A veces Loid recordaba su oscuro pasado. Porque era que se vuelto Twilight el espía.

Contiene Spoilers del manga.

Loid había encontrado su lugar seguro pero Twilight solo quería cumplir su misión o al menos así fue al principio. Sentados en la mesa del comedor cenando juntos como acostumbraban estaban los 5 Forger. El padre, la madre, la hija, la tía y la mascota.

Loid había preparado un postre a pesar de que él lo había cocinado no lo había probado hasta ese momento, sintió que el sabor lo transportaba a otra época donde había sido feliz años atrás.

El pequeño niño rubio de ojos azules solía jugar con sus amigos, tan pequeños como eran solo tenía la ilusión de divertirse. Eran seres inocentes, que creían en lo que les enseñaban los adultos.

Todos eran de Westalis, eran enemigos de Ostania el país vecino. En las radios escuchaban propaganda de guerra, que había que pelear por el honor de su país, y como todo niño pequeño el lo creyó.

A su padre no le gustaba que el jugara con esos temas, incluso lo golpeó en la cara una vez cuando lo escuchó maldecir al país vecino, decir que quería pelear porque ellos eran malos. Su padre peleó con su madre por permitirle esos juegos tan violentos.

Un día el pequeño niño le mintió a su padre le dijo que le habían pedido un libro en la escuela, se sintió mal por mentir, hasta que compró lo que en realidad quería un arma de juguete pero al final sus remordimientos fueron más fuertes. Iba a trabajar para devolverle el dinero a su padre cuando volviera.

Pero su padre nunca volvió.

Ese día atacaron el pueblo donde él vivía, perdió a muchas personas aquel día, su madre asustada solo pudo llevárselo a otro lugar mientras el lloraba, esperando que su papá pudiera volver.

Y esa esperanza lo mantuvo con fuerza hasta que perdió a su madre en un segundo ataque, aún podía sentir el olor de la sangre, de la pólvora, los gritos de la gente, su propio llanto, nadie se acercó para consolarlo.

Era un niño que estaba solo y abandonado en el mundo.

Pero años después supo que la feria a la cual había ido su padre por asuntos de trabajo había sido el primer lugar bombardeado.

Era casi un hecho que no había sobrevivido, y el se dedicó a ser alguien que vivía en las calles, hasta que cumplió 16 años. Y se enlistó en el ejército fingiendo que tenía 18 años, un nombre falso. El primero que uso en su vida fue el de ese militar que encontró sin vida a orilla del camino.

Como nadie lo conocía fingió ser aquel hombre sin saber que una parte de su pasado lo alcanzaría, sus amigos de la infancia estaban ahí vivos. Lloró porque el creyó que estaban muertos. Incluso los invitó a comer para recordar viejos tiempos y ponerse al día.

Pero ellos debían marchar, se tenían que ir a una misión, prometieron ir cuando volvieran, y el los vio marchar.

Jamás regresaron. Sus amigos murieron en una emboscada por desconocer todos los detalles de su misión, de ellos solo volvieron sus placas, jamás recuperaron sus cuerpos.

Y aquel hombre rubio volvió a preguntarse porque la vida era tan injusta con él. Los había vuelto a regular para perderlos de la peor manera posible.

Mientras meditaba sobre su propio dolor, apareció un hombre dirigiéndose a él, hablaron temas nada importantes, hasta que él lo llamo por su nombre real.

Ese nombre que ya no usaba, que solo lo ataba al pasado.

El hombre le ofreció trabajo como espía, debía renunciar a su cargo, y se podía dedicar a su nueva misión . De todas maneras si moría nadie lo iba a extrañar todos los que le importaba ya estaban muertos.

Finalmente le dieron el nombre clave de Twilight.

Y se despidió de una vida normal.

Habia decidido no tener esposa ni hijos no quería volver a pasar una pérdida igual. Por años usó a muchas personas, todo en nombre de la misión que debía cumplir. No quería tener lazos sentimentales con nadie.

Y así fue siempre, su lema había sido: "Crear un mundo en donde los niños no lloren" al menos durante años. El único que parecía ser un amigo pero se negaba a verlo como tal era Franklin, el tipo que casi mato en la guerra, un informante ahora de Westalis, el siempre se lo advirtió, que no se encariñara con la gente.

Sus vidas debían ser así y ambos lo habían aceptado.

Pero todo aquello comenzó a derrumbarse cuando la familia Forger fue formada: tomó el alias de Loid Forger, un hombre viudo que debía adoptar un niño o una niña para la misión Strix. Así conoció a Anya, en un orfanato donde no le dieron mayor información de la niña, ella fue el primer miembro de los Forger, poco a poco se integraron los demás: Yor Briar quien pasó a ser Yor Forger, junto a su hermano Yuri Briar, Bond Forger el perro de la familia y Nadette Forger su supuesta hermana menor.

Aunque no lo reconociera todos ellos se habían ganado lo que quedaba de su corazón, aunque siempre se excusaba que era por la misión.

Menos Yuri, Yuri era medio extraño.

–¡Papi! Anya quiere saber si te paso algo.– La pequeña niña de ojos verdes de acercó a su padre había estado muy callado mientras comían normalmente le preguntaba sobre sus estudios y solía desmayarse al saber que se había ganado un tronitus. A este paso sería la primera imperial de su generación en ser expulsada.

–Hermano. ¿Te duele algo? Esta vez Yor no hizo la comida. – Dijo Nadette preocupada, a pesar de que su pariente era ficticio si lo quería en verdad. Ella había sido la primera en aceptarlo abiertamente, aunque también solía molestar a Yor de ves en cuando. Aún podía recordar cuando probó uno de sus postres y se desmayó junto a Becky.

–Loid, ¿Está todo bien? – Preguntó la mayor de las tres mujeres, aunque ella era la esposa era Loid quien se ocupaba de todo. Ella no quería perder la vida que tenían juntos.

–Esta todo bien. No se preocupen. Solo recordaba viejos tiempos. – Mostró una sonrisa que hacía mucho tiempo había dejado de ser falsa al menos para los presentes en esa habitación.