Capitulo 4
Los chicos siguieron a la profesora McGonnagall extrañados, ya que no sabían que era lo que quería el director Dumbledore de ellos.
-¿profesora McG…? –Draco fue interrumpido por la profesora que lo mando callar con un gesto de mano.
-ahora no Señor Malfoy, cuando lleguen al despacho del director se os explicara todo –dijo la mujer seria sin girarse, ni pararse en ningún momento.
Cuando llegaron a la puerta del despacho vieron que allí se encontraba esperando su amigo Blaise, que en cuanto los vio se quedo extrañado, ya que no entendía el por qué estaban allí los tres.
-¿vosotros también estáis aquí? -pregunto el chico extrañado.
-por favor Señor Zabinni, todas las dudas que tengáis os las aclararan dentro –dijo la mujer mientras llamaba a la puerta.
-adelante –se oyó la voz del profesor Dumbledore en el interior.
Minerva abrió la puerta y entro seguida de los tres alumnos de Slytherin.
-ohh, Ya estáis aquí –dijo el hombre sonriendo cuando los vio entrar.
-si, profesor ¿qué quiere de nosotros? –pregunto Draco serio.
-ohh, si claro, por favor sentaos –dijo mientras señalaba a los tres las sillas que había enfrente de su escritorio- os explicare todo.
Los chicos asintieron y se sentaron.
-muy bien, primero quiero que sepáis que se de vuestra misión, se que el señor oscuro os ha mandado matarme –explico el profesor Dumbledore serio.
Los tres se miraron sorprendidos a la par que nerviosos y con un poco de miedo, ya que los había descubiertos.
-¿Cómo lo…..? –pregunto Blaise al profesor todavía sorprendida.
-¿Qué como lo sé? –Pregunto el hombre mirándolos, los chicos asintieron un poco asustados –soy el director y a mí no se me pasa nada –dijo el sonriendo.
Los chicos lo miraron preocupados.
-bien, quiero que me escuchéis, como os he dicho se de vuestra misión, pero también sé que no sois capaces de hacer semejante misión, ya que sois buenas personas. Os voy a proponer algo, se que sois unos buenos muchachos, quiero que os unáis nosotros contra el señor oscuro –termino de explicar el hombre, los chicos se quedaron mirándose pensativos.
-pero él se dará cuenta -soltó Theo mirando serio al director.
-intentaremos que no, de todas maneras nosotros os ofreceremos protección –explico Albus.
-¿y que tendríamos que hacer? –pregunto Blaise un poco preocupado.
-nos gustaría que espiarais a los mortifagos y a su señor –explico Minerva.
-pero eso es una locura, se darán cuenta –dijo Theo mientras que sus amigos se quedaron pensativos.
-se que es peligroso lo que os pedimos, pero haceros una pregunta ¿de verdad queréis ser como ellos? ¿De verdad vale la pena seguir a un mago con unos ideales que no creéis? ¿De verdad vale la pena sacrificarse por algo que no creéis? –dijo Albus dejando a los tres chicos callados.
Los chicos se lo pensaron durante un buen rato.
-yo acepto, pero quiero protección para Pansy –dijo Draco sus amigos lo miraron mientras sonreían levemente, el director asintió.
Theo pidió lo mismo pero para Luna, provocando que se sonrojara, cosa que sorprendió a los profesores.
Blaise era el que todavía no se había pronunciado y lo miraron expectantes.
Draco y Theo miraron a su amigo extrañado de que todavía no hubiera dicho nada, el chico los miro y al final el chico hablo.
-cuenten conmigo y pido protección para Daphne –dijo el serio.
Sus amigos supieron en seguida el porqué de su tardanza, ya que siempre había negado que le gustara Daphne.
-bien, me alegro de que os unáis a nosotros –dijo Dumbledore sonriendo mientras los miraba.
Les estuvieron explicando todo lo que habían planificado y cuando eran las reuniones, como funcionaba la orden del fénix.
-bien, el domingo habrá una reunión, a través de estas monedas se os avisara de las reuniones o de algún problema –explico el hombre mientras les entregaba las monedas, una a cada uno.
-¿Cómo funcionan? –pregunto Blaise mirando la moneda extrañado.
-se calentaran, cambiaran de color según lo que pase, también abra mensajes, tenéis que intentar llevarla siempre encima, en la reunión se os explicara mejor el funcionamiento de las monedas –explico el director mientras los tres asentían.
-¿podéis fiaros de vuestros compañeros Crabbe y Goyle? –pregunto Minerva seria.
-no, ellos siguen fielmente al señor Oscuro –dijo Draco serio mientras negaba con la cabeza.
-ya lo suponía yo –dijo Dumbledore pensativo, desde el principio ninguno de los dos le dio buena espina- bueno, ya os podéis ir –dijo levantándose.
Los chicos asintieron y después de despedirse se fueron.
En otra zona:
Pansy se encontraba en el jardín junto a su amiga Daphne.
-¿Qué vamos hacer? –pregunto preocupada Daphne mirando a Pansy.
-¿de qué hablas? –pregunto confundida Pansy.
-a mí también me ha llegado la carta –explico Daphne mirando a su amiga.
-¿a ti también te ha llegado? –pregunto Pansy sorprendida mirándola.
Daphne asintió con la cabeza sin mirarla.
-no me mires, nos están vigilando ya que no se fían de nosotros y han puesto a Crabbe y Goyle encima nuestro –explico la chica seria.
-¿Cómo sabes eso? –pregunto Pansy un poco extrañada mirando a uno alumnos de primero que estaban jugando a unos metros delante de ellas.
-mi madre no sigue los planes de quien-tu-sabes y me ha avisado en cuanto se ha enterado -dijo su amiga mirando su brazo y quitando una pelusa invisible.
-entonces hay que avisar a los chicos –dijo Pansy mientras se levantaba tranquilamente para que nadie se diera cuenta de lo que pasaba.
Daphne miro a su amiga, ya que esta era muy lista aun que no lo demostraba y sabía como actuar en este tipo de cosas.
En otra zona del jardín:
-¿se habrán dado cuenta? –pregunto Goyle mirando como las chicas se marchaban.
-claro que no, esas chicas no se enteran de nada, son tan tontas –soltó Crabbe mientras se reían.
Que equivocados estaban los dos
