Última Esperanza
Capítulo doce: Primera apuesta
—Se les acabó la mitad del tiempo —dijo el señor del tiempo, con su mirada carente de emociones—. Espero que hayan tomado su decisión. ¿Seguirán adelante, arriesgándose a perder todo? ¿O se rendirán ahora y elegirán a uno de sus padres? Deben decidir ahora mismo.
Tsukiku y Shizuku intercambiaron miradas.
La hora de la verdad había llegado.
—¡Hemos decidido seguir adelan… MMM! —Tsukiku una vez más tuvo que tapar la boca de su hermanita para que no hablara impulsivamente.
—Nos tomaste un poco por sorpresa —reconoció la adulta, mirando con reproche a la adolescente por apartar su mano aprovechando su fuerza superior—. ¿Podrías darnos unos minutos para hablar?
—Por supuesto. —Les dio la espalda y se alejó al otro extremo de esa extraña y oscura habitación.
Tsukiku arrastró a Shizuku a una esquina y tomó sus mejillas para hacerla mirarla atentamente.
—Escucha, pulga, es nuestra última chance. Nos quedan solo dos semanas y no vamos a lograrlo. Mamá ha rechazado a papá, tú misma dijiste que estaba muy segura y sabemos lo tercas que son las mujeres en esta familia, no vamos a lograr que lo perdone del todo y se vuelva a enamorar de él en dos semanas. No es suficiente. Nunca fue suficiente… —Apartó la mirada por un segundo—. Ya hemos ayudado mucho en su realidad y al menos… pudimos pasar algo de tiempo con los dos. Es mejor tomar lo que podemos ahora, es nuestra última oportunidad para poder traer a uno de ellos sin más complicaciones.
—No puedes pedirme que me rinda después de todo lo que hemos avanzado. Ja, tendrías que estar loca para creer que lo aceptaré luego de todo lo que logramos. —La miró decidida, aunque las lágrimas habían llenado sus ojos una vez más—. ¿Dices que dos semanas es poco? Porque en dos semanas logramos que nuestros padres, que decían odiarse profundamente, volvieran a ser amigos y perdonen todos los males del pasado. En dos semanas logramos revivir el amor de papá hacia mamá, y en dos semanas logramos que se besen. ¿Por qué otras dos semanas no serían suficientes para hacer que ella también se enamore y finalmente puedan estar juntos? Lo estamos consiguiendo ¿y quieres rendirte ahora?
Tsukiku tensó la mandíbula.
—Claro que no quiero rendirme, Shizuku, pero lo hemos intentado casi todo y es muy grande lo que está en juego. Si seguimos adelante ahora, luego no habrá marcha atrás. Y si perdemos, estaríamos obligada a pasar dos veces más por esto o quizás por cosas peores solo para ganar el derecho a revivir a uno que tenemos ahora mismo. ¿Tienes idea de lo arriesgado que es seguir adelante? Además, ni siquiera tenemos un plan. Papá lo arruino todo besándola antes de tiempo y luego diciendo una enorme tontería como que solo era "cosa del momento" y mamá no puede dejar atrás el pasado por más que se esfuerce. ¿Cómo podríamos tomar un riesgo tan grande sin ningún plan, sin ninguna garantía?
—También empezamos esta travesía sin ningún plan, sin saber nada, y apenas llegamos armamos un plan con la poca información que teníamos y funcionó. —Sonrió temblorosamente—. Nee-chan, ellos sentían algo cuando eran juntos, y eso sigue ahí. Estoy segura de que no lo han olvidado, ni siquiera mamá. Esa es nuestra garantía. Estamos muy cerca. No podemos retroceder ahora. —La miró decidida.
—Quisiera tener todo tu optimismo, pulga, de verdad que sí. —Soltó su rostro y retrocedió un paso, cruzando los brazos—. Quisiera estar tan segura como tú, pero arriesgarnos así… es demasiado. Si al menos pudiera conseguir salvar a uno, luego podría intentar salvar al otro, aunque me lleve más tiempo…
—¡Ja, eso no será necesario! —Sonrió, muy segura de sus palabras, a pesar de que las lágrimas estaban al borde de caer por sus ojos—. Confía en ellos, confía en el amor que se tienen en esta y en todas las realidades. Confía en nosotras también, podemos lograrlo, podemos…
—¿Y qué pasa si no podemos? —La miró con frialdad—. Imagínalo por un segundo, Shizuku. Imagina que fracasamos y luego nos quedamos atrapadas teniendo que pasar por otros dos infiernos quizás peores a este para recuperar el derecho que se nos está dando ahora de salvar a uno. ¿Siquiera sabes medir las consecuencias de tus acciones? No. Porque ese es mi trabajo, yo soy la que siempre lidia con las consecuencias. Tú nos metiste en este problema y lo intentamos, pero ya nos quedamos sin opciones. —Tensó la mandíbula al ver el rostro de Shizuku perder su brillo y las lágrimas finalmente empezar a caer—. Shizuku… El riesgo es demasiado grande. Ya pudimos hacer mucho por ellos. Le devolvimos el sueño de su vida a papá con mi invento, limpiamos el nombre de mamá y nuestro abuelo al descubrir al verdadero asesino, logramos que hicieran las paces y dejaran atrás el pasado… y logramos estar con ellos un poco más. —Sus propios ojos empezaron a escocer levemente—. Fue una buena oportunidad para que puedas conocerlos y llegar a al menos abrazarlos… pero ya fue suficiente. No podemos dejar que las emociones nos controlen, debemos pensar con lógica.
Y era algo que no quería hacer, quería seguir intentándolo, pero era su trabajo tener la mente fría y ser responsable por su hermanita, y si llegaban a fracasar… quería ahorrarle el dolor de perder a sus padres una vez más.
—Quiero más que solo abrazarlos… —susurró Shizuku de pronto, haciéndola mirarla con los ojos muy abiertos—. Quiero más que solo esas dos semanas que estuvimos juntos… Ni siquiera tengo una foto con ellos… aún no pude preparar sus comidas favoritas, aún no me mostraron todas las películas que les gusta… —Ahogó un sollozo—. Y no quiero que acabe. No solo quiero estar el mayor tiempo posible con ellos, quiero ayudarlos, que sean felices… —Le sonrió mientras intentaba secar sus lágrimas—. Y creo con todo mi corazón que podremos lograrlo. Piensa, nee-chan, ¿por qué pensar en lo que pasara si no podemos? ¡Piensa en lo que pasara si sí lo logramos! —Sonrió, totalmente ilusionada—. Es cierto, nos quedaran otras dos pruebas, quizás más difíciles, pero estaríamos un paso más cerca de tenerlos a los dos. Los recuperaríamos… Piensa en eso, por favor. —La miró con sus suplicantes ojos escarlata llenos a rebosar de lágrimas desesperadas.
Muy en contra de su voluntad, Tsukiku sintió todas sus defensas derrumbarse y abrazó a su hermana sin poder evitarlo, finalmente cediendo a lo que en el fondo también quería.
—Tú ganas, pulga… —Suspiró largamente—. Lo intentaremos.
Shizuku sonrió suavemente, antes de que su sonrisa se tornara un tanto… psicópata.
Ja, su dulce e ingenua nee-chan… siempre era tan fácil de convencer con un par de lágrimas.
Aunque bueno, sus sentimientos eran sinceros, y de verdad estaba segura de que lo lograrían, así que le sonrió enormemente al romper el abrazo y luego ambas miraron decididas al señor del tiempo, que seguía dándoles la espalda.
—Hemos tomado nuestra decisión —exclamó Shizuku—. ¡Vamos a seguir adelante! —gritó con entusiasmo.
El señor del tiempo sonrió casi con diversión, antes de ponerse serio otra vez.
—Espero que hayan tomado la decisión correcta, desde aquí no podrán retroceder. Les deseo suerte.
Las devolvió a la realidad de la primera prueba, donde ambas intercambiaron miradas decididas.
—Bueno, ya estamos aquí, ya nos echamos la soga al cuello, así que será mejor que le pongamos todo nuestro empeño —murmuró Tsukiku con una sonrisa resignada—. ¿Cuál será el plan ahora, experta en el amor? —preguntó con un toque de sarcasmo.
—Creo que tengo algunas ideas… —Sonrió con optimismo—. Pero primero, ¿qué tal si lo hablamos con nuestros aliados? Creo que el tío Gen podría ayudarnos mucho más.
—Bien, bien, ya qué…
Desayunaron con la familia Ishigami, todos menos Senku, que se fue temprano a trabajar. Kohaku tampoco fue a desayunar, pero Shizuku le llevó algo de comer antes de irse con Tsukiku a reunirse con Gen y Ryusui, que eran los únicos disponibles para una conversación de emergencia.
—¿Entonces tomaran el riesgo y lucharan por el amor de esos dos? —Ryusui sonrió con todos los dientes después de que les contaran que iban a quedarse—. ¡JA, JA! ¡Excelente! ¡Hubiera sido una pena que se rindieran después de tanto avance!
—Eso fue lo que le dije a mi nee-chan —exclamó Shizuku, riendo divertida
Gen suspiró aliviado. Por suerte Shizuku supo convencer a su hermana de no rendirse.
—Excelente, ahora debemos esforzarnos al máximo en que se enamoren dentro del límite de tiempo que tienen. Debo admitir que no será muy fácil que se diga~…
—Eso fue lo que le dije a la pulga —rebatió la mayor.
—Pero no creo que sea imposible~. El primer paso quizás sea sumar un aliado más al equipo.
—No voy a meter a nadie más en esto, ni se te ocurra.
—No quise decir que le cuentes la verdad a otra persona, sino que debemos conseguir más aliados en la misión de enamorarlos, y creo que el primero es el más importante de todos.
—¿Quién?
—¡El mismo Senku-chan, por supuesto!~
Tsukiku lo miró como si fuera idiota, mientras que Shizuku sonrió emocionada.
—Ustedes lo dijeron, él la besó y fue ella la que rompió el momento, así que creo que ya es bastante seguro asumir que él se ha dado cuenta de lo que siente, lo cual no me sorprende~ —canturreó Gen—. Es muy listo, claramente iba a ver lo obvio, y desde adolescentes que se enamoró de ella. Siendo Senku-chan un chico tan frío en el aspecto afectivo, claro que iba a atesorar a la única chica que le removió los sentimientos~. Ella es especial para él y es posible que ya lo sepa. Y si ya lo sabe, solo tenemos que convencerlo de intentar conquistarla~. ¡Las cosas serán mucho más fáciles con uno de ellos de nuestro lado!~
—¡Hurra! ¡Podemos aliarnos a papá! —Shizuku brincó en su sitio, aplaudiendo alegremente.
—El viejo es el peor posible aliado para nosotros —rebatió Tsukiku, matando la emoción de la menor, que la miró confundida—. Él debe estar ahogado por la culpa de su pasado, todo lo que la hizo pasar, el dudar de ella y su padre, etc. No querrá molestarla con sus sentimientos si es que ya admite que la ama, es más, por esos mismos sentimientos intentaría alejarse de ella.
—Veo que conoces muy bien a tu querido papi~ —volvió a canturrear Gen—, sin embargo, confió en que será más beneficioso tenerlo de nuestro lado. Aunque tienes razón que seguramente siente mucha culpa por el pasado…
—¡Pero da lo mismo! —saltó Ryusui de pronto—. ¡Las asombrosas hermanas Ishigami lograron que ellos dejaran de odiarse y se convirtieran en amigos, aparte de muchas otras cosas! ¡Seguramente lograrán encontrar un modo de volver a Senku nuestro aliado!
—¡SÍ! ¡Vamos a encontrar la forma! ¡Lo lograremos! —Shizuku alzó ambos brazos, con toda la determinación y confianza del mundo.
Tsukiku los miró a los tres como si fueran idiotas.
—¿Se supone que ese es nuestro plan? Sin absolutamente ninguna posibilidad ni estrategia, ¿solo vamos a buscar un modo de volverlo nuestro aliado? E incluso aunque lo logremos, ¿para qué? ¿Luego qué se supone que vamos a hacer con él?
—¡Te preocupas demasiado, nee-chan! —Shizuku la abrazó despreocupadamente—. ¡Primero intentemos buscar la forma de conseguir esto, y por mientras pensaremos en lo demás! Veamos cómo avanza la cosa, la observación es un paso importante en el método científico que tanto amas, ¿no? ¡Primero observemos y luego analicemos!
—Agh, como sea…
Ya estaban jodidas desde el principio, de todas formas.
Volvieron a la casa Ishigami para almorzar solas con Kohaku, ya que los demás estaban trabajando o estudiando.
—Estaba pensando en conseguir otro trabajo aparte de tu guardaespaldas —murmuró Kohaku una vez terminó de comer—. Quiero decir, sé que se irán en algún momento y tampoco quiero estar sin hacer nada cuando no me necesiten.
—¿De qué te gustaría trabajar? —preguntó Shizuku, curiosa.
—Pues de adolescente siempre quise ser policía, pero… no sé si pueda.
—¿Por qué no?
—Incluso aunque el nombre de mi padre ya está limpio, creo que tomara tiempo para que las personas que tanto me odiaban en esta ciudad se sientan cómodas en mi presencia. —Bufó, recordando que todavía era incómodo y tenso solo tener que ir a la tienda—. No tiene mucho sentido ser policía si la gente no va a confiar en ti.
Las hermanas intercambiaron miradas.
Shizuku invitó a Kohaku a preparar algunos bocadillos para la merienda para levantarle el ánimo, cosa que funcionó, pero luego se reunió con Tsukiku para hablar de la situación de su madre.
—Me gustaría ayudarla a encontrar un empleo que le guste antes de irnos —murmuró Shizuku, incapaz de contener sus ganas de que su madre estuviera lo mejor posible.
—A mí también. —En eso las dos estaban de acuerdo—. Aunque no creo que nos deje ayudarla mucho, así que tenemos que planear una buena estrategia. Esa mujer es tan terca como tú.
—Y como tú~ —canturreó Shizuku por lo bajo.
—Yo no lo soy.
—Ajá, sí.
Su padre llegó más tarde que de costumbre de trabajar, posiblemente queriendo evitar lo más posible a Kohaku, por lo que no tuvieron mucha opción de hablar con él, aunque tampoco es que tuvieran un plan muy sólido. A Tsukiku no se le ocurría nada que tuviera probabilidades de tener éxito, y la idea de Shizuku era simplemente ridícula.
—¡Ja, solo iré y hablaré con él!
—¡Eso jamás funcionará, pequeña idiota!
La noche se les estaba acabando, en cualquier momento todos se irían a dormir, y al final Shizuku pudo convencer a la mayor de dejarla intentar su locura.
—Cada segundo cuenta, ¿no es así? Esto es lo más rápido y además es lo único que tenemos.
—Estoy segura de que me arrepentiré de esto. —Tsukiku frotó sus sienes con ambas manos—. Bien, ve, haz lo que quieras.
Shizuku salió con todas las ganas a hablar con su padre, pero… se congeló delante de la puerta de su oficina, mirando a la perilla de la puerta sin mirar realmente, pensando en lo que iba a decir.
Finalmente, después de casi una hora, tomó aire y golpeó a la puerta.
—Adelante. —Cuando él le permitió el paso, entró con timidez, asegurándose de ponerle su mejor sonrisa—. Ah, Shizuka. Qué sorpresa. ¿No puedes dormir? Ya es bastante tarde —murmuró con cansancio, antes de seguir trabajando en unos papeles frente a él.
—Más o menos… En realidad, quería hablar contigo de algo, pero… E-es un tema complicado y entenderé si no quieres hablar de eso.
Él dejó de lado sus papeles, aunque con un poco de duda, dándole su entera atención. Era increíble lo mucho que se parecía a su hermana hasta en ese aspecto.
—¿Qué pasa? Sabes que puedes contar conmigo.
—Sí, lo sé, incluso cuando mi hermana fue a la cárcel o Kohaku fue herida, estuviste ahí para nosotras. —Sonrió suavemente—. En realidad, quería hablarte de Kohaku.
Él se tensó visiblemente, pero intentó mantener la calma.
—¿Qué con ella?
—Ayer… Ella… Umm, entró a su habitación de un portazo muy fuerte y me preocupé, y cuando fui a tocar su puerta ella pensó que se trataba de ti. —Lo vio ampliar los ojos levemente—. Estaba muy molesta y no quise molestarla, pero acabamos hablando un poco y me contó algo sobre ti… Bu-bueno, quizás no deberá decírtelo, pero ella hablaba como si… ustedes hubieran sido algo en el pasado.
—Tienes madera de detective tal como tu hermana, ¿eh? —Rascó su oído con cansancio, poniéndola nerviosa—. Solo fuimos amigos, o quizás ni eso. Ella se apoyó en mí en su momento de debilidad y le prometí ayudarla, pero al final traicioné esa confianza que depositó en mí cayendo en la trampa de Gabriel como un idiota. —Rio entre dientes, apartando la mirada—. Aun así, tu prima tiene el corazón tan grande que me perdonó y aquí estamos. Ahora creo que sí podríamos intentar ser amigos. Nada más. No sé qué te dijo, pero… lo que tuvimos en el pasado… no fue nada, no realmente.
—¿Para ti no significó nada? —preguntó en un susurro.
Eso lo hizo dudar antes de hablar.
—Ella… Ella me gustaba —admitió, sorprendiendo a Shizuku—, pero apenas y sí éramos amigos, teníamos poco tiempo conociéndonos. Empezó a gustarme porque una vez estaba ayudándola con algo y bueno… la besé un poco.
"Le hice un examen de garganta a profundidad, pero la niña no necesita saber eso", pensó Senku para sí mismo.
—Ahora que recuerdo… —Shizuku se sonrojó un poco, más que nada por emoción, pero fingió que era sonrojó de vergüenza— ella mencionó que la besaste anoche…
Senku bufó, apartando la mirada.
¿Qué cosas andaba diciéndole esa leona a la niña? Solo no la regañaría porque no quería meter en problemas a "Shizuka".
—Bien, quizás lo hice —admitió a regañadientes.
—Entonces… ¿Ella aún te gusta? —Lo miró con ojos brillantes.
Ahora bien, Senku no podía salirle con la misma excusa que le salió a Kohaku. Quedaría como un depravado que decía que solo besó a su prima por la emoción del momento, además que tampoco quería decir ese tipo de cosas pervertidas delante de una chica tan inocente y dulce.
Y… esa expresión en el rostro de la niña era algo que te invitaba a decir la verdad, su cara en verdad era increíblemente idéntica a la de Kohaku, salvó por unos detalles que se le hacían familiares de todos modos. Sus ojos tan ilusionados lo hicieron frotar su nuca con indecisión por un momento, antes de suspirar y decidirse a decir la verdad.
—Sí. Ella todavía me gusta.
Shizuku jadeó de felicidad sin poder contenerse y Senku alzó una ceja.
—¡Es increíble, Senku-sensei! ¡Si te casas con Kohaku podríamos ser familia!
Senku rio divertido, sintiendo su humor mejorar de golpe.
—Qué optimista. Lamento decírtelo, pero tu querida prima no siente lo mismo por mí. Apenas y sí me ha perdonado, y solo somos amigos ahora.
—Pues yo creo que también le gustas. —Se levantó de su asiento y dio un gran aplauso con las dos palmas abiertas—. ¡Es cierto que ayer estaba molesta, pero igual no habló mal de ti! ¡Creo que su cara decía que en realidad estaba feliz porque la hayas besado! ¡Seguro que siente lo mismo! —Mintió un poco allí, pero era por un ben mayor.
—Eres muy pequeña para saber de estos temas. —También se puso de pie, solo para acariciar su cabello cariñosamente—. No necesitas estresarte por estas cosas, lo importante es que ella y yo nos llevamos bien y podremos salir a pasear contigo en tus últimas semanas aquí.
—¡Ja, pero es que estoy segura de que le gustas también, sensei! —insistió—. De hecho… Hasta podría apostarlo.
—¿Apostarlo? —Senku volvió a reír, sin tomarla en serio para nada, más bien creyendo que eran fantasías de niña adorable.
—¡Sip! Estuve hablando de eso con mi nee-chan y hasta ella cree que le gustas a Kohaku. —Asintió repetidamente—. Aunque sabes, ella no creía que a ti también te gustara Kohaku… ¡Acabó de ganarle esa apuesta! —Volvió a mentir sin titubear—. ¡Oh, y lo que me va a dar por la apuesta seguro también te interesa, sensei!
—No creo estar entendiendo de qué hablas… —Senku ladeo la cabeza.
—¿Podrías esperarme un momentito? —Lo miró con su mejor sonrisa y él asintió sin pensarlo dos veces.
Shizuku salió de su oficina y de inmediato soltó todo el aire de sus pulmones. ¡Eso la puso muy nerviosa! No sabía manejar a sus padres tan bien como su hermana, menos mal que todo le salió bien.
Ok, hora de la fase dos.
—¡Nee-chan! —Entró al cuarto que compartía con su hermana—. ¡Se me ocurrió una idea y espero que no te moleste! —Juntó las manos por encima de su cabeza, sabiendo que le esperaba un regaño.
—¿Y ahora qué hiciste, pulga?
—Lleve la conversación con papá del modo que quería y él me admitió que le gusta mamá, pero ahora necesito convencerlo de que intente conquistarla o al menos confirmar que ella le gusta también y haré eso en la forma de una apuesta. —Sonrió de la forma más angelical de la que era capaz—. Y pensé que podríamos usar el aparato de invisibilidad para animarlo a participar en la apuesta.
—¡¿En qué DEMONIOS estabas pensando?! —la regañó de inmediato.
—¡Pero escucha! —La abrazó para intentar apaciguarla, sin mucho éxito—. Le apostaré que puedo demostrar que sí le gusta a mamá, pero que él tiene que colaborar con nosotras para eso. Entonces, preguntará qué gana con eso. ¡Y tiene que ser algo que de verdad le interese! Entonces pensé, si lograste hacer una versión holográfica de la tiara de conexión celular, ¿por qué no podrías lograr hacer una versión holográfica del aparato de invisibilidad? Que el holograma detecte el ambiente y camufle a la persona en cuestión. ¡Es una oferta que papá no podrá resistir!
—Shizuku, la invisibilidad no es un juego. —La mayor frotó sus sienes con fuerza—. ¿Por qué crees que solo los soldados pueden usarla legalmente en nuestro mundo? Es un arma de guerra muy valiosa, sería intervenir muchísimo en esta realidad el darle la clave para conseguirla a nuestro padre. Él siempre quiere compartir la ciencia, aunque no es un irresponsable, pero quizás no llegue a medir las consecuencias del todo.
—Ow, pero… ¿Pero entonces qué uso? —Palideció—. Necesito un buen invento para que caiga en mi estrategia. Algo muy bueno y que tengamos a la mano ahora.
Tsukiku ladeo la cabeza, pensativa.
—Bueno, mi tiara holográfica les dará las bases para avanzar más ese tipo de tecnología y quizás pronto descubran la forma de usar ese tipo de tecnología para usar la invisibilidad, de todos modos tampoco es tan difícil, y la ciencia siempre avanza sin importar qué tanto quieran frenarla.
—¿Entonces podemos seguir mi plan? —La miró suplicante.
—Tendré que ponerle algunas condiciones al viejo, pero… está bien. Podemos venderlo solo como un camuflaje muy avanzado y luego yo me haré cargo de que mida las consecuencias. —Tomó una gran bocanada de aire—. Tu plan podría funcionar, y es lo único que tenemos.
Finalmente, Tsukiku hizo algunas modificaciones rápidas al aparato de invisibilidad para hacerlo más primitivo mientras Shizuku le explicaba los detalles del plan y luego ambas fueron a la oficina de Senku, que dejó su trabajo de lado otra vez y las miró con confusión.
—Bueno, sensei, me hizo perder una apuesta. —Tsukiku fingió una sonrisa resignada—. Así que supongo que tienes derecho a ver lo que ganó mi hermanita por culpa de tu flechazo hacia mi querida prima.
Shizuku sonrió emocionada y apretó el botón de la muñequera, volviéndose invisible ante los ojos de todos los demás, dejando a Senku con la mandíbula por el piso.
—¡¿Invisibilidad holográfica?! —dedujo rápidamente.
—Tan inteligente como siempre. —Tsukiku rio entre dientes mientras Shizuku volvía a hacerse visible—. Es algo experimental y solo funciona con ambientes limitados, pero a Shizuka le fascina, así que, creyendo que no eras tan enamoradizo, lo utilice como su premio para la apuesta.
—¡Y yo estaba pensando en hacer una apuesta contigo, sensei! —aseguró la más joven.
—¿Qué apuesta? —preguntó sin quitarle la vista de encima a la muñequera, casi babeando, con ganas de ponerle las manos encima y estudiar todos sus componentes.
—Si puedo probarte que le gustas a mi prima también, y además logramos hacer que la conquistes, te daremos los derechos de la tecnología de invisibilidad holográfica —dijo con una sonrisa inocente y encantadora—. Nee-chan ya ha accedido, pero tienes que aceptar bajo nuestras condiciones.
Senku se quedó boquiabierto, mirando de una hermana a la otra, para luego mirar con anhelo el brazalete de invisibilidad.
—Shizuka tiene ojo para los romances —murmuró Tsukiku, intentando terminar de convencerlo—. Yo ya doy por perdido ese brazalete que quería quedarme para mí misma y quizás venderlo en secreto al mejor postor, pero tampoco es que el dinero me interese mucho… Si aceptaras la apuesta y la ganaras, estaría dispuesta a cederte mi preciado invento… a un precio muy bajo. —Porque sería demasiado sospechoso regalarlo sin más.
Senku tragó saliva, indeciso, pensándolo demasiado.
—¡Y claro que no ganarás solo esto! —exclamó Shizuku, sin querer que él lo considerara demasiado, o probablemente diría que no—. ¡También te ganarías el corazón de Kohaku! ¡Y por supuesto que nosotras apoyaríamos esa relación! ¡Ambas estamos seguras de que ella siente algo por ti!
Senku no parecía muy convencido de eso último, pero volvió a mirar el brazalete con anhelo.
—Muy bien —finalmente dijo—. Acepto su trato y todas las condiciones que puedan tener.
Si resultaba que Kohaku no quería nada con él, lo aceptaría, pero al menos quería la oportunidad de hacerse con otro invento tan rentable.
Y… quizás con ayuda de estas dos personas tan cercanas a Kohaku, podría sacarse esa minúscula pizca de duda que le quedó cuando ella lo miró de forma tan anhelante después de romper el beso, como si realmente hubiera querido continuarlo.
Quizás los dos motivos eran bastante rastreros, pero él no era precisamente un hombre conocido por su santidad y moralidad, así que no le importó nada y accedió.
De todos modos, ella ya lo había rechazado y él solo intentaría ganar algo valioso a la vez que se sacaba todas las dudas de su mente, ¿qué era lo peor que podía pasar?
Solo esperaba no perderla como amiga. Incluso si se iba a Londres… aprovecharía todo el tiempo posible junto a ella, junto a las tres, realmente.
Quedaba poco tiempo antes de que ellas se fueran, y una parte de él ya estaba sintiendo la soledad con solo pensarlo.
No quería volver a esa soledad… aunque una parte de él sabía que solo era cuestión de tiempo para que todo le estallara en la cara y volviera a quedarse solo una vez más.
Pero por mientras, atesoraría estos momentos con esas tres leonas locas que llegaron a resolver su vida y alegrar sus días. Era todo lo que podía hacer.
Continuará...
Holaaaaa?
Wow, ha pasado bastante tiempo desde la última vez que actualice esto, lo siento x'P
El titulo del cap es en parte porque este capitulo existe por una apuesta xD Les aposte que si Argentina ganaba la semifinal les regalaría un par de comisiones, me queda una más y luego se viene la apuesta de la final...
Sí, hice otra apuesta por el final, les dije que si ganaba Argentina les regalaba doce fics... y pues... mi pais bonito gano XD Y ahora tendrán muchos fics SenHaku! X'D
En fin, ojala aún recuerden este fic apesar de tanto hiatus :'D Y ojala este cap les haya gustado!
Muchas gracias por todo su apoyo y me despido!
CELESTE kaomy fueraaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!
