Últimamente he estado teniendo algunos problemas para escribir constantemente, aunque muchos de esos problemas también vienen por la falta de una señal de internet adecuada, también se debe a que he estado teniendo problemas con la inspiración, pero no se preocupen, trataré de sacar capítulos regularmente para que haya al menos uno por semana.

Sin más, LET'S READ

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Capítulo 59: Sombras

La sensación de estar al aire libre es completamente nueva ahora. Tras varios días moviendo los hilos para permitir a Juaxen Said cumplir su sueño de una vida tranquila en Ecuestria, finalmente puedo tratar de relajarme un poco. Aunque la clara presencia de Roxank hace unos días ha despertado todas mis alarmas.

Aun así, mis pensamientos son mayormente ocupados por la idea de que incluso es probable que Roxank haya muerto. Conociendo a Zalgo, es casi probable que la haya destruido por haber fracasado en su misión. Sin embargo el hecho de que ella físicamente se parezca a Alexia Hudson, solo me hace considerar la posibilidad de que eventualmente regrese. Después de todo, se que Zalgo puede ser peligrosamente bueno para la tortura física, pero especialmente para la mental.

Mi cabeza comienza a doler un poco, un recuerdo suprimido intenta salir sin éxito, logrando que me frustre de sobremanera.

Darkness - Carajo.

Froto mi sien con firmeza para aplacar el dolor mientras miro el reflejo de la Luna en una pequeña cascada cerca de un edificio ahora mismo cerrado. Echando un vistazo más consciente noto mejor el lugar a mi alrededor. Un pequeño puente de piedra cruza un río artificial que es nutrido por la cascada a mi lado. Un edificio construido aparentemente de cristal se alza con una gran puerta con un escudo de armas de aspecto importante.

La sensación general de este mundo solo me hace sentirme distante. Me siento intranquilo al no escuchar las súplicas de los esclavos de la Fabrica, o el sonido de muerte de La Granja. La sensación de no tener que lidiar con los mensajes telepáticos de Zalgo solo me hacen sentirme extrañamente tranquilo, pero igualmente inseguro.

- Normalmente los ponys evitan este lugar.

Escucho desde mi espalda, sintiendo una leve ráfafa de viento y el sonido de un par de alas agitándose para aterrizar.

Darkness - Creí que estaría muy ocupada como para venir a ocuparse de mí, Princesa.

Escucho los pasos de sus cascos cuando aterriza detrás de mí. Por su tono de voz puedo intuir que está al menos de un humor aceptable.

Princesa - ¿No me llamarás Lullaby para molestarme como la otra vez?

Guardo silencio mientras ella parece inspeccionar el lugar en el que me encuentro, dejando que su mirada vague por los distintos rincones disponibles. Supongo que el nombre de Lullaby ya no tiene tanto sentido.

Princesa - Supongo que no eres mucho de hablar.

Darkness - Me disculpo por eso.

El silencio se acrecienta en el lugar, permitiéndome escuchar el murmullo del agua con atención. Mi cabeza duele un poco al intentar recordar algo que me recuerde al sonido. Supongo que en el pasado, en algún punto de mi existencia, pudo haber resultado relajante, pero ahora solo me provoca jaquecas.

Princesa - Entre más importancia le des más dolerá.

Sus palabras captan mi atención para enfocarme en ella, su cuero azul oscuro y su melena que revolotea como si tuviera vida propia es lo único que me permite ver cuando toma asiento frente a mí, mirando hacia la puerta del gran edificio.

Darkness - ¿A qué te refieres, Princesa?

Princesa - Vamos, sé lo que es llegar a este mundo sin saber ni como te llamas. Sé ver cuando alguien tiene esos "dolores de recuerdo".

Llevo instintivamente mi mano a mi sien para intentar aplacar de nuevo el dolor que solo se vuelve algo más fuerte. Trato de pensar un poco en otras cosas, enfocarme en el sonido del agua fluyendo y no en los recuerdos que intenta inspirar en mí. Por algunos segundos mi mente trata de obligarme a ver cosas muy resguardadas en ella, incluso por un segundo consigo ver algunas sombras viejas. Pero trato de esforzarme en dejar de hacerlo.

Sorpresivamente, al cabo de algunos minutos, la sensación finalmente se detiene, permitiendo que pueda respirar con tranquilidad de nuevo.

Darkness - Supongo que debo agradecerte.

Princesa - No me agradezcas. Si vine hasta acá es solo por un propósito.

Sus palabras vuelven a ser un poco más toscas, por lo que únicamente puedo mirar su espalda antes de que se gire para verme. Su mirada está llena de anticipación, emitiendo una pequeña sensación de que lo que le responda puede determinar su estado de ánimo por mucho tiempo.

Princesa - Quisiera que me hables de Amadeus otra vez.

Se da la vuelta para poder mirarme mejor, poniéndose de pie para mirarme a los ojos casi sin esfuerzo. Ella luce similar a cuando nos vimos por primera vez, su mirada severa, cuerpo rígido y ceño fruncido, sin duda creo que pude haber sonreído por la similitud.

Darkness - Creí que "No darle importancia" era lo necesario para que los recuerdos no duelan.

Ella solo me observa en silencio, aparentemente molesta por mis palabras, al menos lo suficiente como para que resople un poco, volviendo a darse la vuelta.

Princesa - El que ya no pueda depender de los Hijos de la Noche para instaurar mi propia nación no evita que pueda irme de viaje por mucho tiempo. Me rogaste que me quedase en Ecuestria, y quiero una remuneración apropiada.

Aunque sus palabras podrían fácilmente ser una broma, en realidad puedo sentir que ella está bastante seria cuando lo dice, haciendo que mire de vuelta a la cascada, viendo como se refleja la luna en ella.

Darkness - De acuerdo. Trataré de recordar lo que pueda sobre ese tipo. Pero no esperes que te tenga un informe semanal al respecto.

Menciono severamente, aunque ella parece tomarse el asunto con cierta gracia cuando ríe ligeramente.

Princesa - Mi hermana es la que pide esas cosas. No te preocupes.

Ella se aleja un poco para poder extender sus alas con el propósito de aparentemente salir volando de regreso a su castillo, dedicándome una mirada ligeramente más relajada ahora que ha fijado su precio para permanecer en Ecuestria.

Darkness - Entonces ¿Cómo quieres que nos veamos para ponerte al tanto de lo que recuerde de ese sujeto?

Le pregunto a lo que ella solo se muestra completamente convencida de que esa era mi siguiente pregunta.

Princesa - No te preocupes. Yo te visitaré en sueños de vez en cuando, si voy a oír hablar de él quiero que todo sea lo más vívido posible.

Con un aleteo, ella consigue empezar a elevarse, lista para irse.

Princesa - Antes de que lo olvide, déjame darte un consejo que me sirvió cuando volví de la luna.

Menciona antes de elevarse más, permitiendo que su figura empiece a eclipsar la luna, logrando atraparme un poco, lo suficiente como para que le mire con lo que únicamente puedo interpretar, es alguna clase de fascinación.

Princesa - Busca una película con el actor de moda y ve a verla.

Sus palabras consiguen hacer que mi expresión se arrugue un poco al pensar en tan ridícula petición.

Darkness - ¿Por qué?

Princesa - Cuando aterrizas en un mundo tan nuevo, es mejor aprender a ver su ficción. Eso ayuda mucho más que la terapia.

Diciendo eso, ella solamente hace un destello de luz lo suficientemente fuerte como para hacer que cierre mis ojos. Para cuando los abro, ella ya no está. Presumiblemente habiéndose ido de vuelta a su casa.

Yo solo le vuelvo a echar un vistazo al edificio frente a mí, permitiéndome volver a escuchar el sonido del agua fluyendo, dándome motivo suficiente para retirarme por donde vine. Mirando entonces a la ciudad de Ponyville nocturna y las sombras que crecen con la luz lunar, solo comienzo a sentir una ligera duda ocupar mi mente.

Darkness - ¿Cómo se supone que sepa quien está de moda?