed vio atentamente cómo su mano se acercaba a él haciendo que su respiración se hiciera más rápida y que la presión de su pantalón se acentuara. Estando a una mínima distancia, Ed cerró sus ojos esperando la intensa sensación que sin duda recorrería todo su cuerpo cuando sintiera el toque de Winry. Sin embargo, el teléfono no estaba de su parte.
"¡Mierda! ¿Qué clase de jodida broma es esta?" Se quejó Ed malhumorado cuando el teléfono volvió a sonar.
Winry rió. "Creo que más bien estás despreciando la sincera preocupación de tu hermanito menor." Dijo ella con un tono mezclado de broma y seriedad.
Ed resopló. "Y dice que el impaciente soy yo." Dijo antes de alejarse de Winry para ir hacia donde se encontraba el teléfono. Tan pronto como llegó a la mesita en la que reposaba, se puso de rodillas en el suelo y se asomó por debajo de la mesa hasta que encontró lo que buscaba. Extendió su mano y en un movimiento descuidado desconectó el aparato deteniendo abruptamente su sonar.
Winry bajó de la encimera y se acercó a donde se encontraba el rubio. "¡Ed! ¿Qué crees que haces?" Preguntó Winry con un tono que fingía molestia pero que dejaba entrever la aprobación que sentía ante la acción de Ed.
"Me aseguro de que nadie nos interrumpa." Se puso de pie y se limpió las manos en su pantalón, el cual había comenzado a deslizarse algunos centímetros. "Mira, es lo mejor. Si Al volvía a interrumpirnos me iba a dar algo y no iba a responder por lo que hiciera. Es más, estoy seguro de que si tuviera que hablar con él en estos precisos momentos, no me hubiera importado darle todos los jugosos detalles de lo que planeo hacer contigo aunque eso traumatizara su joven mente de por vida."
Winry rodó los ojos y rió. "Que hermano tan amoroso eres."
"Mañana le hablo. Ahora…" La miró de pies a cabeza. "Sólo importas tú." Dijo mientras empezaba a recortar la distancia entre ellos.
Winry también empezó a dar pequeños pasos hacia él. "Más bien tú…" Comenzó Winry mientras pasaba un dedo por los marcados abdominales de Ed. "...y yo." Concluyó esto último poniéndose de puntitas y dejando que su aliento rozara los labios de Ed.
"Tú y yo." Repitió Ed en un murmullo antes de recortar por completo la distancia que los separaba. A pesar de lo ansioso que estaba por dar el siguiente paso, Ed extendió y disfrutó cada segundo de ese beso. En un par de minutos la ropa desaparecería por completo pero no había sido un camino fácil para que esto finalmente sucediera por lo que Ed disfrutaría al máximo de cada segundo y movimiento.
Afortunadamente, Winry tenía la misma idea en mente y la noche que recién empezaba estaba ahí para dejarlos llevarse completamente por su pasión y por los sentimientos reprimidos que recién estaban dejando completamente libres.
N/A: Hola aquí abajo!
En este punto no podemos decir que todo está arreglado ya que no podemos olvidarnos del rol de Rose y Russell en esta historia pero mentiría si dijera que no estaba esperando ansiosamente por este capítulo :) tanto que mejor no puse notas iniciales para no terminar spoileándoles lo que iba a suceder jeje Así que espero que hayan disfrutado de esta dosis de EdWin.
Midori: Hola y Feliz Año Nuevo! Espero que estés súper bien y que todo haya salido muy bien en tus exámenes rutinarios. Me hace muy feliz que hayas disfrutado de estos últimos capítulos y te agradezco mucho tu comentario. La cantidad de capítulos restantes dependerá de cómo les vaya a Ed y Winry con sus respectivas relaciones (básicamente de qué tanto drama nos falta jaja) pero en esta ocasión creo que se vale olvidarse momentáneamente de eso y centrarnos en celebrar. Mejor no lo pudiste decir… Que viva el EdWin! :)
Gracias a todos por leer!
Golden
