Capítulo [13]

(...)

Para cuando Glynda empezó a relatar los hechos, Izuku ya había comprendido el contexto gracias al informe que había leído. En resumen, el Whitefang era un grupo terrorista notorio que había provocado suficientes muertes de civiles y funcionarios de Vale y Atlas, lo que resultó en medidas en su contra por parte de ambas agencias de inteligencia. Después de varios años de esfuerzos para debilitarlos, finalmente hubo un avance importante al congelar sus cuentas bancarias el año anterior, lo que los debilitó aún más debido a los descuidos financieros de su líder, Siena Khan.

Sin embargo, a pesar de la fragmentación inevitable de sus subgrupos, el Whitefang quedó inactivo durante un tiempo, lo que no dio confianza a Glynda. Lamentablemente, en la Ciudad de Atlas, una bomba explotó durante un operativo de las autoridades civiles locales. Lo más grave del asunto es que hubo una gran contaminación de miasma en los alrededores debido al radio de la explosión. Esto disparó las alertas y, aunque parecía obvio que el culto a Salem tenía algo que ver, solo después de más investigaciones de inteligencia se confirmó que fue el Whitefang quien había implantado la bomba. El resultado fue desastroso, con varias vidas perdidas y una zona en cuarentena con una descontaminación improbable a estas alturas.

Con el tiempo, se hizo evidente que este grupo en ruinas había resurgido junto con otro del pasado. Ozpin se involucró más profundamente ya que esto lo concernía más que a nadie.

Este año, el número de cuerpos de agentes encubiertos en el Whitefang aumentaba, así como las muertes de agentes de la DIA que investigaban sus actividades y numerosos atentados en varias partes del Reino de Vacuo y Vale. Estaban en un punto muerto y no sabían cómo salir de esta situación sin recurrir a Izuku rápidamente.

Afortunadamente, poco antes del verano, las circunstancias cambiaron…

(...)

"La balanza cambió a nuestro favor cuando una desertora del WhiteFang se entregó directamente a una oficina de seguridad del Ministerio de Defensa. Cuando fue interrogada por agentes, pidió personalmente una reunión con Ozpin o alguien cercano a él del CIR. La razón era proponerle dar información valiosa a cambio de protección por posibles represalias. Tanto él como los demás en nuestro círculo sospechábamos de sus intenciones y de lo que podría decirnos. En circunstancias normales, lo que pudiera decirnos probablemente sería muy irrelevante para actuar directamente. Por lo que la hubiéramos dejado en custodia del CIR y que ellos comprobaran la veracidad de sus declaraciones, seguido de su acuerdo de inmunidad.

Afortunadamente, no fue así.

Para nuestra sorpresa, ella nos reveló demasiadas cosas que ya sabíamos, además de proporcionarnos su identidad real y posición dentro de la organización. Al parecer, era muy cercana a su lideresa, Siena Khan. Había suficientes elementos para que nos interesara lo que ella tenía para ofrecernos.

En poco tiempo, Ozpin y yo fuimos a la sala de interrogatorios para discutir los detalles. Lo que nos dijo fue que, por motivos personales, decidió desertar, pero antes de eso, Siena le confió, junto con altos mandos de la organización, algunos planes en los que el Culto y el Whitefang colaborarían. Entre ellos, estaba "cazar una Doncella". Obviamente, sabíamos a lo que se refería, y era muy probable que ya la hubieran encontrado y que harían todo lo posible por obtener su poder.

Queríamos más detalles, pero solo nos pudo decir su ubicación aproximada, ya que desconocía el día y la hora exacta del ataque. También ignoraba qué tipo de doncella era, solo que su lideresa había mencionado que probablemente era demasiado joven para ser una guerrera experimentada.

Si todo lo que nos había dicho era verdad, teníamos que actuar de inmediato. Pero también era necesario ser precavidos en caso de que su información fuera demasiado "conveniente". Así que le propusimos que obtendría nuestra protección cuando hubiéramos confirmado que la Doncella estuvo allí. A regañadientes, aceptó nuestras condiciones.

El tiempo era vital y realizar una incursión en Vacuo era sumamente difícil sin causar un incidente internacional. Así que citamos de inmediato a James, aunque confirmó que su ayudante no vendría, también invitamos a Qrow, a Theodore y a su mano derecha Xante, y por último a Bart. Al cabo de pocos días, nos reunimos en la Academia para elaborar un plan de acción. Antes de eso, confirmamos que la zona a la que planeábamos hacer una incursión no estuviera contaminada de miasma a través de un satélite, lo que indicaba que las fuerzas del culto aún no habían estado allí.

Theodore se ofreció a llevar cazadores de su confianza de Shade para evitar sospechas de una intervención externa en el Consejo de Vacuo. Al principio, nos pareció una opción bastante viable, pero luego la descartamos porque no era suficiente fuerza para lidiar con los Grimms fuertes que esa mujer pudiera enviar. Mientras tanto, James nos ofreció la oportunidad de probar su nuevo ejército sintético para vigilar los alrededores antes de un ataque hacia ella.

Tanto Qrow como Ozpin coincidieron en que era una idea terrible, y yo también compartí esa opinión. …"

Izuku conocía bastante bien a su exalumno, para saber que era un hombre terco y también poseía un espíritu militar hasta la médula. Era predecible que optara siempre por este tipo de medidas tan poco ortodoxas. Si hubiera estado allí, también estaría en contra de su idea.

"Para mi sorpresa, fue Qrow quien nos dio una solución que fue lo suficientemente convincente como para que incluso yo estuviera de acuerdo. La cual -suspiro de manera frustrada- consistía en que fuera con él, junto con compañeros cazadores de confianza para viajar a través de un barco de mercancías ilegales…"

Era algo que Izuku y los demás sabían, pero jamás se atreverían a decirlo en voz alta. Ya que ella realmente odiaba viajar en barco y siempre pasaba vergüenzas por horas debido a los constantes mareos.

"Ya que el pueblo donde se encontraba la chica se encontraba en una zona próxima al mar, muy inaccesible debido a las diversas sierras que, a su vez, proporcionaban una barrera natural contra los Grimm, pero no estaban exentos. Aunque esto no me gustaba, resultó ser la mejor opción y todos estuvieron de acuerdo. Inmediatamente partimos del puerto norte de Vale y tardamos cuatro días más de lo previsto para llegar a ese pueblo."

De repente el ambiente se puso pesado, sobre todo lúgubre. Incluso el miedo de recordarlo se reflejaba en los ojos de la mujer, que estaban llenos de temor y desesperanza.

"Nos dimos cuenta de que estábamos llegando al pueblo cuando empezamos a ver cadáveres flotando en el agua — dijo Glynda, bastante afligida —. Golpeaban nuestro barco con bastante frecuencia, como si cada habitante hubiera sido arrojado al agua con su garganta destrozada.

El paisaje no mejoró al llegar a tierra firme. Solo pudimos pisar en la tierra que no estaba cubierta de escombros de las casas cercanas al mar, flotando en el agua.

Los alrededores cercanos al ayuntamiento estaban llenos de cadáveres de aquellos que probablemente intentaron ayudar a la doncella a luchar. La mayoría eran pescadores con un arma en la mano. Pocos edificios estaban intactos.

El olor a cenizas era tan insoportable que solo pudimos taparnos con un trapo húmedo. Se mezclaba con el tufo de la carne en descomposición de la población civil cercana. Pero lo más extraño era que no había ningún Grimm cerca mientras pasábamos por las calles, como si todos hubieran cumplido su cometido en las zonas donde estábamos. Concluimos que el ataque había sido bastante coordinado.

Poco después, Qrow y yo dejamos de pensar mucho en nuestra misión original y nos centramos en buscar sobrevivientes. Los otros cazadores que venían con nosotros pensaban igual. Aún teníamos esperanza de que hubiera sobrevivientes a quienes pudiéramos salvar. Sentíamos una impotencia que apenas podíamos controlar, pero aún así tratábamos de no caer en la desesperación.

"¡Tenemos que hacer algo!" me decía a mí misma.

No tardamos en llegar al centro, donde se encontraba la iglesia de la Diosa Sia, lugar que usualmente albergaba sobrevivientes en cualquier ataque.

Los cuerpos calcinados se veían a la distancia, esparcidos alrededor del edificio, como si el mismo infierno los hubiera condenado en un lugar sagrado. La iglesia estaba en ruinas y claramente había sido afectada en ciertas secciones. El paisaje no mejoró cuando observamos los alrededores.

Hasta el día de hoy, no olvido los rostros de aquellos que nos acompañaban, la furia que todos sentíamos y nuestras propias reacciones. Sentí mucha impotencia. Quien más perdió el control fue Qrow. De hecho, llegó a patear con fuerza un muro de una casa parcialmente destruida. Tuve que reunir mucho autocontrol para poder ser la única que logró calmarlo antes de proceder a investigar lo que quedaba del pueblo.

Desafortunadamente, no tuvimos suficiente tiempo para calmarnos y procesar lo que habíamos visto, ya que vimos salir de la entrada de la iglesia a una chica que era cargada en el hombro por otro hombre desconocido. Cada paso que daba era como si el miasma putrefacto viajara con ella, formando curiosamente un patrón similar a las alas de un cuervo. Lo peor era que la acompañaba un fuerte hedor a muerte debido a la sangre que aún goteaba de su traje y de sus propios guantes.

En ese momento, estaba segura de que él era el responsable de la contaminación de esta zona.

El sujeto estaba vestido con un traje especial que consistía en un abrigo negro que le llegaba hasta los tobillos y que estaba teñido de rojo por la sangre en varias partes. También llevaba una máscara con forma de pico de pájaro. Además, tenía en su cabeza un sombrero de copa alta al estilo de Vale. Lo último que alcancé a notar fue que sus ojos brillaban de alguna manera detrás de los lentes de la máscara.

El último detalle que confirmó que era parte del culto fue su extraño colgante, que consistía en una figura metálica circular con una luna invertida en el centro. Era el símbolo perfecto de herejía contra la Diosa Sia. Al ver esto, todos en el grupo no pudimos evitar sacar nuestras armas en dirección hacia aquel sujeto, mientras que con mi semblanza activa intentaba ser un complemento de apoyo para repeler proyectiles enemigos.

Como era de esperarse, no tardó mucho en captar nuestra presencia y, para nuestra sorpresa, se quedó inmóvil ante nosotros, mirándonos con mucha rigidez, probablemente tratando de determinar si éramos una amenaza. Pocos segundos después, una mujer desconocida hizo acto de presencia saliendo de la entrada de la iglesia en ruinas. Cuando se dio cuenta de nuestra presencia, nos miró con desdén y una sonrisa petulante.

En ese momento, supe que ella probablemente era la nueva lacaya de esa mujer.

—Vaya, vaya—aplaudió sarcásticamente—. Llegaron justo a tiempo. Veo que Ozpin envió a la bruja y al cuervo para detenernos—dijo con un tono burlesco—. Es una pena que aquel anciano mujeriego no haya hecho acto de presencia, ni el payaso rubio ni la cobarde espadachina.

Hasta ese punto, todos intuíamos que aquella chica que tenían capturada era la doncella. Inevitablemente tuvimos que luchar contra esos dos para salvarla. Suponíamos que ese era el plan desde el principio... Lo que no sabíamos es que los subestimamos demasiado y terminamos pagando el precio".

Continuará...

Finalmente un nuevo enemigo hizo acto de presencia. La contaminación ha llegado al lugar y nadie está a salvó. La herejía contra la diosa Sia es una realidad y el culto ha resurgido.

Siempre quise que un ataque grimm sea explicita en un fanfic, ya saben. Ellos están por encima de la cadena alimenticia en el mundo y son parte de la naturaleza. Por lo cual, siempre habrá víctimas.

Espero que les haya gustado, no olviden comentar y si se puede, formulen sus teoría. Quien sabe, ustedes tal vez puedan tener razón sobre los eventos próximos o de los pasados.

En fin, está semana es maratón de actualizaciones y muchas gracias por leer.