Capítulo 65: Trabajo de Limpieza

Camino por los pasillos del castillo de la amistad mientras trabajo en la limpieza ligeramente para mantener todo en orden. Sin embargo, la verdad no hay mucho por hacer, los ventanales están casi imposibles de ver de tan perfectamente pulidos que se encuentran, las alfombras, aunque ligeramente empolvadas por estar sobre el suelo todo el día, se encuentran bastante más limpias que las que hay en el Castillo de Canterlot, y ni hablar de las decoraciones varias, todas sacudidas si son de madera, todas lavadas si son de porcelana.

Suspiro un poco mientras hecho un vistazo entre las habitaciones, esperando toparme con algun pequeño desastre que pueda servir de distracción para mis pequeñas rondas. A mis espaldas puedo oír los pequeños pasos de cierta potranca que trata de apoyarme en un trabajo que realmente no hay que hacer, al menos no de momento.

Sweet Care - Veamos que hay por aquí...

Digo al abrir la puerta más próxima, dándome cuenta de que todo se encuentra tan organizado como las últimas cinco habitaciones de invitados que estuve revisando recientemente.

Sweet Care - Vaya.

Little Sun - ¿No hay mucho por hacer?

Pregunta tímidamente mientras tomo asiento en el suelo, notando las sábanas sin usar que posiblemente llevarán a lo sumo dos días desde que se cambiaron. Los muebles estándar, apenas con una pequeña película de polvo casi traslucida, me deja en claro que tal vez no habrá nada por hacer en todo el día.

Sweet Care - Parece que no.

Menciono por el aire mientras percibo a la pequeña tomar asiento junto a mí. Por algunos minutos ninguna dice nada, no es como si no tuviéramos nada de lo que hablar, pero quizás se siente como lo correcto no decir nada. El sol matinal entra por la ventana, iluminando los tonos apagados y fríos de la habitación, hecha mayormente por cristales opacos y ocupada por muebles baratos.

Sweet Care - Por cierto, dijiste que la Princesa Celestia los acompañó hace rato.

Digo cuando recuerdo lo que había pasado recientemente, cuando me detuve a recoger la habitación de Juaxen.

Little Sun - Sí, llegó de la nada preguntando si el Señor Juaxen se había despertado, y nos estuvo cuidando hasta que él llego por Leaf Ticket.

Me pregunto un poco por qué la Princesa repentinamente llegó a hablar con ellos. No creo que tuviera segundas intenciones, claramente sé que es una yegua madura que no trataría de hacerle nada extraño a estos pequeños. Pero la pequeña curiosidad crece en mi interior, como si fuese algo demasiado preparado.

Little Sun - ¿E-está todo bien?

Pregunta tímidamente, quizás puse una expresión demasiado seria. Quizás lo mejor sea solo olvidarme del asunto, supongo que si lo que sea que la Princesa vino a hacer es importante ya me enteraré.

Sweet Care - No, está bien, no es nada. Solo tuve algunas dudas, pero está bien. Vamos, ¿Te gustaría aprender a cocinar?

La pequeña potra solo me mira con algo de curiosidad y tal vez en cierta forma algo de inocencia infantil, lo suficientemente interesada en lo que le digo para que asienta torpemente, aceptando que la guíe hasta la cocina del castillo.

Realmente no sé si se supone que deba estar haciendo estas cosas con ella. Pude haber ayudado a mi hermano con sus quehaceres en su casa, pero ciertamente disto mucho de ser algo a lo qué llamar una "madre". ¿Qué se supone que puedo cocinar junto a ella a todo esto? Algo que no sea especialmente difícil pero por lo menos no parezca que la estoy menospreciando o subestimando.

Para cuando salgo de mi tren de pensamiento, solo siento la dura puerta de la cocina chocar contra mi nariz, aunque estaba tan distraída que estoy dispuesta a aceptar que la culpa es mía.

Sweet Care - C-Creo que lo primero que hay que hacer en una cocina, es recordar para qué lado abre la puerta.

Digo mientras intento ocultar mi vergüenza, su expresión sorprendida y curiosa solo me hace darme cuenta de que quizás mi pequeña broma no ha tenido la recepción más adecuada.

Entro en la cocina, permitiéndole adelantarse un par de pasos, en el interior de la misma puedo notar a Spike trabajando en lo que parece ser un pastel con incrustaciones de gemas sobre su glaseado. Rápidamente noto su mirada sobre nosotras, viendose curioso al respecto.

Spike - Oí un golpe muy duro en la puerta, ¿fueron ustedes?

Sweet Care - Mi cara, especialmente, pero sí.

Digo apenada a medida que él parece reír un poco, volviendo a su creación una vez ha confirmado que no hay problemas necesariamente graves ahora.

Spike - De acuerdo, no me presten atención, solo voy a terminar de decorar esto y me iré.

Sonrío ante esa información, girándome a ver a la pequeña a mi cuidado. Ella parece interesada por algunos objetos de la cocina. Casi puedo notar la pregunta de "¿Para qué funciona eso?" en sus ojos. Quizás sea buena idea hornear algo para cuando Leaf Ticket y Juaxen regresen al castillo luego de su paseo.

Sweet Care - Tengo una idea, ¿Te parece bien si intentamos galletas? A Juaxen le gustan mucho las cosas dulces.

Por el pequeño brillo infantil en sus ojos casi no necesito verla asentir al escuchar mi última afirmación, por lo que rápidamente nos alistamos, tomando ingredientes desde distintos lugares de la cocina para comenzar a preparar algunas de las galletas que recuerdo haber comido del Subnivel Siete en Canterlot.

Sweet Care - De acuerdo, Little Sun, hoy haremos galletas de mantequilla, son bastante fáciles. Pero no te confíes, las cosas pueden salirse de control si no somos cuidadosas...

Digo mientras trato de tomar un cuchillo para mantequilla, empujando sin querer una botella con esencia de vainilla, acabando por hacer que esta se derrame por toda la isla de la cocina.

Little Sun - ¡Ah!

Sweet Care - ¡Espera!

Decimos al unísono en un intento de levantar la botella para volverla a acomodar, lamentablemente por el movimiento idéntico de ambos cascos solo acabamos chocando estos y logrando que la botella si bien dejase de derramarse acabe empujando un par de huevos que estaban no muy lejos de nosotras. Solo pude cerrar mis ojos en el momento en que los escuché caerse y presumiblemente romperse al estrellarse con el suelo.

Spike -¿Están bien?

Noto la alteración en su voz, definitivamente la situación no era la mejor ahora, pero realmente mal no estaban las cosas. Sonrío ligeramente antes de dirigir mi mirada a la potranca para tratar de pensar en cómo vamos a reírnos de esto.

Sweet Care - Bueno, al menos ya podremos hacer algo de trabajo de limpieza ¿No...?

Justo en cuando poso mi vista sobre la pequeña noto algo completamente distinto a lo que esperaba ver. Su expresión está totalmente pálida, más de lo que su propio pelaje blanco muestra. Su cara está deformada en una mueca de horror casi absoluto.

Little Sun - L-lo siento... F-fue mi culpa... Y-yo...

Escucho al dragón junto a nosotras bajar del banquillo que usaba para alcanzar la parte más alta de su pastel, viendo como los ojos de la pequeña empezaban a soltar lágrimas a medida que baja su mirada.

Sweet Care - H-hey, Little Sun...

Spike - Vamos no es para tanto...

Justo en el momento en que tratamos de tocarla ella retrocede un paso largo para evitar nuestro contacto, su mirada llena de terror me dice solo una cosa: No quiere ser lastimada.

Spike - Little Sun...

Ambos permanecemos en nuestro lugar. No queremos acabar por hacer que su miedo se transforme en un ataque de pánico, ¿Cómo se supone que se entabla una conversación con un niño que teme ser reprendido cuando no ha hecho nada malo?

Little Sun - L-lo siento... Lo siento en serio.

Al momento de decir eso ella solo sale de la cocina a paso rápido, no permitiendo que pueda hablar con ella. La sensación amarga en mi garganta hace que me cueste tragar saliva, incluso me llego a sentir un poco enferma.

Sweet Care - Demonios... Ella no tuvo la culpa.

Digo por lo bajo antes de sentir la garra del pequeño dragón sobre mi hombro, tratando de reconfortarme.

Spike - Ella ha pasado por mucho, hasta donde sé. No te sientas mal por eso.

Sweet Care - Lo sé. No me lo quisiera ni imaginar. Pero aún si pudiera hablar con ella creo que no habría nada que pudiera decirle. No soy su madre, y no creo poder serlo nunca.

Sin pensarlo mucho acerco mi casco a un trapo para secar el derrame de vainilla en el suelo, casi esperando a que absorba mis problemas junto con el charco ennegrecido y pegajoso.

Spike - Bueno... No soy un experto. Pero fui el pequeño de la familia mucho tiempo.

Menciona mientras toma una escoba y un recogedor para limpiar los huevos rotos al otro lado de la isla de la cocina.

Spike - A veces cuando me sentía mal me gustaba contar con alguien que me mostrara que me quiere. Quizás no puedas hacerla sentir mejor con palabras. Pero podrías dejarle en claro que estás ahí para ella.

Sus palabras resuenan en mi cabeza por un instante a medida que empiezo a limpiar la esencia de vainilla de la superficie del mueble. Puedo ver los ingredientes ahí todavía, apenas tocados por cualquiera de nosotras.

Me quedo en silencio algunos momentos, recordando un poco la mirada de Little Sun cuando le dije que intentaramos hacer galletas, e incluso la pequeña chispa de confianza que me mostró al seguirme a través de los pasillos; y casi al final cómo su mirada se rompía frente a mí hace un momento.

Sweet Care - Spike. Quiero hacer algo por ella, hacer que se sienta mejor, ¿Podrías ayudarme?

Pregunto con determinación mientras solo recibo una mirada confiada de parte de él. Sin duda bastante listo para no hacer nada más que no sea recibir mis ordenes en este momento. Asiente con fuerza antes de dejar la escoba a un lado y poniendo de nuevo su delantal sobre su cuerpo.

Spike - Yo te sigo.

Sweet Care - Entonces, ¡Adelante!