Capitulo 11

Dos horas pasaron hasta que decidieron ir a la sala de loa Menesteres. Se quedaron parados en la puerta pensativos.

-a lo mejor ya se habrán ido –dijo Pansy seria mientras miraba a la pared que tenía enfrente.

-están –soltó Draco mientras cogía de la mano a Pansy y se acercaba a la pared.

En cuestión de segundos la puerta apareció antes los ojos del grupo. Cuando se acercaron para abrir la puerta, esta se abrió desde dentro.

-que bien, que habéis venido –dijo Hermione desde la puerta a modo de saludo –vamos entrad –soltó mientras se giraba para ir hacia el interior de la sala.

Los de Slytherin se miraron entre ellos dudosos, pero al final decidieron entrar, cuando estuvieron dentro la puerta se cerro y desapareció.

-bien, pues ya estamos todos –soltó Harry mientras se levantaba del sillón donde estaba sentado.

-¿Qué queréis? –pregunto Draco un poco a la defensiva mientras se adelantaba un poco.

-tranquilo, solo queremos hablar con vosotros –dijo Harry mientras señalaba los sillones para que todos se sentaran.

Cuando se fueron sentando, inconscientemente Theo se sentó al lado de Luna, Draco puso a Pansy al lado suyo y Blaise hizo lo mismo con Daphne.

-bien, pues empecemos –soltó Ron mientras Hermione se sentaba encima de sus piernas al igual que hacia Ginny con Harry.

-¿de que queréis hablar? –pregunto Pansy mientras inconscientemente se apoyaba en Draco.

-aunque no lo digáis, ni ahora tampoco, sabemos que habéis cambiado –empezó Hermione mirando a los chicos.

-queríamos ofreceros apoyo y amistad –soltó Luna sonriendo sorprendiendo a los Slytherin que se quedaron mirándola.

-¿Por qué? –Pregunto Pansy extrañada mientras los miraba –os hemos hecho muchas cosas malas durante todos estos años –soltó ella mirándolos seria.

-ya pero sabemos que todos tienen una segunda oportunidad –explico Ginny sonriendo.

Los Slytherin se miraron entre ellos dudosos, Draco miro a Pansy detenidamente y luego miro a sus amigos que asintieron.

-¿no es una trampa? –pregunto Theo un poco desconfiado.

-no, de verdad chicos, confiad en nosotros por favor –pidió Ron mirando serio a los chicos.

- está bien, confiamos en vosotros –dijo Draco extendiendo la mano para unirla con la de Harry, que se la estrecho encantado.

-que bien –soltó Luna aplaudiendo contenta mientras se levantaba.

-tened cuidado con Goyle y Crabbe, esos siguen fielmente al señor oscuro –dijo Daphne un poco asustada.

Los chicos asintieron mientras planeaban cuando reunirse la próxima vez.

-bien, es mejor que nos vayamos o empezaran a sospechar ellos de nosotros –dijo Draco serio mientras se levantaba junto a sus amigos.

Los de Gryffindor asintieron y juntos salieron de la sala de los Menesteres y cada grupo se dirigió hacia el lado contrario sin hablarse.

-tengo hambre, ¿vamos a comer algo? –soltó Blaise haciendo reír a sus amigos.


En otra zona:

Crabbe se encontraba junto a Goyle en las mesas del comedor, viendo como si amigo engullía la comida. Se puso a comer no de la misma forma que su amigo pero sin grandes cantidades.

Justo en ese momento llego el correo, una lechuza negra se poso enfrente de él llevando cartas en el pico. Crabbe cogió las cartas y las miro sin interés ya que casi todas eran de su madre, al mirar la última se extraño ya que era de su padre y raramente le escribía.

Al abrirla vio una escritura muy diferente a la de su padre, solo le ponía unas cuantas palabras.

"Pronto te llegara todo, cuando vayas a Hogsmeade ve a la tienda que hay enfrente del callejón que está al lado de las tres escobas"

La carta no estaba firmada pero Crabbe sabia de quien era, miro a su compañero y le dio un codazo para llamar su atención.

-¿Qué pasa? –pregunto Goyle cogiendo un muslo de pollo.

-ya empieza la diversión –soltó Crabbe con odio, al lo que el otro chico sonreía contento.

En ese momento entro el trió de plata junto a sus amigos, seguidos de la mirada de odio de Crabbe, el grupo se sentó en la mesa pero un poco más alejados de ellos dos.


En la casa de los Malfoy:

El matrimonio Malfoy junto al señor Nott, la señora Zabinni y el matrimonio Greengrass estaban intentando idear un plan para ayudar a sus hijos.

-os hemos reunido aquí, para hablar de nuestros hijos –empezó Narcissa mientras se sentaba junto a su marido.

-hay que hacer algo, vale que nosotros cometimos errores, pero no quiero perjudicar a mis hijas –dijo la señora Greengrass un poco estresada.

-si, lo primordial es proteger a nuestros hijos, ya que gracias a Azkaban tuve tiempo de pensar y ver todos los errores que cometí- dijo el señor Nott serio.

-ya, pero ¿Qué hacemos con el matrimonio Parkinson?, ellos no van a cambiar y menos a intentar proteger a su hija –expuso claramente preocupada la señora Zabinni.

-los tendremos que proteger a todos, incluida Pansy –dijo Lucius serio mientras pedía a un elfo que trajera Té.

-¿y si hablamos con la orden? –propuso el señor Greengrass mirando a todos con atención.

-no sé si nos creerán, pero por intentarlo no perdemos nada –soltó la señora Zabinni mientras se encogía de hombros.

-pero estáis locos…-se quejo Lucius sorprendido mirando a sus amigos.

-Lucius tranquilo, eso es lo mejor para nuestros hijos y si ellos nos pueden ayudar lo haremos –dijo Narcissa cogiendo de la mano a Lucius para calmarle.

La conversación siguió hasta que decidieron concertar una cita con el profesor Dumbledore alegando querer saber por las notas académicas de sus hijos, para asi no levantar sospechas.

-¿nos reunimos, mañana a la misma hora? –pregunto Nott ates de que todos se marcharan.

Todos asintieron de acuerdo y poco a poco todos se fueron yendo en dirección a sus casas, dejando solos al matrimonio Malfoy, que sonrieron contentos al saber que no estaban solos.